Trapped Firefly
By: HybridVirus

Disclaimer: The Legend of Zelda y sus personajes son pertenencia de sus respectivos dueños, solamente soy dueña de Saday y no obtengo ninguna ganancia con esto, más que darle amor a mi personaje favorito de la saga; solo soy una fan que escribe para fans.

Pd: Se aceptan donaciones en PP :La descalabran:

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Capitulo IV

El suave murmullo de sus botas en el empedrado del pueblo, resuena junto al eco de las rupias chocando las unas contra las otras en uno de sus bolsillos. Usualmente diría que no es seguro llevar semejante cantidad de dinero en su persona, pero Saday no cree que haya alguien dispuesto a enfrentarse a ella, no después de la forma en la que se ha deshecho de diversas de las criaturas, que rondan en los alrededores de termina a petición de diversas personas. La suave caricia de la brisa alborota las hebras de color vino, con un lento y gentil movimiento, mientras sus orbes se colocan sobre la curiosa silueta de Skull Kid que parece encontrarse jugando entre los tejados del tranquilo pueblo.

La pequeña criatura suele mantenerse en las cercanías de Woodfall, por lo que la dueña de la mirada amatista ha terminado siendo una de las tantas víctimas inocentes de alguna que otra de sus jugarretas. Pero hay algo extraño en verlo en el interior del pueblo… ¿Quizás las palabras del pequeño deku son ciertas? Quizás en verdad hay una situación en el pantano que necesita ser vista, por alguien que sea un poco más alto que una de las criaturas que habitan en el lugar. Un extraño malestar se apodera del estómago de la joven, mientras se dirige a una de las salidas del pueblo. La idea de que algo peligroso se encuentre tan cerca del lugar que ella considera su hogar, le causa un vértigo que no puede describir.

El suave crepúsculo del amanecer se irgue en todo su esplendor sobre el cielo coloreado con sus tonos lilas, rosados, amarillos y celestes. La mirada naranja se mantiene fija en el cielo, mientras bebe la leche que le ha sido obsequiada por la cazadora. Una parte de Sariel no se siente digna de mirar a la joven a los ojos, mientras explica la situación que se ha presentado en el bosque y el pantano. Solo se atreve a compartir aquello que es la información más básica, acerca de este peculiar trabajo, en el que confiesa que necesitan ayuda para que acompañe a alguien. El cuarteto sabe que la energía que se desprende de los vacíos templos en Termina, son una clara prueba de que los miedos de sus hermanos y el, no son infundados y en verdad deben hacer algo a la brevedad posible para evitar una catástrofe.

La atención del deku se posa sobre la mujer con la que se encuentra, asegurándose de perderse en aquello que sabe su amo siempre aprecio. Hay algo bastante magnificente en el redondo arco de las orejas de un humano, esa gentil curvatura demuestra que no son sirvientes de las diosas doradas, y por lo mismo son incapaces de escuchar su llamado. No, los humanos han sido abrazados y bendecidos por su antiguo amo y señor. Su adorado rey y monarca que mantenía celosamente el balance en el mundo. Aquel hombre que era cruel, pero al mismo tiempo justo y sabio con sus decisiones. Los humanos siempre fueron los favoritos de su señor, criaturas con algo propio que los hylianos simplemente no podían ofrecer.

¿Por qué esta persona necesita un guía?

Una parte de él siente su corazón latir apresuradamente en su interior, como explicar semejante situación ¿Sin hacer que la única posibilidad que tiene para llevar acabo su deber, se rehusé a escuchar sus razones? Una pesadez se apodera de la pequeña criatura, mientras sus orbes se desvían de la vibrante mirada amatista. Sabe que lo que está haciendo… está muy mal, sabe que su propio rey le diría que es una criatura deplorable por no ser honesto con sus palabras. Pero Sitael también está consciente de que, el mundo se encuentra en un riesgo inminente y no hay mucho que pueda hacer para ayudar a la gentil humana, pues su destino ha sido sellado desde el momento en que acepto la máscara del Oni.

