Disclaimer: Ninguno de los personajes utilizados en esta historia me pertenece, todos ellos son propiedad de Furudate Haruichi.
Desde que Hinata se enteró que su madre tenia cáncer sabia que las cosas para su familia no volverían a ser las mismas, sucedió meses después de que su hermana menor, Natsu, naciera, los doctores insistían que por "precaución" se realizara varios exámenes médicos, los cuales terminaron por confirmar sus sospechas.
Luego de darle la noticia, sus padres le insistieron que disfrutara de su época escolar y dejara los temas difíciles a los adultos, al principio creyó en esas palabras, pero pronto se dio cuenta de lo dura que resulta la realidad, las continuas visitas al hospital, ayudar con las tareas del hogar, cuidar de su hermanita, las horas extras de su padre en el trabajo para pagar las facturas que se iban acumulando, todo eso lo hizo abandonar la idea de entrar a un club deportivo después de clases.
Los tres años de escuela media pasaron demasiado rápido, y por fin parecía que su situación iba a cambiar, su madre había mejorado, aunque tenia que hacerse chequeos constantes y podía tener un trabajo que no requiriera mucho esfuerzo, así que se propuso entrar a una preparatoria que le agradaba, necesitó de mucha ayuda de parte de sus amigos y profesores para poder estudiar y aprobar el examen de ingreso.
Su primer año en preparatoria inició bastante bien dentro de lo que cabe, aunque entró al club de voleibol sus malas notas lo mantenían lejos del gimnasio de entrenamiento; el año siguiente las cosas volvieron a empeorar y para tercero las discusiones entre sus padres ya eran irreconciliables que terminaron por separarse, sumado a que su padre, que ya llevaba varios meses atrasándose con las cuotas de un préstamo, se negó a seguir pagando la deuda argumentando que ya que él es quien se va de la casa no tenia porque encargarse de esos gastos.
Shouyou, que ya había dejado el club de voleibol para buscar un trabajo a medio tiempo, se vio obligado a aumentar las horas de trabajo, si llegó a graduarse fue porque su madre le rogó que no abandonara la escuela. Un descuido de su parte en el trabajo casi le cuesta que personas problemáticas se enteraran que es omega, de todas maneras quedaba la duda y el rumor se expandió por toda la región, lo cual hacía que fuera peligroso quedarse más tiempo y decidió irse a Tokio, donde había más opciones de trabajo.
El cuarto que rentó solo lo usaba para apenas dormir lo necesario que le evitara desmayarse de cansancio, sacrificando horas de sueño con largas jornadas laborales, pues trataba de ponerse al día con las cuotas, sin embargo, su esfuerzo no alcanzó, los prestamistas amenazaron a su madre con llevarse a Natsu si no cancelaba toda la deuda, dijeron que era porque ya esperaron demasiado y le estaban haciendo un favor al exigir todo pues los intereses triplicaban el monto del préstamo original por lo que no tenia sentido esperar más.
En realidad, luego de las amenazas revelaron cual era su verdadero objetivo, habiendo escuchado los rumores idearon la manera de ponerlo en una situación desesperada para ofrecerle participar en la subasta y apenas éste aceptó le informaron quien era el contacto en Tokio, no quería ni imaginar cuales serian las consecuencias si el rumor hubiese resultado ser falso.
Cuando se inscribió y conoció a los otros omegas masculinos que formaron el grupo contaron el por qué estaban ahí, Sugawara, al escuchar su historia le explicó que era un engaño pues participando no estaba asegurado que obtendría la cantidad que necesitaba y solo se querían quedar con el dinero que oferten por él y no reducirían la deuda original pues el dinero iría directo a ellos y no a manos de Hinata, lo más seguro es que dirían que lo tomaban como intereses.
Con esas noticias tristes esa semana había cometido varios errores en uno de sus trabajos a medio tiempo, donde exigían bastante concentración y ya le habían llamado la atención, que no se dio cuenta que había dejado en una mala ubicación su bicicleta, pagando caro ese error pues esta fue reducida a chatarra debido a choque de un auto, fue su culpa y aún así descargó toda su frustración gritando al dueño del auto, lo único que obtuvo de eso fue que los testigos le dieran la razón al sujeto.
