"En la secundaria "Bangtan" todo podía ser posible con un abrazo y aceptación."
CAPÍTULO 3: "Perplejidad"
El festival de verano estaba a la vuelta de la esquina, tal y como había bromeado Jungkook.
Los preparativos durante las semanas previas a dicho evento, habían tenido a todos los alumnos ocupados.
Si bien los exámenes de final de semestre no tardarían en comenzar, los estudiantes aliviaban aquella presión con el recuerdo del tan ansiado festival.
El buen humor de primavera era perceptible. Algunas parejitas daban indicios de su amor juvenil cuando se los veía caminar de la mano en los recesos, o simplemente sonreír de forma embelesada.
Min Yoongi sonrió con un ligero rubor en sus mejillas cuando colocó una pequeña flor amarilla en los cabellos de su novia Ayelén, logrando que ella sonriera completamente enamorada por los gestos tan dulces de ese bello chico. Ver el rostro sonriente de la chica hacía que Yoongi sintiera una enorme paz, porque ya no era la misma persona tímida y triste que había conocido el año anterior. Ahora ella reía con verdadera felicidad en su sonrojado rostro. Y él, quien por primera vez se sentía enamorado, sólo sabía con exactitud que deseaba proteger esa sonrisa.
Mientras la feliz pareja parecía experimentar los síntomas de primavera, Seokjin supo que no debía interrumpir aquella escena. Y optó por hacer algo útil mientras se dirigía a la clase. El receso había comenzado hacía sólo unos minutos, así que debía darse prisa.
-Por favor Mica-chan… – sollozaba Jimin frente al banco de su amiga, utilizando su famosa técnica de ojos llorosos para intentar llegar a su corazón. – Ayúdame con los exámenes, prometo no ser tan molesto y estudiar mucho.
-Jimin, tuviste muchas oportunidades para mejorar tus calificaciones, no puedes esperar un milagro – le regañó la chica, lo suficientemente irritada como para intentar ignorarlo, pero conteniendo todos sus deseos por llenarlo de besos en ese mismo momento. Los pucheros que Jimin hacía eran simplemente irresistibles.
El joven volvió a tomar asiento dejándose caer sobre su escritorio totalmente abatido, con los brazos extendidos, sólo ladeando su rostro en un último intento por convencer a la chica con su mirada de súplica.
Y poco faltó para que Mica sucumbiera a sus encantos y estuviera dispuesta a entregarle todos los apuntes, (y su vida si era necesario), hasta que una bolsa con dulces fue depositada frente a sus libros. Jimin se enderezó de inmediato y Mica sólo pudo observar sorprendida aquella bolsa.
-Mi Mica, aquí están tus dulces favoritos –. Habló Taehyung acercando una silla para poder sentarse frente a su amiga y observar con una enorme sonrisa los gestos que ésta hacía. – Sé que los estabas necesitando. Te darán energía para las horas de estudio.
-¡Oye, eso es jugar sucio! – Se quejó Jimin señalando a su amigo con un dedo acusador y una notable nota de frustración en su voz.
-¿De qué hablas? Yo sólo pienso en mi bella y dulce Mica – aseguró Tae ignorando a su amigo y dándole una caricia al mentón de la chica, quien sentía cómo su rostro comenzaba a arder. – ¡Oh! ¿Quieres comer un poco de chocolate? Aquí tienes.
-Estás muy amable hoy Taehyung, ¿Necesitas algo? – preguntó Mica intentando mostrarse seria mientras tomaba el dulce que el chico le ofrecía, y desviaba su mirada tratando de ser indiferente ante los bellos gestos de su amigo; aunque le era muy difícil comer sin tener presente que dos chicos muy guapos la observaban en ese momento.
-Lo único que podría pedirte es que no te esfuerces demasiado – habló Tae de una forma tan seria que hizo que Jimin lo mirara con incredulidad.
Mica también volteó a mirarlo y el chocolate casi cayó de sus manos cuando un dedo de Tae se posó sobre la comisura de sus labios y limpió un poco de dulce que había quedado allí. Luego, el joven llevó su dedo a su boca para comer los restos de chocolate derretido.
-Los preparativos del festival y los estudios nos tienen agotados a todos, ¿No? – Taehyung finalizó la pregunta una vez que había quitado el dedo de su boca y había humedecido sus labios. Mica sólo asintió levemente con los ojos muy abiertos posados sobre aquellos labios.
