Capítulo 4

Siente que no es verdad.

Siente que lo que ha visto en ese viernes ha sido algo que tuvo que ver con el sueño que posiblemente había sentido. Estaba muy seguro que no había sido verdad, que por el sueño, ha imaginado aquello que ha pasado, algo que por más que quiera negarlo, no puede hacerlo porque fue demasiado real, más la forma que le había hablado.

La voz robótica sumado a que era con un dulce tono suave de una chica que podría ser alguien que le interesa mucho el bienestar de las personas, le hace dudar enormemente si había hablado con una mujer de verdad… pero este no era el caso.

No fue a trabajar el fin de semana, no.

Estaba tan centrado en aquello que pasó antes que su turno terminara que no pudo disfrutar mucho de la película de los dinosaurios, que era la secuela al parecer, puesto que no dejaba de pensar en eso.

No, no había forma de mentirse a sí mismo.

Se dijo una y otra vez tras eso, arribando a casa después del trabajo, que nada de eso fue cierto, que solo por esta vez se había dejado llevar por aquellas palabras que había encontrado en ese cuaderno dentro de los cajones del escritorio de la oficina de su trabajo como guardia de seguridad.

Todo ese día intentó dormir pero, las palabras de Chica seguían resonando dentro de su cabeza, soñando, porque llegó y se durmió rápidamente, con la misma y además, también soñó lo que hubiese pasado de no haber cerrado esa maldita puerta.

—No me queda otra cosa…

Tras haber terminado una película que ha visto unos 20 minutos para luego perderse en sus pensamientos sobre lo sucedido el viernes, salió de la sala, luego salió del cine, no pudiendo evitar escuchar cómo arruinaba la gente el final de la película a la que venía verla ahora, suspiró pesadamente porque escuchó esto y, al final, decidido, no le quedó otra que dejar que su curiosidad le gane y tenía que ir a ver cómo está la cosa.

Freddy Fazbear's, 16:25pm

El lugar seguía siendo el mismo lugar de siempre.

Los niños estaban muy alegres, parecían disfrutar de este momento de estar aquí, felices de poder ver a los animatrones cantando, aparte que disfrutaban enormemente de las pizzas servidas aquí y de paso, beber grandes cantidades de soda que usualmente en casa no les dejan beber. Era realmente un lugar genial, más durante los fines de semana donde el personal cambiaba un poco, más el guardia. No era Francis, era otra persona que por suerte no le dijo nada por entrar solo, siendo un adulto mayor.

—Ey, hola, no pensé que vendrías hoy también

El gerente sigue siendo el mismo, sí.

—¿Has venido a trabajar después? —negó lentamente. Le contó que vino a ver cómo iban las cosas y que de paso, iba a comer algo. Admite que se hizo un poco adicto a la pizza de aquí, además de confesarle que es porque no debería de pagar tampoco—. Entiendo eso. Veo que aprovechas al máximo eso de la comida ¿no?

—Tengo que admitir que sí —es que, sí—. Lo que no suelo gastar en comida a veces comiendo aquí, me sirve para ahorrar en pagar algunas cuentas y tener algo de reserva en caso que algo malo pueda llegar a pasar —también confesó eso—. Por eso le agradezco por esa parte del contrato de la comida

—Oye —el gerente, siendo hoy muy amigable, le rodeó con el brazo—. La familia de Freddy Fazbear siempre trata bien a lo que son parte de ella. No podemos dejar que no tengan la chance de comer las pizzas de aquí —con su mano libre, golpeó el pecho de él—. Espero que sigas con tu buen trabajo —se separó de él. Se paró recto. Aunque alegre, se mostraba también algo serio—. Si no has venido a trabajar, adivino que has venido a ver a Foxy ¿verdad?

—Pensé que estaba con problemas técnicos —dijo el rubio—. Francis me dijo que por problemas internos que tenía el robot por ser algo anticuado, a veces fallaba

El gerente no pudo evitar soltar una carcajada con ese comentario y en respuesta, le hizo señas para que le siguiera, algo que el rubio decidió hacer sin decir nada.

