Aclaraciones: Este fanfic está escrito en base a mi inspiración, los personajes como Hayami, Aiko, Subaki, Kumiai, Nobu y Rex son de mi propiedad. También esto se trata de un Universo Alterno, sobre la hermana de Goku. El resto le pertenece a Akira Toriyama.


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XIII. Kumiai: El saiyajin que cambia de forma


« Del monstruo en el que me has convertido…»~


Hace unos años atrás…

En el planeta Vegeta se estaba llevando acabo un experimento especial, lastimosamente no tenían buenos recursos para mantener económicamente ese proyecto, ya que este mismo estaba establecido como secreto porque fue aprobado a espaldas de King Cold y del Lord Freezer. Los científicos de este planeta, estaban creando una vacuna o poción para cambiar la apariencia temporalmente, o más bien, una poción para cambiar de forma y así poder derrotar al enemigo, usando el detalle de camuflarse.

Ese día, el Rey Vegeta no estaba de buen humor, porque cada registro de ese experimento no tenía buenos resultados, ha perdido algunos soldados saiyajines que se comprometieron en ser "las ratas del laboratorio" si no fuera por su culpa que insistió que esa poción otorgue poder al momento de ser usado para la transformación... Los efectos secundarios a veces estaba variando, pérdida de apetito, vómitos y deformaciones podría ser tanto físico como internos que terminaban causando la muerte.

Era un proyecto arriesgado, anteriormente esa vacuna temporal había logrado buenos resultados desde el principio. Aunque cuando la dosis se tuvo que alterarse por establecer como un "esteroide" adicional, eso provocó una gran alteración en el momento de transformarse en Freezer o en King Cold por ejemplo. La intención era generar una desconfianza en el ámbito del enemigo, por eso se aceptó el experimento, todo podía terminar en que se destruyan entre ellos.

¡Rey Vegeta! exclamó un científico, quien venía corriendo apresuradamente y con una respiración agitada, su emoción podría confundir un poco al rey, ya que tenía una mezcla de miedo en la expresión de su rostro y alegría en el tono de su voz. ¡Si se pudo!

¿¡Que!? reaccionó alterado.

Uno de los guardias pudo adaptarse a la transformación, hasta ahora sus signos vitales están bien le informaba el joven saiyajin, con un brillo de emoción en sus ojos.

Quiero verlo dijo el Rey, una vez que se levantaba de su trono para seguir al científico.

Cuando llegaron al laboratorio, el soldado estaba encerrado en una prisión transparente, como si fuera un vidrio reforzado. El sujeto tenía cabello negro, legando por arriba de sus hombros y orbes amarillentos, pero naturalmente sus orbes eran de color café. En cuanto al científico, suponía que ese efecto en los ojos se debía al adaptarse en ese nuevo poder de transformación.

La pequeña demostración impactó de manera sorpresiva ante los ojos del Rey Vegeta, con tan solo ver su reflejo pero estando encerrado. El soldado no decía nada, escuchaba lo que ellos hablaban y sobre un posible plan para así perjudicar el entorno del Lord Freezer.

¿Cómo te llamas, soldado? preguntó el rey, manteniendo una posición firme y orgullosa por su plan.

Kumiai, mi señor — contestó, el sujeto mientras que seguía con la apariencia del rey, hasta retomar su forma

Como el príncipe Vegeta estaba bajo su "nuevo tutor", su padre estaba buscando la manera de ir a salvar la vida de su primogénito y heredero al trono. La otra parte del plan, era que los guardias de Freezer no sepan a qué Rey matar, ya que tendría una copia suya y en donde lideraba su ejército, mientras que el verdadero estaba en la misma pero cumpliendo su rol de rescate. La copia estaría siendo la distracción…

Para su desgracia… Ese plan fracasaría a futuro, el clon toma la forma de un soldado de Freezer para presenciar la muerte del Rey Vegeta.

Tampoco nadie se esperaría que cuando Vegeta fue trasladado a la nave de Freezer, una niña se infiltró en la nave sin ayuda de nadie, porque ella vio como ese sujeto humillaba al Rey delante de todos, incluyendo cuando se sentó en su trono.

Kumiai se escaparia de la nave de Freezer e iría a caer en cualquier planeta para aprender a utilizarlo a su beneficio. Matando al verdadero Rey o sea quien sea, que gobierne en tal planeta, para tomar la apariencia de su señor y reemplazarlo con su transformación.

