Lily estaba preocupada. Ya llevaban tres días que su prima no salía de su habitación y si bien estaba angustiada por ello antes, ahora sentía una ansiedad enorme.
La presencia de Rose fue como un bálsamo para sus heridas. Desde que llegó a la Capital había conseguido distraer lo suficiente a los hombres que solían golpearla. Además una sola mirada o una palabra le indicaban lo que debía hacer para evitar ser lastimada. Si bien no se había ganado el favor de la familia real, al menos ya no era humillada frente a los nobles del reino. Sin embargo esa mañana Scorpius le había pedido a Garrick que la abofeteara antes de la guerra "por la buena suerte", y escuchó a Albus decir que era el mismo trato que Rose merecía.
Corrió a la habitación de su prima, aprovechando que los hombres desayunarían antes de emboscar al ejército de Roxane, y se alegró de ver que un soldado sin emblemas custodiaba la puerta.
- Lord Garrick desea verlo - Mintió Lily rápidamente - Al parecer estaba muy molesto con el que custodia la puerta de su esposa.
El pobre soldado empalideció en un segundo y abrió la boca sin poder decir nada. El miedo de que Garrick Nott quisiera tomar represalias contra él lo había paralizado.
- ¡Ve! ¡Ahora! - Ordenó Lily, y con satisfacción vio como el soldado corría por el pasillo dejando la entrada de su prima desprotegida. Lily comenzó a tocar la puerta con todas sus fuerzas. No sabía cuánto tiempo tendría - ¡Rose, ábreme! ¡Soy Lily! ¡Prima, por favor, abre o estaré en serios problemas!
Pocos segundos después la puerta se abrió, y Lily tuvo que taparse la boca con la mano. A pesar de que Lily llevaba la marca del golpe de Garrick en el rostro, ver a Rose tan desaliñada fue lo más sorpresivo del encuentro.
- ¿Qué te paso?
- Mi madre está muerta - Contestó su prima quien sonaba como una persona que ya no tenía más lágrimas por derramar - Benjy llegó hace tres días para decírmelo… Mi madre…
Lily sintió que su corazón latía con fuerza y que una corriente eléctrica atravesaba su cuerpo. Mil pensamientos surcaron su mente: Su tía, la mujer más lista que conoció, había fallecido. Su prima, quien le había devuelto la esperanza, parecía no tener más ganas de vivir. Su esposo y sus amigos, quienes habían retomado su juego "golpea a Lily", ahora debían estar terminando el desayuno para luego dirigirse a la habitación de su prima y unirla en el juego antes de la batalla, batalla que por cierto tenían contra Roxane, su otra prima.
- No hay tiempo. Scorpius, Albus y el resto vienen a golpearte - Advirtió Lily - Tienes que recobrar la compostura y ser la de antes, o ambas estaremos perdidas.
¿Egoísta? Tal vez. Pero no había tiempo para el luto de su prima. Las dos serían ultrajadas si no recuperaba a la vieja Rose, y no tenía idea de cómo lograrlo. Decidió empezar con lo más obvio: su aspecto.
- Ve a la bañera, tenemos que asearte - Ordenó Lily nerviosa.
- ¿Para qué? Los Malfoy enviaron una asesina a mi hogar y ahora mi madre está muerta - Se quejó Rose - ¿Cuál es el punto…?
- Mi madre también está muerta - Escupió Lily sacando por fin lo que se había guardado por tanto tiempo - Mi padre está muerto, mi hermano está muerto. El único hermano que me queda me vendió a quienes asesinaron a mi familia. ¿Cuál es el punto? Sobrevivir, ese es el maldito punto.
Tal vez las malas costumbres de la Capital se le estaban pegando, o tal vez es cierto que si sufres violencia puede usarlo como excusa para violentar a alguien más. De una u otra forma, la bofetada que le dio a Rose para hacerla reaccionar se sintió tan satisfactoria que, por un segundo, agradeció que su prima le haya dado una excusa para abofetearla.
La rosa del bosque la miró con los ojos bien abiertos y se cubrió la sonrosada mejilla con una mano, pero no dijo nada. Lily la condujo hasta la bañera (la cual tenía agua helada pues no habían llamado sirvientes) y lavó su cabello con desesperación. En menos de cinco minutos ya la tenía secándose con una toalla mientras desenredaba su cabello.
- ¡Auch! - Se quejó su prima.
- No es mi culpa, esto es fatal - Se defendió Lily al ver los nudos rojizos que tenía enfrente. No había tiempo de ser amable. Con unos jalones más y muchos quejidos de dolor, logró su cometido y corrió en busca de un vestido - ¡Este! - Exclamó al sacar un vestido blanco muy delicado.
- No - Interrumpió Rose uniéndose a ella y ayudando por primera vez en el día - El verde será mejor, ayúdame.
Ayudó a Rose en colocarse el vestido y entendió por qué su prima había decidido ese. Era bastante… sugerente, pero de una manera refinada.