-Oye, actor, te daría un premio por el mejor intento de una escena de drama romántico escolar, pero no te lo mereces. Tus gestos fueron demasiado exagerados y sin sentido. – Aseguró Jimin con notable sarcasmo en su voz y molestia en su mirada, mientras se ponía de pie justo detrás del banco de Mica y se recargaba sobre los hombros de ella, quien intentó no sentirse tan abrumada por la situación y la cercanía del chico. – Además, es muy notorio que estás tratando de hacer que Mica te preste sus apuntes para estudiar. – Y, dicho esto, Jimin se inclinó un poco para dar un mordisco al chocolate que la chica seguía sosteniendo en su mano inmóvil.
-¡Ja! , ¿Acaso debo recordarte que mi puntaje es más alto que el tuyo, Park Jimin? – Se mofó Taehyung con una sonrisa socarrona, mientras se cruzaba de brazos con tranquilidad. – Yo no necesito dar pena como tú para conseguir lo que quiero.
-Para nada, tú sólo compras golosinas y ya tienes todo lo que quieres, ¿No? – Jimin se enderezó, desafiando a su amigo con la mirada.
Taehyung no iba a quedarse callado por nada del mundo, así que también se puso de pie y observó a Jimin a los ojos con firmeza: – Yo me preocupo por mi Mica. Su bienestar es lo que yo quiero.
Ambos jóvenes se desafiaban con sus miradas, mientras Mica seguía cautivada por la impresión de los labios de Tae saboreando el chocolate que había estado en su propia boca minutos antes, y el rozar del cuerpo de Jimin sobre sus hombros. Malditas hormonas adolescentes, ¿Acaso no podían dejarla en paz?
-¡Buenos días! – Saludó Jin muy alegre mientras se acercaba a ellos con una enorme sonrisa resplandeciente. – ¡Wow! Tan temprano y ya están discutiendo.
-Seokjin no te metas – le advirtió Jimin dirigiéndole una mirada molesta al alegre chico, quien sólo se encogió de hombros a su lado.
-¿Y ahora qué quieres?, ¿No deberías estar con Yoongi? – Preguntó Taehyung al ver las pocas intenciones de su amigo por dejarlos solos de nuevo.
-Que va, Yoongi tiene fiebre de primavera y yo recordé que prefiero estar muy lejos de él. – Explicó el chico mientras hacía a un lado a sus dos amigos, quienes comprendieron el significado de sus palabras pero no el de sus acciones. En pocos segundos había logrado que ambos dejaran libre a la chica que casi parecía desmayada sobre su escritorio. – Lo bueno es que tengo cosas que hacer también. Mica, ¿podrías prestarme tus apuntes, por favor? Quería compararlos con los míos.
-Claro, aquí los tengo. – Finalmente Mica reaccionó y buscó entre sus libros el cuaderno de notas. Se sentía mejor ahora que Tae y Jimin no estaban tan pegados a ella, y alguien más le hablaba. Casi parecía que estaba en la Tierra de nuevo.
-Oh, ¿Te importa que vayamos a la biblioteca a leerlos? Aquí hay mucho ruido – insinuó Seokjin dando una mirada significativa a Taehyung y a Jimin, para luego reír por lo bajo.
-¡Vamos! – Asintió Mica tomando sus cosas rápidamente y siguiendo a su amigo fuera del aula.
Jimin y Taehyung se quedaron de pie unos minutos observando la puerta por donde el apuesto y siempre popular Seokjin acababa de robarles los apuntes de estudio.
-Su actuación fue mejor que la tuya – admitió Tae asintiendo, admirado por su amigo, justo antes de ser golpeado fuertemente por el codo de Jimin en el estómago.
-Sólo cállate Taehyung.
-¿Y bien?, ¿Cuál es el plan? – Estefi observaba cómo su amiga Gabi le daba pequeños besitos en la nariz a Hoseok mientras ambos se sonreían mutuamente, sentados en el jardín de uno de los patios del colegio. La chica lanzó un suspiro de frustración. – ¿Es en serio chicos?, ¿Salí del taller de cocina sólo para verlos darse besitos en sus narices? No me jodan.