Cueva del Pirata, 16:38pm

—… y entonces, de la nada, varios saltaron a mi barco buscando mi cabeza. Ellos estaban enfadados porque había asaltado su barco previamente para robarles el dinero… pensaron que me tenían acorralada… ¡PERO NO! Nunca esperaban que una pirata como yo les venciera

—¡Wow!

—¡Increíble!

—¡Pensar que los piratas son tan geniales!

—¡¿Qué más pasó allí?!

Mi tripulación y yo no dejamos de atacar y atacar. Los piratas del otro barco buscaron rendirse… pero yo no soy alguien que le guste tomar esclavos. En ese momento, ¡BUM! Decidí mandarlos a su barco de vuelta para hundirlos en el mar y que mueran…

—Pero… ¿sí obtuviste algo de ese barco? Digo, hundirlo sin saquearlo…

Pequeño, Foxy a veces se deja llevar por la situación del momento… tienes razón, no saqueé ese barco… pero quedó demostrado que era y soy alguien de temer y nada se interpone en mi camino…

Los niños estaban asombrados por las palabras de Foxy.

Algunos recuerdan que Foxy no era de hablar muy bien porque era un pirata. Es más, siempre recordaron que hablaba un poco mal y muy de vez en cuando se notaba que hablaba… raro. ¿Hoy? No solo volvió a estar en servicio Foxy sino que hablaba muy bien, pareciendo incluso alegre cuando hablaba. Aparte de eso, para agregar algo más a la querida Foxy, no se había reservado ninguna palabra. Fue explícita en algunos detalles de cómo a ella le encantaba torturar a sus prisioneros y cómo adoraba saquear y reclamar cosas que eran suyas.

Las historias que contaba siempre eran de su vida como pirata y de cómo se la pasaba en los 7 mares, saqueando y saqueando, no importando para nada lo que otros pensaran.

Tal vez tengan dudas y te preguntes, ¿está bien que un animatron esté contando estas cosas a niños?

La respuesta es sí, está muy bien.

Pero, ¿por qué?

Pero recuerden niños, ustedes nunca deben hacer estas cosas.

—¿Por qué no? —preguntó uno de los niños

Porque los tiempos son distintos… y aparte, ¿sabes lo que pasa con los niños que se portan mal? —todos negaron. Aunque conocían algunos las respuestas genéricas que podría dar Foxy, aun así preguntaron. Al ver que todos negaron, ella se levantó de su asiento, se acercó lentamente a los niños que miraron asombrados, más porque algunos estaban en esa edad de descubrir el cuerpo femenino y vieron cómo rebotaban esos pechos que tenía que si bien no son comparables con los de Chica, siguen siendo grandes. Se acercó hasta uno de ellos que demostró un desinterés enorme en lo que contaba. Sonreía pero su sonrisa pasó de ser alegre a una maléfica, relamiéndose sus labios y apuntando al mismo niño con el garfio que tenía como mano—. ¡ME LOS COMO!

Foxy abrió su boca y mostró sus colmillos frente al niño, aparte de gritar frente a su cara, ocasionando que el pobre niño, al ver esto, al ver cómo fue de fuerte su grito y cómo sentía el rugido de ella frente a él, retrocedió muy asustado junto al grupo de niños que también estaban muy asustados por cómo había gritado.

Esto generó risas en el animatrónico de Foxy que se tuvo que tomar el estómago mientras retrocedía y volvía a su lugar de antes, esperando a ver a más niños y así seguir contando historias. Ellos, los niños, estaban ahí pero admiraba en secreto el miedo que podía generar.

Muchos pensarán que de alguna manera se vuelve un poco salvaje… sí, es así pero fue programada, re programada varias veces, para que actúe de esa manera, explicando historias de pillajes, asaltos, todas cosas malas para dejar en claro que nunca deben hacer tales cosas porque cuando menos se lo esperen, ella estará ahí para castigarles.

—¿Has visto el espectáculo que se ha montado Foxy?

