Capítulo 8

Por Nanami.

Sakura se ha ido, por un segundo pienso en la idea de regresar otro día, pero eso no sería justo-ahh...- intento tomar valor con ese último suspiro, mientras abro la puerta cambio mi expresión, a pesar de que ella me ha visto millones de veces triste, o llorando, en esta ocasión le daré la noticia con una sonrisa.

Tomoe se ha quedado afuera, como siempre. Con tranquilidad (no muy común en mi), tomo asiento al lado de Rin, ella está igual que antes, no ha cambiado nada.

-Senpai!, tengo muchas cosas que contarte- mientras voy diciendo esto me llego a sentir mal por el simple hecho de estar viviendo mi vida, pero tengo muy presente lo que ella me diría, que tengo que vivir mi vida independiente de la situación -Recuerdas a Tomoe?, bueno claro que lo debes de recordar, tú estabas ah cuando lo conocí, aunque me regañaste en su momento.

-Flash back-

Como todas las mañanas me dirijo a la escuela en compañía de mis amigas. Últimamente los días están muy fríos, aunque bueno estamos en noviembre así que es un poco entendible.

No pasan muchas cosas interesantes por estas fechas a excepción del incidente que tuvimos con un chico que por cierto es muy guapo aunque ese incidente paso tan rápido que en menos de lo que nos dimos cuenta ya nos encontrábamos en la entrada de la escuela por lo cual tomamos caminos diferentes a excepción de Rin y yo ya que compartimos la misma clase, nos despedimos de todas y fuimos a paso veloz hacia el salón, es tarde y quizás nos castiguen por llegar a mala hora mejor evitar inconvenientes sin embargo nuestra sorpresa fue mayor al ver que no estaba el profesor en el aula.

- ¿por qué no habrá llegado el profesor todavía? - cuestionó Rin sentándose su mirada reflejaba curiosidad y al mismo tiempo indiferencia, lo sé, suena raro ¿no? Pero así es ella.

-ya escucharon que tenemos un nuevo profesor...-

-Si. Creo que lo vi en la entrada, es muy guapo...-

Al escuchar eso nos dimos una idea de lo que sucedía me senté al lado de Rin y esperamos a que llegara, aunque más bien nos la pasamos conversando.

Finalmente, por la puerta cruzó el aclamado profesor he de decir que mis compañeras se quedaron cortas al describirlo el de seguro es un rompecorazones, pero con ese aspecto como no...

- Buenos días. Me llamo Tomoe y seré su profesor en lo que resta del semestre. -

El siguió hablando de las cosas fundamentales de toda la vida tareas, trabajos, etc. Aunque nadie le ponía atención al menos del lado de las chicas y es que no es para menos el "profesor Tomoe" tiene el cabello Platinado y sus ojos son de un nada común color amoratado.

-Para concluir, ¿alguien tiene una pregunta? - por supuesto todas las chicas alzaron la mano en busca de la información personal del profesor.

- ¿tiene novia? -

- ¿cuántos años tiene? -

Y demás preguntas que aturdían bueno yo también quería saber, pero no soy tan atrevida al menos cuando de verdad me gustan y créanme el de verdad me gusta, lo sé suena apresurado pero que puedo hacer.

-con respecto a la clase- esa es la respuesta que sabía iba a dar, no sé porque, pero quiero saber más de él y estar a su lado, aunque sea un corto tiempo.

- ¿nos vamos? - me dijo Rin interrumpiendo mis pensamientos.

- ¿que? -

-es hora de irnos - dijo apuntando al salón el cual se encontraba casi vacío bueno las chicas como el resto del día estaban sobre el profesor el cual se veía fastidiado y molesto.

- Creo que es hora de que se vayan- dijo finalmente llevando por delante a todas sacándolas del salón, las ultimas en salir de ahí fuimos Rin y yo, ahora se algo de él aunado a su linda cara

No tiene un buen carácter

-He de admitir que es guapo- dijo Rin en el camino para encontrarnos con las demás.

-Es más bien sexy...- dije haciendo que me volteara a ver con la misma cara de "para ti todos son sexys" - ¡¿qué?! Es la verdad, lo sabes-

- por esta única ocasión estoy de acuerdo contigo-

Junto a nosotras paso una chica muy guapa he de decir y con unos rasgos tan finos como los de una muñeca quien sea que fuera da envidia tanta belleza.

- ¿viste a esa chica? - dije mirando a Rin.

-Si... ¿por? -

- es realmente guapa- dije aun asombrada.

-claro, como todas las mujeres con vestido y maquillaje-

-si tú lo dices...-

Con eso di por terminada la charla no sé porque, pero presiento que esta no va a ser la última vez que vea a esa chica. Pero bueno enfócate Nanami, ahora la prioridad es saber más del nuevo profesor.

-Fin Flashback-

-Claro que tu pensaste que era como siempre, que solo me llamo la atención su físico- digo con una sonrisa, debo de parecer loca hablando con ella como si me escuchara, aunque seguro en lo profundo lo hace- Pero ya ves que no- "ya ves" ¿por qué dije eso?, ella ahora mismo no ve nada más que oscuridad, de verdad Nanami enfócate.

