Viernes 4 de Junio
El día de hoy, Sasha nos ha invitado a ver películas mañana en su casa, lo único que pidió es que lleváramos dinero para comprar botanas, a lo que nos pareció razonable. Mikasa quedó de vernos en casa de Sasha, ya que es la que vive más cerca de con ella, Armin me pidió que pasara por él para poder irnos juntos, y así quedaron los planes de mañana.
.
.
.
Sábado 15 de Junio
¡Joder! ¡Que día tan confuso el de hoy! Ni siquiera sé por donde empezar… bueno, como recordaras, hoy habíamos quedado de ver películas en casa de Sasha, así que como la paranoica de mi mamá todavía se niega a prestarme el carro, tuve que ir caminando a por Armin para después tomar el autobús, pero el autobús estaba tardando muchísimo en pasar y optamos por irnos a pie; Armin sugirió acortar el camino atravesando un callejón que no se veía tan largo, pero precisamente cuando íbamos a salir, un tipo que nos doblaba en tamaño aparece, pidiéndonos que le entregáramos nuestras pertenencias mientras sostenía una navaja. Tanto Armin como yo nos quedamos de una sola pieza. No esperábamos ser asaltados a solo unas cuadras de la casa de Sasha, y al parecer nuestra falta de cooperación sacó de quicio al asaltante y se acercó a Armin apuntándole al mentón con su navaja, en ese momento me salí de mi estado de shock, y me arrojé sobre el asaltante para evitar que dañara a Armin. Me aventé hacia el con tanta fuerza que caímos al piso y la navaja salió deslizándose por el suelo del callejón, el asaltante me quitó de encima con una fuerza descomunal, y pude ver en cámara lenta como estuvo a punto de dejarme inconsciente de un solo puñetazo, y así hubiera pasado si Armin no se hubiera arrojado sobre él, pero el asaltante ahora parecía más alerta, agarrando a Armin por el cuello, y lanzándolo al suelo con una facilidad tremenda. Todo esto pasaba en cuestión de segundos, y en lo que intentaba reincorporarme para auxiliar a Armin, el asaltante lo pateó en el estomago, pero después, en un parpadear de ojos, otra persona aparece en la escena y de una sola patada tumba al asaltante, y antes de que el asaltante logre levantarse, le propicia otra patada en la cara. Me quedé atónito ante las circunstancias, el sujeto que acababa de arribar parecía de menor tamaño que nosotros, pero la destreza que tenía para pelear era sorprendente. Salí de mi estado de conmoción cuando ese tipo se acercó a ayudar a Armin, logré reincorporarme y acércame a ellos a lo que nos dijo que "La policía ya viene en camino, sería bueno que tomaran sus declaraciones", le respondí con un gracias y Armin solo pudo asentir con su cabeza, aun estaba en el suelo recuperando el aliento y observamos como el sujeto nos daba nuestro espacio para volver a aproximarse al asaltante. Armin aprovechó esos momentos para pedirme que por favor no acudiéramos al hospital, porque "No quiero que mi abuelo se entere de esto, Eren, no quiero que se preocupe." "Pero Armin, no te ves nada bien, necesitas ayuda, si quieres… si quieres le digo a papá que no le diga nada a tu abuelo." "Eren, somos menores de edad, tu padre tendría que reportar la situación" hizo una pausa para respirar profundo "Lleguemos con Sasha, ahí los chicos nos podrán ayudar." "Armin, podrías tener alguna costilla rota, alguna hemorragia interna, ¡qué sé yo!" "Estas exagerando, esta no es la primera vez que nos dan una paliza.", e iba a replicar, pero precisamente en ese momento llegó la policía, y Armin me dedicó una última mirada seria. No me agradaba la idea, pero tenía que confiar en el juicio Armin, después de todo, debía de tener una buena razón para que su familia no se enterara de esto, y además, si se sintiera mal definitivamente pediría ir al hospital. El sujeto que nos ayudó con el asaltante se acercó a hablar con la patrulla, y a los minutos tomaron nuestras declaraciones. A lo poco que supimos, ese delincuente llevaba un tiempo asaltando a ancianas y presas fáciles alrededor de esa cuadra; por un momento pensamos que terminaríamos yendo a la comisaria, pero habían entrevistado a tantas victimas que describieron los mismos hechos que no hubo necesidad de hacerlo. Al final quisimos agradecerle al sujeto que enfrentó al asaltante, pero ya no estaba. Fue muy extraño, desapareció tan rápido como llegó.
