Capítulo 2
Sabe muy bien que no es su horario de trabajo pero…
¿Qué ser humano en la vida rechaza la idea de poder comer pizza gratis?
No conoce a nadie en esta vida que lo haya hecho y de conocerle, no quiere saber nada de la misma. Más allá que no es el horario de trabajo, puede venir tranquilamente, además que había acordado, él mismo de hecho, de venir y hablar con el guardia de turno para contarle de la experiencia que ha tenido, además de unos detalles en su primera noche de trabajo.
Disfrutaba de comer un poco su pizza.
No se puede comparar para nada al muchacho de India que parece fingir ser italiano y hace unas pizzas que te dan ganas de lamerte los dedos, pero esta pizza de este lugar en serio no se queda atrás por nada del mundo.
Es eso o tal vez el hambre que tenía era enorme.
—Ahí estás
El guardia de turno parecía estar buscándole por la cara y por las palabras que había soltado. Se acercó hasta él. Tomó la silla, la movió y luego se sentó en ella. Se acomodó. En eso, miró una de las rebanadas de la pizza del rubio. Intercambió miradas con él. Le terminó sacando una porque él asintió en señal que tenía permiso.
—Oh, necesitaba algo de comer —dijo—. No serán grandiosas pero en serio que llenan
—¿Me buscabas?
—¿Ah? Oh, claro —casi que se olvidaba por el hambre que tenía—. Quiero saber si algo sucedió anoche —decía—. Hace tiempo que no había un guardia nocturno así que, quiero saber si algo pasó, si alguien se quedó y demás
—No, nada malo pasó
—… ¿seguro?
—… —terminó su rebanada. Mientras masticaba y tragaba la porción, lo miraba fijamente, serio de hecho. Tragó, bebió la soda que tenía a un costado. Seguía mirándole como si nada. Entonces, aclaró su garganta—. ¿Tiene que pasar algo acaso? —preguntó con los hombros caídos—. Fue una noche normal, rara si tengo que admitirlo
—¿En qué sentido?
—… —miró a varios lados. Se acercó hasta él. El guardia hizo lo mismo—. Me mentiste con lo que algunas chicas iban a limpiar —decía. Se sentó normal. El guardia simplemente retrocedió sin entender eso que dijo el rubio—. Anoche mientras miraba las cámaras para asegurarme que nadie se haya quedado, vi partes sucias que no haberse limpiado, sería asqueroso ahora
—… ¿solamente eso?
—Bueno —recordaba un poco—. Algunas cosas fuera de lugar, nada del otro mundo —contestaba como si nada—. Fue fácil de hecho
El guardia le costaba creer un poco las palabras del rubio.
¿Nada malo había pasado?
Entonces eso quiere decir que el guardia anterior de alguna manera se había vuelto loco al querer imaginar tales cosas como que los animatrones querían hacerle daño. Tal vez era cosa de ese guardia que imaginaba cosas. Eso explicaría su comportamiento raro cuando apenas le veía unos momentos. Entrecerraba sus ojos al mirar al rubio. No parecía exaltado ni nada por el estilo. No se parece en nada el anterior guardia nocturno porque cuando él había dicho algo que estos se movían solos y parecían atacarles, apenas veía su rostro y se notaba lo nervioso que estaba. ¿Esta persona frente a él? No parecía inmutado.
—¿Seguro que no pasó nada?
—No… bueno —de nuevo, recordaba—, hay algo que me llamó la atención…
Anoche, 01:32am
Efectivamente, este trabajo parece fácil pero el aburrimiento de no hacer nada mientras te la pasas mirando cámaras y ver que nadie se había colado o que todo estaba bien, era muy tedioso.
Antes se quedaba hasta tarde trabajando, haciendo cosas manuales, cosas que requerían moverse en todo momento. Con eso, no importa si trasnochaba y le daba hasta las 10am del otro día, estaba en constante actividad y como tal, no se dormía.
