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"Tu y yo sabemos lo que es cargar con títulos que no pedimos. Tu eres el niño que vivió, puedo imaginar lo que fue llevar eso sobre los hombros, fue jodido y eso que eres un maldito héroe. Ahora veme a mí, imagina que significa ser un Malfoy, mi apellido hizo que muchos me admiraran, temieran u odiaran. No importa que me hubiera reformado, que me casara con una heroína y que me he llevado media vida intentando mostrar mi valía ayudando a salvar vidas, sigo siendo un maldito mortifago, no importa si me obligaron a tomar la marca bajo amenaza de muerte, que era un niño asustado que quería sobrevivir. Fui y siempre seré ante los ojos de mucho un asesino. No quiero eso para Destiny"

DM

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Trata de contener su temperamento, lo que no es fácil. Aunque la rabia parece ganar terreno a momentos, han sido las palabras conciliadoras de su mujer lo que al menos le concedió darle el beneficio de la duda.

Espera en una de las mesas con un whisky de fuego a medio beber. Lo ve atravesar el umbral de la puerta. Rápidamente lo localiza, acercándose hasta estar frente a el.

-Señor Malfoy. -Saluda con respeto.

-Siéntate. -Ordena como todo saludo.

Malfoy no tiene ni tiempo o paciencia para formalidades.

A pesar de la rudeza de sus palabras, no se muestra afectado el hombre que se acomoda en la silla de enfrente.

-Creí ser claro Bridge.

-Destiny no sabe del vinculo que nos une.

Enterarse de eso, al menos le dio un poco de tranquilidad a Draco, aunque no la suficiente para relajarse por completo.

-He cumplido con mi palabra, nunca utilizaría el vinculo en contra de Destiny. Mis sentimientos siempre quedaron en un segundo término, compartimos el mismo interés en común Sr. Malfoy. Deseamos la felicidad de Destiny por encima de cualquier cosa.

Por un momento guarda silencio, cuando se acercan con su bebida.

-¿Qué significa entonces tu carta?

-Le estoy solicitando el permiso de cortejarla. Destiny por si misma ha mostrado sentimientos por mí. Se que es complicado saber hasta qué punto se ve influenciada por nuestra vinculación, pero a pesar de que han pasado años desde que se creó esta unión de sangre y magia, es la primera vez que ella a mostrado abiertamente que siente algo.

-Sabemos que puedes manipularla.

-Pero no lo he hecho.

-Como puedo confiar en tu palabra.

Puso sobre la mesa su varita, haciéndola rodar la acerco a el.

-Puedo comprobar por su mismo, mi vida esta en sus manos. Primero arrancaría mi propio corazón antes de imponer algo a Destiny. Sabe lo que ella significa para mí. Desde el principio estaba dispuesto a hacerme a un lado, nunca impondría mi voluntad o haría cualquier cosa para presionar a su hija. La amo.

Draco podía comprobar la sinceridad de Louis en sus ojos azules.

-Puedo hacer un juramento inquebrantable, no le diré nada del vinculo hasta que usted lo considere prudente. Puede hacer cualquier prueba sobre mí, utilizar varitacerum para conocer que mis intenciones son legítimas.

-¿Cómo sabes que Destiny siente algo por ti? Posiblemente son tus propios deseos y sentimientos lo que te hacer creer lo que no existe. Fui claro contigo desde el principio. Quiero que Destiny sea capaz de tomar sus propias decisiones. No quiero sobre sus hombros la mierda de tener que acoplarse a tus deseos o los de cualquiera.

-Lo pensé, es decir, posiblemente mi juicio pudiera verse viciado por mis sentimientos. Si, quizás mis deseos de que me corresponda pudieran cegarme a sus reales sentimientos, pero ayer pude sentir como míos sus sentimientos.

-¿Qué cambio?

-Lupin. -Escupió el nombre como si se tratara de un insulto.

-¿Teddy Lupin? -Pregunta sin comprender.

