El grito lastima sus oídos, es tan potente y desgarrador que tiene la necesidad de cubrirlos con sus manos. A pesar de todo es una labor perdida, todavía puede escuchar el dolor atroz e incluso el sonido de huesos rompiéndose.

Quiere cerrar los ojos, sabiendo que la imagen que tiene delante será la protagonista de sus peores pesadillas, sin embargo, no puede. Con ojos bien abiertos absorbe cada detalle de su rostro descompuesto por el dolor.

La luz de luna que se filtra entre las ramas de los árboles es suficiente para permitir ver con claridad cada uno de sus rasgos contraídos por el sufrimiento. La sangre escurre de su muñeca izquierda por una profunda herida. Se abre sola para dejar paso a la varita de hueso que se niega a seguir escondida en el interior del brazo de la bruja.

El dolor y el miedo se mezclan en Annika como una dualidad difícil de describir de manera clara. Sus ojos de un azul claro están tan abiertos que parece que están a nada de salir de su órbita, gruesas lagrimas escurren por su rostro pálido y cenizo. Con su mano derecha sujeta con fuerza la muñeca izquierda quizás en un vano intento por retener el poder que está fluyendo de la varita.

Destiny está a poca distancia, todavía incapaz de moverse. Tiene el cuerpo adolorido por el impacto. Expulsada por la mágica creada como una ola de fuerza invisible la hizo volar algunos metros antes de que su espalda chocara con el troco de un árbol.

El fuerte golpe le hizo perder el aliento, todavía lucha para meter aire a sus pulmones. Tomando como soporte el árbol a su espalda trata de levantarse. Sabe que dispone de pocos minutos para comenzar a moverse. Tiene que salir corriendo antes de que la posesión de Lestranger este completa.

Annika aun lucha por mantener el control. Sus gritos salvajes se han aplacado, aprieta los dientes con fuerza hasta hacerlos rechinar, el sonido es escalofriante. Comienza a buscar con desesperación algo que parece haber perdido.

Con el brazo izquierdo pegado al cuerpo para no moverlo se apresura a tomar su propia varita que vio a en el piso de tierra a pocos pasos de distancia. El dolor que la atraviesa la hace caer de rodillas antes de cumplir con su objetivo.

Es entonces que el silencio de la noche es roto por una voz masculina.

"Nos volvemos a ver"

Escucha la escalofriante voz de Rodolphus Lestranger como un eco metalizo, es casi como si alguien hablara a través de un tubo metálico.

Presa del pánico obliga a sus piernas a moverse. Tropieza un par de veces, pero logra hacer que los temblores que doblan sus rodillas remitan lo suficiente para comenzar a avanzar por entre los árboles.

Su corazón late con tanta fuerza que le zumban los oídos. Con una última mirada sobre su hombro puede ver como los ojos de Annika parecen velarse y un segundo después una sonrisa torcida impropia de ella nace en sus labios, sádica y feroz.

Los vellos de su piel se erizan al ver esos gestos tan particulares de Lestranger formarse en el rostro de la bruja que ha perdido todo control de su cuerpo.

Entonces es el pánico lo que la hace recupera las fuerzas, un golpe de adrenalina. Sus piernas dejan de temblar, moviéndose con rapidez, esquivando las ramas bajas y los arbustos. Un sudor frio corre por su espalda.

Todas sus alarmas están encendidas, sabe que debe de alejarse. Puede enfrentarlo, pero no está segura de no causar daño a Annika, ahora que la posesión de Lestranger se ha completado.

Sus padres tenían razón, al igual que su tío Harry. La varita de hueso siempre fue un Horrocrux y parecía que había tomada la suficiente fuerza para que el fragmento de alma encerrada en ella tomara posesión de un portador.

Necesitaba desesperadamente volver al castillo, encontrar a Louis y Ernest para poder contener a Lestranger sin lastimar a la joven bruja.

