Date a Live: El Hilo del Destino

Capítulo 5: Mi Corazón.

-¡¿Qué es una cita?!-Tiró inmediatamente de su brazo, venciendo su resistencia.-¡Ni creas que caeré en tus tontos trucos!

-Ya te he dicho que no estoy aquí para lastimarte, sino para entenderte.

(Esas palabras…De nuevo…No las digas…Si las sigues diciendo, ya no podré contenerme…)

La Princesa tragó saliva, intentando hilvanar dos pensamientos seguidos con el corazón a mil por hora y el rostro enrojecido.

-¡S-s-si veo algo raro, no dudaré en eliminarte! ¡¿Estás bien con eso?!

-Sí.

Del otro lado de la calle, escondida detrás de una pared, observaba atentamente Tobiichi Origami; cuyas lesiones no habían sanado del todo. Sin embargo, al haber tenido un encuentro medianamente corto con "La Princesa", menos de 12 horas fueron suficientes como para volver al servicio. Solamente podía mover su brazo izquierdo, ya que el derecho estaba inmovilizado producto de su luxación y posterior tratamiento.

-Ese espíritu…¿Qué está tramando?

Recibió un llamado de sus superiores, los cuales le provisionaron el equipo necesario para proceder con la misión.

-Objetivo localizado, las coordenadas son 088-107.

Mientras tanto, las unidades de la nave Fraxinus observaban de cerca a la pareja.

-Shido, dirígete a la estación sur tras parar en una cafetería…-Dijo Kotori cruzando las piernas con gotas de sudor en su frente.-No te preocupes por el dinero, te dejé mi tarjeta de crédito VIP que puedes usar como quieras…

-G-gracias, hermanita. De no ser por ti, estaría perdido en esta situación.

Yatohgami Tohka, quién curioseaba con la vista por los alrededores ya que cada 3 pasos encontraba algo que le llamaba la atención, se dirigió a su acompañante.

-¿Qué estás murmurando, Shido?

-¡N-nada! ¡Estaba sumido en mis pensamientos!-La jaló hacia el lugar indicado.

-¡Oye!


Al tiempo que ellos disfrutaban de su estadía en Danny´s, Murasame Reine le llevó un café a la menor Itsuka.

-Se le ve intranquila, Comandante.

La pequeña pelirroja, haciendo caso omiso a sus declaraciones, se llevó la taza a los labios con sus manos temblando sin parar, dando un gran sorbo.

-No digas tonterías…-Pequeñas gotas se iban vertiendo por su escritorio producto de su tambaleo, incluida su vestimenta.-Estoy perfectamente…

Conociendo lo testaruda que era, la analista prefirió no contradecirla. En su lugar, le mostró un gráfico sobre el estado de ánimo de "La Princesa".

-Parece que las cosas van muy bien, ¿No lo cree?

-Sí…-Jadeó.-Lo es.


De noche, Kanto siempre había sido una región tan pequeña la cual brillaba con una intensidad interminable desde el punto más alejado de la ciudad. En cambio, durante el día, cerca de las 7 de la tarde donde lentamente la luz solar comienza a desaparecer con ese viento que recorre los pastos, entregaba un aire nostálgico que Shido sabía que debía enseñarle a Tohka.

-¿Vienes aquí regularmente?-Preguntó observando la lejanía.

-Sí.

Itsuka no supo cuánto tiempo permaneció allí con ella, mirando. La ciudad parecía entender perfectamente sus sentimientos, deseaba que eso fuera eterno.

-Shido, hoy fue muy divertido.

Yatogami se paró a su lado, y pasó su suave mano por la barandilla metálica en la que estaban apoyados, entrelazándola con la suya; limitándose a esperar. ¿Qué esperaba? El adiós, puesto que era consciente que ella no pertenecía a este mundo, simplemente llegó a él de manera inesperada. Él podía sentir su silenciosa agonía, a través de su nulo contacto visual, contrario a como se comportó en la cita. Sabía que ese era el momento. Pero, fue ella quién volvió a hablar.

-Ahora entiendo por qué la mecha-gente trata de matarme.

Parecía haberse guardado esa frase por horas, puesto que cuando consiguió decirla, tenía la voz entrecortada.

-Cada vez que aparecí en este mundo, tomé algo tan bello como el Planeta Tierra y lo destruí; sin darme cuenta.

Ya no podía soportarlo, Shido miró a la ciudad, al suelo, al cielo, para finalmente cerrar los ojos y verla. Era la mujer más hermosa que había visto nunca.

-Shido…Tal vez, lo mejor es que yo no esté aquí.-Le dedicó una sonrisa, ocultando su tristeza.

La mujer tuvo que pestañear, y pestañear de nuevo, para impedir que esas lágrimas se derramaran por sus mejillas.

-¡No! ¡Hoy no provocaste ningún terremoto dimensional!

(En verdad…Eres un tipo increíble)

Estaba tan agradecida por seguir confiando en ella, que lágrimas volvieron a asomar a sus dilatadas pupilas.

-Detente…No sabemos qué pueda pasar a futuro.

Tohka unió sus dedos con más intensidad hasta que pudo permitirse hablar.

-Si vuelvo y llego a perder el control…

-¡Entonces quedate!

(¿Qué es…Este sentimiento?)

Se tomó el pecho y agachó la cabeza, buscando una bocanada de aire con la cual contestar.

-P-pero…Yo no sé nada.

-¡Puedo enseñarte todo!

-Necesitaría un hogar y sustento…

-¡Me encargaré de eso!

-Estoy segura que a la mecha-gente no le gustará que yo esté aquí…

-¡No importa! ¡Yo te aceptaré aún más!

Yatogami retrocedió sobre sus pasos, solo para encontrarse todavía más cerca suyo, recogida en un cálido abrazo.

-No irás a ninguna parte, ahora…

Le levantó el mentón, para proseguir.

-Une tus labios con los míos, para finalizar nuestra cita, y comenzar nuestra relación.

Cerró instintivamente sus ojos, y acató con gusto su petición. Aunque, ya no estaba ahí, se encontraba arrodillada. Ya no estaba rodeada por los brazos que tanto amaba, no estaba acogida por las palabras que tranquilizaban sus emociones, no estaba a punto de besar a su alma gemela…Estaba sola.

Miró a sus alrededores, y todo su ser le dolía. Quería llorar, gritar, enfurecerse, puesto que su amado yacía en el piso con un enorme charco de sangre que dejaba ver una herida de bala. Se levantó, con una rabia incontrolable, invocando a Sandalphon una vez ubicó a su perpetradora.

-¡¿Cómo pudiste?!-Repetía una y otra vez usando su arma como impulso para llegar hasta allí.-¡Jamás te lo perdonaré!

Su corazón, se había llenado de oscuridad.


Fin del capítulo.

Espero que les haya gustado, fue muy agradable para mí rendir homenaje a esta serie a través de este fic el cual espero seguir como mínimo recreando los sucesos de la primera temporada a mí manera.

Gracias por leer, nos vemos en el siguiente.