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El infierno podría congelarse y los polos derretirse por completo. Podría la tierra salir de su orbita, pero el nunca cambiaría. Seguirá siendo el mismo hombre de siempre, con las mismas raíces arraigadas, oscuras, retorcidas y enredadas bajo sus cimientos que siempre mostraran solo lo que quieren dejar a la vista.

Será hasta el día de su muerte un Malfoy no solo por la sangre que corre por sus venas, sino por todos y cada uno de los actos que a definido su vida desde que tomo su primera bocanada de aire al momento de nacer o incluso antes, desde el instante mismo que sus padres lo procrearon.

Moriría siendo el hombre arrogante e incluso mezquino. Orgulloso de su estirpe, capaz de usar cualquier medio para cumplir con sus fines. Será el villano, el malo, el maldito mortifago, un asesino. Será lo que tenga que ser y hará todo lo que tenga que hacer para proteger a los suyos.

Camino por los pasillos con aire aristocrático y el semblante adusto. No importaba tener que usar el bastón de apoyo, sus elegantes pasos no demeritaban su porte. Los últimos años fueron buenos lo suficiente para reponerse de su tiempo tras las rejas.

No, nunca cambiaria. Sus raíces seguían siendo las mismas, pero sí que había aprendido bastante de la vida para no cometer los mismos errores.

Siempre su familia seria primero, así tuviera que despellejar con sus propias manos a cualquier persona, ser o bestia que se pusiera en su camino. Así tuviera que emplear la magia mas oscura y derramar la sangre de cualquier iluso que pensara que saldría con vida si tocaba, aunque fuera algún cabello de los suyos.

Ya sabia lo que era vivir sin magia, tener que valerse de sus manos para lograr sus fines. Había experimentado la amargura de ser privado de lo mas elemental de su ser mágico. Conocía la vida, -Si se le pudiera llamar así- tras las rejas. Y a pesar de todo, con todo y los miedos de volver a perder lo que ahora poseía, se sabe capaz de ir hasta el infierno mismo sin importar las consecuencias.

Toco la puerta con firmeza con el mango de su basto como mera formalidad. No se detuvo a esperar que le concedieran el pase, girando el pomo de la puerta la empujo para entrar.

En la habitación se hizo un silencio sepulcral. Hermione fue la primera en levantarse para acercársele.

Llevaba en su mano derecha una fotografía. Inclino la cabeza a manera de saludo antes de mostrársela y espero.

Lucius repitió el gesto con cortesía a su nuera. Tomando lo que le ofrecía, fijo sus ojos grises en la imagen en movimiento.

Se logro capturar la imagen del recuerdo de la joven pareja de Faddei.

Lucius Malfoy se tomo el tiempo para analizar la imagen.

Todos en la habitación le observaban con cautela. Draco en especial fijaba sus ojos gris tormenta tratando de leer el rostro casi inexpresivo de su padre. La paciencia no era uno de sus fuertes, sin embargo, sabia de la importancia de analizar aquella imagen.

-¿Sabe quién es? -Fue la vos de Potter la que rompió el silencio.

Al escuchar la pregunta Lucius levanto la vista de la imagen para anclar sus ojos a los del pelinegro.

-Margaret Stone, única hija de los Stone. Su familia apoyo desde el inicio al Lord Oscuro desde el anonimato. Nunca se vieron involucrados de manera activa al menos en todo lo que refiere a los mortifagos, su trabajo primordial era recabar información e infiltrar elementos en el ministerio. Fueron absueltos de cualquier duda desde la primera guerra alegando ser victimas del Imperius. Aparentemente no se involucraron en la ultima guerra lo que es difícil de creer tomando en cuenta que tanto los abuelos como los padres desaparecieron de manera misteriosa.

Lucius devolvió la foto a Hermione, los ojos castaños brillaron esperanzados.

Potter reviso una carpeta de registros a penas escucho el nombre, pero en las listas no aparecía referencia alguna de la mujer.

-Es mas que posible que no encuentre información oficial de su paradero con ese nombre, quizás cambio de apellido. Sera mas fructífero buscar primero las viejas propiedades que pertenecieron a su familia bajo su línea materna.

Potter asistió saliendo de la habitación con rapidez para acudir a los niveles superiores de archivo y tratar de seguir el consejo del patriarca de los Malfoy.

En menos de una hora encontraron 5 casas con buenas posibilidades de albergar a Madame Maggi.

El plan era atacar de manera simultanea cada una de las localizaciones, de otra manera de equivocarse con el lugar pudiera haber trampas que alertaran a Lestranger haciendo que perdieran la única pista con la que contaban.

