Capítulo 5

Muchos tras presenciar el ver cómo un animatrónico como Chica hablara y con tanta naturalidad, estarían muy tentados en tomar sus cosas, tener al menos el valor de hablar con su jefe para decirle que renuncia y se iría de allí, muy lejos.

Él no era como ellos.

De hecho, lo pensó mucho y estaba muy tentado en tomar sus cosas, que no eran muchas porque vive solo y no es que sea la gran persona acaparadora de objetos, e irse de allí para poder buscar un empleo que si termina siendo un vagabundo, la verdad es que no le interesa que digamos… pero de todas formas, se quedó.

Él decidió quedarse.

Su vista en los animatrones era muy seria. Tuvo tiempo de sobra para convencerse mentalmente, decirse que si bien fue real, nada malo ha pasado, nada malo puede pasar tampoco. Recuerda las palabras escritas en ese cuaderno. Sigue insistiéndose él mismo que esto puede ser falso y que no pasará nada de lo que había escrito allí… pero tampoco puede jugársela mucho que digamos.

Uno puede ser ignorante y pasar de todo… pero siempre hay un punto de inflexión.

Su vista solamente se centraba en Chica, la culpable de su pequeño problema mental y la misma que le había generado millones de dudas con respecto a que si estos tienen vida o no. Ya era más un sí que no. Ya ha visto en propios ojos cómo le habló muy natural, demasiado. No puede ya negarlo después de días de poder recurrir a sus pensamientos más profundos.

—¿No crees que miras muy fijamente a los animatrones? —Francis vio cómo el rubio estaba demasiado serio. No parecía hablar tampoco. Su mirada podía cortar cosas incluso—. Oye, ¿sucede algo? Miras muy fijamente a los mismos…

—… no sucede nada —volvió en sí. Miró a su costado. Ahí estaba Francis que parecía preocupado por él—. Simplemente… —miró una vez más a los animatrones—. …sigo pensando en la persona que había creado estos animatrones

—¿Conoces a Afton? —preguntó con curiosidad.

—¿Afton? —preguntó sin saber—. ¿Se llama de esa manera?

—No, no, ese es el apellido… —se rascaba la cabeza—. ¿Cómo era su nombre? Creo que era William Afton —asentía porque siente que ese era el nombre correcto. Estaba de brazos cruzados pero estaba contento de alguna manera—. Esa persona era… era la persona más inteligente que podrá haber estado vivo. Su intelecto para crear robots era enorme. Por eso es que hoy en día ves a los animatrones que están en escenario… y a Foxy… aunque hubo antes algunos

—¿Hubo otros? —preguntó

—Creo recordar que sí. Sus apariencias no eran nada que ver a las de ahora… eso sí —el rubio podía entender esto. Claro, que seguro antes eran hombres y luego hicieron mujeres porque seguro pensó esa persona que un par de pechos y un buen trasero podría vender más… y no estaba equivocado—. Aunque cosas pasaron y bueno… hoy tienen esta apariencia que tienen…

—¿Pasaron cosas? —esto era lo que quería escuchar. El hecho que habían otros antes y que ahora estén solamente estos… ¿qué pasó?—. ¿Qué cosas pasaron?

—Lamento decirte que solamente sé esto muy por encima, no tengo idea muy bien qué sucedió pero… —se rascaba una vez más la cabeza—. …ha de ser algo serio por cómo siempre contaban esto…

—No sabes... —murmuró. Era una verdadera putada el hecho de no saber nada de este lugar. Capaz que de ahí puede sacar una idea de lo que sucede para que estos estén vivos… si es que realmente lo estaban. A veces se quiera aferrar a que todo era una mentira pero con todo este tiempo para pensar, que fue un día pero bueno, le hizo darse cuenta que realmente están vivas y que cosas malas pueden pasar—. …de todas formas, algo es algo

—¿Por qué preguntas de todas formas? —Francis le miró con ciertas dudas—. No he visto que seas alguien que indague mucho en los temas ajenos

—… —asentía. Siente que tiene que intentarlo—. ¿Qué pasa si te digo que el anterior guardia tuvo razón en las cosas que dijo de los animatrones?