Los rasgos de Bridge se endurecen, la tención repentina es más que obvia para Malfoy, quien lo observa con curiosidad, dándole tiempo a que se explique. Aunque el tiene sus propias sospechas sobre ese nombre en particular, espera, tratando de confirmar sus posibles teorías.

-Destiny lleva enamorada de Lupin desde hace mucho tiempo. -Admitirlo en voz alta lo lastima.

Draco asiente con un movimiento de cabeza, confirmando, pero también instándolo para que siga.

-Su hija le conto a Lupin sobre su origen, esa confesión hizo que la rechazara.

Los ojos grises de Draco se abrieron con sorpresa, al tiempo que algo se hizo espacio en su interior.

-¿Tú sabes? -Pregunta con preocupación.

Después de todo es un tema delicado, si se llegara a saber la verdad podrían atacar a su hija.

-Sí, ella confía en mí. -Apenas puede contener lo que le provoca que exista ese tipo de confianza entre ellos.

Los ojos azules de bridge se posaron en el vaso de licor, haciendo que el hielo girara entre el liquido ambarino.

-No puedo estar completamente seguro. -El dolor persistía en su voz. -Creo que el afecto que siempre tuvo por Lupin le había impedido sentir completamente nuestra conexión, pero comencé a notar algunos cambios en Destiny hace algunas semanas. Ante todo, somos amigos, esa amistad se a fortalecido con el paso del tiempo, nos dieron la oportunidad de conocernos mejor y ayer algo termino de cambiar.

Sus ojos regresaron al gris de los ojos de Malfoy.

-Nuestra conexión se afianzo, porque soltó los sentimientos que guardaba por Lupin, no se cómo explicar con palabras, pero debe ser como si ambos fuéramos la extensión de un mismo cuerpo. Ya no es lo que yo siento o deseo, puedo percibir sus miedos, su frustración y su dolor.

-¿Dolor? -Pregunto con los dientes apretados. -¿Por qué o quién?

-Lupin creyó conveniente contarnos a Ernest y a mí, sobre el origen de Destiny, creyendo que nos alejaríamos de ella como el hizo en el pasado. Estaba molesto por que nos vio besándonos.

"besándonos"

Repitió la palabra en su cabeza, al instante el vaso que sostenía Louis en sus manos exploto, mojándolo e hiriendo su mano.

Malfoy siempre fue un hombre posesivo, ahora descubría también que es un padre protector y celoso.

Bridge ignoro el corte en su mano, sin apartar la vista de Malfoy. No se mostraba arrepentido o asustado por su temperamento explosivo, ni por la frialdad en su rostro.

-No voy a mentirle, sabe que la amo. Que si ella me da la oportunidad hare cualquier cosa para hacerla feliz. Por esa misma razón, se que contar con su permiso y aprobación es muy importante para su hija. No voy a ir en contra de sus deseos, pero quiero que tome en cuenta que muchas cosas han cambiado desde que prometí mantener la distancia y no contar sobre la magia que nos vincula.

Cerro la mano en un puño para detener la sangre que fluia del pequeño corte en la palma.

-Pretendo cumplir mi palabra. No forzare una relación debido a este vínculo, pero en verdad creo que nuestros sentimientos pueden ser legítimos, sin importar como iniciaron.

-Quiero que mi hija sea feliz, que tenga la oportunidad de decidir.

-Yo quiero lo mismo. Por eso lo primero que hice ayer cuando percibí el cambio en Destiny, fue escribirle. Mis intensiones son legitimas al igual que mis sentimientos. Comprendo sus reservas por eso deseaba hablar con usted. No quiero atarla si sus sentimientos no son reales, quiero que Destiny tenga el poder de elegir, esa es la única razón por la que considero que no contarle aun la verdad sobre nuestra conexión será lo mejor. Además, si usted o su esposa han encontrado la manera de romper el vinculo estoy dispuesto a hacerlo.

La sorpresa de nuevo se hizo presente en el interior de Draco, a pesar de que lo oculto a la perfección.

-Estarías dispuesto a romper el vínculo.

