Capitulo 32
Lo primero que hizo Anakin fue revisar sus ventanas discretamente y pudo advertir que el Emperador había colocado a varios soldados clon en en speeders para atraparle en el caso de que considerara escapar por la ventana. Sabía que al otro lado de la puerta había soldado clon preparados y aunque para él no eran un obstáculo difícil, reconocía que si salía y derrotaba a todos, al menos uno de ellos mandaría una señal de alerta y lo importante era hacer creer a Sidious que seguía en su apartamento.
-¿Cómo demonios voy a salir de aquí? - se preguntó así mismo.
-Se me ocurre una forma- le contestó Vader. - Pero no nos gustará mucho.
Vader señaló hacía la cocina y Anakin, pudo percatarse a que se refería: el ducto de basura. No era la mejor opción que había, pero admitió que era la única forma de salir. Así que sin que perder el tiempo abrió la puerta del ducto de la basura y no pudo evitar fruncir el ceño con asco al oler el horrible hedor que emanaba.
-Espero que después de esto ya no tenga que meterme en la basura- dijo Anakin antes de saltar por el ducto.
Se deslizó por el ducto como si fuera una resbaladilla por unos largos segundos, para finalmente aterrizar sobre un montón de basura y desperdicios orgánicos e inorgánicos. Ahora si estaba decidido a aplicar un plan o edicto sobre la importancia de separar la basura.
Cuando se dispuso a buscar la salida de ese lugar, las puertas del lugar se abrieron dando paso a un vehículo recolector. Anakin aprovechó ese momento para escabullirse y salir por fin a las calles de Coruscant.
-¡Hey tú! - gritó un clon detrás de él.
Anakin se detuvo y se preparó para poner en fuera de circulación al soldado. Lentamente el clon, se fue acercando hacía él y cuando estuvo a un metro este dijo:
-Señor, le recuerdo que esta zona está cerrada por el desfile de aniversario del imperio, por lo que no debe pasear por aquí.
-Eeeeh, claro – dijo Anakin sin voltear completamente. - Es que me perdí, justo iba al desfile.
-No se preocupe señor, si sigue todo derecho, encontrará a la ruta del desfile.
-Muchas gracias.
Sin decir algo más, Anakin se alejó a paso rápido del clon y como éste último le había dicho, no tardó encontrar a la gente amontonada buscando lugar para observar el desfile.
Esto le sirvió para escabullirse y evitar se reconocido por alguien, no obstante ahora tenía un nuevo problema: ¿cómo iba a salir de Coruscant? No tenía comunicador, armas o una nave. Todas sus cosas fueron confiscadas cuando pisó la nave de Tarkin y de igual forma, su departamento había sido saqueado para evitar su escape. Lo único que se le ocurría era ir a los hangares y ver que conseguía.
Mientras se dirigía hacía los hangares, Anakin no pudo evitar pensar en Ahsoka y en Bail, era muy probable que los dos se encontrasen en la cárcel más segura de Coruscant, o más bien dicho, la cárcel secreta, pues solo él, el emperador y algunos puestos altos del imperio conocían de su existencia.
Esa cárcel se hallaba a varios metros debajo de Coruscant y era allí dónde llevaban a los prisioneros políticos, o los más peligrosos. Una vez entrado allí, no había forma de escapar, y eso era debido a que él mismo había diseñado la seguridad del lugar.
Por un momento tuvo la tentación de infiltrarse en la cárcel y liberarlos, pero sabía que él solo no podría, quizá pasar los primeros guardias si, evitar algunas trampas y llegar hasta sus celdas, no obstante la salida sería otra cosa, pues si bien él había hecho el sistema de seguridad, lo había configurado para que incluso él no pudiese salir una vez entrado. En pocas palabras, era la mejor cárcel de toda la galaxia.
Sabiendo que le sería imposible el solo entrar y salir, Anakin optó primero por ir por sus hijos, y una vez que estuvieran seguros, buscar al resto de los rebeldes para organizar un ataqué. Si, eso sonaba bien, y eso haría, pero tenía que ser rápido.
Cuando llegó a los hangares, descubrió que había muy pocas naves. Se acercó a una donde había un señor de piel oscura y le preguntó si estaba dispuesto a sacarlo del planeta, pero la respuesta del hombre fue:
-No amigo, hoy no planeo transportar personas. Como verás es el aniversario del imperio y mucha gente está entrando al planeta. Hay mucho tráfico aéreo.
-¿Y si te doy 10 mil créditos? - propuso Anakin.
-Ni por un millón amigo.
Con eso último, el señor se alejó del castaño, dejándolo con las ganas de asesinarlo. Pero no tenía tiempo para eso...quizá luego.
-Así que buscas transporte fuera de Coruscant ¿eh? - dijo una voz femenina detrás de él.