—Diría que estás loco también y que debería de intentar sacarte de aquí a patadas

—No lo sé… una vez he visto árboles hablar ¿sabes?

—¿Árboles hablar? —hasta este punto, le miró ya con desdén y sintiendo que como el anterior guardia, había perdido el sentido común—. Pff, realmente tienes que hacerte ver —le dijo aun así con un toque de cariño—. Me caes mucho mejor que el anterior guardia y te lo digo de la mejor manera posible: frena con esos pensamientos tontos

—Claramente no has captado lo que dije —suspiró el rubio—. Pero bueno, es difícil para ti supongo el hecho de tener que hablar con alguien que ha visto y vivido en carne propia el hecho que unos árboles hablen… no fue en su apogeo pero de todas formas tuve la desgracia de sufrir una emboscada de ello

—Espera, espera —que ahora mismo está entendiendo un poco. Estaba sorprendido—. Si hablas de lo que creo que hablas, eso pasó hace 18 años atrás casi —había un tanto de sorpresa en Francis que sacó los números y que sacaba la edad del rubio—. Tú no aparentas tener más de 30 años

—Mentí en el registro —dijo—. Quería salir de la situación que estaba… —hoy es una linda anécdota pero también es algo muy horrible y prefiere vivir eso que esto—. …no me arrepiento pero, a veces me dan dudas de lo que habría pasado si no hubiese hecho eso…

Francis ahora tenía otro ojo con respecto al rubio, otra forma de verle porque entendió muy bien ahora a lo que se refería y que además, haber mentido y haber ido allí con tan corta edad y poner en peligro su vida con tal de salir de la pobreza, porque recuerda que ha dicho que ha salido de una familia pobre, es algo a tener en cuenta. Puede considerarle un idiota por haber hecho eso pero otros, tal vez le considerarían valiente.

Él considera que es ambos.

—En todo caso —quiso cambiar de tema—, ¿realmente crees que tienen vida propia?

—Solamente es una suposición —decía el rubio—. Siento que si fuera cierto, tal vez las cosas no serían buenas porque, tal vez la gente querrá investigar esto y sería muchos problemas…

—Y que lo digas…

—Solo me estaba preguntando lo que pasaría si fuera cierto lo que él decía. Sería… demasiado raro…

—… ¿por qué siento que tienes pensamientos sucios?

—… ¿has visto cómo ha diseñado esa persona esos animatrones? —sí, realmente se preguntaba a gritos la razón de hacerles de esa manera—. ¿Qué puedo pensar?

—Bueno… solamente quiero avisar te que William era un genio y sabía de alguna manera que alguien querría hacer cosas sucias. Están programadas para reaccionar de manera violenta…

—Espera, quiero adivinar —estaba entre risas—. Un niño le tocó y algo malo pasó

—No, a los niños no les hace nada. Solamente les reprende y listo… pero si es un adulto…

Esto era nuevo.

Eso quiere decir que un niño puede experimentar el hecho de poder probar en tocar el cuerpo de estos animatronicos pero un adulto no. Igual, él no se puede quejar con esto porque su trabajo es de seguridad y cuando las mismas parecían sucias, más que nada Chica, él tuvo que limpiarle y ha tocado gran parte de su cuerpo así que, tiene de alguna manera suerte que no haya hecho nada.

Aunque es contradictorio de alguna manera porque si ningún adulto puede acercarse debido a que están programadas para detectar de alguna forma las intenciones pervertidas de estos, él tendría que estar muerto pero no lo está.

¿Por qué?

El rubio discutió unas cosas más antes de retirarse y volver más tarde para su jornada laboral a lo que los animatrones, como siempre, miraron unos segundos en dirección a él y claramente, pese a que Chica casi la había cagado, vino de nuevo para poder trabajar.

Esta noche, realmente se iban a divertir.

Oficina de seguridad, 23:59pm

Ya estaba a nada de comenzar su turno de trabajo.

Lunes, martes por la mañana.

Estaba esperando este momento para empezar a trabajar porque quiere corroborar si de verdad eso que ha pasado se lo ha inventado sus ganas de dormir en aquel momento o si de verdad Chica se tomó las molestias de ir hasta su oficina para hablarle y entablar una conversación muy sana que digamos.