No podía haber demasiado personal involucrado en la redada, tomando en cuenta que Rodolphus pidiera tener mas personas infiltradas en el ministerio. Fue así como se hicieron grupos de 3 personas para ir en busca de Destiny.

Louis, Ernest y Lucius terminaron llegando a la mansión de madame Maggie. Lograron ingresar hasta la sala de estar cuando las alarmas sonaron.

Maggie ya estaba en las escaleras lanzando maldiciones para retener a los intrusos. La mujer es habilidosa en la magia oscura y esta tan trastornada como el mismo Lestranger lo que la vuelve peligrosa.

Ernest termino desmayado después de que una maldición le golpeara de rebote. Lucius con maestría logro distraer a la mujer mientras Louis lograba subir las escaleras en busca de Destiny.

Lestranger ya lo esperaba, comenzó a atacarle incluso antes de que la puerta de madera de la habitación donde se encontraba explotara en miles de astillas.

-¡Destiny! -Grito con fuerza.

La maldición Imperius que dominaba a la joven Malfoy perdió efectividad debido al duelo que libraba Madame Maggie con Lucius en la planta de abajo. Al escuchar de su nombre comento a moverse lentamente por su propia cuenta para intentar librarse del agarre de Lestranger.

-¡Suéltame! -Exigió aun con el rostro empapado en lágrimas.

La rabia domino a Louis cuando vio que Destiny estaba en camisón. Era evidente que estaba a punto de abusar de su novia.

-¡Bastardo! -Rugió.

Lo único que lo mantuvo cuerdo era el hecho de que debía ser cauteloso para no herir a Destiny por accidente por el fuego cruzado. Era la misma razón por la que Lestranger decidió que lo mejor era desaparecer en lugar de luchar.

Bridge leyó sus intenciones, con desesperación miro a Destiny. Ella supo de inmediato lo que necesitaba golpeo con su codo las costillas del hombre que la sujetaba con fuerza dándole oportunidad a Louis de acercarse lo suficiente para llegar a ellos antes de desaparecer.

Para cuando Lucius llego arriba alcanzo a verlos desaparecer. Lazo un hechizo rastreador pero no estaba seguro de haber acertado.

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¿Qué secretos guarda tu corazón? será el amor el que predomina sobre todo lo demás o las motivaciones que te hacer levantarte cada mañana tienen mas que ver con una pasión desenfrenada mas inclinada al odio.

Si se piensa mejor, quizás es un poco de ambas y la diferencia radique hacia donde se inclinará la balanza cuando el destino se entretiene en golpearte una y otra vez hasta que te encuentres sin fuerza.

El corazón de Destiny fue solitario en su primera infancia, carecía de calor y amor, sin embargo, cuando los Malfoy llegaron a su vida, cultivaron en ella todo tipo de sentimientos buenos. Genuinamente sensible el amor comenzó a dictar el camino que debía de seguir sin importar su origen, por que su corazón guardaba el anhelo de encontrar la felicidad, sin importar la oscuridad que rodeo su nacimiento.

El amor la salvo, transformo su vida gris en algo cálido, le rodeo de una impresionante sensación de paz aun cuando el miedo le atenazara el corazón con duda y miedo en ocasiones. Fue gracias a sus nuevos padres que pudo afrontar las adversidades en aquel entonces para comenzar a creer en si misma y madurar lo suficiente para darse cuenta de que Tom Riddle y Bellatrix Lestranger eran solo nombres, que si bien le dieron la vida estaban completamente desconectados de su existencia.

La tarde en que otorgo su sangre para salvar a Louis Bridge fue el momento definitivo, la determinación por salvarle sumado a su voluntad fue el último empujón que necesitaba para romper con el estigma de la supuesta maldad que debía vivir en su interior, debido a sus terribles padres biológico.

Renació ese día junto con Louis de alguna manera.

Todavía con el cuerpo anestesiado por el dolor comenzó a moverse. Las lagrimas le nublaban la vista cuando lentamente se puso de pie y con pasos inestables se acerco a la pila de escombros.

El portico de aquella vieja casona estaba derrumbado, en el segundo piso se escuchaba el crujir de la madera mientras se quemaba. Las maldiciones cruzadas causaron demasiados daños en la construcción, las ventanas rotas, los muros destruidos y ella buscando entre las ruinas que quedaron de la entrada principal a su amado.

Pronto sus uñas y dedos sangraban. Con desesperación intentaba retirara los restos de techos del cuerpo de Louis. Sabia bien que cuando retirara todo encontraría un cuerpo sin vida, pero necesitaba verlo, cerrar sus ojos, despedirse.

