****Esta es una secuela de la magia de la noche (puedes encontrarla en mi perfil). Lo ideal es leer o haber leído la primera parte porque mucho de lo que suceda aquí será retomado desde donde quedó en la primera parte.****
Disclaimer: Esta historia está inspirada, en parte, en el universo detallado en la saga cazadores oscuros de Sherrilyn Kenyon, mezclado con el universo de Harry Potter de J.K Rowling. Salvo algún que otro personaje de mi invención, todos los ambientes, personajes, argumentos, hechizos y todo lo reconocible pertenece a las dos autoras, yo solo los tomo los mezclo y agrego cosas.
ACLARACIÓN: NO ES NECESARIO LEER O HABER LEIDO LA SAGA DE CAZADORES OSCUROS PARA ENTENDER LA HISTORIA, YA QUE LAS PARTES IMPORTANTES DE LA TRAMA SERÁN EXPLICADAS.
SI LEISTE LA SAGA: puede que algunos personajes y/o destinos de los mismos hayan sido levemente modificados por el bien de esta trama.
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Octavius y Astrid recorrían las calles de Nueva York a toda velocidad rumbo a la vivienda del Cazador oscuro. Ella no entendía que sucedía pero había visto a Acheron y sus padres antes de que Ash ordenara al cazador que la evacuara del lugar.
Mientras tanto en el parque, Hermione había logrado inmovilizar a la daimon para interrogarla. Su esposo estaba orgulloso de ella y la observaba con devoción mientras Acheron Parthenopaeus veía la escena casi divertido.
- Contesta Ambrosine. Para quien trabajas.
-No sé quién eres y no te lo diré bruja insolente. Tú no tienes idea de quién soy y de donde vengo.
Draco vertió una versión especial de veritaserum en la garganta de la daimon. Ella comenzaría a cantar como un pájaro en algunos segundos. Su invento había ahorrado mucho tiempo a lo largo de los años, con solo atrapar a un daimon, los cazadores de Acheron podían descubrir los planes del resto.
-Te equivocas Daimon, se mas de ti de lo que piensas. Ahora confiesa, para quien trabajas y por que ibas tras mi hija.
Hermione apuntaba su espada al pecho de la daimon. La empuñadura dorada refulgía aun en la oscuridad de la glorieta en Central Park. Él arma había sido un regalo de Draco en su aniversario numero cincuenta y rápidamente se había vuelto su favorita. Era balanceada y tenía el largo y peso perfecto para que ella la blandiera cómodamente.
La daimon estaba confundida. Conocía al hombre de cabello de colores, él era el jefe de los inmundos cazadores oscuros que los perseguían y daban muerte. Pero a la mujer castaña y al rubio no los había visto jamás, aunque ellos hablasen como si la conocieran desde antes. En sus once mil años, Ambrosine jamás se había cruzado con esos hechiceros inmortales.
- el panteón egipcio. Trabajo para ellos. Neftis, Anubis y Osiris quieren salir de su retiro. Están listos para volver al ruedo, necesitan un sacrificio para recuperar sus poderes durante el solsticio de invierno del hemisferio norte.
Acheron maldijo por lo bajo. El panteón egipcio llevaba milenios fuera del juego. Cuando el gran imperio de sus elegidos cayó junto a sus pirámides, y floreció el imperio griego, Zeus había desterrado a los egipcios al desierto. Era común que los panteones lucharan entre sí por el dominio.
En su tiempo, habían sido los dioses atlantes lo que habían mandado sobre todo y todos. Luego fueron los egipcios y finalmente los griegos. Ahora la mayoría de ellos estaban retirados en sus respectivos planos o paraísos como los humanos los llamaban.
Quedaban pocos dioses antiguos con fieles entre los humanos. La mayoría de los cultos actuales pertenecían a dioses jóvenes o semidioses con buen marketing. Pero incluso esos dioses más jóvenes perdían fieles cada día. Los humanos estaban alejados de la protección de sus panteones, y eso ponía inquietos a los viejos dioses que estaban aburridos.
La última vez que un dios aburrido había intentado salir de su retiro, el mundo entero había estado en peligro. Apolo había desatado su ira en una rabieta y había lanzado una peste sin control sobre la tierra. Acheron había tenido que difundir el rumor de que la pandemia desatada provenía de los murciélagos. Y que lo mejor era confinarse en sus casas.
Él ya había hecho eso durante la edad media. Los humanos habían creído que la peste negra era realmente producto de las ratas y no de una maldición lanzada por Loki, el dios nórdico. Los dioses aburridos y sin fieles eran tanto o más peligrosos que los Daimons sin control.
Con los humanos cayendo como moscas por la enfermedad, los Daimons habían entrado en un frenesí alimenticio que tuvo a los cazadores oscuros en vilo durante un par de años. Ash había tenido mucho trabajo convenciendo a las autoridades humanas de que un toque de queda nocturno era la mejor solución.
Por suerte en esa época la pandilla de jubilados, como él los llamaba, habían ayudado a palear las consecuencias de la rabieta de Apolo. Los jubilados eran antiguos cazadores oscuros que habían recuperado sus almas y vivían felices con sus esposas, pero que jamás se negaban a entrar en acción si era necesario.
Durante esa pandemia Draco Malfoy había sido el líder, gracias a sus conocimientos en pociones, rápidamente se había puesto en marcha un programa mundial para hacer creer que los científicos habían hallado una vacuna para la enfermedad que los azotaba.