Estuvo tan concentrada en dar con el paradero del supuesto infractor que se adentró demasiado en el bosque prohibido.

Destiny ignoro por completo el dolor en sus piernas y brazos, esquivaba como podía todos los obstáculos, pero aun faltaba bastante distancia para salir por completo del bosque. Mientras corría no dejaba de mirar a su espalda esperando que de un momento a otro la alcanzarían. Fue precisamente cuando giro una última vez para ver sobre su hombro que termino tropezando y cayendo al suelo.

Intento ponerse de pie de nuevo pero un dolor punzante en el tobillo le impidió apoyarlo y callo de nuevo, incapaz de sostener su peso.

Tendida en el piso, no sabía que hacer. Rogaba en silencio a todos los magos muertos o a quien pudiera escuchar sus rezos que le ayudaran a salir de esa terrible situación.

La respiración agitada no hacia más que hacerla sentir mareada, sumado al dolor en su tobillo, temía perder el conocimiento en cualquier momento. No sería la primera vez que debido a su débil constitución terminara de esa manera, pero estaba haciendo todo lo posible por mantener su mente fría y no entrar completamente en pánico.

Sus amigos debían estarla buscando, era solo cuestión de tiempo para que la encontraran. Así que ya que no se podía mover demasiado lo mejor sería esconderse, la pregunta era ¿Donde?

Miro a su alrededor con desesperación, tratando de encontrar algún escondite. Lentamente se arrastró hasta unos matorrales. Cuando estaba por lograr su objetivo sintió que alguien la tomaba por el brazo con fuerza.

Teniendo bien sujeta la varita en su mano diestra comenzó a conjurar un hechizo para defenderse de su captor. Fue cuando escucho la familiar voz.

-¡Tranquila! Soy yo.

El hechizo murió en sus labios. Con alivio levanto el rostro para encontrarse por la mirada preocupada de su amigo.

Destiny tenia ganas de llorar de puro alivio. Se apresuro a tirar de su solapa para hacer que escondiera junto con ella para no ser descubiertos.

-¿Qué pasa? Recibí tu mensaje de peligro, pero no has dicho mas ¿Qué ocurre? ¿Qué haces aquí? Llegue antes por que estaba dando un ultimo paseo por los jardines.

Destiny se apresura a negar con la cabeza, demasiadas preguntas y no tiene tiempo de contestarlas.

-Annika tiene la varita de hueso. -Contesta jadeante, aun no se ha recuperado por completo de la larga carrera.

Ernest palidece, sus ojos se abren con una mezcla de miedo y sorpresa. Quiere correr para buscarla, pero son las manos de Destiny lo que lo mantienen en su lugar a sabiendas de su reacción.

-Se que salen en secreto, que ella te importa demasiado, por eso mismo escúchame antes de que salgas corriendo tras de ella.

El miedo que siente el mago es indescriptible, la angustia se cimiento en su pecho sofocante.

-Esta poseída por la varita. Si la enfrentas así, no solo va a atacarte, es posible incluso que trate de matarte. No es ella ¿Lo entiendes? -Pregunta.

Pone las manos contra sus mejillas, esta vez tomándolo por el rostro para que la mire a los ojos. Quiere asegurarse que entiende cada palabra, que se mantenga firme para poder pensar con claridad en la mejor forma de salvar a Annika.

-Necesitamos de Louis para contenerla sin correr riesgos, enfrentarla en el estado en que esta nos pondrá en peligro a nosotros, pero sobre todo a ella.

Ernest lo entiendo, lo que no quiere decir que sea fácil. Sus piernas le fallan por un momento y termina de rodillas a un lado de Destiny. Pasa su mano por los cabellos de manera desesperada tratando de aplacar el miedo que experimenta en ese momento. Después de todo es un Auror y como tal esta entrenado para saber cómo reaccionar en situaciones como esa.

No encuentra su voz para contestar a su amiga, pero la mira a los ojos con firmeza, asistiendo una sola vez.

