Capitulo 1

"Viernes"

Un bostezo se le escapa a más de uno, escuchar un viernes, en el ultimo modulo del día, un monologo sobre la historia de la ciudad de Konoha podría llegar a ser estresante.

A quien le importa cuanto tuvo que caminar mi antepasado para conseguir agua, esto es aburrido — Pensaba la hermosa Yamanaka Ino. La última vez que la atraparon con el celular llamaron a su casa, tuvo que aguantar a su considerado padre quejarse por interrumpirlo en una importante reunión, no podría repetir eso, lo único que podía hacer desde su silla era lo que más le gustaba: opinar de los demás.

Ino voltea a ver a su amigo Shikamaru Nara, durmiendo sobre la mesa "Eso le hará tener una fea cicatriz en la cara" pensó. El pelinegro parecía más muerto que vivo, aunque ese chico era tan inteligente que no necesitaba ir a la escuela.

Dirige su mirada para encontrarse con el atractivo Sasuke Uchiha, se muerde los labios con deseo mientras lo mira escuchar serio al sensei, se veía muy sexy con su uniforme escolar.

El joven pelinegro estaba tratando de ignorar como su acompañante el rubio Uzumaki tiraba papelitos a Kiba sentado delante de ellos dormitando en su silla. Cuando logro tocarlo, Naruto empezó a sonreír como un travieso zorro, sonrisa que se le borro ante el zape que le dio Sasuke. Ino rueda los ojos y aparta la vista viendo a su mejor amiga Sakura Haruno (alias para ella) "Frentesota".

Una exótica chica de melena larga rosa y ojos jade que derretían a más de uno, incluso podía decir con total seguridad (y algo de envidia) que traía loco a uno de los chicos más guapo e importante de la elite de Konoha, Sasuke, pero esa era otra historia.

Su amiga pelirosa era una de las pocas que tomaba notas de la materia, y es que ella era toda una cerebrito que debía esforzarse por tener las mejores calificaciones, así podrá mantener su beca, y en el futuro acceder a una de las mejores universidades. "En vez de estarse preocupando por eso debería sacar turno con su manicura" pensaba Ino, que con su status no se preocupaba en absoluto por eso, su familia tenía suficiente dinero para pagarle cualquier universidad que exista, mejor pensaba llevar a su amiga a una cita para hacerse las uñas.

—Bueno chicos, tengan en mente eso—concluye Iruka-sensei, haciendo que los que estaban dormidos se despabilen.

Chouji codea a Shikamaru para que despierte

—Es un punto importante para el examen no queremos vernos este verano ¿Verdad… Naruto?

— ¡Iruka-sensei —se queja el rubio alzando los brazos, sus amigos lo miraban como el tonto que era y el resto estallan en carcajadas.

—Ya ya— silencia a sus alumnos y prosigue —Recuerden a los hijos de los clanes importantes, la semana que viene empiezan los ensayos para la fiesta de su entrada a la sociedad—

La mayoría empezó a prestar suma atención, en especial Ino, era su momento de lucirse y presentarte a las personas más prestigiosas de su medio; la rubia muy emocionada dirige la atención a Sakura tratando de buscarla con la mirada.

Sakura la mira de reojo y vuelve la atención al sensei, esto no es algo que ella tenga que asistir, sin embargo permanece callada y empieza a guardar sus cosas.

Las demás chicas estaban muy emocionadas pensando en que joyería o que ostentoso vestido usaran, mientras Hinata Hyuga suspira en silencio algo desanimada.

—Bah esa niñería, ya suficiente tenemos con nuestra familia y nos lo dicen también en la escuela, que tontería— bufa Naruto con los brazos cruzados atrás de su nuca, haciendo que Hinata sonriera levemente y Sasuke rodara los ojos.

— ¡Cállate tarado! El que ese minúsculo cerebro no reconozca la importancia de esto no quiere decir que todos pensemos igual— Ino se levanta de su asiento indignada mirándolo furiosa.

— ¿Cómo me llamaste rubia tonta?

—Ya ya chicos — una gota de sudor se ve en la nuca de Iruka, siempre esos dos rubios terminan haciendo escándalo —Este es algo que tienen que interesarse, la mayoría de ustedes provienen de familias muy importantes acá en Konoha, sus padres y tutores esperan que ustedes empiece a desenvolverse en el mundo empresarial, y este es su inicio. Esta reunión les dará la oportunidad para tener un buen comienzo, relacionarse con accionistas y socios de sus padres. Además podrán estar más cerca de los Otsutsuki.

"En eso tiene razón" pensó la elite de Konoha, sus padres vivían diciéndoles que su prioridad en la vida era dar una buena impresión, especialmente a clanes como el Otsutsuki, ellos no habían convivido tanto tiempo como sus padres, las siguientes reuniones eran importantes para su futuro.

