Capitulo 31.
El viaje a Coruscant no fue nada rápido, o al menos no lo fue para Anakin, apenas la nave hubo aterrizado, vio desde una ventana como la prensa se arremolinaba en la pista esperando ver las caras de los líderes de los rebeldes. En ese momento el castaño no pudo evitar sentir miedo y enojo a la vez, si salía de la nave y la prensa lo veía ¿cómo lo tomaría? Ya se estaba imaginando los titulares del día de mañana. "El héroe sin miedo, VIVO, era el líder de los rebeldes" o quizá "Anakin Skywalker, la verdadera cara de Lord Vader" Esto de seguro era parte de su castigo por desobedecer a Sidious.
En ese instante, la puerta de su compartimiento se abrió dando paso a Tarkin, éste sujetaba con sus manos una tela vieja de color café oscuro.
-Señor, estoy seguro que esto le será de utilidad.-dijo Tarkin entregándole la tela al castaño.
Al momento que Anakin cogió la tela, pudo percatarse de que era una vieja túnica jedi y solo atinó a decir:
-¿De dónde?
-Pertenecía a un viejo jedi de nombre Actuka, estaba guardada en el almacén de objetos perdidos.
Anakin no tuvo que hacer más preguntas, pues sabía perfectamente a que se refería Tarkin con objetos "perdidos". Ese término era usado para la habitación donde guardaban las pertenencias de prisioneros y obviamente aquella vieja túnica había pertenecido a un jedi prisionero, que de seguro ya debía de estar muerto. Al inicio no le agradaba tener que usar la túnica de un mierto, pero era la única forma de ocultar su identidad.
-Mis hombres lo están esperando – dijo Tarkin. -Será escoltado por ellos hasta su vehículo, así podrá evitar la prensa.
-Gracias – dijo el castaño al mismo tiempo que se ponía la túnica y se colocaba la capucha de modo que ninguna persona pudiese verle la cara.
Al momento que la rampa de descenso tocó tierra, los reporteros prepararon sus cámaras para captar el momento. Los primeros en salir de la nave fueron unos soldados clon que despejaron el camino. Y sin perder el tiempo y escoltado por sus guardias rojos, Darth Sidious salió de la nave.
-¡Emperador! - gritó una chica reportera. -¿Es cierto lo que dicen? ¿Han capturado a los líderes de los rebeldes?
-¿Quiénes son? - preguntó otro.
Sidious dio una orden para que los soldados rojos se hicieran a un lado y le permitieran contestar las preguntas.
-Tengo el placer de informarles que los rumores son ciertos – dijo el emperador con una sonrisa en la cara .-Hemos capturado a los líderes de los rebeldes y los podrán ver justo ahora.
Las cámaras y los reporteros se dirigieron a la rampa de la nave y vieron descender a Bail Organa y a Ahsoka Tano escoltados por varios clones. De inmediato exclamaciones de sorpresa no se hicieron esperar y varios reporteros trataron de conseguir palabras del senador al respecto.
-¡Senador Organa! - dijo un reportero tratando de pasar entre los soldados .- ¿Desde cuando está involucrado con los rebeldes?
-¿Quién es esa togruta? - gritó una reportera.
-Emperador, ¿quién es el responsable de su captura?
-El responsable de su captura es ni más ni menos que mi fiel mano derecha: Lord Vader – contestó Sidious. - Miren, está saliendo de la nave justo ahora.
Sidious no se equivocaba, Vader, se encontraba saliendo de la nave escoltado por un pequeño círculo de soldados clon. Los reporteros apenas le vieron, también fueron corriendo hacía él en busca de noticia.
-¡Por los gungan! ¡No está usando la máscara!
-¡Tenemos que conseguir una foto, corre!
Vader inconscientemente sujeto su capucha con las dos manos y la bajó tratando de ocultar lo mejor posible su cara, no quería que los reporteros le viesen, pero gracias a la fuerza, los soldados repelieron a los reporteros lejos de él. Aquel trayecto de la nave hasta su vehículo se le hizo infinito, pues solo escuchaba las voces de los reporteros y los flashes de las cámaras no le permitían ver por donde iba. A pesar de esto, logró llegar a un speeder encapotado, subió en el, y emprendió el viaje lejos de ahí.
