Los días pasaron, incluso los meses y el señor Kleist no aparecía por su casa argumentando que tenía viajes de negocios, dejando sola a Karen en una casa donde se respiraba frialdad y odio mutuo, el ambiente era tan pesado que ambas damas trataban de estar lo más lejos posible de la una a la otra.
Hasta que a mediados de otoño el señor Kleist hizo su aparición, presentándose frente a su hija lo más formal que pudo sin que pudiera evitar que se le escapara su nerviosismo en la mirada y dijo — hija...
— ¿Papá dónde estabas? —dijo Karen con reproche
—trabajando...
—dijiste que teníamos que ir a un lugar y en vez de eso me dejaste sola con una mujer que me odia y que he aprendido a detestar
El caballero guardó silencio mientras le daba la espalda a su hija para no verla a la cara y luego dijo en un susurro — disculpame por mi cobardía... No debí de haberte abandonado pero aveces no encuentro la forma de arreglar las cosas y me da por huir de los problemas
—ya papá tampoco es tan grave... He sobrevivido, pero si siento que este lugar me asfixia
—hija... Si tienes tiempo en estos momentos, podemos ir donde te dije
La señorita se puso a pensar por unos instante recordando que precisamente ese día tenía la visita de la modista y dijo anticipando la molestia de su madrastra — tengo todo el tiempo del mundo para dar un paseó con mi querido papá, solo deja y voy por mi bolso
Padre e hija emprendieron el viaje a las afueras de la ciudad, llegando a una especie de cabaña rodeada por grandes extensiones de cultivo, al entrar al recinto el señor le enseño a grandes rasgos el lugar diciéndole — está propiedad es lo que te corresponde como hija mía... Es tu dote
— es hermoso el lugar, me gusta la casa es pequeña pero no tanto, es sencilla pero acogedora... Gracias papá por tan agradable obsequio
De pronto la chica camino hacia la chimenea sin ningún motivo aparente, luego llamo su atención el portaretrato que estaba depósito sobre ese lugar, lo tomo con sus manos con un temor aparente y se puso a analizar la imagen que contenía mientras le pasaba los dedos por el cristal como si deseará tocar a la persona que estaba plasmada en el retrato y dijo con un temblor en su voz — ¿ Quién es ella?
—Es tu madre — contesto el señor Kleist con tristeza
— ¿es verdad qué murió?
—si... Al darte a luz
Con lágrimas rodando por sus mejillas la chica contesto — me hubiera gustado tanto conocerla... Se ve tan...
— amable
—dulce... iba a decir dulce
— sí ella era así
—¿Cómo es que pasaron las cosas?
El señor se sentó en el sofá y le indico a su hija que lo imitará, ella obedeció la orden sin soltar el retrato de su madre, luego él empezó a hablar— yo era joven en aquella época, casado contra mi voluntad con una mujer que nunca pude querer, con una persona que me asfixiaba con sus protocolos de buena conducta, alguien que siempre está en constante búsqueda de la perfección, de pronto en mi vida rutinaria conocí a tu madre con esa inocencia que la caracterizaba, me llamo la atención por que era amable, no hablaba mucho pero cuando lo hacía siempre tenía las palabras correctas para hacerme sentir bien conmigo mismo y con los que me rodeaban...
—¿ la amaste?
—no... Un monstruo como yo no merece tener un sentimiento tan noble como lo es el amor— contesto con pesar el señor Kleist
—tan siquiera sentiste aprecio por ella
— ¿apreció?... Apreció es lo tengo por tu madrastra, por conocidos no tan cercanos, lo que yo sentí por tu madre, lo que aún siento por ella es más profundo y más fuerte que simple aprecio, es cercano al amor, que en verdad deseo con todas mis fuerzas que las cosas hubiesen sido diferentes, me gustaría que estuviera viva por que me hacía tener fe en la humanidad, si la hubiese conocido antes de casarme quizás las cosas serían diferentes, tal vez por ella hubiera renunciado a mi herencia y la habría cortejando como ella se merecía hasta conseguir su amor... O tal vez no, como te dije, yo era muy joven en aquella época
— ¿Por qué piensas que eres un monstruo?
