La noticia de que Hugo Weasley se casaría con Atenea Zabini en el Bosque Prohibido era la comidilla de los nobles que se encontraban en la Capital. Los reyes habían organizado una justa en honor a la reciente alianza y al día siguiente los Weasley partirían por la mañana a sus tierras, no sin antes encontrar un esposo adecuado para su primogénita, uno que tenga toda la confianza de los Malfoy.
- ¡Lord Artemis Zabini contra Sir Martin Pemberton! - Exclamó el orador.
Artemis desfiló sobre su caballo frente a los espectadores, y dejó una flor en manos de Rose Weasley, cuya compañía disfrutaba con mucha regularidad últimamente. Hermione estaba orgullosa de su hija, había aprendido a manejar sus cartas y utilizarlas a su favor. Confiaba en que aquello sea suficiente como para mantenerla a salvo en la capital, aunque no podía estar segura.
La victoria de aquella ronda se la llevó Lord Artemis, quien fue fuertemente aplaudido por la dama del Bosque. Luego continuaron diferentes nobles para demostrar sus habilidades y algunos en busca de las monedas de oro que la corona había prometido como premio.
- Los hombres subestiman a las mujeres, conviértelo en tu arma - Murmuró en el oído de su hija, escondidas bajo el sonido de los aplausos y vitoreo - Una vez que nos vayamos estarás sola, utiliza tu ingenio para protegerte.
Rose asintió en silencio, sin perder la mirada de los caballeros que se enfrentaban. Odiaba dejarla sola en aquel sitio lleno de enemigos, pero Ronald había decidido que, si no lo hacían, los Malfoy dudarían de su alianza, y confiaba en que Rose era lo suficientemente lista como para protegerse a sí misma y a Lily.
Continuó observando el torneo, el cual solamente le ayudó a confirmar quiénes eran los nobles que sabían luchar, quiénes eran buenos estrategas y quienes eran completamente inútiles.
- ¡Lord Hugo Weasley contra Sir Garrick Nott!
- Él estuvo la noche en la que mataron a James - Murmuró Rose con preocupación de que su hermano se enfrentara al reconocido asesino. Hermione solo presionó su mano como respuesta, para recordarle que no debía hacer ese tipo de comentarios.
- ¡100 monedas de oro a mi sobrino! - Le gritó el rey a Ronald Weasley desde el palco real.
- ¡Acepto la apuesta, su Majestad! - Exclamó Ronald con una leve inclinación de cabeza - ¡Todavía no tuvo oportunidad de ver pelear a los hombres del Bosque!
Hugo y Sir Nott se pusieron en posición, y cuando dieron la señal, ambos caballeros cabalgaron para enfrentarse con las lanzas en alto.
¡Pum! ¡Pum!
Las lanzas habían chocado al mismo tiempo. Por lo que una vez más se pusieron en posición… Otro empate.
- ¡Un duelo con espadas! - Ordenó el rey, cuando se vino el tercer empate.
- Muéstrate tranquila - Ordenó Hermione a Rose, a pesar de que ella misma estuviera muriéndose de los nervios. Su hija respiró profundamente y dibujó una expresión de falsa serenidad similar a la de su madre.
Hugo y Garrick se vieron frente a frente, con espadas en alto y esperando la orden para comenzar a pelear.
- ¡Empiecen!
El primero en atacar fue Hugo, quien tenía un buen manejo de la espada con una característica impulsividad que podía ser vista como una ventaja o una desventaja. Era rápido y se dejaba llevar por sus emociones, era honesto y transparente con su forma de actuar, era el digno señor y guardián heredero del Bosque Prohibido; valiente, osado, fuerte e imprudente. Completamente diferente a su hermana, cuya valentía era más calculadora.
Hermione estaba orgullosa como madre, sus dos hijos habían aprendido a ser quienes se esperaba de ellos. Finalmente, sus vidas les cabían mejor que sus propias ropas. Hugo y Rose eran amados por su gente, precisamente por ser ellos mismos.
¡Pum!
Un golpe de Garrick Nott al hombro de Hugo, una patada en el estómago que a pesar de llevar armadura le hizo retroceder un par de pasos. Sintió la tensión acumularse cuando Hugo se quedó quieto por unos segundos, hasta que continuaron con la pelea. Unos golpes por parte de ambos después, Garrick dio una segunda patada que hizo caer a Hugo, quien a pesar de haber dado la pelea más larga a Garrick Nott, se sentía completamente humillado y derrotado.
