Este capítulo corresponde al Día 20 Cumpleaños Karin/Tema libre SasuKarin Month 2021

Como verán, usé ambos apartados del día para esta historia. Sin más, los dejo con la continuación n.n


La fiesta de cumpleaños de Karin se llevaría a cabo en la mansión Uchiha y por muy sorprendente que pareciera, el ofrecimiento había venido por iniciativa de Mikoto. Por supuesto, después de la actitud que la mujer tuvo la última vez, la pareja sospechaba que aquella fiesta sería similar a la de su festejo hacía unos días, empero, Sasuke insistió en asistir.

—Aún no sé cómo me convenciste de aceptar la fiesta de tu madre —protestó Karin arreglándose en el baño, pues no quería que su novio la viera hasta estar lista— Se supone que esté contenta en mi cumpleaños, no tensa.

—La mansión es el mejor lugar para anunciar nuestro compromiso —le aseguró Sasuke mientras se abrochaba los botones de la camisa.

—Sabes que tu madre habrá preparado algo para arruinarlo ¿No? —Karin salió del baño ya arreglada— Eso podría quitarnos la oportunidad de dar el anuncio.

—No...

Cuando él oyó a su novia salir del baño, se volvió hacía ella para mirarla. La pelirroja llevaba puesto el vestido que él le regaló y aunque se peinó de chongo, dejó varios mechones rebeldes que eran parte de su personalidad. El toque final del arreglo fue maquillaje de noche y las zapatillas altas que alargaban su figura.

Sasuke quedó verdaderamente sorprendido. Es decir, no era que pensara que el vestido realmente la había hecho más hermosa como por arte de magia, sino más bien que le había dado un nuevo empuje a la seguridad de la chica que la hacía ver más atractiva.

—¿Cómo me veo? —preguntó Karin caminando sensualmente hacia su novio, porque aunque seguía preocupada por la fiesta, quería saber si había podido impactarlo.

Él iba a evadir la pregunta o fingir no darle importancia como solía hacerlo, pero recordó su promesa y aunque avergonzado al no estar acostumbrado a hablar así, respondió.

—Hermosa —había desviado la mirada al hablar.

La pelirroja no habría estado satisfecha con la acción de no ser que notó el sonrojo del azabache y le pareció adorable saberlo abochornado, además, no era propio de él usar esa palabra con nada y entendió que él cumplía su palabra. Todo ello, aunado al hecho de que por primera vez se sentía bella para su novio —porque sexy era otro concepto—, la hicieron muy feliz, al punto de lanzarse a besar efusivamente a su prometido.

—Aún me preocupa lo que tu madre hará —comentó Karin cuando acabó el beso mientras le ponía la corbata.

—No dejaré que evite el anuncio.

—Si tu madre organizó la fiesta, seguramente sólo seremos tus padres, tu hermano, Izumi y nosotros. No sé contendrán en alegar. De verdad que no quiero pasar así mi cumpleaños. Recuérdame cómo me convenciste a aceptarlo.

—Celebraremos tu cumpleaños después —dijo en un tono seductor poco común en él, pero era suficiente para recordarle a ella que sería un día de vacaciones para ellos dos. Después de todo, no importaba si era en el cumpleaños de ella u otro día, si querían casarse, tenían que pasar por esa situación.

—Lo estoy esperando con ansias —ella sonrió emocionada y soltó una risilla al mirar el cómo iba vestida— Y creo que impresionaré a tus padres así, especialmente cuando sepan que tú elegiste el vestido.

El vestido de Karin era de la misma colección "Noches de encaje" que había provocado tanto alboroto anteriormente, pues aunque era muy costoso, Sasuke lo consiguió porque no quería pensar que alguien más, especialmente su hermano, le diera un regalo más lujoso a su novia de lo que él solía darle.

Al ser de la misma colección que el anterior, el vestido que ahora vestía Karin, tenía el mismo principio que el anterior: un vestido pequeño de tela normal con un vestido más largo de encaje encima, sólo que a diferencia del primero, el vestido bajo el encaje negro que emulaba un vestido de cóctel largo, era rojo y era tan corto y escotado como lo usaría su prometida.

