Hijos de Reyes, Plebeyos y… ¿un Slime?
Guest 2: Really? well, maybe it is because the translator did not read it well or there was some other problem in the words, I will try to make it read as neat as possible for the translator.
Omnipotente Vargas: Prácticamente lo dijiste todo, ¡no sé qué responder! Lo único que puedo decir en este caso es que espero que disfrutes el capítulo.
Boram sahan: [Respondido por PM]
Guest: Pues aquí está el siguiente, espero que te guste.
RENUNCIAS DE DERECHOS: TENSEI SHITARA SLIME DATTA KEN NO ES MIO LE PERTENECE A SU RESPECTIVO CREADOR, ESTE ES SOLO UNA HISTORIA ALTERNATIVA FICTICIA CREADA POR UN FAN PARA LOS FANS, APOYEN A LAS COMPAÑIAS ACARGO DE ESTOS GRANDES ANIMES/MANGAS/NOVELAS LIGERAS.
Capítulo 2: Hijos del lastimoso Dios
Ok, empecemos diciendo lo siguiente, yo, la persona que les está diciendo esto, ha muerto una vez. Si, como lo oyen, y ahora estoy en uno de esos típicos mundos que uno puede ver en los isekais. Sin embargo, mis padres no podrían ser más atípicos.
Bueno, la verdad es que no recuerdo mucho de lo que les estoy diciendo. En mi vida pasada creo que morí por un accidente de auto.
Lo siguiente que recuerdo, es que viajaba por un camino extraño y alguien me hablaba.
Ahora…me encuentro en el regazo de una hermosa mujer peli rosa con unos cuernos en su frente.
Para el que no entendió…ella es mi mamá.
Y mi papá es…
El mundo estaba nuevamente en gran euforia, primero: se dieron a conocer las increíbles noticias de que el reino de Farmenas albergaba en su poder a dos usuarios nacidos de luz azul durante el bautismo. Uno de ellos resultó ser el mismísimo príncipe Emerald Farmenas; no es sorpresa para nadie que Farmenas ahora esté en el ojo de todo el mundo.
Sin embargo, un suceso sin precedentes opacaría cruelmente las increíbles noticias en Farmenas.
La Reina del país más importante del planeta, La Federación Jura Tempest, estaba embarazada de quien muchos consideran, era el hijo de Dios.
La noticia fue tan impactante que el mundo pareció paralizarse. Susurros por la espalda, teorías locas, chismes graciosos, etc. Tempest estaba nuevamente en boca del mundo.
Las personas del mundo fueron en masa a la capital de Tempest, Rimuru, para dar sus felicidades, ovacionar a su señor, felicitar a la Reina por dar a luz a quien podría llegar a considerarse como la heredera del país más importante del mundo si es que su padre algún día llegara a tomar la decisión de retirarse.
Pero ese era también un tema de debate, más común de lo que se piensa.
Tempest no era como otros países; no por el simple hecho de ser un país de monstruos, más bien porque su cultura era distinta, más avanzada.
Fue en este país donde por primera se integró a un sistema de gobierno, los poderes judiciales, ejecutivo y legislativo, un sistema de poder de estado que aunque no era perfecto, era relativamente mejor que los sistemas de justicia actuales donde por lo general toda la decisión depende de un lado.
Claro, este sistema no era perfecto, cualquier viajero con los conocimientos de otros mundos puede decir eso. Sin embargo, eso era diferente en Tempest, donde los monstruos no tenían otra ambición más que serle de utilidad a su señor. Por lo que cualquier intento de soborno sería rechazado y denunciado al instante. La tasa de errores al ejercer estos poderes era muy bajo, pero eso era eufemismo, prácticamente la tasa de errores no superaba ni el 0,1% debido al extremadamente efectivo sistema de función ejercida por sus respectivos líderes, quienes en lo personal para mucha gente, podrían dar más miedo que incluso el propio Rey del país de los monstruos.
El sistema social en el país también era más avanzado, la xenofobia y el racismo eran prácticamente nulas en este país. Los monstruos no discriminan a otros monstruos, y con las políticas implementadas por el Rey a los inicios de este país, los humanos tampoco eran vistos de mala manera.
Los robos eran prácticamente un chiste, en el raro caso de que se pescara a alguien robando, por lo general era recibido con "¿Robando en este país? ¿Acaso está loco?" "¿Tendrá tendencias suicidas?" "Tal vez solo sea masoquista" "No seas estúpido, ni siquiera un masoquista se enfrentaría a los castigos implementados por Ultima-sama", y muchas más…
En resume, la policía recién implementada al mundo con sus bases en este país era tan efectivo que prácticamente hasta el mejor ladrón se comportaba como un santo al poner un pie en este lugar.
Los crímenes como esos en Tempest eran tan raros que más que enojarse, los ciudadanos miraban como si algo nuevo haya salido a la luz.
Actualmente, para disgusto de muchos y gozo de otros, Tempest no poseía rival alguno. Si forzosamente se tuviera que señalar algún defecto, serían su ciudadanos que a diferencia de la mayoría de los países del mundo, tienen menos experiencia en roles de un país civilizado. Sin embargo, los monstruos eran dedicados, su hambre por mejorar en todos los sentidos era aterradora, hoy en día incluso esa "desventaja" se estaba recortando a una velocidad alarmante, incluso hasta se podría llegar a pensar que los propios monstruos eran incluso más civilizados que los humanos.
La mejor cultura, la mejor protección, la mejor libertad, la mejor comida, la mejor música, el mejor entretenimiento, la esperanza de vida más larga, el ejército más poderoso, el mejor sistema de comercio, la justicia más efectiva, el país más pulcro, y un increíblemente largo etc.
Tempest era un paraíso fuera del paraíso, un lugar donde prácticamente todo el mundo buscaba vivir, la lista de espera para nuevos inmigrantes era inmensa, incluso con el territorio expandido debido a que la reina demonio Millim cedió sus tierras, seguía siendo insuficiente para permitir a todos entrar.
La riqueza también era algo por lo que Tempest era líder a nivel mundial, siendo el país más rico del mundo, pero paradójicamente e irónicamente, sus ciudadanos, los monstruos, no les importaban el dinero.
Cosas como el oro o la plata era intrascendentes para los monstruos, no lo necesitaban, "¡Aquellos que no trabajen no comen!", esas eran las palabras que su líder había decretado cuando el país se formó, aquellos que se nieguen a trabajar mientras viven en Tempest se morirán de hambre. Como tal, cualquier monstruo residente de Tempest no necesita dinero, ya que simplemente trabajando obtienen lo que quieren.
Sin embargo, el humano era diferente, los humanos son codiciosos por naturaleza, necesitan un incentivo para trabajar además de solo la lealtad pura, en ese sentido, era la razón principal del por qué el humano era más avanzado que el monstruo promedio antes de la llegada del Rey de Tempest.
Se implementó la práctica del sistema de precios en Tempest reconocido por el consejo de occidente, los monstruos recibieron instrucciones sobre cómo administrar el dinero que, al no necesitarlo, sería manejado mayormente por el gobierno a excepción de pequeños locales dirigidos por humanos que también vivían en Tempest.
Todo por el bien de afianzar mejores relaciones con el mundo exterior que era exactamente lo que el Rey quería.
El mundo está hecho de números, y el comercio era un sistema que el estado para nada debía tocar, ya que el que impulsa el comercio es el consumidor. Sin embargo, en un país como este, donde la mayor preocupación de la mayoría de los residentes, era servir y ser de utilidad para su señor, el gobierno podía hacerse de la mayoría de las ganancias.
Sin embargo, el rey había rechazado tajantemente esta opción con la esperanza de no ganarse la mala mirada de los países exteriores y recibir el dedo acusador de los comerciantes por ser dictadores en el comercio.
El rey quería que los humanos miraran Tempest como un lugar ideal para comerciar, para ganar dinero y vivir la buena vida, si daba la idea de que todo lo que los comerciantes ganen aquí, el estado se los llevaría, entonces no importa que tan bueno sea el país, ningún comerciante pondría un pie en Tempest para hacer negocios.
Fue por esa razón que el ministerio de finanzas y relaciones públicas de Tempest era dirigido por un humano, el famoso comerciante Gard Mjöllmile, quien aplicó hábilmente un sistema en el que tanto monstruos como humanos pueden comerciar sin ningún problema, usando también el conocimiento por parte de los semi-humanos o monstruos de un kobold comerciante llamado Koby.
