Theodore Nott llegó a la Capital para atender los asuntos administrativos durante la ausencia del rey. Draco Malfoy se dirigiría a la propiedad de Lorcan Scamander para intercambiar los rehenes que Dominique Weasley había capturado en batalla.
Esa noche, ofrecieron un gran banquete en su honor. Todos los nobles de la Capital se encontraban allí y, curiosamente, compartieron mesa con un silencioso Louis Weasley. Una vez que terminaron el festín, algunos se levantaron para bailar o para escuchar mejor a los músicos que los entretenían en la velada.
- Lamento que te capturasen - Murmuró Lily sentándose junto a su primo, aprovechando la distracción de las personas que festejaban.
- Tus hombres son fieles a los Malfoy - Habló Louis por primera vez en mucho tiempo - Mis hermanas hubieran muerto antes de casarse con un Malfoy. Lo sabes, ¿verdad?
Claro que lo sabía. Victoire y Dominique tenían un espíritu inquebrantable, eran valientes y despiadadas cuando debían serlo. Lily no, Lily solo buscaba sobrevivir sin importar el costo.
- ¡Lily! - Gritó el príncipe mirándola molesto, y acercándose a ella con la potencia que todo el alcohol bebido le daba - Baila conmigo, madre.
La pelirroja no pudo decir nada, cuando ya estaba siendo sujetada fuertemente del brazo y conducida hacia la pista.
- Apuesto que disfrutas ser la zorra de mi padre - Murmuró Scorpius cuando se acercaron - No te confundas, el verdadero poder lo tiene el rey. Tú no eres nadie, no eres más que la golfa que se folla en las noches. ¿Crees que alguno de estos hombres te será leal? ¿Crees que cumplirán alguna de tus órdenes?
La danza los obligó a separarse, pero Lily sintió una opresión en el pecho. Era cierto, no tenía poder y jamás sería respetada… A menos que consiguiera un hijo varón.
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- Solo míralo - Se burló Rose riendo - Parece una morsa.
- Dos monedas a que lady "dientes" lo seduce esta noche - Retó Duncan divertido, tras analizar las miradas que Bulstrode lanzaba al gordo Slughorn.
- Acepto. Lady Bulstrode está casada con…
Antes de que pudiese terminar la oración, la muchacha se acercó al viejo Slughorn y en menos de un minuto ambos salían de la habitación.
- Demonios - Murmuró la pelirroja pasándole dos monedas.
- Debes abrir los ojos, mi lady - Dijo Duncan, aprovechando de acariciar los suaves dedos de la pelirroja mientras recibía las monedas - Las personas suelen rendirse ante sus deseos carnales sin importar su estado civil.
- ¿Justifica una infidelidad por lujuria?
- ¿Acaso no es la única razón? - Se burló mirándola a los ojos con intensidad.
- También está el amor - Contestó Rose levantando el mentón, sin intimidarse en absoluto.
¿Amor? Sí… También podía darle de eso…
- ¡Rose! - Exclamó Lily Potter acercándose a su prima con desesperación - Necesito tu ayuda, tengo que embarazarme.
- ¿Qué?
- Vaya en paz, mi lady - Interrumpió una voz que también la había escuchado y ahora se acercaba a ellos. Duncan giró y se encontró con su padre quien dibujaba una sonrisa tranquila - Será bueno que ambas compartan información sobre el tema.
Las muchachas se despidieron con una reverencia y se marcharon. Duncan hizo un además de seguirlas, pero su padre lo detuvo tomándolo del brazo.
- Detente - Ordenó Theodore Nott con seriedad - Vi como mirabas a la esposa de tu hermano. ¿Es que acaso debo recordarte cuál es tu lugar?
- No la miraba…
- Eres un bastardo. Garrick es mi hijo legítimo y mi heredero. Tu hermano tiene a las nobles y tú te conformas con prostitutas ¿entiendes? - Duncan levantó la barbilla, como si no le importaran las palabras que decía. Sin embargo Theodore Nott, no se conformaría con una simple advertencia - ¿Quieres saber la diferencia entre Garrick y tú? ¿La razón por la que Garrick puede tener a Rose y no tú? La madre de Garrick es Daphne Greengrass. Tu madre es una ladrona a la que violé en la prisión de Slytherin. La violé hasta que quedó embarazada y te parió en las mazmorras. Si no te tiré al río fue por compasión, no hagas que me arrepienta de eso.
- Mi madre es una tabernera - Murmuró Duncan sorprendido - Murió dándome a luz…
- No hagas nada estúpido - Amenazó Theodore y se marchó sin decir más.