—Será en lo que menos se fijarán —respondió el joven a sabiendas que sus padres siempre le habían advertido sobre darle regalos lujosos a chicas que no fueran de su misma clase social, pero daba lo mismo, pues ellos se casarían— Debemos irnos.

Cuando la pareja llegó a la mansión, quedaron muy sorprendidos, pues la fiesta era más grande de lo esperado y por ende, había más invitados de los que habían imaginado. Esto lo notaron desde que llegaron a la puerta de la mansión en el coche y antes de salir de él, Sasuke detuvo a su novia.

—Mi madre debe tener algo muy grande planeado para arruinarlo, quizá no debamos entrar.

—Quiero mis vacaciones prometidas. Además, si nos vamos, seguiremos aplazando decirles del compromiso.

Uchiha miró la mansión una vez más y después a su novia. Definitivamente no se esperaba algo como eso de parte de sus padres. Es decir, ellos no se oponían a que llevara a Karin a las fiestas familiares porque él los había amenazado con no asistir, algo que a la larga se vería mal en la alta sociedad sin importar cuentas excusas dieran a los invitados, pero cuando se trataban de celebraciones de cumpleaños de la pareja, aniversarios o similares, sus padres celebraban pequeñas reuniones sin invitados fuera de la familia con el fin de hacer parecer frente a los demás, que aquella relación no significaba nada. Después de todo, sus padres tenían la esperanza de que tarde o temprano terminaran.

Viendo aquella gran fiesta, digna de cualquier celebración Uchiha, Sasuke supo que algo tramaban y si bien estaba seguro que no era algo que pudiera causar un escándalo —uno de los peores miedos de los patriarcas—, tendrían que estar bastante seguros de su estrategia para organizar algo tan grande. Sin embargo, Karin tenía razón en algo, entre más rápido les dieran la noticia, más rápido superarían el caos que desataría.

—¿Estás segura?

—En la fiesta de tu madre soporté a todas esas "damas aceptables" babeando por ti, estoy segura que podré con esto.

—De acuerdo, pero quizá sea mejor que te quites el anillo.

—¿Por qué? —preguntó Karin confundida.

—Si los invitados te ven con el anillo antes que mis padres, habrá más renuencia de su parte. Hablaremos del compromiso con ellos cuando estemos en la mesa, después de la cena.

No pudo evitar sentir cierta inquietud cuando él le pidió quitarse el anillo, pero Karin sabía que Sasuke no era precisamente el tipo de persona que haría una confesión pública, así que cedió a su petición.

—De acuerdo, pero tiene que ser la última vez que me quite el anillo para ver a tus padres —comentó Karin mientras se quitaba la joya y la guardaba en su bolso.

Sasuke asintió y ambos entraron a la mansión del brazo como solían llegar a los eventos familiares del Uchiha.

Fue sorprendente para ambos, darse cuenta que, aunque había invitados usuales de los cabecillas de la familia, también se encontraban presentes los amigos de ambos que eran calificados por los Uchiha como "inapropiados". Al entrar, no vieron a Mikoto en la mesa de los anfitriones, pero se acercaron a saludar a Fugaku, no sin antes comentar que Itachi y su novia tampoco se veían por ningún lado.

—¿Y madre? —preguntó Sasuke tras el saludo.

—Fue a saludar a uno de sus invitados.

Y Karin sólo podía pensar lo absurdo que era que le organizaran una fiesta de cumpleaños invitando a gente que no sólo no conocía, sino que podría despreciarla de la misma forma en que ya lo hacían Fugaku y Mikoto.

—¿E Itachi?

—Fue a recoger a la señorita Izumi.

—¿Qué hay de la puntualidad? —señaló Sasuke, pues su padre era estricto en ese tipo de aspectos.

—Regresó de su viaje de negocios hace menos de una hora. Ha hecho lo posible para alistarse y recoger a su novia.

—Ahí vienen —señaló al ver a los aludidos y principalmente porque Karin sabía que aquello podría convertirse en un interminable sermón de parte del mayor si Sasuke seguía insistiendo.