-Estoy seguro de mis sentimientos. Posiblemente el vinculo detono todo, pero fue suficiente conocer realmente a Destiny para descubrir la maravillosa persona y el gran ser humano que es. Mi afecto y admiración no ha hecho más que crecer. Tengo la seguridad que aunque el vínculo se rompa, la seguiré amando.

-Pero si se llega a romper el vinculo y los sentimientos de ella no son reales.

-La dejare ir. -Prometió. -Pero al menos quiero tratar de cultivar un verdadero afecto, para lo que necesito su consentimiento para cortejarla de manera formal.

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Draco Malfoy estaba furioso cuando llego al ministerio de magia. La colera que sentía en ese momento evito que los malos recuerdos que siempre le perseguían cuando estaba en ese lugar no se hicieran presentes.

Camino con seguridad por el atrio del ministerio de magia hacia los elevadores. No tarde en llagar a su destino.

Poco le importaba no tener una cita y que aquella mujer se atreviera a detenerlo estaba a punto de sacarlo por completo de sus casillas. Al menos en el ultimo minuto cuando estaba mas que dispuesto a irrumpir en aquella oficina, la puerta se abrió y le permitieron entrar.

-Malfoy. -Saludo arqueando una ceja con curiosidad.

Hacia mucho que no lo veía tan cabreado como en ese momento.

-Potter. -Contesto en tono agrio sin ser capaz de tomar asiento.

-¿Qué ocurre? -Pregunto, con un mal presentimiento trepando por la espalda.

-Teddy Lupin es tu ahijado, también en mi sobrino. Esa es la única razón por la que me he contenido de ir directamente por el.

-¿Qué pasa con Teddy?

-Hace años decidí no intervenir por que Hermione me lo pidió. Pero sabemos que fue su puta culpa que mi hija decidiera marcharse a hacer sus estudios en otro colegio, que el fue el responsable de que Destiny no quisiera pasar las fiestas en familia y se mantuviera lo suficientemente entretenida para evitarnos tanto como pudo.

-Lo sé. -admitió con incomodidad. -Era muy joven para entender.

-Joven o no, eso destrozo a mi hija.

Potter podía entender la furia en Malfoy. Camino hacia un gabinete que estaba en un extremo de su oficina para sacar una botella de licor y dos vasos. Se notaba lo mucho que necesitaba una copa para calmarse.

Ofreció la bebida, que de inmediato el rubio llevo a sus labios.

-Debiste advertirle, hacerle jurar que no repetiría el secreto que le conto Destiny.

-El no seria capaz de contarle a nadie.

Draco sonrió con desprecio.

-Lo hizo. -Acuso con los ojos llameantes. -Fue tan cabrón como para utilizarlo en su contra y tratar de alejar a Bridge y Willow, por estúpidos celos.

-Lo siento. -Se disculpo, sintiendo la violenta sensación de traición en su interior.

-No vine por tus disculpas Potter, toma esto como una advertencia. Si tu ahijado vuelve a abrir su gran boca habrá consecuencias, ¿Sabes que ocurriría si se hiciera público quienes son sus padres biológicos? Tener que cargar con que su abuelo y su padre, adoptivos o no, fueron mortifagos ya es un lastre que llevara a cuestas el resto de su vida, te imaginas que será de su vida si los demás sale a la luz. La acosaran y destruirán, tendrá que vivir cuidando que cualquier maldito paranoico quiera hacerle daño.

Las palabras son amargas, pero tan sinceras como pocas veces se permitió decirlas delante de quien fuera en el pasado su enemigo jurado.

-Tu y yo sabemos lo que es cargar con títulos que no pedimos. Tu eres el niño que vivió, puedo imaginar lo que fue llevar eso sobre los hombros, fue jodido y eso que eres un maldito héroe. Ahora veme a mí, imagina que significa ser un Malfoy, mi apellido hizo que muchos me admiraran, temieran u odiaran. No importa que me hubiera reformado, que me casara con una heroína y que me he llevado media vida intentando mostrar mi valía ayudando a salvar vidas, sigo siendo un maldito mortifago, no importa si me obligaron a tomar la marca bajo amenaza de muerte, que era un niño asustado que quería sobrevivir. Fui y siempre seré ante los ojos de mucho un asesino. No quiero eso para Destiny.