Con ambos a la cabeza, junto con la ayuda del primer ministro de Tempest, Rigurd, Tempest se convirtió en el objetivo ideal de los comerciantes, logrando en consecuencia crear un país próspero y en abundancia de oportunidades.
Y todo…era para complacer al rey, no porque este lo haya ordenado, sino porque era algo que los mismos ciudadanos habían decidido hacer de corazón.
Toda la prosperidad de Tempest, y el hecho de que sea la superpotencia más grande del mundo, se debe porque el rey así lo quería.
Un rey que era poderoso tanto en ese sentido como en el más puro de la palabra, no por nada es el motivo de la creación de la religión centro-oriental como su Dios.
El ser más poderoso del mundo.
Y este ser, tenía una compañera, quien ostentaba el tan deseado así como el aparentemente inalcanzable título de Reina de Tempest.
El día en el que se celebró la tan inesperada boda del regente absoluto de Tempest puso al mundo patas arriba, en especial a los más cercanos al Rey. Se sabía que el regente era un ser que no poseía una esperanza de vida, viviría eternamente, la idea de un mortal uniéndose en cuerpo y alma a ese ser era prácticamente impensable. Solo llegaba a la mente de que la que se uniera a él debía estar en el mismo reino o en uno similar.
El día de la boda, los miles de espectadores que estuvieron presentes la vieron, y se dieron cuenta inmediatamente de la verdad, llegaron a la siguiente conclusión de que si existía alguien así, ella definitivamente cumplía con los requisitos.
Un ser supremo digna de estar al lado de su Dios.
Aquella deidad cuya belleza podía incluso rivalizar con el del mismo Dios.
"Ella era digna"
Todos tenían ese pensamiento. Su sonrisa divina calentaba corazones, su figura tan majestuosa era la envidia de toda mujer, su aura que gritaba divinidad por todas partes encantaba la mente de los reacios al sentimiento conocido como amor. Una atracción sublime pero que a simple vista era inalcanzable.
Si alguien tenía lo que se necesitaba para ser la reina de la gran Tempest, definitivamente era ella.
Ocho años de mandato supremo, la reina demostraba su valía como aquella presencia al que se le rezaba junto con el pedido a Dios antes de ir a dormir.
Durante los ocho años de un gobierno firme, Tempest resplandeció aún más de lo que jamás se creyó posible.
Un año después de la guerra divina, Tempest, bajo la guía de Dios, fue reconstruida e impulsada a un boom tecnológico sin precedentes; rascacielos de gran altura nunca antes vistos se alzaron orgullosas sobre la ciudad, cuidadosamente posicionadas para que el sol lograse tocar cada rincón de la superficie. Este casi imposible acto de ingeniería y arquitectura fue posible gracias a los esfuerzos magistrales y reconocidos de los ya famosos Kaijin y los tres hermanos enanos de Dwargon.
Tempest estaba pasando por su era de oro…o eso pensaba la gente.
Dos años después, aquel dios contrajo matrimonio con la proclamada diosa por muchos (tanto creyentes como no creyentes), impulsando lo que se conoce como "el nuevo boom", la ciudad se embelleció, modernizó y expandió como nunca se imaginó. Fue en esa época cuando la reina demonio Millim había regalado su gran territorio a Tempest. Y bajo el mandato de los Reyes, los países que anteriormente estaban bajo la guía de la princesa dragón sufrieron su propio boom tecnológico.
En otras palabras, bajo la mano misericordiosa de la reina, Tempest era más majestuosa que nunca.
Con la noticia del embarazo de la Reina, el mundo enloqueció.
Nobles de todo el mundo empezaron a proponer a sus propias hijas como futuros pretendientes, ignorantes de que tal vástago era descendientes de seres sin esperanza de vida, la idea de un mortal uniéndose al hijo de Dios era impensable para muchos. Pero eso no pareció importarles; en sus mentes estaba el hecho de que este hijo era sin lugar a dudas el heredero al trono del país más grande del planeta.
El Rey ya había realizado un aviso en el que no tenía pensado gobernar Tempest para siempre para consternación de su gente. Con el embarazo de su esposa, se decidió que cuando se creyera que era el momento, pasaría la corona a su hijo.
"Hay que cuidarse del estancamiento, variar en los pensamientos y la imaginación, es la futura generación la que eventualmente deberá tomar el mando y elegir su camino ellos mismos"
Eran las palabras del Rey que dejó un alivio para los residentes y una alegría infinita para los nobles codiciosos en las riquezas de la ciudad de la luz mediante el matrimonio y la unión de sangre.
Sin embargo, olvidaban que el Rey era un ser inmortal, por lo que el momento en que decida retirarse y traspasar el manto puede llevar cientos, sino miles de años. Para entonces, los hijos de los hijos de sus hijos ya habrían desaparecido de la tierra. Después de todo, un humano normal solo puede tener una visión de vida de unos cien años.
Pero eso a los nobles no les importó…o simplemente se les olvidó.
Inmediatamente después del anuncio, los nobles con sonrisas dentudas falsas dieron un paso adelante como padres amorosos presentando a sus adorables hijas a un niño que ni siquiera había nacido.
Claramente todos fueron rechazados al instante.
Las hijas se convirtieron en hijos cuando el anuncio siguiente decía que el descendiente era una niña.
Sin embargo, el resultado fue el mismo.
Conforme pasaba el tiempo, y la panza de la reina se expandía cada vez más, los nobles poco a poco empezaron a desistir, viendo que tal vez, su objetivo esté demasiado fuera de su alcance.
…hasta que como si fuera un milagro del propio Dios, se reveló un anuncio que avivó sus esperanzas y al mismo tiempo en que la locura del mundo se acrecentaba.
La segunda esposa, la princesa Shuna Tempest, estaba embarazada de un hijo barón.
Y en ese momento, el mundo dio otro giro de 180 grados.
La ciudadanía de Tempest tenía su propia jerarquía lejos de los estándares jerárquicos políticos, era más una del tipo social, algo así como una celebridad. En los inicios, los monstruos evolucionaron al ser nombrados en persona por su señor, sin embargo, conforme pasaba el tiempo, estas acciones fueron cada vez más escasas, al punto en que prácticamente ya no había ningún monstruo de la nueva generación que haya sido nombrado directamente por el rey.
Los monstruos ya no necesitaban ser nombrados para evolucionar en Tempest. Todo empezó con la unión de dos Altos Orcos, que es la forma evolucionada del orco convencional, dando a luz a otro alto orco sin la necesidad de ser nombrado para eso. Con esta revelación, se empezó una amalgama de sucesos que iba en paralelo con el boom tecnológico, conocido como el baby boom. La tasa de natalidad en Tempest se disparó, y nacieron diferentes tipos de bebes o crías en un estado que antes solo se podía alcanzar mediante la evolución a base del nombramiento o la acumulación de magiculas.
La primera generación, son aquellos que fueron nombrados por el Rey, mediante una conexión espiritual con este, sentían que su energía casi no disminuía, lo que consiguió la increíble hazaña de que ahora los padres monstruos podían nombrar a sus hijos sin temor a que su esencia sea succionada por sus hijos.
Una nueva generación de nuevos monstruos evolucionados y nombrados había nacido, había crecido y se había asentado en Tempest. Una generación de poderosos seres que solo existían en los relatos antiguos de la humanidad. Esto le enseñaba al mundo que Tempest era prácticamente intocable, pues todas esas deidades ficticias de los cuentos y las leyendas, ahora vivían en masa en un solo lugar.
Pero esto trajo consigo otro dato interesante.
Con las nuevas generaciones dispersas por todo Tempest, y con la prácticamente extinta práctica del rey nombrando a nuevos monstruos; un sentimiento de respeto y admiración fue llevada hacia las generaciones pasadas.
Y los más famosos, eran los primeros Goblins de aquella aldea lejana en ser nombrados por el Rey.
Aquellos Goblins y lobos (que hoy se conocen como Tempest Wolfs), eran las celebridades de los monstruos.
Famosos por haber recibido nombres primero que cualquiera, los primeros en jurarle lealtad, y los más antiguos bajo su mando.
Esos primeros que ni siquiera llegaban ni a un centenar, hoy en día ocupaban puestos de gran importancia en Tempest, siendo los más reconocidos; Rigur, el capitán de la guardia de Tempest e hijo del primer ministro Rigurd y el ex rey celestial, Gobuta y capitán de los Goblins raiders, eran dos ejemplos de los antiguos Goblins que evolucionaron primero a Hobgoblins.
Los padres de Gobuo eran de la primera generación de Goblins en ser nombrados y evolucionados a un Hobgoblin y una Goblina.
