Notas Oscuras


Disclaimer: Esta historia no me pertenece, es una adaptación para el universo. Espero que les guste.

Adaptación © Fandom Naruto

Naruto © Masashi Kishimoto

Notas Oscuras © Pam Godwin


6.

SASUKE

Mientras Sakura se aleja rápidamente por el pasillo, no mira atrás, no le interesa encontrar mi mirada. Pero sus pasos frenéticos me dicen suficiente. La afecto. No mi comportamiento profesional pero sí mi presencia masculina. La aterrorizo.

Una amplia sonrisa cruza mi boca.

Separados por la longitud del pasillo, todavía siento el que pasaría si hubiera fuego entre nosotros. Sé que nos imaginó juntos cuando la acorralé contra la pared. Estoy seguro que sintió el intercambio de poder, incluso quizás lo detestó, ya que tartamudeó mientras inhalaba y sus pupilas se dilataban. Pero aun así, esperó mi permiso para irse.

Saber eso, verla correr, la vista de su curvado cuerpo moverse inocentemente, todo eso despierta las necesidades de depredador dentro de mí. La necesidad de cazar.

Pero no lo haré. No aquí. Nunca. Respiro y espero que mi erección reciba el mensaje.

Para el momento que desaparece girando en la esquina, me recuesto contra la pared.

Es exactamente el tipo de mujer por la que soy atraído. Una que se da a la fuga cuando es cazada y revive cuando es atrapada. Que se inclina frente a los golpes y pide aceptación de su humillación. Que muerde la pesada mano solo para derretirse alrededor de la empuñadura cuando corta su aire.

Le demandé honestidad, no excusas locas, ni mentiras, y esperaba que retrocediera, desobedeciera o me dijera que me fuera al diablo. Pero no lo hizo, no pudo. Ese fue el momento en el que me di cuenta que era su naturaleza darme lo que quiero. Cuando expuso los vergonzosos detalles de su pobreza, ofreciendo su vulnerabilidad para que yo me burlase, el cielo me ayudó, fue hermoso, trágico y seductivo, una trinidad de tentación.

Un latido codicioso apretó el frente de mis pantalones, pero la reacción significa una mierda para la situación. Es simple, en serio. Quiero sexo. Sexo morboso y pervertido. Nada más. Tan herido y furioso como estoy por mi último error, soy incapaz de avanzar, incapaz de dejar ir a Shizune. Pero también soy lo suficientemente vicioso en mi resentimiento y vengativo para follar a tantas mujeres como sea posible con la brutal dominancia que Shizune implora y ya no puede tener. Quizás ella se asfixie en sus celos venenosos.

Lo cual convierte a Sakura en un gusto tentador. Puedo darle exactamente lo que necesita. Puedo entrenarla, deshumanizarla y profanarla y ella me dejaría porque la redención es el material de su sexualidad.

Pero también podría perderme en ella porque es el tipo de mujer por la que cometo errores. Excepto que no es una mujer.

Estando en último año de preparatoria, al menos tiene diecisiete años, la edad legal de consentimiento. Pero todavía es una niña, diez años menor que yo, y el comportamiento sexual entre profesor y estudiante es castigado con la prisión, independientemente de la edad.

El conocimiento está bajando a la realidad, desanimando mi polla y haciendo esto un infierno más fácil para mantener mis manos alejadas.

De regreso en el salón de clases, los estudiantes me bombardean con preguntas sobre la escala cromática y el círculo de quintas. Lentamente mi obsesión con Sakura se desliza al fondo de mi mente.

Hasta que la puerta se abre y sus verdes ojos me encuentran instantáneamente.

Continuo la lección mientras se acomoda en su escritorio, su labio superior brillando con labial. No le doy más que una segunda mirada de reojo. Soy el adulto aquí, el que tiene el control de nuestras interacciones.

Ignorando mi fascinación por ella, pretendiendo que no quiero devorarla con mi mirada, estableciendo comportamientos apropiados. Estoy aquí para enseñarle, y eso no incluye instrucciones de cómo chupar mi polla adecuadamente.

Para ser honestos, a pesar de mi lamentable final como Director de la Escuela en Shreveport, estoy emocionado de estar de nuevo en el salón de clases. Nada me llena más que el sentimiento de pertenecer como estar parado frente una audiencia absorta y dirigir la atención con el sonido de mi voz. Este no es un trabajo. Es un uso respetable de mi necesidad de influenciar y dominar, un lugar donde puedo disciplinar la debilidad, moldear mentes confiadas e inspirar estudiantes con mi pasión por la música.

Mis venas golpean con energía a medida que escucho a la clase discutir por la aplicación de una sexta nota invariante. Me siento a horcajadas en una silla al frente de la habitación, asintiendo en apoyo e interviniendo únicamente cuando se van del tema. Me buscan por conocimiento, tiemblan frente a mi guía y lo disfruto.

Esta es la razón por la que no peleé para mantener mi trabajo en Shreveport. Necesito esto... la libertad de dejar toda la mierda administrativa atrás y enfocarme en mi amor por la enseñanza.