Anakin se dio la vuelta para encarar a la dueña de la voz y pudo percatarse de que se trataba de una chica humana joven, con un peinado corto extraño para él.
-Busco que alguien me lleve a Alderaan. - dijo Anakin cruzándose de brazos. - ¿Acaso conoces a alguien dispuesto a hacerlo?
-Pues es tú día de suerte. -dijo la chica con una sonrisa en su cara. -Ya que he reparado mi nave y esta lista para volar.
Para el ex-jedi no le fue difícil notar que la chica era una novata, pero viendo que era lo único que había, no tuvo de otra.
-De acuerdo -dijo este. -¿dónde está tu nave?
-Sígueme.
La chica llevó a Anakin a una lavandería y por un momento el castaño pensó que se trataba de una broma o una trampa, pero no sintió en la fuerza algún signo de amenaza. En eso, otra chica parecida a la primera, pero de apariencia mayor, y que a diferencia de la otra, tenía el cabello rapado por un lado y largo por el otro. ¿Qué clase de moda es esta? Pensó Anakin al verlas con más detenimiento Genial, ya sueno como un anciano.
-Trace – dijo la chica mayor .- ¿Me puedes explicar que traes entre manos?
-Es un cliente Rapha. -dijo la chica menor, que ahora Anakin sabía que se llamaba Trace. -Busca transporte y ofrecí el nuestro.
-¿Y cuánto está dispuesto a pagar?
En eso la sonrisa de Trace se esfumó y miró con vergüenza a la chica mayor, de nombre Rapha. Había olvidado la parte de negociar el precio.
-Es por eso que yo me encargo de conseguir los trabajos – dijo Rapha sujetándose el puente de la nariz.
-Lo siento -dijo Trace agachando la cabeza.
-Olvidalo – y luego dirigiéndose hacía Anakin agregó .- ¿A dónde planeas ir?
- Alderaan – contestó el castaño comenzando a sentirse impaciente por tanto tiempo perdido.
-Vaya, un poco retirado pero no tanto. - dijo Rapha sacando una datapad y haciendo unos cálculos. - Llevarte allá te costarán unos 20 mil créditos más otros 10 mil, debido a que es día festivo y el tráfico y la seguridad son más pesados. Así que te llevaremos allá por 30 mil créditos.
-Están dementes – dijo Anakin enarcando una ceja.- Ustedes saben que un vuelo comercial oscila entre los 5 mil créditos.
-Si, lo sabemos, pero si acudiste a nosotras es porque no tienes papeles para salir de forma legal del planeta. Así que tomalo o dejalo.
Anakin viendo que la chica tenía razón, se vio en la situación de que no podía dejar pasar la oportunidad, por lo que a regañadientes aceptó pagar el precio que las chicas habían puesto.
-Bien – dijo Rapha. -Puedes pagarnos en efec-
-Te haré una transferencia – la cortó el castaño.
-Lo siento, pero solo aceptamos en efectivo.
-Entonces despídete de los 30 mil.
Ahora Rapha era la que a regañadientes aceptó el trato y entregándole su datapad a Anakin, le permitió que este ingresará a su cuenta secreta del banco para transferirle los créditos. Una vez, terminado la transferencia, Rapha y Trace lo llevaron a trastienda, que resultó ser un taller bastante grande y en ese taller se hallaba una nave tipo carguero.
-Te presentó a mi bebé – dijo Trace señalando la nave con orgullo.
-Si, si. -dijo Rapha agitando la mano. -Vamos Trace no tenemos tiempo que perder.
Al cruzar por el taller con rumbo a la nave, Anakin, no pudo evitar observar que en una mesa se encontraba una speeder bike muy parecida a la que una vez había armado junto con Ahsoka.
-¿Linda eh? - dijo Trace apareciendo detrás de él y casi provocándole un infarto del susto.- Se la guardo a una amiga. Espero algún día volverla a ver.
Sin decir nada más Anakin siguió su camino hasta el interior de la nave, en donde pudo percatarse de que le hacía falta un poco de limpieza y ajustes.
-Por favor toma asiento aquí – le señaló Trace un lugar detrás del asiento del piloto y copiloto.
Cuando todos estuvieron sentados, Trace despegó la nave y sin problemas, se dirigieron a su destino.
Después de tres horas de viaje, el planeta de Alderaan se hizo presente en las ventanillas de la nave.
-Wow – dijo Trace con sorpresa .-Si que es un planeta bonito.
Conforme iban entrando a la atmósfera del planeta Anakin cayó en cuenta de que no podía llegar al palacio de Bail y su esposa, como si nada, exigiendo la custodia de su hija. Ya se le ocurriría algo en el camino.
-Bien – dijo Rapha una vez que la nave hubo aterrizado sin problemas. -Hemos llegado. Date por servido.
