Disclaimer:

Los personajes no me pertenecen son de Hajime Isayama y de su obra Shingeki No Kyojin.

Los hechos y acciones son de mi total invención.

Advertencia:

Expresión de sentimientos al estilo Levi.

Capítulo corto.

Palabras Altisonantes.


La joven mujer de cabellera azabache se encontraba limpiando la habitación de su hijo ya que este se había ido al trabajo al día siguiente después de aquella horrible noticia tanto para Levi, como para ella, pues su corazón no soportaba ver la tristeza que se instalaba nuevamente en los hermosos ojos de su pequeño.

Al abrir uno de los cajones del escritorio encontró un sobre arriba de un cuaderno lo cual le daba la leve sospecha de que era una carta, posiblemente una de las pocas y tantas que el azabache había intercambiado con el oji esmeralda. Al ver el nombre de quien la enviaba no pudo con el morbo, estaba mal pero no la había visto antes cuando limpiaba, su instinto de madre preocupada le ordeno que viera el interior y así lo hizo, abrió el sobre y saco la carta que se encontraba dentro. Al leer las primeras líneas nuevamente su corazón se contrajo por milésima vez y el escalofrío recorrió su cuerpo. No era su imaginación Levi nuevamente estaba sufriendo.


De: Levi.

Para: Eren.

Hacia ya un año y medio que ya no sabía absolutamente nada de ti, sabes en un inicio sentía como mi mundo se derrumbaba ante mí, realmente no creia poder vivir sin ti, me apegue tanto a tu persona que dependía por ti en todo momento.

No te mentire ni mucho menos dire que no llore ante tu desaprición espontanea, por que lo hice. Llore como un maldito bebé y las personas que estuvieron ahí para apoyarme fueron mis amigos, incluso el imbécil de Hange dejo sus estupideces aun lado durante un tiempo para apoyarme, mi madre fue quien en ningun momento se separo de mi lado, ella fue quien más me apoyo en esta batalla por olvidarte. ¿Lloro? Claro que lo hizo incontables veces. Cuando yo me sentía tan vulberable y comenzaba a llorar por ti, ella también lo hacia, me abrazaba con mucha fuerza al igual que tú lo hacia cuando estaba triste, me susurraba que todo estaria bien al igual que tú lo hacia cuando tenía pesadillas horribles, me decía que me amaba mientras frotaba mi espalda, adivina que, tú hacias lo mismo cada noche en la que me hacias el "amor". ¿Ah, y quieres saber algo más? También me dijo que nunca me abandonaria y que crees, TÚ maldito imbécil me dijiste lo mismo, me dijiste que nunca me abandonarias y que siempre me amarias, que no importaba nada ni nadie, que siempre me amarias a MÍ y solo a MÍ.

Mi mayor sorpresa tal vez no fue que te fueras a casar, ni siquiera el que fuera con una miembro de mi familia, ja. Ahora entiendo esa última perra y jodida carta tuya, ella se parece mucho a mí, eso dijiste, incluso que ella me caeria muy bien, pues al parecer a ti te termino callendo mucho mejor, solo un años vasto para esto, ¡solo un estupido año!, ¿tan malditamente genial es ella que en un año de conocerla ya se van a casar? Dime ¿debo llevar compagne, tequila o vodka para celebrar en vuestra boda?.

Puedes irte al infierno maldito imbécil y ni te preocupes que tal vez yo te acompañe por estupido, por haber creido en todas tus palabras.

Ojala no te hubiera conocido.

Mi mayor sorpresa fue que te conocia de toda la puta vida, fui tu mejor amigo y confidente, tu pareja, novio y amante con él que prometiste casarte al regresar de Alemania y ni siquiera tuviste los huevos de por lo menos terminar nuestra relación antes de revolcarte con ella.

Desearia nunca haberte conocido.

Desearia nunca haberme enamorado de ti.

Desearia nunca haberte entregado no solo mi curpo y corazón, sino mi ser y mi alma.

Espero seas feliz, Eren Jaeger.

Att: El Estupido Levi Gilipollas Ackerman.


Con las lágrimas corriendo por sus mejillas pronunciaba en susurros el nombre de su hijo, ella no podía engañarse y mucho menos Levi podía engañarse a sí mismo, ella misma se había dado cuenta de lo que su hijo quería decir...

A final de cuentas fue un bello amor de juventud...

Pero al final del cuento no todo es felicidad...

—Iras a esa boda para ver su felicidad aunque esa no sea contigo... ¿no es así mi pequeño?.

Pregunto al observar la figura masculina en el marco de la puerta.

—Es que lo amo tanto.

Les mando un abrazo de Pancake

Att: Juriko Matsuoka De Ackerman.

RivailleAkkaman