Unos golpes en la puerta me distraen de lo que estoy diciendo, mejor a ver si así logro acomodar mis ideas, una enfermera pasa, supongo que para hacer lo usual, pero en todo el tiempo que la he visitado es la primera vez que una pasa. Al verme me brinda una casi imperceptible sonrisa- No ha habido ningún cambio, ¿cierto? - me pregunta, ella sabe la respuesta incluso antes de que yo le responda con un casi inaudible "Si".

- Te puedo decir algo?- su pregunta me sorprende, uno no espera que las enfermeras de pronto te hablen más de lo requerido, pero bueno, no pierdo nada escuchando lo que tiene que decir.- Me alegra que ella tenga a tantas personas que la quieren, y sobre todo que no la han abandonado aquí, he visto infinidad de veces como pacientes en la misma condición que ella solo permanecen así, acostados en una cama, sin ningún cambio, porque no hay quien los venga a ver- solo espero que ella se dé cuenta de cuanto la queremos. Seguramente mi mirada lo ha dicho por que se acerca a mí y me da un apretón en la mano.

-Pero si ella no despierta, entonces de que valdría todo esto- un nudo se forma en mi garganta, las ganas de llorar me invaden, a pesar de que este día en especial no quería hacerlo, hoy solo quería verla con una sonrisa.

-Lo único que está en su poder ahora es seguir haciendo lo que han hecho hasta ahora, visitarla frecuentemente y hablarle, justo como lo hacías antes de que yo entrara, es más te dejo con tu hermana para que continúes- "continúes", yo sola, como si estuviera hablando conmigo misma.

La puerta se cierra detrás de la enfermera y me quedo de nuevo "sola".

-Escuchaste Senpai, ahora somos hermanas- el ahora solo es para remarcar lo que ha dicho. -Pero tú y yo no somos hermanas, somos mejores amigas, que siempre están ahí para cuando lo necesiten. Pero yo ahora te necesito, Senpai, vuelve... de donde sea que estés solo regresa- Las lágrimas que me estuve negando todo este tiempo acuden a mis ojos y finalmente se deslizan por mis mejillas, observo como estas caen en su mano.

"-Si yo lo hubiera sabido, nunca me hubiera acercado a él, tú lo sabes Senpai-

-Yo lo sé, pero, mira lo importante ahora no es lo que sucedió, eso ya paso, lo importante es lo que tú vas a hacer ahora, lo vas a alejar y dejar las cosas como están ahora, o, dejaras que las cosas se aclaren- mientras me dice esto veo su mirada de severidad-Ahora anímate baka, que la vida no se ha acabado-"

Ese día ella me dio como siempre que se lo pedía un consejo, claro que ni ella ni yo íbamos a saber que el hombre al otro lado de la puerta se convertiría en mi todo, justo como lo es ahora.

-Casi lo olvido!, que baka..., Senpai la razón por la que vine hoy en específico es porque tengo una gran noticia para ti -Me voy a casar- y a pesar de que es una gran noticia, no puedo evitar sentir pesar- Senpai, como voy a festejar mi boda sin mi mejor amiga presente?- todo lo digo entre hipidos -He hecho lo que sé que hubieras querido, he tomado mis decisiones por mi cuenta, he conseguido tener una vida estable, Pero, ¡como daré el siguiente paso sin ti a mi lado?, SOLO DIME, COMO LO HARE?- le hablo entre llanto, gritos, reclamos, descargo todo lo que me estuvo atormentando desde que tome esta decisión.

Siento el tacto de algo encima de mis hombros, me doy cuenta que tal vez me deje llevar más de la cuenta, seguramente afuera se alcanzaba a escuchar lo que decía, irremediablemente me da un poco de vergüenza, que pena, cuando consigo reunir todo el valor posible para ver a la persona que ha llegado, pero antes de eso su voz llega a mis oídos.

-No creo que hallas venido solo para ponerte a llorar- "como siempre", casi puedo escuchar que así acababa esto, pero es cierto, el tienen razón. - No molestes, aun no acabo de hablar con ella- respondo, el comenzó después de todo -Solo unos minutos más- esta vez sí que volteo a verlo, probablemente soy un desastre, pero sé que a él no le importara.

-Estaré esperando- es lo único que contesta antes de retirarse definitivamente.

Como siempre de alguna forma me logro tranquilizar en parte esa es la razón por la que vengo acompañada, porque sé que él no me dejara caer, o al menos en eso tengo la confianza puesta. - Soy un desastre eh, Senpai- -de nuevo me he desviado, ¿sabes? es en gran parte gracias a ti que estoy en este punto de mi vida...te amo... solo eso, no nos dejes si? - esto último lo digo a modo de despedida, es momento de irme antes de que el llanto me venza una vez más.

Al otro lado de la puerta la figura de Tomoe inmediatamente llena mi campo visual y una extraña calma me envuelve, supongo que es el efecto de ver al hombre con el que pienso compartir mi vida. Me pregunto si Rin alguna vez sintió algo como esto, como si las ganas de estar con el recorriera cada célula de tu cuerpo, me atrevería a decir que solo ha habido una persona que la hizo sentirse así, pero ahora ninguno de los dos está presente en la vida del otro.