Lo último que Harry recuerda claramente antes de verse consumido por la oscuridad es estar mirando directamente a los ojos marrones de su esposa, su rostro con una expresión entre satisfacción y sorpresa, mientras su propia sangre se deslizaba entre sus dedos, cálido líquido deslizándose desde el corte en su garganta.

Luego recuerda haber caído de espaldas, aterrizando al lado de la gárgola que cuida su oficina, la oficina del director.

Un grito aterrorizado de algún estudiante que iba pasando, un flash de amarillo y pasos acercandose despúes una gran figura cubierta de pies a cabeza de un velo imposiblemente negro y sosteniendo una guadaña está de pie en el borde de su campo de visión a su derecha.

Fue en ese momento que Harry supo que estaba pasando y qué es lo que iba a pasar.

El día de su muerte finalmente había llegado.

Él nunca esperó que fuera de esta manera en particular. Se había imaginado este momento incontables veces durante su adolescencia y luego en su adultez durante sus años como Auror. ¡Incluso se lo había imaginado más de un par de veces luego de volverse profesor, y luego director, de Hogwarts!

Por algún motivo siempre tuvo la idea que su final llegaría en medio de un ataque terrorista como el que ocurrió hace unos años en King 's Cross, luego de haber sido torturado por información, en combate o gracias a uno de sus experimentos.

Tiene sentido, están en tiempos de guerra, otra vez , y Harry siempre ha sabido que sus actividades extracurriculares son peligrosas.

Un par de posibilidades más habían pasado por su cabeza, pero Ginny de todas las personas asesinandolo luego de finalmente firmar los papeles de divorcio por algún motivo nunca se le había ocurrido.

(Suerte que nunca tuvieron hijos porque explicarles qué demonios pasó sería definitivamente incómodo para ellos y quien sea que tenga que decirles.)

Pero, siendo sinceros, no es como si él y Ginny se conocieran, al menos no desde hace varias décadas, así que Harry no tendría bases para predecir sus acciones.

Lo último que supo de ella antes de su visita sorpresa fue que había terminado con un novio y empezado a salir con otro, y eso fue hace poco más de diez años. Y antes de eso se enteró que los quince años que le dieron en Azkaban gracias al asesinato de Umbridge habían sido revocados gracias a que su coartada había despertado de su desafortunado coma cuando la mujer ya había estado encerrada por siete años.

Tener que admitir que no pudo haber matado a una mujer casi nacionalmente odiada por haber estado engañando a un héroe nacional no le hizo muchos favores a su reputación y después de eso fue en reclusión.

Eso fue a mediados de 2016 y para ese entonces Harry ya estaba teniendo sexo regularmente con el residente maestro de pociones, Draco Malfoy, así que le dió bastante igual además de sentir un poco de pena por la tormenta de mierda que le cayó a Dean Thomas, el susodicho amante.

Si quitas el "me cogí a tu esposa por toda tu casa" de su historia de vida es un tipo bastante agradable, y decente en la cama si esa noche que pasaron juntos sirve de referencia.

Luego de algunos años sanando esa herida Harry puede ver el atractivo en un amante más experimentado sobre el "fui virgen hasta el matrimonio" Harry Potter. Draco lo ha doblado como un pretzel sobre cada superficie imaginable suficientes veces como para no hacerlo.

Pero eso está en el pasado, y no hay forma de volver al pasado sin causar daño semi-permanente, además, está muriendo.

Mientras la vida se escurre de su cuerpo Harry observa los cálidos ojos de su hijo más que ahijado y actual profesor de transfiguración Teddy Potter-Lupin, llenos de preocupación y pánico mientras este trata de detener el sangrado.

Tal vez sea la imponente figura aún de pie en el borde de su campo de visión, los puntos negros danzamdo sobre sus ojos, el ruido blanco a su alrededor, o tal vez la sensación de aceptación, finalidad y calma dentro de su pecho pero Harry sabía que por más que Teddy lograra traer a un equipo de medibrujos a atenderlo, su cuerpo no iba a vivir para ver otro día.