- Tienes que hacer lo que sea pero no dejes que nos golpeen - Suplicó Lily permitiéndose sonar desesperada, una vez que vio a su prima aseada y prolija como siempre - Si vuelven a hacerlo no pararán y…
- Descuida.
No pudieron conversar más porque la puerta de la habitación se abrió sin que nadie se anunciara. Ambas pelirrojas se sobresaltaron y vieron entrar a Scorpius, Artemis, Albus, Garrick, Dolohov y un hombre castaño nuevo, a quien Lily reconoció de cuando Garrick la golpeó esa mañana.
- ¡Así que tú eres mi cuñada! - Saludó el desconocido acercándose a Rose y observándola con genuino interés - ¡Eres preciosa!
- ¿Cuñada? - Se preguntó Rose recibiendo un beso en el dorso de la mano - No sabía que…
- Tengo un hermano bastardo - Contestó Garrick mirando a su esposa de pies a cabeza - ¿Se puede saber qué hace tu prima en tu habitación y por qué el soldado que te custodiaba me buscó espantado?
Rose evitó mirar a Lily, quien a su vez sentía el pánico de los golpes que parecían aventurarse.
- ¡Oh, no lo sabía! - Exclamó Rose con una sonrisa que no parecía pertenecer a la misma persona que Lily bañó hace unos instantes - Encantada de conocerte, soy Rose de los Weasley del Bosque - Saludó al hermano de su esposo.
- Duncan - Contestó éste mirándola penetrantemente a los ojos.
- Mi amor, espero que no te moleste - Dijo su prima acercándose a Garrick ante la atenta mirada de todos - Le pedí a mi prima que viniera a verme para contarle unas noticias terribles - Miró al resto luciendo angustiada, enfocándose en Scorpius y Artemis e ignorando a Albus - Un mensajero del Bosque llegó hace tres días para informarme que mi madre falleció.
Todos se mostraron sorprendidos. Inclusive Lily quien ya sabía la noticia, pero su sorpresa no se debía a ello sino a que su prima contara sus secretos tan honestamente ¿acaso la manipulación no implicaba engañar? ¿Por qué diablos era honesta y compartía información tan importante?
- ¿Hermione Weasley falleció? - Preguntó Scorpius quien parecía ser el más sorprendido con la información.
- ¡Mi lady, lo siento mucho! - Exclamó Artemis acercándose a Rose con la intención de abrazarla.
- Gracias, mi lord, es muy amable - Agradeció Rose mirando con dulzura a Artemis mientras le tomaba de las manos.
- ¿Cómo pasó esto? - Interrumpió Garrick sonando molesto y cortando el contacto visual entre su esposa y su amigo.
- Al parecer sufrió un ataque al corazón durante la noche - Contestó ella soltando a la lanza del sol y tomando el brazo de su esposo - Pero no es la única novedad del Bosque. Me alegra también poder dar buenas noticias.
- ¿Qué noticias? - Preguntó Garrick sonando menos agresivo y acariciando la cintura de su esposa.
- Lady Atenea está embarazada - Dijo Rose con una sonrisa, logrando que todos, a excepción de Duncan, abran la boca por la sorpresa.
- ¿Atenea…? - Murmuró Scorpius.
- ¡Si, majestad! - Exclamó Rose alegre - Me temo que no pude informarles antes porque aún estaba consternada por la muerte de mi madre, pero me aseguré que Benjy llevara mis mejores deseos a la madre del futuro señor del Bosque. Los mensajeros de mi hermano llegarán con más regularidad para informar sobre las novedades. Prometo enviarlos con sus recuerdos en un futuro, mis señores.
Lily sintió una tibieza en su pecho. La sensación de estar a salvo regresaba, leve muy leve, pero regresaba.
- Eso aún no resuelve el asunto del soldado - Interrumpió Duncan, retomando un tema que incluso Lily había olvidado - No me siento cómodo sabiendo que mi cuñada está siendo desprotegida por culpa de hombres tan incompetentes.
- ¡Exacto! - Bramó Albus sin contenerse - Rose necesita que alguien de confianza la custodie.
Artemis y Scorpius parecían demasiado centrados en las novedades del Bosque como para participar en la nueva conversación, pero Garrick asintió con la cabeza.
- Mi hermano te custodiará - Ordenó Garrick mirando a Rose seriamente - Será tu guarda mientras yo estoy en la batalla ¿entendido?
- Será un honor - Irrumpió Duncan antes de que la rosa del bosque pudiese contestar - Estoy seguro que lady Nott también disfrutará de mi compañía.
- No la pierdas de vista - Añadió Albus, casi suplicándolo.
Unas palabras diplomáticas más adelante, y ambas primas se encontraban despidiendo a lo lejos a los hombres que lucharían contra Roxane. No podían hablar, pues Duncan estaba al lado de Rose, pero habían cruzado miradas diciéndose todo: "gracias".
