CAPITULO 3

"El brunch de los Sabaku'no"

(Desayuno-almuerzo)

Era un hermoso sábado a la mañana, y en las casas más famosas de todo Konoha los invitados se estaban preparando de a poco:

Los anfitriones del día estaban en plenos preparativos para recibir a sus invitados. Las cortinas de ese penthouse habían sido levantadas desde temprano y los del catering habían llegado con arreglos florales, la mejor vajilla que tenían y deliciosos platillos culinarios que solo imaginabas en tus mejores sueños.

–No se esfuerce demasiado Chiyo-san– sonreía divertida Temari Sabaku'no, intentando cuidar a la anciana, era toda una cabeza dura.

–Estas muy hermosa Temari, ese conjunto acentúa tus caderas, yo tenía un cuerpo como el tuyo… aún recuerdo cómo se lo movía a tu abuelo. –La vieja Chiyo se lleva las manos a sus mejillas mientras se sonroja recordando su mejor época, haciendo que Temari y los sirvientes que pasaran la miraran asqueados.

– B-bueno, ya casi está todo listo – se acomoda la arruga de su traje. Traía puesto un delicado enterizo verde petróleo de mangas cortas que acentuaba su figura, con un pronunciado escote dejando ver la iniciación de sus senos sin verse vulgar, accesorios dorados y zapatos tacón bajo nude.

–Cuando ese chiquilín de los Nara venga no podrá dejar de ver tus pechos.

– ¡CHIYO! – Temari se sonroja con violencia. Jamás se acostumbrara a la actitud de ella, aún le sorprende que su boca no la haya metido en problemas, aunque lo mejor será mantenerla alejada de Kaguya-sama si no quiere que los destierre.

–Temari– llama su apuesto hermano Gaara –Avisa a los sirvientes que hagan pasar a los invitados cuando lleguen.

El maduro Gaara Sabaku'no tenía 19 años pero se había convertido en un respetado senador a muy temprana edad, de hecho esto último no era aún impedimento para él, tenía tanta madurez y sabiduría que sorprendía de sobremanera a los demás dirigentes y políticos. Era un orgullo para Konoha y Suna, su país de origen.

Traía puesto unos pantalones negros y una camisa del color de su cabello, al ser algo no tan formal se había desabrochado los primeros botones de su camisa, lucía muy apuesto.

Su hermana se iba acercando para arremangarles las mangas tipo 3/4.

–Deberías decirle a Shikamaru que venga antes que todos– comenta tranquilo escondiendo su diversión al ver a Temari tensarse.

– ¿Tu también vas a empezar? – lo fulmina con su mirada, pero ese sonrojo en sus mejillas la hacía menos intimidante, haciendo que esté se divierta más.

Antes por problemas con su padre no tenían buena relación, Gaara era muy violento y peligroso. Después de la muerte de su padre le consoló mucho su fiel amigo Uzumaki Naruto y tuvo un cambio sorprendente de actitud. De hecho se lo veía más relajado y feliz; con metas tan solidarias.

Gaara tiene una buena relación con la familia Nara, Shikaku lo había aconsejado muchísimo en su carrera política; así que estaba más que dispuesto si Temari y el unigénito empezaban una relación, incluso guardaba en secreto una botella de la mejor cosecha para abrir especialmente el día que lo anuncien.


En la casa Yamanaka estaba padre, madre e hija alistándose para pasar ese fin de semana con sus queridos amigos de la sociedad.

Más específico en la habitación de Ino, se encontraba esta ultima revoloteando ropa, con medio cuerpo adentro del ropero.

–Ino no hace falta que desórdenes todo

–Es que no encuentro esos zapatos en ningún lado– Sakura mira incrédula la escena, el vestidor era más grande quela habitación de ella, si hasta tenía miedo que se trague a su amiga.

La pelirosa voltea al espejo para empezar a acomodarse el cabello y ahorrarse el dolor mental producido por el desorden.

Sakura traía un vestido rosa con dibujos de fresas que se entallaba a su cintura y caía suelto hasta antes de sus rodillas, sus mangas eran estilo princesa con escote redondo, sandalias y una diadema roja adornaba su melena lacia.