—Feliz cumpleaños, cuñada —llegó Itachi saludando a Karin y Fugaku frunció el ceño por el "cuñada" pese a que desde hacía algunos meses su hijo se dirigía así a Karin.

—Buenas noches, señor Uchiha —saludó Izumi educadamente para luego mirar a la festejada— Feliz cumpleaños, Karin. ¿Cómo te la estás pasando?

—Gracias a los dos. Siendo sincera, no he dejado de recibir sorpresas de todo tipo —comentó refiriéndose a la fiesta.

—Seguramente habrá más sorpresas a lo largo de la noche —aseguró Itachi.

—Cuento con ello —forzó una sonrisa.

—Por cierto, ¿Y la señora Uchiha? —preguntó Izumi.

—Recibiendo a los invitados. Volverá pronto —aseguró Fugaku.

—En ese caso, creo que me da tiempo de pasar al sanitario —Izumi se dirigió a Karin— ¿Me acompañarías?

Karin no era precisamente muy cercana a Izumi, pero tampoco se llevaban mal. De hecho, para ser una señorita de la alta sociedad, a la pelirroja le extrañaba que la castaña la tratara amablemente. A veces se preguntaba si no era solamente para quedar bien con los Uchiha, pero sin importar si apoyaba o no su relación con Sasuke, los cabecillas de la familia ya la adoraban.

—Siéntense —habló Fugaku tomando asiento en la mesa de los anfitriones y esperando que sus hijos tomaran sus lugares correspondientes, sin embargo, los hermanos se alejaron unos pasos.

—¿Por qué no me avisaste que la fiesta que madre organizaría sería así?

—Estuve de viaje de negocios toda la semana, no había forma que supiera que madre haría una fiesta para Karin como si ya fuera miembro de la familia. Ya de por sí me tomó por sorpresa que ella se ofreciera a organizarlo.

—¿Crees que sospeche del compromiso?

—Eso explicaría por qué invitó a tanta gente, pero no puedo imaginar el cómo se dió cuenta. Pienso que hay otro motivo.

—¿A qué te refieres? —preguntó Sasuke, pues no podría imaginar que su madre alentera ese compromiso. Además, era obvio que esa fiesta no tenía ninguna consideración por la cumpleañera, porque de ser así, los habrían hecho llegar después que todos los invitados para felicitar a Karin en grupo, habría una mesa de regalos, la mesa de honor resaltaría más que la de los anfitriones y todas esos detalles que a su madre jamás se le escapaban.

—Nadie en la familia te imagina proponiéndote en público. Si madre sospechara que quieres comprometerte con Karin, el que haya invitado a tanta gente sería para evitar que lo hagas hoy y hacer tiempo para convencerte de lo contrario —Sasuke miró mal a su hermano porque no le gustaba darse cuenta que su familia lo conocía bastante— Pero aún queriendo llenar el salón de invitados, no creo que hubiese traído a tus amigos. Sabes que los desaprueba y traerlos sería tener gente que les de apoyo a ustedes.

—¡Chicos! —llamó Fugaku una vez más para hacerlos sentarse.

—Un momento —sonrió Itachi sabiendo que su padre no les llamaría la atención enfáticamente frente a todos.

—Entonces qué piensas que planea —preguntó Sasuke.

—Invitó a Suigetsu después de creer que él era su amante, tal vez quiera agarrarlos infraganti.

—No suena probable, nuestros padres no querrían un escándalo con sus conocidos aquí.

—Otra opción sería que planea dejarla en ridículo frente a todos para que sea ella quien decida dejarte.

—Karin aceptó venir a esta fiesta a pesar de saber que no la pasaría bien.

—¡Sasuke, Itachi! ¡Llegaron! —se oyó la voz alegre de Mikoto que se dirigía a sus hijos con una persona junto a ella.

—O tal vez ese sea su plan —murmuró el mayor a su hermano refiriéndose a la persona que acompañaba a su madre.

—Sasuke ¿Recuerdas a Sakura? La encontré la semana pasada en el centro comercial y la invité para que se vieran de nuevo.

—Hola Sasuke-kun, cuánto tiempo sin vernos —sonrió tímida— Hola, Itachi-san.