—… con que esto se refería Francis —asentía el rubio. Miró a su jefe—. Pensé que Foxy estaba en reparaciones pero… verla de esta manera… —estaba más centrado en el cuerpo de esta a decir verdad. Ahora que la ve bien y con ropa, está claro que sí, que también como el resto tiene un cuerpo hermoso y no se inmutó mucho que digamos. De tanto ver a Chica, Fred y Bonnie, además de tener que limpiarles una y otra vez, le hizo sentirse normal… pero aquí hay un detalle no muy menor: las piernas que se traía encima… eran… borró las ideas raras que tenía. De reojo, miró a su jefe—. ¿Qué pasó?

—Eso me dirás tú —él no entendía—. Cuando vinieron a ver al animatrón el viernes por la tarde, vieron que el mismo estaba en perfectas condiciones —palmeó el hombro del rubio que estaba todavía sin entender—. No pensé que eras bueno reparando cosas —soltó—. De haber sabido eso, te hubiese dado un mejor sueldo

—… pero no hice nada, señor —respondía con muchísimas dudas—. …¿cómo…?

—Eres humilde al parecer, eso es bueno —palmeó su hombro una vez más con una gran sonrisa—. Hay pocas personas como tú en esta vida —recordaba a un viejo amigo. Le traía nostalgia a decir verdad. Pronto, decidió estar sereno una vez más—. Pero de todas formas, gracias por lo que has hecho con Foxy —se ve que no le quiere creer—. Realmente te tomas en serio tu trabajo

—Me da de comer este trabajo —y lo decía literal—. Creo que hago lo mejor que puedo para conservar este empleo…

—No te preocupes que vas por buen camino —le miró ahora mismo. Él también lo hizo—. No vas a perder el empleo, no te preocupes por nada.

—Gracias…

El gerente le comentó que si quiere, puede quedarse un rato y mirar el show que realiza siempre Foxy y que, no tiene que preocuparse que ella actúe de esa manera, que está programada para comportarle de tal manera que si bien cuenta cosas que no debe, también deja en claro que nunca deben hacer tales cosas porque ella aparecería por las noches y se los comería.

Al parecer, alguien puso que Foxy de alguna manera sea caníbal… esperaba que esto fuera una broma que hizo el gerente sobre que ella adora comer carne…

Su tono no le convenció para nada.

En lo que entonces él hablaba con el gerente una vez más sobre esto y preguntaba algunas cosas, ella le vio.

Foxy por más que estaba en estos momentos contando, de nuevo, algunas historias a los niños que parecían muy concentrados en ellas y que querían saber más y más, no podía evitar mirar de a segundos al guardia, el mismo que se tomó las molestias de taparle cuando estaba echada en esa fría mesa.

No era alguien tampoco de buena vista pero reconoce muy bien a esa persona.

Ella no podía estar más feliz que nunca. El hecho de volver a funcionar solamente porque él ha vuelto a este trabajo, era algo que no podía dejar de pensar y que, por fin, él había vuelto y quiere creer que la razón por la cual él ha vuelto es por ella y por fin poder estar juntos.

¿Hace cuánto tiempo que no ha visto a esta persona? Hace mucho. No recuerda concretamente pero sabe muy bien que cuando supo que no estaba más, ella pronto había dejado de funcionar. Es como el destino que ahora estén juntos nuevamente y esta vez, ninguna puerta se va a interponer entre ellos.

Comedor principal, 17:19pm

Ahí estaba, parado frente a los animatrones.

Bueno, precisamente hablando, estaba en un extremo contrario al escenario con los animatrones, mirando desde lejos, de brazos cruzados, viendo seria y fijamente a Chica sobre todo, esperando aquello que sucedió por la madrugada y antes de su salida fuera incierto.

No quería que esto fuera de verdad. De ser así, entonces significaba que estaría en la misma situación que el anterior guardia. Se volvería loco en pensar que esto era algo que estaba pasando y como tal, terminaría en un loquero con… gente loca.

Solamente veía niños comiendo muy feliz con sus padres, admirando también el lindo espectáculo que ofrecía los animatrones, cantando con un tono más alegre de lo usual. Eso sentía porque ha escuchado varias veces cómo cantaba Fred sobre todo y sonaba más feliz de la cuenta. Aparte de eso, podía notar que Bonnie y Chica tocaban también mejor de lo normal. Era raro. Tal vez, pensando él detenidamente, en los fines de semana estas actuaban mejor… pero, a él le sigue pareciendo raro de todas formas.