Anakin sin decir nada, se levantó de su asiento y salió de la nave a través de la rampa de descenso.
-¡Adiós y que la fuerza te acompañe! - le dijo Trace enérgicamente antes de que la rampa se recogiera y cerrará.
El castaño no se quedó viendo como la nave de esas dos chicas despegaba devuelta al espacio. Apenas tuvo los pies en tierra, tomó rumbo a casa de Bail lo más rápido posible y sin llamar la atención.
Cuando llegó, unos guardias de seguridad le impidieron el paso, bajo la excusa de que la familia real no estaría disponible hasta después de la fiesta del imperio. Esto no le dio buena espina al castaño, ya que por medio de la fuerza sentía que algo no andaba bien y cada vez comenzaba a sentirse más ansioso.
-Escucha con atención – dijo Anakin moviendo discretamente su mano frente a la cara del guardia. -Soy un invitado especial de la gobernadora Organa, por lo que me llevarás ante ella sin problemas. ¿Está claro?
-Lo llevaré con la gobernadora – repitió el guardia con una mirada perdida. -Sigame por favor.
El guardia condujo a Anakin por la casa del gobernador y este último advirtió que la atmósfera del lugar se sentía fría y pesada. Esperaba ver varios sirvientes ir de un lado a otro llevando cosas o preparando cosas para la fiesta. No obstante, no vio a ninguno por ahí.
Algo no anda bien.
Sin poder resistirlo más, Anakin hizo a un lado al guardia y se echó a correr por el pasillo, hasta llegar a la sala principal. En donde se quedó paralizado.
La sala principal estaba hecha un desastre, había muebles rotos, libros regados por todas partes, algunas plantas destruidas y restos de lo que pudieron ser floreros, hechos pedazos. Pero lo que más le sorprendió, fue ver a Breha, la esposa de Bail, llorando desconsoladamente, sobre un sillón largo de color blanco.
Junto a ella, se encontraban dos mujeres, probablemente sus doncellas, que al verle, se levantaron y se colocaron frente a su señora para protegerla del intruso.
-¡¿Quién te dejó pasar?! - le cuestionó una con voz firme.
Anakin, pudo notar que las mujeres frente a él, no eran doncellas normales. Sino que eran chicas entrenadas, con el propósito de proteger a su ama. Bail si que no había escatimado en protección para su mujer, pero viendo el estado de la habitación, no parecía que hubieran hecho un buen trabajo.
-¡Identificate! - dijo la otra chica.
Anakin con un solo movimiento de su mano apartó con la fuerza a las dos mujeres, sin importarle un comino si estás se lastimaban o no. Ya no estaba en modo paciente.
-¿Dónde está Leia?- preguntó seriamente al estar frente a la esposa de Bail.
Breha apartó las manos de su cara y abrió los ojos como platos al ver al castaño estar parado delante de ella.
-¿Ma-maestro Skywalker? - dijo la gobernadora sin poder creerle a sus ojos. -¿Es usted de verdad?
Anakin relajó los hombros y se acercó a la gobernadora. De inmediato las doncellas trataron de evitarlo, pero con una seña de Breha, las detuvo. El castaño se agachó a la altura de ella, colocando una rodilla en el suelo y la miró con seriedad. Al estar cerca de la gobernadora, pudo advertir, que la mujer mostraba signos de haber luchado, su cabello estaba despeinado, su ropa hecha jirones y en su frente se veían un par de moretones.
-¿En dónde está Leia? - volvió a preguntar.
-Se la llevaron.- dijo Breha sin poder contener las lágrimas. - Hace unas hora vinieron unos hombres vestidos de negro. Mis guardias trataron de detenerlos, pero no pudieron hacerles frente. Trate...de evitar que llegaran a su cuarto, pero fue en vano.
Anakin se levantó de golpe ante la declaración, sentía como su ira se iba acumulando rápidamente. Había llegado tarde. Leía se encontraba en peligro y era probable que Luke sería el siguiente.
-¿Cómo es que estas vivo? - preguntó Breha.- Obi-wan nos dijo que habías muerto ese día...cuando los jedi...
-No tengo tiempo - la cortó Anakin. -Necesito que me proporciones una nave. Debo ir por Luke, si vinieron por Leia, es probable que también vayan por él.
Breha sin oponerse, le ordenó a sus doncellas que lo conducieran al hangar real, donde había muchas naves. Antes de abordar una nave Anakin se dirigió a la gobernadora y le dijo:
-Sé que Bail es el líder de los rebeldes y que ahora mismo esta en la prisión de Coruscant. Necesito que contactes al resto de los rebeldes y busques a alguien de nombre Rex, el sabrá que hacer.
-Espera, ¿qué es lo que planeas? - preguntó Breha.
-Algo que debí haber hecho hace mucho tiempo...Acabar con el imperio.