Ruidos cercanos los alertan, ambos toman con firmezas sus varitas y se agazapan mas entre los arbustos para no ser vistos. Cuando distinguen la figura de quien se acerca casi gritan de alegría.

Bridge se detiene cuando escucha que le llaman.

Casi llora de alegría al ver a Destiny a salvo a lado de su mejor amigo. Está a punto de reclamar aquel imperdonable descuido por parte de su novia, cuando es silenciado de inmediato por medio de un hechizo.

Esta vez es Ernest quien tira de la camisa de su pijama para hacer que se agache lo suficiente para no ser visto. Louis no perdió tiempo en cambiarse, cuando el patronus de Destiny llego hasta su habitación avisando que estaba en el bosque prohibido y que había peligro, solo atino a coger su abrigo del perchero y ponerse zapatos.

Entre susurros lo ponen al tanto, no esta complacido por el imperdonable descuido de Destiny, pero comprende que no es el lugar, ni el momento para reprenderla. Están trazando un plan, cuando Destiny percibe demasiado cerca el aroma de Lestranger.

-Sal de tu escondite pequeña. -Le llama casi con dulzura.

El tobillo aun le duele, pero logra ponerse de pie mientras los demás se mueven con sigilo buscando un buen ángulo para poner en marcha su plan.

-No puedes esconderte para siempre. -Se burla.

La voz es extraña, el tono ronco de Lestranger parece empalmarse con el de Annika como si ambos hablaran al mismo tiempo.

Destiny se mueve lo suficiente de detrás de un árbol de tronco grueso. Cojeando deja que la luz de la luna le ilumine el rostro. Tiene su varita sujeta en alto, apuntando a la bruja.

-Déjala en paz Lestranger. -Exige.

La voz de la joven Malfoy es resuelta. Sus ojos furiosos se fijan en la bruja que tiene delante pero no la ve a ella, ve la imagen translucida de un hombre sobresalir como si fuera un fantasma.

-¿Te preocupa que la lastime? -Pregunta con burla. -Esa bondad tuya te hace estúpida, ella no es una víctima es mi aliada, ¿Verdad que estas feliz de colaborar? -Pregunta en voz alta a Annika.

A pesar de que su cuerpo sigue traslucido, una de sus manos toca el rostro para hacer que gire lo suficiente, para mirar directo a sus ojos velados. La risa sádica se deja escuchar, sin dejar de acariciar la mejilla magullada con mimo.

El golpe en el lado derecho del rostro de Annika se esta poniendo mas oscuro, al igual que el corte sobre su ceja derecha sigue abierto, aunque la sangre a dejado de salir.

-¡Mientes! Déjala, ya la has lastimado suficiente.

-Eres ingenua, al creer que todos son buenos. Hay mucha vileza en la humanidad, es tan fácil corromper a los buenos y darles un pretexto a los malos para tomar una dulce venganza. Pero no te preocupes tienes el potencial suficiente para corregir tus defectos. Bajo mi ala aprenderás y nadie podrá detenerte. Lograras lo que tus malditos padres solo pudieron soñar.

La varita de hueso permanece en alto en su mano derecha, mientras con la izquierda sigue jugueteando con el rostro y cabello de Annika como si fuera una simple mascota.

-¡Suéltala! -Exige en un grito, dando un paso adelante.

Destiny aguanta el dolor en su tobillo. Puede ver por el rabillo de su ojo izquierdo el movimiento de Ernest, por lo que se acerca un par de pasos mas para distraer a Lestranger lo suficiente.

Los ojos malditos del mago están puestos en su presa, aun cuando su mano no deja de acariciar a la joven bruja que tiene en sus garras. Toda su atención esta sobre Destiny, admirando cada cambio en su cuerpo.

Lestranger la desea, admira a la mujer en la que se a convertido. Los años le dotaron de una belleza sin igual. De una manera enferma y retorcida ve algo de Bellatrix en Destiny. Su obsesión fue ganando fuerza con la cercanía. Bastaba el toque de su piel para despertar la magia contenida en el Horrocrux.