No logro hacerlo la punta de una varita se enterró en su cuello.

-¿Qué buscas dulzura? Eres tan ingenua que crees que aun lo encontraras con vida. Tu estúpido novio demostró ser un completo inútil, ¡Vuelves a estar a mi merced!

La risa siniestra la golpea como si bofetada. Sus manos se quedaron inmóviles en su búsqueda colgando a sus costados sin fuerza.

-Levántate y sígueme.

-¡No! -Se negó con firmeza a pesar de su voz rota por el llanto.

Los ojos grises de la joven estaban brillantes por las lágrimas, pero había algo mas. El odio tintineaba también en sus pupilas ardiente y feroz como una nube llena de venganza antes de la tormenta.

La tomo con brusquedad por el brazo tirando de ella con fuerza para ponerla de pie.

Destiny se tambaleo mareada por el repentino movimiento y aunque enterraba con fuerza los dedos en la tierna piel de sus brazos causándole un gran dolor no se quejó.

-¡Vas a obedecer! -Siseo contra su rostro.

Su asqueroso aliento golpe contra el oído de Destiny.

-¡No! -Repitió con convicción temeraria.

-¿Eso crees? -Pregunto con burla.

Pronto Destiny sintió la maldición imperius golpearla.

-No. -Pronuncio de nuevo, temblando como una hoja, pero resistiendo.

Ya no hay miedo en su corazón y el amor se ha ido. Ahora solo hay rabia y un odio tan poderoso que a blindado a su mente lo suficiente para resistir.

Rodolphus no es alguien paciente y aunque admira la fuerza de Destiny también lo enerva. Levanta la mano y la estrella con fuerza contra su rostro haciéndola caer al piso.

El dolor le recorre del rostro al resto de su cuerpo. Termina sentada entre las plantas y yerbas que rodean el frente de aquella vieja casona.

El lugar está apartado de cualquier población. Posiblemente tardaran un par de horas en rastrear este nuevo lugar, pero para entonces estarán tan lejos que nunca los volverán a encontrar a menos que el desee ser encontrado.

La sonrisa malévola sigue en sus labios a pesar del disgusto que le causa la resistencia de Destiny. Fue un golpe de suerte poder desaparecer en aquel lugar un par de segundos antes de que la mansión de Maggie fuera allanada. El problema mayor fue que el estúpido Auror había alcanzado a tocarle el brazo mientras desaparecían.

Cargar con Bridge desato una ardua batalla que prácticamente dejo en ruinas el interior de la casa. Pero el muy estúpido creía que podía vencerle. Su mayor error fue creer que había caído batido por sus hechizos.

Quizás estaba fuera de forma, pero no era tan débil como para sucumbir en ese momento, además estaba motivado para obtener lo que mas deseaba.

Estaba malherido, pero el tiempo que le llevo recuperarse lo suficiente para seguirles tambaleante fue lo que tardaron en bajar por las inestables escaleras para llegar al piso de abajo.

Ya conjuraba una maldición cuando Louis daba un paso adelante dejando descubierta a Destiny, por un segundo a Rodolphus se le helo la sangre pensando que fallaría, sin embargo, no había contemplado que el Auror cubriría con su propio cuerpo a la joven.

Louis conjuro un hechizo que golpeo a Lestranger haciendo que cayera hacia atrás. Pero al mismo tiempo el fuerte impacto de la maldición le hirió de muerte, en el proceso también perdió su varita. Aun así, necesitaba poner a buen resguardo a su prometida, no importaba nada mas que ponerla a salvo. El techo ya colapsaba y con las pocas fuerzas que le quedaba logro despedirse, un segundo ante de expulsarla con magia sin varita.

"Vive por mi amor, promete que vivirás por mi"

Fueron sus ultimas palabras antes de besarla y apartarla para lograr salvar su vida.

Destiny aun podía sentir en sus labios la sensación de ese ultimo beso.

Las lágrimas corrían de nuevo salvajes por sus mejillas, no se molesto en limpiarlas. Lentamente levanto su rostro adolorido. No importaba que estuviera en el piso le miraba desafiante.

El labio le sangraba, se había roto la piel por el golpe. El sabor salado se mezclo con su rabia volviéndola una cazadora mas que una presa.

Aun en el piso, enterró los dedos en la tierra con saña como si ese movimiento pudiera aplacar en algo los demonios que clamaban por venganza.

-Por mucho que me guste tu espíritu esto se volverá aburrido, deja de resistirte. Eres mía.

-Nunca, nunca seré tuya.

Lestranger se burló.

-¿Estas segura?