Acheron tuvo que amenazar a Artemisa con no acudir más a su templo para que ella aplacara a su hermano y que este eliminara la peste que había desatado. Cuando la diosa lo consiguió, el mundo había cambiado radicalmente y la economía mundial demoró décadas en recuperarse completamente. Tiempo después los humanos iniciaron una nueva guerra mundial. Ash solo pudo evitar que los Daimons se alimentaran de los caídos, no estaba en sus manos corregir los errores de todos.
- y por qué quieren a mi hija. Ella no tiene nada que ver con el panteón egipcio.
Draco estaba enojado. Esa daimon mercenaria había vendido sus servicios a Atenea y cazado a Hermione por todos los continentes en otra línea temporal. Y ahora resultaba que iba tras su hija pero bajo las órdenes de los egipcios.
- ellos quieren una virgen inmortal para el sacrificio, necesitan su sangre para un hechizo. ¿Sabes lo difícil que es encontrar una virgen inmortal?. Ellos querían una diosa virgen primero, suponían que Artemisa era una de esas. Al principio la tía Artemisa tenía un voto de castidad, los dioses egipcios han estado demasiado tiempo en el desierto, no sabían que ya no quedan diosas castas.
- ¿donde se esconden?, ¿cómo te encuentras con ellos?
- Los veo en Londres. Los humanos han saqueado tantas cosas de las pirámides que han llevado artefactos que sirven de portales hacia el lugar donde se encuentran.
Eso era cierto. Desde mil novecientos veintidós, contando desde el nacimiento del semidiós llamado Cristo, cuando descubrieron la tumba de Tuntankamón, los humanos habían saqueado sistemáticamente los tesoros de la civilización egipcia, y en su mayoría los habían trasladado Inglaterra para su exhibición.
- ¿eres la única a su servicio?
- no. Hay humanos, otros Daimons e incluso un cazador oscuro. Tus tropas se han revelado Acheron.
- ¿por qué ahora y no antes?
- porque el solsticio coincidirá con un eclipse. Ellos planean recuperar sus poderes mientras Ra esté luchando con Apófis en el cielo.
Durante el eclipse Apófis será más fuerte que nunca, los dioses solares estarán distraídos y los dioses del panteón egipcio podrán liberarse sin que Ra se interponga. Si lo logran, declararan la guerra a Zeus.
Estaban bastante jodidos. Ra era un dios solar igual que Apolo, pero a diferencia de este, Ra era mucho más sensato. De la misma forma que Zeus con los dioses griegos, el panteón egipcio obedecía a Ra, quien los gobernaba con la misma mano férrea con la que combatía a la serpiente Apófis que cada noche intentaba devorar la tierra. Apófis era el caos y deseaba apoderarse el planeta.
Zeus y Ra tenían un acuerdo de paz frágil luego de que el último había sido derrotado en combate. Ninguno interfería en los planes del otro, y ambos mantenían a raya a sus dioses súbditos.
Ash no quería saber que sucedería si Osiris, Neftis y Anubis se liberaban mientras Ra estaba distraído. Posiblemente una guerra entre panteones se libraría, y era posible que todo lo que quedara en medio fuera destruido como parte del daño colateral.
Hermione estaba asustada. Su hija estaba siendo buscada por una banda comandada por dioses largamente olvidados. Si ellos fallaban en protegerla, una guerra se desataría, y esta seguramente nada tendría que ver con las guerras humanas, o las de los magos. Una guerra de dioses era más de lo que ellos podrían manejar. Y para completar el cuadro, ella volvía a estar embarazada.
Cuando todo esto acabase pediría a Hécate que la hiciese estéril. No podía pasar la eternidad usando métodos anticonceptivos poco fiables. Un descuido la había metido en ese aprieto. ¿Qué dirían sus cinco hijos mayores al enterarse?, el mayor tenia ciento cuarenta años. Casi rompe a reír ante lo irónico de la situación.
Draco seguramente entraría en pánico al enterarse, se pondría frenético y sobreprotector como en sus embarazos anteriores y la querría poner bajo siete llaves. Ella no podía permitirse que su marido se distrajera si debían combatir algo más grande que ellos.
- ¿Qué hacemos con ella Ash?
- lo dejo a tu criterio Draco. Debo irme ahora. Estaré pronto en contacto con ustedes.
Como siempre Ash desapareció a paso lento entre los arboles del Central Park, él jamás anunciaba cuando aparecería o cuando se esfumaría sin dar explicaciones. El atlante de más de once mil años era un espíritu libre, él era el viento y jamás podía ser detenido ni se podía predecir de donde vendría.
Hermione y Draco se quedaron con la daimon que estaba atrapada por la magia de ambos. Aun quedaba poco más de dos semanas para el solsticio. Acheron se había marchado, Astrid estaba con un cazador oscuro que no tenía idea de donde vivía y Draco aun ignoraba que sería padre nuevamente.
La familia Malfoy debía reunirse pronto. Se avecinaba un conflicto de los grandes y solamente estando unidos podrían salir de esa ilesos.
En esta contienda, los lazos familiares se pondrían a prueba mientras una batalla de dioses y voluntades se desarrollaba en Londres. Si todos ellos perdían, el mundo tal y como lo conocían desaparecería para siempre.
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N.a HOLA!, se que dije que demoraría un tiempo en escribir la secuela pero ha sido más fuerte que yo. Espero que les llame la atención esta entrega y consiga lectores. Hasta la próxima!
