No poseo los derechos de autor. Los personajes pertenecen a asombrosa SM y a la saga The Dark Knight. La historia es de la fabulosa Half Of My Soul. Yo solo me dedico a traducirla y divertirme.

I don't own the copyright. The characters belong to the amazing SM and the The Dark Knight Saga. The story is from the fabulous Half Of My Soul. I just translate and have fun.

Agradecimiento especial a mi hermosa y nueva Beta (: Todas mándenle un enorme beso a Nadeshiko Himuro! ¡Gracias por darle el visto bueno a mis locuras! (:

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Bella miró a Renee, y luego a Oswald.

— Es un riesgo que estoy dispuesta a correr. — Bella corrió hacia Oswald, pero se giró disparando al hombre que tenía aprisionada a Renee. Le dio justo en el pecho, y uno de sus hombres blanqueó su costado cuando continuó su camino hacia Oswald.

— Saquen a mi madre de aquí. — ordenó y se dejó caer al suelo para cubrirse. Oswald estaba intentando abrirse camino hacia la salida, pero Bella le disparó en el pie, logrando que él se derrumbara por el dolor.

Siendo tan pequeño y, con su deformidad, él comenzó a alterar y patalear como un pingüino. Y todo lo que Bella tuvo que hacer fue tomarlo del pie para someterlo.

Los ojos de Oswald se abrieron cuando ella puso un pie sobre su cuello.

— Tu y yo estamos muy lejos de terminar. — murmuró ella. Un pinchazo de dolor en su brazo le recordó dónde estaba, y miró hacia la fuente del dolor, notando que alguien le había disparado.

Levantó la vista, y sin parpadear siquiera, le disparó a la primera persona que vio. Entonces, apuntó su arma hacia Oswald.

— Haz que se retiren. — presionó ella contra el suelo, manteniendo su arma contra su cabeza.

Oswald levantó una mano, poniendo un silbato en su boca. El chillido hizo que todos se detuvieran y lo miraran.

— Se acabó. — los hombres de Oswald se rindieron, y Bella esperó a que la amenaza desapareciera.

Ella mantuvo su agarre sobre él, arrastrándolo hasta el centro de la habitación. Dejó que cayera desmadejado en el suelo y usó su pie para darle la vuelta.

Bella cargó su arma.

— Ya sabes lo que dicen, ¿ojo por ojo?

Oswald intentó alejarse de ella lo mejor que pudo.

— Por favor, no lo hagas. Puedo trabajar para ti, puedo darte cualquier cosa que desees.

— Lo que deseo está muerto. — Bella inclinó la cabeza.

— ¡Tengo el antídoto! Lo juro. Lo traeré para ti. — Oswald mantuvo sus manos hacia arriba.

— No, dile a uno de tus hombres que lo traiga. — Bella presiono más su pie contra la garganta del Pingüino. Oswald asintió, señalando a uno de sus hombres. — Ve, uno de los míos te acompañará. — Bella hizo una señal a uno de sus propios hombres para que lo vigilara.

— Es hidroxocobalamina. Necesita ser suministrada en sus venas antes de 24 horas.

Bella apretó los labios, observándolo de cerca.

— ¿Por qué matarlo? — preguntó ella, inclinando la cabeza.

— ¿No es obvio? Es el hombre más trastornado en Gótica. Con él fuera, cualquiera podría tomar el imperio. ¿Sabes lo difícil que es contratar a un policía corrupto? No es posible. Joker ya los tiene a todos en su nómina. Joker maneja esta maldita ciudad. No me digas que realmente te importa.

Bella arrugó la nariz, mirando hacia aquel hombre.

— No. Lo amo. — ambos se miraron por un momento.

— Lo tengo. — dijo uno de sus hombres, Bella le dio una mirada hasta su mano, el frasco con liquido café se agitaba.

— ¿Estás seguro? — preguntó Bella, mirando a Oswald a los ojos.

— Positivo.

Bella asintió.

— Gracias. — apretó el gatillo. Arrugó la nariz cuando la sangre le salpicó las manos y la ropa, llenando por completo sus zapatos, tomó una respiración. — Quiero ir a casa. — murmuró, alejándose del cuerpo.

Ella caminó hasta las puertas por las que habían entrado, deseando salir de aquel lugar.