—Por cierto, ¿Dónde está Izumi? —preguntó Mikoto a su hijo mayor.

—Fue a darle a Karin…

—¿Por qué no nos sentamos a la mesa? —interrumpió Mikoto al oír el nombre de la pelirroja— Sakura, ¿Nos acompañarías? Creo que tú y Sasuke podrían...

—Voy por Karin —anunció el azabache sin darle tiempo a su madre de reprochar, pero Itachi lo alcanzó a detener.

—Hay mucha gente, si te vas y ella regresa no se van a encontrar —murmuró Itachi— Y será peor para ella llegar a las mesas sin ti aquí.

Sasuke escondió un gruñido de enojo, tanto por la situación como saber que su hermano tenía razón. No le gustaba lo que su madre pretendía y decidió que apenas volviera su novia, se irían. Hablarles a sus padres del compromiso lo harían al otro día, pero no ameritaba la pena seguir el plan de su madre.

—Sasuke, deberías ser más amable con Sakura, es nuestra invitada —regañó Mikoto cuando él no se fue.

—No se preocupe, se que aunque suele verse distante y seguro de sí mismo, tiene un lado tímido —sonrió Sakura mirando al aludido— Aún recuerdo que te era difícil darme muestras de afecto, especialmente en público.

Sakura comenzó a contar algunos recuerdos que tenía de ella y Sasuke cuando iban juntos en la preparatoria y cuando ambos estuvieron saliendo. Ella se habría limitado en los comentarios de no ser que Mikoto preguntaba más al respecto.

Por otro lado, Izumi había llevado a Karin a un balcón apartado de los invitados. Había sido algo difícil lograrlo, puesto que algunos de los amigos de la pelirroja la habían entretenido en el camino. Sin embargo, cuando finalmente llegaron a dónde la castaña pretendía, echó un vistazo alrededor antes de hablar.

—Hoy harán el anuncio ¿Verdad?

—Vaya… Itachi te lo dijo.

—No te enojes —sonrió Izumi.

—Da lo mismo. No esperábamos tantos invitados, así que creo que tendremos que posponerlo.

—Si Sasuke-kun no fuera tan reacio, podrían hacer un anuncio público. Incluso, pudo haber planeado una pedida de mano frente a todos.

—No me imagino a Sasuke haciendo eso y francamente no me gustaría un espectáculo así. Pienso que los hombres que lo hacen, es para recibir una afirmativa por presión social.

—No dudo que haya hombres así, pero también los hay que lo hacen porque no pueden contener sus sentimientos —aseguró Izumi con una sonrisa— Como sea, me alegra poder darte tu obsequio antes de que lo anuncien, no importa si lo hacen mañana u otro día —Karin la miró confundida mientras sacaba algo de su bolso de mano— En realidad traigo dos regalos, uno de cumpleaños que esperaba poner en la mesa de regalos, pero no la he visto al llegar.

—Seguramente no existe.

—Debió ser un olvido, pero más tarde habrán de ponerla. Igualmente te los daré ahora —aseguró Izumi y Karin sabía que lo decía para que ella no se sintiera mal, pero daba lo mismo porque era algo evidente. Izumi entregó dos sobres a la pelirroja— El rojo es por tu cumpleaños y el blanco es un regalo de compromiso, ambos son de parte de Itachi y mío.

—Gracias, no deberían molestarse —sonrió sincera aunque no sabía qué esperar de esos regalos.

—¡Vamos! ¡Abre el blanco! Tienes que saber qué es para que lo puedan usar cuando hagan el anuncio.

—¿Poderlo usar? —preguntó Karin confundida al no imaginarse qué podría contener el sobre con ese fin.

Izumi alentó de nuevo a la Uzumaki a abrir el sobre y cuando la pelirroja sacó el contenido, quedó verdaderamente sorprendida por el boleto que ahí venía.

—Mi amiga, la que diseñó el vestido que llevas, hará una colección de bodas el próximo año y en lugar de usar modelos, quiere usar a su público, así que organizará un concurso para diseñar los trajes de novios de cinco parejas a su gusto. Bueno, cuatro.

—¿Ella realmente está de acuerdo?

—La única condición es que deberán hacerse una sesión de fotos para las revistas.

