El médico de la corte hacía todo lo que podía, pero la zona afectada era casi imposible de tratar. Le dio un poco de jarabe de romero al príncipe para aliviar el dolor, e indicó a su ayudante que hiciera lo mismo con Lord Artemis.

Habían llegado de la batalla hace dos días, y si bien Zabini tenía una pierna rota el pronóstico era positivo. Contrario al del príncipe, quien había recibido la herida en una de las peores zonas para un futuro rey.

Sus amigos y prometida fueron a visitar a ambos heridos, cosa que molestaba al médico pues mucha gente en sus aposentos lo distraía de su trabajo.

- Roxane los hirió a los tres - Repitió Lily Potter mirando a los heridos.

Artemis y Scorpius evitaron contestar. Estaban adoloridos, sí, pero era mayor el dolor del orgullo por haber sido heridos en combate por una chica. Garrick, quien había recibido la más leve de las lesiones y no tuvo necesidad de ser internado, miró de mala manera a la pelirroja.

- Un rasguño. No pudo hacer mucho más luego de que enterrase mi hacha en su cráneo, tal y como lo hice con tu amigo Lupin.

Rose, Duncan y Dolohov miraron a los tres amigos intentando ocultar las sonrisas que se dibujaban en sus rostros. Albus le dedicó una mirada a su hermana, como diciendo "cállate".

Lily supo que lo más inteligente sería callar, pero el calor de su pecho no disminuiría tan fácilmente. Su heroína Roxane, había perforado el brazo del hombre más peligroso del reino, había roto una pierna a la lanza del sol, y había clavado una flecha en lo que parecía ser los testículos del príncipe. Claro, admiraba a Rose, pero Roxanne había escalado rápidamente en su lista de modelos a seguir hasta llegar al primer puesto.

La reina Astoria llegó a los aposentos del médico, y caminó hacia su hijo con genuina preocupación en su mirada.

- ¿Cómo está? - Preguntó angustiada.

El médico se relamió los labios con angustia y pidió hablar con la reina a solas.

Los jóvenes salieron. Todos bastante divertidos por el hecho de que una mujer haya logrado tal daño en "los mejores guerreros del reino", a excepción de Garrick y Albus que se encontraban de peor humor a lo normal.

- Me habría gustado conocer a su prima - Le dijo Duncan a Rose, intentando entablar una conversación con ella - Hubiera deseado que la mantengan prisionera.

- Siempre presumía su habilidad con las flechas - Recordó Lily uniéndose a la conversación - Roxane y Dominique siempre retaban a nuestros primos en entrenamientos.

- Por Dios, calla a tu hermana - Le ordenó Garrick a Albus ofuscado, tensando fuertemente la mandíbula.

- Mi amor, no pudimos estar juntos desde que regresaste del campo de batalla – Mencionó Rose mientras tomaba el brazo de su esposo y apoyaba sus pechos en el abrazo - ¿Tendrás tiempo de visitarme en la noche? Aunque admito que preferiría estar a solas ahora mismo. Estar tanto tiempo sola fue una tortura.

Garrick dibujó una sonrisa que hizo que la piel de Lily se erizara. Sin decir nada tomó la mano de esposa y se marcharon de allí. Duncan vio la escena con el ceño fruncido y también dio media vuelta con intención de marcharse.

- ¿Dónde va? - Preguntó Dolohov.

Lily podía jurar que era la primera vez que lo oía hablar. Una voz gruesa, peligrosa. Una vez que agradecía no escuchar seguido.

- Una casa de placer - Contestó el hijo de Theodore Nott sin detener el paso - Hacen falta mujeres en esta mierda de corte.

Así, Lily se quedó con Dolohov y Albus. ¿Acaso había algo más incómodo? Recordó un viejo consejo de su madre "mejor sola que mal acompañada".

- ¿Puedo ir a mis aposentos? - Le preguntó a su hermano.

- Sí, sí - Dijo Albus distraído, viendo a Duncan perderse por el pasillo - Dolohov no la pierdas de vista.

Tras esas palabras, su hermano salió corriendo detrás de Duncan en dirección al burdel. Lily miró al temible hombre que también la miró largamente. Sí, eso era mucho más incómodo.

- Gracias por escoltarme - Murmuró Lily sin saber que decir mientras caminaban por el pasillo. Odiaba el silencio, aún bajo esas circunstancias.

- Su hermano necesita saber cuál es su lugar - Opinó Dolohov cambiando de tema - Usted es el verdadero poder de su casa; él no tiene la lealtad de nadie, ni allá ni en la Capital.