— ¿Qué quiere que hagamos? — preguntó uno de sus hombres.

— ¿Tu qué crees? — declaró ella por sobre el hombro. Ignoró el sonido de las armas siendo descargadas en una lluvia de disparos, e ignoró a las mujeres que salieron corriendo, pasando al lado de ella tan rápido como podían, escapando de la mansión.

Entró al auto, encontrándose con el rostro de Santiago.

— ¿Dónde está? — quiso saber Bella.

— En el helicóptero, de camino a casa. Joker no tenía ningún plan para esto. — Bella miró el pequeño frasco.

— Yo sí. Manda a alguno de los chicos que consiga una máquina intravenosa, gotero, y todo, incluyendo un electrocardiograma. Maté a Oswald. — miró al suelo, mordiéndose el labio.

— Hiciste lo que tenías que hacer. — Santiago puso una mano sobre su pierna.

Bella respiró hondo.

— Ni siquiera parpadee. No dudé. No lo maté porque estaba en peligro. Lo maté porque mató a Joker, y no pensé más allá de eso, ni siquiera puedo sentir remordimiento. Si esto no funciona... — tomó aire, pasando una mano por su cabello.

— Funcionará. Joker tiene fe en ti.

Bella se humedecido los labios, de pronto secos. Miró hacia Renee, quien se había quedado dormida.

— ¿Cómo está? — preguntó Bella.

— No estoy seguro. — Santiago se encogió de hombros.

Bella se movió al frente, limpiando la sangre de la frente de su madre.

— Que extraño. — pasó los dedos por uno de los moretones debajo de su ojo, mirando su mano. — Esto es maquillaje. — Bella miró hacia abajo, con sus ojos de pronto muy abiertos.

Levanto el arma al mismo tiempo en que Renee levantaba la suya.

– ¡Esto es por Phil! — lloró Renee.

Bella disparó primero, y está vez si cerró los ojos, las náuseas devolvieron su estómago. Miró hacia otro lado, su mano temblaba.

Santiago le quitó el arma de las manos, y abrió la puerta, aventando el cuerpo de Renee fuera del auto. Él hizo las llamadas, ordenando exactamente lo que Bella deseaba, y el equipo de limpieza se encargó del cuerpo.

El resto del camino pasó en silencio, y Bella se sentía muy cerca de perder la cordura. Su cerebro intentaba procesar diferentes emociones a la vez, incapaz de seguir el paso. El luto y el entumecimiento la llenaron y la condujeron a un camino de insensibilidad, combinado con el hecho de que acababa de asesinar a su madre, a un hombre, el arrepentimiento estaba al final del profundo pozo, lo suficiente para que no le importara.

Era un dolor vacío, uno del que no se sentía preparada para afrontar. El agarre que había mantenido tan fuertemente a su propia moral se le estaba haciendo imposible.

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La determinación era lo único que llenaba el corazón de Bella cuando llegaron a casa.

— Santiago, quiero que administres el antídoto mientras yo comienzo el RCP.

Santiago siguió a Bella, y entraron a su base de operaciones, yendo directamente a la habitación de Joker. Bella le tendió a Santiago el antídoto, y comenzaron a prepararse.

Bella miró a Joker con lágrimas en los ojos. Se subió a la cama, se sostuvo de él con desesperación.

Comenzó con la presión en su pecho, contando. Realizó el proceso algunas veces, antes de mirar a Santiago.

— Hazlo. — Santiago inyectó la hidroxocobalamina y Bella continuó. — Vamos, bastardo cabeza dura. — exclamó.

— Bella... — comenzó Santiago.

— ¡No! No me detendré hasta que esa máquina comience a hacer pitar.

Santiago le tomó la mano, deteniéndola. Bella alzó la mirada, siguiendo su mano cuando alcanzó algo en el bolsillo de Joker.

— Sobresalía, mira lo que tiene escrito. — le dio la vuelta para que pudiera leerlo.

Inyectar al corazón.

Bella la tomó con prisa, quitando la tapa con los dientes antes de apuñalar lo en el corazón, inyectando el líquido verde hasta que desapareció.

Bella se sentó, muy quieta, mirándole el rostro.

Nada.