El peso de la empatía es fuerte. Potter estaba sumamente decepcionado de su ahijado, siempre creyó que le habían educado bien, nunca espero que fuera tan inmaduro como para poner en riesgo a alguien que amaba, por celos.

-No lo quiero cerca de mi hija. Mas te vale sacarlo de Hogwarts antes de que sea yo quien lo haga.

-Esta bien, lo hare de inmediato. -prometió. -No te preocupes me encargare de que Teddy no vuelva a abrir la boca en contra de Destiny.

-Eso espero Potter. Estamos hablando de mi hija. No voy a tolerar que vuelvan a lastimarla. Voy a protegerla en contra de cualquiera.

Potter asistió con un movimiento de cabeza.

-Me encargare de que Teddy no vuelva a causarle problemas. Lamento mucho que Destiny pasara por tanto por su causa.

Compartieron una copa mas de licor antes de que se marchara Malfoy.

Cuando Potter se quedó a solas comenzó a escribir una carta que enviaría de inmediato con destino a Hogwarts.

Cumpliría con su palabra, si para lograrlo tenia que disciplinar a su ahijado, lo haría. No solo por las amenazas de Malfoy, sino porque el mismo creía que se había sobrepasado con Destiny y le tenia un gran cariño a la Joven. En mucho le recordaba a Hermione cuando era mas joven.

Evaluando toda la situación tenia que admitir una vez mas lo mucho que había cambiado Malfoy con los años, la familia seguía siendo lo más importante para el, pero maduro lo suficiente para cambiar los métodos para protegerlos. Además, estaba confiando lo suficientemente en el como para dejar en sus manos atender la delicada situación.

Potter estaba mas que dispuesto en corresponder con la confianza depositada en él.

Con un suspiro cansado se pudo en pie, tenia que ir a casa a hablar con Pansy antes de dirigirse a cumplir con su promesa.

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"Quien no aprende del pasado está condenado a repetir los mismos errores. Ahora cree que lo correcto es cambiar los colores de los agresores para justificar algo tan despreciable. La última guerra fue causada por alguien que se creía por encima de los demás, creía que el estatus de sangre le daba más valor a las personas, pero la sangre sigue siendo roja sean mugles, mestizos o sangre puras y cada vida tiene el mismo valor."

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Destiny se mantiene firme, como buena Malfoy se muestra estoica. Sus emociones están tras una marcara perfectamente elaborada. Espera de pie al lado de su hermano y el mejor amigo de este. Ambos niños igual de erguidos que ella, uno a cada lado, como si fueran su guardia personal.

Scopius con 11 años es casi tan alto como su hermana, su cabello rubio platinado siempre prolijamente peinado esta despeinado, apuntando para todas direcciones, sus ojos grises tan similares a los de su hermana, tiene una chispa que le hacen recordar al Draco de otra época a la directora. La condición de sus ropas no es mejor, aun a pesar de todo, mantiene la postura de un príncipe de otros tiempos. Como si nadie fuera merecedor de su presencia.

Al lado izquierdo Matteo no esta en mejores condiciones, el niño es quizás un par de centímetros mas alto que su amigo, su cabello es tan rizado que se mantiene en su lugar, pero su túnica es un desastre y lleva el labio inferior partido.

La directora tiene los ojos fijos en los tres, como si esperaba saber que paso con solo mirarlos. Ninguno sede a la intensidad de su mirada gatuna. No serán ellos los que hablen primero.

-¿Sabe por qué están aquí el señor Malfoy y Miller?

Destiny se limita a negar con un movimiento de cabeza. No está dispuesta romper el silencio hasta que sea necesario.

-Ambos estuvieron involucrados en una pelea muy al estilo muggle, debo decir.

-Solo ellos dos. -Pronuncio las tres palabras con calma.

-No, por supuesto.

-¿Dónde están los demás?

-En la enfermería. Sus lesiones son mas delicadas. Acusan a ambos de atacarles. Están aquí para aclarar la situación, pero no han querido decir nada hasta que estuviera usted aquí presente. Como comprenderá ambos serán sancionados y se restarán puntos a su casa por el agravio.