En una lenta moción Harry levantó una de sus manos y acarició cariñosamente la mejilla del hombre a quién consideró su hijo desde que, como un diminuto bebé, lo sostuvo por primera vez entre sus brazos tantos años atrás.

Una pequeña sonrisa agridulce curvándose en sus labios.

El mensaje que quería transmitir claro como la superficie de los cubiertos de plata que recuerda haber pulido para su tía Petunia en más de una ocasión.

No sigas, ya es muy tarde.

Teddy ya conocía esa mirada, era la misma que Andrómeda les había dado a ambos unos años atrás, antes de fallecer en St. Mungo's, era la mirada que él también había visto en su corto servicio como Auror cuando su compañero había sido herido de gravedad.

Los ojos verde cálido que Harry adoraba ver brillando de felicidad, los mismos ojos que su nieta, Lila Lupin, solía poseer, volvieron a brillar, pero esta vez llenos de lágrimas.

El mundo para él parecía estar casi completamente enmudecido, el ruido blanco habiendo cesado, pero si prestaba suficiente atención se podía escuchar el duelo entre Ginny, Neville y Susan como murmullos lejanos.

Si prestaba suficiente atención podía escuchar a Luna murmurar hechizos para protegerlos a ambos de los hechizos, y el mensaje de su Patronus diciéndole a Draco que "trajera su trasero aquí inmediatamente".

Harry sabe que el rubio debe estar durmiendo, como ambos solían hacer juntos luego de cada festín de Halloween. Puede que ya no estén precisamente juntos, pero hay hábitos que son difíciles de romper, más si los has estado siguiendo por casi tres décadas.

Halloween.

Harry no se atrevería a decir que odia la festividad en sí, pero cosas malas siempre le pasan todos los años sin faltar en esa misma fecha. Desde golpearse el dedo gordo del pie con la esquina de un mueble hasta la muerte de o desaparición de alguien.

(Pobre Rose, su ahijada no merecía morir así.)

Flashes de memorias empiezan a pasar frente a sus ojos, y aunque Harry sabe que no se puede cambiar el pasado con sus últimos momentos desea poder hacerlo.

Pero nada de eso importa ahora. ¿Verdad?

Centrándose en los ojos frente a su rostro, sus labios gesticulan un "te amo" por última vez.

Y así Harry Potter se deja ir en el frío, pero familiar, abrazo de la muerte.

La… bueno… la palabra más acertada para describir lo que lo rodea sería nada , ni oscuridad, ni luz, simplemente la nada llega, y él se siente feliz, muy feliz, en paz.

Sí, es cierto que han habido tantas cosas que pudo haber hecho mejor, mejores decisiones que tomar, mejores personas en las que confiar. Pero todo eso lo llevó a un final con el que se siente medianamente complacido.

Aún así…

"¿Eso en lo que deseas? Muy bien." Dice una voz ronca dentro de su cabeza. Interrumpiendo el silencio absoluto llenando sus oídos.

Antes de que Harry pueda pensar en alguna respuesta, o pregunta, coherente, millones de luces de diferentes colores y formas pasan delante de sus ojos a una velocidad impresionante, un extraño murmullo de fondo. De pronto las luces se hacen más claras, tomando formas humanas, y los murmullos se convierten en voces.

La familiar pero largamente olvidada ocasión en la que su nombre salió del cáliz de fuego vislumbra con lentitud suficiente para que pueda registrarla y la subsiguiente pelea esa noche.

Esta vez no La Nada, pero la oscuridad absoluta lo golpea y cuando Harry "despierta" está en un lugar que no ha visto en varias décadas.


Number 4 Privet Drive

Little Whining, Surrey

Privet Drive nunca fue ni será uno de los lugares favoritos de Harry, nunca , never, jamais, así que desde su cumpleaños número 17 no había vuelto a pisar el vecindario en el que pasó su infancia.

