Capítulo 12: Sangre

"Un litro de sangre cuesta más que un barril de oro"

Rita Meadowbrook

16 años

Distrito 3

"Puede que no me hayas engañado, pero has sido un traidor"

Sé lo que va a pasar en cuanto acaba la cuenta atrás. Lo sabría aunque no fuera una genio. Loki dijo que iría a por mí si no conseguía nada que lo beneficiase y no lo he conseguido. Es uno de los primeros en moverse de su plataforma. Sé que es él porque se ha quitado la capucha dejando su pelo rojo al descubierto. Por supuesto él tiene que dar su espectáculo y para eso tiene que quedar bien claro quién lo da.

Me calo bien la capucha en un intento de que no me reconozca mientras salgo de mi plataforma en busca de Ryo. Visto que no he podido conseguir un aliado mejor, tendré que apañármelas con él. Es fácilmente reconocible porque es el chico más delgado de la edición y no tardo en encontrarlo, pero no donde yo pensaba que estaría. El plan era salir del baño de sangre en cuanto pudiéramos, pero Ryo se está acercando a la cornucopia. No tardo en averiguar el porqué. Mi compañero de distrito se agacha y coge una especie de caja de herramientas. No niego que es algo útil a largo plazo, pero primero tenemos que sobrevivir a este momento. Le hago señas para que se acerque a mí. He perdido de vista a Loki. Debe de haber ido a buscarme al otro lado de la cornucopia. Es entonces cuando escucho su voz detrás de mí.

–Un trato es un trato, Rita.

Me vuelvo y lo veo sostener un cuchillo en cada mano. Sonríe y me tiende uno de los dos.

–Así será una lucha más justa.

Lo miro suspicaz, pero no me queda otra que coger el cuchillo. Es mi mejor opción. Sin embargo, nada más tocar el mango Loki gira la mano. No puedo contener el grito que se escapa de mi garganta al sentir el corte en mis dedos. Me aparto de un salto y él suelta una carcajada. Ryo aparece entonces con su caja de herramientas en la mano. Este chico no tiene ni un gramo de instinto de supervivencia. Loki lo mira burlón:

–¿Quieres jugar a los héroes, flacucho?

Ryo no contesta. Loki nos apunta a cada uno con un cuchillo. Si Ryo fuera listo lo hubiera atacado por detrás en lugar de ponerse delante de él. Claro que si Ryo fuera listo habría echado a correr y me hubiera dejado aquí.

–No tiene gracia mataros si os quedáis tan quietecitos. Os daré una oportunidad. Voy a contar hasta cinco y entonces tiraré los cuchillos. Veamos quién es más rápido.

Esto es completamente humillante, pero no tengo otra alternativa. Loki comienza a contar y Ryo y yo echamos a correr hacia una de las puertas. Es imposible que lleguemos a tiempo. Veo por el rabillo del ojo que Loki tira un cuchillo al terminar de contar. Se está regodeando con esto. Es bueno con la puntería, pero yo soy buena calculando trayectorias. Le doy la mano a Ryo. Él no se extraña por mi gesto y no se espera que lo empuje hacia mí, así que no tiene tiempo de resistirse. El cuchillo se clava en su espalda, que está donde segundos antes estaba la mía. Loki suelta otra risa malévola. Me quedo esperando el segundo cuchillo, aún aferrada al cuerpo de Ryo por si puedo volver a usarlo de escudo. No obstante, en lugar de eso una lluvia de flechas surca el aire en dirección a mi perseguidor.

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Iralene Martelé

18 años

Distrito 10

"Es un gran mal el de no saber decir con resolución sí o no"

Mi primer instinto es quedarme parada en la plataforma. Luego recuerdo lo que estuvimos hablando: escanear la cornucopia y si hay algo interesante y fácil de conseguir ir a por ello. El problema es que no estoy segura de a qué se refería Sabrina con eso de fácil de conseguir. Para colmo no veo a mis aliadas y eso me hace dudar más. No sé si debería ir a buscarlas o quizá quedarme quieta para que ellas me encuentren. Me quito la capucha para ponérselo más fácil. No esperaba que alguien más me estuviera buscando y no precisamente con buenas intenciones.