Hasta este punto, vivir le parece raro.

Entre más, ahora, miraba a Chica, más sentía que eso que pasó, realmente pasó. No debía pensar de esta manera porque sabe muy bien que ha imaginado eso. Por otro lado, fue tan real aquello que no importa qué haga, no puede negarlo. No puede negar que eso pasó. Además, es que el tono que había usado sumado a cómo se veía y cómo le miraba al recordar las palabras que ella le dijo frente a él… es que, no, no hay forma de olvidarse.

Quiso decirse a sí mismo que esto era una broma de mal gusto pero aquí es cuando se dio cuenta que nada de eso fue una broma o nada de eso fue una mentira.

En el momento que estaba a nada de irse de allí y volver a casa para recuperarse mentalmente de lo que había visto esa madrugada, los ojos de Chica, que estaba tocando su guitarra y mirando hacia otro lado, de la nada miraron a su dirección.

Las miradas de ambos se encontraron entre medio de tanta gente, algo que Chica ignoraba por completo puesto que, mientras siguiera tocando, que tocaba de todas formas, nadie iba a notar que sus ojos se movían a otro lado y de hacerlo, todos pensarán que es porque tiene que verles a ellos para tocar.

No, Chica estaba mirando estrictamente al guardia, a la persona que por ser solamente rubia como ella, estaba segura que eran destinados a estar juntos. Rubio, ojos claros, una mirada que podría encantar a la gente, sí, era como ella, su persona ideal.

Aunque tampoco olvida el hecho que dijera que prefería mujeres como Fred que, okey, eso ya era el colmo para ella. Tanta atención y cuidado que le ha dado en la semana para decir aquello. Era un mal guardia. Cuando trabaje esta noche, estaba segura, muy segura, que le iba a visitar.

Pudo notar la sorpresa en su mirada, la podía sentir incluso.

Es normal

Cualquier persona que le viera reaccionaría de esta manera, más por la belleza que ella maneja. No es fácil estar sereno después de verle y estaba segura que el guardia estaba de esa manera por ello.

La realidad es que no.

Cuando vio que ella le miró y después decidió guiñarle el ojo, se quedó estático y tragó saliva fuertemente, tenso y nervioso porque al final lo que había pasado en ese momento se había convertido en realidad…

Estaba pálido entonces.

La mera idea de pensar que muy posiblemente los animatrones tengan vida propia…

—Mami, mami, este hombre parece un fantasma —señaló un niño al rubio que no se movía para nada, teniendo él mucha curiosidad—. ¿Será parte de este lugar también?

—No cariño, ese hombre seguro tiene miedo de los animatrones y no se quiere acercar —contestó la madre del pequeño. De reojo, lo miraba y bueno, ¿quién no resiste a los rubios de ojos claros?—. Una lástima que un hombre tan lindo se vea de esta manera…

—… —reaccionó porque escuchó ese comentario de la mujer—. … —pero no quiso decir nada. Estaba muy centrado en ver a Chica

—¿Estará bien?

—No lo sé pero, no te acerques cariño. Tal vez tenga algo y no quiero que te vuelvas a enfermar

—Está bien mami

El niño se alejó con su madre, dejando al rubio a solas, al menos en un pequeño espacio reducido para él mismo, con sus pensamientos y con sus agonías sobre el mero hecho que de verdad estaban vivos.

Si Chica hizo esto, si Chica hizo aquello de la otra vez, entonces el resto…

Freddy Fazbear's, 01:35am

No importaba qué tanto se esfuercen, no iban a encontrar a la persona que estaría a cargo de ellas. Es más, no había nadie. No habría nadie entonces hasta el lunes por la noche que sería el día que aparecerá ese guardia nuevamente y con el que podrán divertirse un rato en jugar con él… o seguir de esta manera y luego de eso, sorprenderle un poco con que pueden hacer esto y mucho más.

Pero como se dijo, no había nadie.

