CAPITULO 4

Frente a frente

Otsutsuki vs Naruto.

Sakura entra a su departamento con sus sandalias en la mano, el pelo recogido y la mochila bastante cargada, se la ve muy acalorada debido al calor del mediodía.

Cierra la puerta asegurándose en ponerle seguro y se adentra al pequeño departamento. Esta todo en su lugar como lo dejo ayer a la mañana, su mama estaba en el trabajo y llegaba en un momento.

Pone el celular en la mesada y abre el refrigerador dejando una bandeja de comida, regalo de Chiyoba-sama, insistió en que se lleve para ella y su madre.

Se sirve un vaso de agua y su celular suena avisando una llamada. Atiende.

– ¿Tuviste problemas para llegar Sakura?– Pregunta Sasuke del otro lado del teléfono, Sakura sonríe mientras termina de tomar agua, escuchar su nombre en los labios del pelinegro le seca la garganta.

–No, recién llegue – responde mientras va a estirar las piernas al sillón, está realmente cansada, internamente agradece que Sasuke le haya pedido un taxi – ¿Siguen ahí?

Tsk, si – de fondo escuchaba la histérica risa de Naruto haciendo que sonría divertida, se notaba que el Uchiha estaba fastidioso –Comentan que Gaara está esperando a un Otsutsuki así que alargaron esto.

Me fui a tiempo–pensaba Sakura.

Están planeando salir a la noche– continua Sasuke.

–Si – responde –Ino me comento algo, no creo que pueda ir.

Puedo pasar a buscarte.

La pequeña insistencia hizo sonreír como boba a Sakura –No, quiero pasar tiempo con mama, además no me gusta que vengan por acá con sus llamativos autos, es peligroso.

Hmm – Sasuke frunce el ceño del otro lado, le preocupa que Sakura viva en el sur de la ciudad, esta tan expuesta a que le pase algo, no se compara al oeste de Konoha donde toda la elite vive.

Un estruendo se oye desde el lado de Sasuke, haciendo que este se chasque la lengua fastidiado –Me voy Naruto tiro unas cosas–finaliza la llamada haciendo que la pelirosa se queda viendo la pantalla del celular pensativa.

Que fue eso.

Deja el celular de lado y de un suspiro abraza sus piernas, su cabeza da vueltas como siempre lo hace después de encontrarse con Sasuke.

Sasuke Uchiha…

Sus sentimientos hacia Sasuke-kun son sinceros, ella está muy encariñada con él y cada que ellos se reúnen el pelinegro es muy atento con ella. Conoce sus cualidades, está acostumbrada a su silencio, y fuerte carácter, no le importaba en absoluto su apellido muchos menos la diferencia de status, sin embargo…

No eran novios, solo buenos amigos, varias veces coqueteaban entre ellos sin darse cuenta, pero hasta las personas que le rodeaban se daba cuenta de los sentimientos que se tenían. Su situación novios no era culpa de Sasuke, sino la sociedad que los rodeaba, ellos eran de diferentes mundos: el pelinegro estaba destinado a otras cosas. Sospechaba que su padre tarde o temprano iba a casarlo con una chica adinerada que sea digno del apellido Uchiha. Esas cosas anticuadas como matrimonios arreglados era algo que los clanes de renombre seguían haciendo, no estaba de acuerdo con eso pero cada familia tomaba sus decisiones, y si ese era el destino de Sasuke no haría nada para impedirlo, tal vez tendría que empezar a resignarse con tener solo su amistad.

De pronto se le hace un nudo en la garganta.

Sacude su cabeza para sacar esos pensamientos de su mente, si sigue con ello llorara, golpea sus mejillas decidida a levantarse –No hay tiempo para desanimarme ¡Shannaro!

Se levanta del sillón con un salto y empieza a sacar sus libros de la escuela, enfocando su mente en los estudios.


–Que fastidio – susurra Shikamaru viendo el desastre que ocasiono Naruto.

Un sirviente se encamina rápido a levantar los platos rotos, pero el rubio se lo impide.

–Deja yo me encargo, fue mi culpa dattebayo – dice riéndose con una mano rascándose la nuca, empezando a a recoger los platos que había tirado. Otro en su lugar habría dejado que alguien más limpie, sin embargo Naruto era todo un fenómeno para la gente arrogante, él era tan buena persona que no le molestaba mancharse las manos en trabajos que hacían los mismos sirvientes. Ni mucho menos menospreciaba a la gente por su nivel económico, para el todas las personas eran igual, eso le había enseñado su padre.