Ya tenía una ligera sospecha, pero eso no se compara a la impresión que sintió al momento de volverse a encontrar con el dueño del carro que destrozó su bicicleta, con la que se movilizaba entre sus trabajos y por esa razón ese día llegó tarde al siguiente originando que lo despidieran; y confirmar que sí, que se trataba de un alfa y no cualquiera, uno de esos llamados alfas de élites, nacido en una familia de renombre, Kageyama Tobio.
Necesitaba tiempo para asimilar lo que sucedía no para las buenas intenciones de Sugawara, de ahí su pésimo comportamiento que lo dejó a puertas de ser expulsado de la subasta; en ese punto todos se encontraban tensos y la elección de Shimizu no ayudó a aligerar el ambiente pues ahora lo que sucediera quedaba exclusivamente en manos del grupo de alfas; sin embargo, Oikawa les dijo que confiaran en que Iwa-chan conseguiría el mejor resultado luego de verlo liderando las conversaciones, después de golpearlos por sugerir un sorteo.
Con los días se dio cuenta que dejando de lado su personalidad no era del todo malo que Kageyama fuera su alfa, aunque al principio pensaba igual que Sugawara, pues si bien exageró al obligarlo a mudarse a un apartamento más adecuado para vivir, consiguió arreglar el asunto de los prestamistas, quienes, como se esperaba intentaron quedarse con el dinero, cancelando completamente la deuda gracias a sus contactos que incluso amenazaron a ese grupo para que no vuelva a acercarse a su familia.
A pesar de sus gritos intentaba corregirlo en lo que se equivocaba, así que no terminaba de entenderlo, ni dejaba de pensar en el motivo por el cuál tenia un omega, Kageyama ya había hecho más de lo que le correspondía sin siquiera tocarlo, hasta ahora en que al fin es su turno de cumplir con su parte, incluso su cuerpo temblaba un poco de la anticipación por lo que había dicho Iwaizumi-san, mas el alfa no daba señales de empezar.
-¡No pongas esa cara idiota, no haremos nada!
-¿Eh? ¿Por qué?-La pregunta se le escapo de la boca antes de darse cuenta.
-¡No preguntes estupideces, no estas listo!-Aunque lo dijo lo más serio posible en realidad era él quien se encontraba nervioso.
-¡¿Cómo que no estoy listo?! ¡Eso sí es estúpido! ¡Acabas de arruinar toda mi preparación mental para este momento!
-¡No sé de qué preparación mental hablas! ¡¿Pero, acaso no dijiste que te obligaron a participar en la subasta?!
-¡Claro que me obligaron! ¡Pero también me hice la idea! ¡Que terminaras siendo mi alfa fue buena suerte y …ugh...-Ya desde antes Shouyou se sentía demasiado agitado pero intento no darle importancia pensando que era un efecto secundario de los supresores.- Estoy bien solo fue un pequeño mareo.
-No parece nada y menos un pequeño mareo, tienes el rostro todo sudado.-Se acercó a tocarle la frente y comprobar si tenia fiebre.-Espera aquí, voy a buscar ayuda, estas ardiendo.
Mientras hablaba abría la puerta para verificar si el grupo ya se había retirado o no para intentar llamarlos de regreso, sin embargo, antes de terminar de abrir la puerta fue empujado por Sugawara que corrió hacia Hinata.
-Eso fue rápido Tobio-chan.
-Cierto, creí que al menos lo llevarías al dormitorio antes de salir huyendo.
Oikawa y Kuroo empezaron a burlarse de Kageyama apenas lo vieron salir por la puerta.
-Ignóralos Kageyama, nos quedamos porque tu amigo preguntó qué hacíamos todos aquí.-Iwaizumi no quería que el otro pensara que los estaban escuchando.
Yamaguchi, quien estaba al lado de Tsukishima, era el amigo al que se refería Iwaizumi y se acercó a saludar.
-Sí Kageyama, nos acabamos de encontrar en las escaleras, pero más importante ¿Cómo está Hinata?