Desde pequeño, había escuchado historias y relatos de los días antes de la creación de Tempest.
Un paisaje selvático, cruel y despiadado, la ley de la selva "El fuerte se come al débil", pese a ser una ley que todavía prevalece hasta hoy en día, brillaba en todo su esplendor en aquella época. Los Goblins, pequeños, débiles, indefensos y por lo general…comestibles, eran presa fáciles para monstruos más fuertes, que por lo general rondaba con el 99% de todo el bosque de Jura.
Sobrevivían únicamente uniéndose en pequeños grupos, los hombres se dedicaban a la caza mientras las mujeres atendían a los niños y ancianos.
La tasa de mortalidad era excesivamente alta, dos de cada tres Goblins morían en sus primeros días de cacería. Incluso cuando ya se alcanzó cierto grado de experiencia, no cambiaba la realidad de ser posibles alimentos de un monstruo más fuerte; el porcentaje de mortalidad apenas cambiaba.
Fue gracias al aura maligna de la deidad guardiana del bosque en ese entonces, Veldora, que depredadores más fuertes y numerosos como los direwolf evitaban la zona de la antigua aldea goblin.
N/T: En español significa Lobo Huargo, pero las versiones que se encuentran tanto en el manga, la novela como incluso en el anime, se les llama lobos terribles. Pero hay que aceptarlo, en inglés suena mejor.
No fue hasta que el aura de Veldora se disipó misteriosamente, que los direwolf tuvieron la valentía de traspasar el territorio y empezar lo que pudo ser una masacra unilateral contra su gente.
Incluso el primer y único Hobgoblin del momento, Rigur, el hermano mayor del actual capitán con el mismo nombre, pese a ser más fuerte que el goblin convencional, fue asesinado y devorado por las bestias que irónicamente, se convertirían en compañeros leales poco tiempo después.
El resto de la historia se volvió sorpresivamente brillante en el momento que cierto Slime de color azul plateado apareció en boca de sus sonrientes padres.
El resto del cuento ya era historia vieja que de por sí ya se contaba en la academia de su ciudad, que era justamente el lugar hacia donde se dirigía.
Gobuo es parte de la nueva generación nacida en una época de máxima prosperidad, le costaba creer que incluso él, que nació ya siendo un Hobgoblin y recibió un nombre por parte de sus propios padres como su hermano mayor antes que él, antaño era una raza milagrosa y sumamente rara, casi rozando la leyenda entre la comunidad goblin y una rareza en la humana.
La historia siempre le fascinó, más que nada las partes en donde Rimuru es mencionado.
La capital "Rimuru" era gigantesco, pero el país era colosal, una sola ciudad no podía esperar abarcar todo el territorio sin esperar una crisis ambiental por la alteración de la biodiversidad animal y floral.
Por eso, varias ciudades fueron fundadas pocos años después del final de la guerra divina hace diez años.
La primera fue en Obic, la antigua tierra de los orcos, la cual hace décadas que sufre de una sequía extrema y que de hecho fue la causante de la crisis del Orc Lord. Con los trabajos realizados, los mantenimientos y construcción de carreteras para el traspaso de bienes y servicios, (con un poco de la magia de Veldora, Paradoja Fértil) el desolado paisaje cambión a un campo verde hasta donde llegaba la vista. Se construyó la primera ciudad después de la capital, la ciudad minera de Obic, habitado mayormente por orcos, la ciudad fue puesta estratégicamente para la extracción de minerales en bruto valiosas para la producción de diferentes objetos de las ramas tanto civil como militar. Los minerales también eran valiosos en el ámbito económico y científico, por lo que la existencia de la ciudad minera era indispensable.
La ciudad era dirigida por el alcalde y al mismo tiempo conocido "Lord de la Barrera", Geld, uno de los legendarios doce patrones o doce guardianes de Rimuru. Los subordinados más fuertes y cercanos de Rimuru Tempest, solo por debajo de los cuatro reyes celestiales.
-Aunque si mal no recuerdo, ahora eran 13, creo…-
La segunda ciudad se fundó en el pantano, hogar de los hombres lagarto con el propósito de la extracción y transporte de pescado fresco, mariscos y otros alimentos relacionados al mar, pero que sin embargo, no era su razón principal.
El propósito de la ciudad sobre el agua que flotaba en el lago Shisu (no la súper waifu Shizu, no se confundan) era la de una metrópolis planeado para servir como astillero de mantenimiento de naves.
Había un taller en Tempest, pero no había espacio para almacenar grandes cantidades de naves y barcos.
Dado que el lago Shisu era enorme, se podía poner a flote todos los barcos que Tempest quisiera y que estarían conectados al mar al mismo tiempo. Naves ultra modernas para la época eran construidas allí, tanto barcos civiles como mercantes (incluso de ocio, como los nuevos cruceros que el rey mandó a construir).
Por supuesto que el ámbito militar no podía faltar; Tempest era actualmente el poseedor de la flota militar más grande, moderna y poderosa del mundo.
No es que fuera muy difícil, la exploración naval era prácticamente inexistente con la presencia de monstruos poderosos en los mares. Pero Tempest con su nuevo poderío como tecnología y su alta magia, eran capaces de aniquilar cualquier monstruo ingenuo o con mala suerte que se les atravesara en el camino, por lo que fácilmente se podía decir que Tempest era tanto dueño del cielo por su flota de Wyverns, aviones civiles o de carga y dirigibles como del mar por la flota antes mencionada.
El líder de la ciudad era otro miembro de los patrones, Gabil, el "Lord Dragón".
Antaño se sabía que Gabil y su padre, Abil, tenían una relación tensa, pero que hace años esa relación mejoró y Gabil al igual que Geld se convirtieron en los reyes de sus propias tribus.
La ciudades y capitales del antiguo territorio de la Reina Demonio Millim, también fueron remodelados y actualizados. Los más importantes son la antigua capital del viejo país, ahora estado de Yuruzania y el antiguo país de Jistarv.
El primero era el principal productor de la agricultura, mientras que el segundo era la primera línea de comercio con el Imperio.
En esa misma línea fronteriza, también se encontraba la ciudad de los Tengu, una raza alada con narices puntiagudas descendientes de ángeles.
Debido a que el paso por su tierra era bastante accidentado incluso con la adición de la carretera, se decidió usar a Jistarv como vía principal de transporte con el imperio, mientras que los Tengu, gracias a un acuerdo con la líder y actual esposa del comandante supremo, Momiji, los Tengu proporcionarán guerreros y diversas enseñanzas a los jóvenes ciudadanos de Tempest gracias a su experiencia ganada con los años debido a su longevidad.
Por su parte, Yuruzania era gobernado también por la segunda esposa del comandante supremo, Albis, fiera guerrera y antigua líder de los tres grandes licántropos. Mientras que en la ciudad perdida de los dragones y Fulbrosia, eran dirigidos por personas elegidas bajo el nuevo sistema de votación implementado hace unos años con una duración de cuatro años por mandato con la posibilidad de ser reelecto solamente una vez más antes de retirarse definitivamente.
Todas y cada una de ellas fueron actualizadas y expandidas enormemente hasta el punto en que se convirtieron en súper ciudades modernas que superaban a todas las capitales del mundo pero siendo superadas solo por la capital de Tempest.
Gobuo vivía en una de ellas, la más reciente con apenas cinco años desde su fundación pero que nada tiene que envidiarle a las otras ciudades.
Esta era una ciudad especial por varios factores.
Gobuo miró por la ventana de su carruaje que lo llevaba a la academia a las miles de personas caminando por la acera, ocupándose de sus propios asuntos. La variedad de raza era otra cosa normal que caracterizaba a Tempest. Habían monstruos de todas las razas, humanos, elfos, enanos, incluso vislumbró a algunos vampiros con sombrillas y protectores especiales en el pecho para protegerlos contra el sol. Pero como en la ciudad minera predominaban los orcos, así como en la ciudad del lago predominaban los hombres lagarto, aquí predominaba un tipo especial de raza.
Gobuo notó a justamente a una familia entera de ellos jugando en un parque cercano, con los niños jugando en los columpios mientras los padres los miraban desde el césped donde hacían su picnic.
A simple vista parecía una familia de humanos normales, con la excepción del tono colorado en sus pieles, sus cuerpos levemente más robustos y esos distinguibles cuernos que variaban de uno o dos en sus cabezas.
Eran ogros, y mientras más miraba a su alrededor, notaba que la ciudad estaba repleta de ellos.