—Bien, bien —dijo entonces el rubio mientras miraba la hora. Era medianoche. Su turno comenzaba en estos momentos. Debe de admitir que estaba un tanto nervioso. Estaba en juego su cordura mental precisamente hablando—. Antes estaría frente a los animatrones pero hoy quiero revisar las cámaras —miraba las pantallas que había. Le sorprende, como comentario rápido, que para monitorear haya bastantes pantallas y que, bueno, al menos una sola de ellas funcionaba el audio que era la de la cocina. Por lo demás, todo se veía, a color incluso. Le sorprende que estén avanzados… pero si tenemos en cuenta los animatrones…—. Bien, vamos a ver los baños, no hay nada. En la cocina no escucho nada. Pasillos tampoco. Bueno… estoy seguro que no hay nada en ningún lugar. Veamos el escenario principal y… falta Chica

Efectivamente, no pasó siquiera un minuto de su jordana laboral y ya ha visto que del trío, solo faltaba Chica que cuando comenzó a revisar las cámaras, no encontró nada de nada.

No importa qué, no había nada. Estaba a nada entonces de revisar la puerta a su derecha y se había parado y todo

—… tanto tiempo sin volver a vernos, querido guardia…

Pero algo le detuvo

Chica, medianoche exactamente

Ella no era alguien que le guste complicarse.

Ella era alguien simple, de gustos simples y de actitudes simples. Si ve algo que le gusta, no puede evitar pensar que ya era suyo. De la mejor forma posible, tratará de obtenerlo y con toda la paciencia del mundo, aguantará y aguantará hasta que eso que tanto quiere sea suyo. Claro, si ponemos a alguien como Bonnie, estaba muy segura que pelearía por ese algo contra ella porque no puede dejar que una malcriada como ella tenga lo que quiere.

Pensar que este guardia ofrecía más atención a ella que Bonnie, no podía resistir mucho que digamos el hecho de comunicarse con él, más ahora que ha visto que ha vuelto pese a que ella de alguna manera puede admitir que cometió un error en actuar deprisa y querer hablarle.

¿Ahora?

Fred, Fredica, fue muy seria con esto de no hacer este tipo de cosas pero, si ha vuelto, es porque significa que él de alguna manera le quiere y le acepta. No todos se quedarían después de verle… y la única persona que le ha visto muchas veces fue el anterior guardia y bueno, ya se sabe que ha renunciado y se ha ido.

Ella se movió apenas marcó la medianoche.

Tarareaba con una gran sonrisa mientras llevaba encima unas porciones de pizzas para demostrarle al guardia que no era alguien de temer, al contrario. Era la más buena de todas y puede confiar en ella, además que también es la más hermosa y la que más hará lo posible para hacerle sentir bien.

¿Cómo le hablaré hoy? —se decía a sí misma como toda una linda chica enamorada. No quiere adelantar las cosas pero si hoy hace las cosas bien, no solo entablaría una relación amistosa con el guardia sino que sería la única que podrá acercarse a él porque le dirá que las otras no son buenas de fiar, sobre todo Fredica que a veces podía dar demasiado miedo cuando se enojaba. Era como si le controlaran—. Creo que haré lo mejor posible para ser amistosa… y cuando todo salga bien… —sí, no puede evitar pensar en cosas sucias. Se reía un poco.

—… por fin nos volvemos a ver… mi querido guardia…

Algo estaba mal.

Apenas escuchó esto, supo que no era la voz de nadie excepto Foxy.

¿Foxy ha despertado? —dijo en voz baja. No podía creerlo. No sabía de esto. Estaba apagada desde que se fue el anterior guardia. ¿Cuándo despertó? No entiende nada y por ende, se sorprendió al escuchar su voz pero más que nada, algo más le sorprendió—. No me digas que…

Estaba frente a la oficina de seguridad. Se asomó un poco nada más.

Ahí estaba Foxy frente al guardia que estaba estático, mirándole a los ojos.