En estos momentos estaba al borde de buscar algo suave y taparse con el uniforme que lleva puesto que, encima, parece que le queda un poco apretado. Parece que fue en vano decir sus talles porque parece que le dieron el antiguo uniforme. Era un poco molesto moverse. Tiene que quejarse de esto, pronto.
—Que aburrimiento —se decía a sí mismo, echado en la silla—. Pero si me pagan por justamente estar sentado y no hacer nada por horas, genial —suspiraba de todas formas. Miraba las cámaras y no notaba nada raro, nada fuera de lugar—. …¿será verdad lo de ese cuaderno? —decía en voz alta. Estaba tan aburrido que ahora pensaba en esto—. Si fuera de ese modo, ¿no sería raro el hecho de tener animatrones que se muevan como si nada? —se preguntaba esto.
Era un lindo y raro detalle.
De poder moverse por su cuenta y poder hacer cosas ajenas a su programación, sacando la parte que supuestamente el guardia anterior decía que lo querían matar y violar, sería una auténtica locura. Mucha gente se volvería loca… y mucha gente importante querrá analizar estos animatrones para hacer estudios y saber la razón de tener mente propia…
Se tomaba la cara por el dolor de cabeza que esto le generaba.
—Nunca debí ver Terminator —aunque admite que cuando fue a verla al cine como estreno, fue la mejor película que ha visto en su vida—. …nada de esto es cierto de todas formas —se sentó recto entonces. Miraba las cámaras y en eso, notó algo extraño—. ¿Qué diablos es eso? —dijo. Se acercó a la cámara. Según, también, le explicó el guardia del turno día, con algunos botones, puede hacer zoom a las mismas y puede moverlas… aunque tampoco se moverán a velocidad luz. Movió la misma—. A ver, la parte central, frente al escenario —hizo un pequeño zoom y ahí vio algo raro—. … —se quedó quieto y en silencio. Cerró sus ojos mientras suspiraba—. "aLguNas chIcaS tE vaN a aYudAr a LimPiaR" —imitaba el tono de voz del guardia del turno día mientras negaba—. Se nota que limpian bien, sí, claro que sí
No solo había suciedad, cosas tiradas en el suelo, también estaban muy mal acomodados los asientos de las mesas.
No puede quedarse sentado mientras ve esto. Su trabajo también consiste en dejar todo limpio y dejar todo ordenado, ver que nada falte tampoco y asegurar que todo esté en orden, que todo esté en funcionamiento.
De todas formas, va a matar a las chicas que limpian para la reverenda mierda
Frente al escenario
Las cámaras en sí no te daban una muy buena visión de las cosas.
Mejor dicho, te dan una visión del lugar y ya. No tienen una excelente resolución y calidad. Solamente pudo notar que estaba sucio. Ahora que tiene en frente esto, se llevó las manos a las caderas mientras negaba una y otra vez, molesto, enojado.
—… —el lugar en sí era algo grande. La suciedad que había, también—. No quiero imaginarme como se deben de limpiar el trasero si limpian de esta manera —dijo—. Tengo que buscar cosas de limpieza —negaba una y otra vez—. ¿Cómo pueden cobrar por limpiar y dejar esto? —estaba en serio molesto—. Okey, a buscar el puto trapeador —se encogía de hombros—. …¿debería de pedir sueldo de limpieza? —caminaba entonces hasta el cuarto donde estaban justamente los productos de limpieza.
Definitivamente va a intentar cobrar ese suelo de más si limpia todo. Lamenta si despiden a esas chicas de limpieza pero, ¿cómo pueden cobrar por limpiar tan mal?
Al cabo de unos minutos, volvió con todo lo necesario para limpiar. En serio, miraba esta escena frente a él y se quedaba sorprendido. No tiene remedio, no puede quejarse más. Debe de hacer esto, es su trabajo.
Aunque tal vez las chicas fueron consideras y dejaron esto así de sucio para que él haga su trabajo como una persona normal. Puede entender eso… pero, no quiere.
