CAPÍTULO 4. Clase de comunicación
Comentarios de los reviews:
Beruni: Sí, sé lo difícil que es encontrar fics IzuOcha buenos... por eso yo desistí hace tiempo de ello T_T. Siempre me ha resultado llamativo que siendo la ÚNICA pareja canon de la serie, sea de las que menos escriben u_uº. En realidad, la intención de este fic no es «hacer una historia buena» (como sí que pretendo con otros fics más currados que he hecho). Era más bien como una espina que tenía con ellos precisamente porque son la pareja canon y no había hecho nada de ellos ^_^º. Así que me alegra saber que te está gustando tanto *o*
En cuanto a Ochaco, yo tengo la firme convicción de que su «rechazo» a sus sentimientos no va a llegar muy lejos. En el manga ya se ve que por mucho que haya dicho que se quiere desligar de ellos, está muy pendiente de Deku. Así que si la historia tuviese más recorrido, no llegan a graduarse sin estar ya juntos; eso lo tengo claro. Pero bueno, para este fic he hecho que se le enquiste un poco su decisión durante todo el instituto para llegar hasta aquí ^o^
Gracias por los reviews ;-D. Espero que os guste el siguiente capítulo ;-D
CAPÍTULO 4. Clase de comunicación
—¡Si esta asignatura tuviese nota, te suspendía! —le recriminó Mount Lady a Deku según le vio en la siguiente clase—. En verdad pensaba que había avanzado contigo. Pero ¿qué hiciste el otro día? Romper las esperanzas de un montón de seguidoras diciendo que sólo piensas en el trabajo.
—En realidad, yo no llegué a decir eso.
—Es lo que se entendió —repuso ella—. Tienes dieciocho años. En cuestiones afectivas, tu única misión es mantener la expectación con tus seguidoras. Y eso se consigue con dos simples reglas: estar soltero y alegar buscar a la persona adecuada.
Deku se tensó y, acto seguido, miró a Todoroki y Yaoyorozu.
—Ellos dos están juntos.
Ambos se irguieron al meterlos en medio.
—Y si fuese por mí, estarían suspendidos hasta que se retractasen.
—Eso no va a ocurrir —respondió categórico Todoroki, por lo que Mount Lady resopló y se centró de nuevo en su víctima.
—Sois muy jóvenes y, normalmente, desconocidos —empezó a explicar—. Igual que pasa con cantantes, actores, deportistas y demás figuras públicas, al inicio de vuestras carreras necesitáis el tirón de vuestros aduladores. Es publicidad.
—No quiero ese tipo de publicidad —rechazó Deku.
—Lo que tú quieras no importa: la necesitas. —Y señaló a Bakugo—. Igual que él se ha tragado tener que lidiar con la prensa.
—Son dos cosas distintas —se defendió el aludido—. Y en eso estoy de acuerdo con Deku.
—Eso lo decís porque habéis empezado bien en la opinión pública —replicó ella—. No necesitáis de otros trucos. Pero, aun así, nunca están de más. Fijaos en mi situación: Kamui y yo tardamos más de un año en corroborar los rumores. Pero no se nos ocurrió hacerlo antes. Ambos sabíamos el añadido que nos aportaba a nuestras carreras la especulación. Es mucha publicidad.
—Pero, como digo, no quiero esa publicidad —reiteró Deku—, así que no voy a mentir por ello.
—Tienes dieciocho años… la ambigüedad no es mentir. Pero les das las ilusiones de tener posibilidad contigo.
—Sí sería mentir, porque no las tienen —aseveró de nuevo.
Mount Lady protestó cansada hacia el cielo y después miró al profesor Aizawa.
—¿En serio no se les puede suspender? —le preguntó molesta—. Es una clara falta de cómo manejarse en público.
—Ni se me ocurriría meterme en cómo cada uno quiere llevar sus temas privados —contestó él con desgana revisando el móvil.
—Cómo no… si tú eras igual —reprochó la mujer, y regresó otra vez a su víctima favorita—. El caso es que…
—Espera, Mount Lady —la interrumpió Aizawa al tiempo que levantaba la vista—. El director me pide que le lleve a Deku, Todoroki y Bakugo.
Los tres se tensaron en cuanto los mencionó. Mount Lady directamente resopló.
—¿En serio? ¿Y qué voy a hacer si te llevas a tres de los que deberían estar suspendidos? —recriminó ella.
—¡Oye! —se quejó Bakugo—. A mí no me metas con estos dos.
—Eres un malhumorado —le atacó ella—. Tienes que ser más amable con la prensa.