— ¡Maldita sea! — gruñó ella, golpeando su pecho. Golpeándolo de nuevo, con el puño cerrado la siguiente vez. — ¡No puedes DEJARME!

Bip... Bip... Bip...

Bella se detuvo, mirando hacia el electrocardiograma.

— Tiene pulso. — susurró bella, mirando al rostro de Joker. — ¿Joker? ¿Puedes oírme? — ella apretó los labios, tragando.

— Dale algunas horas. — aconsejó Santiago, ayudándola a bajar de la cama.

— Estaré en mi solárium. Llámenme si algo pasa.

— Lo haremos. — asintió Santiago.

Bella tomó su laptop y caminó hasta el solárium. Estaba oscuro, siendo que era muy temprano por la mañana, así que encendió una lámpara para que iluminara todo suavemente. Se sentó en la mecedora, abriendo su computadora.

Comenzó a buscar por Phil Dwyer. A la vez que Charlie había desaparecido, comenzaron extraños asesinatos en Florida. Las víctimas habían sido frenadas de su sangre y tenían marcas de mordeduras en sus cuellos. La policía local había pensado que se trataba de algún loco con fetiches vampíricas. Uno de esos cuerpos había sido Phil.

Bella pasó el resto de la mañana leyendo todo lo que había podido encontrar. Lo único que no lograba entender era cómo Renee había llegado hasta Oswald y si tenía algún conocimiento acerca de los vampiros. No tenía idea de por qué Renee conectaría los asesinatos con ella. Cerró su computadora, frotándose los ojos.

Dejó todo en su lugar, apagando la lámpara antes de salir. Y, antes de encaminarse a la habitación de Joker, tomó su kit de primeros auxilios, la adrenalina del día anterior estaba disolviéndose.

Uno de los chicos la ayudó a sacar la bala de su brazo y a venderlo. Una vez que terminaron, decidió entrar por fin a la habitación de Joker, cerrando la puerta detrás de ella.

Se descargó en la puerta, respirando pesadamente. Joker seguía inconsciente, y Bella revisó sus signos vitales lo mejor que pudo. Mientras fuera capaz de escuchar el latido del corazón de forma estable, sería suficiente.

Se subió a la cama hasta llegar a su lado, recargo la cabeza sobre su hombro.

— Creo que te estás metiendo debajo de mi piel. — susurró ella, cerrando los ojos.

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Algunas horas pasaron cuando Bella se levantó al ser sacudida. Abrió los ojos con sorpresa para encontrarse con Joker sobre ella, apuntando a su sien con el arma.

Ella le tomó las muñecas, hablando lenta y calladamente.

— Joker... soy yo. Necesitas estar tranquilo y relajado. Estas algo delirante justo ahora por la hidroxicibalamina, pero todo está bien. Soy yo... solo yo. — intento hacerle entrar en razón, mirándolo a los ojos. — Enciende la luz para que puedas ver. — aconsejo ella.

Ella dejó salir un gruñido cuando él presionó con más fuerza el arma contra su cabeza. Él se inclinó, encendiendo la lámpara, mirándole claramente. Ella mantuvo las manos visibles, tragó pesado.

Joker la miró detenidamente, su cerebro poniéndose al corriente de todo de forma lenta.

Y el zapato le quedó.

Solo quiero corromper cada pulgada de su cuerpo.

Mi principal prioridad es mantenerte satisfecha.

Aprendes y deja de importarte.

Mi chica traviesa.

Toda... tuya...

Yo... me preocupo por ti.

— ¿Joker? — preguntó Bella, sentándose lentamente.

Joker retiró el arma, tomando el rostro de Bella. La besó lentamente, un murmullo de satisfacción abandono sus labios mientras se alejaba. Bella recorrió sus brazos expuestos con las manos, desabotonando su camisa. Descansó su mano sobre su corazón, sintiendo su latido. Llevó dos dedos hasta su cuello, logrando sentirse pulso.

— ¿Cómo te sientes? — preguntó ella, mirando su rostro de cerca.

— Me siento bien, ¿podrías parar? — él le tomó las manos, sosteniéndolas.

— Solo quiero asegurarme... — Joker la cayó con un nuevo beso, apretándola contra la cama.

— ¿Podrías callarte? — murmuró él contra sus labios, metiendo las manos entre ellos. Tomó el ligero top que Bella usaba, rompiéndolo.

