Capitulo uno

El sol salía una vez más, bañando las Praderas con su luz y anunciando un nuevo día. Vitani, el actual líder de la Guardia del León, es la primera en despertar. Como cada mañana, convoco a las leonas para realizar su patrullaje matutino y controlados de que todo este en orden.

- Vitani, se que debemos vigilar que nada malo suceda pero ... - dijo Jabaka bostezando - ¿tiene que ser tan temprano?

- Jabaka, no exageres - dijo Vitani rolando los ojos - En primer lugar, hoy nos despertamos un par de horas más tarde de lo habitual. Y en segundo lugar, insiste en quedarte despierta hasta tarde así que no te quejes.

- Sigo sin entender por lo que hacemos esto, las tierras del reino han estado en paz desde que Kion se fue a vivir al Árbol de la vida con Rani y Jasiri se convertirá en la reina de las Lejanías - dijo Tazama.

- Porque siempre puede aparecer un enemigo que espere que bajemos la guardia y cuando eso pase, debemos estar alertas - Dijo Vitani con autoridad - Es mejor empezar, cuanto antes terminemos, antes descansaremos.

- De acuerdo - dijeron las leonas.

Mientras la Guardia del León comenzaba su patrullaje, un león de pelaje oscuro y ojos verdes observaba sentado a su hermana con ligera tristeza. En ese momento, su esposa llega y decide acompañarlo un rato.

- ¿Preocupado por tu hermana? - pregunto Kiara haciendo que Kovu suspirara.

- Un poco, si - dijo Kovu con el ceño fruncido - Ha pasado un tiempo desde que regresamos a vivir en las Praderas y ha rechazado a cada león que la ha pretendido.

- Vitani puede ser algo ... difícil - dijo Kiara tratando de animar a su esposo - Eso no significa que no exista alguien para ella.

- Si existe ella no lograra verlo, sigue atada al recuerdo de su antiguo amor - dijo Kovu con un dolor punzante en el pecho.

- Mi hermano - dijo Kiara un poco dolida, ella era muy pequeña cuando paso pero tiene algunos recuerdos de él - No puedo culparla, yo también lo extraño.

- Como todos, Kiara - dijo Kovu levantándose - No digo que se olvide de él, simplemente que lo supere. No quiero que se quede sola el resto de su vida, quiero que forme una familia y sea feliz otra vez.

- Ruego a los reyes del pasado para que pongan a alguien en su camino - dijo Kiara mirando hacia el cielo.

Kovu concordó con su esposa y ambos se fueron a atender los asuntos reales del día. Al caer la noche, Kiara dejo a sus hijos con su esposo y llamo a su padre para hablar con él en privado.

- ¿Quieres que consiga un pretendiente a Vitani? - dijo Simba sorprendido e incrédulo - Hija, Vitani ha rechazado a todos los leones del reino.

- Lo se y es por eso que pensaba que su prometido podría encontrarse fuera del reino - dijo Kiara con algo de nerviosismo.

- ¿Un extranjero? - Dijo Simba un tanto incomodo - Kiara, que las cosas hayan resultado bien contigo y con Kovu no implica que pase lo mismo con Vitani. Ademas, no creo que a ella le guste que nos metamos en su vida amorosa.

- Ese es el punto papa, ella no tiene vida amorosa y nunca la tendrá si no le damos un empujón "pequeño" - dijo Kiara con un tono travieso.

Al final, Kiara logro convencer a su padre de que si no encontraban una pareja para Vitani, ella no la buscaría. Sin embargo, ninguno de ellos sabia que ese "pequeño" empujón solo serio el comienzo de una nueva historia llena de intrigas, secretos, sentimientos encontrados y, ¿por qué no ?, amor.

Aclaración: esta historia está basada en los hechos posteriores a la serie "La guardia del león". También incluimos personajes e historias ficticias hechas por mi.