-Es primavera, no molestes a la gente enamorada –. La voz de Yoongi era lo único que faltaba para que Estefi terminara de entender que no iba a poder escapar de las muestras amorosas aquel día. ¿No deberías estar haciendo honores tú también besuqueándote con Tony? – agregó el chico con una sonrisa de lado y ojos picaros. Sabía que ese tipo de comentarios eran del desagrado de su amiga. Jin tenía razón: molestar a su hermana era muy divertido.
-No seas tan malo, amorcito – le regañó Aye sentándose junto a Hobi y Gabi en el césped, mientras Yoongi reía ante las muecas de Estefi.
-Tony está terminando su práctica de fútbol con Kokkie, y además a nosotros no nos gusta ser tan demostrativos en público, no somos exhibicionistas como ustedes – le respondió la chica sacando su lengua en forma de burla, y desviando su mirada en el momento exacto en que los besos de Hoseok y Gabi habían pasado de ser dulces a candentes en sólo dos segundos.
-No claro, ustedes prefieren ser discretos e ir a lugares para "adultos", ¿Verdad? – Yoongi realizó el gesto de las comillas con sus dedos logrando que todos los presentes voltearan a ver a Estefi.
-¿Es verdad Tefy?, ¿Ustedes van a hoteles y esas cosas? – Preguntó Hoseok totalmente sorprendido, haciendo que su compañera quisiera enterrarse en ese mismo momento por la vergüenza. – ¿Podrías recomendarme alguno? Con Gabi queremos innovar. – Agregó esto último guiñando un ojo, mientras sus mejillas se ponían algo coloradas.
-Amiga me siento traicionada, nunca me dijiste que ustedes habían dado "ese" paso. – El tono de reproche de Gabi era indiscutible, y Yoongi casi rodó en el pasto por la risa.
-¡No es así, nosotros no hemos ido a ningún lugar, ni nada! – Terminó por explotar Estefi, sintiendo que sus instintos asesinos hacia Min Yoongi despertaban. – ¡Basta, ustedes sigan con sus besitos y sus cosas, yo iré a buscar a mi hermano! – Se detuvo al notar un hecho importante en sus palabras. – Hablando de eso, ¿Por qué no está contigo, demonio? – Agregó interrogando a Yoongi con fuego en su mirada.
El aludido se encogió de hombros sin parar de reír, mientras Aye intentaba que recuperara la compostura. La chica se disculpó con Estefi con una sonrisa, avergonzada por la actitud de su novio.
-Dijo que iría a revisar sus apuntes con Mica – Taehyung apareció detrás de Estefi y respondió con su voz grave haciendo que la chica diera un saltito por el susto.
-¡¿Taehyung, por qué me asustas así?! – Comenzó a replicar Estefi sintiendo que todos se habían complotado en su contra ese día. Pero al ver el rostro desanimado de su amigo, sintió preocupación. – ¿Qué pasa TaeTae?
El joven hizo un puchero y se acercó apoyando su cabeza sobre el hombro de su amiga. Ella lo abrazó al instante, acostumbrada a consolar a ese tierno chico.
-Tu hermanito estrella se llevó a Mica con él a la biblioteca justo cuando intentábamos que ella nos ayudara a estudiar – explicó Jimin, uniéndose al grupo con una actitud bastante sombría.
-Y eso te ha afectado más que a Taehyung, ¿Verdad Park? – preguntó Yoongi, divertido al ver que sus palabras hicieron que Jimin pateara una piedra con fuerza.
-Sólo cállate Min – refunfuñó el chico con enojo. –Si no apruebo estos exámenes mis padres me enviarán a un internado militar, estoy seguro de eso… ¡Necesito ayuda en serio! – Jimin se abalanzó sobre Yoongi de forma desesperada, tomándolo por el cuello de la camisa. – ¡Necesito que Mica me ayude!
-¡Aléjate si no quieres que te golpee! – Le amenazó su amigo empujándolo con un pie. – ¡No me toques!
-Tranquilo Jimin, yo puedo ayudarte – se ofreció Ayelén logrando que el chico y su novio quedaran estáticos en su lugar observándola.
-¿En verdad Aye?, ¿Puedes ayudarme? – Los ojitos de Jimin brillaron con ilusión. Soltó a Yoongi y tomó las manos de Ayelen mientras la observaba con una enorme sonrisa cuando ella asintió. – ¡Gracias Aye, gracias!, ¡Estoy salvado!