— De acuerdo. — respiró ella contra sus labios, una sacudida le recorrió la espalda cuando él pasó las manos por su estómago.

— Realmente odio la ropa. — gruñó contra su oído, y Bella le ayudó a deshacerse de sus pantalones, Joker no perdió más tiempo con juego previo o manoseos. Él quería lo que quería, y ella siempre estaba lista para él.

Bella le ayudó con los pantalones, y Joker no se molestó en quitárselos por completo antes de hundirse en su interior. Ambos vinieron ante el contacto.

Bella envolvió su cuello con los brazos, sus pequeños gemidos y gruñidos lo estaban volviendo loco.

— Empápame. — le apuntó él, sus manos la tomaron por las caderas, dejando cardenales a su paso.

Bella meció las caderas y Joker inclinó la cabeza, dejó varios chupones por todo su cuello. Empujó el sostén hacia arriba, succionando un pezón en su boca. Bella gimió, arqueándose ante él.

Bella tembló cuando se corrió, besó su cuello cuando sintió que él también se corría, sin querer dejarlo ir. Joker les dio la vuelta, dejó que Bella descansara su cabeza sobre su pecho, encima de él.

Joker pasó su mano por el suave brazo de Bella, alzando la vista al sentir el vendaje.

— Es una herida superficial. Yo... uh... mate a Oswald.

Joker la miró.

— Terminaste el trabajo.

Bella se apretó más cerca de él, respirando suavemente.

— No sentí nada. Tú te habías y... no me importó. Es... — Bella respiró, cerrando los ojos.

— ¿Qué sucedió? — preguntó él, un poco fastidiado de no haber podido matar a Oswald él mismo.

— Hice que se rindiera. Cuando me dio lo que quería, lo maté. Tenía a mi madre. La cosa es que... nosotras nunca fuimos cercanas. Eres todo lo que me importa ahora, era un riesgo que estaba dispuesta a correr. Y, para hacerlo peor, tuve que matarla.

Joker inclinó la cabeza.

— Interesante desarrollo. ¿Por qué?

— Era ella o yo. — susurró Bella.

Joker los cambió, haciendo que Bella le mirara directamente.

— En esta línea de trabajo, eres tú o ellos. Yo te he dado todo para asegurarme de que siempre seas tú. No hay lugar para pensar en otros. Piensa en ti y solo en ti misma. Si no lo haces, tendrás una debilidad, y entonces morirás. Él hizo su movimiento al cambiar mi perfume, pero yo siempre tengo un plan. Tienes que estar tres pasos adelante, Cenicienta. Hazles creer que mostraste todas tus cartas, y cuando piensen que todo está dicho... boom... — él besó su cabello, pasando su mano por su muslo. — Las cosas van a ponerse un poco movidas, dulzura. Estoy seguro que algunos de sus hombres escaparon antes de que pudieran terminar el trabajo.

Bella movió la cabeza, sus cejas frunciéndose.

— Entones, ¿habrá personas que querrán ponerte a prueba?

Joker asintió.

— Todo es un gran juego, y tarde o temprano... Batman se convertirá en el ratoncito que busca el queso. — Joker inclinó la cabeza. — ¿Sabes lo que necesitas? Tu propia reputación.

Bella rodó hasta quedar sobre él.

— Cruzaremos ese puente cuando lleguemos. Justo ahora, necesitas descansar, y yo... quiero jugar al doctor... así que, ¿qué te duele?

Joker sonrió.

— ¿De dónde viene todo esto? Sabía que eras una zorra...

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Después de algunos días en los que Joker se recuperó, un criminal que solía ser importante algún tiempo atrás, tuvo que asegurarse de que los rumores eran ciertos.

Su nombre era Vinny. Vinny siempre tenía mujeres revoloteando a su alrededor, y esa fue la primera cosa que Bella notó.

Su conocimiento de psicología parecía comenzar salir a flote en cuanto Vinny apareció en la habitación, con dos rubias enroscada a su alrededor.

Joker ya tenía su trono preparado. Bella había decidido ser una buena anfitriona y preparar algunos sándwiches. Se detuvo por un momento, apenas salió de la cocina, alzando una ceja ante la fea rubia sentada en el regazo de Joker.