El guerrero es un poco obstinado, y eso le puede hacer perder su camino.

Los orbes del deku se cierran al mismo tiempo que intenta, evitar la enorme culpa que se arremolina en su interior. Pues el que es el guardián de esta tierra, se sabe incapaz de protegerla y como si se tratara de un vil cobarde, está dispuesto a entregar a una persona inocente para que haga su deber. Quizás no es tan malo el que su rey este muerto, Sariel se sentiría indigno de mirar al monarca a la cara, si el mismo supiera como acaba de enviar a un humano hacia su muerte. Pues son pocos los que pueden siquiera en soñar a sobrevivir a un combate de tales magnitudes.

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El eco de las rupias chocando unas contra las otras resuena en la cercanía, mientras la peliguinda introduce la pequeña bolsa en uno de los bolsos de piel que se encuentran en los costados de su oscuro corcel 'Hey amigo' murmuro la chica mientras palmeaba el lomo del caballo, asegurándose de deslizar los dedos entre su negra crin. Una pequeña sonrisa se apodera de los labios de la joven a la par que desata las riendas de pesadilla, alejándolo un poco de la entrada del pueblo reloj 'Fuiste un buen chico, ¿No es así?' pregunto gentilmente la joven al mismo tiempo que sacaba una zanahoria de las bolsas para ofrecérsela al caballo. Quien, sin lentitud ni pereza tomo rápidamente el naranja vegetal entre sus dientes.

–Bien muchacho, iremos a Ikanna rápido y volveremos para comer algo de Avena–

Una divertida risa escapo de la joven peliguinda al ver la forma en que el caballo relinchaba feliz, moviéndose como si trotara en su mismo lugar. Una de las manos de la chica se aferró a la silla de montar y rápidamente se colocó sobre el lomo del caballo. Apenas el animal pudo sentir el peso que se posaba sobre su lomo, el eco de sus pisadas resonó con toda fuerza en el extenso campo. El insistente resonar de los cascos chocando contra el suelo, y el viento meciendo su cabello salvajemente, le hacía latir el corazón completamente fuera de control, la sensación de encontrarse de cacería le inundaba por completo.

El peso del viejo arco en su espalda y la espada en su cintura le llenaban de una confianza que no podía explicar. Hacer esto se sentía bien, se sentía… correcto, como si trotar por el campo abierto con armamento sobre su persona fuera la forma correcta de vivir para ella. Como si su deber estuviera en asegurarse de que todo aquello que representaba un peligro fuera erradicado de su misma presencia. Pero… ¿Por qué se sentía así? Un sonoro 'tch' escapo de sus labios mientras movía las riendas del caballo negro, apresurándolo a tomar velocidad. Entraría al Valle de Ikanna y después de ello se prepararía para dirigirse a Woodfall, una vez entrando al pantano, se aseguraría de deshacerse de la cosa que estaba creando problemas.

Le parecía completamente inaceptable pensar, en una posible realidad de que el peligro acechara tan cerca del lugar que consideraba era lo más seguro del mundo; por supuesto eso era aun a pesar de las circunstancias vividas en los días pasados. La sangre le borboteaba en lo más profundo del cuerpo, el nerviosismo le apretaba los pulmones, como una mano aferrándose a su tráquea intentando detener su respiración. Pero había otra extraña sensación, una parte que se mantenía fría y le decía que su deber era asegurar la seguridad de aquellos que eran importantes con todo lo que tenía. Recordaba que su padre había descrito esa emoción como 'Lealtad y Deber' una agridulce sonrisa se posó sobre los pálidos labios de la joven. Tal parece que aunque físicamente no se parecía mucho a su padre, aun llevaba parte de el en su interior.

–Al parecer… la manzana, no cae muy lejos del árbol.