Preparado todo para comenzar, empezó a trapear el piso. De a poco, podía notar que esa suciedad se iba lentamente. Era un poco de esfuerzo que tenía que hacer.
Ahí hay un detalle curioso con esto.
Las manchas de soda y también algo de suciedad, eran actuales. No eran de hace horas sino que eran algo así de hace un rato. Eso fue lo que le llamó bastante la atención lo que le generó muchas dudas existenciales porque ahora, al saber que son actuales estas manchas, sentía que podría haber alguien por aquí.
—… ¿en serio alguien está aquí?
Esa fue una buena pregunta.
No quería seguir limpiando pero de todas formas, debe terminar esto. Luego de eso, podrá ver si realmente hay alguien por aquí porque no puede ser. ¿Por qué ensuciar apropósito de todas formas?
No solo tuvo que limpiar sino también acomodar las sillas, limpiar las mesas porque también estaban sucias. Acomodar otras cosas que estaban fuera de lugar. Le tomó algunos minutos hacer esto, no fue la gran cosa a decir verdad. Está acostumbrado a limpiar un poco. Su casa a veces puede ser un vertedero y como tal, se le hace un poco fácil.
—… —al terminar un poco, miró con algo de orgullo el pequeño trabajo que había hecho de limpiar el suelo frente al escenario. No fue la gran cosa pero algo de felicidad le traía limpiar este horrible lugar que ahora se ve de alguna manera, lindo—. Bueno, esto es algo refrescante de todas formas —asentía alegre—. Ahora tengo que…
Detalle que miraba el suelo y al levantar la cabeza, notó que también en el escenario había soda tirada, además de queso y trozos de pizza.
Un tic nervioso apareció en uno de sus ojos.
Primero era que al parecer sí que había alguien y después de limpiar todo esto, tendrá que buscarle y estaba muy seguro que le iba a dar una paliza, sea un niño de 6 años o un chico de 12, no le importaba, le iba a dar una patada en la cabeza. Segundo, es que le incomoda saber que ese queso, esa suciedad, esa soda, estaban cerca de los animatrones, sobre todo cerca de esa que se hace llamar Chica, teniendo también un poco encima de su atuendo. Le generaba algo de rareza ver esto pero también, le generaba un poco de incertidumbre el tener que limpiarle.
Se acercó entonces al escenario. No le queda otra, tiene que limpiar esto.
No fue la gran cosa, de nuevo. El tema era tener que limpiar encima de Chica que tenía manchado no solo en la cara sino también… bueno, en esas cosas enormes que tenía como pechos. Esto, le hacía tener muchas dudas en cuestión porque, ¿quién aprobó que tenga semejante pecho? Eran enormes. Le causaba incomodidad el tener que limpiar justo allí. Si miraba tanto a Fred como a Bonnie, ambas también tenían pechos grandes… pero no se comparaban para nada al de Chica.