Y a pesar de no haberle echado al lugar ni un vistazo vía google maps, después de tantos años, él aún puede reconocer las casas idénticas, los jardines perfectos y la sensación de incomodidad que le genera la artificialidad del lugar.

Lo único que nota diferente de sus memorias es la "luz" antinatural viniendo de todos lados.

Viendo donde se encuentra, estando bastante seguro que en realidad murió y tomando en cuenta sus más que cuestionables acciones las pasadas décadas Harry llega a la única conclusión lógica.

"¿Estoy en el infierno?" Se pregunta en voz alta.

¿Tal vez hay algún demonio por ahí que pueda darle la confirmación que su hipótesis es correcta?

¿Los demonios siquiera son reales?¿Qué hay en el más allá?

Harry no es ni nunca ha sido particularmente religioso, pero los Dursley eran cristianos... o algo así. Todo lo que él recuerda es ellos yendo a una iglesia un par de veces al año y diciéndole que él no podía ir con ellos porque iba a morir el segundo que cruzara el umbral o algo por el estilo.

Típica cosa Dursley que hacer.

La esposa de Dudley también era una perra con dos de sus propios hijos que resultaron ser mágicos.

[ No. ] La misma voz de ultratumba que escuchó antes de llegar aquí responde detrás suyo. [Creo que sí te aparecieras por ahí los demonios mojarían sus pantalones. En el mal sentido.] comenta, termiando con una risa seca.

Harry se endereza de forma automática, los cabellos de su nuca erizandose.

No está seguro cómo pero él simplemente sabe quién es quién le está hablando, y aunque también sabe que la reacción lógica sería estar asustado, él no lo está.

El aire congelado calando en sus huesos se siente bien, irracionalmente cálido , e indiscutiblemente familiar .

" Muerte " susurra, pero no sé oye cómo un susurro en lo absoluto. " ¿Dónde estamos? " Mira sobre su hombro, y no se sorprende al ver una oscura y alta figura con su guadaña en mano. " Porque esto se parece bastante a lo que imagino sería mi infierno personal " le ofrece una sonrisa ladeada al ser sobrenatural.

[ Estamos en el borde del velo, pequeño Maestro. ] Su contestación resuena dentro de la mente de Harry, haciéndolo retorcerse ante la intrusión.

" ¿El Velo?¿Cómo el Departamento de Misterios? " Lo observa, curiosidad brillando en sus ojos esmeralda. " ¿Por qué? No es como si tuviera asuntos pendientes" Frunce el ceño "A menos que lidiar con el despotrique de Draco sobre porqué cambié su acondicionador sea un asunto pendiente. "

Si Harry no supiera mejor, o no viera el cráneo desnudo debajo de la capucha, podría jurar que La Muerte está sonriendo. ¿Por qué? No lo sabe, es simplemente una sensación.

[ Los deseos cuando alguien está al borde de la muerte suelen ser los más sinceros y poderosos. Tú, al ser Maestro de la Muerte, tienes el poder de cumplirlos. ]

Ante esa respuesta él parpadea un par de veces, mirando a la Muerte perplejo.

Inclina su cabeza hacia un lado, de forma similar a cómo lo haría un perro, y recuerda como el anillo con la piedra de resurrección aparecía en su dedo cada mañana y como la varita de sauco siempre estaba en su bolsillo cada que la necesitaba.

Sólo para confirmar observa su mano derecha y en su dedo anular ahí está, con el escudo de armas Peverell grabado, el ex-horrocrux descansando inocentemente.

" Estoy seguro que me desarmaron más de una vez o dos durante mis años como Auror " comenta, despreocupadamente metiendo sus manos en los bolsillos del increíblemente cómodo abrigo negro que se encuentra usando.

¿De dónde salió? Harry no tiene ni la más mínima idea, pero está lindo y esponjoso así que ¿Qué más da?

