Disclamer: Los personajes usados y algunos diálogos o situaciones no me pertenecen, son propiedad de Quantic Dream y Sony Interactive Entertaiment. Lo demás digamos es de mi auditoria.
Summary: Connor es solo una máquina, podrían haberse esforzado en hacerla parecer mucho más como tal (O al menos eso es lo que Hank piensa), Connor es solo una máquina pero los eventos antes y después de pasar por el club Edén dejaron a Hank con más dudas que respuestas sobre la aparente humanidad de su compañero androide.
.
.
.
"No es asunto tuyo"
.
.
.
Comenzaba a despertar cuando observó un brazo extenderse seguido de un pequeño ardor en la mejilla que poco a poco se volvía más intenso.
¿Lo habían golpeado?
—Soy yo, Connor—. Escucho esa voz reconocible, su mente maldijo esperando que todo esto fuera un maldito sueño o alucinaciones de su estado alcoholizado.
Pero no, él seguía ahí. El ardor era demasiado real. Y lo más importante ¿Connor se había atrevido a golpearlo?
Oh no, esto no podía quedarse así.
—¡Oye… déjame en paz!, estúpido androide—. Estaba confundido y cansado, no quería hacer ningún movimiento por lo que tuvo que esforzarse para cooperar con el más joven o podría ser contraproducente para sí mismo.
—Lo voy a desembriagar por su propia seguridad, debo advertirle, puede ser desagradable—. Pensó que seguramente Connor acababa de hacer alguna descarga o búsqueda sobre lo que podría provocar la ebriedad y formas de desembriagar a alguien, no le sorprendería.
—Lárgate de mi casa—. Ordenó, no necesitaba su ayuda. Había pasado demasiadas veces por esto, y tampoco era como que necesito ayuda antes.
—Lo siento teniente, pero lo necesito… Le agradezco de antemano su cooperación—. Para este punto había olvidado que era su compañero quien lo estaba casi cargando, además, el alcohol comenzaba a nublar su juicio nuevamente.
—Oye, ¡Lárgate de aquí!, ¡Maldita sea!—. Ordenó, mientras con sus manos trataba de apartarlo, escuchó a su compañía responder algo que se le hizo bastante confuso; ahora lo levantaron y llevaron a la fuerza como para sentir un gran mareo, al levantar la vista recordó a su fiel amigo.—¡Sumo! ¡Ataca!—. Un ladrido se hizo presente y mientras -de forma muy paciente- Hank esperaba ver al androide en el suelo o algo parecido se dio cuenta de que el perro ni siquiera se había movido de dónde estaba, habría escuchado los pasos en ese caso.
Oh, quizá solo estaba esperando tomar desprevenido a Connor.
—¡Buen perro… ataca!—. Grito por última vez mientras Connor daba un giro a la derecha.
¿Iba a llevarlo a su habitación o lo subiría al auto? ¿Qué estaba pensando?
Sintió como fue colocado contra la pared mientras Connor abría una puerta. Se hubiera dejado caer solo para molestar al androide, pero eso supondría un golpe para sí mismo, así que no lo hizo. De repente el mareo fue mucho más evidente.
—Mierda, creo que vomitare...—. Aviso, mientras Connor se debatía entre entender si deseaba que él lo ayudará o solo le estaba advirtiendo para evitar algún accidente.
Cuando estaba cruzando la puerta, ahora dándose cuenta que lo estaban llevando al baño, Hank comenzó a poner más resistencia, sin éxito. Y aunque intentó poner resistencia al final simplemente no había sido suficiente.
—Déjame en paz imbécil, no me iré a ningún lado—. Comenzaba a sentirse ciertamente agobiado por la atención que el androide le estaba dando. Estaba seguro de que nunca había vivido algo como esto. Solo quería dormir, oh, y vomitar, pero Connor era bastante terco y había aprendido que aunque él se jactara de seguir sus instrucciones rara vez le obedecía.— ¿Qué demonios haces?—. Exclamó, mientras cuidadosamente era colocado en la bañera, esto no hizo más que confundirlo y molestarlo más.—No, no, no, me quiero bañar, gracias—. Comenzaba a recapacitar en lo considerado que Connor estaba siendo, pero él no le había pedido nada, y no tenía derecho a hacer lo que sea que estuviera intentando hacer. Se levantó decidido a irse a su habitación, cuando fue interrumpido nuevamente por Connor.
—Lo siento teniente—. Hank iba a mirarlo con exasperado, antes de ser claramente empujado de vuelta a la bañera. —Pero lo necesito—. Estuvo a punto de refutar la confusión que le causaron sus palabras, antes de que el agua fría entrara a sus sentidos y le hiciera perder todo rastro de alcoholismo.