-El idiota tiene fiebre.
No es ninguna sorpresa encontrarse con ellos, fue el mismo Tadashi quien sugirió que Hinata se mudara al apartamento al lado de Kei que se encontraba vacío cuando le comento sobre el cuartucho donde estaba viviendo, el lugar es tranquilo y el encargado, Ittetsu Takeda, es bastante protector con los omegas, hasta aceptó de buena gana que Shouyou se mudara de inmediato luego de contarle su historia.
-Por ahora, lo mejor seria dejar que Suga-san se encargue, le prometimos a Takeda-sensei que no causaríamos problemas.
-Eso me parece muy bien, gracias Yamaguchi.-Sugawara que había salido a decirles que no hicieran ruido fue el que agradeció.
-No pasa nada Suga-san.
-Aun así, de todas maneras voy a pedirte prestado a Tsukishima, necesito ayuda para atender a Hinata.
Kei se limito a chasquear la lengua antes de seguir a Sugawara luego de ver a su alfa incitándolo a ayudar, solo para encontrar al pelirrojo sentado en una esquina con las mejillas infladas refunfuñando sobre lo horrible que es Kageyama.
-Parece que tu alfa es un rey que no puede sentir las feromonas de un omega plebeyo como tú.
Ahora sí las lagrimas de Hinata se escapaban, como ultimo recurso había intentado atraer a Kageyama con sus feromonas, pero este no pareció haberse enterado.
-¡No digas eso Tsukishima! Te recuerdo que estas en las mismas condiciones que Hinata.
Al pelirrojo le tomo unos momentos entender lo que Suga-san quería decir pero por la reacción de vergüenza, que intento disimular Tsukishima, se dio cuenta lo que significaba.
-¡¿Eh?! Pero si Yamaguchi ha estado viniendo prácticamente todos los días, pensé que ya lo habían hecho.
-Tch, solo está siendo considerado debido a que asisto a la universidad.
-Sí, claro, eso me suena muy convincen… yo soy el que estaba actuando mal por favor discúlpame.-Shouyou se estaba riendo de la poco realista explicación de Kei cuando sintió el aire amenazante del otro y prefirió disculparse.
-Tsukishima, te pedí que ayudaras a Hinata a cambiarse de ropa mientras preparo algo para que coma, no que se pusieran a jugar.-Sugawara decidió intervenir al ver que discutian.
Para el momento que Hinata finalmente se quedó dormido el cielo ya empezaba a oscurecer, por lo que Kei imaginaba que ya no encontraría al grupo de Oikawa ni a Kuroo al regresar a su departamento, con eso nada más faltaba que Kageyama y tanto Daichi como Suga también se marcharan; lo que no esperaba para nada era ser recibido por un ligero olor a quemado ni bien abrió la puerta.
De inmediato fue corriendo a la cocina, que era de donde se originaba el olor, para encontrar que, sea lo que sea estuvieron intentando hacer, la mayoría de las evidencias fueron borradas, salvo las tazas de té y envolturas de dulces no quedaba nada aparte de una olla quemada ni rastro de otro utensilio o los ingredientes que utilizaron.
Por otro lado, y contrario a sus expectativas, no faltaba nadie, los que imaginaba que estarían y los que no quería ver, cada uno de ellos evitando hacer contacto visual con él.
-¿Cómo ocurrió todo esto?-Sugawara, que había demorado en reaccionar, hizo la pregunta dirigida exclusivamente a Oikawa ya que era el que se quedaba a cargo cuando él no estaba que le pedía explicaciones.
-¡Fue Kunimi-chan!-Tooru no perdió tiempo en culpar a Kunimi.-Se suponía que ayudaría a Pecas-kun a preparar un postre y quemó los ingredientes.
-¡Fue tu culpa Mierdakawa, si hubieses hablado apropiadamente con Kunimi esto no hubiera sucedido!-Iwaizumi regaño a Oikawa por no decir las cosas como en realidad sucedieron y limitarse a culpar al otro omega.
-¡¿Qué?! Fue él quien empezó a hablar de Ushiwaka y luego Kuroo-chan mencionó lo de la investigación.-Oikawa dejó escapar un chillido indignado por la intervención de Hajime.