Olvidando lo que alguna vez fue, un simple saiyajin, una rata de laboratorio. Ese era Kumiai, un saiyajin que aprendió a cambiar su propia forma, siendo más elástico al pasar por ese proceso, para engañar a todos y llegar, quien es hoy en día. Él compró a Hayami porque sabía que era una saiyajin de clase baja y débil, que tranquilamente puede ser sumisa a diferencia de Aiko; una saiyan diferente, no era sumisa, mostraba carácter y actitud bastante respetable. Cold quería conservarla para su experimento de crear a un super saiyajin, ya que ella mostraba un nivel superior a sus otros soldados. Lástima que fracasó en mantener con vida a su compañera y su ex futura esposa, Hayami.

Cuando los años pasaron y el negocio por fin se concretó, Aiko fue vendida con éxito, drogada o sedada y regalada como obsequio con un vestido de novia por la cual, en su planeta era común ver gente con ropa "elegante" pero moderna en tecnología: era como ver una imagen de la época victoriana con tecnología. Aiko, la mejor guerrera del Rey Cold, estaba siendo regalada para él y solo para su persona, una saiyajin de clase baja que incrementó su nivel.

Entonces… Lo hizo, aprovechó la ocasión y la oportunidad de festejar su "luna de miel", aprovechando la oportunidad.

Aiko, es mía… Y sola mía dijo al tenerla debajo de su cuerpo.

¡Vegeta, sálvame por favor!suplicó entre lágrimas, en pleno susurro.

Kumiai al principio la ignora y sigue con lo suyo, moviendo su cadera con cierto frenesí en sus envestidas, hasta que las mismas suplicas es en pleno llanto y gritos mencionando el mismo nombre…"Vegeta-Vegeta…Vegeta"


« Estoy harto, de ser decepcionado,

Para de alguna forma darle vuelta a todo.

Pero luego el destino me puso de rodillas

Y pone nuevas alturas más allá de mi alcance…»~


No todo estaba en orden, todos observaban como aquella saiyajin aceptó salir con el terrícola; Bulma estaba feliz por ellos, o más bien, por su ex novio. Por otro lado, Vegeta estaba completamente impactado al igual que su hermano menor, nadie se esperaba que las cosas empezaran así. De pronto Vegeta y Yamcha, sintieron el ki de un desconocido, mientras que en el caso de Aiko, ese ki se le hacía tan familiar que si trataba de descifrarlo, le preocupaba saber si era Kumiai o su compañero Subaki: temía que se tratara del enemigo, porque seguramente llegó al planeta para llevársela de nuevo.

—La nave se estrelló lejos, creo que cerca de mi primer hogar —habló Yamcha, mirando con preocupación hacia Aiko — ¿Sabes quién es?

—No estoy segura, no puedo distinguir o reconocer ese ki —responde, un poco aterrada y con la esperanza que no fuera el primer nombre que se le venía a su mente —Que no sea Kumiai.

Hayami la miró con temor, incluso un poco en shock al volver a escuchar ese nombre, ¿Por quién vendría Kumiai? ¿Por ella? o ¿Por Aiko? Temía por pensar lo peor que le pudo haber pasado a su esposo y de las cosas que tendría que decirle a sus hijos, por si las noticias llegan a ser malas.

— ¡Hey! Terrícola… ¿Podrías guiarme hasta ese lugar? —interrogó Aiko, estando decidida a enfrentar al posible peligro que haya aterrizado.

—…Me llamo Yamcha, Aiko —la corrigió con nerviosismo.

—Como sea…

Ella rodó los ojos, en ningún momento se dirigió al resto, Aiko por primera vez estaba dándole toda su atención a Yamcha y eso no le agradaba a Vegeta, no le agradaba sentirse ignorado, pero se lo merecía. Hayami estaba indecisa en acompañarla, por el temor que la persona que llegara al planeta no sea su esposo, sin su rastreador no puede identificarlo.

—Hayami, quédate… —le ordenó Aiko, indiferente —Prefiero evitar algunos problemas.

La castaña asiente con la cabeza, no protesta ni nada ante la orden de su hermana mayor. Bulma le da su espacio al resto para dejarlos salir, no pensaba ir atrás de ellos. No era un buen momento.

Yamcha le agarró de la mano a la saiyan para sacarla afuera de la casa, así se dirigían pronto al desierto, para sorpresa de Bulma, vio que la joven no se había negado en ningún momento en ese agarre, entonces se sintió aliviada por ellos dos; aunque había algo que la desconcertaba entre el acercamiento entre Vegeta contra Aiko. Bulma sospechaba de que podría existir alguna posibilidad de que ellos nunca fueron compañeros, más que nada por las actitudes de la joven hacia Vegeta, siente que hay algún desprecio u odio hacia su esposo y eso la inquieta un poco.

—Tarble y yo iremos con ellos — comentó Vegeta, sin dirigirle la mirada a su esposa. El príncipe de los saiyajin estaba enojado, quería llegar con ansias hasta ese lugar.

—Son temas de ellos, Vegeta — habló Bulma estando tranquila.