[ Eso deja de contar cuando ya eres maestro. Además, ninguno de ellos tenía sangre Peverell, tú sí. ]

" ¿Sólo puedes ser Maestro de La Muerte cuando tienes sangre Peverell? " Alza una ceja " No decía nada de eso en la historia que me contaron. " Señala, caminando hasta el ex pórtico de los Dursley y sentándose en los escalones.

Harry sonríe un poco cuando se imagina como Neville o Percy reaccionan a la situación si estuvieran aquí con él. Seguramente estarían en pánico sobre la forma tan "irrespetuosa" en la que le está hablando a un ser que seguramente puede decidir que va a pasar con él el resto de su ¿no-existencia?, o bebiendo firewhiskey del frasco que Percy jura que no tiene en su bolsillo pero todos saben que en realidad sí tiene.

[ Es una expresión, lo que quiere decir es que no le tienes miedo a la muerte. Una reliquia, la varita, tiene el propósito de crear caos y destrucción, al menos hasta que encuentre a alguien que considere digno. Decir que hay cláusulas para dominarlas le quita el caos y la destrucción que viene con la avaricia de poseerla. ]

" Mhm… ¿Y Dumbledore no fue encontrado digno? Porque él tuvo las tres, si no me equivoco. Sé que me devolvió mi capa, pero… "

[ ¿El viejo loco? No. Él murió como cualquier mortal ] hace una pausa, pensativo [ bueno, peor. Los que tienen la varita de sauco suelen pasar por su tanda de tortura extra especial en el infierno.

Harry frunce sus cejas, preguntándose si él va a obtener una tanda de "tortura extra especial" en algún momento.

" Mencionaste algo sobre deseos al borde de la muerte. " Dice, con la esperanza de desviar el tema, y sus pensamientos " Yo no recuerdo haber hecho ninguno. "

[ Todos los mortales desean algo antes de morir, generalmente es corregir sus errores. ] Establece, cambiando su guadaña de una mano a otra [ Tú, pequeño Maestro, no eres la excepción. Y yo generalmente no interfiero con asuntos de mortales, pero como eres un caso especial decidí interceder. ]

Harry suelta un bufido de diversión, porque ¿Cuando él no ha sido un caso especial?

" ¿Entonces qué?¿Me enviaste a Privet Drive? " Vuelve a alzar una ceja. " No entiendo cómo eso puede corregir nada. "

Esta vez ambas de sus cejas se alzan tanto que se podría decir que casi golpean su línea de cabello.

Es entonce que Harry empieza a dar una mejor mirada a sus alrededores y nota el antiguo, ahora no tan antiguo, auto de Vernon estacionado, el jardín con las plantas organizadas de la misma forma en la que su tía Petunia lo solía hacer plantar y cuidar, la bicicleta favorita de Dudley encadenada al lado del garaje y no muy lejos en el número seis el viejo gato de la señora Figg mirando fijamente en su dirección.

" ¿Estoy en el pasado? " Pregunta, incrédulo. " ¿Cómo…? ¡Ugh! Qué estúpido. Eres la Muerte, si alguien puede enviarme al pasado debes ser tú, seguro eres así de increíble. " Finaliza rodando los ojos.

Una risa, que más parece un lamento desgarrador combinado con una mujer gritando en agonía, resuena en sus oídos.

¿Cómo sabe Harry que así es como suena? Él no tiene ni la más mínima idea, sólo… sabe .

[ Aww, pequeño, me halagas. En estos días no hay muchos que me hagan cumplidos ¿Sabes? ] Sacude su cráneo con pesar. [ ¡Tsk! Estúpidos mortales, intentando huir de mí, buscando formas de vivir para siempre. Hay un motivo por el que El Maestro de la Muerte es el único con ese privilegio. ]

" ¿Soy inmortal? " Su tono deja ver la enorme sorpresa que esa "pequeña" revelación le causa.

¿Qué pasó con la vida después de la muerte?¿El lugar mejor?¿El lugar peor?¿El dulce final de la existencia?¿Reunirse con sus seres queridos en el mero final de todo?