-Sí y yo solo hablaba de cómo Kenma decidió teñirse el cabello, no tengo nada que ver con tus problemas Oikawa.-Tetsurou empezó a defenderse ni bien fue mencionado.-Además, como tu Iwa-chan me informo quienes son los que me están investigando asumí que todos aquí estaban enterados.
-¡Mientes! Apenas si mencionaste lo del cabello de Kenma-chan.
-Bueno lo otro lo recordé después, no es un crimen hombre ya deja de culparme.-Al ver que nadie, ni siquiera Sugawara y Tsukishima, que no entendían todo el asunto, creían una sola palabra, Kuroo decidió dejar de actuar como si de verdad fuera inocente y terminar de decir lo que tenia planeado cuando estuvieran todos presentes.-Hablando de recordar, ahora que te veo Suga-chan recuerdo que por las características de esa amiga que buscas…
-Tenga cuidado con sus palabras Kuroo-san.-Koushi que entendió que se refería al motivo por el cual participó en la subasta no iba a permitir que jugara con ese tema.
-Tranquilo Suga-chan estoy siendo serio al respecto, simplemente que la única que coincide con la descripción es una que intentó robar no solo dinero, también la lista de autoridades con las que tenemos varios acuerdos; esa mujer puso en peligro a Nekoma y descubrimos después que fue enviada por el grupo Nohebi.
-¡No, ella no pertenecía a ningún grupo!
-¡Tranquilízate Suga! No importa lo que Kuroo diga debes mantenerte calmado.-Sawamura sujetó a Koushi que se estaba poniendo histérico.
-Daichi ¿Sabías de esto?
-No, yo también recién me estoy enterando, pero dijiste que ella tenia demasiadas deudas ¿Cierto?-Sugawara se limito a asentir.-Si ese grupo le ofreció cancelar la deuda a cambio de la información es probable que aceptara.
-¿Entonces qué pasó? ¿En dónde está ella?
-Por eso siempre digo que soy una buena persona.-Tetsurou respondió la pregunta aunque Suga no lo miraba.-Lastima que el viejo Nekomata no lo es, como una demostración de lo que les ocurrirá a todo ese grupo si vuelven a intentar algo semejante ella fue subastada en el mercado negro.
Esta vez el rostro de todos se oscureció, claro que han escuchado rumores de ese evento, y si bien algunos de esos rumores se mezclaron con las subastas ilegales de omegas, las que hablan de mutilación e incluso venta de órganos sólo le pertenecen a estas en la que no existe salida.
-Si lo que dices es cierto.-Iwaizumi se levantó de su sitio y miraba directamente a Kuroo.-Entonces el superior de Makki también debe saberlo.
-Oh ¿Ya te diste cuenta Iwa-chan? Sí, lo saben y aún así no les importaba lo que les sucediera a Oikawa y Sugawara si eran descubiertos.
Hajime apretó fuertemente sus manos y después de unos segundos de intentar calmarse se despidió de los demás llevándose con él a Tooru y Kunimi.
Con el actual estado de animo de Koushi le resultaría imposible seguir cuidando a Hinata, por lo tanto Daichi le pidió el favor a Tsukishima, sin embargo, Kageyama se opuso e insistió en ser él quien cuidara a Shouyou, al ser su alfa se aceptó de inmediato la idea y se despidieron.
Los últimos días Kageyama no ha dejado de pensar todo lo que terminaba enterándose, empezando por el caso donde los prestamistas querían agarrarse el dinero de Hinata manteniendo la totalidad de la deuda, si no era por la intervención de Iwaizumi no hubiesen solucionado rápidamente ese problema.
En realidad, fue el mismo Iwaizumi quien se ofreció a ayudar debido a que un tema similar sucedía con Kunimi, en su caso la deuda era por la ludopatía de su padre, razón por la cual originalmente se acercó a Oikawa y al enterarse que este mintió era imposible no enojarse.
-¿Y Suga-san?-Hinata ya había despertado y en lugar de sorprenderse de verlo le preguntó por quien consideraba era el único que faltaba.