La profesional del dos se planta delante de mí. Lleva una maza en la mano y tiene una expresión seria en el rostro debajo de la capucha. Me congelo hasta que la veo levantar su arma hacia mí. Entonces tomo aire y recuerdo mi estrategia. Yo ya he estado en una situación como esta. Ya han intentado atacarme y esta vez estoy preparada para defenderme. Me muevo para esquivarla. Ella se gira, pero yo soy más rápida y le cojo el brazo donde sujeta la maza inmovilizándolo. La he cogido desprevenida, pero enseguida me lanza un puñetazo con el brazo que tiene libre. No intento esquivarlo. Un puñetazo no me matará, pero conseguir que suelte la maza puede que me salve la vida. Le retuerzo el brazo con las dos manos. Ella intenta desembarazarse de mí con la mano libre. No me es complicado colocar los dedos sobre su mano y apretar los puntos que me enseñaron en el centro de entrenamiento para hacer que afloje su agarre. Lo malo es que con el espasmo también se suelta de mí y ahora tiene libres los dos brazos. Lo bueno es que me ha dado tiempo a coger la maza.

–¿sabes usar eso, oxidiana?

No entiendo esa última palabra, pero no me importa. Aquí ya no está la profesional del dos. Aquí está mi padrastro y yo tengo la oportunidad de vengarme por lo que me hizo. Descargo la maza una y otra vez. La siento pesada en mis manos, pero no me importa. Golpeo cada vez más rápido sin dar tiempo a que se defienda. Él no me dejó defenderme a mí. Solo paro al sentir una mano en mi hombro: May Belle.

De repente vuelvo a la realidad. Miro al cuerpo sin vida de la chica del dos. La he matado. May Belle tira de mí para que nos marchemos y yo la sigo.

–Tenemos que encontrar a Morganne –me dice.

Vamos al otro lado de la cornucopia intentando que nadie nos preste atención. Hay peleas por aquí y por allá mientras que otros tributos salen corriendo. La chica del ocho va tirando de su compañero mientras le dice que mejor hable con el profesional en otro momento, pero no tengo tiempo de preguntarme para qué querrá hablar con un profesional ese chico porque Morganne entra en mi campo de visión.

Está acorralada contra una de las paredes mientras la profesional del uno sostiene una especie de garra puntiaguda frente a ella. Sé que en los juegos del hambre la ventaja es pensar rápido, pero tomar decisiones nunca ha sido lo mío. Por un lado siento que debería ayudarla porque es mi aliada, pero por otro sé que es demasiado peligroso, aunque pensándolo bien ya he matado a una profesional y todavía tengo la maza. Estoy a punto de avanzar hacia ella cuando May Belle me empuja hacia atrás.

–Vámonos. Es demasiado peligroso.

Asiento y la sigo. Tiene razón.

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Jonathan Stock

15 años

Distrito 5

"El que parpadea pierde"

Hay bastantes cuchillos desperdigados por los alrededores de la cornucopia, así que cojo unos cuantos mientras busco a Angie y a Neelas. El chico del cuatro ha tenido la misma idea que yo. Nos encontramos por casualidad. Se nota que no ha venido buscándome como sí han hecho algunos profesionales con otros tributos. Es normal, yo no soy un objetivo a tener en cuenta. Pensaba que eso jugaba en mi favor, pero al parecer este chico está libre y, aunque en un principio se queda parado y parece que va a irse, enseguida se le pasa y se lanza al ataque.

La primera cuchillada rasga mi túnica. La segunda la doy yo y le da en un brazo, pero solo de manera superficial. A partir de ahí él parece como despertar y comienza a atacar con más fiereza. Yo esquivo lo que puedo y de vez en cuando asesto algún golpe, pero él me gana por goleada. Es un profesional después de todo.