¿Siquiera va a saber que hay ?

No es que se esté quejando pero… se está quejando.

Oh, Merlín, se ha convertido en tía Petunia .

Si no va a ir a ninguno de esos lugares al menos espera que La Muerte le diga lo que hay más allá. Es uno de los principales atractivos que tiene morir, sino el único.

Ahora mismo se siente un poco estafado.

[ Sí, tu título no tendría mucho sentido si no lo fueras. Pero tranquilo, cuando estés listo puedes dejar de serlo. ]

Y ante esto Harry no puede volver a alzar una ceja de las que previamente había bajado.

¿Qué?

Simplemente… ¿Qué?¿Acaso eso no es lo que acaba de hacer?

" Eh… yo creo que acepté mi final cuando me estaba desangrando en el piso de Hogwarts. "

La Muerte suprime las ganas de rodar los ojos que no tiene, mirando al ¿chico?¿hombre?¿Infante comparado con su con su existencia infinita? con algo de exasperación que el susodicho tampoco puede ver.

[ Eso no cuenta. Todavía no estabas listo. ]

" ¿Y cuándo se supone que lo esté?¿O cómo voy a saber si lo estoy para así dejar de existir? " Cuestiona, interesado más que aterrado o confundido.

¿Acaso va a estar atascado hasta que la raza humana deje de existir?¿O su inmortalidad va más allá y él durará hasta la extinción del universo?

La inmortalidad con posible invulnerabilidad o supervivencia a pesar de heridas fatales es un concepto interesante, pero si lo piensas bien no algo que a nadie realmente le gustaría experimentar.

Eventualmente todo aquello que amas morirá o será destruido y la pérdida constante, sin ni siquiera una persona que te ancle fuera de tu dolor, muy posiblemente te volverá loco. Y Harry ya está lo suficientemente mal de la cabeza así que no gracias.

Voldemort es un estúpido por haber deseado ser inmortal. Aunque no se volviera más loco de lo que estaba ¿En serio creía que nunca nacería alguien más poderoso que él?¿O alguien que fuera a crear una nueva rebelión?

[ No te preocupes por eso ahora, yo lo sabré. Y si en algún momento realmente quieres morir puedes preguntar. ]

" Eh... Eso es muy amable, gracias. " Creo " ¿Por qué 1994? " Dirige el tema al punto central de su shock.

Sí, es extraño que le crea automáticamente, pero así como Harry sabe que realmente es La Muerte con quién está hablando, y así como sabe que él en realidad murió a pesar de no sentir la herida en su cuello, también sabe que no está imaginando todo esto.

Por más absurdo que parezca que todo esto realmente esté pasando.

[ Sé que no te gustaría ser un niño indefenso otra vez, y luego de analizarlo con Destino llegamos a la conclusión que tenías razón, 1994 es una grandiosa oportunidad de mejorar tu vida si sabes jugar bien tus cartas, evitas Weasleys malignos, viejos multicolores y murciélagos humanos. ]

No sabe si La Muerte puede sentir sus emociones, o sus estados de ánimo, pero es evidente que está tratando de animarlo.

Harry lo aprecia, en serio, pero no puede evitar que su ceño se vuelva a fruncir.

" ¿Y si no quiero ir? No es por nada pero todo lo que pasó en 1994 casi me lleva al suicidio. No es un año que me gustaría rehacer. "

Además, morir se sentía tan… pacífico, un estado de relajación que no le gustaría dejar nunca. También está la vida que creó en el futuro y que volviendo en el tiempo no sería capaz de replicar, las personas que muy posiblemente ya no existan.