Este es la ciudad Ogro, ciudad que se fundó en honor a la antigua aldea de ogros que fue devastada durante la crisis del Orc lord. Fue el lugar de nacimiento de los que actualmente, son personajes indispensables para Tempest, siendo uno de ellos el mismísimo comandante supremo y mano derecha del Rey y Reina de Tempest.
La ciudad era inmensa, el más grande de todo el país a excepción de la capital, esto debido a la fisiología de los ogros que tienden a ser más grandes en promedio que los humanos y la mayoría de los monstruos, el único que lo igualaba fuera de la capital era la ciudad Minera.
Estaba al sur del bosque, más cercano a Dwargon y Farmenas, lo que lo convierte en un punto clave del traspaso de provisiones y materia prima hacia y desde Tempest.
Era en esta ciudad donde Gobuo nació y donde vivía actualmente. Se había preguntado con anterioridad el ¿por qué si sus padres eran tan importantes, no vivían en la capital?
La respuesta era sencilla, negocios.
Su padre había sido nombrado por el ministerio de educación de Tempest como el nuevo director de la academia real en la ciudad Ogro, mientras que su madre era una importante inversora de bienes raíces donde la gente, mayormente de Farmenas, acudían en busca de algún sitio para vivir o pasar unas buenas vacaciones. Su hermano era el único que vivía en la capital, trabajaba como sirviente personal en el palacio real de la federación.
Pese a ser un trabajo que a vista de los humanos es relativamente menor, en Tempest era un trabajo codiciado, uno podía decir con orgullo que su lugar de trabajo los mantenían cerca de su señor, y los familiares podían regodearse también de ese hecho.
"¡Tengo un hermano que trabaja cerca de Rimuru-sama!"
Era algo que a muchos les encantaría decir.
En resumen, aquí en Tempest, el trabajo del hermano mayor de Gobuo era la envidia de la gente.
La ciudad también tenía algo especial, su gobernante.
La ciudad era gobernada por la mismísima gran sacerdotisa de la religión centro-oriental, la princesa Shuna, quien a estas alturas más bien sería Reina, al igual que Geld y Gabil, Shuna se convirtió en la Reina de los ogros, un puesto que estaba destinado a ser de su hermano mayor, pero que por su puesto como comandante supremo, ese puesto fue traspasado a Shuna, quien lo dirigía con alegría y orgullo.
Ella también era la segunda esposa del Rey, siendo la primera la actual reina de Tempest.
Pero a pesar de su posición como "segunda" esposa, no se sentía inferior a la reina. El estatus y el prestigio de hecho la ponían tal vez un peldaño por encima. La razón del por qué terminó como la segunda esposa se debe a algún acuerdo secreto entre las actuales esposas del Rey.
En Tempest no era extraño que el Rey tuviera más de una esposa, la ley del más fuerte permitía moralmente a los monstruos buscar por instinto la pareja más apta para ellos, eso, juntado con un vacío legal durante el nombramiento de las dos esposas del comandante supremo en el ascenso de los patrones, permitió también silenciar a aquellas naciones humanas que veían con malos ojos la poligamia.
Shuna fue una de las principales pretendientes en aprovechar este vacío de forma contundente, lo que le dio al mundo el mensaje claro de "No te metas con la segunda esposa".
En resumen, las actuales esposas gobernaban Tempest como reinas propias, pero sin embargo solo la primera esposa, bajo el acuerdo súper confidencial, podía exponer públicamente este cargo.
Gobuo reprimió una leve carcajada al recordar a su amigo morirse de celos. La poligamia no estaba prohibida, pero en esta clase de mundo era el sexo femenino la que tenía la ventaja. Aunque los monstruos evolucionaron para ser más civilizados, sus instintos de supervivencia del más fuerte aún predominaba en varios aspectos.
En el amor no era absoluto, si dos monstruos se enamoran fácilmente pueden casarse, tener hijos y una familia.
Pero cuando se tenía la intención de aplicar una relación poligamita, por lo general las féminas buscaban al macho más apto. Por esta razón, las relaciones de este estilo se limitan a dos cónyuges, tres como máximo.
Lo que demuestra el potencial del Rey al estar casado oficialmente con cuatro a la vez y otras rumoreadas pretendientes (al menos al ojo público).
Gobuo tenía una gran autoestima, pero sinceramente no se miraba a él mismo el centro de una relación de ese estilo.
También sentía algo de envidia de su hermano por trabajar en la propia capital, pero debido a que su vida era mayormente en la ciudad ogro hasta donde recuerda, no le importaba mucho.
Perdido en sus pensamientos, Gobuo no se dio cuenta que el carruaje se había detenido y la puerta se abrió por parte de un ser parecido a un perro humanoide con un elegante traje de mayordomo.
-Gobuo-sama, hemos llegado-
-¿Eh?...espera, ¿tan rápido?-
La cara de perplejidad de Gobuo quien miraba a todos lados debió ser divertida cuando el rostro puntiagudo y peludo del chofer kobold se iluminó con una sonrisa.
-Fufu, Gobuo-sama llevaba perdido todo el camino, de seguro debe ser entretenido tener tantas cosas en la cabeza-
-Ojalá fuera así-
Soltando un suspiro cansado, Gobuo enderezó su uniforme de la academia real y tomó su mochila.
Gobuo era joven, apenas tenía unos ocho años, pero ya mostraba una madures atípica a los de su edad, lo que le permitió adelantarse varios grados.
-Que tenga un buen día, señor, también le sugiero que tenga cuidado con su entorno; el anuncio del embarazo de Shuna-sama hace meses dejó al país completamente agitado-
-De eso no hay duda…ah, lo que me recuerda, mantén el carruaje listo esta semana, partiremos a la estación de tren en cualquier momento-
-Por supuesto, señor, que tenga un buen día-
Gobuo bajó del carruaje y el chofer inmediatamente cerró la puerta y tiró de las cuerdas para que los Tempest Wolfs siguieran su andar.
La academia real de la ciudad Ogro era enorme, probablemente el único que lo superaba era la academia central en la capital, era de esperarse, la ciudad de los ogros ya de por sí era grande por el físico de los ogros, sería tonto pensar que la academia sería una excepción. Por supuesto, también estaba diseñado para que todos pudieran acceder, por lo que el tamaño variaba por especie.
Gobuo en su andar, pasó por los elegantes jardines con estatuas impolutas de las principales figuras para los ogros. El comandante supremo de Tempest, Benimaru, encabezaba la hilera de estatuas en la entrada junto a la Reina de los ogros y líder de la ciudad, Shuna, también conocida como la segunda esposa del Rey al mismo tiempo que una de las protagonistas del caos que se desataba en Tempest, en especial en la ciudad Ogro.
Las estatuas eran seguidas por las otras más reconocidas, se encontraban el "Santo de la espada" Hakuro, "el herrero legendario", Kurobe, "La primera secretaria", Shion y "La Sombra de Rimuru" Soei.
La apariencia de este último fue ligeramente alterada para evitar que se le reconociera el rostro, colocando una cobertura que simulaba una venda alrededor de su boca y ensombreciendo de más los ojos.
Nadie se quejó, después de todo era una orden directa de Rimuru.
Ya de por sí era un milagro que se permitiera mostrar al público algo referente a la imagen de Soei, sabiendo lo estricto que es Rimuru en mantenerlo en secreto. Soei no solo era la sombra de Rimuru, era el mejor espía del mundo, capaz de infiltrarse en prácticamente cualquier sitio para llevar a cabo asesinatos tácticos o recolección de información y espionaje.
Gobuo pasaba mirando las grandes estatuas a los lados, y en la cima del gran edificio de la academia, por supuesto se encontraba Rimuru, la forma era horriblemente simplista, consistía en su forma de Slime; una pequeña esfera con rayas que simulaban ojos cerrados y una corona en lo que se espera sea su cabeza.
Sin embargo, a pesar de su falta de complejidad, nadie se quejó, de hecho, no podrían estar más extasiados, llegándole incluso a rezar cada vez que pasaban cerca.
La academia estaba llena de estudiantes de diferentes razas, todas compartiendo el mismo uniforme escolar blanco con solapas que cubrían sus hombros.
Había Hobgoblins, Goblinas, kobolds, orcos, humanos, hombres bestias, arpías, Dragonewts, elfos, enanos, majins y por supuesto, ogros, montones de ellos.
Muchos eran Hobgoblins o Goblinas que evolucionaron a su siguiente fase que consiste en la de un ogro, mientras que el resto eran otras tribus de ogros que lograron salvarse de la calamidad del Orc Lord y se unieron a la federación de monstruos.