La discusión de la clase aumenta el volumen, voces chocando, mientras el debate se presenta sobre el uso de la serie de tonos. Estoy a segundos de interrumpir cuando Sakura se involucra.

—Chicos, su relación de tonos es estereotípica. —Junta sus cejas—. Pero todavía pueden obtener algo estremecedor de la música. —Rápidamente respalda su punto con ejemplos validos del Concierto de Violín de Schienberg.

Ni una vez hace referencia al libro. Ni incluso cuando cita composiciones ornamentales en orden opus. La clase la escucha atentamente y para el momento que suena la campana, ha persuadido el debate brillantemente.

Me encuentro a mí mismo... impresionado. Conoce el material, casi tan bien como yo. Si toca el piano con la misma aptitud, tendré que castigarla solo por hacerme sentir tan malditamente enamorado.

Sus ojos me encuentran mientras la clase se reduce. Cinco estudiantes se quedan pero estoy demasiado concentrado en uno para notar a los demás. Hay algo reconocible en su mirada. ¿Desconfianza? ¿Acusación?

Abuso. Lo que sea que está exponiendo es ofensivo y obsesionante.

Endurezco mi mirada como un reto silencioso. Aleja la mirada, sus labios humectados rozándose con frenesí mientras supervisa a sus compañeros.

Tres chicos y dos chicas componen los pianistas de último año en Le Moyne, incluyendo al maldito hípster, Iwashi Tatami. Se movió de asiento entre clase, sentándose más cerca de Sakura dejando una fila entre ellos.

Dejaré que eso continúe tan pronto como él no la mire, ni una jodida mirada de reojo.

Ya que los archivos de los estudiantes no llegaron a mi escritorio hasta la hora del almuerzo, no he tenido la oportunidad para leerlos. Pero sé que al final de mi horario la clase sería un grupo íntimo.

Los beneficios de tener una matrícula cara son muchos, todos ilustrados en el brillante folleto de Le Moyne con una página entera dedicada a su proporción 1:5 profesor-alumno.

— ¿Entonces así es como lucen los mejores pianistas de Le Moyne?

—Pongo duda en mi voz, dejando claro que tendrán que probarse a sí mismos—. ¿Creen que tienen lo que hace falta para convertirse en virtuosos, compositores, profesores de piano... algo más que un mocoso hijo de mami privilegiado y engreído?

Excepto Sakura. Sus ropas y zapatos andrajosos, su incapacidad para comprar libros, nada sobre ella huele a privilegio. ¿Cómo hace una chica de un vecindario pobre para aterrizar aquí? Es bizarro. Y llamativo.

Forzándola a salir de mi mente, paseo a lo largo de las filas, mis manos detrás de la espalda, y estudio a cada uno de los cinco estudiantes sin registrar futuros individuales. Me interesa una mierda como lucen. Estoy buscando espaldas rectas, labios entre abiertos, y miradas de alerta.

Cinco pares de ojos me miran, sus cuerpos inclinados para seguir mis movimientos, respiraciones entrecortadas, esperando mientras paso por cada escritorio. Tengo su atención.

»Pasaremos tres horas diarias juntos, todos los días, por el resto del año. Teoría de la Música, Seminario de Piano, Clases Especializadas en Presentaciones, y para algunos de ustedes, lecciones privadas... Esto es por lo que mami y papi desembolsaron los grandes billetes. —Mi caminata sin prisa termina al frente de la clase—. No mal gasten mi tiempo y no desperdiciaré el dinero de sus padres. No me tomen en serio y seriamente joderé su posible futuro. ¿Estamos de acuerdo?

Casi puedo olor la mezcla de miedo y respeto en el silencio que sigue.

»Hoy no les voy a dar una lección, ni los pondré en el banquillo de un piano. —Miro los archivos de mis estudiantes sobre mi escritorio—. Usaré las próximas horas para conversar personalmente con cada uno de ustedes.

No piensen en esto como una entrevista. Solo una breve reunión para ayudarme a conocer sus historias y logros académicos.

Sin permiso, mis pensamientos se lanzan a Sakura y todas las formas en las que no puedo conocerla. Deslizo una mano sobre mi cabello, evitando el pinchazo de su mirada. Estoy inquieto por hablar con ella de nuevo, por saber cómo una chica de Treme consigue dinero para pagar una de las más caras instituciones en el país.

Tal vez no quiero saber.

Pero sé que necesito un momento para reunir un poco de maldito autocontrol.

»Señor Tatami, empezaré con usted.

Guardaré la tentación para el final.


Bueno, nuevo capitulo uwu.

Espero que les guste y comente su parte favorita.

Parece que Sasuke quedo impresionado con Sakura uwu.

Bueno, cada día las cosas se ponen intensas entre ellos.

En cada capitulo iremos sabiendo mas de Sakura y Sasuke.

Nos leemos en los próximos capitulos.

Hoy ay doble capitulo, espero que les guste.