Ino estaba con un hermoso vestido pegado a su cuerpo resaltando su figura, lo llevaba hasta debajo de las rodillas de color lila, sandalias blancas, aros dorados y guantes blancos envolvían sus delicadas manos. Se dejó el pelo suelto y se sostuvo el flequillo con unas hebillas.

La ropa era diseñada exclusivamente por los Yamanaka, eran una marca de indumentaria muy reconocida en el país, de hecho tenían temporadas en el año donde organizaban sus propios desfiles y varios artistas reconocidos de la farándula acostumbraban a usarla.

La mayoría de las veces, para no decir siempre, Ino le prestaba ropa a la pelirosa, cuando esta alegaba devolvérsela la rubia se la regalaba.

–Ya estamos listas, bajemos– exclama contenta por el resultado. Las dos estaban preciosas, anoche se pusieron mascarillas por lo que su piel lucia radiante, no hacía falta que se maquillen, solo rizaron las pestañas y se pusieron un brillo labial.

Sakura asiente mientras empieza a seguirla, bajando las imponentes escaleras.

–Ino, ¿Segura que los Otsutsuki no irán?

–Por lo que me enteré estaban de viaje- se toca la barbilla pensativa, pero empieza a mover las manos restándole importancia–No te preocupes, que esos tipos no te arruinen el día frente.

No me lo amarga en absoluto, pero no quiero llamar la atención– Sakura se encoje de hombros, haciendo desaparecer sus temores, corrían rumores que eran gente brava aliada a Yakuzas, pero quizas solo eran exageraciones de la Yamanaka.

De hecho puede contar con una sola mano el porqué accedió a venir: Posiblemente conozca a Tsunade, Chiyoba-sama le caía bien, sus amigos estarían ahí, y Sasuke-kun también….

Aunque esto último la hizo decidirse rápido.

Cuando llegan al final de las escaleras las recibe Inoichi con su esposa. Los dos muy sonrientes esperan por ellas para irse al brunch.

–Se ven hermosas niñas.


Adentro de la limosina negra se encontraba Naruto junto con la familia Uchiha.

Ya habían llegado. Los varones traían camisas blancas con corbatas, enfundados de traje y pantalones de vestir. El traje de Naruto era blanco con una camisa naranja y corbata blanca.

Mikoto traía un vestido de cóctel azul marino que la hacía lucir hermosa junto con tacones bajos negros. Le estaba colocando la corbata a su esposo mientras esté se dedicaba a sermonear a Sasuke, de nuevo.

–Y cómo no voy a estar presente recuerda darles una buena impresión, escuché que Kaguya-sama regresa de su viaje, así que puede que asista, asegúrate de hablar con ella.

Naruto desvía su mirada algo incómodo, el papa de Sasuke si que era pesado, sentía un poco de compasión por su amigo. El pelinegro ajustaba su traje azul mientras lo escuchaba atento, aunque por dentro estaba frustrado, se cansaba de escuchar como su padre lo sermoneaba como si fuera un niño.

–Si padre

–Discúlpame una vez más con Gaara por no estar presente hoy, esta reunión con los Hyuga es muy importante y ya se viene posponiendo demasiado…-

–El ya sabe cariño, déjalo que valla ose nos hará tarde – Su esposa le sonría comprensiva. Desde que su brillante Itachi dejo de lado su legado empresarial, la responsabilidad recae en Sasuke, aun así este sentía la sombra de su hermano en todo, y el que su padre lo compare siempre agraviaba su sentir.

–Tranquilo padre haré todo eso

–Hmm – Fugaku lo mira serio sin emoción en su rostro –compórtense.

–Adiós cariño– saluda Mikoto siendo la última en salir del auto con ayuda de su hijo.

Naruto se rasca la nuca incomodo mientras se encaminan al edificio, había varios autos estacionados así que ya había gente en el recinto. Se acercan a la familia Inuzuka para saludarlos, estaban Kiba y su madre.

–Buenos días Tsume-san.


Bajando de la limosina Hyuga se encontraban Hiashi junto a su esposa y sus dos hijas: Hinata y Hanabi, su sobrino Neji estaba con ellos.

Los varones traían traje de vestir color caqui, camisa blanca y corbata marrón. Las chicas vestidos de coctel que acentuaba sus figuras, Hinata se veía preciosa con su vestido bordo, resaltando sus ojos perlas, característica de los Hyuga.