Teddy…

[ Supongo que podría borrar tus recuerdos y dejarte vivir tu vida hasta la próxima vez que mueras. ] Se encoge de hombros

" ¿No puedes, ya sabes, regresarme hasta el momento en el que morí? "

[ Podría, sí, pero no serviría de mucho. Ahora mismo estamos en ¿Cómo le dicen? Ah, sí. Una dimensión alterna enormemente similar a la de la que vienes, y si Destino y yo estamos en lo correcto los eventos que en los siguientes años van a desatarse de forma bastante similar hasta 1997. La única pero importante diferencia entre este universo y el tuyo es que Hermione Granger no cree tanto en tu inocencia y decide alejarse de tu disputa con Ronald Weasley y que Ronald Weasley te empujó por las escaleras fuera de tu dormitorio en la torre de Gryffindor causando la muerte de tu contraparte. De 1997 en adelante la teoría del caos se hace cargo de las cosas así que no podemos predecir que pasará aquí exactamente, los caminos están constantemente cambiando, pero sé que el resultado inevitable será la muerte de toda la vida terrestre. Lo cual es bastante desafortunado porque en este universo en específico no hay vida interestelar, lo que significa que este universo será destruido ]

" Oh, okey… ¿Pero que tiene que ver eso con no poder regresarme a mi cuerpo? "

[ Tu universo, al igual que este, tampoco tiene vida interestelar, y creo que habrás notado como en los últimos diez años los nacimientos han bajado, sumado con la forma en la que los mortales no mágicos está matando niños, adolescente y jóvenes que sospechan que tienen magia a diestra y siniestra, y esas armas que hacen en sus laboratorios que eventualmente los terminaran afectando a ellos significa que más temprano que tarde toda la vida en tu universo también se terminará extinguiendo, dejándote como el último ser vivo en el planeta con la capacidad de proquear. Todo en la próxima década. ]

" ¿Vas a destruir mi universo? " Pregunta, con un sorprendente cantidad de calma para alguien que se acaba de enterar que los universos alternativos existen y que el suyo va a dejar de existir en más o menos diez años.

[ No me sirve de mucho tener un universo vacío, no es como si pudiéramos dejar que se cree algo nuevo como pasó luego del incidente con los dinosaurios cuando no hay nada. ]

" Claro… entonces ¿No vas a dejarme volver porque mi universo se va a destruir?¿Qué es lo que va a pasar con la gente ahí?¿No hay nada que pueda hacer para, yo qué sé, salvarlos ? " Dice la última palabra con un ligero disgusto.

Sus días de salvar gente oficialmente terminaron hace treinta años cuando dejó la fuerza de Aurores; su pequeño hobby de hacerle la vida imposible a criminales o personas realmente molestas aparte.

[ Las almas correspondientes a ese universo irán a uno nuevo a empezar de nuevo a otro. A menos que estén en lo que más comúnmente se le llama infierno. ]

" ¿Comúnmente? " Pregunta sin poder contener su curiosidad, los instintos Ravenclaw que desarrolló en su adultez encendiéndose.

Un efecto secundario de envejecer al parecer lo hizo un comelibros, eso y el extremo aburrimiento que se tiene al pasar horas solo en una oficina haciendo nada. En serio, el trabajo de Jefe de Aurores es puro papeleo, y Harry, por una vez como todo ser humano normal, odia el papeleo.

Al principio su fascinación luego de leer acerca de cursebreaking combinados con su curiosidad innata lo llevaron a quer, siempre que fuera parte del tema le interesaze o haya sido necesario para aprender lo que quería, Harry absorbiera conocimiento como una esponja.

Luego esa fascinación se empezó a extender a otros campos que aunque aún relacionados no tenían mucho que ver, hasta que finalmente aprender e inventar cosas basadas en sus conocimientos se hizo divertido.

[ A lo largo de los milenios esa parte del más allá ha tenido varios nombres, pero el, digamos, jefe del lugar prefiere llamarlo infierno. ]

" Oh, entonces… ¿Teddy estará bien… cuando… cuando... " Hace una mueca, jugando con las mangas de su abrigo " muera? "

[ Él irá a otro universo, sí. Al igual que tus otros amigos ] Asiente.

" Oh… está bien. " Murmura mordiendo su labio inferior.