Murmuro para sí misma la chica, al mismo tiempo que aferraba sus manos a las riendas de pesadilla, la sensación del tiempo deteniéndose lentamente junto a la de elevarse en el aire retumbaba por su cuerpo, sus irises se mantuvieron fijos en la valla de metal que con un gran salto fue cruzada por el negro corcel. El sonoro 'Thump' de los cascos del animal chocando contra el suelo le trajo de nuevo al mundo consciente. Los orbes violáceos se posaron sobre el camino a seguir, mientras el caballo continuaba trotando sin detenerse; al final no era muy diferente del hombre que había desaparecido de su vida, por su propia voluntad ella se alejaba de su familia buscando darles seguridad, aunque eso los expusiera un poco; así que al final del día no era tan diferente a su padre.

"Ahora…" pensó la joven al ver el alto risco y descender del caballo disponiéndose a buscar una forma de subir "Ahora te entiendo"

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Los orbes verdes se mantenían fijos sobre la silueta que se encontraba en la parte baja del risco. Era inaudito pensar que enserio harían semejante atrocidad a una simple y burda criatura como lo era esa chiquilla '¿Enserio crees que esto es sensato?' pregunto de nuevo la gruesa voz del goron, mientras se mantenía cruzado de brazos y miraba insistentemente a su hermano. 'No es mi decisión, ella acepto la máscara' espeto la voz del rubio cubierto con la capucha café y bordados escarlatas con dorado, intentando restarle importancia a las palabras del hombre de piedra 'No es una Hyliana, su cuerpo es más frágil' añadió de nueva cuenta el goron, intentando una vez más conseguir que su hermano recapacitara ante su decisión.

'Los humanos son especiales' menciono en un tono brusco la voz del zora, quien se acercó a ambos guardianes con pesados pasos, Arariel estaba cansado de la denigrante actitud del goron hacia la única criatura en esta tierra, que se había atrevido a tomar la máscara del Oni entre sus manos. Los azulados labios se encontraban ligeramente levantados enseñando sus afilados colmillos '¿Acaso ya no tienes respeto alguno?' pregunto agitado el hombre de los mares, al mismo tiempo que se encontraba frente a frente con sus hermanos. No había forma en que le permitiera a su hermano, el denigrar de tal modo a los vasallos de su rey.

–¿Que respeto puedo tener, por las criaturas que olvidan los sacrificios de otros?

Un sonoro 'Clack' resonó con el brusco cerrar de las mandíbulas del zora, quien se irguió aún más para invadir el espacio personal del hombre de piedra. 'Si el rey viviera, ya te habría cortado la lengua' un gruñido escapo del alto hombre pez, al escuchar el eco de la risa llena de ironía del goron que continuaba resonando en el lugar 'Pero no lo hará, porque está muerto' Una pesada atmosfera se apodero del cuarteto de hombres, mientras se miraban con molestia los unos a los otros. Había cosas que se podían tolerar, pero otras simplemente no tenían justificación. Las afiladas garras del zora se hundieron en su piel, gracias a la fuerza con la que se encontraba apretando los puños, mientras el goron intentaba a toda costa evadir la decepcionada mirada de Anauel.

–¡Basta!–

Chillo a todo pulmón la vocecilla detrás del trio que discutía silenciosamente, los cansados ojos rojizo anaranjado se posaron sobre los tres hombres, el fuego dentro ellos era débil y casi parecía extinguirse junto con toda esperanza que albergara en el interior de su corazón 'Estoy cansado de ustedes y sus peleas sin sentido' los orbes de los otros tres, se posaron sobre la pequeña figura del deku. Quien apretaba con fuerza sus propias manos, ante las palabras que dos de sus hermanos habían profesado y el silencio del tercero. No había la más mínima forma en la que Sariel, se permitiera escuchar semejantes cosas de nuevo, no de los guardianes que el rey había enviado a esta tierra hace tanto tiempo.

–Faltarle al respeto al rey a pesar de que se encuentre muerto, es lo mismo que la traición.