—… Ya no son unos niños, sus padres esperan que ustedes cumplan las expectativas… Ese puesto privilegiado en el que nacieron tiene que conservarlo y honrarlo con su conducta.

—Tsk —Sasuke muestra una cara de fatidio, Naruto tiene razón, ya suficiente tiene a su estricto padre molestándolo que aparte tiene que soportar esa carga en la escuela.

En eso suena la campana dando fin a la jornada estudiantil haciendo que todos corran a la salida, no querían estar ni un minuto más es ese lugar.

Sakura siente que le jalan del brazo —I- Ino espera—

—Vamos frentona— la Yamanaka corre emocionada, sin darse cuenta que tiene la mirada de Sasuke clavada en su amiga.

—Pero… — Sakura hace un tierno mohín con sus labios mirando al pelinegro.

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En los pasillos, dirigiéndose a la salida estaban Sakura e Ino, las dos portaban el uniforme de la escuela que consistía en una falda negra tableada, y una camisa blanca de mangas cortas donde estaba dibujado un pequeño símbolo de Konoha.

Su uniforme destacaba sus atractivas curvas que para tener 17 años ahí estaban. Incluso Sakura aunque no tenía tanta delantera, sus piernas y abultado trasero le hacían ver atlética y hermosa. Ya no quedaba nada de la antigua Sakura, cuando Ino la conoció por primera vez solo era una chica pobre del montón, vestida de forma horrible y con un flequillo tapando sus hermosas facciones. Lo único que destacaba era ese exótico pelo rosado.

Después de eso Ino la tomo como si fuera su muñeca, la vistió con esa misma ropa costosa que ella se ponía, le estilizo el cabello, la llevaba a todas las fiestas y reuniones que podía; incluso su carácter tímido y algo temeroso desapareció, ahora estaba llena de confianza como cualquier otra chica, pero más hermosa que todas.

Sin embargo para Ino era mucho más que una muñeca a la que podía vestir, era su confidente, leal y divertida mejor amiga, para Ino, ella era parte de la elite de Konoha, y aunque la misma Kaguya Otsutsuki dijera lo contrario, para Yamanaka y los demás ella era parte de ellos. Aunque esto a Sakura no le importara en lo absoluto.

— ¿Qué quieres hacer Ino-cerda?

—Tenemos que prepararnos, vamos a elegir un hermoso vestido para rebajar a todas las otras, tienes que destacar tú también.

Sakura solo suspiro, todavía no se acostumbraba a la actitud déspota de la Yamanaka.

— ¿Por qué estas tan desanimada? — pregunta la rubia mientras salían del reciento y caminaban al estacionamiento

—No tenía pensado ir— Sakura responde tranquila sin sonar desanimada, y es que no lo estaba —No creo que deba ir, enserio

—Sakura no empieces— Ino se detiene poniéndose seria, como rara vez se la ve, odia que Sakura no utilice esas amistades para progresar socialmente, aunque eso también era lo que amaba de ella, tan sincera y nada hipócrita —Es una buena oportunidad, y esta vez lo digo de verdad… quieres impresionar a Tsunade Senju ¿verdad?

— ¿A qué te refieres? —la pelirosa levanta una ceja mientras la ve atenta, eso sin duda capto su interés.

—Habrá varios directores del hospital multinacional de Konoha, y Tsunade como parte del comite seguro estará presente, si tienes su nombre en tu inútil hoja de vida va a ser una buena referencia ¿no crees?

La rubia nunca se ponía a pensar en que haría después de la escuela, tenía cosas más interesantes en que pensar el único momento en que hablaba sobre eso era porque Sakura vivía mencionándolo, ella estaba empeñada en que la acepten en la Universidad Medica de la ciudad, quiere ser una prestigiosa Doctora y ayudar a los demás o que se yo… sinceramente desde el fondo de su corazón solo quería que la Haruno asistiera con ella para no aburrirse en esa fiesta, además que ya sabía que vestidos las haría lucir increíbles.

—No había pensado que asistiría — comenta de forma ida, es que alguien como ella sin un apellido de renombre pudiera conocer a quien más aspiraba la emocionaba, si hasta el momento no había podido conocerla era porque la Senju no tenía una vida desocupada, que va, ella era la persona más importante de Konoha en el ámbito de la salud, no tenía tiempo para hablar con una chiquilina, ni siquiera aunque te llames Kaguya Otsutsuki… bueno tanto no. — Está bien, después te aviso…

—También estará Sasuke-kun~ —cantonea Ino de forma picara para ver si con eso cede, pero solo hace sonrojarla —Hablando de él, puedes pedirle que nos lleve a nuestras casas, sabes que él no te niega nada.

