- Todos los guardias bebieron lágrimas de fénix, mis señores - Prometió Albus Potter agachando la cabeza, asegurándoles que los vigías enemigos estaban dormidos - La tienda de mi hermano se encuentra en medio, la de mi madre está a dos de distancia hacia el oeste, pero no hagan ruido porque mi primo descansa al lado y Edward…
- ¿Los soldados menores? - Interrumpió Garrick Nott mirándolo de forma intimidante por encima de su caballo.
- Correrán al incendio que sus hombres prenderán al sur - Aseguró Albus enfatizando con la cabeza.
- Y al este y al norte - Se burló Blaise Zabini.
Dolohov, el guarda personal de Lord Garrick Nott, agarró al hijo de Harry Potter del brazo y lo obligó a avanzar. Todavía no confiaban del todo en él pero, una vez que asesinaran a su hermano, los Malfoy estarían a su favor. Albus había advertido a James que debía actuar con inteligencia, pero ese bruto quería pagar sangre con sangre. No podía ver la situación a largo plazo.
Albus se consideraba a sí mismo un buen líder, actuaba buscando paz. Sus acciones salvarían la vida de miles, mientras que su hermano solamente quería lucirse y hacer historia. No, no lo permitiría. James no era un líder adecuado para todos los hombres leales a Harry Potter, pero Albus sí. Era un tiempo de cambio y el cambio se consigue por medio de la paz con tus enemigos, no buscando la gloria personal.
- Escuché que lo llaman el hacha del infierno, mi señor– Intentó entablar conversación mientras pasaban por las tiendas con los vigías profundamente dormidos. Garrick lo ignoró al igual que los 10 hombres que lo acompañaban. Los únicos nobles con títulos, además de él, eran Blaise Zabini quien lo convenció de actuar de forma astuta y aliarse con los nuevos reyes, y Garrick Nott quien contaba con la fama de ser el mejor guerrero del reuno - Es primo del príncipe ¿cierto? Sus madres son hermanas.
Con una simple mirada de parte de Nott, Albus sintió que enmudecía de inmediato. Tenía casi su misma edad, pero los ojos sedientos de sangre demostraban que lo único que lo hacía feliz era matar y torturar, ¿Por qué rayos Malfoy mandó al hacha del infierno a asesinar a su hermano? ¿No podían utilizar a alguien menos… intimidante?
- Te aconsejo que no le hables - Dijo Blaise Zabini consiliador, logrando tranquilizar un poco a Albus - No ha dormido bien por el viaje, e incluso en situaciones normales no es conocido por tener el mejor humor del reino.
Sabiamente tomó el consejo de Blaise y guardó silencio. Considerando que estaba siendo arrastrado por Dolohov, un hombre de reputación sangrienta, y que seguía los pasos del hijo de Theodore Nott, alguien conocido por su gusto por la violencia; había que admitir que era una persona valiente, sin importar que su hermano lo negara todo el tiempo.
Una vez que llegaron a pocos metros de la tienda de James, los hombres con las insignias del Runespoor, la serpiente de tres cabezas, de la familia Nott; y del Kelpie, el demonio de agua de la familia Zabini, corrieron a degollar a los dormidos guardias. Al parecer no querían tomar riesgos.
Todo iba de acuerdo al plan, incluso el fuego pareció salir sincronizadamente de tres rincones del campamento, logrando que los gritos de quienes estaban despiertos crearan la atmosfera de caos que necesitaban.
Cuatro de los hombres de Nott entraron a la tienda de su madre y…
- Diablos - Murmuró Albus recordando que no tuvo tiempo de drogar a su primo Fred que había estado explorando terrenos toda la tarde, ni a Edward pues había llegado antes de lo planeado.
Los gritos de "fuego" no se hicieron esperar. Los soldados que no estaban inconscientes a causa de las lágrimas de fénix que Albus administró en el vino del día, corrieron en caos al intentar rescatar a sus amigos del fuego o huir de él.
Blaise Zabini ingresó a la tienda de su hermano junto a otros dos guardias, mientras Fred y Edward salían de sus propias tiendas, junto a unos pocos hombres.
- ¡¿Pero qué…?! - Gritó Fred al ver el caos que se armaba, luego clavó la vista en Albus que estaba siendo fuertemente sujetado por Dolohov y claramente interpretó mal las cosas - ¡Suéltalo!
No gritaba por lealtad a él, gritaba porque era el hermano de James. Albus había vivido toda su vida con las sobras del amor de James, así que era algo que no podía cautivarlo.
No se sorprendió de que su primo corriera con espada en mano hacia su rescate, ni que al percatarse de que había alguien en la tienda de James cambiara de dirección. Por supuesto, todos preferían a James. Fred, su padre, su madre, Lily, los abanderados… Incluso ella…
- ¡Albus! - Gritó Edward despertándolo de su ensoñación - ¡Corre!
Albus se percató de que Edward estaba peleando contra Garrick, el hombre-lobo y el runespoor se lanzaban golpes y ataques con toda la fuerza que poseían. Ambos eran muy buenos y atacaban con intención de matar, hasta que finalmente uno lo logró. El hacha de Garrick abrió el cráneo de Edward quien dedicó su última mirada a Albus, sin saber que era él quien había orquestado todo el ataque.
- Suéltalo - Ordenó Garrick dirigiéndose a Dolohov y, sin decir más, ingresó a la tienda de James Potter.
Al parecer Albus se había ganado su confianza o quizá ya no lo consideraba amenaza suficiente. De una forma u otra había demostrado al sobrino del rey que estaba de su lado. Había tomado el camino correcto, el primer paso para salvar miles de vidas; el camino que su hermano sediento de gloria nunca habría tomado. Había elegido la paz, la salvación de sus hombres y una alianza con las personas más poderosas del reino.
Por primera vez, tenía a alguien que lo prefería a él y no a su perfecto hermano mayor. Por primera vez, Albus Potter sería reconocido como lord de Gryffindor y aliado de la corona, títulos que su hermano jamás podría mantener.
Una hora después, Albus Potter cabalgaba hacia su hogar con Garrick Nott, el guarda Dolohov, Blaise Zabini, dos soldados que sobrevivieron el ataque y las cabezas de James Potter, Fred Weasley, Edward Lupin y Ginny Potter en un saco.