Decidimos emprender el camino a la casa de Sasha en silencio, Armin iba sujetándose el estomago y yo sentía una de mis mejillas arder, le pregunté por última vez a Armin si no quería ir al hospital a lo que se volvió a negar. Tardamos alrededor de 15 minutos en llegar y cuando tocamos la puerta se escucharon muchas exclamaciones por dentro "¡Legan muy tarde!" dijo Sasha cuando abrió la puerta, pero rápidamente cambió su expresión de reclamo a una preocupante, ¿Tan demacrados nos veíamos? "¿Qué les sucedió?" Nos preguntó, a lo que en cuestión de segundos vi la cabeza de Mikasa asomarse por la puerta, yendo de un rostro curioso a uno ansioso "¡Armin!" dijo mientras movía a Sasha a un lado "¿Qué te pasó? ¿Te encuentras bien?" Armin le sonrió un poco forzado "Estoy bien Mikasa, solo necesito un poco de ungüento" Acto seguido, Mikasa nos tomó por la muñeca y nos introdujo a casa de Sasha, así como si fuera su propia casa, le pidió a Sasha que fuera por ungüento a lo que ella salió disparada, Jean y Connie nos siguieron hasta la cocina, donde Mikasa sentó a Armin en una silla, y sin decir ni una sola palabra, le descubrió el abdomen, dejando ver un enorme hematoma rojo que se había formado debajo de sus ropas, "¡Mikasa!" soltó Armin al verse escudriñado por ella, pero ella solo frunció el ceño "¿¡Quién te hizo esto Armin!? ¡Quiero nombres!" "N-no fue nadie en especifico, nos intentaron asaltar, fue todo…" Armin estaba con los nervios de punta y Mikasa solo bufó, yo me mantenía callado, observando todo por detrás de Jean y Connie. Sasha regresó con el ungüento, pero Mikasa negó con su cabeza y dijo que era mejor aplicar hielo con un pedazo de tela para bajar la inflamación, Sasha asintió y fue en busca de la tela mientras Mikasa se aventuraba a por el hielo. Jean y Connie comenzaron a hacernos preguntas que solo Armin estaba respondiendo, y al minuto Mikasa ya se encontraba aplicando el hielo sobre el moretón de Armin. En esos momentos yo me sentía seco por dentro, Armin le comentó que nos habían intentado asaltar a ambos y Mikasa solo estaba sobre Armin, así como si yo no hubiera sido una víctima, o como si no existiera, lo sé, estaba teniendo pensamientos muy oscuros, pensamientos que no venían al caso, pero por alguna razón no me los podía sacudir, y decidí ir al baño sin decir nada porque mi mejilla seguía ardiendo como un demonio y porque por alguna razón no quería presenciar esas escenas.
Entré al baño y mi mejilla se veía mejor de lo que esperaba, tal vez el dolor era interno. Lavé mis manos porque mis palmas estaban de un color gris y no pensaba tocar mi mejilla así, cuando escuché a Mikasa hablarme a mis espaldas "Eren" era la primera vez que mencionaba mi nombre desde que llegamos, no pude evitar girarme a verla, y ahí estaba, sobre el marco de la puerta con el ungüento y una toallita entre sus manos "¿Por qué te fuiste de la nada?" preguntó, y por un momento me debatí entre intentar explicar como me sentía o culpar el hecho de que aun me sentía un poco aturdido, así que me fui por lo segundo "Mi mejilla… aun me arde." Sonaba a excusa, aunque no mentía. Mikasa no despegaba su mirada de mi y sin decir nada se acercó a desinfectarme la mejilla con la toallita que cargaba. Estaba cerca, muy cerca, a una proximidad que quizás no habíamos compartido desde que éramos infantes; me quedé sin habla y perdido en sus labios rosas que se encontraban semi abiertos, y de pronto sentí un impulso que tardé en identificar… quería rozar sus labios, quería sentir su aliento y oler sus cabellos, y sentía como poco a poco dejaba de reconocerme a mi mismo, ¿Desde cuándo tenía esos sentimientos tan primitivos? Mikasa es mi amiga y no es correcto que tenga esos pensamientos hacía ella… "Me preocupé por ti, ¿sabes?" cuando menos lo