—lo soy
—¿Por qué lo dices?
El caballero se pasó la mano por la cabeza mostrando incomodidad luego carraspeo para aclarar la garganta y dijo con pesar — yo me aproveche de las circunstancias, obligue a tu madre a intimar conmigo
Karen hablo con asombro — quieres decir que la violaste...
— no estoy orgulloso de mi actuar, hasta siento arrepentimiento pero así pasaron las cosas y a estás alturas no quiero decirte mentiras
La chica suspiro y dijo — soy producto de una violación...
— no digas eso... No me gusta que te expreses así de ti, tu eres más que eso, tal vez tu origen no es el mejor de todos pero a pesar de eso yo te amo, desde que existes en mi vida te has convertido en la luz de mis ojos, se que he cometido muchos errores pero soy capaz de tener un sentimiento bueno y sin malicia por ti
— no se que decirte...
— no digas nada... Después de que supe de tu existencia traje a tu madre aquí, quiero pensar que pasó un embarazo tranquilo lejos de... Ya sabes de quien
—¿La trataste de proteger?...
—Yo para ese tiempo ya sentía cariño por tu madre, las circunstancias no eran las mejores, hubiese querido que las cosas fueran diferentes, hubiera querido ofrecer más, yo no quería que muriera, si está muerta en gran parte es mi culpa, si yo no la hubiera ultrajado, si ella no hubiera quedado embarazada... En fin, las cosas ya pasaron y no se puede remediar, es inútil lamentarse, lo bueno de todo esto eres tú, siempre te he considerado como una bendición de Dios, gracias a ti es que me propuse a ser mejor persona, el pasado no lo puedo borrar pero he aprendido a vivir con mis pecados...
—me gustaría dejarle flores a su tumba... No sé, tal vez ella nunca me quiso
— te equivocas... Ella si te amaba
—¿Cómo puedes saberlo?
—solo lo sé... Hay un pequeño mausoleo en la propiedad, ahí está enterrada, ¿Quieres ir?
La chica no hablo, solo asintió con la cabeza, dejo el portaretrato en la mesita esquinera para después salir de la casa, luego atravesaron el patio trasero para llegar a la tumba, en aquel lugar Karen no pudo contenerse por más tiempo y estalló en llanto al mismo tiempo que era resguardada por los brazos de su padre mientras que él decía con la voz quebrada — cuando estabas en su vientre, ella se sentaba en la mecedora, acariciaba su pancita redonda mientras te cantaba una canción de cuna... Yo lo presencié muchas veces, se veía tan hermosa como un ángel... Por eso se que te amaba
—la vida fue muy cruel al arrebatarmela sin que pudiera conocerla...
—lo sé... Pero debes tranquilizarte, pronto regresaremos a casa
—no quiero regresar
—debemos hacerlo
— ¡No! por favor... No quiero estar en ese lugar, no quiero ver a esa mujer
—hmmm ¿Quieres que nos quedemos unos días aquí, en esta casa?
Karen volteo a ver a su padre y con una pequeña sonrisa contesto — si, me gustaría estar aquí unos días
— está bien, a mi también me gusta este lugar
De regreso a la casa el señor Kleist le enseñó a la chica el cuarto que era de la madre de Karen para que ella descansará mientras los empleados preparaban la cena.
El joven Brown después de haber visitado Escocia, Italia y Egipto se fue a conocer la cultura japonesa junto a sus padres, quedando maravillado por los paisajes emblemáticos de los jardines que hay en ese país como también por las costumbres.
