"Falta poco".

Geralt se había detenido en la cima del camino y miro hacia las montañas frente a el, faltaba poco para llegar a Kaer Morhen. Miro al cielo y vio que faktaba poco para el crepúsculo.

Bajo la mirada y observó a su acompañara, a la niña que junto a el cabalgaba y noto la curiosidad despertar en su mirada ante su comentario.

Le sorprendió por un instante el que la chica no se encontrará sumida en la depresión, su país, su familia, su hogar, todo lo que conocía había sido destruido por Nilfgaard.

"es fuerte". Pensó el brujo, sin duda era la nieta de Calanthe la "leona de Cintra".

Geralt volvió su atención hacia el camino, observo la montaña solitaria al Occidente de las demás, era en aquella montaña donde al otro lado de esta, en su falda, descansaba la antigua fortaleza de Kaer Morhen.

Tomo las riendas y sardinilla volvió a trotar, "Ven, esbpor aquí". Sabía que la montaña estaba rodeada por un barranco que no se veía desde su posición actual, por lo que era necesario tomar un camino especial que cruzaba sobre el barranco.

Ciri lo siguió en silencio, estaba agotada, hacia semanas que habían partido rumbo al hogar del brujo, y por suerte faltaba poco por llegar..

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.

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Geralt caminaba frente a ella, ella tiraba de los caballos que la seguían, vio de cerca la montaña, sólo que ahora del otro lado del que habían estado hace casi una hora.

La fortaleza era imponente, aunque su edad era visible en su actualidad, por un momento le llegó recuerdos de la fortaleza principal de la capital de Cintra, que era mucha más grande y gloriosa que la que estaba frente a ella, sacudió la cabeza queriendo olvidar, ya que la ultima vez que la vio estaba en llamas durante el ataque de Nilfgaard.

Exalo notablemente, volvió en si cuando Geralt tomó una cadena a ka orilla de jna cueva y tiro de ella cinco veces, para luego dejarla caer y caminar hacia su entrada.

"La fortaleza no tiene una puerta, fue sellada hace unos cuantos años, la única manera de entrar es por la puerta dentro de la cueva".

"¿Me imagino que la cadena debe ser una alarma?". Comento Ciri.

"Exacto".

"¿Por qué sellaron la puerta?, estamos bastantes alejados de la civilización"

Por unos segundos hubo silencio

"Hace tiempo, cuando aún estaba por terminar mi formación como brujo, la fortaleza fue atacado por desertores de Kaedwen…, en aquel momento había alrededor de treinta brujos aquí… luchamos contra poco más de un centenar de desertores…, sólo catorce quedamos de aquella pelea".

Ciri se sorprendió mas por mostrar cierta tristeza en el tono del brujo que por el recuerdo en si, Geralt no era muy am cien muy expresivo.

"¿…porque… los atacaron?. Ciri no pudo evitar ocultar la curiosidad por el trágico recuerdo.

"El miedo vuelve irracional a las personas…"

Ciri sabía que los brujos eran odiados, temidos, rechazados y marginados por las personas, su misma abuela hablaba mal de ellos, aunque sabía que lo hacía por intentar crear un miedo en ella por el destino por el cual seria alejada de su hogar.

"Hm… así que quedan

"Además de mi sólo quedan cuatro aquí" contestó Geralt antes de que Ciri terminar a la pregunta.

El silencio no duró mucho, llegaron al fin de la cueva, estaba completamente escuro, Geralt recordando que Ciri era una chica común movió su mano y girando los dedos en una posición encendió una antorcha a la orilla de la cueva.

Ciri vio una enorme roca que Geralt no tardó en mover, girándola sin muchos problemas dejando al descubierto una puerta de metal visiblemente pesada y antigua.

Tuvo que sostener con firmeza las corras, ya que los caballos se asustaron con el ruido.

Cinco golpes metálicos resonar en la cueva. "Soy yo, Geralt". Resonó el grito. Segundos después se escucharon unos golpes secos detrás de la puerta que tras un fuerte "crack" comenzó a girar hacia afuera.

Ciri no veía con claridad, pero escucho un par de pasos junto a la puerta, segundos después una cara digna de un cuento de terror se asumo por la entrada. Tres líneas eran visibles en el rostro ensombrecido fue lo que Ciri pudo ver.

"Geralt…"

"Eskel…"

Ambos brujos de acercaron y estrecharon sus manos.

"ha pasado un tiempo lobo… y veo que no vienes sólo".

Ciri se encogió visiblemente ante la misma mirada que Geralt tenía pero con una cara que daba más miedo.