-Podrás forzarme y tener mi cuerpo, pero no soy tuya, nunca seré tuya.

La sonrisa segura en sus labios heridos lo exaspero.

-¿Eso cree?

Se inclino para tomarla con brusquedad por los brazos para sacudirla. No importo cuanto la lastimo mientras la apretaba, Destiny no borro la sonrisa.

-Nunca seré tuya. Yo siempre será de Louis, incluso después de mi muerta, asi será. -Se burlo.

-El ya esta muerto y hare que lo olvides.

-No importa que hagas, ni lo mucho que lo intentes el siempre estará en mi. Su sangre es mia, y esa sangre que tanto codicias le pertenece a el. Ni tu ni nadie romperá nuestros lazos, ni tu ni nadie separa nuestras almas.

-¿Qué estupideces dices?

De manera inconsciente aflojo el agarre de sus brazos tratando de entender las palabras de la pelinegra.

-¿No lo sabes? Es gracias a ti. Yo le cedi mi sangre para salvarle, no solo nuestras sangres se mezclaron ese día, nuestra magia fue una cuando arranque la maldita varita de hueso de su brazo.

-¡Mientes! -La empujo haciéndola que se tambaleara.

Logro mantenerse en pie con esfuerzo, la sacudida no le borro tampoco la satisfacción del rostro. Levanto su mano como para limpiar la sangre que corría del labio, pero mancho de lodo su boca. Tenía todavía llenas de barro las manos.

Destiny se rio con mas fuerza, emitiendo una sonora carcajada.

Furioso la tomo de nuevo por los brazos.

-Nada importa, serás mía así tenga que quebrarte hasta que cedas.

-Puedes intentarlo, pero nunca lo verán tus ojos.

Tomándola con fuerza por la nuca la beso de manera salvaje.

Rodolphus tardo un largo minuto en notar que algo estaba mal. Estaba tan cegado por el deseo y la rabia que no percibió el sabor amargo en la boca de Destiny, no era solo el gusto metálico de la sangre o la sal de las lágrimas, había algo más. Cuando quiso apartarse no pudo hacerlo la joven lo tenía sujeta con fuerza por los cabellos.

El hombre podía ser más fuerte, pero lo había tomado completamente desprevenido. El ímpetu que había impreso Destiny cuando la beso lo había trastocado tanto que siguió hasta que fue demasiado tarde.

Para cuando la pudo apartar se tambaleo hacia atrás un par de pasos, con la vista comenzando a nublarse alcanzo a ver que Destiny se llevaba algo a la boca para masticarlo. Tropezó y cayo de espaldas. En ese momento se arañaba con fuerza el cuello y el pecho. No podía respirar.

"¿Queé?" -Quiso preguntar, pero no pudo pronunciar palabra.

Pálida como un fantasma Destiny no apartaba la vista del hombre. Masticaba lentamente lo que parecía hojas de color verde claro.

Mientras Rodolphus se retorcía en el piso con los labios cada vez mas morados y los ojos vidriosos.

Destiny mostraba síntomas claros de envenenamiento. Temblando y tambaleadose cayo de rodillas lo suficientemente cerca para que mostrarle un pequeño hongo con sobrero de color pardo verdoso de unos pocos centímetros, tenía una volva, como una especie de tacita en la parte inferior del pie y cuando se abre se forma un anillo alrededor del mismo.

Un sudor espeso corría por su piel ceniza, estaba sumamente mareada, tenia un fuerte dolor en el estomago y nauseas. Giro su rostro para vomitando antes de poder hablar de nuevo.

-Amanita phaloides. -Pronuncio con voz ronca por el esfuerzo de vomitar. -También se le conoce como hongo de la muerte. Es una pena que te tragaras la peor parte es demasiado rápido. Es efectivo si se emplea correctamente para tratar muchas enfermedades de pulmones, pero, si no, es tan letal como la mordida de una mamba negra

Había muchas posibilidades que Destiny muriera envenenada por el hongo que ella misma había masticado para pasar por medio del beso a Lestranger. Mas no tuvo mas opciones, cuando vio el hongo brillante en el suelo lo tomo de manera discreta llevándoselo a la boca cuando limpio sus labios sangrantes. Con la lengua tanto el hongo limitándose a mascar el sombrero dejando casi intacto la volva.

En su otra mano mantiene en un puño hojas de Sage, la salvia de la planta es curativa. Quizás no lo suficiente para eliminar el veneno ingerido, pero quizás con un poco de suerte ganaría tiempo para ver si en aquel jardín adaptado como huerto podía encontrar algo que la salvara de morir.

Con manos temblorosas se llevo otra hoja de Sage a los labios para masticarla con lentitud.