Los estudiantes a su alrededor eran claramente más altos que él, después de todo, Gobuo se saltó las academias primarias debido a su avanzado intelecto y logró obtener una beca para a academia real de la ciudad Ogro, por lo que no era sorprendente para él tener que mirar hacia arriba cada vez que deba hablar con alguien, pero sí que era molesto.
La campana sonó y los estudiantes ya comenzaron a inundar los salones.
La academia tenía una estructura parecida a una universidad, con diferentes ramas de estudios que cualquier estudiante puede elegir siempre y cuando si no posee una beca deberá primero contar con ciertos requisitos y un examen de admisión.
Las opciones variaban en ser escultores, artistas, deportistas, ingenieros, arquitectos, aventureros, militares e incluso la extrañamente popular rama de sirviente; muchos pensaban que así había una posibilidad de trabajar de cerca junto a la familia real como su hermano mayor.
Gobuo, eligió el de investigador, teniendo la idea de en algún momento poder estudiar junto a su ídolo, el investigador estrella Vester, aquel que revolucionó las pociones de curación tanto para los seres vivos como para las mismas armas.
La teoría de la voluntad en las armas reinventó todo lo que se sabía de las mismas y te lo que significa la palabra ego.
También resolvía el hueco sobre por qué algunas armas reaccionan a ciertas personas y no a otras.
El sueño de Gobuo, convertirse en aprendiz de Vester y luego abrir su propio laboratorio.
Ese pensamiento generó una sonrisa que mantuvo en el limbo al joven Hobgoblin mientras entraba y se sentaba en su puesto. Había miradas de duda en algunos estudiantes quienes aún no estaban acostumbrados a que un chico de 8 años esté en medio de ellos, quienes son prácticamente adultos, pero no dijeron nada entendiendo que a pesar de sus dudas, el chico era un genio por mérito propio.
El salón se llenó de algo de ruido hasta que el representante se levantó abruptamente y exclamó.
-¡Todos de pie!-
El grupo, Gobuo incluido, hicieron lo que el representante vino y cuando exclamó "¡Saluden!", todos dijeron al unísono "Buenos días, profesora" en el momento en que una figura apreció en la parte baja del salón frente a la gran pizarra.
Era una figura curvilínea, claramente proveniente de una mujer, una tenue luz verde emanaba de su cuerpo que perfectamente se combinaba con su cabello corto de color turquesa brillante. Una sonrisa suave se extendía por su bello rostro mientras ramas de hojas rodeaban su espalda y se movían como si estuvieran a merced de una suave brisa.
-Buenos días, alumnos. Espero que hayan tenido una buena mañana- La profesora, la dríada Trya, habló de manera armoniosa como se esperaba de las guardianas del bosque –Pueden tomar asiento- A su orden, Gobuo y los demás regresaron a sus puestos –Antes de empezar, me gustaría hacer un anuncio-
-¿?-
-¿Tiene que ver con la Reina y Shuna-sama, Trya-sensei?-
-Correcto, Gobuo. Pero antes, me gustaría que felicitáramos a Gobiana por su exitosa evolución, así que démosle un buen aplauso-
El aula siguió el compás de Trya cuando se levantaron y aplaudieron ruidosamente, algunos llegando a silbar para gran vergüenza de la protagonista en cuestión.
La llamada Gobiana se levantó de su asiento, era un ogro femenino de poco menos de un metro de altura y un cuerno blanco sobresaliendo de su frente, pese a ser una de las más altas del salón, era bajita en comparación con el ogro normal. Tenía una que combinaba perfectamente el robusto y delicado, su feminidad se podía notar en especial en aquella sonrisa tímida y el color rojo en sus mejillas. Su piel era un poco pálida y su cabello negro caía como cascada por su espalda y hombros.
La mencionada agradeció con voz entrecortada y se inclinaba temblorosamente.
Gobuo sonrió mientras seguía aplaudiendo. Era bien sabido que la siguiente fase de evolución de un Hobgoblin y una Goblina era la de un ogro, luego la de un Kijin, las conocidas deidades de la tierra, eran seres cercanos a una forma de vida espiritual, longeva y brutalmente fuerte. El siguiente era el de un oni, y finalmente un oni espiritual cuya raza varía dependiendo del sujeto.
Dos ejemplos son el comandante supremo y la primera secretaria, quienes evolucionaron como un espíritu Oni de fuego y un espíritu Oni de la lucha respectivamente.
Los espíritus de fuego eran seres de vida espirituales, por lo tanto ya no tenían una vida útil, siendo ahora eternos como el Rey y la Reina, por lo que sus posiciones como las manos derecha e izquierda de Rimuru estaba más que garantizado.
Hasta donde se sabía, por lo menos todos los patrones eran formas de vida espirituales, por lo que cunado uno elige formar parte del legendario grupo, aseguraba una vida de servidumbre eterna a su señor, lo cual para los monstruos y Demonios, era como un sueño hecho realidad, por lo que no era de sorprenderse que los ciudadanos constantemente buscaran evolucionar. Muy a diferencia del pasado que se buscaba evolucionar para sobrevivir, hoy en día es para asegurar un puesto en el grupo jerárquico más alto de Tempest y obtener el título de "Lord"
Gobuo en lo personal no estaba muy interesado, por supuesto que quería tener la oportunidad de servir personalmente a su señor Rimuru, sin embargo ya tenía sus propios sueños y metas que alcanzar, y tenía la esperanza de tener hijos algún día a quienes pasarle sus enseñanzas.
N/A: Este es un punto que se contradice desde prácticamente el primer volumen de la novela; se dice que un ser de vida espiritual no puede tener hijos debido a que son eternos, tal cual le pasó a Benimaru cuando ascendió como Rey Demonio. Pero esto se contradice porque Veldanava, quien era en ese momento la máxima figura espiritual del universo, tuvo una hija con Lucía, una humana, dando nacimiento a Millim. Por lo tanto, sí que existe la posibilidad de tener hijos, solo con el costo de drenar su energía o algo así, pero la verdad en la novela no queda muy claro. Cosa que trataré de explicar con coherencia por qué Rimuru puede tener hijos también pese a ser un Slime sin género y también un ser espiritual al nivel de Veldanava.
Resulta que Gobiana quería convertirse en una sacerdotisa también, inspirada por la Reina Shuna y ser de ayuda en la religión centro-oriental.
Pero Gobuo sintió algo extraño, pues nada de eso, pese a ser un buen objetivo, era suficiente para alcanzar la evolución. Sin embargo, aquí estaba ella, firmemente parada con una apariencia de ogro delicada y fuerte, seguramente influenciada por su voluntad de seguir los pasos de la Reina Shuna.
Esto era misterioso por decirlo menos, pero todo eso fue opacado por el aplauso de Trya.
-Muchas gracias, Gobiana, por darnos tus maravillosos pensamientos para el futuro. Ahora, la siguiente noticia…-Mientras Gobiana se sentada y respiraba tratando de recuperar la compostura, Trya siguió con la noticia que todos esperaban –Se confirmó que el embarazo de la Reina está muy avanzado, y por lo tanto se piensa que dará a luz en cualquier momento. Se realizará un festival durante toda la semana y como resultado no habrá clases hasta entonces-
Múltiples reacciones de emoción y expectativa sabían por la cabeza de los estudiantes, pero en la de Gobuo solo había confusión.
Levantó su corto brazo en el mar de razas esperando su turno para hablar. Lo bueno es que Trya como dríada tenía una mejor percepción de su entorno que un humano normal.
-Gobuo-kun, ¿tienes algo que decir?-
-Sí, Trya-sensei mencionó el embarazo de la Reina pero…-Trya sonrió con orgullo como si estuviera esperando esto -¿Qué hay del embarazo de Shuna-sama?-
-Ufuf, me alegro que preguntes- El salón quedó en un silencio repentino al escuchar la pregunta de Gobuo mientras esperaban la respuesta por parte de Trya –De hecho, Ramiris-sama nos informó que emparejaron los tiempos del embarazo de Shuna-sama con el de la Reina. Por lo tanto, el festival para celebrar el nacimiento de la princesa, también será para celebrar el nacimiento del pequeño príncipe, por lo tanto, el festival será en nombre de ambos-
-¿Ambos nacerán al mismo tiempo?-
Trya asintió y el salón comenzó a revolverse en un pequeño caos por la expectativa de los primeros nacimientos en la familia Real y de parte de la líder de la ciudad.