Bella podía ver la irritación en la cara de Joker cuando esta se sentó, pero no hizo nada por alejarla, tampoco.

Bella gruñó debajo de su aliento y colocó la bandeja de bocadillos frente a Vinny. Le dio una mirada seria a Joker, ardiendo por dentro cuando vio la pequeña sonrisita burlona apenas perceptible.

Sus mejillas enrojecieron y cruzó los brazos sobre el pecho. La rubia solo río, y le dio unas palmadas a la pierna de Joker.

Bella no estaba vestida como comúnmente lo hacía, pero estaba presentable, con una falda negra que flotaba a su alrededor, y una blusa de mangas cortas. Asumió que la chica era una de esas rubias idiotas.

— Muévete. — ordenó Bella, su irritación estaba tomando lo mejor de ella. La rubia dejó de reírse, mirando a Bella con sorpresa. Joker solo la miró, sin querer perderse lo que Bella haría. — Bien.

Joker bajó los ojos mientras Bella se retiraba el cabello de su hombro con un movimiento de su mano. Se volvió hacia Vinny. Caminó hacia él, sentándose en su regazo.

— Wow, hola. No sabía que tu servidumbre fuera tan amigable. — dijo Vinny.

Bella se mordió la mejilla para detener la carcajada que amenazaba con salir. Se encogió mentalmente de hombros ante el pensamiento de la posible consecuencia de su comportamiento, y miró el rostro de Joker

Si él quería jugar, ella lo haría con gusto.

Joker apenas dejó pasar dos segundos antes de empujar a la rubia de su regazo.

— En serio me estas irritando. — tronó Joker con furia.

Bella se carcajeó.

— ¿Oh? No te vi irritado por la rubia en tu regazo. — le retó.

— ¡Oye!

Bella descartó a la rubia con un movimiento de muñeca, se levantó del regazo de Vinny.

— Quiero decir, ella estaba por todas partes, sobando tu pierna con su manicura francesa. — espetó Bella.

— ¿Esto es algo así como un juego previo...? — comenzó a decir Vinny.

— No lo es, guárdate la polla. Y lárgate de aquí, ya que estamos. — respondió Bella, sus ojos continuaban mirando a Joker.

— Escucha, perra... — dijo Vinny, comenzando a ponerse de pie.

— Un paso, y te vuelo los sesos. — declaró Bella, girándose para encarar a Vinny. Ella se perdió la mirada excitada de Joker, el cual se puso en pie acercándose a ella, jalo la cinturilla de los pantalones de Bella para sacar el arma que siempre llevaba.

Envolvió sus brazos en su delgada cintura, besando su cuello.

— Siéntate. — ordenó Joker, agitando el arma en el aire. Vinny levantó las manos, sentándose de regreso.

— Primero que nada, no me llames perra. Segundo, no soy la servidumbre, soy su amante. — los brazos de Joker se apretaron un poco más alrededor de ella, besando la parte trasera de su oído.

— ¿En serio? ¿Te besas con un hombre que se viste de payaso? — la voz nasal de la otra rubia casi hizo que los oídos de Bella comenzaran a sangrar, y Joker le pasó el arma a Bella, mirando cómo su chica florecía ante sus ojos.

— ¿Cuál es tu nombre? — preguntó Bella en su lugar, saliendo de entre los brazos de Joker.

— Mikayla. — respondió ella. Bella murmuró algo, mirando a Mikayla de arriba a abajo, prestando atención a su vulgar vestido corto con diseño de manchas de chita.

— Acércate. — Mikayla frunció el ceño en su dirección, pero se puso en pie de todas formas. — Acércate, no muerdo. — murmuró Bella, con una pequeña y malvada sonrisa. Makayla caminó unos pasos, deteniéndose a unos metros de Bella. La castaña se acercó un poco más, haciendo algunos círculos alrededor de Mikayla antes de detenerse a su lado. — Tienes razón, no me beso con él. — recorrió el bazo expuesto de Mikayla con el cañón de su arma, miró hacia Joker. — Me lo follo.

Empujó a Mikayla hacia un lado mientras Joker caminaba directamente hacia ella, comió cuando este la tomó por la blusa, besando sus labios con vigor.

— ¿Es así como jugamos ahora? — murmuró él, regresando sobre sus pasos hasta su trono, dejó que Bella le empujara hasta quedar sentado.

