En el fondo de la conciencia Destiny se agita, golpeando una y otra vez las paredes que contienen su mente como una presa de su cuerpo. El lugar es oscuro a penas iluminado de manera fugas con pensamientos que vienen y van.
El poder que corre por sus venas mientras sostiene la varita de hueso es enorme, al mismo tiempo tan hermoso como devastador, mas aun porque no es capaz de encontrar su voz o voluntad. Se encuentra presa, no es capaz de detener las acciones de su propio cuerpo.
Sabe que a desaparecido del bosque prohibido, que dejo atrás a sus mejores amigos y estando donde se encuentra ahora puede comprobar que las palabras de Lestranger estaban llenas de verdad, Annika es una traidora.
La angustia que sintió por su vida es ahora una llama ardiente que clama por venganza.
Puede ser que perdiera de manera provisional el poder sobre su cuerpo, como si se encontrara bajo la maldición Imperius, pero al menos esta vez la conciencia se mantiene. Es capaz de pensar con claridad aun cuando no pueda contener sus acciones, puede ver, comprende la diferencia de cada pensamiento de Lestranger y los suyos, lo que alimento al menos una pequeña esperanza.
Es de madrugada cuando llega al corazón de Londres, a transfigurado su ropa para pasar desapercibida, entre sus ropas lleva escondida su varita, pero es la varita de hueso la que aun sostiene con fuerza en su mano.
Camina por entre calles que no conoce, los edificios que se levantan son viejos, las fachadas deterioradas por el tiempo le dan una apariencia bastante siniestra y abandonada. La zona es muggle.
No sabe a ciencia cierta a donde se dirige al parecer Lestranger de alguna manera es capaz de ocultar cierta información.
Después de mucho caminar se adentra en un oscuro y maloliente callejo. Contenedores de basura se apilan en un costado de la calle, algunas puertas de madera viejas y parcialmente rotas se asoman. En un principio creyó que se detendría en alguna, pero no fue así, camino sorteando la basura hasta llegar al final del callejón. Frente a una pared de ladrillos se detuvo.
Un hechizo de apertura fue pronunciado y enseguida los bloques comenzaron a moverse para hacerle paso. A penas traspaso se volvieron a acomodar para cerrar la entrada. Al principio era todo oscuridad.
Un hechizo silencioso fue convocado, las lampara se encendieron para dejar a la vista lo que parecía el sótano de una vieja casona. Los escalones de madera crujen bajo su peso mientras lo suben.
El miedo que experimenta Destiny es visceral, pero no puede detenerse. Su cuerpo se mueve de manera mecánica.
Tomando la perilla de la puerta se hace paso a un corto pasillo que traspasa en pocos pasos para llegar a un pequeño salón, elegantemente decorada que nada tiene que ver con el lugar que uso para ingresar a el.
La madera arde en la chimenea proporcionando un cálido ambiente. Las paredes y cada uno de los muebles que decoran el lugar dan muestra de un gusto exquisito y femenino, por lo que puede observarse.
Se escuchan ruidos en el piso superior y como si estos fueran una llamada de atención, Destiny se mueve de nuevo para seguir el origen del ruido.
No a terminado de subir las escaleras cuando se encuentra de frente con una mujer de cabellos rubios y mirada desafiante. De inmediato enterró la punta de su varita en el cuello de Destiny.
La joven bruja lejos de inmutase se mantuvo serena, como si esperara aquella reacción desde el principio, una sonrisa impropia de ella se dibujo en su hermoso rostro.
-¿Así recibes a los amigos dulzura?
De inmediato retira la varita, dando un paso hacia atrás para pone distancia de por medio. Unos peculiares ojos amarillos le miran sorprendidos y asustados.
-No se porque te sorprendes Maggie, te avise que tarde o temprano regresaría.
La mujer inclina la cabeza con respeto, tratando de contener los nervios.
-Mil disculpas, no esperaba que honraras con tu visita tan pronto.
-Eso está mucho mejor.
Destiny no sabe de que manera a reconocido a Lestranger con su apariencia, lo que sale a relucir es que la mujer le teme lo suficiente como para mostrarse al instante completamente sumisa.
-¿Desea un poco de te?
-Seria perfecto. -La voz suena dulce sobrepuesta sobre la propia voz de Destiny causa cierta grima escucharle.
Aun así la bruja muestra su temple haciendo una reverencia para pasar por su lado para preparar lo más rápido posible la bebida.
-Descansare un poco, trae la bebida a mi habitación y avisa a Stoian que es urgente que me visite, le interesara tener noticias de su hermana.
"¿Hermana?" Destiny formulo la pregunta con temor en su interior.
. . .
Aun es de madrugada cuando Ernest llega a la enfermería con Annika inconsciente en sus brazos. Quien de inmediato es atendida.