Shikamaru se acerca a Naruto inclinándose para ayudarlo –Si que causas problemas.

Naruto se ríe despreocupado al escuchar como su amigo lo regaña– ¡Gracias Shikamaru!

En eso llega alguien de la familia Otsutsuki: Toneri. Un atractivo joven de tez blanca, cabello blanco desgreñado y ojos de un brillante azul. Estaba vestido con un elegante kimono tradicional gris. Acentuando un aura imponente y adinerada, se ve que venía de familia.

Para muchos era un verdadero misterio, los Otsutsuki estaban a cargo del sistema financiero, eran quienes controlaban las entidades bancarias de todo el continente Asiático, por lo que su apellido tenía renombre mundial a la hora de hablar de economía.

Tenían mucho poder, prestigio e influencias. Era la familia más rica de la elite, incluso de todo el continente. La matriarca y dueña suprema era Kaguya, pero sus muchos hijos estaban esparcidos en todo el mundo controlando la economía de cada sector de forma colectiva.

Habían fuertes rumores contra ellos de que estaban asociados con Yakuzas, más específico los Ambu, pero así como aparecían esos rumores desaparecían sin dejar rastros, el aura dominante y escéptica de esa familia hacia negar cualquier ofensa que se levante, no había organización alguna que ponga en duda ni mucho menos abra una investigación sobre el asunto.

Aun así, ese rumor junto con su respetuosa/espeluznante vibra hacían que todas las familias elitistas temieran ante ellos, sabían perfectamente que con un simple chasquido de sus dedos podrías tener a toda la policía de la ciudad abriendo archivos hasta encontrar algún fraude u ofensa para despojarte de tus pertenencias y dejarte en la calle. Tenían comprada a la policía y los medios de comunicación, arruinarían tu vida en 2 segundos si quisieran hacerlo.

Había que ser muy cautelosos con ellos. O le agradabas, o solo pasabas a la historia.

Todos miran asombrados al recién llegado, su imponente figura hace que algunos, instintivamente, se hagan para atrás para dejarlo pasar. De pronto el ambiente se hizo pesado.

El Nara empieza a poner todo en una bolsa de basura y Naruto sacude sus las manos, en eso siente una presencia espeluznante en su espalda que hizo estremecerlo y hundir sus corazón.

Ve a Shikamaru tenso como nunca antes lo había visto, mirando a su espalda, por lo que con mucho esfuerzo se da media vuelta.

Ante el tenia unos ojos que le produjeron un mal presentimiento. Una sensación parecida a…

Si.

Jamás la olvidará.

Nunca jamás volvió a experimentarlo. Hasta ahora. En este preciso momento.

Adrenalina pura ante una situación de riesgo… parecida a la de… la misma sensación de cuando presencio la muerte de sus padres.

Toneri Otsutsuki lo miraba sin emoción en el rostro, pero como puede ser que esos ojos le hayan recordado el momento más trágico y doloroso de su vida.

Todo eso lo hizo ponerse duro, su cerebro lo proyecta a otro mundo, ve sangre, dos sombras cayendo, no, tres.

Lejos de su mente, el peliblanco levanta su mano. Todos se quedan de piedra, será… ¿qué va a hacerle al Uzumaki? ¿El… realmente…?

Sasuke reacciona y frunce el ceño. Por su mente pasan las conversaciones sobre ellos relacionados con Yakuzas, son rumores lo sabe, aún así…sus sentidos incitan que le de beneficio a la duda. Empieza a caminar directo a ellos, sin calcular sus actos. Podrán ser los dueños del mundo, pero no iba a permitir que por una tontería su amigo resulte terriblemente castigado.

Sin embargo se detiene de golpe.

Toneri dirige su mano para acomodarse el cuello de su kimono.

–Hmm – sus ojos azules lo corren de pies a cabezas, viendo al rubio lucir esa camisa naranja arrugada y con la corbata desarreglada, patético.

Gaara se acerca a rescatar a su amigo–Disculpe los ruidos molestos Toneri-sama. Naruto es un viejo amigo espero que no le haya quitado su paz con este pequeño percance.

Toneri le dirige una última mirada llena de soberbia y arrogancia. Y los amigos del rubio se tensan, acostumbrados de que Naruto se sienta provocado y empiece a los gritos, sin embargo se sorprenden al ver que sigue quieto en su lugar, shockeado de esos ojos que vio y las sensaciones que le despertaron.