La verdad es que realmente no quiere volver y estar en medio de todo el drama político y otra guerra donde, según lo que dice La Muerte, va a tener que ver a sus amistades más cercanas y a su hijo morir.

Saber que cuando lo inevitable pase van a estar bien sin tener que presenciar sus muertes le da cierta paz mental. Porque verlos irse duele, y Harry quedó harto del dolor de la pérdida antes de siquiera tener un vago concepto de lo que Muerte significaba.

" Si borras mis memorias ¿Qué pasaría? "

[ Algo bastante similar en tu antiguo universo, salvo diferencias mínimas, como tu Edward Lupin siendo una Andrea Lupin o Rose Weasley nunca naciendo porque Ronald Weasley huyó de su boda, pero años después volviendo a enamorarse de Hermione Granger y teniendo a Hugo Weasley. Draco Malfoy desposando a Astoria Greengrass y teniendo un hijo ] Esto causa a Harry ahogarse en su propia saliva porque Draco definitivamente no quiere ni nunca quiso hijos, y porque Astoria Goldstein es una hermanita menor para el hombre en todo sentido menos el biológico.

La única forma en la que puede pensar en esos dos juntos es por la presión social de los sangrepura de casarse con otro sangrepura.

[ ...resultando en la muerte de Astoria y dejándolo viudo, Neville Longbottom siendo un Auror durante un tiempo antes de ser profesor de Herbología, tú y Ginevra Weasley logrando tener dos hijos mellizos, James Arthur y Albus Rubeus , gracias metodos de mortales no mágicos antes de tu ruptura, etc. Hay un universo donde tu alternativo nunca murió y esa versión ahora mismo está en sus cuarenta, pero tal vez tú hagas las cosas un poco diferente, porque aún borrando tus memorias tú no eres él. ]

" ¿Mellizos?¿Y cómo son ellos? " Pregunta interesado.

Harry no está ciego, Ginny es una persona relativamente atractiva, y Harry sabe que, mientras no la persona más bella del mundo, se podría decir que es guapo así que en caso de que ambos hubieran llegado a tener bebés él sabe que es bastante probable que hubieran sido bonitos, pero nunca se dejó imaginar cómo se hubieran visto.

Cuando era joven él quiso tener hijos con ella, y luego hijos en general cuando su relación se rompió, pero con el tiempo ese sueño se fue posponiendo y finalmente, con los inicios de la nueva guerra, quedó olvidado.

[ Tus genes prevalecieron, uno tiene ojos marrones y otro verdes. ]

" Ah. " Asiente ausentemente pensando en sus opciones. Él realmente no quiere volver, y sin sus memorias la posibilidad de repetir sus errores se le hace terrorífica. El solo hecho de volver a casarse con Ginevra Weasley hace que una ligera sensación de disgusto se asiente en su estómago. " Supongo que no tengo demasiada elección ¿No? " Murmura, más para sí mismo.

[ No estarás solo por mucho tiempo, eso te lo puedo asegurar. Y si te sientes solo me puedes llamar y te puedo ayudar a practicar el lenguaje de los muertos. ] Comenta, en un intento de hacerlo sentir mejor. La Muerte sabe que Destino seguramente lo está viendo desde algún lugar con una sonrisa en su rostro, la muy maldita.

" No sabía que los muertos tenían un lenguaje. ¿Cómo funciona?¿Es muy diferente al, uhm, mortal? "

[ Solo los antiguos y experimentados nigromantes podían hablarlo luego de años de estudio. En el caso de tu familia, los Peverell, era algo tan natural como respirar luego de su primer contacto con mi dominio porque ellos eran nacidos nigromantes, un don dado por mí y la magia. ] Expresa, con presumida satisfacción en su tono [ Tu familia siempre ha estado en mis buenas gracias, como verás cuando puedas indagar más en el tema. Será dentro de muy poco, no te preocupes. ] Asegura, con entusiasmo.

" ¿Me darás un libro? " Pregunta interesado por esta nueva rama de la ¿magia? dijo magia ¿verdad?