Por fin nos vemos de nuevo… guardia —el tono de voz era de nostalgia de Foxy. Se notaba que de alguna manera, extrañaba a dichoso guardia nocturno—. ¿Oh? —en lo que miraba entonces al guardia, pudo ver los ojos de este—. Miedo… pero también valentía… esos ojos… —ella entrecerró su único ojo que funcionaba. Funcionaba ambos pero para darle esa apariencia de pirata clásico tenía un parche en su ojo derecho—. Esos ojos son de alguien que ha visto cosas horribles… ¿qué tanto has cambiado? —ella se acercó un poco más a lo que él se alejaba un tanto más. No respondía para nada. Estaba realmente en silencio total por estar viviendo algo como esto, algo que nunca hubiese esperado vivir—. ¿Por qué te alejas? —de cierta manera, la alegría que tuvo al volverle a ver, lentamente se iba apagando y se iba convirtiendo en un poco de incertidumbre y un poco de tristeza—. ¿Acaso… no me quieres? ¿No me has extrañado como yo lo he hecho…?

Foxy tenía un poco de problemas de vista. Si bien podía notar que de alguna manera el guardia era diferente, no podía decirlo con totalidad. El uniforme es el mismo y por eso es que ella se guía completamente que la persona frente a ella, es el guardia anterior.

—… —pero si bien su vista no era la mejor que digamos, esto es por su ojo que es lo más obsoleto que tiene, su olfato como pirata y como zorra, el animal claro, eran de los mejores. Ella pudo reconocer entonces el aroma que desprendía el guardia. Todo fue desapareciendo en ella y su ojo izquierdo comenzó a brillar lentamente—. Tú… —gruñía, además de un tono oscuro y enojado se hicieron presente en ella, caminando mientras jugaba con su garfio—. Tú no eres el guardia… no eres él… y lo peor de todo… —su nariz se movía un poco en lo que olfateaba todo—. Hueles a esa perra de Chica… —se notaba que cada vez más estaba enojada. Sus pasos fueron rápidos y tomaron desprevenido al guardia que fue tomado por su mano para tener el garfio contra su cuello. Lo sostenía del cuello también. Lo levantó un poco por los aires contra la pared. Estaba que parecía fallar de nuevo de la ira que yacía dentro de ella—. El guardia… ¿dónde está el guardia? ¡¿Dónde está el guardia?! ¡¿Dónde está él?! ¡¿Qué has hecho con él?! —ella juntó su cabeza contra la del guardia. Estaban cara a cara—. Más te vale hablar maldito hombre de mierda porque si no me das una respuesta, juro que voy a matarte

—…

Pero era imposible para él hablar debido a que ella comenzaba a apretar con más fuerza por cada segundo que no decía nada. No podía respirar tampoco. Hacía todo para al menos hablar pero estar viviendo algo así, no se compara para nada en tener que esquivar balas o tener que evitar ser capturado por el enemigo. Esto era mucho peor. Nada se compararía a tener que ser ahorcado por un animatrónico de una zorra que aprieta con fuerza cada vez más.

Por eso no decía nada y veía cómo Foxy se enojaba cada vez más.

—… tú… seguro que has sido tú que me ha quitado a mi guardia… tú… es tú culpa… lo es… —ella ya no pensaba racionalmente. Nunca lo hizo pero, ahora estaba peor que antes. Parecía incluso fallar un poco. Se veía cómo su cabeza parecía temblar con pequeños tics, además de su único ojo, sumando también movimientos erráticos de su cuerpo entero—. …tú… —podía ver que más allá de apretar con fuerza para quitarle el aire y su vida lentamente, resistía mucho más que los esclavos que ella alguna vez usaba como diversión—. …debes… morir… para que él vuelva… —ella olfateó una vez más. Miró de reojo unos segundos a una de las entradas de la oficina—. …luego… iré a por ti, maldita Chica… de mierda…

Chica había sido descubierta y trató de no hacer ruido para nada. Se tapaba la boca y contenía la respiración… que… bueno, ¿pueden respirar los animatrones en todo caso?

Ella no quería seguir viendo esto. Quería hacer algo pero no podía, no podía moverse para nada. El ver que el guardia estaba muriendo frente a ella, teniendo la chance de poder hacer algo… pero ella no podía hacer algo, no podía. No le salía. Le costaba. ¿Moverse? También le costaba. Tenía miedo, tenía algo de miedo de Foxy porque ella es muy violenta y no puede tolerar la violencia.