En Chicago se encontraba una rubia merodeando por la cocina al percatarse de tan agradables olores que se desprendía en ese lugar, como no queriendo la cosa saludo a la cocinera con una bonita sonrisa — buenos días Mary
La empleada siempre era saludada amablemente por la rubia que ya le tenía aprecio y contesto feliz — buenos días niña, tan alegre como siempre
—¿Qué haces?
Mary bajo de la estufa un recipiente con leche caliente y dijo — voy a preparar mantequilla
La niña veía la leche caliente con gran entusiasmo y sin poder controlar su antojo metió un dedo a la olla para capturar un poco de nata, luego se llevó la mano a la boca disfrutando del sabor de la crema de vaca para después decir — me puedes regalar un poquito de leche calientita
— claro que sí niña bonita... Puedes tomar la leche que quieras
Con una enorme sonrisa Candy fue por una taza, se sirvió y dijo — gracias Mary
— no hay de que niña, si tú eres la señorita de la casa
Con las mejillas arreboladas Candy contesto — si, lo sé... Pero tú haces un gran trabajo, además de que nos cuidas a mi hermana y a mí — la niña abrazo a la cocinera, después le dio un beso en la mejilla y dijo — te quiero mucho Mary
La mujer correspondió al abrazo de la niña y dijo — yo también te quiero mucho niña...
En Inglaterra el grupo de niños exploradores al que pertenecía Will festejaban un evento en el que se le reconocía al joven por su valentía y esfuerzo, entregándole la medalla de la flor de lis que representa la promesa scout .
En la ceremonia se encontraba la señora Andrew presenciando un logro más de su hijo, ella sonreía con alegría ocultando el dolor que le taladraba la cabeza, el malestar era soportable, ya habían sido muchos años con la migraña que la dama ya se había acostumbrado a vivir de esa manera.
En una noche fría George se encontraba con Flammy persuadiendola para cenar en la residencia Andrew, al tener un si de la chica él no pudo evitar entusiasmarse, abrazándola con fuerza entre sus brazos y dándole un beso lleno de alegría, la mujer se sentía dichosa por provocar tanta euforia en el hombre de sus sueños que le correspondio con amor el beso.
Los dos jóvenes estaban envueltos en una atmósfera de amor y pasión que no se dieron cuenta de como paso, pero poco a poco se fueron despojando de la ropa como de sus traumas para sucumbir ante las delicias del amor, cuando Flammy reacciono ya estaba en la cama desnuda junto a George, de pronto sus inseguridades como su baja autoestima empezaron a salir a flote y sin que lo pudiera evitar alejo a George de ella para cubrirse con lo primero que encontrará para luego decir con incomodidad — no puedo...
El joven estaba perturbado, se acercó a la dama y hablo — cariño no tengas miedo... Yo quiero algo serio contigo — medito lo que iba a decir, luego continúo hablando — quiero estar contigo para toda la vida
Flammy no levantaba la cara pero se sorprendió por lo que escucho, después dijo con miedo — no es eso, lo que pasa es que no quiero que me veas desnuda por que...
—no sientas vergüenza, tu eres bella
Flammy lo miro con reproche y dijo con enojo — lo que dices no es cierto... yo soy fea
George la vio con tristeza, trato de acercarse a ella para abrazarla mientras le decía — tu no eres fea, en realidad eres muy hermosa
En ese momento Flammy le mostró la espalda a su acompañante mientras decía con pesar — ves que tengo razón... Soy fea — ella esperaba el rechazo de George pero en vez de eso él acarició las cicatrices de su piel para luego decir con preocupación —¿Quién fue capaz de hacerte tanto daño?
La chica no pudo contestar la pregunta, solo sintió que se le oprimía el corazón mientras se tumbaba en la cama para llorar amargamente, el joven la abrazo con cariño al mismo tiempo que le acariciaba el cabello queriendo consolarla pero no encontraba la forma de ayudarla y optó en solo acompañarla en silencio hasta que ella durmió del cansancio.
Continuará... 💞💞💞