—… —más allá de su incomodidad, pudo entender algo—. …debe ser un joven, definitivamente —es que, seguro que hizo esto apropósito. Al menos era queso y no era algo blanco—. …bueno, no me queda otra de todas formas —fue en busca de algunas franelas para pasarle al animatrón de Chica que yacía estática, en la posición que quedó tras terminar la función. Mojó el mismo y también le puso un producto químico. Lentamente, con un poco de vergüenza también, empezó a pasar el mismo por el rostro y con un poco de delicadeza, por el delantal que llevaba encima que ahí un poco se había complicado. Las marcas de queso quedaron. Pudo sacar las mismas pero las manchas quedaron allí—. …mm… esto se tiene que limpiar pero… —se rascaba la cabeza—. …¿no se van a preguntar la razón de faltarle el delantal a un animatrón? —se hablaba a sí mismo en estos momentos, se preguntaba mejor dicho. Pensando eso, sería raro. Quedaría de alguna manera desnuda y eso quedaría mal—. Espera, ¿me preocupa que un robot esté desnuda? —se dio cuenta de esto ahora—. …pero, no creo que haya reemplazo alguno para ese atuendo de ella… ¿no? —pensó—. Debería de hablarlo mañana con el que trabaja de día… —ahora mismo, tenía otro lugar que limpiar—. …en serio, cada vez que las veo, parecen que se hacen más grandes —no tiene por qué de tener vergüenza. Es un robot, no es una persona. Lentamente y con delicadeza, apoyó la franela encima de los pechos de Chica. El leve tacto por encima de la franela fue… curioso. Esperaba que fueran duros por ser un robot pero, eran suaves, demasiado. Eran como si fuera de verdad… —. …suaves —murmuró—. La persona que haya creado esto en serio se tomó la dedicación para hacerla —le costaba porque eran muy suaves. Era apoyar un poco, hacer un poco de presión, y los mismos se hundían. Sus dedos parecían hundirse un poco. Cerró sus ojos, pensó en la Biblia—. Tranquilo, es un robot, no es una persona, no es una persona, para nada. No pienses de esa manera
Ignorando sus alrededores en lo que terminaba de limpiar la pequeña parte sucia en los pechos de Chica, dichosa animatrona solamente se molestó en mover sus ojos en lo que miraba a la coneja que, para variar, la coneja también le miró y como respuesta, se pudo ver en unos segundos una pequeña mueca en su rostro, ni hablar de Fred que por unos momentos, estaba a nada de voltear su cabeza para ver esto con recelo pero solamente fueron sus ojos los que se movieron.
—… —levantó su cabeza entonces el rubio. Los animatrones volvieron a estar como siempre, sin moverse—. Juro que escuché un sonido… —miró a todos lados. No había nadie. Suspiró. Terminaba entonces de limpiar a Chica y con eso, retrocedió con todas las cosas. Miraba al panorama. Luego miró al resto de animatrones. No tenía nada de suciedad. Estaban limpias. Asentía en señal de buen trabajo—. Juré que escuché un ruido recién —cuando limpiaba a Chica, sintió sonidos de algo moverse. Tal vez lo haya imaginado. Tal vez, era entonces esa persona—. Bueno, ya está limpio todo. No tengo que hacer nada más aquí. Ahora… —no solo iba a dejar las cosas en su respectivo cuarto sino también, iba a buscar a ese alguien—. …esos ruidos… seguro que son de ese maldito mocoso —en eso, sacó el taser que llevaba encima—. … —miró el mismo por unos instantes—. …pensar que puedo usar esto contra niños y no me dirán nada… —sonreía—. Ah, adoro mi maldito trabajo…
En lo que se iba y dejaba el enorme comedor totalmente limpio y arreglado, los animatrones simplemente se quedaron quietos en sus lugares. Eso sí, Chica movió su cabeza, mirando a las otras dos que también le miraron y ella, con tan solo una sonrisa y una expresión alegre en su rostro, hizo que las otras dos se molestasen un poco.
Actualidad
—No encontré al enano pero, juro que si llega a pasar de nuevo esta noche, lo voy a dejar tirando espuma de la boca…
—Oye… que no puedes hacer eso de hecho
—¿Usar el taser con el muchacho? Pero, ¿no se supone que la gente que traspasa propiedades privadas deben ser tratados como criminales?
—Sí, bueno… no puedes
—¿Por qué?
—Ya ocurrió de hecho una vez… no terminó bien.
—… ¿cómo que no terminó bien?
—El anterior guardia nocturno vino para poder renunciar y desaparecer. Estaba muy nervioso ese día, estaba pálido también. Cuando presentó la renuncia tras cobrar el cheque, un niño vino para preguntar algo y él sin querer sacó el taser y… bueno, te haces una idea…
—¿Quedó tan mal por vigilar en la noche? Diablos… ¿en serio pasaban cosas?