— Tu empezaste. — respondió Bella, dejando que él la hablara a su regazo.

— Sabes que eres la única para mí. — la tranquilizó Joker, recorriendo sus piernas con las manos.

Él levantó su falda, asegurándose de que su trasero se mantuviera cubierto, tomando el arma de Bella, la apuntó a sus, ahora, rehenes. Bella se sostuvo sobre sus rodillas, liberando la polla de sus pantalones, envolviendo sus brazos alrededor de su cuello.

— Más te vale. — respondió ella, dejando que su cuerpo bajara, cerrando los ojos.

Joker movió sus caderas, alzando el cuerpo de Bella de arriba abajo con facilidad, causando que sus piernas se estrellaron contra sus pantalones. Incluso, aunque los indeseados invitados estaban cargándose dentro de sus pantalones del miedo, la forma en la que Joker y Bella se movían los tenía hipnotizados.

Para Joker, era como un show. Su chica hacía lo que él más amaba, y ahora tenía testigos/rehenes que lo verían dándole un uso a su polla. No le importaba nada que no fuera correrse, excepto tal vez dispararle a alguien.

Él miró los rebotes de Bella, bebiendo se su rostro sonrojado, y su boca abierta.

Ella es hermosa, Jack...

Regresando su mirada hacia Vinny, susurró contra el oído de Bella, y ella se quejó. Mientras ella se ponía en pie, sus pantalones púrpuras estaban llenos de la evidencia de su acto, empapados de la esencia de Bella. Joker solo pudo reír ante sus expresiones.

— Creo que nuestros invitados se sienten abrumados, dulzura.

Bella se volvió a sentar, esta vez mirando al frente, y Joker se sentó a la orilla del trono, tomándola por la cintura. Él empezó lento al principio, moviéndola desquiciadamente lento.

Cuando Bella lloriqueo quedamente como clara señal de que quería algo diferente, Joker besó la parte trasera de su cuello.

— Mikayla, querida, así es como ella me folla... ahora, déjame mostrarte cómo este payaso la complace.

Joker podía sentir los jugos de Bella aumentar con esas simples palabras, y mientras él embestía fuertemente con sus caderas, pudo oír el característico sonido líquido, la sensual música que escuchaba cada vez que estaba dentro de su coño.

Él continuó con esa velocidad por unos momentos antes de comenzar con aquello que le encantaba a Bella. Ella se sostuvo de sus piernas enfundadas en sus pantalones, todo su sensual cuerpo era empujado hacia enfrente con cada veloz embestida.

— No... pares... — jadeo Bella, cerrando los ojos, ignorando todo a su alrededor excepto por él.

Joker apretó sus caderas con decisión, la inclinó un poco más, tomándola del cabello, levantando gentilmente su cara.

— ¿Ven ese rostro? ¡¿No se ve feliz acaso?! — Joker no esperaba realmente una respuesta, pero se sorprendió cuando los tres asintieron, sus ojos no se despegaron de la pareja frente a ellos.

Joker sonrió de forma delirante, estrellándose contra Bella con una fuerza que no sabía que poseía, sintiendo las contracciones alrededor de su polla, una mezcla de sollozo y gemido abandonó los labios de Bella.

— Mmm... ¡oh! Si... me voy a... — Bella jadeo, incapaz de seguirle el ritmo a los movimientos de Joker.

Joker río cuando ella tembló debajo de él, sus manos se sostuvieron fuertemente de sus pantalones.

— Eso es, dulzura. Dame todo lo que tienes. — gruñó él, inclinándose sobre ella para frotar su sensible clítoris. Bella dejó salir un sonido gutural cuando se corrió por tercera vez. Las manos de Joker fueron el único soporte que tuvo cuando todo su cuerpo quedó laxo.

Bella tembló, sus ojos permanecieron cerrados cuando Joker volvió a sentarse, atrayéndola a su regazo. Tembló de nuevo cuando él no salió de su interior, manteniéndola en su lugar.