No está —la voz monótona de Chica se hizo escuchar en el escenario. Estaba sentada ahora en el mismo, de brazos cruzados—. Creí que fui clara con él pero, no, no vino hoy —también, con la molestia, estaba también algo triste porque no había venido a trabajar hoy el rubio—. ¿Hice algo malo?

Tal vez fue activarte antes de lo previsto, como siempre haces —la que respondió fue la coneja, Bonnie. Ella hizo saber a Chica su disgusto con ella por moverse como lo había hecho—. Dijimos y fuimos claras que todas debemos de resistir en asustar al guardia. Hará que se vuelva loco y se vaya de nuevo… pero, nop, tuviste la gran idea de presentarte

Es que, ¿cómo no hacerlo luego de todo el cuidado que me ha dado? —replicaba a modo de pregunta Chica, mirando a Bonnie que estaba de brazos cruzados y echada contra la pared del escenario. Ella, si bien siempre mostraba una cara reservada y demás, hoy estaba molesta—. ¿Tienes idea de lo que se siente? Ah, no, él no le gustan seguro conejas como tú

Dudo que le gusten gallinas —en eso, señaló los pechos de ella—. Solo te quiere por eso. DE no ser por eso, estoy segura que simplemente serías un pedazo de metal más

Estás celosa, lo sé. No hace falta sentirse celosa, tal vez encontrarás a alguien que quiera… no sé, ¿a alguien de pechos pequeños?

No son pequeños —contestó la coneja hostilmente. Eran de un tamaño normal, como los de Fred pero… ¿por qué entonces serían pequeños?—. Todo porque te hayan hecho con grandes pechos no significa que sea lo mejor

Le encantaba tocar este tema a Chica cuando hablaba con Bonnie. Adoraba hacerle molestar también, era muy lindo.

Las dos siguieron entonces discutiendo.

No solo pasaba por el simple hecho por discutir por eso sino por el hecho del anterior guardia y de cómo de alguna manera, hicieron mal las cosas que ocasionó que el guardia anterior, aparte de volverse loco, se haya ido para siempre de allí y no volvieran a tener guardia hasta casi un mes, no sabiendo qué hacer.

Sumemos el hecho que también le acosaron de arriba abajo, algo que era entendible para el hombre que cuidaba en su momento a los animatrones. Eso simplemente fue un deseo de ellas de por fin tener a alguien que les cuide… que terminó mal y aprendieron de esa experiencia. Como tal, de a poco, en este caso algo que había aconsejado Fred, iban acercándose hasta él, hacerlo natural. Ya de por sí, lo que Chica hacía estaba bien… pero no podían seguir tolerando que solamente lo hiciera en ella nada más. Iban a pararle pero, llegó ese momento que ella no resistió y fue a verle. ¿Qué pasaba entonces si él no decidía volver?

Esas dudas que tenían las tres desapareció cuando hoy vieron al guardia como si nada.

Fred sabía de esto. Había visto de a momentos y sin que él se diera cuenta que todavía había dudas en sus ojos sobre lo que Chica hizo. Al ver su expresión congelarse y ver cómo se volvía blanco, estaba segura que alguna de las otras dos le miraron fijamente e hicieron algo para que este esté de esa manera.

Pero al menos no veía en él algo raro como para dejar de venir. Vino hoy, seguro para ver si todo era cierto…

Ella pensaba en lo que podría hacer este nuevo guardia. Ahora que ha corroborado que ellas pueden moverse y todo eso, no sabe si se quedará todavía o se irá de aquí, alegando que ellas tienen vida, todo como hizo el anterior guardia… supone.

En silencio, se levantó, no queriendo escuchar de nuevo tanto a Chica como Bonnie en discutir estas tonterías. Todas hicieron mal, ella sobre todo por no detener a Chica para ver el guardia, así sea por un minuto, no la detuvo a tiempo.

¿Fred? —Bonnie fue la primera en notar que ella se estaba alejando—. ¿A dónde vas?

