Disclaimer. Obviamente, Harry Potter y Jujutsu Kaisen no me pertenecen, esto es por puro entretenimiento.

Advertencias/Aclaraciones del capítulo:

1. "Pensamientos".

2. En algunas ocasiones, Gojo hablará para sí mismo en japones y será representado de «esta manera».


VARIACIÓN


APARECE GOJO SATORU

Palabras: 2, 486.

Después de una tediosa subida para llegar hasta la cima de la colina de Stoatshead, además de haber despertado cuando aún el cielo se miraba negro, y cansados por exceder su condición física, se aliviaron al estar por fin donde se hallaba el traslador más próximo a ellos, ahora como indicó Arthur, solo les restaba encontrarlo. Afortunadamente, no pasaron más que unos pocos minutos cuando otra persona alzó la voz, específicamente llamando al señor Weasley (por lo que probablemente eran conocidos), avisando que tenía en sus manos el susodicho traslador.

— ¡Amos! —dijo Arthur mientras sonreía y se acercaba al otro hombre que reconoció como Amos Diggory, los demás no se quedaron atrás y siguieron al mayor de los Weasley.

Todo parecía ir según lo planeado hasta que, nuevamente, alguien más intervino.

— ¡Hey, hey!

Enseguida todos se quedaron quietos por un breve momento ante la voz juvenil que se elevó sobre la de Arthur, pero en una toma de decisión rápida, tanto Arthur como Amos eligieron hacer cualquier pregunta cuando todos estuvieran más cerca, ya que seguramente el nuevo extraño era también un mago. Además, solo necesitaban saber quién era, puesto que ninguno de los hombres adultos lo reconocía, y ciertamente ellos sabían qué magos vivía alrededor de esta zona. "Tal vez un nuevo vecino", "Quizá, nada más se trate de una ocasión especial por el Mundial de Quidditch", pensaron respectivamente. Mientras tanto, los menores del grupo solamente tenían curiosidad y se guiaban por las acciones de los adultos en quienes confiaban.

Las presentaciones tuvieron que esperar dado que el otro joven se hallaba más alejado. Entre un silencio algo incómodo todos miraron acercarse al chico desconocido, él además parecía ir dando saltos animados para llegar hasta ellos.

—Ustedes primero —dijo relajado el chico al estar lo suficientemente cerca para no tener que gritar. Según Harry, el joven parecía ser uno de los magos que mejor se vestía para pasar como muggle, ya que solo tenía una sudadera, pantalones y botas negras sencillas, y curiosamente gafas de sol del mismo color, lo único que lo hacía destacar era su cabello blanco. También llevaba una pequeña mochila.

El señor Weasley asintió y así dieron inicio las introducciones. Arthur le dio la mano como saludo a Amos Diggory, que venía acompañado de su hijo Cedric, quien era capitán y buscador del equipo de quidditch de la casa Hufflepuff. Mientras todos eran corteses entre sí, sea diciendo hola o asintiendo en reconocimiento, Harry notó que el joven de cabello blanco parecía muy atento, casi como si los estuviera examinando.

—Oigan, no me miren tan serios —dijo jovial el único que continuaba sin decir su nombre, cuando todos se voltearon a verlo expectantes—, soy Gojo Satoru, un hechicero —sonriente, disfrutó de los jadeos de sorpresa y expresiones en shock de los demás—, ¿por qué hacen caras tan feas?, ¿acaso nunca han visto a un hechicero? —se rio, pero luego se detuvo al ver asentimientos por parte de los más jóvenes, mientras los adultos (especialmente el que parecía cuidar más niños), eran muy transparentes en cuanto a su fascinación ante la revelación del estado de Gojo—. Oh vaya, realmente los hechiceros de Gran Bretaña les odian.

— ¿Disculpa? —dijo el señor Diggory, una vez recuperado de ser tomado con la guardia baja, la fascinación quedó atrás, principalmente porque el llamado Gojo era tan honesto que, estaba en una delgada línea y a un solo paso de parecer alguien sin educación.

—Sí, les odian —asintió Satoru, y levantando ambos indices, agregó—, mejor dicho, en sus propias palabras: Los magos son una mierda —finalizó con una gran sonrisa y entusiasmo, extendiendo sus brazos para poner más énfasis.