¿Qué podía decir a ello? El perro guardián del Garrick Nott no tenía razón para decir cosas tan delicadas con ella. Lo más probable es que se trate de una trampa y si ella decía algo incorrecto, la golpearían. Lo más seguro era guardar silencio, sin embargo no pudo resistirse.

- Palabras muy serias - Murmuró Lily con suavidad sin dejar de caminar - No debería referirse así de un leal amigo de la corona.

Esta vez Dolohov no contestó, solo dibujó una sonrisa divertida. Extraño… ¿Por qué ese hombre que en anteriores ocasiones la había golpeado, actuaba casi amable? Debía ser una trampa, seguro era una trampa.

- Gracias por escoltarme - Repitió una vez que llegaron a la puerta de su habitación.

- Mi lady - Dijo Dolohov mirándola a los ojos - Evite la compañía del príncipe, él es quien ordena que le levanten la mano.

- ¿Qué? - Estaba perpleja. ¡Dolohov la había herido en repetidas ocasiones! ¿Con que derecho le advertía que se cuidara? Sabía que Scorpius Malfoy ordenaba todos sus maltratos, pero no era sabio hablar mal del príncipe - Si mal lo recuerdo mi prometido jamás levantó su mano en mi contra, contrario a usted. ¿Acaso lo niega?

- Recibo órdenes, mi lady - Contestó Dolohov pasando una mano sobre su mejilla con delicadeza - Soy sirviente de la familia Nott, pero intentaré ser su amigo en un futuro.

Alejó su rostro del contacto y entró a la habitación sin decir una palabra más. ¿Pero qué demonios había sido todo eso? Estaba confundida, demasiado confundida. Necesitaba hablar con su prima para analizar la situación, pero no podía salir de su habitación o volvería a encontrarse con Dolohov. Además, Rose pasaría toda la noche con el hacha del infierno, según sus sugerentes insinuaciones. Lo mejor sería tranquilizarse e intentar resolver eso en otro momento.

Al día siguiente, todo regresó a la normalidad. No podía hablar con Rose para contarle lo ocurrido con Dolohov, pues su prima estaba constantemente rodeada de Garrick, Duncan, Dolohov e inclusive Artemis, una vez que éste salió de los aposentos del médico. Por lo que estuvo una semana sin tener más contacto humano que uno que otro saludo diplomático. Al menos hasta que Albus la obligó a visitar al príncipe en su octavo día dentro de los aposentos del médico.

Llegó al cuarto y se paró en silencio junto a su hermano, quien intentaba sacar conversación a un malhumorado príncipe. Al ver que sus intentos eran vanos, Albus decidió despedirse, cosa que agradó a Scorpius, y ambos Potter salieron de los aposentos del médico cruzándose con los reyes quienes ingresaban en ese momento.

- Majestad - Saludó Lily y observó que casi ni habían advertido su presencia.

- Espera que llegue un soldado para escoltarte - Ordenó Albus - Vendré pronto y no quiero enterarme que te fuiste a buscar a Rose ¿Entendido?

- Sí, hermano - Contestó Lily, ofuscada por la desconfianza que Albus tenía contra su prima.

Albus se alejó del pasillo y Lily esperó unos segundos en silencio, hasta que se percató que la puerta del médico estaba entreabierta y que unas voces salían con debilidad de allí.

Por curiosidad Lily se acercó más a la ranura que se había formado y se concentró en las palabras. Al principio no pudo entender nada, pero luego fue capaz de retener ciertas oraciones.

- Tiene que hacer algo… futuro del reino… - Decía la voz de un hombre.

- Majestad, lamento… todo lo posible… Me temo que la herida es directa… posible que el príncipe no pueda tener hijos.

Abrió los ojos de par en par y se alejó de la puerta como si quemara. ¿Había escuchado bien? ¿La herida que Roxane le causó a Scorpius acaso había dejado estéril al príncipe? Intentando asimilar la situación, retrocedió unos pasos, alejándose más de la puerta pero sin poder despegar la mirada de ésta.

- Lady Potter - La voz de Dolohov la sobresaltó. Lo miró completamente pálida, extrañamente el episodio que compartieron ni siquiera se encontraba en su mente en esos momento - ¿Está todo bien? Luce…

- ¿Mi hermano te envió? - Interrumpió Lily con la voz temblando. Dolohov asintió con la cabeza en respuesta - Bien. Gracias por escoltarme nuevamente.

Y sin decir más, se alejó lo más rápido que pudo de aquella puerta… De aquellas palabras.