"Hola… soy Ciri"..

Habían terminado de comer, y por suerte Geralt noto que Ciri estaba cansada, a pesar de su timidez inicial la niña no tardó en tomar confianza y manifestar sin problemas su curiosidad por el hogar de los brujos.

Apenas termino de husmear por la antigua fortaleza interrogó a diestra y siniestra a los demás brujos, Eskel, Lambert, Coën y Vesemir no tardaron en verse superados por las preguntas de la niña cuál interrogatorio militar.

Geralt decidió mostrarle su habitación para después preparar la cena que ya habían terminado.

"Ciri ve a dormir, cuando despiertes veremos que hacer".

"¡Quiero entrenar!". Gritó enérgicamente.

"Hm, mañana veremos, ve a dormir".

Ciri lo miro fijamentante un momento y se volteó hacia la escalera.

"Hasta mañana".

Los brujos que habían estado observando al par voltearon hacia Geralt.

"Por fin la has traído Geralt, es imposible eludir el destino". Vesemir comento, Geralt le había contado hace unos años los acontecimientos que vivió en Cintra, en el cual el destino de la niña había sido ligado al suyo.

"¿No será problemático el hecho de que sea una princesa?". Dijo Lambert mirando a Geralt.

"Nilfgaard no llegará hasta aqui, en todo caso su estatus como princesa no le será de utilidad, todos piensan que la familia Real de Cintra a muerto, y nadie tendría porque enterarse de lo contrario".

El silencio reino, Cintra ahora pertenecía al Imperio de Nilfgaard, Ciri nunca podría hacer nada para retomar su país, la única posibilidad sería que una Reino del Norte se enterase de que estuviese viva e intentara tomarla para así demandar el derecho de ella sobre el trono Cintrano, pero ningún Reino podría reconquistar Cintra, el Imperio es muy poderoso.

"¿No había….una profecía a Geralt?"

El lobo suspiro. "El viejo druida de Cintra había dicho algo, algo sobre una golondrina, un cuervo y un lobo, pero no recuerdo como era".

"Deberías de haberle prestado mas atención Geralt". Vesemir lo miro seriamente.

"oh vamos viejo, las profecías son cuentos de campesinos o histerias de los hechiceros". Comento Lambert.

"Una golondrina, un cuervo y un lobo…". Eskel que había estado en silencio comentó. "Sin duda el lobo hace referencia a ti Geralt, la golondrina ¿sería la niña?".

"¿Y el cuervo?" pregunto Vesemir

En la mente de Geralt la imagen de cierta hechicera vestida de negro le vino a la mente.

"jen..."

"En todo caso

El comentario no pudo terminar porque de repente un ruido sordo estalló junto a los brujos, sus medallones comenzaron a temblar como nunca antes lo habían echo, una aura mágica se manifestó y junto a ella unos círculos que formaron un túnel se manifestaron frente a ellos.

Los brujo se levantaron e instintivamente tomaron sus armas que estaban junto a ellos.

El poder mágico se intensificó, sus medallones parecían estar a punto de explotar, del centro del túnel mágico una luz violeta brillo y un resplandor mágico los obligó a entrecerrar los ojos, y con un ruido explosivo la luz desapareció.

Los cinco brujos abrieron los ojos y sostuvieron sus espadas.

"¿un hechicero?". Se preguntaron

...El silencio reino y lo único que vieron fue una figura humana en donde la luz había brillado, la figura estaba envuelta en negrura y parecía ser más de poco más de la mitad de la altura de los brujos. La figura se tambaleo para luego caer en un ruido sordo.

Los cinco se miraron entre si, la magia había desaparecido dejando a alguien frente a ellos. Geralt fue el primero en acercarse seguido por los demás.

Estando a centímetros de su objetivo camino lentamente, el medallón vibraba levemente, se agachó hacia la figura envuelta en lo que parecía una manto negro.

"Es un… ¿un niño?".

Los demás brujos de acercaron mientras bajaban sus armas, observaron a Geralt mover la figura recostada en el suelo, volteándolo boca arriba vieron la cara del sujeto descubierta por la, era un niño de cabello negro azabache.

Geralt noto que el niño respiraba con dificultad, y la vibración de su medallón disminuyó hasta quedarse quieto.

"Coën prepara la habitación más cercana". Vesemir le ordenó al joven brujo.

Geralt tomó el pulso del niño y escuchó como unos fuertes pasos bajar de las escaleras.

"¿Qué sucedió?". Ciri no había tardado en bajar de su habitación al sentir la repentina explosión de magia inundar la fortaleza.