Para desgracia de los magos, él continuó:

—Ciertamente, no les culpo —después señaló tanto a Arthur como Amos, a este último no le agrado tal confianza de alguien que recién conocía—, como son parte del Ministerio de Magia, ¿saben dónde se pueden poner quejas por pésimo trato? Me dijeron que mi guía sería usted, Arthur —El señor Weasley abrió mucho los ojos, ya que nadie le comentó que tendría tal obligación—, pero además de su nombre no me dieron más, y cuando preguntaba, tenía que decir que soy un hechicero, cuando ocurría eso la gente me hacía el feo y pasaba de largo. Uno pensaría que serían más agradables por si acaso, para no quemar puentes en otros países.

Satoru vio como los rostros de los hombres mayores enrojecían de vergüenza, también vio como una de las dos únicas chicas entre todo el grupo de adolescentes, la de cabello castaño, con cada palabra que decía sobre lo mal que se comportaron con él, fruncía más el ceño, mientras los otros jóvenes desprendían incomodidad y una cara que gritaba: Vaya, realmente esto está ocurriendo.

—Oh Gojo, realmente lo siento —se disculpó el señor Weasley—, hay un modo oficial, pero eso seguramente será muy tardado, supongo que aun así podría decírtelo más adelante, también quizá sería bueno que lo conversarás con uno de mis hijos, ya que él trabaja en el departamento del ministerio que se suponía manejaría bien todo esto.

—Chico, mencionaste algo sobre quemar puentes, ¿de dónde eres? Creí que el ministerio solo tuvo un acuerdo con los hechiceros de Gran Bretaña —indagó Amos, al mismo tiempo que pensaba en el trabajo... deplorable, que aparentemente hizo el Departamento de Cooperación Mágica Internacional, ya que tampoco se dignaron a darle un trato decente a alguien que no se hallaba en su país de origen. Incluso si Gojo, en su humilde opinión, cada segundo más le diera vibra de gamberro, no consideraba que debiera ser dejado a tal suerte.

—Japón —Los adolescentes se mostraron más curiosos, tal vez Satoru más adelante lidiaría con una avalancha de preguntas por parte de ellos—. Y sí, hubo un trato, este era que los hechiceros de aquí en realidad se encargarían de otros asuntos, ya saben, lo usual, mientras los hechiceros de otros países que pudieran hablar inglés fluido, tomarían su lugar en cuanto a interacciones sociales con los magos. Como dije, los hechiceros de Gran Bretaña realmente les odian, especialmente los de Inglaterra.

— ¿Asuntos?, ¿qué asuntos? —El señor Weasley se confundía aún más, cada vez que Satoru abría la boca—, pensé que esto solo era una manera de arreglar de poco en poco la relación entre magos y hechiceros —"Aunque considerando que ni siquiera podremos convivir con los de nuestro país, bueno, allí va la esperanza", pensó mientras hacía una mueca de resignación.

—EH, realmente, de verdad, les odian mucho, tanto como para prácticamente ocultarles lo básico —dijo Gojo mientras los observaba con incredulidad y morbo. Por su lado, los magos se ponían ansiosos, necesitaban saber la verdad, ¿acaso no era solamente que los hechiceros en general eran muy cautelosos con sus secretos?, ¿erraron con sus conclusiones hacia ellos?, ¿qué se perdían? Al ver tanto revuelo en sus rostros, Satoru cuestionó—. ¿Qué tan ignorantes son? Esto podría ser una conversación más larga, y no sé si tenemos tiempo para eso —Ante esto, tanto el señor Weasley como Diggory recordaron el traslador, y revisaron cuántos minutos faltaban.

—Por mucho que necesitemos saber a qué te refieres, tienes razón, es casi la hora —acepta con renuencia Amos.

En sí, todos estaban inquietos por el recordatorio de lo poco que conocían de los hechiceros. Pero no había más que hacer por ahora, así que sin más, Arthur dio una rápida explicación sobre cómo usar el traslador para Hermione, Harry y Satoru, el cual ciertamente miró con una ceja arqueada la bota vieja y enmohecida, mientras por lo bajo murmuró en japones («eh, no sé por qué esperaba algo más emocionante»).

──❀•❀──

Viajar utilizando un traslador, ciertamente era una experiencia diferente y caótica, si es que era la primera vez que empleabas este tipo de transporte, por lo que era de esperar que Harry terminara en el suelo. Una vez orientado, se percató que Cedric, como los señores Weasley y Diggory, se encontraban de pie a diferencia de los más jóvenes, Potter lo vio como lógico, puesto que ellos tres eran los mayores y seguro tenían más experiencia, así que no es exagerado decir que Harry se sorprendió cuando miró hacia donde se hallaba Gojo, él estaba perfectamente parado sobre sus dos piernas, y vaya, se veía muy emocionado.