—Gracias…

—¿No te gusta la idea? —preguntó Izumi preocupada.

—¡Por supuesto que me gusta! —exclamó emocionada, pues más bien estaba en shock— Pero no entiendo a qué te referías con usar esto.

—Itachi cree que sus padres intentarán usar la excusa del dinero para ponerles trabas, así que pensamos que el que tengan los trajes asegurados, ayudaría a hacerles saber que eso no los iba a detener.

—No puedo creer que nos ayuden tanto. Tu y yo ni siquiera podríamos llamarnos amigas.

—Entiendo que te sientas así, pero si lo piensas, lo hacemos especialmente por Sasuke-kun. A él lo conozco desde muy chico y es como un hermanito para mí —explicaba Izumi— Con tanto tiempo de conocerlo, es fácil para Itachi y para mí darnos cuenta de lo feliz que es a tu lado, la forma positiva en que lo has influenciado y cuánto te ama.

—Si pensamos en tu lógica, sus padres deberían ser los primeros en darse cuenta.

—Ellos también se dan cuenta de lo que significas para Sasuke-kun, pero no eres lo que esperaban, por eso se oponen —le aseguró Izumi— Sin embargo, él es su hijo y ellos quieren verlo feliz, así que tarde o temprano lo aceptarán.

—No creo que sus reglas de etiqueta les permitan aceptarlo.

—Ya verás que lo harán. Si no lo hacen antes de la boda, estoy muy segura que lo harán cuando tengan su primer hijo.

—¿Niños? ¿No crees que te estás adelantado demasiado? Tu e Itachi son mayores y ni siquiera tienen una fecha para su boda.

—Pues si quieres contentar a nuestros suegros sería bueno que fueras la primera embarazada —sugirió Izumi a lo que Karin iba a protestar, pero la castaña se le adelantó empujándola dentro de la casa— Tenemos que volver con los chicos, ya nos entretuvimos demasiado.

—Izumi, gracias —sonrió Karin guardando ambos sobres en su bolso de mano.

—Esa es… —se le escapó a Izumi cuando vio a Sakura con los Uchiha.

—¿Quién es? —preguntó Karin al ver cómo se le descomponía la cara a la chica.

Fue sorpresivo para Izumi ver a Sakura en la fiesta, de modo que no pudo contener su sorpresa, pues de haberlo podido evitar, habría actuado natural para no inquietar a Karin, pero ya era demasiado tarde y si Mikoto la había llevado a la fiesta, quizá era necesario que la pelirroja supiera quién era ella, aunque pensó que sería mejor que el propio Sasuke se lo dijera.

—Ella es Haruno Sakura, una antigua compañera de Sasuke del instituto y también…

—Su exnovia —aseguró Karin sorprendiendo a la castaña— Sasuke me habló de ella.

—Espero que su presencia no te haga sentir mal, Sasuke-kun no…

—Ella debe ser el motivo por el que la señora Uchiha se ofreció a hacer esta fiesta, pero no te preocupes no soy tan infantil como para armar un escándalo por una exnovia.

—Trataré de mantenerla lejos de Sasuke-kun para…

—Te lo agradezco, pero no es necesario —aseguró Karin avanzando hacia los anfitriones.

Durante el tiempo que Sasuke estuvo en la mesa, ignoró por completo la charla que Sakura y su madre tenían y aunque Mikoto de vez en cuando lo presionaba por contestar, él solía dar respuestas cortas y tajantes. Sin embargo, cuando notó que Karin se acercaba, se levantó de la mesa de inmediato para encontrarse con ella.

—Vámonos —fue lo primero que dijo cuando se acercó a ella.

—¿Vas a ocultarme de tu ex? —replicó Karin y a decir verdad, en otro momento él habría preferido llevarse a su novia y hablar del tema después, pero estaba bastante irritado por las acciones de su madre que pensó que sería mejor recordarle a quién había elegido por novia.

—Querida, ella es Haruno Sakura, una antigua compañera del instituto —le presentó a la pelirosa desconcertando a los oyentes, pues él no usaba la palabra "querida"— Sakura, te presento a Uzumaki Karin, mi novia.