- Distrae al palco real mientras Benjy saca a Hugo - Le susurró Hermione a su esposo. Conocía el temperamento impulsivo de su hijo, podía hacer una tontería y no quería que todos los ojos del reino estuvieran puestos en él de caso de ser así.
- ¡Felicidades por la victoria, su Majestad! - Exclamó Ron con una reverencia - ¡100 monedas de oro para el tío de tan brillante guerrero!
Finalmente el ganador de la justa fue Garrick Nott, quien venció a todos los caballeros de manera aplastante. Su padre, Theodore Nott, quien había llegado a la capital solamente por la justa en honor a la alianza, poseía en su rostro el orgullo solemne que su reputación de intachable hombre le podía permitir. Quizá si el príncipe se hubiera encontrado allí, Nott hubiera tenido que dejarse vencer para no humillar al futuro rey, pero como había salido la noche anterior con un notable número de soldados, se habían perdido la oportunidad de presenciar aquel enfrentamiento.
En la noche se celebró el festín de despedida. El que indicaba el término del torneo, la despedida de los Weasley y Lady Atenea, y la noticia de la decisión de los reyes y Ronald Weasley sobre quién se casaría con su hija.
- Espero que sea Artemis Zabini - Le confesó Hermione a su hija mientras terminaba de ayudarla con su vestido. Ambas estaban listas para la celebración, pero decidió tardar un poco en llegar para causar más expectativa en su futuro esposo - Lo tienes comiendo de la palma de tu mano, no te será difícil manipularlo.
- Podría aburrirse y terminar golpeándome - Contradijo Rose con fastidio - Preferiría un lord viejo, uno lo suficientemente débil y cansado como para humillarme.
- Rose…
- ¡No! - Exclamó su hija mostrándose tan fastidiada como se encontraba - ¿Por qué no puedo estar a salvo en casa? Los hombres del Bosque me aman, ellos me protegerían y morirían antes de dejar que algo me pasara ¿por qué tengo que casarme con aquellos que odian mi apellido? ¿Qué golpean a mi prima? ¿Qué preferirían vernos muertos?
- ¿Por qué los hombres del Bosque te aprecian? - Preguntó Hermione seriamente como respuesta, logrando que su hija agache la mirada con vergüenza - Porque eres valiente, ellos no morirían por una lady inútil y engreída. Ellos creen que podrás estar a salvo aún rodeada de miles de enemigos. ¿Quieres volver a casa como una niña asustada? ¿Quieres perder su respeto? ¿Quieres vivir como una inútil cobarde?
No recibió respuesta. Sabía que su hija era lista y saldría victoriosa de esta prueba.
- Yo no tenía tierras, títulos, ni un ejército que daría la vida por protegerme. Solamente supe estar en el lugar indicado con las personas indicadas. Deja que te subestimen, es la mejor arma que tienes. Muéstrate ingenua y miente con la verdad, así estarás a salvo.
Una vez que estuvieron listas, bajaron juntas en dirección al salón principal. La mirada en alto, el porte derecho, los guardas a sus espaldas. Aun así podía sentir los nervios que tan bien sabía ocultar. Una vez que saludaron a los reyes, Draco Malfoy se levantó y el salón guardó silencio.
- ¡Enhorabuena por la alianza entre el Bosque Prohibido y la Corona! - Exclamó el rey recibiendo aplausos - La hija de mi más fiel amigo se casa con un joven noble y gran guerrero, pero las buenas noticias no terminan ahí. La hermosa primogénita de los señores del Bosque también contribuirá a fortalecer esta alianza - Más aplausos solemnes. Hermione miró a Rose de reojo y con satisfacción vio la tranquila expresión de su hija que dibujaba una sonrisa casi de orgullo. Era buena, sobreviviría - Lady Rose, tienes la bendición de tu padre, tu suegro y la corona para casarte con mi amado sobrino en dos semanas.
Abrió los ojos de la impresión. Una cosa era manipular al ya manipulado Artemis Zabini, otra muy distinta era el sádico asesino sobrino del rey, Garrick Nott.
