Al salir del pozo ambas hermanas se encontraban dentro del santuario; habían acordado de volver a su época por unos días, ya que Kagome no quería atrasarse en la escuela y Karin necesitaba conseguir un trabajo y explicarles a sus amigas y a Kane, el repentino "descanso" de la universidad.

Repentinamente escucharon dos voces en frente del santuario.

—Lo que pasa es que Kagome aún sigue dormida.

Tanto Kagome y Karin se miraron interrogantes y espiaron por la puerta viendo a su abuelo hablando con Hojo.

—Sí, ya entiendo —comprendió Hojo—. Estas son compresas cálidas, ¿Podrías dárselas? —pregunto mientras extendía una pequeña bolsa de papel.

—Con esto mi niñita se curará de su neuralgia —revelo Kyoshi mientras secaba sus lágrimas falsas.

Dentro del santuario, Kagome se encontraba indignada mientras que el cuerpo de Karin temblaba al contener su carcajada.

—Neuralgia, pfff —Karin tapo su boca con su mano—, buena esa abuelo.

—Karin —llamo Kagome con advertencia.

En el momento que Hojo se fue, ambas hermanas salieron del santuario y se acercaron a su abuelo.

—¿Quién tiene neuralgia? —Kagome se cruzó de brazos mirando a su abuelo.

—¿Desde cuándo sabes tanto de medicina, abuelo? —Se burló Karin.

—¡Kagome! —exclamo Kyoshi mirando a su nieta—, alégrate hablamos a la escuela y le avisamos que estabas enferma, puedes tomarte el día libre.

«Suertuda». Pensó Karin.

—¡Pero que estás diciendo, abuelo! —exclamo Kagome causando que tanto Kyoshi como Karin se sobresaltaran por el arrebato de esta—. ¡Tengo tantos deseos de ir a la escuela que ya no puedo esperar!

—Tu sí que eres extraña, Kagome —espeto Kyoshi mirando a su nieta con los ojos entrecerrados.

—El abuelo tiene razón, hermanita —Karin miro con fingido disgusto a Kagome.

—¡Tú no opines, Karin!

Ignorando las quejas de Kagome, Kyoshi miro a su otra nieta.

—Por cierto, Karin, hace una hora Kane también vino a visitarte.

«Oh no». Pensó ella con horror.

—¿Qué fue lo que dijiste abuelo? —pregunto con cierto temor no queriendo saber la respuesta.

—Teniendo en cuenta que Kane sabe sobre enfermedades, le dije que tenías una cita —explico él.

—¡¿Qué?! ¡¿Por qué le dijiste eso, abuelo?! —ahora fue el turno de Karin para exclamar—. ¡Tenía una charla pendiente con él y decirle eso, va a causar que sea incomoda la situación cuando lo vea!

—¿Qué charla? —inquirió Kyoshi sospechoso mirando a Karin.

—Con que Kane, ¿eh? —Kagome le lanzo una mirada insinuante a su hermana mayor.

—¡Tú no te metas, Kagome!


Luego de varias horas entrando en varias tiendas con carteles que notifican necesitar empleados y se rechazadas varias veces, termino consiguiendo un trabajo como barman en un pequeño bar que recientemente acababa de inaugurar; lo mejor de eso es que no era la única tenía una compañera ocho años mayor que ella con la experiencia de preparar bebidas alcohólicas. Aunque la paga no era mucha era suficiente para darle una ayuda a su madre y como tenía veinte años no habría problemas que tuviera un trabajo nocturno.

Lo bueno de ese trabajo es que solo la necesitarían solo los sábados a la noche, lo cual, no solo trabajaría, sino que también estaría disfrutando de buena música y ver personas bailando. Suspiro con nostalgia, recordaba sus salidas nocturnas en Ginebra con sus compañeras de medicina; esas noches sí que eran inolvidables.

La joven azabache al salir de sus pensamientos se dirigió a su universidad específicamente al departamento de medicina y explicar que estaría ausente temporalmente, ya que no sabía cuánto dudaría la búsqueda de los fragmentos de Shikon y que el año siguiente volvería haría todos sus esfuerzos por avanzar en donde dejo sus estudios. La mayoría de sus profesores confiaban en ella ya que había sido una alumna destacada y dedicada a la medicina por lo que no cuestionaron los problemas que estaba pasando.

Luego de aclarar el tema con sus profesores, se dirigió a la cafetería de la universidad donde seguramente se encontrarían sus amigas. Al entrar a la cafetería, sonrió ante su correcta suposición ya que no tan lejos de ella, podía a ver a Akane y Natsu sentadas en una mesa. Se acercó sigilosamente y les dio un abrazo sorpresa a ambas chicas.

—¡Chicas! ¡Me extrañaron! —exclamo Karin haciendo que varias personas en su alrededor la miraran.

Ambas chicas incrédulas miraron a la Higurashi en silencio, hasta que Akane se levantó de su lugar y le dio un leve golpe en la cabeza a la recién llegada.

—Acabo de volver. ¿Y me recibes con un golpe? —pregunto Karin mostrándose indignada mientras se sobaba la cabeza.

—¡Tú no eres la victima! ¡Volviste hace semanas! ¡Semanas! Ningún mensaje o llamada y muchos menos te has presentado a clases y vienes aquí a saludar como si nada —reclamo Akane histérica.