—…

—… ¿has visto? —decía la rubia mirando a la morada—. Por tu culpa, Fred está enojada

—¿Mí culpa? —es que Bonnie no creía lo que sus orejas de coneja escuchaba—. La única que tiene la culpa de arruinar siempre todo eres

Todas tenemos la culpa —ella, Fred, habló. Solo volteó su cabeza, mirando por encima de su hombro. Estaba de espaldas. Miró de alguna manera a ambas sorprendidas animatrones por haber escuchado esto de ella—. Cada una tiene más culpa de la otra pero todas somos culpables… —era cierto. Chica y Bonnie se pusieron a pensar entonces sobre esto. Tras unos breves momentos de ver cómo pensaban y parecían reflexionar, ella miró a Chica—. Ah, Chica, por cierto… —la polla miró entonces a la osa con intriga. Ella estaba sonriente—. A él le gustan castañas, no lo olvides…

Esas palabras fueron más que suficientes como para ocasionar que Chica se estremezca un poco por ello y se molestase pero sería en vano porque Fred se había retirado de allí, estando solamente una Bonnie que lo único que pudo hacer para olvidar el hecho que el guardia no parece ni prestarle atención, es burlarse de una Chica que claramente, estaba en desventaja total.

Cueva del Pirata, 02:00am

Soledad.

Había despertado con el mero propósito de poder volver a verle, sentir que es observada por las cámaras… pero no había nada de eso, siquiera un sonido de puertas cerrándose…

Miraba al suelo del escenario donde usualmente suele contar sus historias a los niños mientras con su mano, jugaba con su garfio un poco, luciendo bastante abatida por el simple hecho que despertó en vano.

Con que despertaste, Foxy —al levantar la cabeza, escuchó una voz. Quiso creer que era el guardia pero, nop. Se había decepcionado a ver que era Fred—. Veo que el guardia hizo algo bien…

No hables mal de él, Fred… o tal vez, ¿Fredica? —Foxy podía notar el tono despectivo de ella, siempre. Podría engañar a todos pero a ella, no—. Él no ha hecho nada malo

Nosotras fuimos la que hemos hecho algo malo —comentó. Estaba frente a ella que seguía parada allí. Dejó de estar triste por unos momentos. No dejó de pensar en el guardia por supuesto, era lo único que tenía en mente—. Ahora que has despertado, necesito decirte algo con respecto al guardia

No me interesa

—… entonces, simplemente te diré esto: compórtate.

¿Por qué?

¿Quieres que el guardia se vaya de nuevo? Yo no, Chica y Bonnie menos —ella se llevó la mano a su pecho—. Te recuerdo que tuvimos la culpa en hacer que se vaya… —pero en eso, la señala a Foxy que miraba el dedo con el que señalaba—. …pero te recuerdo también que también tú has tenido la culpa.

Yo no he hecho nada malo

Cada tanto, ibas corriendo por los pasillos para entrar a su oficina y cuando te cerraba la puerta, golpeabas y pateabas la misma con todas tus fuerzas y decías que lo ibas a hacer tuya a la fuerza… contrólate porque estoy segura que no quieres perder de nuevo…

Esta vez, él no se irá a ningún lado —ella soltó. Pese a ser una chica violenta, o ser programada de esa manera, mostraba un lado muy suave—. Él… ha vuelto para estar conmigo… estoy segura de ello…

—… —Fred, Fredica como le dijo Foxy, no pudo decirle que este guardia no es el mismo que el anterior. Ese anterior estaba, pensando ella, en algún lugar lejos de aquí. No le quedó otra que suspirar y rezar para que esta Foxy no cometa la misma tontería de antes—. Procura no hacer nada raro, no queremos asustarle o hacer que se vaya de nuevo…

No te prometo nada

Lo sé, nunca lo haces —le dijo—. Pero ante todo —más allá de ser en vano el hecho de advertirle las cosas, al menos en estos momentos no pudo evitar mirar a Foxy con alegría—. Es lindo ver que de nuevo estás de servicio. Procura hacer felices a los niños

Mi trabajo es hacer que no sean malos —ahora ella le señalaba con su garfio—. Tu trabajo es hacer que sean felices.