Gobuo también lo entendió, y a pesar de ser siempre calmado, una ligera emoción erosionó de él.
Hasta que de repente, un escándalo se escuchaba en los pasillos.
-Ara, ¿qué es ese escándalo?-
Como si la hubieran escuchado, la perta del aula se abrió apresuradamente mostrando a un jadeante hombre Hobgoblin con traje formal.
-Profesora Trya-
-Director, ¿sucede algo?-
Decía viendo a estudiantes y docentes moverse con prisa de un lado a otro detrás del director.
-De hecho, ¿puedo hablar con usted un segundo? Juro que no le quitaré nada de tiempo-
-Oh, está bien. Jóvenes, por favor manténganse en sus asientos-
-¡Si!-
Trya asintió y caminó agraciadamente hacia el director quien empezó a decirle algo en voz baja.
El salón se llenó de susurros de los estudiantes que se preguntaban lo que pasaban. Vieron por la ventana, varios estudiantes salir del campus y dejar la academia mientras los docentes estaban agitados por alguna razón.
Pero no creyó que fuera algo malo, la sonrisa en los rostros de todos lo desmentía.
-Jóvenes- La dríada sacó a Gobuo de sus pensamientos, el director se había ido, y solo quedaba Trya en el centro con una sonrisa sospechosamente más brillante –Parece que habrá un cambio de planes, las clases se suspenden por hoy-
-¡…!-
Esto realmente fue inesperado, Gobuo por ser curioso quería preguntar, pero Trya le ganó la palabra.
-Tal como hablamos hace un rato…se confirmó el nacimiento de la princesa y el príncipe-
-¡Traigan toallas, quiero este salón impecable!-
-¡¿Dónde están las bañeras?!-
-¡Harín ya fue por ellas!-
-¡Que se dé prisa! ¡No podemos dejar a su majestad esperando por más tiempo! ¡Qué falta de respeto!-
-¡Ya llegué!-
-¡Bien! ¿Tienes las bañeras?-
-Recien lavadas y con agua a temperatura ambiente-
-Perfecto, ni muy caliente ni muy fría, no permitiré que los hijos de Rimuru-sama se lleguen a resfriar o algo en mi guardia-
Ughh, hay mucho ruido, hay mucha gente hablando fuerte, por favor paren, quiero seguir durmiendo.
Por alguna razón estoy realmente cansada, apenas puedo mover el cuerpo; no reacciona como quiero.
Mi cama es muy cómoda, después del fiasco de mi último trabajo, realmente quiero dormir. No estoy segura del por qué, pero siento unas ganas de ver mis viejos manhwas y mangas de reencarnaciones que tanto me gustaba leer de niña.
Bueno, los manhwas siempre suelen tratar más de una mujer que por alguna razón divina o por solo mala suerte, reencarna al pasado como princesa, heredera de alguna familia importante y un montón de cosas clichés, como que se enamora de un hombre introvertido o encantador, de pelo corto y mirada perdida.
Siento grandes ganas de leerlos de nuevo.
O en el caso del manga japonés, de un chico que viaja a un mundo lleno de diferentes razas, se hace héroe, derrota a un Rey demonio, etc.
Más cliché no puede ser…y realmente quiero volver a leerlos también.
Diablos, tengo unas ganas desesperadas de volver a leerlos.
Todo lo que recuerdo es…que volví decepcionada a casa por alguna razón…si…me fue mal en el trabajo…no recuerdo qué exactamente, pero sí recuerdo que fue tan frustrante que me tumbé apenas llegué a mi casa.
Estaba tan cansada, sentía que me iba a desmayar…y creo que fue así.
Recuerdo la tristeza, la soledad…si…me sentía realmente sola, todos los míos habían muerto, mi familia…mis amigos, ellos eran mi última esperanza.
Mac…todo empezó con Mac, fue el primero en morir por un ataque de calor, luego fue Cliff y luego…
Uff, prefiero no pensarlo, solo me genera más angustia, tan solo quiero seguir durmiendo en esta cama tan cómoda que por alguna razón me recuerda a los momentos en que me dormía en las piernas de mama. Cálidas, reconfortantes, me hacen sentir bien, me hacen sentir protegida.
-¡Kyaaa! ¡Mi señora, la forma en que su alteza se acurruca es tan tierno!-
¡Cállense! ¡Esto sería mucho mejor si no gritaran tanto!
-¡Uahhh!-
¡¿?!
-¡Shhh! ¡Mira lo que hiciste, deja de incomodar a la princesa!-
-¡L-lo siento!-
Uh, no estoy segura, pero creo que acabo de hacer algo el cual para nada era mi intención…además, ¿princesa?
¿Acaso se refieren a…?
Todo está oscuro… ¿tengo los ojos cerrados?
Qué raro, es difícil abrirlos, y no creo que sea por cansancio, incluso exhausta me las arreglé para al menos abrir un ojo.
¡Es un logro muy grande! ¡Alábenme!
Pero basta de bromas, ¡¿por qué me cuesta abrir los ojos?!
¡También escucho gente! ¡¿Qué acaso nadie va a ayudarme?!
-¡bu…buaawwww!-
-¡Ah! ¡¿Qué pasó?!-
-¡¿Por qué llora de repente?!-
-¡Debe ser porque Mirtina gritó muy alto!-
-¡¿Ehhhh?!-
¡Dejen de discutir, estoy entrando en pánico aquí! ¡Acabo de descubrir que no solo no puedo abrir mis ojos, tampoco puedo moverme bien!
¡¿No me digan que salí de un coma?!
-¡Buahhhh, buahhhhh!-
-Shh, ya, ya, todo está bien, mami está aquí-
¿Eh?
Alguien ha tocado mi frente, esta sensación…es tan suave, delicada y firme, me hace sentir…bien.
Acaba de decir que mami está aquí, ¿se refiere a mí? No puede ser, mamá murió hace años, no tengo familia, los que tenía eran mis amigos y están muertos, entonces…
-Mmmm, mmmm-
¿Es una canción?
También siento algo repentinamente cómodo en mi cabeza, es grande y suave, muy suave, siento que me hundiré en ella.
¡Esto es realmente cómodo!
-Ah, se ha calmado-
-Mi señora es increíble-
-Shh, no la vayan a molestar otra vez-
-Lo sentimos-
Esas voces otra vez, pero esta vez no me molestan, se sienten tan distantes, tan lejanas, incapaces de molestarme. Ah, tengo sueño otra vez, pero no puedo dormir ahora, algo extraño está pasando aquí, necesito abrir los ojos, aunque sea solo uno.
Abre los ojos, abre los ojos, ¡abre los ojos ahora!
¡Mmmmm! ¡Sí! ¡Primer ojo abierto! Ahora, demos un vistazo a la ¡¿EHHHHHH?!
-Mira, está mirando para acá-
-¡¿Qué debo hacer, debo poner caras graciosas?!-
Hay gente ahí, todas son mujeres, tienen extraños atuendos de sirvientas francesas, Maids si no me equivoco. Pero eso no es lo que me hizo gritar.
¡Verde! ¡Todas tienen la piel verde!
-¡Abuu, abuu!-
-¿Qué estás haciendo?-
-Trato que la princesa ría-
-Sólo le darás pesadillas-
-¡Qué cruel! ¡Batallé para verme bien este día!-
¿Qué es esto? ¿Por qué hay chicas de piel verde y trajes de Maids frente a mí?
Hay una risa encima de mí, quiero mirar y ver pero algo me obstruye la vista, son grandes y redondas…soy una mujer, claramente sé que se trata de un par de senos.
Ahora la pregunta… ¡¿Por qué estoy debajo de un par de senos desconocidos?!
-¿Saben cómo está mi esposo?-
-Después de visitar a Shuna-sama, Rimuru-sama se fue a descansar-
-Dos hijos suyos nacieron al mismo tiempo, para evitar que mi señora y Shuna-sama sufran de desgaste excesivo dio mucho de sus propias magiculas, debe ser agotador-
-¿Saben si está bien?-
-Mi señora no debe preocuparse, Rimuru-sama dijo que no caería por esto, si se trata de Rimuru-sama, entonces así será-
-Sí, si se trata del hombre a quien alguna vez consideré mi Sensei, realmente puede hacerlo, ¿Mandaron a alguien para verlo?-
-Rimuru-sama ordenó que todas las sirvientas disponibles están atentas a Shuna-sama y a mi señora-
-Ufuf, ese padre tuyo, alguien tan despreocupado ahora se muere de los nervios, solo tú hermano y tú lo hacen sentir así, fufufu-
-Ah, mi señora, Rimuru-sama también nos ordenó evitar que le dieran nombres hasta que su magia se recupere-
-Estoy de acuerdo, mi señora, si nombra usted o Shuna-sama a los príncipes, el estrés acumulado por el parto puede ponerlas en peligro-
-Tranquilas, sé las consecuencias. Además, estoy segura que a Shuna también le gustaría que Rimuru esté presente para nombrarlos-
-¡Si mi señora!-
Vuelven a hablar mucho, pero la verdad es que ni siquiera estoy escuchando ni la mitad de lo que dicen, solo me concentro en ver a quien tengo encima.