Fue precisamente la creciente necesidad de poseerla lo que acelero los planes. Con el paso de los días consumía mas magia de Annika hasta comenzar a tocar su fuerza vital. La incursión de esa noche al bosque prohibido había sido el paso final para transgredir los limites que había establecido la abuela de Annika para mantener el control.

La rubia se resistió cuanto pudo, tratando de mantener la varita de hueso en su lugar, consideraba que aun no era tiempo para cumplir sus planes, pero Rodolphus pensaba distinto.

Los golpes en el rostro y cuerpo de la Annika eran la prueba de sus intentos por resistir la magia de la varita. La magia contenida en ella le hizo golpearse varias veces contra los árboles y el piso, hasta hacerla perder el conocimiento.

Fue en ese momento que pudo levantarse esta vez con el alma de Lestranger en completa posesión de su cuerpo. Desgarro la garganta del unicornio dejando manar su sangre y sacando la varita de hueso del brazo la dejo impregnarse del vital liquido antes de beber con desesperación como si se tratara de un vampiro.

La fuerza se renovó como una explosión en la varita. El fragmento de alma estaba en su mejor momento, sería tan fácil tomar posesión de ese cuerpo, pero debía antes de hacer aquel hechizo que su viejo Lord le enseño para proporcionarle de un lugar que habitar de manera definitiva y aun cuando Annika era un fuerte y buen receptos, pensaba que su nuevo cuerpo debía ser de un varón. De esta manera Destiny seria su pareja para por fin lograr el poder absoluto del mundo mágico y poner todo en su lugar.

En el éxtasis de esa fuerza renovada escucho que alguien se acercaba. Pronto acomodo todos los elementos para crear una cuartada creíble, devolviendo a Annika de manera provisional el control del cuerpo. Fue en ese momento que Destiny la había encontrado.

Todo hubiera salido bien, de no ser por el toque de su mano sobre el brazo de Annika. El simple roce de su piel provocaba un efluvio de magia que no podía contener, la sangre que en algún momento había nutrido a la varita de hueso la reconoce como una extensión de si misma, y el fragmento de alma la clamaba como suya por eso bajos deseos de poseerle.

Fue el detonante para adelantar los planes, para tomar a Destiny e intentar marcharse en busca de un portador definitivo, quizás Faddei, el hermano de Annika es el mejor candidato. Con ese pensamiento admira a la bruja que tiene delante, en esa temeraria pose que muestra sus deseos de atacarle.

-Se que tus ciervos me acechan. -Advierte con sequedad, sin perder la sonrisa siniestra de sus labios.

Han rodeado a Annika, a la izquierda esta Ernest tratando de conservar la calma, a la derecha es Louis quien se muestra con la varita firme, alerta de cualquier movimiento que pudiera poner en riesgo a su novia.

-Es simple dulzura, eres tu o es ella.

Con horror la joven Malfoy entiende, al tiempo que Lestranger entierra la punta de la varita de hueso en la garganta de Annika.

-¡No! -Grita con fuerza, suplicando que no asesina a la rubia. -Me quieres a mí, seré yo, ¡Libérala!

Esta vez es Louis quien tiembla, abriendo los ojos con pánico.

-No, Destiny. -Alcanza a decir.

Pero ya es tarde. Destiny ha tomado su decisión.

Nadie mas ha de sufrir por culpa del pasado siniestro de sus padres o la maldición de su sangre.

Todo pasa tan rápido. Louis sale expulsado por un hechizo de Destiny. El cuerpo de Annika es lanzado hacia Ernest al tiempo que la varita de hueso ya se encuentra bien sujeta en la mano izquierda de la joven Malfoy.

Lo ultimo que Bridge llega a ver, son los ojos grises de Destiny nublarse, un segundo antes de desaparecer.