-Tuvo un percance y se fue.-Tobio iba a empezar a explicarle cuando se dio cuenta de un detalle.-¿Tomaste tu medicamento?
-¿Eh? ¡Ah!Sí, cuando desperté me di cuenta que mi celo había regresado, aunque no tan fuerte como antes solo me duele la cabeza, aún así tome un supresor pero parece que no está haciendo efecto.
-Es porque la dosis de los supresores que estas usando es demasiado baja y ya no hace efecto, tienes suerte que mi resistencia sea alta ¿Sabes? Eso fue peligroso horas antes cuando nos dejaron solos. Además, eso me sigue molestando-Kageyama sujetó fuertemente la cabeza de Hinata.-¿Cómo es posible que entraras en celo después de ver a un alfa dominante que no era yo?
Antes de que empezara el celo de Hinata, cuando todavía estaban en medio de las compras de Sugawara, fueron detenidos por un conocido de Oikawa, por la forma como reaccionó al verlo los demás se dieron cuenta que se generaría un problema, este se puso a la defensiva y le dijo que se fuera de inmediato.
Esa persona, un alfa dominante, que a diferencia de Kageyama o Bokuto que la mayoría de las veces los reconocían por la familia a la que pertenecen, a Ushijima Wakatoshi lo vieron dando entrevistas en distintos medios comunicación por lo que lo reconocieron de inmediato; incluso Hinata entendió que se encontraba ante una persona importante y no debía hacer nada imprudente.
-¡Espera, lo estas entendiendo mal Kageyama!
-¡Habla!
-Después que Oikawa-san le dijo a ese alfa que se fuera, él nos dio una mirada y asintió diciendo que pronto tendrían tiempo para conversar y se fue.
-Sí, Iwaizumi-san dijo que él se encargaría de ese tema.
-Bueno, la cosa es que mientras se iba estaba pensando que…yo.. tuve buena suerte al conocerte…y antes de que me diera cuenta la temperatura comenzó a subir… fue totalmente diferente a lo que estoy acostumbrado cuando empieza mi celo y cuando me di cuenta de lo que era Suga-san ya me había inyectado el inhibidor de emergencia ¡Como dije, pensaba en ti Kageyama!
El rostro de Shouyou no podía estar más rojo después de soltar esas palabras y el rostro de Tobio se encontraba en una situación similar, para disimular intentó cambiar de tema fingiendo una tos.
-Te tiene que revisar un medico para conseguir una receta con una dosis adecuada, por ahora te acompañare hasta la mañana así que primero tomare una ducha y luego pediré comida, si quieres algo dímelo de una vez.
-¡¿Te acabo de contar algo muy vergonzoso y tú hablas de comida?! ¡¿Qué pasa con mis feromonas?! ¡¿Cómo puedes estar tranquilo?¡ ¡¿Acaso no sientes nada?!
-¡Si tanto lo necesitas voy a ayudar a aliviarte pero ya deja de insistir que vas a terminar arrepintiéndote!
Tal como Tobio había dicho antes su resistencia era alta y ayudaba que las feromonas del otro no eran fuertes, desde que se conocieron lo había notado, más bien era un aroma sutil de flores que no lograba identificar del todo pero que tampoco ponía demasiado esfuerzo en recordar, solo sabia que le agradaba; sin embargo, con tanta insistencia su paciencia ya estaba desmoronándose y había empezado a ceder, unas palabras más y dejaría de pensar por completo.
-¡No voy a arrepentirme, si te lo estoy pidiendo tanto deberías ya haberte dado cuenta!
-¡Esta bien¡ Te felicito, has alcanzado mi limite y a partir de este momento no voy a escuchar nada de lo que digas.-Mientras hablaba el alfa empezó a desvestirse, ya no encontraba razón para seguir negándose.
-Espera Kageyama ¿Qué exactamente planeas hacerme? Porque tu cara da miedo en estos momentos ¿Sabes? Y además ¿No dijiste que tomarías un baño y pedirías comida? Que tal si hacemos eso primero y nos calmamos un poco ¿Si?
-Muy tarde.