-¿Por qué tienes que ser tan adorablemente amable con todos, mi amor? – Preguntó Yoongi, sin molestarse en ocultar su enojo ante la oferta. – Ahora no podremos estar a solas sin que este cretino nos siga por todos lados para tener tus apuntes.
-Jimin es nuestro amigo y es justo ayudarlo – le respondió la chica dándole un besito en los labios. Yoongi no replicó, sólo aceptó el beso y siguió refunfuñando por lo bajo. Ayelén era en verdad un sol.
-Yo quiero a mi Mica – sollozó Taehyung sobre el hombro de Estefi.
-¿Y si en vez de llorar no vas a buscar a los Jeon? – Propuso Gabi dándole una palmada en la espalda. Tanto drama estaba arruinando su momento romántico con su novio –. Los necesitamos a ellos aquí o no podré hablar de nuestro gran plan.
-De acuerdo – aceptó Taehyung incorporándose, repentinamente de buen humor. Estefi arqueó una ceja ante el cambio de humor tan brusco de su amigo. Aunque debería estar acostumbrada a ello, Tae continuaba siendo una personita muy particular para ella; y por eso lo adoraba tanto. – Y también a Namjoon y a Diana, ¿Verdad?
-¡No, no! – Gritaron Gabi y Hoseok a la vez. Todos los miraron con sorpresa.
-Sólo ve por Jungkook y Tony... ¡Y date prisa! – Le apremió Hoseok viendo correr al joven. – Este chico no sabe ser discreto.
-Yo iré por mi hermano y Mica – se apresuró a afirmar Estefi mientras abandonaba el lugar lo más rápido posible. Quería develar el plan de Gabi antes que sus obligaciones la tuvieran ocupada de nuevo.
En su camino a la biblioteca, no pudo evitar detenerse al ver cómo Namjoon bajaba las escaleras acompañando a Diana. La chica, como siempre, se mostraba nerviosa y ansiosa junto a su amigo, dando pasos torpes mientras bajaba los escalones. Namjoon, sin embargo, no borraba su enorme sonrisa de su rostro. Estefi sonrió pensando que ambos hacían una hermosa pareja, pero la felicidad del momento duró poco cuando vio cómo Diana se escabullía lejos de allí dejando a Namjoon solo.
Sin importarle mucho si acaso el presidente de su clase la veía o no, Estefi corrió para alcanzar el paso de Diana.
-¡Hey, amiga! ¿Tienes un minuto? – Exclamó una vez que estuvo cerca de Diana. La aludida se sorprendió al ver de quién se trataba y dudó sobre seguir caminando o detenerse a hablar.
-Ehmmm… lo siento Estefi, tengo que entregar unos informes ahora – se apresuró a responder, tomando con más firmeza la carpeta que llevaba en sus manos.
-Puedo acompañarte, tengo tiempo – sonrió Estefi dispuesta a no dejarla escapar tan fácilmente. – Después de todo voy camino a la biblioteca y el salón de los delegados está en el mismo pasillo.
-Como quieras… – Era más que evidente que Diana maldecía por tener compañía poco deseada.
No era que Estefi le caía mal o que odiara estar con ella, sino más bien que ambas tenían una visión un tanto diferente de la vida, y en aquel último tiempo estar cerca una de la otra se había vuelto perjudicial para su amistad.
Ambas seguían considerándose amigas, pero las diferencias habían logrado distanciarlas, al punto de que cuando hablaban les era inevitable discutir.
-¿El comité tiene todo organizado para el festival? – preguntó Estefi en un intento de romper el hielo, mientras caminaban por el pasillo en dirección a sus destinos. – Namjoon dijo que aún faltaban algunos detalles. Todos hemos ayudado, espero que todo salga de maravilla.
-Claro que todo está organizado – Diana intentó no mostrarse nerviosa ante la mención del nombre de Nam –. Sólo falta aquel pequeño detalle de la "gran broma Jeon" – Diana pronunció aquello con aversión en su rostro y su voz.