-Bien, pueden decirnos que paso. -Dijo firme Destiny a su hermano y a quien considera uno de sus primos más cercanos.

Scorpius se gira lo suficiente para mirar a su hermana. Le alivia no percibir molestia en su rostro. Confía en que ella será la única que al menos les concederá el beneficio de la duda.

-Evan York y Eliot Long, llevan meses hostigando cada que tienen oportunidad a cualquier Slytherin, sin importar si estos son apenas de primer grado. Ambos pertenecen a Gryffindor y están en tercer grado. En muchas ocasiones han afirmado que su casa es la única digna y que no toleran a cualquier persona que pertenezca a tan despreciable casa con la de Slytherin.

-¡Eso es mentira! -Chillo la maestra Alicia jefa de casa de Gryffindor desde que McGonagall tomara el cargo de directora del colegio.

La mujer se había mantenido en segundo plano, estaba ahí para defender a su casa. Pero ha explotado por las acusaciones.

Una mirada gris de advertencia se posó en ella. Destiny no necesito de palabras para silenciar a la mujer.

-Reportamos varias veces esta conducta, pero parece que sin pruebas visibles es su palabra contra la nuestra, -sonríe sin alegría Scorpuis. -Parece que nuestra palabra vale menos.

La directora parecía consternada por esa declaración. El rostro de Alicia Vector se puso roja de rabia.

-Tratamos de ignorar sus insultos, las palabras no lastiman cuando no les das el poder de hacerlo, pero ayer se sobrepasaron. -Esta vez aporto Matteo.

-¿Qué paso? -Se atrevió a preguntar Minerva con el rostro pálido.

-Encerraron a Annette Page en un armario desde ayer en la tarde, paso toda la noche y buena parte de esta mañana, no conformes con eso se encargaron de atormentarla con hechizos, mientras ella no paraba de llorar. Hoy fuimos nosotros quienes la sacamos. Estaba desmayada, la llevamos a la enfermería, a pesar de que Ann admitió que fueron ellos, basto que ambos dijeran que fue un accidente para que no pasara nada.

-Todavía tuvieron el descaro de burlarse y amenazarla. Eso fue todo lo que pudimos tolerar. Voltearon hacia otro lado cuando alguien más pequeña y débil fue atacada, nos prohibieron resolver esto con magia, no tenemos edad para formar parte de un duelo, entonces usamos nuestras manos.

-Fue una broma de niños. -Trato de explicar, minimizando la gravedad del asunto.

-¿Una broma? Le parece gracioso. Le gustaría que preguntemos a los padres de Annette que tanta risa les causa que su hija fuera acosada, encerrada y lastimada, bajo las paredes de una institución que se supone debe protegerla.

La directora palideció aun más.

-Esta sacando esto de contexto señorita Malfoy. Cosas peores se dieron de los Slytherin hacia las otras casas en el tiempo de sus padres.

-¿Es entonces esto una venganza? -Pregunto con una sonrisa tirando de la comisura de sus labios.

-No por supuesto. -Dijo, aunque pensara lo contrario por la mueca de despreció al mirarlos.

Destiny sonrió de manera sombría, con sus ojos puestos en aquella mujer.

-Tendría la amabilidad de explicarme que hace mi hermano y mi primo, aquí.

-Fueron acusados por agredir a dos compañeros. -Admitió la directora, recuperándose un poco de la información que acaba de recibir.

-¿Y donde están los jóvenes que agredieron a Annette? Estamos aquí para juzgar y castigas a dos Slytherin por defender a una compañera que debió ser defendida por ustedes. Bajo ese escrutinio también serán juzgados y castigados por actuar en contra de los derechos de Page, porque de otra manera no entiendo.

-Señorita Destiny, debe entender que actuar de manera violenta no soluciona el problema. -Trato de conciliar la directora.

-Entonces me esta diciendo que dos Slytherin deben permitir que lastimen a otra compañera solo por que porta el color verde y plata en el uniforme, que solo por que es mujer y Slytherin tiene que soportar que cualquier compañero de otra casa la victimice de esta manera.