Cierra sus ojos con tranquilidad y responde a Gaara–No lo hizo.

–Por favor, me gustaría que me acompañe a mi estudio, estoy honrado con su presencia y quiero aprovechar para hacerle una petición.

Los buenos modales y el carisma del pelirojo hacen distraer a los demás del pequeño accidente. Respetuoso le extiende el brazo para invitarlo a pasar, y ante la expectante mirada de más de uno Toneri acepta, dejando que lo lleve a sus aposentos.

La política estaba relacionada con la economía… así que Gaara estaba acostumbrado de verlos en varias juntas en el año, eran escasas pero a comparación de sus jóvenes amigos ellos no estuvieron nunca en la misma habitación sin sus padres presentes.

Cuando se cierran las puertas del dichoso estudio es que todos suspiran aliviados. Naruto pestañea saliendo de su trance. Varios invitados corren a la zona de tragos, la presencia del Otsutsuki fue muy arrolladora tal como cuentan los rumores, necesitan algo fuerte.

–Hmm –Sasuke sonríe de forma torcida, siente su cuerpo temblar de adrenalina, esto se sienta estar frente a un Otsutsuki… parecido a estar frente a las puertas del infierno, realmente tiene un aura espeluznante, no quiere imaginarse cómo está su amigo.

Va por un trago, y decide que es momento de marcharse a casa.


En la mansión Uchiha se ve un auto negro estacionar a las puertas. Sasuke ayuda a su madre a bajar del auto ofreciéndole el brazo para que lo tome y se dirigen en la entrada, aún con el agarre de su madre. Cuando se adentran a su gran sala ven a Fugaku sentado en uno de los sillones, leyendo unos papeles.

Al ver que su esposa e hijo llegaron se saca sus elegantes anteojos – ¿Cómo les fue?

Sasuke suspira hastiado mientras desata su corbata, sus planes antes de llegar era ir directo a su habitación a descansar, parece que tardará un poco.

–Cariño, la pasamos muy bien, Gaara-san fue muy generoso con sus invitados

– ¿Fue algún Otsutsuki?

Sasuke roda los ojos –Estuvo un rato, luego entro en el estudio con Gaara, parece que fue por eso.

Fugaku le dirige una mirada profunda.

–Toneri-sama estaba presente pero no sé quedó con los demás – explaya su esposa.

– ¿Y no fuiste capaz de tener su atención por un segundo? –mira enojado a su hijo haciendo que este cuenta hasta diez para contenerse.

–El único que llamó su atención fue Naruto y no fue agradable–acota Sasuke. Fugaku se aprieta su nariz hastiado, ese tonto Uzumaki, siempre haciendo algo estúpido.

–Por lo menos él logro hacerlo…

Mikoto mira a uno y otro, el ambiente tenso hace presencia, como acostumbra a ponerse entre ellos

–Tranquilo padre– Sasuke dando uso a lo último de su auto control, termina –Ya habrá otras oportunidades más adelante.

El Uchiha mayor suspira resignado mientras asiente. Tiene razón quedaban muchas reuniones en adelante donde estarán presente, eso ampliaba sus posibilidades.

– ¿Algo interesante con los Hyuga?– Sasuke lo estudia con su mirada.

–Tranquilo – responde con una sonrisa torcida su padre– Ya te enterarás… Por lo pronto te aconsejo que le pidas a Hinata Hyuga ser tu acompañante para el día de debutantes, verás que tienen muchas cosas en común.

Sasuke aprieta los puños con fuerza mientras lo ve con ira contenida.

–Con permiso, me voy a mí habitación. –Sin esperar respuesta da media vuelta alejándose

– ¿Cariño? – Mikoto le dirige inquietante mirada a su esposo.

–Tengamos paciencia, más adelante– Finaliza dando a entender que tampoco le dirá a ella.


El clan Uzumaki son dueños de una cadena de Hoteles internacionales, tienen varias sucursales en todo el mundo, y el mejor de todos estaba en Konoha.

El bar del hotel era un lugar muy moderno, siendo iluminado por luces tenues. Sentados en la barra se encontraban Sasuke, Naruto, y Suigetsu Hozuki, un amigo del grupo. Frente a ellos había varias botellas vacías arriba de la mesa.