-Todavía no puedo creer que desees arruinar la broma – Estefi detuvo sus pasos y la observó con incredulidad –. Durante estos años eras quien más disfrutaba viendo cómo todos se divertían con esas bromas y ahora, justo ahora que es nuestro último año como alumnos de un colegio, quieres arruinarla. ¿Es sólo por tu compromiso con tu deber escolar? – La chica se colocó frente a su amiga tomándola por los hombros y la miró a los ojos, con una sonrisa que intentaba ser divertida pero que guardaba cierta tristeza y enojo a la vez – ¿Quién demonios eres y qué le hiciste a mi amiga?
-Estefanía me alegra que tengas una visión tan positiva de la vida, pero otras personas, en donde me incluyo, tenemos una visión madura y responsable. – Habló Diana quitando las manos de Estefi de encima de sus hombros, mientras le devolvía la mirada con total seriedad. – Antes de seguir volando en tu nube, te recomiendo que des una mirada a la Tierra, porque en verdad hay cosas más importantes que una estúpida broma.
-¿Lastimar los sentimientos de Namjoon también es más importante que una estúpida broma? – Estefi no pudo evitar la pregunta al ver cómo Diana pasaba a su lado ignorándola después de aquellas palabras.
Su accionar tuvo resultados: la chica se detuvo y volvió a obsérvala, esta vez con frialdad en su mirada.
-¿Por qué metes a Namjoon en esto? Estamos hablando de tu patético afán por soñar despierta, no de los sentimientos de alguien más. – Las palabras de Diana contenían verdadera furia.
-Porque no soporto ver cómo lo lastimas con tu maldita indiferencia – confesó Estefi casi gritando. – Él te está dando todas las señales para que entiendas que quiere estar contigo, pero tú simplemente te haces la estúpida. Ni yo, ni los demás, entendemos cómo puedes ser indiferente a sus sentimientos.
-No tienen nada que entender, y yo no le estoy haciendo nada a nadie – insistió Diana pretendiendo continuar con su camino, pero entonces la mano de Estefi chocó con su mejilla abofeteándola. Diana giró a verla con los ojos muy abiertos por la sorpresa, conteniendo el enojo que comenzaba a formarse en su interior por el golpe.
-Sigue pretendiendo que eres la mejor alumna, la mejor hija y la chica ejemplar. – Estefi se mantuvo firme en su lugar a pesar de ser consciente de las posibles consecuencias de sus actos. Al ver que no había respuesta, decidió continuar. – La verdad es que a nadie le interesa lo que pretendes ser. Yo sólo deseo que no se lastimen entre ustedes, que no seas ciega y veas que tienes amigos que aún esperan que te acuerdes de ellos.
-¿Terminaste tu discurso? – Diana se veía demasiado calmada, y trató de demostrarlo en su voz también. Deseaba devolver el golpe, pero ella sabía cómo abofetear más fuerte. – Ninguno de ustedes tiene idea de lo que estoy viviendo así que no tienes derecho a decirme todo esto. Y mucho menos tienes derecho a meterte en mis decisiones respecto a Namjoon. Ya le he dejado en claro que no quiero estar con él ni con nadie, ¿Por qué no pueden entenderlo? – La chica se limitó a acomodar las hojas que habían caído de su carpeta al recibir el manotazo de su compañera. – Si por lo menos uno de ustedes me preguntara cómo me siento en lugar de sacar conclusiones… Pero no, aquí lo único que importa es que todos viven en sus propias burbujas.
Y, terminando de acomodar sus pertenencias, observó a quien había sido su mejor amiga durante años para devolverle aquel golpe en la mejilla: – Especialmente tú, que desde niña crees que el mundo es color de rosa y que todo está bien mientras la gente sonría y puedas darles un abrazo. Madura de una vez, el mundo no es algodón de azúcar, y tú ni siquiera eres hija de esos padres como para saber lo que se siente tener a tu verdadero padre enfermo.
Diana sabía que había dicho demasiado, pero en ese momento no le importó. Continuó caminando mientras la figura de Estefi quedaba congelada a sus espaldas. Quizás debió darse la vuelta y pedir perdón por haber llegado tan lejos, pero lo cierto era que su compañera de clases tenía su forma de golpearla con la realidad, ella también tenía la suya.