Potter se cuestionó si acaso los hechiceros tenían un transporte parecido a los trasladores, y era debido a esto que Gojo no fue afectado por el corto como rápido viaje, no obstante, ¿cómo se explicaría que Satoru pareciera como si quisiera dar otra vuelta con el traslador?

—Bueno, fue una experiencia muy divertida —comentó juguetón Satoru, mientras todos aguardaban en lo que parecía ser un páramo, a que el señor Weasley le entregara la bota vieja a los dos magos que se encargaban de juntar todos los trasladores, además de avisarle a los recién llegados cuál sería su espacio para acampar. Los más jóvenes se quejaron un poco por todavía tener que caminar otros 400 metros—. ¿Qué?, ¿no tienen una buena condición física? Qué mal, deberían hacer más ejercicio.

— ¿Y tú, señor hechicero...? —comenzó George con voz misteriosa.

— ¿... estás lo suficientemente preparado para no cansarte después de 400 metros? —concluyó Fred. Tal parecía que los gemelos estaban atraídos por la personalidad de Gojo.

— ¡Por supuesto!

— ¿En serio?, ¿tu gente pone más énfasis en la resistencia y fuerza bruta que en su magia? —dijo Amo sin malicia, así que Satoru se rio un poco, de todas maneras decidió ser un poco pasivo-agresivo.

—No es tanto darle más importancia a uno más que a otro, es más... encontrar un equilibrio entre lo que puede aportar tu cuerpo y tu magia —explicó, todos se hallaban atentos, puesto que era poco común oír hablar a un hechicero de cómo era su educación mágica—. Los magos deberían intentarlo también, por lo poco que he visto y escuchado, les falta trabajar su cuerpo, casi parecen estar a la par que los muggles en ese aspecto.

Los gemelos Weasley se hallaban muy divertidos con el descaro del hechicero, Ron y Ginny eran neutrales como curiosos (aguardando por el momento adecuado para saciar su sed de saber más), Harry no sabía qué pensar de Gojo, superficialmente lo catalogarías de relajado, pero al mismo tiempo Potter sentía que tal vez Satoru se estaba conteniendo, ¿en qué sentido? No podía decirlo. Por su parte, Hermione, tenía una expresión muy sería y prestaba demasiada atención a cada detalle que dejaba salir Satoru. "Buena suerte con eso, Gojo", pensó Harry con diversión y ansiando el próximo ataque de Granger al nuevo. El señor Weasley estaba atento, por si Amos cedía a los juegos infantiles del hechicero, para así en caso de que la charla se volviera muy acalorada, pudiera detenerla antes de que todo se saliera de control.

—Gojo —hablo seriamente el señor Diggory, Cedric decidió aprovechar su caminata y mirar disimuladamente hacía los alrededores, mientras esperaba que su padre no iniciara una discusión—, he notado tu sutil desagrado hacia los magos en otros comentarios, espero no te dejes influir por la imagen poco precisa que han dado algunos de los nuestros.

— ¡Qué grosero!, espero el señor Diggory no se encargue de la diplomacia porque resulta que no es una de sus cualidades —comentó Gojo, como si estuviera pasando el mejor momento de su vida al molestar al prójimo.

Para agregar más incomodidad a la situación, Satoru le dio un ligero golpe en la espalda a Amos, logrando que el adulto se tropezara y solo por ayuda de su hijo no se cayera. El mayor de los Diggory claramente se veía molesto, pero a Gojo no le intereso, es más, agregando más juego a su fachada infantil, se giró para verlos de frente, optando por avanzar dándole la espalda al camino, como no termino él mismo en el suelo, nadie pudo hallar una respuesta satisfactoria, así que lo dejaron como simple suerte.

Imprudente, Gojo no cedió, y abrió la boca:

—En realidad, mi opinión sobre los magos continúa siendo imparcial, y solo lo informó porque es de vital importancia para Amos saberlo—La sonrisa del hechicero se hizo más grande—. Sin embargo, tengo varias críticas que dar, especialmente sobre la vestimenta del tal Basil y su compañero.

— ¿Qué tienen de malo? —Amos saltó a defender a los suyos, aunque era más probable que siguiera enojado por lo irrespetuoso y directo que era Gojo.

—Con todo respeto señor Diggory, sus atuendos no eran... muy acertados —dijo Granger con cuidado, ella no quería pelearse con un adulto, ni avivar el fuego de esta aparente batalla de egos—, si un muggle se topara con ellos probablemente les vería con sospecha o extrañeza —De todo el grupo de magos, nada más Harry y Hermione estaban de acuerdo con Gojo, la diferencia con los demás radicaba en que ambos vivieron años dentro del mundo muggle.

