Habían llegado a un lugar bastante verde, lleno depraderas, bosque y un precipicio que les recordaba esa noche donde lograron escapar. Gregory decidió que irían allí, pues necesitaba despegarse aunque sea un día de las grandes ciudades por dónde solían andar.

Freddy se sentó junto al chiquillo, este comía un sándwich mientras su estómago rugía por el hambre, el animatrónico no pudo evitar mirarle con cierta preocupación y sus orejas se movieron un poco, le gustaría ser capaz de ayudarlo más.

El oso animatrónico siguió pensando y sobrepensando cosas, cosas que tenían que ver con Gregory mientras esté no se enteraba de nada. Pensó si el chico tenía suficiente con él, después de todo es un trozo de metal, no un humano, tal vez a él le hubiese gustado sentir el corazón de otra persona latir al abrazarlo, o tal vez preferiría que no fuera tan protector, o probablemente le gustaría que le demostraran cariño de otra forma que no puede ofrecerle.

—¡Freddy! —le llamó una vez más.

—L-Lo siento, Gregory... Dime.

—No hagas eso, me asustaste, pensé que te dio un cortocircuito o algo así.

—Lo lamento —dijo mostrando arrepentimiento al moverlas orejas hacia abajo. Gregory sonrió.

—Está bien... Solo te estaba diciendo que es mejor que vayamos a la sombra.

Gregory se levantó y detrás de él iba Freddy, sobrepensando, queriendo resolver su duda, queriendo una respuesta. No se dio cuenta de en qué momento agarró la mano del chico, avergonzándolo un poco, no se lo espero para nada, y entonces volteó su cuerpo hacia el animatrónico.

—¿Q-Qué sucede?

—Tenía una duda. —Comenzó Freddy, se notó nervioso por los fallos en su voz— No sé cómo preguntar esto...

—Solo pregunta, como te salga... No todo tiene que ser perfecto.

—Entiendo... Quería preguntar si tú tienes suficiente conmigo en este momento.

—¿A qué te refieres? —preguntó con sus mejillas rojas.

—S-Se supone que estamos en un tipo de ¿relación amorosa? Y me preguntaba si tienes suficiente conmigo y con lo que puedo dar. —Finalizó mientras apretó un poco el agarre en la mano de Gregory.

—Freddy... —Gregory bajó el rostro avergonzado— Yo... En realidad, sí tengo suficiente contigo... Quiero decir, me basta y me sobra con lo que me das. No es como si tuviera experiencia en esto, sin embargo, siento que me haces feliz... Muy feliz.

—Gregory.

—Y a mi... Agh olvídalo. —Alzó la mirada y la desvió, no quería ver el rostro de Freddy en ese momento. Sus manos mojadas y el corazón acelerado le impedían pensar con claridad.

—Dime, por favor —suplicó el robot que está en sus mismas condiciones, solo que él sentía un extraño sobrecalentamiento en su maquinaria, junto a su ventilación haciendo un pobre intento de refrescarlo, provocando el ligero zumbido que le gusta tanto al chiquillo de ojos pardos.

—A mi me gusta mucho tu voz y la forma en la que me tratas siempre...

Ambos se quedaron en silencio, como si fueran un par de jóvenes enamorados y no supiera que hacer luego de esa confesión. Freddy armándose de valor se acercó más a Gregory y puso una de sus manos en su mejilla, este le miró a los ojos y rompió cualquier separación entre ellos, abrazándolo. El adolescente sonrió mirando hacia arriba, al rostro del animatrónico, ni siquiera él entendía porque le gusta de esa manera, pero tampoco le importa saber la rsspuesta, solo quiere estar junto a él, porque si están juntos Freddy cumplirá con todas sus expectativas con el solo hecho de existir.