Sus gritos resonaron en toda la habitación, todo estaba sucediendo bastante rápido y no sabía a quién maldecir.
—¡Ciérrale, ciérrale!—. Ordenó, ni siquiera podía moverse gracias al frío y los espamos para nada eran sus favoritos.— ¿Qué diablos haces aquí?—. Por fin podía abrir completamente sus ojos, y claro que no le complacía saber quién era el que venía a meterse en asuntos que no le importaban.
—Informaron de un homicidio hace cuarenta y tres minutos, como no lo encontré en el bar de Jimmy vine a ver si estaba en casa—. Hank escuchó e hizo un gesto de molestia ante tal explicación. ¿Cómo era que él estaba tan tranquilo?
—Dios, debo ser el único policía en el mundo que es violentado en su casa por su propio puto androide—. ¿En qué momento a Fowler le había parecido buena idea asignarle a este compañero? ¿Y en qué momento Cyberlife creyó que sería buena idea hacer a un androide como él? —. ¿Qué no puedes dejarme en paz?—. Su voz sonaba agobiada, miraba a Connor en espera de una respuesta.
Bueno, al menos ya estaba un poco más sobrio, ahora podía pensar con más claridad y su mente ocupada se había deshecho de las horribles ganas de vomitar.
—Desafortunadamente, no puedo, fui programado para investigar este caso y no puedo hacerlo sin usted—. La tranquilidad en su voz lo irritó mucho más pues creía que él se estaba burlando de su condición y de lo que significaba ser compañeros.
—¡Me importa un carajo tu maldito caso!—. Se lo hizo saber, estaba harto de que Connor fuera tan malditamente terco.
Al igual que él.
—Teniente no está en sus cabales, debería…—. Hank ni siquiera lo dejó terminar.
—¡Pudrete, ¿Me oíste bien?!, ¡Ahora lárgate de aquí!—. Cerró los ojos para intentar calmarse, esperando que al abrirlos el chico ya no estuviera frente a él, haciéndose el que le importaba su malestar, después de todo a él solo le importaba su maldita misión. Había sido una tontería creer que a Connor le importaba cómo se sentía, era una máquina, después de todo.
—Entiendo todo, de verdad espero que resuelva sus problemas personales—. Algo en su voz le hizo dudas de lo que pensó anteriormente… sabía que se iba a arrepentir más adelante de hacer caso a la sinceridad que supuestamente mostraban sus palabras.
—Ese homicidio, ¿Qué sabemos al respecto?—. Comenzó, no iba a disculparse, pero al menos le mostraría a Connor que lo había convencido.
—Hallaron a un hombre muerto en un club sexual en el centro. Informan que tal vez haya un androide involucrado—. Connor se apresuró a comentar, sabiendo que por fin había logrado su cometido, pero su expresión mostraba que estaba satisfecho de haberlo convencido y no que no sé estaba mofando.
—¿Sabes? Tal vez me venga bien tomar un poco de aire, hay ropa en el armario de la habitación—. Indicó Hank, no perdía nada con ir, después de todo ya estaba sobrio, despierto y casi duchado, no iba a poder dormir si se quedaba y definitivamente necesitaba un momento para reflexionar.
—Iré por ella—. Respondió Connor cortésmente y saliendo casi de inmediato de la habitación de baño. Las ganas de vomitar volvieron a aparecer, y no tardó en dirigirse al excusado. Connor le interrogó sobre su vestimenta y luego de dejarle en claro que realmente no le importaba que usaría, se dispuso a intentar deshacerse del malestar en su estómago.
—¿Esta bien, teniente?—. No supo identificar si era mero protocolo, burla, preocupación o un poco de las tres. ¿Era lo mejor que tenía en su arsenal de diálogos?
—Si, de maravilla—. Era obvio que no.— Dame cinco minutos, ¿Si?—. ¿Porqué si tenía una amplia gama de conocimientos el imbécil no podría que entender que su trabajo ahí había terminado y qué tenía que estar solo?
—Claro—. Connor pareció tomar la indirecta, y aunque no tenía intenciones de quedarse ahí si que le preocupaba un poco el estado del teniente.
—Estúpido androide—. Murmuró Hank una vez que estuvo solo y acabo con su malestar, seguramente Connor ahora estaría hurgando entre sus cosas para saber algo más de él. Decidió no darle más importancia y comenzar a alistarse.
No imaginaba que esa noche sería bastante larga.
.
.
.
Hank estaba, por decir poco, irritado, quería irse de ese lugar pero tampoco quería dejar solo a Connor, después de todo el chico había sido bastante hábil con respecto a buscarlo en casa y lo demás que hizo por él, también se le veía bastante concentrado en la búsqueda de pistas.