Louis no a perdido tiempo va directamente en busca de la directora para avisar de los recientes hechos y así poder tener acceso a la red flu de su oficina. De inmediato tiene que avisar en a los Malfoy sobre lo ocurrido.
No le queda más remedio a Ernest que esperar afuera de la enfermería por noticias de Annika, no podría explicar el interés que tienen por la bruja y poner en evidencia sus sentimientos era tanto como ir en contra de los deseos de la rubia. Ella fue clara, su prioridad era su carrera, la relación que tenían, si así podía llamarse era algo simplemente físico al menos para la joven. Willow no podía decir lo mismo, el la quería. Enamorarse de ella fue inevitable.
La preocupación que experimentaba en ese momento es la confirmación de lo fuerte de sus sentimientos. El terror que sintió en el bosque prohibido fue la primera constatación de los hechos.
Caminaba de un lado a otro por el corredor frente a la enfermería, tratando de aplacar los nervios y la angustia, no solo por la joven bruja que en ese momento estaba siendo atendida, sino por Destiny que se entrego voluntariamente a su captor para salvar a Annika.
"Se que salen en secreto, que ella te importa demasiado, por eso escúchame antes de que salgas corriendo tras de ella."
Recordaba perfectamente las palabras de Destiny, cuando lo retuvo. Preocupada por que cometiera una locura.
¿Cómo se enteró? O ¿Desde cuándo lo sabía? Son las preguntas que rondan en su mente. Aunque ya no importa mucho saber las respuestas, lo cierto es que como buena amiga guardo ese secreto como suyo.
La culpa que experimentaba es mucha, imaginando que ese sacrificio fue por Annika, pero también por el. Conociendo tan bien sus sentimientos y la nobleza de su corazón. Pero había más, una duda que sembró en su pecho el maldito de Lestranger.
"Ella no es una víctima es mi aliada"
Debía estar mintiendo. Annika no podría estar coludida con Lestranger.
Tirando de sus cabellos con desesperación trata de aclarar su mente para poner las cosas en perspectiva y poder pensar con la cabeza y no con el corazón.
No es fácil, lucha con todas sus fuerzas para apartar la neblina de sus sentimientos, para pensar en Annika de manera fría. Aparta los recuerdos de los momentos compartidos, de todas esas noches que compartieron en la cama, de esa primera vez y todas las veces que siguieron.
Se muerde los labios para no gritar de desesperación. Tragándose la incertidumbre y el miedo por su bienestar.
Logra aplacar su corazón lo suficiente en esa lucha que lo hace sentirse dividido. Se obliga a levantarse pues en algún momento termino sentado en el frio piso de piedra a pocos metros de la enfermería.
Con la mente tan fría como puede caminar decidido por los pasillos del colegio. El silencio sigue siendo imperioso, todavía faltan algunas horas para que el murmullo de los alumnos comencé a hacer eco en las paredes del castillo.
Se apresura, primero camina a prisa y después corre con todas sus fuerzas. Hasta que los pulmones le arden.
Llega a la puerta de madera de esa habitación que nunca a visitado, la misma que tiene prohibido tocar para guardar las apariencias.
La primera señal de alarma se dispara al toparse con hechizos de protección que no son simples. Le toma varios intentos y unos buenos minutos hacer girar el picaporte. Cuando por fin tiene acceso a ha esa alcoba duda en entrar sabiendo que posiblemente lo que encuentre cambiara las cosas de manera inevitable.
. . .
El sonido de alarma los sobresalta. Alguien intenta ingresar por la red Flu. En un minuto Draco y Hermione están frente a la chimenea solo para descubrir de quien se trata y darle acceso inmediato.
Es ver el pálido rostro de Louis, para saber que algo muy malo debe estar pasando. El mago sigue en pijama con el abrigo sobre los hombros.
Draco se apresura a tomar a su mujer, cuando esta pierde el equilibrio.
La historia que cuenta Bridge es corta, pero no deja de ser escalofriante.
Malfoy esta furioso, aunque no tiene muy claro contra quien es exactamente esa furia ciega que le hace ver todo rojo. Pero incluso ver la cara del estúpido de Bridge le hacen tener ganas de molerlo a golpes.
-¿Cómo has dejado que pase? -Pregunta en un grito, con los puños apretados y esas malditas ganas de saltarle encima.
Louis agacha la cabeza culpable, todo el camino se hecho la misma pregunta.
La cálida mano de Hermione toma el brazo de su marido para contenerlo. Cuando sus ojos se conectan basta que la bruja mueva suavemente la cabeza de manera negativa, para que el rubio desista de sus intenciones.
Las lagrimas ya escurren por las mejillas pecosas de Hermione, su mas terrible pesadilla se esta volviendo realidad.
-No es su culpa. Conoces a Tiny, sabes que ante su decisión Louis no podría hacer nada.
Draco lo sabe, pero eso no hace más fácil aceptar que su hija está en peligro.