Es hermosa.
Incluso con el rostro sudoroso y cansado, su belleza no disminuía en lo más mínimo.
Piel blanca como la nieve, cabellos largo tan negro como la noche, una mirad angelical casi divina. Ojos amables pero aguerridos al mismo tiempo, y por lo que pude ver por su gran busto frente a mí, parece que también tiene un cuerpo muy curvilíneo.
No soy lesbiana, pero hasta yo reconozco una belleza hechizante cuando la veo.
¿Quién es?
¿Por qué estoy en su regazo?
…un segundo.
Miro mis manos y veo…que son pequeñas, muy pequeñas, también algo regordetas.
Y estos sonidos de bebé.
¡No puede ser!
¡Ese bebé soy YO!
¡Y esta mujer es…!
Sentada en la cama del hospital real, ella sintió un movimiento entre sus brazos por parte de la criatura a la que acaba de dar a luz.
Como semi Diosa, nunca creyó que dar a luz fuera tan difícil y tan doloroso, pero era una sensación que ella ansiaba, quería dar a luz como lo haría una humana, quería que su hija viera el mundo como ella lo vio con su madre hace tantos milenios atrás, ahora sentía que la respetaba más, después de todo, su madre era solo una humana, un ser físico, no como ella quien es un ser de vida espiritual del más alto rango.
Y no solo la padeció ella, su esposo también sufrió el efecto.
Hace eones, Veldanava dio a luz a Millim, sin embargo, el efecto fue que gran parte de sus poderes fueron transferidos a ella y se convirtió en algo similar a un ser humano.
Cuando un monstruo da a luz, por lo general los poderes de los padres suelen transferirse a los hijos. Para Veldanava debió ser agotador realizar este cambio de la forma de vida más poderosa de la creación a un simple ser humano.
Esto solo aumentó su preocupación por su esposo, hoy no solo era el nacimiento de su hija, también era el nacimiento del hijo de Shuna. Ambos hijos de Rimuru.
Rimuru estaba preocupado que incluso siendo ella una Semi Dios y Shuna una Oni, un ser semi-espiritual, por lo tanto eterna, temía que la combinación del esfuerzo de dar a luz más el dar de su propia energía a sus hijos recién nacidos llegue a tener efectos muy adversos en ellas.
Por lo tanto, decidió llevar toda esa carga en él, permitiendo que los lactantes tomasen una gran cantidad de su poder y magia.
El problema era, que mientras más poderoso sean los padres, más tomaban sus hijos ese poder debido al potencial arraigado en ellos de nacimiento. Ella es una Semi Dios, y Shuna un Oni de alto nivel, si bien ambas eran poderosas, Rimuru era fuerte hasta el punto del terror, no por nada es reconocido como el ser más fuerte de la creación.
Esos niveles tan altos, sumados a dos recién nacidos, significaba una carga gigantesca incluso para Rimuru, Chronoa dentro de ella le habló de sus charlas con Ciel, aparentemente había un margen para prevenir el peligro mortal pero que a cambio Rimuru estaría debilitado por un tiempo.
La buena noticia, es que debido a los sucesos de la guerra, Rimuru había adquirido la habilidad suprema [Registros Akáshicos], una habilidad que le permite tener conocimiento y a la vez acceso a absolutamente todas las habilidades, tanto únicas como supremas creadas por Veldanava y las recientes creadas por Rimuru (Ciel), lo que le permitió analizar [Generador mágico] de la habilidad suprema [Rey de la Ira, Satanael] de Millim, una habilidad que le permite regenerar su poder mágico mediante el uso de una ira incontrolable. Por lo que, aunque útil, no era suficiente.
Por lo tanto, la mayor capacidad de reserva se usaba a base de la habilidad más poderosa, [Colapso de Vacío] de la habilidad suprema más poderosa jamás creada, el [Dios del Vacío, Azathoth] perteneciente al propio Rimuru.
Esta habilidad era a energía destructiva definitiva, aquella que podría llenar al mundo de caos y que solamente puede ser usada por un Manas como Ciel o Chronoa, pues ni siquiera ella sería capaz de controlarlo en su infinito conocimiento por sus incontables milenios de viajes.
Este poder de destrucción fue condenado por Ciel y empezó el proceso para recuperar el poder perdido de Rimuru, sin embargo el proceso es lento, después de todo este poder es demasiado inestable. Incluso un manas nacido de la habilidad de [Rey de la Sabiduría, Raphael] tenía dificultades para controlarlo, lo que la obligó a relentecer el proceso mientras el poder perdido se asimilaba a los niños.
El otro problema, era el nombre, para poder estabilizar el poder dado por Rimuru, era necesario nombrar a los críos lo más pronto para que no se desestabilice. Sin embargo, ella subestimó el proceso de parto y lo agotador que era. Sentía que hacer hasta el más mínimo ataque la dejaría inconsciente, pero trató con toda su voluntad de mantenerse despierta para su hija en sus brazos.
Si ella está así, Shuna debería estar igual, por lo que la idea de nombra y perder más energía por eso podría a llegar hasta ser peligroso, no por nada Rimuru prohibió hacerlo hasta que se recupere.
Y con Rimuru mismo en ese estado tan debilitado, no había más que esperar.
Afortunadamente, mientras Ciel está ocupada en la recuperación de su amo, Chronoa, su manas, tomó el rol de mantener controlado el poder de los niños usando el paso del alma, similar al que Rimuru tiene con Veldora.
Por cierto, Veldora también daba algo de su poder para ayudar a Rimuru.
Por lo tanto, hasta que ella, Shuna o Rimuru estén en mejores condiciones, no puede hacer más que esperar.
Tampoco es que le moleste, ver la cara de su hija le traía una alegría inmensa a su corazón.
-Mi hija, mi hija y de Rimuru, esto…es como un sueño, del que jamás quiero despertar-
Dijo mientras acariciaba una de las mejillas de su hija, quien la miró fijamente en consecuencia, haciéndola sonreír aún más.
Aún le faltaba por crecer, pero sentía que se parecía mucho a ella, su mirada era igual a la de ella, pero su cabello era el de Rimuru, plateado azulado brillante y muy hermoso.
Durante milenios, estuvo en una búsqueda aparentemente interminable para salvar Rimuru de una muerte segura, siempre fracasando en todas ellas. Casi parecía que no había esperanza, hasta que su voluntad le dio la capacidad de obtener la habilidad suprema [Rey de la Esperanza, Sariel], y logró retener sus recuerdos lo suficiente para cambiar la historia y salvar a Rimuru, aquel sensei del que se había enamorado.
Ahora estaba aquí, sosteniendo a la niña que representaba su unión con Rimuru, un milagro por decirlo menos, lo que cargaba ahora en sus manos era su milagro.
-¡Señor, por favor espere un poco más! ¡Mi señora acaba de salir de…!-
-Solo será un momento-
Una voz imponente pero que estaba rodeado de simpatía llamó su atención. Una de las sirvientas Goblinas que la atendieron intentaba desesperadamente detener a un hombre rubio y porte imponente que acaba de entrar al cuarto como si fuera suyo.
-Está bien Mirtina. Yo me encargo de esto-
-Per…mi señora acaba de dar a luz, su prioridad debería…-
-Tranquila, no pasará nada, me aseguraré de ahorrar mis fuerzas-
-Uh, si mi señora lo dice-
-Gracias, por favor salgan-
Las sirvientas y enfermeras hicieron una reverencia y salieron para dejar solamente a su reina, a la princesa y al hombre rubio.
Cuando salieron, el rostro estoico del hombre, cambió drásticamente a preocupación.