—Mucho gusto —saludó Karin para luego mirar a Mikoto y hablar con sarcasmo— Gracias por la fiesta.

—Disfrútala —contestó poco contenta por su tono, pero luego recordó a su invitada— Sakura fue novia de Sasuke, espero que eso no te moleste.

—Madre… —Itachi quiso hacer de mediador, pero Karin le robó la palabra.

—Si estoy molesta, pero...

—Eso fue hace mucho tiempo —interrumpió Sakura abochornada, porque aunque al ser invitada a la fiesta si le dió esperanzas de acercarse a Sasuke de nuevo, se sintió muy incómoda al saber que él tenía una novia.

—No deberías, tu ex también está en la fiesta ¿no? —habló Mikoto y con la mirada señaló a Suigetsu que hablaba en grupo con algunos otros amigos de la pareja.

—Madre, te he dicho que ellos no...

—Les pregunté a algunos de sus amigos y ellos me han dicho que salieron un tiempo —insistió Mikoto interrumpiendo a Sasuke a lo que sólo aumentó la incomodidad de Sakura que no sabía qué hacer y la furia de la pareja.

—Sakura ¿me acompañas? —habló Izumi para sacar a la pobre del campo de batalla. Haruno sólo asintió con la cabeza y caminó junto a la castaña.

—Sasuke y yo ya hemos hablado de nuestros ex, es un tema común en una pareja que se tiene confianza —continuó Karin— Cuando dije que estaba molesta, no era la presencia de Sakura, era más bien las obvias intenciones que tiene.

—¿Mis intenciones? —preguntó fingiendo indignación.

—Madre, basta de fingir —se interpuso Itachi para luego mirar a su hermano y cuñada— Yo hablaré con ella.

Karin no iba a dejar las cosas allí, pero antes de poder alegar, Sasuke la tomó por la cintura y la alejó del lugar. La acción confundió a la pelirroja, pues creyó que su novio la defendería y que estaba tan enojado como ella, pero sólo se la llevó.

—Esta vez tu madre…

—Lo sé.

—Ella…

—Dame el anillo —pidió muy serio murmurándole al oído.

—¿Qué?

—Dame el anillo —repitió.

—Sasuke, si te estás arrepintiendo por lo que tu madre hizo…

—Confía en mí.

La joven se sintió inquieta nuevamente por la petición de su novio, especialmente porque, aunque se había mostrado segura frente a Sakura, en el fondo sentía miedo, pues por el propio Sasuke sabía que fue la novia con la que más había durado y aunque Uchiha pareció no darle importancia cuando se lo contó, ella llegó a tener la inquietud de que significaba algo más. Empero, Karin se quitó el anillo y se lo entregó a su novio, pues aún si él se hubiese arrepentido del matrimonio, daba igual si ella se oponía, no podría evitarlo.

—¿Qué harás? —preguntó tratando de disimular su titubeo.

—Ven —la llevó hasta donde estaba el equipo de sonido que ambientaba la fiesta, le murmuró algo encargado y posteriormente la llevó frente a la mesa de los invitados de honor a pesar de estar cerca de Mikoto, Itachi e incluso Fugaku que se había integrado a la discusión.

—¿Por qué vol…?

Sasuke hizo una señal al encargado del sonido y la música paró por completo, pero al ser sólo música de ambiente, nadie lo notó sino hasta que el azabache comenzó a hablar por un micrófono que Karin no reparó que había tomado.

—Gracias por asistir a la fiesta de cumpleaños de mi novia —habló Sasuke cuando ya todas las miradas estaban puestas sobre él tras haber probado el audio del micrófono.

—Sasuke ¿qué… ? —Karin estaba igual de confundida que cualquiera que conociera a su novio, pues él jamás daba agradecimientos o daba discursos en las fiestas familiares.

—Llevamos poco más de dos años juntos, pero son suficientes —dejó el micrófono en la mesa estremeciendo a la pelirroja que sólo podía pensar que aquellas palabras eran una despedida, sin embargo, este pensamiento duró poco, porque Sasuke se arrodilló frente a ella ofreciéndole el anillo— ¿Te casarías conmigo?