El cuerpo comenzaba a entumecerle, el hongo venenoso afectaba primordialmente el sistema muscular y nervioso. Arrestándose se alejó del cuerpo inmóvil del hombre.

Su amplio conocimiento en plantas la hizo encontrar varias que podían ser de utilidad, ahora la pregunta era ¿Tendría las fuerzas para llegar a todas ellas?

Tomo un puño de Chives, solo su ojo conocedor podia distinguirlo del pasto común, tomo también algunas hojas de Basil y unas ramitas de Dill. Melissas y thime.

Las puso todas juntas sobre una piedra y torpemente comenzó a golpearlas con otra más pequeña para hacer una pasta. Debian ser hervidas de preferencia para suavizarlas y que fuera mas fácil tragarlas, pero no había tiempo, incluso comenzó a costarle trabajo respirar.

Con dificultad llevo aquella pasta verde a su boca, tratando de masticar para tragar pero ya no tenia fuerzas.

Tendida boca arriba podía observar el cielo lleno de estrellas. Debía ser tarde muy tarde.

Intentaba forzar a su boca a moverse, pero estaba tan cansada.

Cerro los ojos y así en la oscuridad permitió que el olfato se sensibilizara, si había de morir quería no pensar en ello, trataba de mantener la mente entretenida.

Además de hierbas ese jardín también tenia flores, podía oler las Malvas, el azafrán y la lavanda, Rosemarie. Y entre las plantas había Romero, llantén y tomillo.

Todavía flotaba en el ambiente el olor a humo, sangre y algo más. Estaba también el aroma peculiar de Louis, podía percibir a pesar de todos los olores que se mezclaban, identificaba perfectamente la esencia particular de su amado.

Asi, con el cuerpo temblando, el frio de la muerte lamiendo su espalda. Con el corazón latiendo a un ritmo lento y jadeando por meter aire en sus pulmones. Todos sus pensamientos eran para Louis.

Quizás pronto se volverían a reunir.

Tal vez era lo mejor.

El viento comenzaba a soplar con fuerza haciendo que aullaran los árboles cercanos que rodeaban la propiedad.

"Vive por mi amor, promete que vivirás por mi"

Destiny abrió los ojos con dificultad, pero no vio nada, aparte del cielo estrellado. Pensó entonces que su imaginación le jugaba una mala pasada.

"Vive por mi amor..."

"Vive... Promete que vivirás por mi"

Lagrimas silenciosas escurrían por los costados de su rostro. Sus ojos grises se posaron en el cielo de nuevo. Entonces vio la constelación del Escorpion, eso la hizo pensar en su familia y en cuanto los extrañaría. sufrirían mucho sus padres y hermanos, pero estaba tan cansada y sin fuerzas.

Con su ultimo pensamiento dedicado a sus seres queridos sus parpados se cerraron de nuevo.

"también lo voy a extrañar, perdón" -pensó.

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El hechizo de localización fallo. Lucius maldijo en voz alta, pero no perdió tiempo en mas lamentaciones bajo de nuevo con prisa.

Sus pasos eran firmes cuando entro a la cocina y tomo un cuchillo de la encimera de mármol. Regresando por el camino andado llego a uno de los salones donde Madame Maggie estaba atada a una silla y le miraba con ojos desafiantes.

-No puedes hacerme nada sin pagar las consecuencias.

Maggie sabia bien, cualquier hechizo oscuro seria detectado en su varita y con sus antecedentes lo enviarían de inmediato a Azcaban.

Lucius sonrió con frialdad, mostrando el cuchillo que llevaba en las manos haciendo que la filosa hoja brillara con la luz de las lámparas de manera peligrosa. Con movimientos elegantes incluso dejo su varita a buen resguardo en una mesa auxiliar antes de terminar de acercarse a la mujer.

-Sabes los muggles me dieron un par de lecciones que tengo bien aprendidas. Hay mil maneras de despellejar un cerdo sin necesidad de magia. Podrán revisar mi varita y no encontrarán nada.

Madame Maggi se estremeció de miedo.

-Ahora dime a donde van cuando todo se complica, antes de que utilice este cuchillo sobre tu piel.

No, Lucius nunca cambiaria. Sus raíces seguían siendo las mismas, pero sí que había aprendido bastante de la vida para no cometer los mismos errores. No necesitaba de magia para lograr su objetivo y la sangre en las manos siempre podía lavarse.

Un grito resonó en las pareces de manera espeluznante. Poco después Lucius Malfoy abandonaría la habitación dejando una mujer inconsciente.

Esperaba llegar a tiempo.