Se la veía desanimada, siempre se ponía así después de escuchar como su padre la menospreciaba, según él para formar su carácter, no se comparaba a la estricta mirada que siempre le dedicaba su primo Neji.

–Tengo que reunirme con Fugaku-san, pero estoy seguro que tú te harás cargo de todo Neji– dice dirigiéndose a su sobrino

–Hinata, recuerda lo que te dije

–Si oto-sama

En ese momento dirigen su mirada a la recién llegada familia Uchiha hablando con Tsume y Kiba Inuzuka. Al ver a Naruto con ellos Hiashi frunce el ceño.

Los demás ni cuenta se daban de ellos, sin embargo Naruto dirige una mirada a Hinata, para después chocar miradas con Hiashi, haciendo que este frunza más el ceño. De pronto el ambiente se puso tenso.

–No puedo creer como invitan a ese asesino.

–Es amigo de Gaara – le responde Neji responde a su tío con los ojos cerrados aparentando tranquilidad, aun así tiene el ceño fruncido y su puño apretado –No debería malgastar su tiempo en él, Hiashi-sama.

Naruto desvía la mirada para empezar a ingresar junto con los demás a la casa, todo esto ante la atenta mirada de los Hyuga.

–Manténganse alejado de él – dice mirando a con advertencia, especialmente a Neji –No quiero limpiar sangre de nuevo

–No voy a deshonrarlo – responde utilizando su autocontrol para tranquilizarse. Hanabi ni interesada del tema, empieza a buscar con la mirada chicos guapos y Hinata lleva sus manos a su corazón mordiendo su labio inferior, pasando desapercibida a su familia, sin embargo Neji la mira de reojo.

–Nos vemos en casa chicos– se despide la mujer mientras suben de nuevo con su esposo a la limosina, tienen una conversación importante con Fugaku y Madara.

–Compórtate Hinata –una vez que el auto se fue, Neji mira con dureza a su prima e ingresan al lugar.


Una música sofisticada envuelve a todos los que ingresan junto con un delicioso aroma, grandes mesas se ponían frente a ellos para servirte todo lo que quisieras, licuados, frutas, wafles, brownies, carnes rojas, mariscos, y todo lo que existía.

La estancia es iluminada por grandes ventanales que daban la vista al imponente centro de Konoha. Cuadros, muebles y adornos florales daban el toque moderno y sofisticado.

Debería pedirle a Temari el contacto de su decorador de interiores –pensaba complacida Mikoto viendo con interés los adornos del penthouse de los Sabaku'no.

–Bienvenidos familia Uchiha, Inuzuka, gracias por venir– Gaara hace una inclinación de respeto a los recién llegados, al levantar la mirada ve a su amigo –Hola Naruto.

– ¡El aroma de la comida llega a la calle! –Exclama emocionado el escandaloso rubio mientras se relame los labios, no comió nada para atragantarse con la comida de hoy.

– ¡Si, espero que nos hallan guardado algo! –Le sigue Kiba, pero mira asustado a su mama que lo fulmina con la mirada.

–Tranquilos, hay bastante comida, pueden sentarse y servirse lo que gusten – Gaara sonríe divertido a los recién llegados y Sasuke roda los ojos sintiendo pena ajena por esos revoltosos.

–Gracias Gaara –Le sonríe Mikoto, ingresando con Hana Inuzuka, dejando atrás a los jóvenes.

La mirada de varias mujeres sonrojadas se posa en esos cuatros, son tan atractivos y sexys.

–No era necesario tanta formalidad– comenta Gaara al verlos, eran de los pocos que se habían puesto corbata y traje.

Sasuke, con las manos en su bolsillo, alza los hombros restándole importancia y Naruto empieza a desabrocharse la corbata dejándola colgada en el cuello –El papa de Sasuke nos obligo.

Gaara asiente con comprensión, se reúne seguido con Fugaku, ya conoce como es.

–Sera mejor que empecemos a comer, o Chouji nos quitara todo –Kiba lo señala con el dedo, haciendo que todos voltean a ver al nombrado. Estaba cerca de la mesa sirviéndose en dos platos todo lo que pensaba comer, era solo el comienzo.