Nunca he pensado demasiado en lo que pasa después de la muerte, pero estoy convencido de que pronto lo averiguaré. El chico del cuatro me tiene aprisionado contra el suelo y sujeta un cuchillo contra mi garganta. Lo miro a los ojos y él me devuelve la mirada, pero no clava el cuchillo. Se queda parado mirándome. Noto que tiene dudas, pero yo no las tengo. Muevo una mano hasta alcanzar uno de los cuchillos del suelo y lo clavo en su hombro. Él se mueve, dándome acceso a rebanarle la garganta. Su sangre me salpica toda la ropa, creando ríos rojos sobre la tela blanca. Es una imagen hermosa para una pintura.

–¡Stock!

El grito de Angie me devuelve a la realidad. Parece horrorizada y me vuelvo para decirle que estoy bien, pero entonces me doy cuenta de que la que no está bien es ella.

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Everett Walsh

18 años

Distrito 6

"Los hermanos sean unidos"

Lo primero que hago al sonar el gong es buscar a Kaylee. No la veo, así que debe de estar del otro lado. Gil está cerca, pero se marcha en busca de Louie-Louie. Luego nos reuniremos los cuatro. Corro lo más rápido que puedo, pero aun así alguien se me ha adelantado. Si hubiera tenido suerte hubiera sido Louie-Louie, pero no. Mi hermana intenta defenderse como puede de la profesional del cuatro, que ataca con una daga. La chica parece absolutamente mortífera. Sabe lo que está haciendo mientras que mi hermanita parece un conejillo asustado que solo trata de huir de ella. No creo que yo pueda hacer un mejor papel ante ella, que parece tan preparada, y las palabras de Mathew vuelven a mi mente. ¿Quiero dar mi vida por mi hermana? Kaylee cae al suelo y la profesional se le echa encima. Ni siquiera tengo que pensar conscientemente una respuesta a mi pregunta cuando ya he echado a correr hacia ellas.

Caigo encima de la profesional de mala manera. Ella se vuelve hacia mí con una sonrisa. Seguramente está pensando que va a matar dos pájaros de un tiro y probablemente ese fuera su plan desde el principio, pero me da igual. Ruedo por el suelo arrastrándola lejos de Kaylee. Ella mueve la daga y siento un dolor punzante en el costado. Intento moverme, pero eso solo hace que la daga se clave más adentro. Chillo de dolor. Ella saca la daga dispuesta a rematarme, pero entonces mi hermana tira de su pierna y me la quita de encima. Kaylee intenta echarse encima de nuestra atacante aprovechando que la profesional está tirada en el suelo, pero la chica del cuatro es más rápida y consigue meter la daga entre los cuerpos de ambas clavándosela en el pecho a mi hermana. Grito e intento impedirlo, pero ya es demasiado tarde. La profesional se levanta y saca la daga del cuerpo de Kaylee dispuesta a venir a por mí, pero no le doy oportunidad. Quizá estuviera dispuesto a morir por mi hermana, pero no por vengarla, y esta chica es demasiado buena como para quedarme a pelear. Echo a correr esperando que no me siga mientras las lágrimas caen por mi cara. Kaylee ha muerto. No he podido hacer nada para salvarla y lo peor, lo más triste de todo, es que una vocecita en mi cabeza me dice que eso significa que ahora yo puedo luchar por vivir.

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Karmilla Du Mourier

30 años

Vigilante jefa de los juegos del hambre

"Es el baile de los malditos. Es la danza de Lucifer"

Los profesionales son los únicos que quedan en la cornucopia al finalizar el baño de sangre, al menos los que quedan vivos. Borealisse ha apretado los puños con rabia cuando ha visto el cadáver de Jericó mientras que Casian ha hecho una señal de respeto ante los dos cuerpos. Siete cañones han sonado y estoy contenta con el espectáculo.