—Él asegura que sí, que los animatrones tienen mente propia, que pueden hacer cosas que los humanos también…
Estando en el cuarto de los empleados, había uno o dos que escucharon esto de fondo y no pudieron evitar soltar unas carcajadas. Claramente, no creían en esto para nada y de tan solo escuchar algo así, era motivo para reírse.
De poder crear animatrones como decía aquel guardia, Estados Unidos sería potencia mundial… más de lo que es actualmente, claro.
—… pero de todas formas, volviendo al tema, ¿solamente eso pasó? ¿Nada para reportar salvo suciedad y suciedad?
—Sacando el hecho que el trabajo que hicieron esas chicas de limpieza fue bastante malo, por no querer decir que fue horrible y asqueroso, sí, nada malo pasó después de eso. Miré todo lo demás luego y volví a la oficina de seguridad. Miré cámaras, nada serio que reportar
—… ¿entonces fue una noche tranquila?
—Sí, aburrida pero tranquila. ¿Por qué la pregunta de todas formas? ¿Realmente pasan cosas?
—… no, es que tengo que asegurarme que haces bien tu trabajo —le dijo—. Aparte del jefe, también soy una especie de jefe de ti ahora. No te preocupes, seré bueno. Simplemente, quiero saber si nada malo sucede durante la noche.
—¿Crees que puede pasar realmente lo que dijo ese anterior guardia? —preguntó el rubio
—… —hizo un silencio culposo. Miró sus manos unos momentos para luego, tras unos segundos de pensar, mirar al rubio—. Realmente no conoces nuestra empresa ¿verdad?
—Honestamente hablando, no conozco nada —dijo sincero—. Solo… no, no conozco nada
—Mm… —estaba serio—. ¿En serio no sabes nada?
—¿Hay algo que deba saber entonces?
—… —lo miró fijamente. Por unos instantes, había dudas en él. No sabe si realmente debe contarle esto o no. No sabe si dirá algunas cosas de más tras contarle. Había dudas y no quiere arriesgarse—. Sabrás todo más adelante —decía muy serio—. De momento, procura seguir con tu trabajo como si nada
—… okey
El rubio ahora tiene dudas.
Por la seriedad del tono de voz de él, parecía que iba a contarle algo muy serio. Es más, parecía ser algo de vida o muerte porque la verdad es que estaba muy serio. ¿Hablar de la historia de este lugar en serio amerita secretos?
No iba a indagar de todas maneras. No siente afecto por este lugar pero, no puede negar que un poco de curiosidad le ha dado.
—¿Por qué has venido entonces ahora?
El rubio solamente pudo sonreír, olvidando todo ya de por sí.
—Pizza gratis
El guardia del turno de día pudo, de alguna manera, entender eso.
Freddy Fazbear, 10:42pm
Faltaba poco más de una hora para su turno.
Vino un rato antes de todas formas, cerca de las 8pm. Vino para dar una pequeña mano a Francis, el guardia que trabaja en el turno día. Era un nombre raro para él aunque puede que le asienta muy bien. Saliendo de ese tema, Francis le dijo que más allá que el gerente dijo que por estas horas, 8pm, para darle una mano, que no hace falta, que venga después de las 10pm para ya más o menos comenzar a prepararse y así comenzar su turno.
No se quejó, lo entiende perfectamente.
A veces no comprende mucho al gerente. Le dijo que venga antes para dar una mano pero su jornada laboral empieza a medianoche, no antes. Se le paga por eso y no por darle una mano que más allá de las horas extras que pueden ser pagadas, siente que no lo vale porque no tiene necesidad alguna.
No discute nada, apenas lleva un día en este trabajo.
Aun así, recuerda las palabras de Francis y hará caso a eso, de momento. Sino, simplemente vendrá a las 9pm, que está entre medio de lo que dice el gerente y Francis, así, todos felices.
Como faltaba entonces una hora y algo para su comienzo de trabajo, no evitó salir a dar una caminata por el establecimiento y, para aprovechar la situación actual, fue a la cocina donde, curiosamente, quedó un poco de comida y él, sin haber cenado, aprovechó y devoró unas porciones de pizza como si nada y luego de eso, se bajó un enorme vaso de soda.