Naruto y Kiba corren a empujarlo para agarrar sus platos.

Gaara se acerca a Sasuke

– ¿Cómo anda tu tío?

– En negocios, hoy se juntaba con mi padre para reunirse con los Hyuga

– ¿Qué estarán planeando? – ladea la cabeza para ver como Sasuke desvía su mirada al lugar, viendo los invitados.

–No quiero saberlo ahora – le responde serio. El que su tío Madara y su padre se reúnan con Hiashi Hyuga y su esposa le produce un mal presentimiento, desea que no sea lo que está pensando: unión matrimonial.

–Comprendo

En eso ven llegar a los Hyuga. Gaara les da la bienvenida y se acerca a las chicas para darle un beso es cada mano, es todo un caballero.

Son tan guapos–Piensa una sonrojada Hanabi de 16 años viendo a Gaara y Sasuke. Este ultimo saluda a Neji.

Aunque el ojiperla no se lleve bien con Naruto, con Sasuke es otra historia. Fugaku y Hiashi son socios en varios proyectos empresariales así que eso y sumado a que comparten equipo de basquetbol en la escuela hace que se vean seguido.

–Siéntanse como en su casa – finaliza Gaara con una sonrisa mientras empieza a saludar a los que van llegando.


En una mesa apartada del resto se encontraban sentados los jóvenes: Chouji, Kiba y Naruto atragantándose con la comida; Sasuke después de saludar y hablar con varios invitados se acerca a la mesa y de forma discreta golpea a Naruto en la nuca.

–Teme – lo fulmina con la mirada Naruto.

–Mastica con la boca cerrada – exclama mientras mira como del labio le escurre comida yendo a parar a ese flamante traje blanco, solo un idiota como él se le ocurre traer ropa clara a un evento de comida. Odia que no esté Jiraiya con él, ahora tiene que hacerse cargo de que no pierda la compostura.

El rubio afila su mirada y se pasa una servilleta en la boca mientras Sasuke lo mira retador, Naruto bufa y corre su cara, viendo a su amigo Shikamaru junto con Temari.

Se los veía hablar de forma seria, aun así era evidente el ambiente tan relajado y animado en el que estaban, tenías que ser ciego para no notarlo. Naruto sonríe entre dientes divertido –Shikamaru no pierde el tiempo–

Cerca de ellos, Gaara hablaba con unos invitados, aunque no perdía de vista a la pareja, secretamente custodiando que nadie se acercara a interrumpirlos, estaban en lo mero bueno.

– ¡HOLA SHIKAMARU! – Interrumpe una escandalosa Ino a los tortolitos llamando la atención de varios.

Mientras Gaara quiera tirarse de un precipicio, Shikamaru y Temari saludan a las recién llegadas.

–Hola Ino – saluda el Nara con un tic en el ojo, viendo como esta le sonríe con malicia, solo quería molestar a su querido amigo.

–Perdón la intromisión– Sakura sonríe forzadamente, no quería arruinarles el clima.

–Hola Sakura, que bueno que viniste – le sonríe Temari controlando el sonrojo que tenia minutos antes –Hay alguien que te estaba esperando…

La Sabaku'no señala una persona entre todos y Sakura con una ceja alzada sigue con la mirada para encontrarse con la abuela Chiyo.

Estaba con otra anciana, las dos se les escurría baba de la boca mientras cuchichiaban entre ellas, sus ojos estaban puestos sobre el trasero del apuesto Neji, este ni cuenta se daba que 2 viejas lo violaban con la mirada.

Al ver la escena se ríe entre dientes divertida mientras niega con la cabeza.

–Valla es toda una acosadora– comenta Ino, impresionada por la señora.

–Así terminarás tú de vieja

La rubia mira enojada a Shikamaru para luego sonreír con sorna –No necesito ser vieja para mirar el buen trasero de Neji

El Nara la mira con ojos entrecerrados es una desvergonzada, mientras Sakura voltea a sonreírle a Temari

–En un rato voy a saludarla.