-Regresa a Hogwarts, estaremos ahí en 20 minutos. Hay que interrogar a la señorita Stoico. Quizás pueda darnos alguna pista sobre el paradero de Lestranger.
-¿Creen que realmente esté involucrada? -Pregunto Louis.
-Es posible -Admitió Draco. -Aunque también esta la opción de que se estaba burlando de Destiny para manipularla.
-No lo sabremos hasta hablar con ella.
Hermione se apresuro a vestirse y arreglar a Antares para llevarla a casa de los Potter para que Pansy le ayudara a cuidarla y de una vez hablar con Harry sobre lo ocurrido.
Bridge obedeció. Regreso de inmediato al colegio para tomar medidas sobre Annika, lo mejore era moverse con cautela hasta confirmar su papel en todo ese lio.
Lo que menos espero a su vuelta era encontrarse con que Ernest se habia adelantado a sus investigaciones. No parecía feliz en absoluto, su mirada es triste y angustiante, nada que ver con su carácter siempre alegre y abierto.
Cuando traspaso la puerta de la enfermería. Annika permanencia dormida, a pesar de eso pudo notar que estaba retenida por cuerdas mágicas de las muñecas y los tobillos. Por un momento pensó que se encontraba sola, pero cuando giro para salir de nuevo de la habitación detecto la presencia de su amigo.
Con su vieja túnica de Auror sobre los hombros parecía mas solemne, sus ojos puestos en la mujer que dormía estaban llenos de melancolía y la profundidad de una pena que no puede ser descrita. Fue verlo para hacer suposiciones sobre la verdadera relación que les unía.
Camina hacia Willow para preguntar que ocurría, pero este señalo a la puerta para poner distancia de esa enorme habitación que le resultaba asfixiante.
Apenas salieron Ernest tomo sus debidas precauciones para que su conversación no fuera escuchada por oídos curiosos. Cuando comprobó que nadie estaba cerca, mirando directamente a los ojos de su mejor amigo, al mismo que consideraba un hermano, se disculpó.
-Lo siento. Estaba tan ciego que no me di cuenta de nada.
-¿De qué hablas?
-Annika siempre fue la portadora de la varita de hueso. Estuvo siempre tan cerca y yo estaba tan cegado por mis propios sentimientos que nunca sospeche sobre sus intenciones.
La declaración saco a Louis de balance, tuvo que tomarse unos minutos para procesar la confesión de su amigo.
-Por mi culpa Destiny esta en peligro. Lo lamento tanto hermano. Si yo hubiera sabido, al menos sospechado, todo seria diferente.
-Estas enamorado de Annika. -Se atreve a afirmar en un susurro.
Ernest asiste en afirmación.
-Nos involucramos, pero siempre dijo que no estaba en busca de nada serio, que su prioridad es su carrera, que había viajado desde lejos para cumplir sus metas. Nunca pudiera haber imaginado que estaba tras Tiny.
Sintiéndose el mayor estúpido se giro para darle la espalda, no tenia fuerzas para enfrentar el rostro de su amigo, mientras confesaba su imperdonable culpa.
-Cuando Lestranger menciono que fue su aliada, supuse que mentía. Pero había tal deleite en su rostro cuando se burlaba de Destiny que algo me hizo dudar sobre si seria cierto. Al principio quise creer que fue obligada de alguna manera, después de todo las heridas en su cuerpo dejaban claro que había luchado. Quería demostrarme a mi mismo que tal aberración no era posible, que la mujer que amo no seria capaz de causar tanto daño de manera consciente.
-¿Qué te hizo cambiar de parecer?
-Revise su habitación, demasiado protegido para guardar solo efectos privados. Logre encontrar un compartimento secreto en uno de sus baúles, al fondo en un viejo libro está el procedimiento y guarda los materiales suficientes para hacer un hechizo de rencarnación.
-Aun así pudieron obligarla de alguna manera.
-Me gustaría pensar que fue así. -Admite con la voz quebrada. -Yo mismo daría cualquier cosa por que fuera de esa manera. Pero hice revisar su brazo, han tenido que usar poción crece huesos para sustituir la varita.
-Pero eso puede significar muchas cosas Ernest.
-Use varitacerum. -No hay vergüenza en su voz. -Necesitaba saber, de no escucharlo de sus labios nunca lo creería.
-¡Demonios! -Exclama Willow con rabia.
Consciente de que Destiny se sacrifico por alguien que no valía la pena.
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Hola a todos,
Me disculpo por los errores ortográficos que encontraron en su lectura. Tengo demasiado trabajo últimamente, así que el poco que me queda lo dedico a escribir, lo que no me deja demasiado tiempo para revisar.
Este es un capítulo corto, pero espero que lo hayan disfrutado.
Saludos y abrazos a la distancia.
Helena Grand