-Por supuesto que no.

-Explíqueme entonces, como pueden mi familia estar aquí por defender a alguien más débil y no están los que agredieron en primer lugar a alumnos menores.

-Creo que debemos calmarnos, sé que salió un poco de control, pero no hay necesario de hacer esto un problema más grande.

-Se equivoca. Esto ya es un problema demasiado grande para ignorarlo por más tiempo. En intolerable que usted como profesora y jefa de casa, sea capaz de minimizar un acto terrorista en contra de un estudiante. Todavía tiene el cinismo de decir que, es por la historia de Slytherin, ellos simplemente están pagando su cuota de agresiones bien merecidas.

-Yo no dije eso.

-No es necesario. Sus acciones hablan por si misma profesora Vector. Quien no aprende del pasado está condenado a repetir los mismos errores. Ahora cree que lo correcto es cambiar los colores de los agresores para justificar algo tan despreciable. La ultima guerra fue causada por alguien que se creía por encima de los demás, creía que el estatus de sangre le daba valor a las personas, pero la sangre sigue siendo roja sean mugles, mestizos o sangre puras y cada vida tiene el mismo valor.

-Estoy completamente de acuerdo contigo Destiny. -Admitió la directora. -Me disculpo por el agravio, desconocía la situación que estaba ocurriendo.

-Minerva, no puedes estar de acuerdo con estos salvajes que agredieron a dos chicos inocentes.

-¿Salvajes? Se atreve a usar esa palabra para describir a mi hermano y primo, cuando dos chicos de 13 años, no solo mas grandes, sino más fuertes, agredieron a una niña de 11 años, ¿Quiénes son los salvajes?

-No hay pruebas de tal hecho.

Destiny apretó los dientes para contener la rabia. Respiro hondo, tratando de pensar con la cabeza fría.

-¡Dotty! -llamo en voz alta.

Un segundo después apareció una pequeña elfina con un plop.

-Dotty, serias tan amable de pedirle a Annette Page que nos acompañe en esta agradable reunión.

-Por supuesto señorita Malfoy.

-Gracias.

-No veo la necesidad de hacer esto.

-Usted fue quien acusa de salvajes a mi familia y considera inocentes a York y Long. Deberíamos tomarnos el tiempo de hablar también con Page para definir las responsabilidades de cada uno.

-Perteneces a la misma casa, obviamente se inclinará por sus compañeros, aunque tenga que mentir.

-Eso se puede solucionar fácilmente.

Un minuto después una temblorosa niña de cabellos castaños y ojos azules estaba en la dirección.

-Hola Annette. -Saludo con tranquilidad a la temerosa niña. -Querida no debes preocuparte, aquí estamos todos dispuestos a escuchar lo que tengas por decir, es más, te facilitare las cosas. Serias tan amable de permitir tomar un recuerdo especifico de lo que te ocurrió ayer. Estoy segura de que la directora tiene un pensadero que podrá prestarnos para no agobiarte mas de la cuenta.

La profesora Vector comenzó a sudar frio.

MacGonagall no dudo, siguió el consejo de Destiny y en poco tiempo estaba el pensadero listo para ver el recuerdo que entrego voluntariamente Page.

Pudieron confirmar con sus propios ojos todo lo ocurrido. Bajo la perspectiva de Annette pudieron comprobar la crueldad a la que fue sometida desde antes de ser encerrada, así como todo lo que vino después, los insultos y las maldiciones que le dedicaron solo por ser Slytherin.

Evan York y Eliot Long fueron brutales con sus palabras y sus actos. Ver el terror en los ojos de Annette fue suficiente para Minerva.

Vector no tuvo manera de seguir defendiendo a los dos jóvenes Gryffindor.

La directora estaba abrumada por lo que acaba de presenciar.