Ino voltea atrás de ellos viendo caminar al nombrado junto a su mejor amigo rubio, los dos se dirigían también al estacionamiento para buscar su automóvil.

—No seas interesada — le responde con fastidio fingido, pero una sonrisa boba junto con un brillo especial en los ojos decía lo contrario —Igual, no puedo tengo que irme.

— ¿A dónde?

—Tengo que ir a la biblioteca a buscar unos libros y de ahí voy a casa con una amiga— comenta rápido mientras ve acercarse a Sasuke y Naruto, el ultimo con una sonrisa de oreja a oreja. Ino en cambio se puso seria, no le gusta que Sakura pase más tiempo con otra amiga que no fuera ella.

—Eres una rata de biblioteca

—Rubia tonta no molestes a Sakura-chan. —Exclama Uzumaki Naruto mirándola enojado, cambiando esa expresión por una enorme sonrisa al dirigirse a la pelirosa — ¡Hola Sakura-chan!

—Hola — responde con una leve sonrisa, después dirige su mirada a Sasuke con sus ojos brillando de dulzura —Hola Sasuke-kun.

—Hm —Sasuke la mira serio pero sus ojos se ablandan — ¿Quieres que te lleve?

—No, gracias — la mujer se sonroja, para deleite de él, y se muerde el labio tratando de ocultar una sonrisa pero es imposible, después voltea a hablar a la rubia — Luego nos vemos Ino, hablamos por chat.

— ¡FRENTONA! —exclama enojada Ino, pero la ojijade ya empieza a caminar.

—Prometo que te voy a ayudar con tu vestido enserio —Sakura le sonríe divertida mientras se despide de sus amigos, y mira por última vez al pelinegro.

—Mas te vale — la rubia sigue armando escándalo mientras Naruto la mira con burla — ¡Y tú que miras pelón! Atente a las consecuencias y llévame a casa

Naruto se le borra la sonrisa y empiezan a pelearse, mientras el Uchiha sigue con los ojos a Sakura, deleitándose en cómo se mueve al caminar, una diminuta sonrisa se forma en sus labios.

—Hm— la ve reunirse con Tenten así que desvía la mirada hacia ese par de fastidiosos rubios poniéndose serio —Vamos.

—Si Sasuke-kun~~~

— ¡Yo voy a delante-dattebayo!

Empiezan a caminar para dirigirse al auto del moreno, un Ferrari GT negro. Eran hijos de las familias más prestigiosas de la ciudad, la elite de Konoha, forrados en plata, tenían todos los gustos, viajes, ropa, autos, casasy hoteles, fiestas.

Los privilegios de nacer en clanes importantes.

Iruka-sensei tenía razón, debían comportarse y empezar a entrar al mundo adulto, pero antes se iban a dar unas buenas fiestas.

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La música estaba en su máximo volumen mientras conducía con velocidad, recién habían llevado a Ino a la casa, y ahora se encontraban rumbo a la mansión Uchiha. Naruto iba a estar con su amigo el resto del día, razón por la que Sasuke tenía una mueca de fastidio, quería estar tranquilo y ahora se le pego ese perdedor.

Habían sido amigos desde preescolar por lo que no era sorpresa para sus padres, Fugaku y Mikoto Uchiha, que él se presentara sin invitación, a su padre le daba por bien servido mientras sea alguien con un apellido de renombre.

—Bájale el volumen perdedor — gruñe Sasuke

—No seas amargado Sasuke — exclama, el estereo sonaba 'Broken youth - Nico Touches', recarga su brazo en la ventana y les sonríe bobo a una chicas que pasan caminando, sonrojadas, es muy guapo. El Uchiha roda los ojos y sigue conduciendo. Llegando a las rejas de su casa, toca un botón automático para abrirlas, mientras desde una garita los saluda respetuoso el guardia de seguridad.

La mansión Uchiha abarca una manzana completa, y cuenta con un amplio jardín lleno de hermosas flores y varias fuentes puestas a lo largo del campo. Una imponente mansión estilo oriental los hace detenerlos. Bajan del auto y entran al recibidor, a esas horas su padre debe estar en la oficina y su madre preparando todo.

Para Sasuke estar en su casa al mediodía almorzando con su madre es algo secretamente placentero, mucho más que las exigentes y nada relajadas cenas donde su padre se encontraba.

Tiene un hermano mayor, Itachi, sin embargo después de una fuerte discusión con su padre, el pelinegro nunca volvió a escuchar sobre él, desapareció de sus vidas, algo muy raro siendo que tenía un lazo inquebrantable. Lo único que quedaron fueron buenos recuerdos, y una continua sombra a la que su padre lo compara vez tras vez.

Sasuke era naturalmente rencoroso, sin embargo había algo que no entendía de su hermano y que lo hacía dudar de su aparente odio hacia el… ¿porque se tuvo que ir repentinamente? ¿Por qué negó estar con ellos y hacerse cargo de la empresa familiar? ¿Qué ocurre con él?