-Al parecer Lord Vader no desea hablar con ustedes – dijo el Emperador fingiendo pena hacía los reporteros. - Pero deben entender que ha sido una misión difícil, es por eso que los detalles serán dados mañana durante el aniversario de la fundación del Imperio.
Ya estando frente a su edificio Vader salió de su vehículo y pudo observar una legión de clones montando guardia en la entrada, por supuesto que era obra de Sidious para asegurarse de que no se escapara otra vez. Al pasar por la entrada escuchó como un soldado decía a través de un comunicador de muñeca "Lord Vader ha entrado al edificio".
Sin prestarle atención, el Lord Sith entró al elevador sin sorprenderse de que también había soldados clon adentro. Cuando llegó al último piso, donde se encontraba su departamento, tuvo que reprimir una maldición, pues no solo de encontraban más soldados clon en el pasillo, sino que un molesto Chiss estaba parado frente a él.
-¿Qué haces aquí? - dijo Vader con ira en su voz.
-Me aseguro de que llegues sano y salvo a tu departamento – contestó Thrawn.
-O más bien que no me escape.
-Si lo quiere ver de ese forma. - dijo sonriendo con malicia.
Sin darle tiempo de sostener la sonrisa por más tiempo, Thrawn comenzó a sentir una fuerza invisible apretarle el cuello con intensidad. Dirigió su vista a Vader, y observó como éste tenía la mano extendida hacía él, de nuevo estaba usando sus "trucos".
-No me provoques – dijo Vader molesto.
Los soldados clon apuntaron con sus armas al Lord Oscuro, pero la mayoría de ellos mostraban miedo, pues sabían perfectamente de lo que era capaz, hasta que uno se atrevió a decir:
-¡Deténgase! Te-tenemos ordenes de dispararle.
Vader al escucharlo, liberó al chiss de su agarre, y éste cayó al suelo de rodillas al mismo tiempo que trataba de recuperar el aire perdido. Thrawn dirigió su vista hacía el Sith, estaba preparado para decirle un par de cosas, pero se retractó al ver algo más que sus ojos amarillos.
-Dejaré pasar esto Lord Vader – dijo Thrawn al mismo tiempo que se ponía de pie y se arreglaba la ropa.
El Sith, ya no queriendo ver al hombre de la piel azul, se dirigió a la puerta de su departamento, e introdujo el código de seguridad, para acto seguido desaparecer detrás de la puerta.
-Avísenme de cualquier anomalía – dijo Thrawn hacía los soldados, antes de encaminarse hacía el elevador.
Una vez estando solo en el elevador, Thrawn sacó un comunicador y dijo: "Prepárense, ya conozco la identidad del jedi que arruinó todo nuestro trabajo".
Al encontrarse solo en su departamento, Vader se dirigió a un mueble con ventanas de cristal y de abriendo una pequeña puerta, de su interior sacó una botella de licor corelliano y sin molestarse por coger un vaso, tomó el contenido directamente de la botella.
Su mente comenzó a dar vueltas a todo lo ocurrido días atrás y dejó escapar un gruñido. No atrapó al líder de los piratas, pero en vez de eso descubrió al líder de los rebeldes y detuvo a toda la flota. Había aprovechado la oportunidad para mandar sus coordenadas a Tarkin y el resto es historia, pero ¿por qué no se sentía satisfecho con ello? Había acabado con la mayor piedra en el zapato del imperio, debería estar feliz de su triunfo, pero no, en vez de felicidad sentía...¿arrepentimiento?
Sin poder comprender sus sentimientos, Vader se tumbó en uno de los sillones de su sala y cerró los ojos buscando relajarse un poco.
-Tengo que buscar un psiquiatra – dijo el castaño mientras dormitaba.
-¡Anakin!
-¿Ehh?