-Mi familia esta en contra de la violencia. Los Malfoy somos capaces de aprender de nuestros errores, el pasado nos marcó lo suficiente para darnos cuenta de que no podíamos seguir por el mismo camino. Pero créame cuando le digo que también somos capaces de luchar y usar la fuerza de ser necesario para defender a los débiles. No olvide que también somos Granger y Weasley, que en nuestras familias también hay sangre de héroes. Nuestros padres lucharon una guerra para darnos la oportunidad de ser libres y mejores, de cambiar el mundo y no estamos dispuestos a volver sobre nuestros pasos.

Minerva parecía hinchada de orgullo al escuchar a Destiny, el carácter de la joven le recordaba profundamente a Hermione.

La mención del apellido Weasley hizo que Matteo cuadrara mas los hombros, agradecido y orgulloso del apoyo de Destiny.

Evan York y Eliot Long fueron expuestos y castigados, sus padres estuvieron esa misma tarde en la oficina de la directora, poniéndolos al tanto del bullying que ejercieron en contra de alumnos menores de Slytherin. Estuvieron a un paso de ser expulsados.

Minerva McGonagall dio un discurso esa misma noche, antes de la cena.

No se toleraría ese tipo de comportamientos en contra de ningún alumno. Cualquier acto de acoso tendría serias consecuencias.

Scorpuis y Matteo pasaron de ser considerados agresores a protectores. Con 11 años enfrentaron a dos jóvenes mayores y con sus propias manos. Eran una muestra mas de que el valor y la justicia no depende de los colores de casa, sino de las decisiones que tomas todos los días, para bien o para mal.

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Lamento que no seas capaz de ver más allá. Siento que esto sea doloroso para ti en este momento, pero creo que es mejor que Teddy reconsiderara las cosas ahora, antes de que dieran un paso definitivo que a la larga les traería más dolor.

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Lo que menos esperaba era estar frente a Victoria y Fleur Weasley. Mantener la calma se estaba haciendo difícil en los últimos días. En menos de una semana había pasado de defender a Scorpius y Matteo contra una profesora que lejos de ayudar esta perjudicando a la casa que representaba. A recibir una visita inesperada de su padre y ahora a tener que soportar a ese par de rubias que la miraban con un desdén mal disimulado y un aire de superioridad que le hicieron querer bufar de pura desesperación.

A pesar de todo, muestra una calma que no siente. Lleva la tasa de te a sus labios, esperando el ataque que seguramente llegara pronto.

Los labios de Fleur están fruncidos en una línea recta, sus bonitas facciones se muestran afectadas por la molestia. Sus rasgos de Vella son notorios tanto en ella como en su joven hija. Su belleza es deslumbrante.

-Creo que lo mejor será ir directo al punto. -Señalo la rubia mayor.

Poniendo la taza sobre la mesa que les divide. Destiny le imita, centrado su completa atención de manera educada, junta sus manos de manera elegante. No le pasa desapercibida la pequeña sonrisa que tira en los labios de Victoria ante el tono que emplea su madre al dirigirse a ella.

-Usted dirá en que puede ayudarle.

Quien mirara aquella escena desde fuera no podría negar que las mujeres que compartían él té parecían más un trio de ángeles que simples mortales. A pesar del contraste en la apariencia de la joven Malfoy con las descendientes de Vellas, cualquiera que las viera estaría de acuerdo que la belleza ufana de Destiny resaltaba con brillo propio.

-Creo que ya has causado suficiente daño a Victoria. Te has entrometido en su relación con Teddy lo suficiente para hacer que se separen. Así que te exijo que dejes en paz al prometido de mi hija. Ya causaste suficiente daño con tus intrigas.

-Sinceramente no se de que habla. Hace mucho tiempo que Teddy Lupin y yo ni siquiera somos cercanos. Su relación no me interesa y por supuesto que nada tengo que ver con su rompimiento.

-Mientes, toda la vida te has entrometido entre nosotros.

-Lamento que pienses de esa manera Victoria, pero estas equivocada. En el pasado tuvimos una gran amistad, pero ahora a penas y hablamos lo necesario.

-Tu tienes la culpa de todo. -Estallo de manera infantil con lagrimas corriendo por sus mejillas.