Suigetsu vestía un jeans negro y una camisa violeta. Naruto traía un conjunto deportivo naranja, remera negra y zapatillas Jordan haciendole juego; a diferencia del Uchiha que no se había cambiado de ropa, solo se saco la corbata y traía los primeros botones de su camisa blanca desabrochados. Si el bar estaría lleno seguro todas las miradas de las femeninas estarían puestas sobre ellos.

Suigetsu miraba divertido hacia Kiba e Ino, los dos estaban muy pegados bailando. El bar no contaba con pista de baile así que agarraron la mesa, y ordenaron poner algo para bailar, si, prácticamente hicieron lo que quisieron.

Ino traía un sexy vestido gris oscuro, pegado al cuerpo y se amarraba al cuello resaltando su busto, su pelo estaba amarrado a una coleta alta; el inuzuka vestía un jeans azul y remera marrón oscura mostrando sus bíceps. En su mano sostenía una un trago mientras la otra la tenía en la cintura de la Yamanaka, quien se agarraba a su cuello y le bailaba sensualmente.

Los dos se los veía divertidos, era los únicos del grupo que no les importa pasar vergüenza, aun así les pareció raro que Naruto no se les unió.

–Haríamos una linda pareja ¿no crees bombón? –Kiba le susurra en el oído algo extasiado, la música y el trago los están adormeciendo.

–Ya quisieras– le responde la rubia separándose un poco para verlo con una ceja alzada, se veía hermosa con esa labial rojo –No eres mi tipo

– ¿Y cómo es tu tipo? niña exigente

La Yamanaka lo suelta –De preferencia uno que no huela a perro –Sonríe coqueta mientras empieza a bailar sola.

El Inuzuka sonríe entre dientes mientras la mira bailar algo embelesado –Me voy por un trago–de un salto baja de la mesa, Ino lo ignora y sigue bailando, atrayendo la mirada de algún hombre de ahí.

– ¿Que paso, ya empezó mi turno? – Hozuki le sonríe socarrón viéndolo acercarse

–Ya quisieras pescadito– se sirve más alcohol en su vaso y toma– ¿Y qué les pasa a estos?

El peliblanco voltea a ver a los nombrados, estaban ignorando todo su entorno, su mirada puesta en su bebida, seguramente perdidos en sus pensamientos. Era costumbre ver a Sasuke así, pero no a Naruto, cielos si hasta extrañaban el escándalo.

–Ni idea, están así desde que llegaron

–Bueno– el castaño sonríe divertido– Seguramente están recordando a esa tipejo de los Otsutsuki, hasta los veía mojar sus pantalones –comenta lanzando una carcajada, ante la mención, Naruto sale de su ensoñación.

– ¿Y ese? ¿Que andaba haciendo en lo de Sabaku'no?

–Amigo de Gaarita supongo – responde el Inuzuka cruzándose de brazos–Para mí que fue a verle las ricas tetas a Temari.

– ¿Y quién no? – sonríe con sorna Siugetsu. Seguro si estuviera presente Shikamaru les habría borrado la sonrisa de un golpe.

–Como sea, solo es un niño de papa.

–Tú también lo eres perro

–Ya cierren la maldita boca– el Uchiha se masajea la sien con uno de sus dedos, molesto por el ruido, no está de humor, aun tiene que resolver lo que se le viene enzima.

–Valla hasta que al fin reaccionas Sasuke-chan– comenta Suigetsu dispuesto a molestarlo haciendo que Kiba sonría divertido, el pelinegro hace mueca de fastidio–Si hubieras traído a esa hermosura de pelirosa no estarías tan amargado, aunque– se acaricia el mentón haciendo que piensa –Estarías peor, no aguantarías ver cómo te ignora mientras mueve su lindo trasero para m…-

De pronto siente como el Uchiha lo agarra de la camisa con fuerza, mirándolo molesto y con la mandíbula apretada –Que ya cierres tu boca.

Naruto pone una mano en su agarre interfiriendo –Ya es suficiente, es hora de irse – si seguía un segundo más seguro el Uchiha estaría en todas las noticias de mañana, encabezando una pelea, y el secundándolo –Te pediré un taxi SUI-GET-SU –

El nombrado pestañea, ahora Naruto lo mira furioso –Hey, hey que lo decía de broma – en parte, sonríe nervioso mientras el Uchiha lo suelta a regañadientes, parece que les di en un punto frágil. Amplia su mueca mientras ve a las dos fieras mirándolos aun enojados.