Pero si no hace algo, sabe muy bien que el guardia se va a morir.

¿Qué dirán el resto?

Seguro le echarán la culpa por completo por no hacer algo.

Ruidos vinieron entonces dentro de la oficina. Ella estaba aterrada por los ruidos que estaba escuchando pero, algo hacía que tenía que ver, su curiosidad en estos momentos era enorme y quería ver qué pasa. De alguna manera, hará lo que pueda para ayudar.

Al mirar adentro de la oficina, entonces vio algo increíble

Foxy se había distraído unos momentos en haber olfateado a Chica. Como tal, el guardia aprovechó un poco el muy poco aire que contenía y pudo patear un poco a la misma en el estómago que no solo le empujó muy poco, que al menos logró hacer que le suelte, sino que también le hizo doler bastante los pies por lo duro que era. Tomó como idea que esa parte sería suave pero… estaba muy duro… su abdominal, claro está.

Foxy no sintió mucho dolor que digamos. Ella solamente vio y observó fijamente un guardia tratando de recuperar aire y tosía con mucho dolor por la marca de la mano en su cuello, escupiendo un poco de sangre que de ver esa sangre, algo se encendía dentro de ella que ocasionaba que sintiera algo así como un éxtasis.

—… tú… —como se dijo, no dolió pero, le molestó bastante—. ¡Vas a pagar!

Ella levantó su brazo con su garfio y lo bajó con todas sus fuerzas.

El guardia sabía muy bien que de no moverse, eso impactaría en su pecho y se arrastraría todo lo máximo posible que abarcaría todo su torso y bueno, ese garfio era afilado porque el mismo que fue apoyado en su cuello, cortó un con apenas ser apoyado y teniendo en cuenta la fuerza de ella, estaba seguro que sería muy profundo el corte.

No le quedó otra. Se movió un poco pero nada pudo evitar que impacte con tanta fuerza en su hombro, aguantando con fuerza de voluntad el grito de dolor, sintiendo que se estaba impactando cada vez más en su hombro porque ella estaba tratando de sacar su garfio.

Lo hizo. El dolor fue insoportable. Se tomó el hombro en lo que caía arrodillado. Le dolía demasiado y este dolor no se puede comparar a recibir balazos. Prefiere las balas antes que sentir el garfio dentro de él de nuevo. Era un fuerte dolor que le hizo cerrar sus ojos. Aguantaba sus lágrimas. Sangre de su boca salía por apretar con tanta fuerza. Levantó su cabeza, miró a Foxy que lamía su garfio con su sangre, sonriente, solamente brillando su ojo dorado.

—… tu sangre es demasiada buena… —otro de los tantos detalles con los que Foxy fue programada, es que a veces adoraba beber sangre. ¿Razón? Ninguna. Simplemente pensaron que sería gracioso que ella bebiera sangre y que, si ella hace memoria de las que fueron implementadas al ser creada, mató a unos piratas y frente a otros, demostró que bebía la sangre de estos—. …al menos servirás de algo cuando te mueras… por… quitarme… lo que es… mío…

El guardia entonces sabía que le esperaba algo muy feo.

Tenía que pensar.

¿Qué hacer?

Miró a su alrededor y pensó claramente lo que podría hacer. Sabe muy bien que esto puede salir muy mal pero ya sentía que estaba en las últimas porque este dolor era horrible. No solo tenía un enorme corte en su hombro, también tenía un cacho de piel que saltó cuando ella retiró su garfio. Era feo de mirar. Necesitaba sí o sí atenderse. Era una mala idea pero en serio, no le quedaba otra…

Foxy hizo otro movimiento, el mismo de antes para impactar con más fuerza. Esta vez, ella no fallaría para nada en el mundo.

Pero sintió algo que impactó detrás de su cabeza.

Se quedó estática. Cuando sintió eso, sintió algo viscoso. Ese algo, era justamente una porción de pizza que había sido tirado por alguien. Y ella, conociendo muy bien a sus disques amigas, sabe perfectamente que esa rebanada es alguien que conoce, justamente es Chica, la única que podría tirar pizzas como si nada.