Karin estaba tan sorprendida como los demás que sólo pudo reaccionar cuando Sasuke le terminó de poner el anillo y esbozando una gran sonrisa se lanzó a abrazarlo y besarlo.

Entre los aplausos que comenzaron a sonar —algunos sinceros y otros por compromiso—, se ahogó un gritito por parte de Mikoto que estuvo a nada de desmayarse de la impresión, aunque terminó por fingir haberse desvanecido para no verse obligada a hablar en público, pues no quería aceptar el compromiso y tampoco se atrevía a hacer un escándalo al negarse.

Fugaku tampoco habló en público y usó la actuación de su esposa para hacer que Sasuke y Mikoto fueran a su oficina para hablar de lo que acababa de ocurrir. Mientras tanto, Itachi, Izumi y Karin se hacían cargo de los invitados.

—¡No puedes casarte con ella! —exclamó Mikoto cuando supo que estaban solos en el despacho— ¿Cómo pudiste proponértele sin siquiera consultarnos? —decía desesperada— Mejor hazlo con Sakura, ya no me importa que no sea de una familia adinerada.

—Voy a casarme con Karin.

—Pero… Sakura es la chica con la que más has durado y sé que terminaste con ella sólo porque te dije que debías casarte con una dama de alto estatus —suplicaba Mikoto— Ya no me importa que no sea de una familia rica, sólo quiero que estés con una chica que no sea una descarada, vulgar e irrespetuosa.

—Empecé a salir con Sakura porque sabía que ella podría agradarte. El motivo de que duráramos tres años, fue porque parecías contenta con ella como mi novia y en efecto, terminé con ella cuando me sugeriste que buscara a alguien más en la universidad —explicó Sasuke— Pero si hablamos de lo que sentía por ella, entonces sólo me limitaba a verla como a una compañera. Ni siquiera la sentía como a una amiga cercana —Mikoto se veía incrédula— Al menos fue acertado obedecerte sobre buscar a alguien más en la universidad, porque fue gracias a Karin que me di cuenta que debía pensar más en mis deseos y aspiraciones.

—Fugaku, dile algo —pidió la mujer desesperada.

—Hablaré con él a solas —contestó el aludido en un tono tan serio que Mikoto se sintió segura de que regañaría a su hijo y lo haría entrar en razón, así que ella no protestó y salió del despacho para pensar cómo rectificarían el anuncio del compromiso cuando Sasuke desistiera.

—No hay nada que… —Fugaku hizo un ademán con la mano para ordenar silencio y Sasuke quedó mudo al estar acostumbrado desde niño, sin embargo, cuando quiso hablar, su padre le robó la palabra.

—Desde niño imitabas a Itachi y en algún momento lo dejaste para complacernos a tu madre y a mi. Me di cuenta de ello ya muy tarde, porque quién lo hizo evidente fue esa mujer.

—Soy feliz con ella.

—Me complace saber que puedes tomar tus propias decisiones, pero no quiere decir que sean apropiadas.

—Vamos a casarnos aunque lo desaprueben.

—No financiaremos la boda.

—No he contado con su dinero desde que me lo restringieron cuando me fui a vivir con ella, así que eso no cambia mi decisión.

Fugaku miró a su hijo seriamente ante su afirmación, cerró los ojos unos instantes y respondió al volverlos a abrir y ver que él seguía teniendo esa expresión decidida.

—No apruebo la boda, pero tampoco haré nada para oponerme —Sasuke se vio sorprendido, pues pensó que su padre le ordenaría olvidar el tema y alejarse de Karin.

—No entiendo.

—No pongo en duda tus sentimientos, pero si los de ella.

—Ya se lo dije, hemos vivido sin su dinero. Karin y yo nos las hemos arreglado solos.

—Porque no está acostumbrada a los lujos es que le es fácil vivir una vida simple a tu lado y más aún si cree que tarde o temprano terminarás heredando de mí —señaló Fugaku que ya había hablado con su hijo de cuál era su renuencia hacia la chica— Dicho esto, entenderás que te deje fuera del testamento mientras estés casado con ella y espero que se lo digas a ella —pidió sereno a lo que Sasuke se vio furioso, pero antes de protestar, Fugaku habló— No me malentiendas. Eres mi hijo y deseo que seas feliz, por eso hago esto por ti. Entre más rápido te des cuenta de quién es ella, será menos doloroso.