Estefi se quedó de pie en el pasillo, observando cómo Diana desaparecía dentro de la sala de juntas. La puerta de la biblioteca estaba a unos metros de ella, pero se sentía incapaz de dar los pasos para entrar ahí y buscar a su hermano como si nada hubiera pasado. Diana no había tenido el menor reparo en decirle aquello en ese momento. Un tema tan delicado que le dolía lo suficiente como para dejarla sin habla y sin fuerzas en medio de aquel pasillo, con el único deseo de desaparecer por completo.
Sólo elevó su rostro cuando vio a un par de zapatos conocidos frente a ella. Seokjin estaba ahí, mirándola con preocupación y tristeza en su bello rostro. Un rostro que no se parecía en nada al de ella.
Estefi sólo notó que estaba llorando cuando su hermano secó una lágrima que caía por su mejilla. Ella no supo qué hacer en ese momento, sólo se quedó inmóvil mientras Jin la atraía hacia él en un fuerte abrazo.
Él siempre había sido así: cuando alguien la hacía llorar, él la hacía reír; cuando alguien se burlaba de ella, él se burlaba de quien hubiera sido al punto tal de ridiculizar a la persona en público; cuando alguien le pegaba a su hermana, él devolvía el golpe y Yoongi siempre estaba ahí para ayudar. Y si ella se quedaba sin palabras, él sólo la abrazaba y con eso era más que suficiente.
-Eres mi hermana, y siempre lo serás – susurró Jin besando la frente de la chica para abrazarla aún más fuerte al sentir cómo, finalmente, ella dejaba salir su llanto.
Mica se sorprendió al ver a ambos en aquella situación, pero entendió que no debía interrumpir, así que prefirió alejarse en busca de sus demás amigos.
Para cuando Jin y Estefi llegaron al lugar del encuentro, el receso había terminado. Tony se acercó a ellos rápidamente al ver el rostro hinchado y los ojos rojos de su novia.
-Te estuve buscando pero Mica nos aseguró que estabas bien con tu hermano y que no debíamos interrumpir – le dijo luego de besarla. – Quisiera creer que Mica no nos mintió.
-Para nada, estoy bien, sólo tuve un episodio...ya sabes…
No hizo falta que Estefi dijera mucho más para que Tony la tomara en sus brazos y le diera otro fuerte abrazo. No era necesario hablar de eso aun cuando él se preguntaba quién había sido capaz de hacer llorar así a su siempre sonriente Estefi.
Yoongi se acercó a Jin y su amigo supo de inmediato que iba a interrogarlo, por lo que alzó una mano y trató de decirle que todo estaba bien.
-¿A quién hay que matar? – Preguntó Yoongi de igual manera, ignorando la cara de fastidio de su mejor amigo.
-Mejor cuenten el plan de Gabi ya que nos perdimos la reunión, ¿Ya se fueron? – Jin cambió de tema rápidamente, mientras Yoongi ponía los ojos en blanco ante su accionar. Típica salida por la tangente.
-Todos ya están en sus actividades extras – explicó Jungkook acercándose a ellos –. Pero Gabi nos explicó el plan antes de irse.
-Y finalmente nosotros explicamos la idea de la gran broma – sonrió Tony con orgullo, tratando de hacer que Estefi se relajara.
-Jimin y Hoseok tuvieron grandes ideas – exclamó el menor de los Jeon emocionado. En su joven rostro se podía notar el brillo de la picardía.
-En verdad, hasta yo me emocioné – admitió Ayelén conteniendo una risita, mientras Yoongi sólo podía pensar que ella era la novia más dulce del mundo.
-Reconozco que los Jeon dorados se van a lucir con esta broma – afirmó Yoongi haciendo que Kokkie se sonrojara por el halago. – Van a ser recordados por muchos años.
-Tú también participaste en el plan de Gabi – recordó de repente Estefi, quien ya se sentía mucho mejor al ver la sonrisa de sus amigos. Jungkook se acercó a ella y le ofreció un caramelo de frutas. La chica lo aceptó luego de revolver los cabellos castaños del menor, quien sonrió gustoso de volver a ver la sonrisa de su noona. – Deja de halagar a estos dos y dinos de qué va el plan.
Yoongi los miró a todos con aquella expresión que sus amigos conocían muy bien. Sólo usaba esa sonrisa cuando sentía que era un verdadero genio. Así que, sin dejar de sonreír, sólo pudo asegurar una cosa: – Diana lamentará haber sido elegida presidenta de clase.
