Date a Live: El Hilo del Destino
Capítulo 3: La Revelación.
Pasados 3 días desde aquel incidente, Shido quedó en un acuerdo de palabra con Ratatoskr que si un terremoto dimensional volvía a aparecer, se encargaría personalmente del asunto. Mientras tanto, podría actuar como un estudiante normal llevando consigo un auricular inalámbrico con el que podrían estar comunicados. Al salir de su última clase, fue acorralado por Tobiichi Origami en uno de los pasillos.
-Sobre lo que viste el otro día.
-¿Sí?
-Por tu propia seguridad, es mejor que lo olvides por completo.
-¿Ella…Es realmente malvada?
Su compañera subió una ceja, como no pudiendo entender la intención de la pregunta.
-Espero que sea una broma, Shido.
Kotori, que estaba del otro lado escuchando, rápidamente le advirtió que cambie el tema porque se estaba enfureciendo, pero…
-Mis padres fueron asesinados hace cinco años por uno de ellos.
La alarma hizo que cada uno se fuera por su camino.
-¿Hacia donde voy, Kotori?
-¡Fuera de la escuela, la "Princesa" caerá sobre la secundaria Raizen!
("Princesa"…Así es como le llamaron cuando estaba inconsciente.)
Doblando en una esquina cerca de la escalera, fue testigo de como el edificio fue destruido a la mitad producto del impacto del terremoto directo sobre él. Alcanzó a echarse para atrás, con una corriente de viento que vislumbraba a la mujer de la armadura y la espada.
-Tu, otra vez…
En lugar de atacarlo, se acercó.
-¿Qué es lo que intentas conseguir siguiéndome?
Lo tomó de los cabellos, al tiempo que este caía arrodillado.
-Si no estás aquí para asesinarme, entonces, ¿Qué es lo que quieres?
-Salvarte.
-¡Shido, cóntrolate! ¡Deja de actuar sin nuestro permiso!
-¿Salvarme?
-No dejaré que sigas con esa expresión en el rostro.
La mirada de la Princesa no cambiaba en absoluto por mucho que lo intentase.
-¡No voy a rechazarte como el resto de los humanos, yo quiero entenderte!
-¡MIENTES!
Los escombros que se encontraban detrás suyo se partieron en mil pedazos cuando una corriente de viento los atravesó. La mujer lo había soltado, furiosa.
-¡Cada ser humano que he conocido me ha dicho que merezco morir, deja de intentar convencerme que eres una buena persona!
-¡Si eso es cierto, ¿Por qué estoy intetando hablarte en lugar de atacarte?!
La Princesa dio unos pasos hacia atrás, e invocó a su espada gritando.
-¡Sandalphon!
-¡Shido, cúbrete!
Numerosos disparos del AST fueron desplegados por el campo magnético que los cubría a ambos. Tobiichi Origami, una de las unidades de defensa, no se había percatado que Itsuka Shido se encontraba con la muchacha gracias a uno de los restos de las paredes que se interponían en su visión. Cuando este se desplomó, sintió una gran presión en el pecho.
-No…De nuevo…
Ante la inminente sensación que otra persona inocente iba a perder la vida por uno de esos repugnantes espíritus bajo su tutela, soltó su arma y fue a defenderlo con su espada magnética por mucho que sus superiores hayan intentado detenerla.
-¡No te perdonaré por haberlo tomado como rehén!
-¡Origami, te equivocas, ella no!
-¡Cierra la boca y sal de ahí ahora mismo, Shido! ¡Los sensores indican que La Princesa está perdiendo el control de sus emociones!
Aquella confrontación se había vuelto a repetir. El primer golpe de la hoja de la mujer desvió la guardia instintiva de la chica del AST. La fuerza del segundo le dobló la muñeca. El tercer fogonazo le dislocó el hombro, viéndose obligada a cederle terreno.
-Itsuka Shido, corre…No podré detenerla por más tiempo.
De repente, su combate fue interrumpido por la llegada de las demás.
-¡Todas las unidades, protejan al civil!
Su objetivo era Itsuka Shido, al cual alejaron de la zona de combate. Origami, presa de su propio miedo, a través de la cruza de espadas, vio en los ojos de la mujer su propio reflejo; como si fuese capaz de predecir su destino.
(¿Aquí es…Donde voy a morir?)
Su espada se movió simultánea a su voluntad, y el chillido metálico de esta hizo contacto con la de su enemiga. Ambas fueron arrastradas hacia atrás, con un resultado favorable al espíritu. Ya no podía mantenerse en pie, sabe que ha sido vencida completamente. Se derrumba sobre sus rodillas exhausta, levantando su hoja en un desesperado intento de caer con dignidad.
-¡Origami!-Gritó desesperado su compañero.
Una nueva estocada giró su arma en el aire hasta los pies de la vencedora.
-¿Eso es todo? Qué humillante…
La Princesa descubrió de este intercambio que los humanos no son tan poderosos como aparentan, y que si quisiera, podría acabar con ella ahora mismo. Pero sus ojos encuentran al hombre que se interpone en su camino, aquel que vocifera una y otra vez unas palabras que para ella son totalmente desconocidas.
"Tobiichi Origami"
(¿Tobiichi…Origami? ¿Ella es Tobiichi Origami?)
Aquel que le repitió que no vino a asesinarla, sino a entenderla; aquel cuyas expresiones por más descabelladas que le suenen, le resultan tranquilizadoras y llenas de compromiso. No fue consciente al 100%, sin embargo, solamente por él, es incapaz de rematarla. Indirectamente le ha enseñado a tener empatía, sabe que si le da la derecha a sus instintos, hará lo mismo que quieren hacer con ella.
Su contrincante, sobrecogida por el temor, cerró sus ojos a la espera de la crujiente punzada final. Aunque, esta nunca llegó. Y con ella, tampoco quedó ningún rastro de la mujer.
Tobiichi fue trasladada a urgencias en helicóptero gravemente herida; mientras que Shido al haber sido colocado en un lugar seguro, solo tuvo heridas menores.
Fin del capítulo.
Tal cual he dicho en los 2 anteriores capítulos, esta historia va a ceñirse al canon de Date a Live para poco a poco ir separándose. Esta vez, la pelea entre Tobiichi Origami y Yatogami Tohka ha sido más cruda que en la serie original; al tiempo que Shido no le ha dado un nombre a La Princesa, entre otras cosas.
Gracias por leer, nos vemos en el siguiente capítulo.