Por el rabillo del ojo noto cómo Connor de vez en cuando volteaba a ver a las androides, y en algún momento sintió un poco de curiosidad sobre la opinión de él al respecto, pues si bien no era más que una máquina sí que tenía un lado bastante… humano, lo había mostrado en sus múltiples gestos de ingenuidad y que Hank juraba eran inconscientes, siempre podías saber si algo inquietaba, o por el contrario, agradaba al androide con tan solo observar sus gestos.
Su manera de hablar junto a su personalidad también lo hacía ver, a ojos de Hank, como cualquier veinteañero que salía de la comodidad de casa a explorar un mundo del que era bastante inexperto. También creyó haber notado un atisbo de preocupación cuando se dio cuenta del uso que le daba al revólver, es más, no le sorprendería llegar a casa y descubrir que Connor se había deshecho de él.
Hank sacudió la cabeza al darse cuenta de que otra vez se estaba dejando llevar por sus pensamientos… Connor no era ningún chico, era una máquina, y aunque a veces pareciera que no, esa era la realidad.
Una realidad que a Hank le costaba aceptar, después de todo, de algún modo tuvo un cierto sentido que le hacía regañar o aconsejar a Connor según sea el caso, como si fuera un niño o ingenuo que necesitaba ser guiado.
Como un niño que necesita un padre en quien confiar y no como lo que era: Una máquina con la tecnología más avanzada de todas.
—¿Conocías a la víctima?—. Sabía que poco podría aportar el dueño del establecimiento, pero mientras Connor estuviera concentrado en juntar pistas Hank podía hacer muy poco. —¿Habías tenido problemas con androides antes?—. No encontraba nada de utilidad en las palabras del hombre, además que el tipo se las estaba arreglando para no tener que pagar alguna multa o cerrar su establecimiento, perfectamente podía pedirle que lamiera el piso y ese hombre lo haría con tal de brincarse la ley. Claro, Hank no iba a permitir que se quedará libre. Aquellos pensamientos hicieron que dejara de escuchar a la persona con la que hablaba desde hace bastante tiempo.
—¿Qué rayos, Connor?—. Su visión captó una extraña imagen del chico pasando una mano en la máquina de una de las androide del club como tratando de comprarla, y por lo que sabía, los androides no deberían de tener alguna clase de "deseo" por tener algún contacto sexual con otro, claro a menos que no estuvieran programados para ello, y además el Connor que él conocía era bastante ¿Inocente?, en fin, Hank dudaba que realmente mostrará interés en algo así. En cambio, Connor era bastante curioso y analitico, y su expresión luego de descubrir que no podía alquilar al androide no fue más que la confirmación a sus sospechas. Su mente se distrajo cuando comparó la expresión de Connor con la de un adolescente perdido en el club Edén como debatiendo si estaba haciendo algo malo.
Probablemente el alcohol en su sistema era el que le hacía imaginar cosas absurdas, divertidas, pero absurdas. Se decidió a dejar atrás esa imagen mental y volver a prestar atención al mundo real, pero justo en ese momento la voz de Connor le hizo el favor.
—Disculpe teniente, ¿Podría venir un segundo?—. Ahí estaba, a su lado y su rostro se veía esperanzado, recién comenzaba a acostumbrarse a lo humanas que eran sus expresiones y ya no le causaban el mismo sentimiento de controversia al verlo.
—¿Hay algo bueno?—. Respondió, después de todo Connor era capaz de conjeturar con eficacia, (Haciendo parecer que el único trabajo de Hank era quedarse mirando mientras el androide hacía todo el trabajo) por lo que Connor solía buscarle solo para informarle los avances del caso, o bien, cuando necesitaba ayuda.
—Tal vez—. Hank le regresó la mirada confundido, ¿Cómo que "Tal vez"? Comenzaba a pensar un poco sobre dejar ese lugar, pero quizá convencer a Connor de ello sería bastante complicado, sería mejor que el androide mismo decidiera cuando fuera momento de irse aún si su cabeza continuaba doliendo.
—¿Podría alquilar esa Traci?—. Connor había hablado con tal naturalidad que por un segundo dudo sobre si había escuchado bien.
Si creía que antes ya se le había pasado el alcohol, estaba muy equivocado. Esto lo supero, esto lo hizo estar más sobrio de lo que alguna vez había estado en su vida.
—¡No mames Connor, hay cosas más importantes que hacer!—. En parte se sentía decepcionado, y era que solo pensar que la inocencia del androide pudiera ser manchada por ese tipo de peticiones le hacía sentir como la imagen mental que ya tenía de él se desmoronaba.
Al carajo con el veinteañero perdido, Hank comenzó a caminar antes de verse interrumpido nuevamente.
—Por favor teniente, solo confíe en mí—. Hank lo dudo un solo segundo, ahora pensándolo mejor, por más que no confiara en él seguía sin encontrar una buena razón para hacer lo que le pedía. Aunque siempre había sido así, Connor a veces era bastante impredecible.