Esto le hizo ir al baño por unos 20 minutos. Luego de eso, era un hombre nuevo.
Ahora faltaba menos de una hora para comenzar a trabajar.
En su zona de trabajo, la oficina, corroboró que todo esté en orden. Las cámaras funcionaban excepto de la cocina que solamente funcionaba el audio. Es raro que funcione eso nada más.
—Otra cosa que debo preguntar —porque ayer no se había fijado mucho en las cámaras salvo la principal que daba directo porque solamente miró eso—. …meh, no será la gran cosa… aunque que funcione el audio de la cámara nada más, raro…
No había que darle tanta vuelta. Seguro que esta cámara era así, audio solo.
Ahora, aburrido y porque de nuevo se había olvidado de traerse algo como para leer, deberá esperar a que sea su horario de trabajo
Comedor principal, 00:46am
El guardia nocturno entonces estaba relajado en su oficina… o eso creía.
Como ayer, hoy debía hacer un poco de limpieza que al instante de terminar la misma, guardó todo en el cuarto de utilería, sacó no solo su taser de nuevo sino también la porra y estaba muy determinado en encontrar a ese chico y darle una paliza porque esta vez, no solo el comedor principal estaba sucio sino también Chica, otra vez. El detalle y la diferencia es que no tenía manchado sus pechos sino su rostro lo que generaba un malestar en el rubio. Además de eso, eran actuales estas manchas por lo que en serio, se iba a volver loco si no encontraba a ese niño. No puede golpearlo pero tampoco dijeron que ACCIDENTALMENTE le suceda algo.
Era suave el rostro de Chica, demasiado. Era… era como si sus manos se fuesen a hundir completamente en su rostro. Era una sensación agradable también. Aunque esto mucho no lo pensó por estar más concentrado en ese niño
Una vez que el guardia ya no estaba allí, los animatrones volvieron a hacer lo mismo
Se notaba la alegría pura en Chica.
No es la forma que le gusta ser tocada pero la forma en la que el guardia este parecía ser muy cuidadoso y también poner mucho esfuerzo en limpiarle, además de quejarse, okey, era nuevo para ella.
También es nuevo, no solo para ella sino para los animatrones en el escenario, que el guardia decidiera salir de su oficina, algo que el anterior no había hecho para nada y que para variar, cuando hacían esto de ensuciarse para ver qué hacía, simplemente no salía.
Es por ende que notar que el guardia salga, se tome las molestias de limpiarle y que además esté enfadado con quien sea que haga esto, ¿cómo puede sentirse?
Normalmente se diría que un robot no siente nada de nada y que cualquier emoción parecida a la humana o que piense como un humano, significa que ya ha empezado a conseguir conciencia propia y tiene que ser puesta fuera de servicio para evitar problemas futuros…
Pero, esto no son animatrones normales, para nada, no son tus típicos robots…
Chica movió su cabeza y miró a las otras dos.
El guardia no cree que venga por un rato y sabe de sobra cuando este está mirando por las cámaras. Esa mera habilidad, de lo segundo hablando, es algo que ella y el resto reconoce y muy bien. Ya ha sentido las cámaras antes, sea de vigilancia o gente que ha venido a tomar fotos, las conoce muy bien. Por ende, sabe que no vendrá y no molestará por un rato.
—… —no hace falta decir palabras. Ella miró a Fred y a Bonnie. Ninguna de esas dos dijeron algo tampoco. Parecían molestas, demasiado. Esto se puede deber a que tal vez la atención que el guardia le estaba dando a ella era bastante—. …
Aunque si se piensa un poco, ya este guardia era mucho mejor que el otro porque por más que hagan lo que hagan para llamar su atención y poder siquiera hablar o hacer cosillas juntos, actuaba demasiado paranoico y para empeorar todo, siempre cerraba las puertas de la oficina… y tampoco salía de la misma, escuchando a veces cómo sollozaba y deseaba no seguir trabajando aquí, odiando también que haya sido engañado con un salario mínimo que no necesitaba pero que aceptó de todas formas.