— Cansé a mi chica. Mira su linda carita... ustedes dos, váyanse a la mierda de aquí, si vuelvo a ver sus caras, les dispararé como mínimo. — las dos rubias se apresuraron a salir, siguiendo a uno de los hombres de Joker. La mayoría habían salido de la habitación cuando habían comenzado su pasional encuentro, y solo uno había permanecido bloqueando la salida. — Vinny... mi chico... quiero algo de ti. — Vinny volvió sus ojos a Joker, parpadeando rápidamente. — Estoy vivo y sigo trabajando. Pero, cuando mis chicos terminen contigo y, créeme, estarás sintiendo mucho dolor para ese entonces... quiero que, cuando pregunten '¿qué sucedió?' les digas que Cenicienta lo hizo. — Joker tronó los dedos y, de la nada, cinco de sus hombres entraron para 'escoltarlo' a la salida. Uno colocó cinta adhesiva sobre su boca, mientras los otros comenzaban a atarlo, vendándole los ojos.

Joker bajó la vista a Bella, quien seguía perdida en las sensaciones, su cuerpo suave y relajado contra él. Él aún no había terminado con ella, pero sabía que tenía todo el tiempo del mundo.

Él salió de su interior, tomándola en brazos. No sé molestó en arreglar sus pantalones, entró a su habitación y la colocó sobre la cama.

Recorrió su cuerpo con la mirada, insertando un dedo entre sus pliegues.

— Siempre húmeda para mí. — murmuró él. Se recostó a su lado, envolviendo su polla con su propia mano, imaginando que era ella.

Así era como funcionaba en aquellos días. Era todo en lo que podía pensar, su rostro aparecía en su mente en momentos como este, ella era todo lo que ocupaba su mente.

Cerró los ojos, su mano empapando se de los jugos de Bella. Sintió la cama moverse y una cálida boca sustituyó su mano. Joker abrió los ojos, enfocando a Bella mientras le tomaba entre los labios.

Él le indicó que acercara sus piernas, y ella le dejó hacer. Ubicó sus caderas sobre su rostro, haciendo que ella se sentara sobre su rostro. Separó sus piernas, moviendo la falda para que no estorbara.

Tanteo con su lengua y Bella se removió antes de congelarse, gimiendo alrededor de su polla mientras él continuaba bebiendo de su esencia.

— Continúa... — demandó Joker, introduciendo un dedo. Bella meció sus caderas, y su lengua jugó con la cabeza de su polla, usando sus manos para recorrer su longitud.

Ella movió la cabeza de arriba abajo, sus gemidos eran amortiguadores cada vez que introducía su polla con fuerza. Movió las caderas un poco más, cabalgando el rostro de Joker, siendo cuidadosa de no morderle. Joker embistió contra su boca, gozando plenamente la experiencia.

Él y Bella se corrieron casi al mismo tiempo, y Bella dejó ir su polla con una última lamida, permaneciendo en su lugar. Joker le acarició las piernas.

— ¿Cómo lo haces? — susurró ella, volviendo la cabeza para mirarlo.

Él elevó una ceja.

— Un trato hecho en el infierno. Sé exactamente lo que te lleva al límite, y eres más agradable cuando tu boca está ocupada. — Bella golpeó su pierna, bajando su cabeza relajadamente.

— Te gusta cuando hablo contigo. — murmuró ella somnolienta.

— Ven aquí. — él palpó su costado en la cama, y Bella se deslizó hasta su altura, casi gateando por la enorme cama, dejándose caer a su lado. Él tomó su rostro, mirando sus ojos con atención. — ¿Qué ha cambiado? — él podía ver la diferencia dentro de sus ojos, una mirada que sólo había visto en sí mismo.

— No sé si quieres escucharlo. — ella murmuró, cerrando los ojos. Él entorno los ojos, tocando su mejilla. Ella abrió los ojos, parpadeando, una emoción diferente brillando esta vez.

Él sabía que algo dentro de ella había cambiado hacía semanas, pero era más notorio ahora. Sabía que su 'muerte' le había afectado, pero notaba lo diferente que era ahora. Ella era su reflejo en algún sentido. Más ahora que nunca. La antigua Bella nunca le hubiera dejado tener sexo con ella de forma tan pública.

Ella era su perfecta contraparte y no pasó solo en unas pocas semanas. Él sabía que todo había comenzado con la muerte de Charlie, ella había pasado por un luto doloroso y él había intentado alejar esos pensamientos de ella de forma lenta, tomándose su tiempo.