Hubo solo pocas palabras después de eso, las ganas de salir de ese lugar para Hank solo aumentaban mientras confirmaba el pago.—Ok…¿Ahora que?—. Vio a la Traci comenzar a guiar el camino antes de ser interceptada por el brazo de Connor.
—Qué rayos Connor… ¿Qué demonios haces?—. Comenzó a alarmarse al notar el blanco en las partes del contacto, y la posterior expresión de su compañero le hizo recordar cuando él se hallaba concentrado. Sin duda había bastante que todavía no conocía sobre él.
Cuando Connor rompió el contacto pudo ver de nuevo como su gesto cambiaba drásticamente.
—Vio algo...—. Exclamó, sin mucho tiempo para continuar ya que pronto se vio hundido en su programa, procesando lo que haría a continuación.
—¿De qué hablas? ¿Qué vio?—. No pudo evitar sonar irritado, claramente no podía leer los pensamientos del androide y saber a qué se refería con solo mirar.
—La divergente salió de la habitación, una Traci de pelo azul...—. Comenzó a explicar casi de inmediato, y sin perder el tiempo agregó algo más.—Por política el club borra su memoria cada dos horas, si queremos otro testigo solo nos quedan minutos
—Oh—. Murmuró en respuesta, y sin perder tiempo comenzó a seguir a Connor. De esta manera no tardó demasiado en acostumbrarse a verlo tomar de los brazos a las androides, y además, notó que de algún modo estaba en lo cierto, Connor, a pesar de ser una máquina con bastante conocimiento y conciencia no parecía tener ningún descaro o intenciones ocultas al tomarlas, tratando a todas como a cualquier ser humano.
Claro, tampoco era que ese tipo de androides no mereciera ese respeto, pero era demasiado raro ver a alguien así, y la prueba estaba en la misma naturaleza de esta misión, ese tipo que ya hacía muerto en la habitación no había sido más que otro ser humano egoísta en último momento, por decir lo menos, hasta Connor era capaz de ser mejor que él.
.
.
.
Después de todo ello, la misión avanzó sin el éxito que se buscaba, pero con una gran lección al menos para Hank ya que después de observar a esas dos Traci escapar en busca de la libertad y a Connor decidiendo no matarlas con la excusa "Ya las atraparemos" no hubo más confirmación a sus pensamientos. Los androides podrían llegar a ser mejores que ciertos humanos.
—¿Pasa algo, teniente? ¿Se encuentra bien? Puedo manejar yo sí así lo prefiere—. Habían pasado unos pocos minutos desde que dejaron el club Edén, Hank comenzaba a dudar nuevamente de sus pensamientos por lo que ahora mismo se encontraba manejando con dirección a un lugar que había formado parte de su pasado y que era a donde solía ir en noches como esa, noches en las que se sentía más perdido de lo usual; su voz lo había sacado nuevamente de sus pensamientos y no pudo evitar reír. Connor iba en el asiento de copiloto, por el momento no le devolvió la mirada pero sabía que estaba siendo minuciosamente observado por el androide y probablemente ya sabía que no tenía intenciones de regresar a casa.
Estaba comenzando a encariñarse con él, sabía que eso podría ser a futuro un problema, pero realmente no le importaba.
—Solo me sigo preguntando porque te hicieron tan absurdo—. Respondió a su manera, y pudo distinguir el ceño de Connor frunciendose mientras procesaba sus palabras, su Led también comenzó a girar en color amarillo y pronto desvió su rostro para volver a mirar la calle, reafirmando su postura en el asiento, claramente en falsa molestia al entender el comentario de Hank.
"No es asunto tuyo" quiso decir. La leve sonrisa que Connor mostró le hizo entender que al menos el pedazo de lata confiaba en él lo suficiente como para no insistir más.
Quizás podría acostumbrarse a esto y Fowler no se había equivocado al asignarle un compañero, Hank no lo sabía, pero pronto un arrebato le haría encontrar la respuesta, solo haciendo esa noche aún más larga.
.
.
.
N/A: ¡Muchas gracias por leer! ¡Espero que les haya gustado!.
Quería sacarme esta pequeña idea de la cabeza desde el momento en que escuché ese "¡No mames Connor!" En el doblaje latino, jajaja. Me pareció increíble como la frase concordaba a mi parecer perfectamente con la situación, el rostro de Hank y su voz xD.
En fin, puede que pronto publique algún otro One-shot de este par o de los demás personajes de este maravilloso juego por lo que este libro (?) estará dedicado a one-shots de este fandom si se da la oportunidad. De nuevo, muchas gracias por leer, estoy siempre atenta a críticas y comentarios. ¡Muchas gracias por leer!