pensé, las yemas de su dedo anular en índice propiciaban suavemente el ungüento sobre mi mejilla, el movimiento en los labios de Mikasa me hizo despertar de mi trance, y volví a hablar sin pensar "¿Entonces por qué solo te preocupaste por Armin?" "¿Cómo es que estas tan seguro de esto?" "Te abalanzaste sobre él." "Él se veía en peor estado que tú." "¿Cómo es que estas tan segura de eso?" "Eren, él tiene un moretón gigante en su estomago y tú solo un rasguño en tu mejilla." Bufé y sin pensarlo sostuve su muñeca, parando en seco lo que estaba haciendo. Quise mirarla a los ojos, pero sentí un poco de vergüenza por siquiera atreverme a reclamar algo parecido, ¿¡Qué demonios pasaba conmigo!? "Lo siento" dijo al cabo de unos segundos, lo que hizo que me sorprendiera "Lamento si pareció que no me preocupé por ti" Nuestras miradas se encontraron, y Mikasa fruncía sus labios "Mik-" "Pero si lo hago, Eren, siempre lo hago." Nos quedamos en silencio y me sentía aun mas bochornoso, mi corazón latía lentamente, y a mi parecer se escuchaba su retumbar por todo el baño. Mikasa no dejaba de sostenerme la mirada, y cuando quise tomar la palabra Connie nos interrumpió "Eh… ¿Interrumpo algo? yo solo quería orinar." Mikasa tomó el frasco del ungüento y salió del baño, y yo ni siquiera podía mirar a Connie, quise seguir a Mikasa pero mis piernas se tambaleaban y comenzaba a sentir un poco de fiebre… definitivamente algo pasaba conmigo ese día.
Durante el resto de la velada no volví a mantener ninguna conversación intima con Mikasa. Armin se veía de mejor color, y pudimos empezar a ver películas. Pero no pude evitar pensar que Mikasa se había sentado lejos de mi a propósito.
.
.
.
Domingo 13 de Junio
Cuando mi madre se enteró sobre el asalto, exageró tanto que me obligó a pasar el día en la cama, descansando. Y no pude evitar pensar: "¿Por qué tanta exageración si solo tenía un rasguño en la mejilla?" pero después recordé que le hice un escandalo a Mikasa por no reaccionar ante eso y mejor me escondí bajo las almohadas.
.
.
.
Lunes 14 de Junio
Fue un día completamente normal, y si me lo preguntan, esa es la parte jodida. Armin nos contó que su abuelo terminó enterándose lo del asalto (Después de todo, seguimos viviendo en un pueblo) y que lo llevó al hospital. Afortunadamente no le había pasado nada grave, pero el moretón le dolía como los mil demonios. Yo me sentía un poco incomodo de estar cerca de Mikasa, pero ella se mostraba indiferente. Y joder, vaya que eso me fastidiaba. ¿A caso no le inmutó nada de lo que pasó ese día en el baño? ¿O soy yo el que esta enloqueciendo? ¿Estoy exagerando? Siento que se me cae la cara de la vergüenza cada vez que la veo.
.
.
.
Miércoles 16 de Junio
Generalmente, durante la clase de deportes nos dividimos entre chicos y chicas. Cada grupo decide que quiere jugar, y el día de hoy los chicos terminamos nuestro partido de basquetbol mucho más antes que ellas. Connie sugirió que fuéramos a presenciar el partido de voleibol de las chicas, pues de todas maneras ya había un bulto de espectadores por ahí. Nos acercamos y mi mirada se dirigió automáticamente a Mikasa, quien se encontraba frente a la red, bloqueando la pelota. Sin dudar alguna Mikasa es buenísima en todo lo que hace, y nunca parece que le cueste mayor esfuerzo. Los chicos empezaron a murmurar que si quien se veía mejor en el uniforme deportivo y escuché a Jean decir "Las piernas de Mikasa lucen muy bien." A lo que Connie le pegó un codazo y luego apunto con su cabeza hacia mi. Jean frunció el ceño y soltó un bufido antes de irse. Connie se quedó mirando para todos lados y luego decidió seguirlo "¿Qué fue eso, Eren?" me preguntó Armin, a lo que solo pude encogerme de hombros.
Ahora no puedo dejar de pensar sobre que demonios pasó ahí.
.
.