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Anya observó al atractivo rehén desde el otro lado del salón, y a medida que se acercaba más a él, se hacía más y más guapo.
- ¿Puedo? - Preguntó con una sonrisa.
Louis Weasley la miró por un momento y nuevamente dirigió la mirada al resto del salón, sin haberle contestado.
- Mañana partirán para el intercambio ¿cierto? De seguro está contento por volver con su familia… Yo estoy contenta por volver a ver a mi padre, por supuesto. ¿Extraña mucho su hogar?
El rubio continuó ignorándola. Debería estar ofendida, pero Anya se sentía atraída hacia imposibles. Por eso estuvo con el muchacho de la caballeriza, aunque le haya costado su reputación y que la gente la llame "ninfómana" ahora.
- ¿Alguna vez estuvo enamorado? - Preguntó sin esperar respuesta - Yo sí. Mi yegua había enfermado y no me dejaban visitarla. Decidí escapar por las noches para verla. Una noche encontré al muchacho de las caballerizas atendiéndola, la alimentaba y le daba calor con su propia cobija… Comenzamos a hablar esa noche, y la siguiente y la siguiente… Mi yegua sanó, pero yo seguía visitándolo. Él me prometió que se casaría conmigo ¿sabe? Por supuesto, estaba completamente perdida de amor por él, me entregue completamente… Aunque temo que fue un error. Mi padre nos descubrió unas semanas después y lo decapitó.
Sintió una opresión en el pecho y dejó de hablar. Concentrándose en la música para alejar los recuerdos y el dolor que venía con ellos.
Nuevamente observó el perfil del noble que continuaba sin mirarla, y dibujó una sonrisa.
- Dicen que su hermana logró vencer al ejército de mi padre… Apuesto que…
- Princesa - Interrumpió Louis sin mirarla - No se ofenda, pero guarde esas palabras para su prometido.
- Le da demasiada importancia a la fidelidad marital, mi lord - Se burló mientras se levantaba - Le daré un consejo; relájese un poco.
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Ya era muy entrada la noche. Rose llegó a su habitación y comprobó con extrañeza que Duncan no custodiaba su puerta. Entró al cuarto y se encontró con su esposo quien la miraba molesto, como solía hacer cuando lo hacía esperar.
- ¿Dónde estabas? - Preguntó Garrick sonando más como una amenaza que como una pregunta.
Rose dejó ver los frascos que tenía en la mano y caminó hasta donde su esposo se encontraba sentado, para sentarse a horcajadas sobre él.
- Visité los aposentos del médico con mi prima - Contestó ella frotando lentamente sus partes íntimas - Nos dio unos jarabes para la fecundidad.
- ¿Fecundidad? - Preguntó Garrick levantando una ceja.
Un hijo es una carta para mantenerme a salvo.
- Quiero darte un hijo; un pequeño guerrero igual a su padre.
Garrick la besó profundamente, pero detuvo la intensidad de repente.
- ¿Fue todo lo que hicieron?
Además de burlarnos de la esterilidad del príncipe, sí.
- Eso fue todo, mi amor.
- Escuché que volviste a recibir mensajeros del Bosque, ¿alguna novedad?
Tu amiga Atenea parió al bastardo del príncipe luego de asesinar a mi madre y dejar loco a mi padre, por lo que mi hermano la mantiene prisionera en una cueva.
- Esperan que el bebé nazca en cualquier momento… A veces siento que Hugo solo quiere presumir. Como si yo no pudiera darte un hijo…
Garrick dibujó una corta sonrisa y finalmente comenzó a desvestirla.
- ¿Me deseas? - Le preguntó su esposo.
Demasiado.
- Demasiado - Contestó ella besando su pecho desnudo y abriéndole el pantalón.
Pocos minutos después su esposo la penetraba, con toda la pasión con la que solían llevar sus encuentros en la cama.
- Eres mía - Gruñó Garrick - Dilo, eres solo mía.
Soy tuya.
- Soy tuya, amor, toda tuya.
- Solo me deseas a mí, dilo - Jadeó su esposo.
Y a Duncan.
- Solo te deseo a ti, amor. No hay nadie que se pueda comparar contigo... Solo te amo a ti.
Una vez que terminaron, Garrick recordó el detalle que lo llevó a la habitación de su esposa.
- Cuando regrese del intercambio, visitaremos el Bosque. Scorpius quiere ver a Atenea.
Santísima mierda.
- ¡Qué gusto, amor! Verás que el Bosque te encantará - Dijo Rose con una terrible dificultad para mantener la sonrisa.