—Bienvenido a casa Sasuke-chan— le sonríe su amorosa madre hablándole como si fuera un bebe, Naruto se tapa la boca para no soltar una carcajada, y Sasuke lo fulmina con su mirada —Oh, hola Naruto-kun.

—Buenos días Mikoto-san, lamento la interrupción — sonríe el rubio mientras se rasca la nuca.

—Para nada, hoy hice mucha comida. Pasen, asegúrense de lavarse las manos—

Sasuke un poco más tranquilo empieza a caminar, sin saber que muy pronto esas preguntas que tanto se hizo tendrán respuesta.

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En otro país, donde la oscuridad de la noche se alza.

En un galpón de mala muerte se encontraba Itachi Uchiha, el pelinegro estaba sentado en una silla atado de manos por atrás. Su atractivo rostro estaba lleno de sangre. A pesar de los golpes y moretones podía verse lo atractivo que era.

Parado delante de ellos estaban don lacayos mirándolo enojado. En eso se abre la puerta del lugar haciendo que todos los presentes volteen, viendo ingresar a una hermosa mujer de tez blanca, ojos perlas y hermoso cabello blanco que armonizaba con su aura, parecía una diosa.

Los dos tipos encargados de Itachi se encojen en su lugar, si tienen miedo no lo demuestran, aun así sus corazones se paralizaron del miedo.

—No quiero que me vuelvan a llamar para estos asuntos — exclama la recién llegada, tenía una melodiosa voz, sin embargo pareciera como si fueran a llamarte para llevarte al mismo infierno —Para eso esta Toneri —

—S-si , pero esto es importante —el que tiene más valor intercede para explicarle la situación, sin embargo su lengua tiembla —Lo encontramos adentro. Parece que se dejo atrapar para que su compañero escape, el comando de cámaras está tratando de identificar el rostro del otro.

La Otsutsuki dirige su atención al pelinegro, no mostrando ni un ápice de compasión ni horrorizada por lo que contempla, como si estuviera acostumbrada a verlo.

— ¿Qué buscabas?

Itachi la voltea a ver con indiferencia, como si no tuviera esos dolores golpes en toda su carne, le dieron una paliza para tratar de que hable. Pero el que ellos no supieran ni su nombre era un buen augurio.

Al no recibir respuesta, Kaguya empieza a acercarse a la mesa llena de instrumentos para torturar gente. Uno de los tipos habla:

—Lo hemos golpeado incluso con las herramientas, pero no ah abierto la boca, ni siquiera para quejarse por el dolor.

—No lo hicieron lo suficiente — Kaguya empieza a acariciar una pinza, Itachi sin embargo no hace una mueca ni nada, aunque esto le confirman parte de algunos rumores, esta familia si es tenebrosa y macabra.

—Tenía tiempo que no hacia esta clase de cosas —con la pinza en mano se acerca lentamente al pelinegro hasta quedarse en su espalda —Deberías sentirte alagado

El pelinegro siente como ella se ah agachado para hablarle al odio, estremeciéndolo, siente como juguetea con la pinza a sus espaldas, rosando con su mano.

—He-hemos encontrado el archivo cg-30 en su saco.

Itachi aprieta la mandíbula, y Kaguya levanta una ceja interesada —No dejas de sorprenderme

Cierra sus manos, enganchando la pinza a las cuerdas que sostienen Itachi, rompiéndolas, los dos espectadores pestañean de sorpresa, con lo que le costó agarrarlo y su patrona lo suelta, es muy extraño.

—Eso es muy importante para mi familia, y solo hay una persona, a parte de ellos, que conoce su existencia… mas especifico una organización.

Itachi, agarra sus manos y empieza a sobarlas, enrojecidas por el brutal agarre. Es el momento de poner a trabajar su cabeza.

— ¿Qué tienes que ver con Akatsuki? —Kaguya le dirige una mirada de desprecio.

—No soy tan tonto para contradecirla Kaguya-sama — habla el pelinegro, su ronca voz suena tan varonil y gruesa, resaltando su hombría —Realmente estoy honrado con su presencia.

Le dirige una sonrisa de lado mientras continúa sentado a su merced en la silla. Aun mas disgustada que antes la Otsutsuki le da la espalda dirigiéndose a los subordinados, los cuales saltan del susto en su lugar.

—Averigüen quien es—finaliza mientras toma los archivos y lo guarda en las amplias mangas de su kimono blanco, desapareciendo con elegancia y frialdad —y acábenlo.

Se cierra las puertas con un chillido espeluznante, quedando solos los dos tipos y el Uchiha mayor, dispuesto a escapar.


5 diciembre 2021