–B-bueno… –Kiba sonríe forzado –También pediré un taxi, no creo poder conducir así

– ¡YUJU! – Una exclamación de parte de Ino los hace voltear a verla. La rubia estaba pasada de copas, seguro imaginando como gana plata mientras le baila a algún pelinegro sexy parecido a Sasuke, o quien sea –Mira como lo muevo muñeco~

A todos les sale una gota de sudor en la frente, –S-será mejor que le pida un taxi para ella también…


En el penth-house del hotel de Naruto se encontraba este ultimo sentado en la cama, las luces de la ciudad que entraban por los grandes ventanales iluminaban la estancia oscura por ser medianoche.

No tenía ganas de conducir hasta su casa, y con lo que bebió estaba seguro que causaría un accidente; por lo que decidió acostarse en la habitación de la planta alta.

De hecho estaba decidiendo a mudarse al hotel, es menos solitario. Solo había una cosa que le impedía vender la mansión: los recuerdos de toda su familia.

Minato y Kushina Uzumaki.

En su cabeza pasan los rostros de sus sonrientes padres, una imagen que le da paz. Pero al siguiente segundo ve sus figuras ensangrentadas, tiradas al piso, liquido rojo saliendo de sus bocas. Oye un disparo. Una tercer sombra cae al suelo, ojos perlas cerrándose para siempre.

Y una persona mas, oculta en la oscuridad... observándolo.

Ojos azules, oscuros como un mar de noche, tenebrosos. Un ruido estruendoso de un disparo dirigido hacia él lo saca de sus pensamientos

–Eso – el rubio suspira acelerado, se pasa un brazo por su frente secando el sudor frió –¿Porque ese tipo me recuerda tanto ese día?

Levanta la mano en dirección a su cuello, sacando entre su remera un collar de cristal azul. Su mayor tesoro, un recuerdo de sus padres.

–Paso tiempo que no recordaba esto– ¿Por qué Toneri Otsutsuki lo hizo acordar el accidente?

Su corazón empieza a dolerle y sus ojos se cristalizan. Un sentimiento de soledad.

Rápidamente mueve su cabeza para sacar esos pensamientos y agarra su iphone.

Chat grupal: Team 7

Naruto: están despiertos?

Sasuke: Duérmete perdedor

Naruto: No seas amargado Sasuke- teme

Sakura-chan: Que quieres Naruto

Sasuke: Dejen de molestar

Naruto: Sal del grupo amargado

-manda 4 sticker para molestarlo-

El tercero le salta que Sasuke no lo leyó, por lo que ríe entre dientes divertido, por más que lo moleste nunca se sale del grupo. Lo crearon hace unos años cuando les toco hacer un proyecto grupal de la escuela, y hasta ahora seguía vivo, de hecho la mayoría de veces usaba mas este grupo que el de los demás después de todo estaban sus dos mejores amigos

Naruto: Quieres salir mañana Sakura-chan?

Sakura: mmm a qué hora

El lunes hay escuela

Naruto: ya se te pego lo amargada del teme Sakura-chan

Sakura: idiota

Naruto: a la tarde

Pueden?

Sin respuesta, envía de nuevo

Por favor

Sakura: Esta bien, voy

Naruto: GENIAL! DATTEBAYO

SASUKE NO HACE FALTA QUE VALLAS, SALDREMOS A COMER SOLO SAKURA–CHAN Y YO

Sasuke: Dejen de mandar mensajes

Yo voy.

Lanza una carcajada divertido, tan predecible. Con una sonrisa de oreja a oreja se recuesta para dormirse. Estar con sus amigos era el único momento que no se sentía solo, ellos junto a su abuelo Jiraiya eran su verdadera familia, lo único que tenia, su apoyo. Haría lo que fuera por ellos.

Con ese pensamiento se duerme sin darse cuenta que unos oscuros ojos negros sin sentimientos lo vigilan.


Sas! Quién vigila a nuestro Narutin?

ESPERO QUE NO LE HAGAN DAÑO U.U

Quien mas se enamoro de gaara?

Sinceramente este capítulo me costó mucho escribirlo

RECORDATORIO: En el chat muchas veces va a haber errores de ortografías

pues porque, queda raro sino jiji espero que comprendan,

Háganme saber que piensan de lo que ocurre en sus comentarios

AHH y en cuanto de Ino y Kiba no es nada serio solo bailan...

nunca bailaron con un amigo así ?no? no? yo tampoco XD

xoxo