Ronald Weasley leía las alertadoras cartas en silencio. A su lado su esposa, Hermione, releía aquellas que había dejado sobre la mesa. El único sonido era el del fuego que habían prendido los sirvientes unas horas atrás y que ahora iluminaba la pequeña sala con el emblema del Augurey colgando en la pared.

Ronald era el guardián y señor del Bosque Prohibido, tenía a la mujer más lista a su lado, y aun así todo el panorama era desfavorable.

- Benjy, trae a mis hijos - Ordenó Ronald masajeándose la sien con cansancio.

Una vez que el soldado salió de la habitación, Hermione se dirigió a su esposo.

- ¿Estás seguro?

- No - Contestó el pelirrojo - Pero si queremos sobrevivir debemos actuar.

Unos minutos después, ingresaban al salón del consejo privado los hijos del matrimonio: Rose y Hugo Weasley, en compañía de Benjy Fenwick.

- ¿Entonces es cierto? - Preguntó Hugo directamente, su impulsividad no le permitía silenciar.

- Siéntense - Ordenó Ron con autoridad. Sus dos hijos se sentaron en la mesa redonda, mientras Benjy se disponía a salir del salón - Gracias, Benjy.

Si bien los Weasley eran amables con sus súbditos, muchos aún no se acostumbraban a que los traten como iguales, la gran mayoría de familias nobles aplicaban la intimidación para obtener la lealtad, pero los Weasley del Bosque Prohibido funcionaban diferente.

- Los rumores son ciertos: Su primo Albus traicionó a James - Sentenció Ron seriamente, logrando que los rostros de sus hijos se tensaran - James, Fred y Edward murieron por su culpa. Mi hermana murió porque su hijo la traicionó…

Al ver que la rabia comenzaba a tomar protagonismo, Hermione decidió intervenir.

- Nos han llegado reportes de que Lily se casará en la capital con Scorpius Malfoy en unos meses, ya están armando los preparativos para la boda. Albus se encuentra allá ahora mismo y ha dejado a hombres leales a los Malfoy como representantes de sus intereses en Gryffindor.

- ¡Maldito traidor! - Exclamó Hugo sin poder contenerse, logrando que su padre dibuje una sonrisa de orgullo.

- Lily no puede casarse con el hijo de quienes orquestaron el asesinato de su padre y hermano - Intervino Rose sonando ofendida.

- Albus es el hermano de Lily y señor de Gryffindor, él es quien decide quién tomará la mano de su hermana - Explicó su padre - Y como mujer debe cumplir con lo que se le ordena.

Rose guardó silencio inmediatamente, mientras Hugo seguía murmurando "rata traidora" y demás insultos en contra de Albus. Luego de unos segundos, Hermione respiró profundamente y dio la noticia que más le concernía.

- Eso no es todo - Dijo la señora del Bosque Prohibido - Nos llegó una carta de los exploradores que se encuentran cerca de la capital… Están golpeando y desnudando a Lily en medio del salón del trono…

- ¡¿Qué?! - Exclamó Hugo levantándose de golpe furioso.

- El príncipe considera que humillar a su prometida no le traerá repercusiones - Dijo Ron pasivamente - Pero se equivoca.

- ¡Claro que se equivoca! ¡Vamos a matarlo ahora mismo! ¡Y a Albus también por permitirlo!

- No podemos - Contradijo su padre logrando que su hijo lo mirara con curiosidad, como si quisiera aprender y memorizar todo lo que diría a continuación - Nosotros somos fuertes en el Bosque porque los hombres nos son fieles, y porque conocemos el terreno, los secretos y a las criaturas del lugar. Pero armar un ejército y marchar hacia la capital implicaría ponernos vulnerables.

- No podemos escondernos aquí mientras lastiman a mi prima - Sentenció Hugo sorprendido por las palabras de su padre. Lo admiraba muchísimo, pero no podía estar de acuerdo con actuar cobardemente cuando su prima los necesitaba.

- Y no lo haremos. En dos días nos vamos a la capital - Indicó su padre.

- ¿Pero…? - Comenzó Rose.

- No habrá guerra - Contestó Hermione antes de que su hija formule la pregunta - Los Malfoy nos necesitan para controlar el Bosque, es la mayor fuente de alimentos del reino, no pueden hacernos daño.

- Iremos a la capital para honrar a mi mejor amigo y asegurar el bienestar de su hija - Explicó Ron - Ofreceremos la paz a cambio de matrimonios que nos resulten ventajosos.

En ese instante tanto Hugo como Rose se tensaron y miraron entre sí. Su padre siempre había hablado de casarlos con alguien conveniente pero, tras insistirle a su madre, Hermione había convencido a Ron de no hacerlo en cada ocasión.

- ¿Con quién…?

- Hijo, eres el heredero de mi legado y serás guardián del Bosque Prohibido cuando me muera - Explicó Ron - Traeremos a tu esposa al Bosque para la boda y vivirán aquí, para que los hombres te reconozcan como su señor. Pero los Malfoy no aceptarán que nos llevemos rehenes sin dejar nada a cambio…

Rose apretó los labios para no expresar lo que sentía. Sabía que su padre amaba más a Hugo por ser varón y que estuvo decepcionado cuando su primogénita nació mujer. Sin embargo estaba llevando eso de tratarla como a una mercancía demasiado lejos.

- ¿Me dejarás con los Malfoy? - Preguntó ella con la voz dolida.

- Cuidarás a Lily desde la capital - Ordenó su padre - Llegaremos todos para formalizar la paz, y cuando decidamos quiénes serán sus futuros esposo y esposa, nosotros regresaremos y tú te quedarás.