Destiny se abstuvo de rodas los ojos al ver la escena. Por su parte Fleur trato de consolar a su hija acariciándole la espalda.

-Como puedes ser tan desconsiderada, creí que Hermione te educaría mejor.

-Estas diciendo que no se educar a mis hijos Fleur. -La voz de Hermione hizo sobresaltar a las rubias.

No esperaban que la Señora Malfoy pudiera enterarse de la visita relámpago que le hicieron a Destiny.

Fleur y Victoria no pudieron evitar estremecerse ante su presencia.

-Acusas a mi hija de no comportarse, cuando la tuya esta dispuesta a hacer cualquier cosa por retener a un hombre, ¿Dónde está su dignidad?

-No voy a permitir...

-No necesito que me permitas nada. -Dijo tajante, interrumpiendo a la rubia. -Si fuiste capas de acusar a mi hija de cosas que no están en sus manos, solo por los caprichos de Victoria. Destiny no tiene por que soportar sus comportamientos infantiles o tus ataques. Teddy Lupin toma sus propias decisiones, si rompió su compromiso con tu hija es algo que solo les compete a ustedes.

-Ella me lo quito. -Las lagrimas de rabia empañaban los ojos de Victoria.

-Destiny no te quito nada. Porque para empezar Teddy no es un objeto para se de la posesión de nadie. En lugar de estar aquí levantando acusaciones infundadas deberías aceptar que los sentimientos en ocasiones cambian y ante eso nada se puede hacer.

-De no ser por ella, todo seguiría igual.

Hermione suspiro con cansancio.

-Lamento que no seas capaz de ver mas allá. Siento que esto sea doloroso para ti en este momento, pero creo que es mejor que Teddy reconsiderara las cosas ahora, antes de que dieran un paso mas definitivo que a la larga les traería mas dolor.

-No, no lo acepto. Amo a Teddy. Y ella tiene la culpa de arruinarlo todo.

En un arranque de rabia Victoria apunto con su varita a Destiny. Hermione no dudo en ponerse frente a ella para protegerla, aunque tampoco era necesaria su intervención.

En un abrir y cerrar de ojos, Ernest y Louis desarmaron a Victoria. Siendo sus guardianes jamás hubieran dejado que Destiny acudiera sola a esa cita en Hogsmeade.

-Fue Teddy quien decidió terminar su compromiso, esperando que aceptara ser su novia. No voy a negar que en el pasado le quería, pero eso es agua pasada. Lamento lo que estas sufriendo Victoria, no tengo absolutamente nada en tu contra.

Fleur estaba desconcertada, su hija le había contado una serie de historias donde pintaba a la hija de Hermione como la villana, que ahora no encajaban con el comportamiento errático de Victoria.

Louis se acercó más, hasta ponerse a un lado de Destiny. Tomo con delicadeza su mano para entrelazar sus dedos con los de ella, para apoyarla. Lo que la pelinegra le agradecido con una sonrisa y una mirada.

Esa acción no pasó desapercibida para nadie, quedando en evidencia que tenían algún tipo de relación.

Hermione sonrió, el que estuviera en ese lugar fue un golpe de suerte. Había hablado con Draco sobre su conversación con Bridge, por lo que tenía la inquietud de verlos, para ver con sus propios ojos lo que ocurría en realidad entre ellos.

Fue mirarlos tomarse de la mano y admirar el milagro se obraba en sus miradas para darse cuenta de que sus lazos en verdad se habían afianzado. Estaba de acuerdo con Draco a que debían de tomarse las cosas lentamente, sin embargo, le tranquilizaba ver la compenetración que compartían.

-Quizás les tranquilice saber que Louis y Destiny se están conociendo. Como ya les dije, entre ella y Teddy no hay nada fuera de una amistad. Así que les voy a agradecer que no vuelvan a molestarla y si algo tienes que tratar con ella Fleur, la próxima vez asegúrate de investigar antes de atacar a mi hija. No volveré a ser tan tolerante.

La amenaza implícita en sus palabras, logro que Fleur se sonrojara. Tomando la mano de su hija salieron del lugar en medio de una disculpa nerviosa.

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