— ¡Exacto! —asintió el hechicero y añadió con saña—. ¿Acaso no les enseñan en casa o en su escuela, cómo pasar desapercibidos entre la gente no mágica? Digo, están tan obsesionados por permanecer ocultos que, pensé que serían mucho más cuidadosos.

—Bueno, señor hechicero, díganos usted cómo su gente se camuflajea entre los muggles —replicó el señor Diggory, ya rojo por el enojo.

—No lo hacemos —Todos se detuvieron y miraron directamente a Gojo, antes de que el escándalo surgiera por tal revelación, la voz del padre de Cedric se impuso.

— ¡Vaya, y aun así te quejas de nosotros!

—Aún no terminaba, ¡qué grosero Amos, tan adulto y sin modales! —regañó de broma Satoru. A espaldas del mayor de los Diggory, Arthur y Cedric le hacían gestos a Gojo para que dejara morir esta conversación incómoda, mientras los gemelos Weasley alentaban el comportamiento cuestionable de Satoru, era obvio a quién haría caso Gojo—. No tenemos la necesidad de disfrazarnos como muggles, porque nosotros desde hace muchos años ya nos vestimos como los muggles.

— ¿Por qué? —Escuchar aquello fue tan desconcertante para Amos, que por un instante olvido lo maleducado que se estaba comportando el hechicero.

—La ropa de los magos carece de buen gusto, y sobre todo es restrictiva, por lo tanto, es inútil, los muggles ganan un punto más sobre ustedes —declaró Gojo tan lleno de confianza, que por un segundo les hizo cuestionarse si su ropa de magos era realmente ineficaz.

— ¡Serás...! —Excepto a Amos, el cual recordó el incordio que era actualmente Gojo Satoru.

—Bueno, parece que ustedes ya llegaron a su destino —intervino Cedric. Tanto Hermione como el señor Weasley soltaron un suspiro de alivio. Ron, Ginny y Harry hicieron una mueca, como si no quisieran que se acabara su entretenimiento, Fred y George, por otro lado, abuchearon al Hufflepuff—, nosotros seguiremos nuestro camino, ojalá podamos conversar en otro momento, fue agradable conocerte Gojo —Sin más, Cedric se despidió rápido de todos y se llevó del brazo a su padre.

— ¡Cedric, suerte con el viejo! —gritó Satoru muy alegre, de fondo se oyeron las risas de los gemelos Weasley.


N/A. Bueno, ya salió Gojo. No sé si fue muy claro, pero a Gojo no le caen mal los magos en sí, sino que como con los hechiceros, nota errores dentro de la sociedad/sistema y piensa que sería mejor un cambio. Sin embargo, como los magos no conocen a Gojo, bueno, eso va a generar algunos choques y malas interpretaciones en el futuro.

AH, de paso, Gojo uso el término «muggles» y «magia», para adaptarse a lo que saben los magos, si bien, él planea contar algunas cosillas (cof cof maldiciones cof cof), lo hará de modo muy básico y sin asustar a los magos, o sea, les dirá la verdad a medias, o la verdad sin ser del todo verdad. En parte porque no se sabe la reacción que tendrían los magos de Gran Bretaña (o más ignorantes sobre los hechiceros), si les dijeran que su magia no es precisamente la magia que ellos creen que es (huehuehue), y aún se está viendo qué tanto es bueno decirle a los magos sobre energía maldita y maldiciones, o cómo soltar información sin generar tanto revuelo.

También, no saben cuantas veces he leído la primera parte del Cáliz de Fuego, en general voy yendo de poco en poco al escribir esto. Si bien planeo guiarme mucho por el canon, algunos momentos han sido modificados obviamente por la presencia de Gojo.

Algunas conversaciones del canon no se muestran en el fanfic, pero aún suceden, no las incluí como tal porque creí que sería mejor mencionarlas de otro modo. Una de estas charlas es cuando Amos pone incómodos a Harry y Cedric, diciendo que su hijo derrotó a Harry Potter (y que Cedric le contará a sus nietos esa gran hazaña), esta es una de las razones por las que Gojo molesta mucho a Amos durante este capítulo, si bien lo señalo aquí, también será señalado en otra parte (en una plática futura entre Gojo y Harry).

Eso sería todo, ¡gracias por leer, los follows y favoritos!