Ah, sí, claro… —tiene razón. Como tiene razón Foxy, ella antes de irse sonreía de oreja a oreja, algo que la loba de Foxy estaba muy segura que no eran buenas cosas—. Por cierto… el guardia tiene un gusto nuevo

—… ¿de verdad?

¿Qué podría gustarle a él?

No lo conoce mucho pero estaba segura que ella era su favorita. Creía eso, quiere creer que al guardia le gustan las mujeres como ella. Malas, rebeldes, violentas… pero con un toque de suavidad y debilidad con el tema de amor.

Sí, claro que sí —ella con su mano hizo una V, apuntando a Foxy—. Le gustan las chicas como yo… —solo con decir eso hizo que Foxy quedara en shock—. Es por eso que no voy a dejar que no cometas ninguna tontería —y ella una vez más se relamía los labios—. El guardia, es mío.

Esto era, por supuesto, una advertencia y una muy futura declaración de guerra de Fredica.

Baños, 02:51am

Se miró al espejo del baño.

Estaba seria en estos momentos. No dejaba de pensar en la situación del guardia y de cómo había dicho que le gustaban las chicas de cabello castaño y ojos claros. Recordó eso precisamente hablando, algo que hacía nublar un poco su juicio porque en tal caso, eso significaba que tenía ya las puertas abiertas para hacer lo que quería.

Pero debe comportarse.

No debe hacer nada tonto como la última vez.

Sabes que le gustas, ¿por qué esperar? Es mejor que hagas algo ahora antes que las otras te lo arrebaten…

No pienso hacer nada tonto como arruinar esto. No se va a cometer de nuevo el mismo error dos veces

¿Qué pasa si realmente te roban al guardia? ¿Eh? ¿Qué harás? Será demasiado tarde cuando te des cuenta…

Nada de eso va a pasar… —estaba mirando fijamente al espejo. Podía ver también como una versión exacta de ella pero doraba aparecía y desaparecía cuando hablaba. Era otra "yo" por decirlo de alguna manera. No hacía nada pero molestaba… más ahora—. Tengo todo controlado

¿Controlado? —esa versión dorada de Fredica, que todo era igual salvo sus ojos que estaban totalmente cubiertos de un negro oscuro, muy oscuro y tenía un punto pequeño blanco, aparecía para hablar y desaparecía después de hablar. Se notaba el tono despectivo de ella con todo esto que sucedía—. Foxy sabrá que ese guardia no es el de antes… ¿qué pasará? Lo va a matar.

No si hago algo al respecto

Pues espero que estés preparada porque pasará eso. Ya lo puedo ver. ¿Qué harás tú entonces? Te quedarás sin alguien te que quiera

¡Eso no va a suceder!

Fredica golpeó con fuerza el vidrio lo que conllevó a que explotase el espejo en miles de pedazos y se esparciera para todos lados, haciendo que algunos trozos queden clavados en su cuerpo. No le afectó esto, para nada. Era un robot dentro de todo, nada le dolía. Al menos esto porque el mero hecho de imaginar una oportunidad desperdiciada como la de este nuevo guardia, le hacía sentir mal después de todo.

Su rostro no era muy bueno. Se sacó algunos pedazos de encima. Los tiró por allí, no le importaba la verdad. Estaba bastante enojada ahora mismo con su otro yo.

¿Entiendes ahora? No debes dejar que nadie te quite lo que es tuyo

—…

Recuerda: Foxy es una amenaza. El resto simplemente te harán caso.

Foxy sería la única que podría hacerle algo al guardia, más ahora si ve que no es el mismo que el anterior. Ella seguro se enojará. Hará algo tonto y todas sufrirán por esa consecuencia de ella y de pasar eso, pedirá disculpas al guardia pero tendrá que desactivar a Foxy a base de golpes y hará seguro que ocurra algo malo con él y su trabajo y tal vez le despidan… pero no quiere correr el riesgo que alguien más muera.

No, eso no puede suceder de nuevo.

No cuando, más ahora, por fin ha encontrado que al parecer es de su tipo y no solo eso sino que incluso, el mismo guardia ha dicho que ella tiene todo lo que una mujer tiene que tener para que a él le guste.