Rurouni Kenshin y sus personajes son propiedad de Watsuki Nobuhiro y Shueisha.
Palabras:984
#01.- Una noche ardiente
Misao no podía dormir, no era a causa de ninguna pesadilla o terror nocturno. No podía conciliar el sueño por que le echaba de menos. Aoshi llevaba ya diez largos y agónicos días fuera sin dar señales de vida. Aoshi pensaría que era una niña estúpida si llegase a descubrir que el no tenerle allí le robaba el sueño.
Salió de su cuarto sintiendo como el aire invernal le helaba la piel. Suspiró, su aliento se condensó en una pequeña nubecilla que osciló en la oscuridad de la noche. ¿Qué pensaba hacer? ¿bajar a la cocina y tomar té? Con eso sólo lograría seguir pensando en él y añorarle aún más.
Miró el shoji cerrado de la habitación de Aoshi y dibujó una sonrisa traviesa. Tal vez entrar allí y sentir su aroma la ayudaría a dormir, aunque fuesen un par de horas. Regresó a su cuarto para tomar su lámpara de aceite. Cerró su propio shoji antes de abrir el de él.
El cuarto de Aoshi estaba perfectamente ordenado y frío. Su olor flotaba en el ambiente a pesar de su ausencia, se sintió segura y reconfortada, también algo excitada. Dejó la lámpara de aceite sobre el escritorio de su tutor y hurgó un poco en el armario hasta dar con una de sus yukatas, hundió la nariz en ella. Sonrió.
Se estiró sobre el tatami abrazando la yukata, arropada por su olor, se sentía bien, se sentía cómoda. Cerró los ojos y pensó en él, en sus manos, en su voz, en sus labios… Imaginó cómo se sentiría el tacto de sus dedos sobre su piel desnuda, igual que había tratado de imaginar otras veces, pero era diferente. No estaba en su futón fantaseando, estaba en el dormitorio de Aoshi, invadiendo su espacio y eso la excitó aún más. Hacer algo prohibido en un lugar prohibido.
Miró un instante el shoji que no había cerrado del todo y descartó la idea de cerrarlo. Sentía algo de calor a causa de la excitación y no quería que su olor quedase impregnado en el cuarto. No pasaría nada, todos dormían desde hacía horas.
Colocó la yukata de Aoshi estirada a su lado y se tumbó boca arriba, acarició la tela de su propia yukata, sintiendo su piel caliente bajo ella, esperó sentirse incómoda, sin embargo se sorprendió sintiéndose tan bien allí. Se mordió el dedo índice mientras desnudaba sus pechos y los exponía a la soledad del dormitorio. Los tocó mientras abría las piernas, cuando las dobló quedaron desnudas y expuestas.
De repente sintió que la ropa le estorbaba.
Desató su obi echándolo a un lado, abrió su yukata del todo y sacó los brazos de las mangas. Sintió como le ardía la cara, si Aoshi llegase alguna vez a enterarse de que se había desnudado en su habitación la mataría. ¿Cuántas veces había soñado con qué se colaba en su cuarto y él la tomaba? Incluso había fantaseado con ello, pero jamás se había colado en su cuarto para hacerlo, nunca había cruzado aquella barrera.
Inspiró hondo y cerró los ojos, le imaginó entrando por la puerta pillándola por sorpresa, mirándola y deseándola, que se arrodillaba a su lado y le susurraba que era hermosa. Se mordió el labio sintiendo su piel arder mientras dirigía sus manos trémulas a sus pechos. Los sujetó en las palmas, pequeños y firmes, sensibles, los empujó hacia arriba con suavidad y los soltó haciendo que se balanceasen. Los acarició atrapando sus erectos pezones entre los dedos índice y corazón regalándose un agradable cosquilleo en las entrañas. Suspiró imaginando que eran las manos de Aoshi las que tocaban sus pechos, que eran sus dedos los que jugueteaban con sus pezones. Que sus labios recorrían su piel haciéndola arder.
Con los dedos de la mano derecha dibujó la forma de su seno y se deslizó por sus costillas y abdomen hasta detenerse sobre su vientre. Jugueteó con su vello mientras su otra mano continuaba acariciando su pecho.
—Aoshi —jadeó su nombre desnudo, sin honorífico, sin distancia, por que en sus fantasías Aoshi estaba a su alcance.
Entreabrió las piernas y palpó su humedad. Se había excitado con tan poca cosa, el olor de Aoshi potenciaba sus sensaciones. Frotó su intimidad con mimo incendiando sus entrañas, arqueando las caderas, balanceándolas en respuesta sus propias caricias. Mordió la manga de la yukata para ahogar sus gemidos, no quería ser descubierta de aquel modo, autocomplaciéndose en habitación ajena mientras pensaba en Aoshi.
Hundió los dedos en su interior húmedo y caliente. Abandonó su pecho para cerrar el puño con fuerza aferrándose a la yukata de él, sintiendo como su cuerpo entero vibraba y ardía de deseo. Con la espalda arqueada se dejó caer de lado mirando al armario, flexionó las piernas hasta casi pegarlas a su pecho y atrapó su brazo entre los muslos, sin dejar de mover los dedos en su interior. Jadeando el nombre de Aoshi una y mil veces, retorciéndose de placer sobre la yukata extendida en el tatami.
Su cuerpo entero se estremeció cuando alcanzó el clímax el más rápido e intenso de todos los que había alcanzado desde que empezara a autoexplorarse y darse placer. Con la respiración increíblemente agitada se tumbó boca arriba, los ojos cerrados, los labios entreabiertos y rojos a conjunto con sus mejillas, destacando con el tono pálido de su piel. Desnuda. Excitada. Mojada. Con el sudor perlándole la piel.
Sonrió satisfecha.
—Lo siento, Aoshi-sama.
Se disculpó por adueñarse de su cuarto, por masturbarse en él, por haberse valido de su olor para potenciar sus sensaciones.
Se desperezó, con sus pequeños senos vibrando por la tensión de sus músculos, bostezó, relajada sintiendo que el sueño la atrapaba y arrastraba al fin. Respiró tranquila.
El shoji de la habitación se cerró del todo, impidiendo que el frío del exterior entrase y le enfriase la piel. Su sorpresivo espectador regresó sobre sus pasos dejándola sola.
Fin
Notas de la autora:
¡Hola! Cuando empecé a escribir este shot hace unas horas mi idea era la de subirlo a "Instantáneas", su contenido iba a ser diferente, pero acabó transformado en lo que estáis leyendo. Como dije en las notas de "Julio" no soy muy buena con el lemon, por lo que quiero practicar un poco y, aunque mi intención era esperar antes de lanzarme a ello, inauguro esta colección a parte para shots y drabbles con contenido sexual. Esto no significa que no vaya a colgar nada +18 en "Instantáneas". Sobre el título "Kannô-sei" significa "sensualidad", puede que no sea un gran título, pero es el único que se me ha ocurrido.
Se aceptan críticas y sugerencias sobre la temática, los personajes principales (como es costumbre en mí) son Aoshi y Misao.
Espero que os haya gustado.