-¿Cómo te sientes?-
-Cielos, que Leon-oniichan se preocupe por mí me hace feliz, pero creo que estás muy fuera de lugar. Después de todo, entraste apenas di a luz, si Rimuru se entera quién sabe cómo pueda reaccionar-
-Tsk, ese Rimuru- Había clara hostilidad y celos en su tono. La relación entre Rimuru y Leon no era la mejor antes pero tampoco era mala, sin embargo, la obsesión de Leon por ella no le permitió ver con buenos ojos su relación desde el momento en que ella se le confesó a Rimuru, aunque lo aceptó a medias, solo era en la superficie, pero en su interior sabe que nunca estaría de acuerdo mientras se ahogaba en sus celos. "Un completo Simp" a palabras de Rimuru cuando se trataba de su esposa –Que alguien como él no esté presente en un momento así-
-Sabes por qué no lo está-
-Entiendo perfectamente cuando se trata de ti, pero también está casado con otras tres, ¡No puedo soportar eso! ¿Acaso no te molesta?-
-No, no lo hace ya que al final, fuimos nosotras las culpables, antes de eso, Rimuru era bastante reacio a aceptar a cualquiera de nosotros-
-Tsk, él me dijo que porque no tenía género no debía preocuparme. Gran mentiroso…-
-Ufufu, no es que a Leon-oniichan le haya servido de algo, después de todo eres un hermano para mí-
No podían haber palabras más duras para un hombre, y Chloe no tuvo misericordia, menos en el momento en que empezó a cuestionar su relación con Rimuru.
Leon ya fue golpeado lo suficientemente fuerte como para evitar seguir inútilmente este combate, por lo que solo se resignó a suspirar, luego su atención sería atraída inmediatamente por el bebé en los brazos de Chloe.
-Tiene tu rostro-
-Y el cabello y ojos de Rimuru-
Como siempre, implacable. La heroína no tiene piedad contra el Rey Demonio.
-… ¿Ya tiene nombre?-
-No, Rimuru aún se recupera del drenado de energía, y yo subestimé horriblemente lo cansado que es un parto; le tengo más respeto a las madres mortales del mundo-
-Ciertamente no puedo saber lo que es dar a luz, pero imagino que debe ser malo si te dejó tan exhausta-
-Fue mi culpa, yo quería dar a luz como una humana incluso Shuna siguió mi ejemplo, ahora Rimuru está en un estado de baja energía extrema. Me preocupa que mi egoísmo le haya dado más dificultades y a estos niños-
-No puedes culparte de querer experimentar algo que las mujeres humanas pasan al dar a luz. Como ex humana es natural tener esa curiosidad-
-Ufufu, me alegra saber que Leon-oniichan no perdió la sabiduría reunida con el tiempo por estar conmigo-
Con ese revés, Leon miró hacia otro lado tratando desesperadamente de ocultar un sonrojo.
-Admito que tengo mis fallos, también entiendo por qué perdí contra Rimuru, pero aun así no lo puedo aceptar-
-Ahh, a este paso incluso si eres eterno no encontrarás pareja nunca, debes dejarte llevar un poco más-
-¡Buaaawhhh!-
-¿Qué le pasa?-
-Ufufuf, de seguro tiene hambre, no ha comido nada todavía-
-¿Eso significa?-
-Por supuesto…- Chloe aplaudió un par de veces y de forma inmediata las sirvientas que esperaban afuera regresaron rodeando a Leon –Lo que significa que tu tiempo aquí se acabó-
-¡Espera! ¡Aún no he…!-
-Leon-sama, disculpe pero ya es hora de comer de la princesa-
-Si fuera tan amable de seguirnos-
-Tsk, ¿ni siquiera un poco?-
Preguntó con un último indicio de esperanza el cual fue completamente aplastado por la sonrisa levemente tétrica de Chloe.
-No. Gracias por tu visita, Leon-oniichan-
Al ver que ya no había lugar donde proseguir la conversación, la cual se vio agravada por el llanto aún más fuerte de la princesa sin nombre, Leon prácticamente se vio obligado a levantarse.
-Volveré-
-Lo espero con ganas-
Con eso dicho, las sirvientas escoltaron a Leon fuera de la habitación. Las propias sirvientas salieron siendo la última en dar una reverencia y cerrar la puerta.
La habitación quedó solo con los llantos de la niña, y Chloe vio el momento ideal de quitarse la parte superior de su ropa dejando a la vista sus senos levemente agrandados por el néctar destinado para la princesa.
-Bien, me pregunto qué nombre te pondremos, pero por ahora, di ahhh-
Suavemente, la princesa fue llevada a el punto rosa que colgaba frente a ella, lo vio por un momento como si estuviera analizando lo que tenía delante, hasta que por un hambre voraz, llevó su boca a la punta del ceno empezando a succionar lo que sería su comida por un tiempo.
Chloe sonrió maternalmente, esta era su primera vez amamantando a un bebé y la sensación no era mala, de hecho había un sentimiento de realización y alegría mientras sentía a su hija comer por primera vez.
Fin del capítulo 2
¡Sorpresa! ¡Feliz año nuevo a todos!
Y si, lo sé, sé que no tocaba esta historia, que el que tocaba era Personalidad de Asesino.
¡Pero no pude evitarlo, hace un rato terminé de leerme el reciente volumen 19 de la novela de Tensei y ufff, qué capitulazo!
Hay cosas que quiero aclarar, pero antes, ¡Primer video del año!
Ok, ok, ya me dejo de rodeos, lo que quiero aclarar es el asunto de la descendencia. Durante toda la serie se dice que Rimuru no tiene género y eso es muy cierto, pero no creo que en sí no pueda tener hijos, después de todo, tiene a la súper Ciel a su lado, aunque la verdad, creo que es por la propia Ciel que no ha tenido interés en el romance, un ejemplo fue que en uno de los capítulos extras de la novela web de tensei, Ciel admite que no dejará que Rimuru tenga deseos románticos mientras ella se considera la número uno.
Además, Veldanava era el mayor ser de todos, y hasta él tuvo a Millim, si él lo tuvo por qué no Rimuru.
Lo otro es el rumbo al que quiero llevar esta serie que es algo que no mencioné en el capítulo anterior. Realmente me decepciona los pocos fics que hay de esta obre, y la mayoría de ellos son más clichés que los de dragón ball y dxd, por lo que quería probar algo nuevo, el cual resultó en una versión futura de la historia.
Si se preguntan en qué me vaso, pues sería algo así como una combinación de la web novel y la light novel. Verán, la novela web ya terminó hace tiempo, pero la novela web aún le falta por terminar, va por el volumen 19 y se predice que faltan otros tres volúmenes más o menos.
El concepto de la guerra divina en la novela ligera me gusta más que el de la novela web, además de que hay complementos en la novela ligera que quiero añadir como los primordiales, los otros mundos, los insectars (los de la misma raza de Zegion y Apito). Pero hay cosas en la web novel que no están en la novela web o que al menos no aparecen todavía, como el concepto de los Semi Dioses que son la etapa evolutiva final de un humano, ósea primero sería Humano, sabio, santo, héroe verdadero y Semi Dios. Es un estado que me intriga bastante pues puede rivalizar con un verdadero Dragón imagínense.
También me gusta el concepto de que si consigues las siete habilidades de la serie ángel o demonio, liberas la restricción racial de esos seres, por ejemplo los Demonios con la evolución y los ángeles su libre albedrío.
En esta parte ya hay algunos spoilers de los volúmenes 18 y 19 así que cuidado si aún no te las lees.
Hay algo llamado Castillo estrella celestial que sería el lugar donde Veldanava gobernaba el cosmos, pero ahí dicen que está en el otro mundo o mundo exterior mientras que en la mayoría se decía que él vivía en el cielo. Por lo que tengo la intención de moverlo allí y juntarlo con el final de la novela Web donde fue Millim.
Si leyeron la novela web hasta el final, de seguro piensan que Rimuru no puede ser más Dios. Pues, pese a que la novela ligera aún le falta para terminar, todo indica que el Rimuru será tan o más poderoso que su homólogo canon, un ejemplo es que consiguió de golpe las 7 habilidades del tipo angelical, y de paso los 3 factores dragón de Velzard, Velgrynd y Veldora, por lo que sus posibilidades si lo que leí de Ivaraj es cierto, son prácticamente ilimitadas.
Quisiera seguir pero ya se me hizo muy largo esta nota y estoy en plena celebración de años nuevo.
Solo quiero decir para terminar, es que si tienen alguna opción para los nombres de los hijos de Rimuru, me encantaría escucharlos, si terminan gustándome tal vez los ponga.
Eso es todo, gracias por leer, espero que la pasen muy bien en este nuevo año y nos vemos en otro capítulo ¡Chao, chao!