Habían sido creadas, mejoras también, para hacer feliz a todos. Ese hombre… no tenía caso.
Pero este guardia nuevo… en serio ha demostrado lo suficiente para decir que es el indicado, el elegido si nos centramos en algo así como un culto pero siendo objetivos, ese guardia, ese muchacho rubio, que era el tipo de Chica, era una persona que no hay duda alguna que se van a divertir demasiado con él.
Justo los animatrones iban a tomar cartas en el asunto.
Fred y Bonnie querían golpear de alguna manera a Chica que parecía estar presumiendo que el guardia le esté prestando atención de más. Ambas estaban al tanto que ella hizo esto para ver si el guardia mostraba importancia alguna y lo hace, es sorpresivo. Pero estaba abusando de eso, más ahora que presume de ello.
—… ¿no están aquí?
El guardia apareció, molesto todavía.
Volvieron a estar como si nada los animatrones, como si nunca se hubiesen movido.
—… ¿dónde diablos está ese enano? —decía. Su tono de voz realmente demostraba que estaba molesto. Dos noches seguidas alguien se quedaba y hacía líos—. …ya no lo voy golpear, lo voy a matar
No es muy bueno con los niños que digamos.
Pensando bien, si tiene que trabajar de día, seguro que se mata.
No sabe el tiempo que ha desperdiciado en la búsqueda de este inexistente niño pero ya debió ser un largo rato. Debe de volver a la oficina para corroborar que todo esté en orden y seguir así con su trabajo nocturno y ya poder irse a su casa y dormir… no sin antes llevarse algo de pizza. Vivir a base de pizza no está muy bien…
Pero, comida gratis…
—… —observó a los animatrones. De alguna manera, quiere conocer a la persona que inventó a estos robots. No solo eso, quiere saber cómo fue que se le ocurrió hacerlos de esta manera. Pervertidos existen en todos lados y la persona que seguro pensó en esta imagen de los animatrones… ¿qué le puede decir? Seguro en el futuro, la gente va a alabar a este tipo—. …es increíble que se vean así de hermosas —no lo puede negar. Sacando el cuerpo que tienen y admira solamente el rostro, puede decir que sí, son hermosas—. La persona que las ha creado en serio… no entiendo qué pensar de él pero supongo que hizo algo bien… —pero su vista se centró específicamente en Fred—. Castaña y de ojos claros… —suspiraba—. La debilidad como un hombre como yo… —en eso, comenzó a recordar—. Mm… creo que debo ir a ver a esa chica alguna vez…
Dejó de mirar a los animatrones y de alguna manera, tras pensar en la cara de la franquicia, que ahora sabe que es Fred, volteó y se fue caminando hasta la oficina mientras pensaba en esa chica en cuestión que hace tiempo que no ve.
Cuando se fue, ahora era el turno de sonreír de oreja a oreja de Fred mientras Bonnie y Chica mostraron un enorme desagrado, más que antes.
Si bien Chica estaba contenta antes por esa atención, ahora estaba que mordería su delantal por los celos de escuchar esto. Ni hablar de Bonnie que fue dejada de lado por completo y que no recibió mucha atención, una atención nula. Solo veía que el guardia dijo que eran hermosas y bueno, nada más. Era la que más molesta estaba.
Fred no paraba de sonreír y ver la espalda que se alejaba del guardia.
No hace falta decir cómo se sentía en estos momentos. Ya con eso, solamente con eso, dejó en claro este rubio era mejor guardia que el anterior que solamente gritaba… y para variar, este SÍ salía de su oficina para hacer su trabajo.
Se relamía también sus labios con esa sonrisa.
—… te gustan de cabello marrón y ojos claros… ¿eh?