Ella había visto muchas cosas mientras estaba en la guarida, y la primera persona habla que ella había matado había sido Frank. La había cambiado de forma lenta, moldeándola.

Pero con el panorama de ahora, parecía como si ella hubiera aceptado algo, y él deseaba saber qué era. Joker había hecho las paces con su mente desde el día uno. Ella era suya desde el momento en que la había tomado de las calles.

Entonces, ¿en qué momento él comenzó a ser suyo?

— Tenemos todo el día... — murmuró él

— No quiero que esto cambie las cosas. — Bella intentó desviar la mirada, pero Joker la sostuvo, manteniéndola presa de su mirada.

— No planeo dejarte ir a ningún lado... así que, dudo que algo vaya a cambiar. — Joker acarició su mejilla.

Bella suspiró fuertemente, negándose a devolverle la mirada.

— Me di cuenta que, luego de Oswald... y, yo lo he sabido por un tiempo, pero nunca lo había admitido en voz alta hasta la otra noche. Me di cuenta de que yo... — ella respiró. Joker inclinó la cabeza, esperando. — Por favor... — Joker sacudió la cabeza, acariciando sus labios con los dedos. Ella dejó salir un suspiro, mirándole por fin a los ojos. — Me di cuenta que te amo. No dije que era tu amante por nada. Me enamoré de ti, y no me preguntes cómo, porque no lo sé. Puede que no sepa cómo luces sin el maquillaje, pero sé cómo te sientes. Debajo de mí, encima, a mi lado. Estas allí. ¿Estas feliz ahora? — ella le sujetó la mano, alejándose de su agarre.

Joker no dijo nada al principio, acariciando su mejilla. Ella alejó su mano de un manotazo, dándose la vuelta y mordiendo sus labios.

— Lo suponía. No hagas pucheros, Cenicienta.

Bella resopló suavemente.

— No estoy haciendo pucheros. Solo sé que no es lo mismo para ti. No a mi nivel, al menos. — Joker besó su cuello y Bella lo miró por el rabillo del ojo. — Los besos no te ayudarán. — ella se volvió hacia él, moviéndose hasta quedar sobre él. — Solo dilo, no me amas. — ella recargo sus brazos sobre su fuerte pecho, sosteniendo su mentón con las manos.

— El amor hará que te maten, dulzura. Ahora, ¿por qué querrías hacer tal cosa?

— No puedo evitarlo. — susurró ella encontrándose con su mirada. Él pasó un dedo por su suave mejilla, sintiendo la calidez de su piel.

— Déjame contarte una pequeña historia. Mi madre me amaba. Ella me amaba tanto que dejaba que mi padre la golpeara en mi lugar. Ella siempre decía, con un ojo negro y el labio roto, 'te amo, Jack', y me metía en cama por la noche. Una noche, ella me arropó, y su rostro estaba más jodido que lo usual. Ella acarició mi rostro, salía sangre por las comisuras de su boca. Le dije que ella debía escapar, que yo iría con ella. Ella solo se río... y río. Ella río tanto que comenzó a llorar. Me dijo, 'siempre te amaré, Jack'. A la mañana siguiente, se había ido. Esperé por ella todo el día. Mientras mi padre me golpeaba, solo me miró con locura antes de sacar un cuchillo de su bolsillo. Él lo movió frente a mi cara, y sabía que lo que había en ella era la sangre de mi madre. Solo se río y me preguntó '¿por qué... tan... serio?' Ella me amaba tanto que fue asesinada, y se fue.

Bella descansó la cabeza sobre su pecho, mirando hacia la pared.

— Yo no te dejaré. — susurró. Joker miró su rostro y acarició su espalda. — Estoy más segura contigo que con cualquier policía o vigilante en esta ciudad. Te sientas o no de la misma forma, te amo, y no hay nada que puedas decir o hacer para cambiar mi mente. Aquí es donde pertenezco, justo aquí.

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Qué. Bonito. Capítulo.

No sé ustedes, pero yo ando enamorada de Joker (desde siempre really jajajaja

En fin, ¡ya quiero leer sus comentarios! No se olviden de dejar un lindo mensaje y pasarse por mi grupo de Facebook 'Twilight Over The Moon'.

¡Nos leemos pronto!