—Akane será mejor que te calmes ante de que nos echen de la cafetería —sugirió Natsu.

—Ey, calmante, ¿Quién eres? ¿Mi esposa? —bromeo Karin intentando de aligerar el ambiente.

—No, una amiga que se preocupa ti tonta —argumento Akane esta vez más calmada, pero con una sonrisa divertida mientras nuevamente golpeaba a Karin, pero esta vez en el brazo.

—¡Deja de golpearme, no soy tu saco de boxeo! —se quejó Karin.

Natsu se echó a reír por las locuras de sus amigas.

—Pensaba que, tal vez, Ginebra te cambiaria un poco —dijo mirando a Karin.

—Se necesita mucho más para cambiar a esta chica —presumió ella señalándose a sí misma.

Luego de varios minutos hablando con sus amigas, termino revelando sus planes ya ejecutados. Tanto Akane como Natsu no comprendía porque su amiga había decidió abandonar temporalmente la universidad y conseguir un trabajo, lo peor de todo es que Karin tampoco les daba una razón sólida para comprenderlo. Eran un misterio los pensamientos de su amiga, pero, sin embargo, esta se encontraba sonriente y diciéndole que no se preocuparan que cuando quisieran acordar estaría de vuelta.

—¿Segura que no fumaste ninguna droga extraña que posiblemente contrabandeaste de Ginebra? —inquirió Natsu mirándola con los ojos entrecerrados.

—¿Quieres hacerme un análisis de orina para corroborar, Dra. Yamada? —insinuó Karin sonriendo de forma traviesa.

—¡Iuu! No gracias, mucho menos si la micción proviene de ti, Dra. Higurashi—explico Natsu haciendo una mueca de asco.

Akane estallo en carcajadas mientras que Karin hacia una pose de diva indignada. En ese momento, tanto Akane como Natsu notaron a la distancia como Kane se acercaba en su dirección y sabían por parte de este que Karin parecía evitarlo.

—Oh oh, alerta rosa —informo Natsu mirando a Akane.

—¿Alerta rosa? —pregunto Karin mirando confundida a sus amigas.

—Alerta de amor —explico Akane y nuevamente miro a Natsu—. Ya sabes lo que hay que hacer Natsu.

Ambas chicas asintieron dejando aún más confundida a Karin.

—Es hora de irnos —dijeron ambas y se levantaron rápidamente de sus lugares dejando sola a Karin en la mesa.

—¡Con amigas como ustedes para que quiero enemigas! —grito Karin viendo como sus amigas se alejaban corriendo.

—Eres buenas escondiéndote, Higurashi.

La joven de ojos azules se congelo al escuchar una voz demasiado conocida detrás suyo.

«¡Malditas! Ahora entiendo porque huyeron y el significado de la "alerta rosa".»

Evitando mostrarse nerviosa, se dio vuelta encontrándose con los ojos de Kane.

—O soy muy buena, o tu eres muy malo para encontrarme —bromeo ella provocándolo.

Kane soltó una suave risa.

—Eres tan amable como siempre —comento el con sarcasmo.

—Gracias, con el tiempo voy mejorando —contesto ella del mismo modo.

Ambos sonrieron y luego Kane se sentó a su lado.

—Te extrañe —revelo este.

—Yo también te extrañe —dijo en un susurro un poco avergonzada sabiendo en qué dirección iba la conversación y no quería perder la amistad de Kane—. Escucha Kane, eres mi mejor amigo y te quiero, pero en estos momentos no pienso en una relación y no quiero perderte mucho menos lastimarte. Quiero decir quien en su sano juicio se enamoraría de mí, si mi cara se parece al de un bagre.

—Solo tú eres la experta para arruinar un momento intenso como este.

—Me conoces desde secundaria, sabes perfectamente que lo odio.

Kane suspiro.

—Lo sé y comprendo tus razones, aunque nunca escuche un no.

Karin miro con incredulidad a su mejor amigo.

—¿Te acabo de rechazar y eso aumento tus esperanzas? Sí que eres raro.

—Nunca dijiste que no te gustara, asique puedo esperarte todo el tiempo que desees hasta que estés lista para una relación.

—Un chico normal al ser rechazado, iría en busca de otra chica que corresponda sus sentimientos —reflexiono Karin pensativa—, pero tú en vez de hacer eso, ¿Quieres esperar? Que anticuado eres amigo.

Kane estallo en carcajadas al ver la cara de disgusto de su mejor amiga, la conocía perfectamente para saber que en situaciones "románticas" no sabría cómo actuar. Había presenciado el primer noviazgo de Karin en la secundaria y la relación había sido terrible, porque su amiga no era muy demostrativa con sus sentimientos románticos, no sabía si la razón era porque se avergonzaba que la vieran o si había otro motivo oculto. Pero eso causo que la falta de sentimientos de Karin hacia su relación hiciera que su novio la engañara con Mai, la persona quien se suponía que era su mejor amiga.

«Definitivamente yo no me relaciono con personas normales». Pensó Karin. "O tal vez, yo no soy la normal.»


¿Y que les pareció? ¿Algún Reviews?

¡Hasta el próximo capitulo!