Scorpius Malfoy y el niño que sobrevivió.
–Tratemos otra vez –Dijo el profesor Potter –¡Legillemense!
Entonces la mente de Scorpius se lleno de imágenes horribles, su padre, asesinado por Augurio, hombres lobos atacando Hogwarts en su primer año y finalmente inferís saliendo del lago el año pasado.
–¿Cómo planeas derrotar a Augurio si ni siquiera puedes evitar que entre a tu mente? –Pregunto el profesor de defensa contra las artes oscuras con molestia.
–Estoy cansado... –Respondió Scorpius –Sigamos mañana.
–La dama oscura no descansa –Le respondió el profesor Potter –¡Legillemense !.
–¡Protego! –Grito Scorpius.
Vio a un hombre gordo con bigote de morsa agarrando del cuello y tirando a un armario a un niño flacucho, de ojos verdes, y pelo descontrolado del. Después ese mismo niño radiante de alegría atrapando una snitch dorada y being vitoreado por todos,
Salió del recuerdo, el profesor Potter lo veía con expresión vacía, era difícil ver a ese niño como el que ahora era su profesor, delgado hasta el punto de parecer un esqueleto, manchas negras apenas ocultas por los lentes de bajo de sus ojos verdes y solo un poco mas alto que él.
–Usar el escudo de encantamiento –Dijo Potter planamente –, sorprendentemente competente de tu parte Malfoy, si fueras la mitad de hábil en clase tal vez no serías mi alumno mas inepto.
Al día siguiente Malfoy estaba leyendo su libro de defensas, con las anotaciones del Niño que Sobrevivió. Lleno de consejos para realizar mejores maldiciones y hechizos protectoras.
–Realmente eres mucho mejor profesor que Potter–Dijo Scorpius.
Esa tarde siguió con su lección.
–Profesor Potter–Interrumpió la prefecta de quinto año de Gryffindor, Cecilia Zabini –¿Interrumpo algo? –Pregunto ella.
–Para nada, que te trae aquí.
–Hugo Weasley y Theodore Nott Junior están peleando, los prefectos estamos intentándolos separarlos pero ...
–Entiendo, voy enseguida –Respondió el profesor Potter –Malfoy, no te atrevas a moverte de aquí.
Y entonces Scorpius se quedo a solas con el recodadero del señor Potter, en el que lo ha visto por tanto tiempo meter sus recuerdos, habrá algo importante dentro, según la directora McGonagall el profesor Potter era un héroe de guerra ¿Sera eso lo que oculta ? solo necesita un vistazo ...
Sintió que se zambullía en el recuerdo, apareció en un vagón de tren, un niño de pelo color fuego de ojos azules, hablaba emocionadamente a un niño muy bajo para su edad, con ropa holgada, lentes circulares y una cicatriz.
–... y el que atrapa la snitch dorada gana ciento cincuenta puntos y termina el juego –Terminaba de explicar el tío Ron.
Entonces entraron tres muchachos, dos enormes a cada lado de un niño pequeño y delgado.
Scorpius se sorprendió, su padre era idéntico a él, excepto por sus ojos grises.
–¿Es verdad? –Pregunto su padre –en el tren andan diciendo que Harry Potter esta en el compartimiento. Así que eres tu ¿no?
–Si –Respondió Potter, observando a los amigos de su padre.
–Oh este es Crabbe y este es Goyle. Y yo soy Malfoy, Draco Malfoy.
Ron dejo escapar una débil tos que podía estar ocultando una risita.
–¿Te parece que mi nombre es gracioso, no? No necesito preguntarte quien eres. Mi padre me dijo que todos los Weasley son pelirrojos con pecas y mas hijos de los que pueden mantener.
Scorpius se sorprendió de ver lo odioso que era su padre.
Giro a Potter. –Muy pronto vas a descubrir que algunas familias de magos son mejores que otras, Potter. Yo puedo ayudarte con eso.
Extendió la mano para estrechar la mano, pero Potter no la tomo.
–Creo que se cuales son los correctos, respondió con frialdad.
La imagen cambio, estaban en una librería, parecían discutir Potter y su padre.
–¡Déjalo en paz, Malfoy! –Grito una niña a lado de Potter, tenia pelo rojo y ojos marrones brillantes como los de Scorpius.
–Mama–Murmuro Scorpius, pero nadie lo oyó.
–¡Potter, tienes novia! –Exclamo su padre con diversión.
Una vez mas todo cambio, el profesor Potter ahora era un adolescente de mas o menos dieciséis años, estaba entrando a la sala común de Gryffindor y con sorpresa vio a todos celebrando.
–¡Ganamos! –Bramo su tío Ron –Cuatrocientos cincuenta a ciento cuarenta, ganamos.
Ginny corrió hacia Potter con expresión decidida, al llegar a él le rodeo el cuello con los brazos y entonces Potter la beso.
Scorpius aparto la vista con horror, varios silbaron, otros pocos lucían tan enfermos como él e inclusive el tío Ron parecía de acuerdo.
La imagen se deshizo, y se formo otro escenario, en lo alto de la torre de astronomía su padre, ahora como un adolescente de apariencia enfermiza, apuntaba a un hombre extremadamente delgado, de barba larga y blanca hasta la cintura y su mano derecha hecha de carne podrida. A pesar de la situación el no parecía en lo mínimo asustado, era Albus Dumbledore.
–Yo puedo ayudarte, Draco –Dijo el hombre.
–No, no puede –La mano le temblaba –Nadie puede. No tengo alternativa.
–Pásate a nuestro bando, Draco, y nosotros nos encargaremos de esconderte, es mas esta misma noche puedo enviar miembros de al orden a la casa de tu madre y esconderla también a ella. Tu padre, por ahora esta a salvo en Azkaban ... Cuando llegue el momento también podremos protegerlo a él. Pásate a nuestro bando, Draco ... tu no eres un asesino.
Entonces Draco apunto la varita al pecho del director de Hogwarts y pronuncio –Avada Ka ...
Soltó su varita y comenzó a llorar.
–Conmovedor ¿No es así? –Dijo la helada voz del profesor Potter atrás suyo –Tu padre era un gran hombre ...
–Pott ... Profesor ... –Tartamudeo Scorpius –Yo no sabia ... no quería.
Lo arrastro fuera del recuerdo.
Vio una ferocidad en sus ojos verdes que nunca antes había visto –Largo.
Scorpius lentamente se retiro del lugar, dirigiéndole al profesor Potter una ultima mirada, antes que la puerta se cerrara en su cara.
Básicamente un universo alterno donde Draco Malfoy se redime antes de la muerte de Dumbledore y Harry se convierte en un profesor amargado.
Al estilo de James, Lily y Snape.