.
Viernes 18 de Junio
La semana se fue mas lenta de lo normal. No hubo sesiones de estudio porque Armin se la ha pasado incomodo con su herida. Y que bueno, porque aun me siento extraño cada que estoy cerca de Mikasa. Y hoy, mientras secaba los platos, mi madre me preguntó por ella: "¿Qué ha sido de Mikasa?" A lo que yo solo pude tragar seco "No lo sé… por ahí debe de andar." "Hace mucho que ni ella ni Armin nos visitan." Yo seguía en lo mío, solo secando platos "¿Mikasa se lleva bien con su abuela?" "Supongo… su abuela es estricta, pero ella no se queja." "Ah." Y no pude evitar preguntar: "¿A qué viene tanta pregunta?" "Nada, solo a veces no puedo evitar preguntarme como serían las cosas si ella todavía viviera al lado." "¿Qué quieres decir con eso?" pero mi madre solo negó con su cabeza "Nada, no me hagas caso."
.
.
.
Domingo 20 de Junio
A veces quisiera mantener conversaciones más profundas con Zeke. No solo enviarnos memes por WhatsApp.
.
.
.
Lunes 21 de Junio
"Tu madre me ha llamado durante el fin de semana, Eren." Me dijo Mikasa cuando se paró delante de mi pupitre, yo me quedé anonado. "Por favor, entrégale estas galletas mi parte." Decía mientras me daba una bolsita blanca con un listón amarillo "Yo las horneé." Soltó muy despacito, mientras que por dentro yo gritaba de la impresión, ¿¡Cómo se le ocurre a mi madre marcarle a Mikasa!? ¡Joder! ¡Ya me escuchará cuando llegue a casa!
.
.
.
Martes 22 de Junio
Ayer se la armé en grande a la señora Carla Jaeger, pero a ella no le interesó nada de lo que dije, es más, se veía emocionada por el montoncito de galletas, y mientras ignoraba probó una, y saltó de la felicidad "¡Están buenísimas!" "¿EH?" "¡Si! ¡Muy ricas!, dile a Mikasa que gracias." Fruncí el ceño, pero mi mamá sembró la curiosidad en mi, y al querer agarrar una para probarla, me pegó un manotazo "Se supone que estas molesto por mi amistad con Mikasa, ¿Qué no? Ahora sufre las consecuencias." Y se llevó el montón de galletas a su habitación.
.
.
.
Miércoles 23 de Junio
"No me has dicho si a tu mamá le han gustado las galletas." Me dijo Mikasa cuando íbamos camino al almuerzo. "Le encantaron" respondí "Pero no me ha dejado probar ni una sola." Armin soltó una risita "Alguna razón valida debe de tener tu mamá como para hacer eso."
.
.
.
Viernes 25 de Junio
Por fin había terminado la semana. Empezaba a sentirme normal alrededor de Mikasa. Quizás todavía tenía la adrenalina del momento cuando tuvimos aquel momento en el baño. Aunque insisto en que le di más peso del que debía, pero intentaba no pensar mucho en eso, aunque claro, tenía mis pensamientos sumidos mientras caminaba a casa, tanto que casi no me daba cuenta de que Mikasa me hablaba "¡Eren!" gritó mi nombre mientras corría hacia mi, yo me giré un tanto sorprendido, Mikasa se apoyó unos segundos en sus rodillas mientras recobraba el aliento "Mikasa, ¿esta todo bien?" "Si…" dijo al cabo de unos segundos. Metió la mano en su mochila y sacó una pequeña cajita "Ten." La estiró hacia mi, y yo la tomé con cuidado "Espero que te guste." Dijo mientras desviaba su mirada. Y mi cerebro no terminaba de entender la situación cuando de pronto ella se despidió y se fue por el camino contrario. Fui tan lento que ni le di las gracias. Y al intentar golpearme a mi mismo en la cabeza recordé que seguía teniendo la pequeña caja en las manos y la abrí. Era una galleta con lo que pienso que es mi rostro, me identifique por el ceño y las cejas pobladas por su puesto, pero ese no era el punto. Mikasa había horneado una galleta con mi forma, y luego me la regaló. De seguro después de que le dije que mi mamá no me había dejado probar las otras galletas. Ella decidió tener ese detalle conmigo. Y yo solo sentía como mi pecho empezaba a latir otra vez.