Bakugo chasqueó la lengua con disgusto y se puso en pie para salir de allí seguido de sus otros dos compañeros y el profesor. Mount Lady paseó sus inquisidores ojos sobre el resto de alumnos, los cuales se habían quedado en silencio ante la petición del director.
Sin embargo, poco después, Kaminari levantó la mano para hacer una pregunta que no a todo el mundo le importaba:
—¿Eso quiere decir que hay más de nosotros que deberíamos estar suspendidos?
Yaoyorozu gimió en bajo y se llevó una mano a la cara.
—Creo que una soy yo —murmuró para sí, aunque no pasó desapercibido en el silencio que siguió a la pregunta.
—Por supuesto que una serías tú —le confirmó Mount Lady—. Lo mismo que les he dicho a los chicos, se aplica a las chicas…
Ochaco observó a su compañera mientras recibía una soberana regañina, aunque Yaoyorozu simplemente parecía resignada ante las palabras de la mujer. Era evidente que nada de lo que le dijese iba a cambiar su parecer.
Le daba cierta envidia su situación, además de que componían una espina en su interior. Ellos eran una muestra de que se podía alcanzar la meta de ser un héroe sin renunciar a otras cosas como había hecho ella. Además, llevaban juntos desde segundo; no mucho después de que se hicieran más reconocidos. Así que, por ese lado, el público los había conocido desde siempre como pareja.
Lo que decía Mount Lady no era algo nuevo. Era de sobra conocido que representantes de figuras públicas aconsejaban a sus representados que tuvieran cuidado con los temas sentimentales, en especial, en colectivos que generaban grupos de seguidores con sentimientos platónicos. Estrellas de cine, cantantes, seiyus… Era muy habitual que, de tener relaciones, las mantuvieran ocultas para seguir proyectando la imagen de ser accesibles.
Ese problema no lo tenían Todoroki ni Yaoyorozu, quienes habían revelado su relación sin reparos. Tampoco lo tenían Deku ni Bakugo, a los que les importaba un comino lo que pensara la gente porque su capacidad como héroes era tan prominente que no necesitaban de otros subterfugios para escalar.
No, ese tipo de reglas eran para el resto de los mortales: aquéllos que, a pesar de llevar el mismo tiempo que ellos tres trabajando como héroes provisionales, no tenían ni cincuenta mil suscriptores; o aquéllos que no tenían singularidades tan impactantes como otros y tenían que esforzarse el doble o el triple para ser visibilizados.
La gente que nacía sin estrella se regía por otras normas; las mismas que tenía ella.
—¿Vamos a la cafetería? —le preguntó Mina cuando terminó la clase.
Ochaco asintió y se unieron a Tsuyu y Toru para almorzar juntas en la cafetería. Por supuesto, el tema de conversación no podía girar de otra cosa que no fuese le clase de comunicación de la que acababan de salir.
—¿Tú qué harías? —le preguntó Ashido a Toru.
—Mmm… no lo sé. No estoy en esa situación —respondió mientras se sentaban en una mesa—. Pero entiendo la postura de Mount Lady.
—Yo creo que no podría mantenerme separada de él —suspiró—. Por mucha publicidad que eso supusiera.
—En realidad, Mount Lady dijo que lo ocultaras para generar expectación —la corrigió Tsuyu.
—Aun así, creo que no…
Ochaco vio entrar en ese momento a Todoroki, Bakugo, Deku y Tokage muy animados. Demasiado, diría mejor. Los dos últimos no paraban de hablar mientras hacían la cola, hasta el punto de pisarse las palabras. Todoroki, por su parte, sonreía al escucharlos, lo que la hacía pensar que algo bueno había salido de esa reunión.
Se sentaron los cuatro, algo que no era la norma, pero tampoco era raro. Y Ochaco no pudo apartar la vista de ellos dos. Se aferraba como a un clavo ardiendo a las palabras de Bakugo, pero verles interactuar así le seguía generando ansiedad. Había empezado a contar los días que faltaban para terminar el curso y lo hacía con la horripilante sensación de querer y no querer que acabara. Sólo le quedaba esperar que, una vez en casa, aquello se le pasara…
—¿…, Ochaco?
Que empezara a mirar sólo hacia delante y sin echar ni un vistazo atrás. Porque, de lo contrario…
—¡Ochaco! —la llamó Ashido con más insistencia, lo que por fin atrajo su atención.
—¿Sí?
Mina la observó un poco aturdida y siguió el recorrido que dos segundos antes tenían sus ojos. Frunció los labios, contrariada.