Pido a realización que hagan un último plano de las víctimas antes de que los aerodeslizadores vengan a llevárselas e inmediatamente los cadáveres aparecen en la pantalla. El primero es el de Ryo. Apenas tuvo un segundo para ser consciente de su muerte y de la traición de su compañera y ha muerto con una mueca de asombro pintada en su rostro. Loki aún tiene las flechas clavadas. Astor decidió ahorrarse el cuerpo a cuerpo y aprovechó que su objetivo estaba distraído para subirse a la cornucopia y disparar desde ahí. Podría haberse cobrado más víctimas, pero acabó el carcaj entero: un chico con ímpetu, pero poco previsor. El cadáver de Jericó es el que está en peor estado. Iralene se ha lucido, desde luego. Su aliada, Morganne, intentó defenderse hasta el final, pero no pudo hacer nada contra la garra de oso de borealisse. Quizá Iralene hubiera podido ayudarla o quizá no, pero gracias a May Belle nunca lo sabremos.

Beomgyu ha resultado una decepción para el distrito cuatro, pero la imagen de su asesino cubierto con la sangre de su primera víctima ha sido mi favorita del baño de sangre. Angie no ha tenido tanta suerte como su aliado y yace atravesada por la lanza de Casian, que no llegó a tiempo para ayudar a su compañero, pero al menos pudo matar a su primer tributo. Hubiera seguido con el otro, pero vio a su aliado del diez y echó a correr hacia dentro de la casa. Casian no lo siguió, igual que Vivi tampoco siguió a Everett, que cruzó la puerta que da al vestíbulo. Deben de haber acordado entre ellos no salir de la zona de la cornucopia. De todos modos los profesionales han empezado fuerte este año. El único que no se ha metido en ninguna pelea es Winston, que estaba ocupado vigilando que ningún tributo se acercara demasiado al centro. El cadáver de Kaylee es el último en ser enfocado. Luego los aerodeslizadores llegan y pasan a mostrar a los tributos vivos.

Everett es el único que ha salido al exterior. Ha cruzado el vestíbulo y ahora deambula por el jardín. En el ala oeste se encuentran solo Stock y Neelas, mientras que la este está más concurrida. Allí han ido a parar May Belle e Iralene, Rita y Deacon. Por último, Linette, Daisy y Tricot están en la norte junto a Louie-Louie y Gil, que parecen haberse cansado de esperar a su aliado y han decidido emprender su camino sin él.

Los juegos acaban de empezar. Hay mucho tiempo para encuentros, traiciones y nuevas peleas y yo estoy deseando disfrutar de todo eso.

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Tenía muchísimas ganas de llegar a este momento, así que actualizo rápido. Las citas del capítulo son de la serie Los soprano, de la canción Traitor de Olivia Rodrigo, de Otto Von Bismarck, dos dichos populares y parte del estribillo de la canción La cantiga de las brujas de Mago de oz, que es totalmente el tipo de música que le pega escuchar a Karmilla.

Ahora vamos con las despedidas:

Puesto número 24: Ryo: Eras el tributo más bueno de esta edición. Era imposible convertirte en un villano y aunque no pretendías jugar a los héroes como decía Loki, si que has seguido tus principios hasta el final.

Puesto número 23: Loki: Me ha costado mucho tomar esta decisión porque eras uno de mis favoritos. Tus povs eran los que más fácilmente me salían y voy a echar de menos escribir tus frases de malo de película.

Puesto 22: Jericó: Me costó pillarte el punto, pero una vez lo cogí te tomé mucho cariño. Eras divertida y enérgica, pero Iralene es más de lo que pensabas.

Puesto 21: Morganne: Me encantabas. Me gustaba mucho tu aura mística y escribir tus cosas de espiritismo. Podrías haber llegado muy lejos, pero se me ocurrió esto y no pude quitármelo de la cabeza.

Puesto 20: Beomgyu: Intentaste ser un buen profesional, pero no estabas preparado. Al menos diste una buena pelea y salvaste a tu amigo, que era lo que querías.

Puesto 19: Angie: Fue la muerte que más me costó decidir y de hecho en un principio no ibas a caer tú, pero la trama es la trama y a veces una tiene que sacrificar pronto a sus favoritos. Eso sí, has brillado como nadie en este syot.

Puesto 18: Kaylee: Has luchado hasta el final y has demostrado que no solo eras una niña indefensa. Everett puede estar muy orgulloso de ti.