—No, esto nos puede arrastrar a todos, si no acabamos con ese sujeto pronto —replico, caminando con su mirada hacia el horizonte. Vegeta estaba serio y enojado, todo lo podría concentrar en un puño pero no es así, había otras cosas detrás de esa seriedad, detrás de ese enojo… Sus sentimientos también estaban influyendo en todo.

—Es Kumiai, cuñada — le dijo Tarble tomando vuelo, —Ese sujeto maltrató a Aiko. Cuñada, dile a Gure que no se preocupe, tengo que ayudar a mi amiga.

Ambos hermanos se fueron de la casa para tomar vuelo y seguir al otro par, ninguno de los dos dudó en ir detrás de ellos. Bulma miraba hacia el cielo azulado, perdida en sus pensamientos y recordando el rostro indiferente y serio de su esposo hacia ella, ese comportamiento fue distinto sobre todo tomando una actitud en donde quiera ayudar a otra persona. Ella sentía curiosidad y a la vez se sentía preocupada por esa "amistad y compañerismo" entre Vegeta y Aiko, es como que había un lazo entre ellos dos, a pesar de la misma actitudes que ambos compartían en el uno al otro, que ninguno se soportaba, que siempre hay un choque de carácter entre esos dos saiyajin. Bulma sintió un escalofrió por pensar lo peor, aunque no pensaría que esas cosas pasaran en algún momento de que Aiko se enamore de su esposo.

—Pero…Ella tiene a Yamcha ahora —habló en voz alta, captando la atención de Hayami.

La joven frunció el ceño ante tal comentario.

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Aiko miraba desde su distancia al terrícola que la estaba guiando hacia su hogar, parecía que lo estaba contemplando en silencio, por alguna razón le estaba gustando hacer este pequeño recorrido por el planeta Tierra, antes de llegar a la zona del impacto. Alguien más se estaba preocupando por ella y eso se estaba dando cuenta, después de mucho tiempo, existía un ser que le importaba su bienestar. Entonces, sintió hacia atrás y no tan lejos, el ki de cuatro personas que se aproximaban a toda velocidad, ella frena en pleno cielo azul para esperar a aquellas personas, Yamcha volteo su rostro para observar que su compañera se había detenido, después hizo lo mismo.

—Hermano —habló Aiko, abrazando a Goku quien había seguido el rastro junto con Piccolo.

—Aiko, hermana —le daba algunas palmadas en la espalda.

— Esto de verte con una hermana Goku, es un poco raro —admitió Piccolo, frunciendo entre cejas.

— ¿Ustedes también se enteraron? — cuestionó Yamcha, estando un poco confundido.

—Sí, suponía que también ibas a ir a tu antigua casa, Yamcha —contestó Goku, con seriedad —. Aiko, ¿Reconoces ese ki?

—No estoy segura, hermano — confesó, parecía insegura —Espero que sea Subaki, puedo sentir que su ki está disminuido, no recuerdo con exactitud el ki de Kumiai.

—Cuando lleguemos podemos comprobarlo, pero hay que estar preparados —habló Piccolo, mirando hacia atrás y ver como Vegeta junto con su hermano se asomaban hacia ellos.

Entre ellos intercambian miradas, Vegeta buscaba hacer contacto visual con ella pero ni siquiera lo mira, evitaba su mirada y esa atención siempre estaba en Yamcha… ¿Aiko mirando a Yamcha?

—Veo que estamos todos, continuemos— musitó el muchacho, quien toma de la mano a Aiko y continúan volando hasta llegar al desierto —Por cierto Aiko… ¿Esto puede contar como primera cita?

El príncipe de los saiyajin observa fijamente hacia ese par, quien seguían tomados de la mano y su ex compañera ni siquiera rechaza la mano del otro. Sentía que su sangre hervía de la rabia, entiende que antes fueron pareja pero la unión que él tiene hacia la hermana de Kakarotto es su primogénito fallecido. Porque esa saiyajin hembra, en su pasado fue su mujer, su pareja para reproducirse, su reina con quien tenía planes de repoblar el planeta Vegita. Ahora, estaba siendo reemplazado por un inútil terrícola y vulgar.

— ¿Primera cita? —Lo miró frunciendo el ceño —No sé qué es eso, pero supongo que sí.

Yamcha sonrió entre dientes y Aiko disimuló su rubor, hasta desvió su mirada hacia el príncipe Vegeta, quien avanzaba el paso en pleno vuelo, como si él estuviera acercándose hacia ellos o quizás, fue su mala percepción.

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Continuara…


Espero que les guste este capitulo y me disculpo por tardarme tanto en actualizar, muchas gracias por sus comentarios y su apoyo con solo agregar a sus favoritos. :3

saludos y cuídense

Atte. J.H ©