-Anakin.
-Esa voz...
-Protégelos...te necesitan...Protégelos Anakin.
-¡Padmé!
Anakin abrió los ojos de golpe y sin poder creerlo vio que se hallaba de nuevo en el soleado campo de flores de Naboo, pero aquella impresión no era nada al ver que frente a él se encontraba su Ángel.
-¡Padmé! - exclamó él abrazándola. - ¿realmente tú? ¿o es otro sueño?
-Claro que soy yo – contestó ella respondiendo al abrazo.
-Perdoname...por favor, perdoname, Nunca quise hacerte daño, yo jamás…
-Lo sé – dijo ella interrumpiéndolo .- Pero ahora necesito de tú ayuda.
Anakin deshizo el abrazo en contra de sus deseos y advirtió que Padmé tenía una mirada seria y preocupada a la vez, con eso de inmediato supo que hablaba en serio, así que dejó que hablara.
-Anakin – dijo ella. -Tienes que protegerlos.
-No te entiendo, ¿a quién tengo que proteger?
-A Luke y a Leia.
El castaño no pudo evitar levantar una ceja, estaba completamente confundido. ¿Por qué debía de protegerlos?
-¿Por qué debo protegerlos? Ellos se encuentran en sus casas con sus padres...
-¿No lo sabes verdad? - le preguntó ella mostrando mayor preocupación.
-¿Qué no sé? - dijo él, comenzando a sentir desesperación.
-Luke y Leia son nuestros hijos.
Anakin sintió como el aire no le llegaba a sus pulmones y lo único que pudo decir fue:
-¿Cómo es posible? tú estabas...yo...te maté…
-No Anakin, tú no me mataste. ¿quién te hizo creer eso?
-Sidious…
La irá comenzó a invadir el cuerpo de Anakin, Su maestro le había mentido todos estos años, él no mató a Padmé en su ira como le fue dicho, al contrario su hijo o más bien, sus hijos habían sobrevivido, pero no podía dejar que la ira lo consumiera en ese momento.
-Dime que es verdad, dime que no es solo un sueño – le imploró.
-Anakin, todo lo que te digo es cierto. Luke y Leia están en peligro, debes protegerlos antes que sea muy tarde. Busca en tus sentimientos y sabrás que te he dicho la verdad.
Tenía razón, cada palabra que ella decía era cierta. Anakin hizo lo que ella le pidió, buscó en sus sentimientos y estos no se equivocaban. Aquella extraña sensación que había sentido con cada uno de los niños, era el lazo que tenía con ellos, sus sentimientos le decían que estaban unidos y después de todo, jamás iba a desconfiar de ellos.
En eso, el sol se ocultó tras la nubes y el viento comenzó a soplar con fuerza.
-No me queda mucho tiempo-dijo Padmé.- Anakin prometeme que los protegerás a los dos.
-Lo prometo –dijo él sin darse cuenta de que lágrimas emanaban de sus ojos. - Los protegeré.
Sin perder tiempo, Anakin tomó a Padmé entre sus brazos y la besó con intensidad, sabiendo que esa era su última oportunidad. No quería dejarla ir, quería que se quedara para siempre, pero la fuerza le decía que su tiempo se estaba acabando.
-Te amo Anakin.
-Te amo Padmé.
Apenas Anakin pronunció estas palabras, se halló de nuevo en su departamento, parado en medio de la oscuridad.
Sabía que tenía que hacer y no había tiempo que perder.
¡He vuelto!
Si lo sé, estuve fuera del radar por mucho tiempo, pero si son estudiantes universitarios y trabajadores en medio de la pandemia, sé que sabrán lo que es no tener tiempo para foguearse y solo querer dormir apenas se presente la ocasión.
Bueno, espero que le haya gustado este capitulo, porque estamos entrando a la recta final.
¿Qué creen que pase?
¿Anakin tomará la decisión correcta esta vez?
¿Qué pasará con Bail y Ahsoka?
Si quieren saber, no duden en seguir está historia.
Nos leemos a la proxima.