—En realidad, supongo que todas sabemos tu respuesta.
—¿Sobre qué? —Se había abstraído tanto, que no sabía en qué punto estaba la conversación.
—Sobre que prefieras mantenerte soltera —le aclaró.
—Como dice Mount Lady, es lo mejor en la fase inicial de tu carrera.
—No tiene por qué —contrarrestó ella—. Mira a Yaomomo y Todoroki.
—Yo no soy ninguno de los dos —replicó mordaz. Ella no era una heroína sobresaliente.
—¿Y qué has conseguido con la alternativa?
Ochaco se irguió, con una actitud severa.
—Convertirme en heroína —contestó categórica.
Era su meta desde niña. La única y primordial meta. Había decidido que nada la distraería de ella y lo había conseguido con esfuerzo y sacrificios. Nadie debería decir que su decisión fue incorrecta… ni siquiera ella misma.
—¿Y estás bien con eso? —se preocupó Toru—. Porque el otro día casi te echas a llorar.
—Llevas con el ánimo decaído desde la entrevista —comentó Tsuyu contrita.
—No es nada —les dijo lo más entera que pudo. Había esperado que no se le notara lo turbada que estaba por ello.
—Claro que lo es —rebatió Mina—. A mí me crisparía que otra persona le rondase al chico que quiero.
—Lo que haga no es asunto mío.
—Lo es cuando te afecta así —sentenció.
Ochaco sólo la miró. A eso no tenía nada que replicar porque era la verdad. Ella se limitaba a ignorar sus efectos. Pero no estaba de humor ni de ánimo para esa conversación.
—No quiero hablar de ello.
—Ochaco, deberías…
Tsuyu la interrumpió al ponerle una mano en el brazo y negó con la cabeza para que lo dejara estar.
—Ella sabrá…
El problema era que estaba llegando a un punto en el que no lo sabía.
—No tengo muchas ganas de comer —dijo al tiempo que se levantaba de su sitio con la bandeja medio llena—. Me voy adelantando.
Ninguna de las tres dijo nada más allá de asentir. Eran conscientes de haber tocado un punto sensible para ella y no iban a interferir en cómo sobrellevarlo.
Dejó la bandeja en la zona de recogida y se encaminó a clase con la cabeza llena de dudas. La inminencia de una resolución definitiva la estaba agobiando y haciendo que se replanteara cosas que no debía. No podía torturarse pensando en cosas que podrían o no podrían haber pasado. Por eso, ahora más que nunca, debía cerciorarse de mantenerse firme en sus decisiones y esperar con anhelo que el tiempo le diera la razón.
—Uraraka, espera —le oyó decir a Deku a su espalda.
Ochaco se giró sorprendida de que hubiera aparecido de pronto tras ella.
—¿Sí?
—¿Podemos… volver juntos después de clase? —Ochaco alzó ligeramente una ceja por el desconcierto de que sonara tan formal. Muchas veces habían vuelto solos a la residencia—. Para hablar… —matizó él ante el silencio.
—¿Es por la reunión con el director?
—Entre otras cosas… —evadió con una más que evidente incomodidad—. Es sólo que… tengo algo que contarte.
— * —
Fin del Capítulo 4
16 Enero 2022
Notas finales:
MAEC: ¿Qué será... será? ^o^
Todos: Se le va a declarar ¬_¬º
MAEC: ¡Nooooo!, ¿por qué lo sabéis? T_T
Todos: Porque has dicho que la historia tiene 5 capítulos y el 5º es el siguiente ¬_¬º
MAEC fustigándose: la próxima vez, te callas... TT_TT
En fin... Que sepáis que el hecho de que metiesen a Mount Lady para darles una clase de comunicación como algo «extraño», me pareció curioso. Estamos hablando de una profesión que va a tener mucho contacto mediático; deberían tener de por sí una asignatura de ello como mínimo en el último curso. Así que yo lo he extendido a todos los cursos ^o^. Lo único que espero es que termine el manga y al menos no me la mate, que si no, la que les estará dando las clases será su fantasma ¬_¬º
Pero corramos un túpido velo sobre eso y vayamos a lo importante: que ya nos acercamos al final de esta historia *o* . Una semanita más y ya les tendremos juntitos. Obviamente, mi OTP de esta serie será el TodoMomo «forever and ever» (y lo comento porque seguro que con el otro fic había que leer muy entre líneas para notarlo, ¿verdad? —Modo Ironic ON ¬_¬º). Pero estos dos también son una monada y espero que os esté gustando cómo va el fic *o*
¡Hasta la semana que viene!