—Demuestra un deseo más grande por tener razón que por verme feliz aunque usted esté equivocado —señaló Sasuke— Seguiremos bien sin su dinero —se dió media vuelta para irse, pero se detuvo en la puerta antes de abrirla— También viviremos mejor lejos de ustedes mientras no puedan tratar a mi prometida con al menos el mínimo de modales de los que se jactan.

Sasuke salió de la oficina y Mikoto, que se había quedado afuera esperando, se acercó a su hijo segura de que su esposo lo había hecho entrar en razón.

—Ya se me ocurrió algo para aminorar los escándalos cuando se anuncie la cancelación del compromiso. Tendrás que…

—Voy a casarme con Karin.

—¡¿Qué?!

—Está decidido a seguir con su compromiso —Fugaku salió de la oficina y había oído parte de la conversación.

—¡Debías convencerlo de lo contrario!

—He tomado una decisión, madre y le diré que si ocurre una ofensa más a Karin y me alejaré de la familia.

—¡¿Qué?! ¡¿Ella te lo ha pedido?!

—¿Ella sabe de esta decisión? —preguntó Fugaku, porque al creer que la chica era una interesada, no podía imaginarse que ella fuera quien le hiciera esa petición. Cortar lazos con los Uchiha sólo la alejaría de la fortuna y el prestigio, así que sospechaba que su hijo había tomado la decisión en ese momento.

—Lo sabe, porque le prometí que no dejaría que volviera a pasar un mal rato por culpa de mi familia una vez que anunciáramos nuestro compromiso. El acto allá afuera fue porque no quiero que Sakura ni nadie más nos moleste.

—¿Cómo reaccionó cuando se lo dijiste? —preguntó Fugaku antes de que Mikoto pudiera decir algo.

—Sé lo que intenta encontrar, pero ella sólo me expresó que no opinaría al respecto.

—Si fuera sensible, no permitiría que hicieras esa locura —reprobó la mujer— ¡Ella te manipula a su antojo y no te das cuenta!

—Karin no quiso opinar porque ella está harta de la forma en que la tratan, pero se sentirá culpable si me alejo de ustedes por su causa —explicó el joven porque aunque ella no le hubiese dicho nada al respecto, podía entenderla. Hizo una pausa antes de tomar la palabra de nuevo— Nos quedaremos en la fiesta mientras no haya otra grosería y eso incluye alentar a otros a hablar de mis ex o los de ella.

—¡Espera! Si las cosas van a ser así, quiero hablar con ella —pidió Mikoto muy seria y Sasuke la miró con desconfianza— Hay cosas que tiene que entender si pretende un día estar en nuestra familia.

Pese a que Mikoto dió a entender que podría aceptar a Karin como nuera, Sasuke entendió, por el tono en el que su madre habló, que ella no había cedido en lo absoluto y por tanto, cualquier cosa que ella quisiera decirle a su novia a solas, sería todo menos consejos o un acuerdo de tregua.

—No los recibiremos en casa o en la boda, a menos que se disculpen con ella —advirtió Sasuke como despedida, porque aunque desde un principio ya sabía que las cosas no irían bien cuando sus padres se enteraran del compromiso, su madre había rebasado el límite y no quería exponer a Karin a esa charla nada amistosa, después de todo lo ocurrido.

Apenas terminó de pronunciar su oración, Sasuke dió media vuelta para volver al salón, tomar a su prometida e irse. Mientras lo hacía, pudo oír la voz de su madre que iba tras de él llamándolo incesantemente.


Me alegra decir que esta historia no termina aquí y que además, ya la tengo completa. Sin embargo, no subiré el resto de los capítulos sino hasta el fin de semana esperando poder ver sus comentarios sobre lo que creen que ocurrirá más adelante.

Si, les prometo que la historia ya la tengo completada, así que a diferencia del resto de mis historias, no tendrán que esperar demasiado por la actualización n.n Espero que les haya gustado.