Murmuro su cansada voz, mientras mantenía fija la mirada en el zora y en el goron, que habían una vez logrado molestarle de tal modo, que no podía pensar en otra cosa que no fuera en darles una lección. 'Pero creer abiertamente, que la humana no estará en peligro con la criatura de la máscara, también es algo absurdo.' los cansados ojos del deku se posaron finalmente sobre el tercero de sus hermanos 'Es su decisión ayudarnos, pero es nuestra decisión el aceptar su ayuda o no.' Un apacible silencio se apodero del lugar, mientras los cuatro hombres se hundían en sus propios pensamientos intentando tomar su propia decisión.

Un cansado suspiro escapo de los labios del zora, para dirigir la mirada a los otros tres 'Los humanos poseen su propia especie de magia…' murmuro la voz del hombre pez al mismo tiempo que se perdía en los recuerdos del hombre que había dirigido de forma firme y justa hace tiempo atrás el reino más próspero que pudiera recordar y que él había seguido sin dudar 'Yo no dudo de aquellos que son elegidos por mi señor.' El goron desvió la mirada al escuchar las palabras, que escaparon de los labios de su hermano. Intentando ignorar a toda costa la curiosa mirada que Anahuel les dedicaba a los otros dos guardianes terminianos.

–Yo mismo he ido a buscarla.

Menciono la tranquila voz del deku, mientras dirigía la mirada a sus otros dos hermanos 'Sera difícil y complicado, ella no sabe lo que puede pasar' un suave suspiro lleno de pesar escapo del pequeño cuerpo de madera 'Pero la amabilidad que me mostro…' susurro la entrecortada voz, al mismo tiempo que sus temblorosas manos se aferraban a su cuerpo 'Quiero pensar que eso, le será de gran ayuda' un sonoro 'Tsk' escapo de los labios del goron, al mismo tiempo que apretaba con fuerza los puños, intentando controlar la molestia en su interior al escuchar las palabras del resto de los guardianes 'Que insensatos son…'

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–¿La enviaran a su muerte?

Espeto la voz del goron en un tono lleno de furia, consiguiendo que los orbes de dos de los hombres se desviaran, al escuchar la acusación del hombre de piedra 'Este lugar será destruido si no permitimos, que la criatura selle a ese monstruo.' murmuraron con pesadez el zora y el deku, al mismo tiempo que miraban al goron '¿Prefieres la destrucción de este mundo?' murmuraron ambas voces, mientras sus orbes rehuían de la mirada de fuego del hombre de piedra. El susurro de un exhausto suspiro llamo la atención del trio de guardianes, para posarse en el rubio platinado que poseía unos orbes de un suave tono verde 'Tienen razón' susurro la exhausta voz del más alto de todos, consiguiendo que los tres pares de ojos se posaran en su persona.

–La destrucción de Termina es inminente, la única opción que tenemos es que Oni destruya a todo resto de ese monstruo, y selle por completo sus poderes.

Añadió la voz del ojiverde mientras le dirigía una mirada llena de cansancio al hombre de piedra, la mirada incrédula del goron se posó sobre el mayor de sus hermanos, mientras apretaba los dientes '¿Enserio estás de acuerdo con enviarla al matadero?' pregunto mientras caminaba de un lado a otro frente a sus hermanos, no podía entender como el trio estaba dispuesto a llevar acabo semejante acto. ¿Sacrificar a una vida para salvar a otros? Era algo completamente… injusto que el valor y la amabilidad de un gesto, fuera pagado con semejante recompensa. El rey nunca perdonaría semejante acción, para poner a salvo este mundo que les había exigido proteger. El orgulloso hombre no creía, en que el fin justificara los medios para obtener aquello que se deseaba.

–Esa cosa no nos reconoce, no toma en cuenta nada de lo que le digamos, solamente piensa en destruir y atacar a todo aquello que piense es un digno oponente.