[ Ya lo verás, pequeño maestro. Ahora, creo que ya es hora de que te vayas, tengo un juego de poker con Destino, una de mis parcas y Lucifer. ]

" ¿El diablo? " Alza una ceja " Hey! Creí que la Parca eras tú. "

[ Oh, lo soy, Harry. ] Contesta con diversión filtrándose por su tono [ La diferencia entre mis pequeñas parcas y yo es el nombre. Yo soy La Parca, con mayúsculas. ]

" Esa no es una gran diferencia. " Comenta, pero el ser sobrenatural no parece tomar sus palabras en cuenta.

[ Antes de que lo olvide. ] La Muerte se inclina sobre su joven Maestro y con uno de sus esqueléticos dedos toca su frente, justo sobre la cicatriz en forma de rayo.

Un escalofrío recorre a Harry cuando siente una ola de poder en su estado más puro corriendo por sus venas, haciendo sus ojos brillar igualando el tono de la maldición asesina.

Cree escuchar un chillido no muy lejos suyo, pero no le presta atención, totalmente embriagado por la sensación abrumadora de repentina fuerza mágica dentro de él.

Cuando el subidón acaba deja ir el aire que no sabía que estaba conteniendo y mira a La Muerte aún más perplejo que al principio.

" ¿Y eso qué fue? " Pregunta en un jadeo.

Sus manos apoyadas en el suelo a sus espaldas mientras su vista intenta enfocarse.

[ ¿Eso? Mhm… ] Toca el hueso de su barbilla con la punta de su índice [ El fragmento de alma del chico Riddle saliendo de tu cuerpo, tus poderes completos como Maestro de La Muerte, y… un bonus que descubrirás luego. ] Dice en un tono alegre que Harry no sabe si significan buenas o malas noticias para él. [ Oh, Destino te envió un pequeño regalo. Tendrás un don similar a un metamorphmagus para tu cumpleaños número 15, por ahora sólo puedes hacer cambios pequeños en tu apariencia. Según ella esa habilidad te resultará muy útil. ]

" Gracias " Responde automáticamente, pasando una mano por su cuello, sintiéndose raro al no sentir su típica cola de caballo presente " Espera ¿Metamor... qué? "

[ Sí, sí. Adiós. Y no olvides reemplazar esa varita de acebo y pluma de fénix, no va a servir más de lo que sirvió después de tu cumpleaños dieciocho. ] Comenta, toques de diversión aún presentes en su voz, antes de desaparecer.

Harry parpadea un par de veces más intentando aclarar su visión.

Cuando intenta pasar una mano por sus ojos nota un armazón sobre el puente de su nariz que no había visto desde su cumpleaños número 18.

Extrañado simplemente retira los anteojos de su rostro y el mundo parece aclararse a su alrededor.

Ya no todo se ve sobrenaturalmente brillante, la iluminación de las farolas de Little Whining es la misma que en sus recuerdos de la infancia.

Con las piernas algo temblorosas se levanta y camina hacia una de las ventanas de la antigua, ahora actual, casa de su tía Petunia. Le cuesta varios segundos reconocer completamente a la persona que ve en el cristal.

Se ve tan… joven, escalofriantemente joven considerando que la noche anterior se había ido a la cama con barba y algunas canas que le salieron debido al estrés.

Su cabello azabache está más negro de lo que recuerda y un poco más liso de lo normal, su piel sin vestigios de imperfecciones además de la que hay en su frente, su cuerpo a pesar de estar cubierto de dos capas de ropa aún tiene ese marco demasiado delgado, y es un maldito enano, de nuevo.

Si se supone que tiene catorce tal vez aún puede arreglar eso con algunas pociones y un par de rituales. Con suerte llega a medir un decente metro con setenta y cinco.

Deja salir otro pesado suspiro y sin previo aviso, sintiéndose extremadamente cansado, Harry cae al piso inconsciente.

Un sonoro ¡crack! resuena por todo el vecindario.