Temari era amiga de Sakura, competían en deportes y varias veces la invito a comer, en esas ocasiones conoció a Chiyoba-sama, esa mujer era tan divertida como descarada, no le importaba hablar mal de de nadie, incluso contando cosas vergonzosas sobre los viejos peces gordos de Konoha, era de la antigua era y una reconocida medico en sus tiempos, esto último hizo que congeniara bastante con Sakura.

–Sabes– Temari se puso atrás de ella y le hablaba al odio, Ino y Shikamaru ya se habían ido hace rato–No era la única que te estaba esperando –

La rubia le sonríe picara y con la cabeza señala a Sasuke Uchiha quien la miraba con una sonrisa torcida, esto hizo sonrojar a la pelirosa, haciendo que la rubia se lance una carcajada.

–Disfruta el día – le guiña el ojo para luego irse dejándola a merced de Sasuke, quien le hizo una señal con la cara para que se acerque. Ella cohibida se acerca de poco a poco a la mesa de los chicos.


Hinata sigue con la mirada a la pelirosa que empieza saludando a los chicos. No pasa desapercibido que el Uchiha le corre la silla para sentarla al lado de él, empezando a comer muy pegados. Se les une Shikamaru y Temari y luego empiezan a sentirse carcajadas venir de esa mesa.

La Hyuga los mira por un rato mas para luego buscar a Naruto, viéndolo sonreír de esa forma tan característica en el, sabe cuánto le gusta estar con sus amigos, haciendo que suspira con tristeza.

–No les durara – exclama Neji viéndola sin emoción en su rostro, con una copa de champan en la mano –Ya sabes los planes que tienen tus padres

Hinata frunce el seño, es un maldito.

–No pongas esa cara –toma un sorbo de su bebida –quieras o no tu matrimonio con Sasuke se concertara. Que disfruten un poco y en unos meses ya todos escucharan la noticia.

La ojiperla siente su corazón romperse como la primera vez que escucho los planes de su padre, no era solo lo que sentía ella, sabía que Sasuke no se lo tomaría nada bien, lamentablemente la única opinión que importaba eran los padres, quienes movían todos los hilos para controlarlos como marionetas.

–No seas inmadura y te dejes llevar por sentimientos inútiles, me asquea el saber que industrias Hyuga esta colapsando de a poco y la única solución venga de tus manos.

Neji sigue tirándole palos, que en otro momento la harían llorar, pero no ahora, era más fuerte que antes.

Hinata mirándolo con desprecio le dice –No es la única solución– haciendo que el joven sonría con sorna, tan ilusa.

–Se cual es mi lugar– usando las últimas gotas de autocontrol que posee suaviza sus facciones para mirarlo sería –Tu también deberías aprender el tuyo PRIMO.

Sin dedicarle una mirada más se encamina a la mesa donde resonan carcajadas, que al acercarse la Hyuga se puso más animada, si es que era posible.


En otra parte de la ciudad, al mismo tiempo se lo ve a un hombre de aproximadamente 27 años caminar hacia una hermosa chica de pelo morado.

–Tienes una llamada en espera

–Gracias Konan – agarra el celular mientras ve a su acompañante retirarse para darle privacidad.

Te escucho

Del otro lado responde una voz varonil –Se me dificulto encontrar un teléfono para llamarte

Descuida –Responde Yahiko tranquilo mientras se sienta en un sillón y toma el trago que le dejo Konan –Avísame si necesitas material, te lo haré llegar – Al escuchar una negativa del otro lado continua–Te has ausentado demasiado aquí en Konoha

Cuando recupere el archivo estaré de vuelta, te avisare. Tengo que irme

El pelinaranja asiente seguro de él –Cuídate Itachi.

La llamada finaliza.


Holas! Comos vaaa~~~

Bueno que decirles, este capítulo fue para darles una impresión de cómo son algunas reuniones de la elite, aunque no será la única, mas adelante vendrán más y con puro drama, cachetazos y toda la cosa para los amantes del drama señoresss.

El capitulo esta un poquitín inspirado en uno de los episodios de Gossip Girl que hacen un brunch, solo eso jiji.

De apoco van a ir apareciendo personajes que tendrán verdadera relevancia, tengan paciencia, y ya entenderán porque se menciona vez tras vez a los Otsutsuki, see esos que nos arruinaron Naruto Shipp pero bueno, cuestión de gustos.

Cariños y nos seguimos leyendo 3