La furiosa voz del hombre de piedra resonó en el silencioso valle, mientras evitaba mirar a la cara al resto de sus hermanos. Los mismos que parecían recordar la situación que había ocurrido hace eones atrás. 'Ataca indiscriminadamente, no le importa el daño colateral, no le importa cuántos mueran, siempre y cuando derrote a esa cosa' gruño entre dientes al mismo tiempo que apretaba con fuerza los puños. No era aceptable lo que el trio quería hacer, no era justo que estuvieran dispuestos a sacrificar a una humana, para al final dejarla perecer a manos de la criatura.

–¿Qué sucederá si no lo podemos controlar de nuevo?–

Pregunto con una sombría voz haciendo que un silencio sepulcral tomara control del lugar. Todos los guardianes estaban conscientes de que no habían podido contenerlo durante el primer confortamiento entre ambos seres, pero esta vez sería diferente 'Eso no pasara' añadió una de las voces con un tono firme, mientras su dueño se aferraba al níveo metal en su mano. Asegurándose de mantener su mirada fija, en el trio de guardianes que lo miraban con curiosidad. 'Aún tenemos una opción' los ojos de los otros tres se posaron sobre el plateado metal al que el mayor de sus hermanos, se aferraba con casi desesperación 'Sacrificaremos lo último de magia que tenemos de nuestro señor' la incrédula mirada de los otros tres, se posó sobre el hombre encapuchado.

–¿En verdad crees que eso podrá controlarlo?–

Pregunto el zora mientras le dirigía una mirada de sospecha al metal, era cierto que el antiguo señor era un ser con poder excepcional, pero ¿sería suficiente? 'Que locura, estamos esperanzados a esa cosa y a una humana, que no tiene consciencia de lo frágil que es' un suspiro de cansancio escapo del deku al ver la forma en la que el zora apretaba los dientes intentando contener sus palabras. La tensión entre los guardianes estaba escalando rápidamente gracias a las opiniones encontradas, sobre la acción que se debía tomar sobre el futuro de la máscara. El tiempo que tenían era algo realmente valioso y que no se podía desperdiciar en niñerías como estas, pero todos necesitaban estar de acuerdo con dicha acción, para que el ritual pudiera ser llevado acabo.

–Si lo que quieres es una prueba de su valía, que así sea.

Los orbes de los tres seres humanoides se abrieron desmesuradamente, al ver los esqueletos y Gibdos que empezaban a brotar sin cesar de la tierra, no habia forma en la que una persona sin preparación pudiera enfrentarse a tal número de criaturas y salir ileso. Una extraña sensación se apodero del trio, quienes dirigieron una mirada a su hermano mayor, entendiendo que ya no había opción alguna, para que se opusieran al resultado de dicha situación. 'Si falla morirá, y demostrara que es indigna de portar el hechizo del rey' los orbes verdes se entrecerraron en una silenciosa advertencia hacia el goron, demostrando que no había forma en que tolerara su negativa, después de semejante juicio contra la portadora de la máscara.

–En cambio si lo logra, tendrás que aceptar que es la única opción que tenemos.

Continuara…

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Hybrid-Virus

Yo! ¡Cómo están lectores, espero que bien y que tengan una excelente noche del 15 de septiembre! Ah sorpresivamente pude arreglar el capítulo 4 con un poquito de la información que pude recuperar y otro con algunas cositas nuevas que estaban esperando a ser incluidas.

Veamos qué tal va evolucionando esto, en los capítulos que siguen. Creo que el capítulo 5 si va a tardar un poco, ya que mañana voy a descansar y no creo tener tiempo para escribir nada por atender otras cosas.

¡Sin más por el momento, que tengan excelente día y pasen una excelente velada con sus familiares!

¿Dudas? ¿Comentarios? ¿Critica? ¿Etc.? ¡Ya saben qué hacer, envíen un review!

"Formemos parte de la línea de reviews, cuando leamos un fanfic con un personaje que nos gusta y no es muy común ver, de un fandom olvidado o de una historia que nos guste; dejemos un review, porque esa persona escribe para nosotros y que mejor forma de inspirarla y darle combustible para seguir"