—… veo… que te has… metido… con mi presa… —vapor salía de su nariz. Se había volteado y todo. Estaba mirando en dirección donde estaba Chica que no paraba de temblar—. …espera… gallinita… pronto… me divertiré contigo… hehe…. HEHEHEHEHE….

Se trabó.

Foxy se trabó por completo.

Estaba que no había reacción. Comenzó a funcionar mal, ahora sí, de verdad. Se reía fuertemente y comenzaba a moverse como un verdadero robot, movimientos trabados, movimientos erráticos, movimientos complicados, se comportaba ahora como un robot.

Chica tenía miedo pero por fin pudo hacer algo. Hizo algo como para distraer a Foxy para que no mate al guardia que pudo ver que lentamente se levantaba, sufriendo con la cara de dolor que parecía hacer. Tomó la porra que llevaba a un costado pero que no pudo utilizar antes. Con su brazo que podía mover, parecía ignorar el dolor que sentía y viendo que ella, Foxy, dio la espalda, le pegó con todas las fuerzas posibles. De nuevo le ha golpeado, con el restante de fuerzas porque él cayó como también cayó Foxy al suelo, noqueada.

Él estaba muy agotado, hacía todas las fuerzas posibles para mantenerse despierto por el dolor que en sí, no era mucho pero el que usará las fuerzas restantes en vez de poder recuperar aire y así poder pensar mejor, estaba que en serio se moría y no quería cerrar sus ojos porque seguro que la falta de sangre, la pérdida de sangre propiamente dicho, lo mataría. Tenía un tajo enorme y un agujero incluso.

—… —su respiración era muy tensa y corta, sumado que era entrecortada. Su vista era algo nublada. Estaba en el suelo. Se hizo lo que pudo para estar sentado. Sus ojos se querían cerrar pero él evitaba esto como puede. Su aire, le cuesta venir por el dolor. Le cuesta respirar. La mano de Foxy era muy fuerte. Apretó con fuerza su cuello y cuesta respirar. Sus pies duelen incluso. Estaba muy mal. En el escritorio estaba un botiquín que podría tener todo lo que necesita aquí—. …botiquín… —ha pasado por cosas así. Ha vivido algo así. Si quita el hecho que hay un robot que le quiso matar, ha vivido algo así. No puede rendirse. Él no es un cobarde, no dejaría tampoco su vida cuando hay tantas cosas para probar. Como pudo, se levantó. Tenía su mano en su hombro, tratando de evitar que sangre salga. Su mano estaba manchada, más también la manga de su uniforme que algo quedó. Lentos sus pasos, pesados, algo inclinado mientras caminaba, se cayó en el camino. Estaba frente al escritorio pero no podía moverse para nada. Cerró con fuerza sus ojos. No podía moverse. Le quedó nada más que arrodillarse. No llegaba. No importa si se arrodillaba y avanzaba como podía. No llegaba.

Lágrimas comenzaron a aparecer en uno de sus ojos puesto que esto, era más doloroso que unas cuantas balas.

Se iba a desplomar y caería arriba de Foxy. No era la mejor manera, tampoco era bueno que hiciera esto pero sabe que puede recoger algo de fuerza… o eso cree.

El hecho que Foxy haya apretado con fuerza su cuello le costaba juntar aire. Le dolía respirar de hecho, eso era muy feo. Ya si una persona tiene muchas problemas para respirar, ahora sumado a que estaba sangrando por la herida de su hombro que no paraba de salir algo de sangre, muy bien las cosas no se veían.

Esperaba tocar algo suave y lo hizo… aunque…

Espera, espera, por favor —se podía escuchar la desesperación en ella—. Lamento esto, lamento en serio no aparecer antes, perdona, por favor perdona pero, no quiero que te vayas, por favor… —estaba desesperada. Pensaba y sentía que iba a morir el guardia. Miró a todos lados. Vio entonces el botiquín. Algo habría dentro de allí para que pueda usar. Lentamente lo puso en el suelo para recoger el mismo del escritorio. Volvió al rubio que hacía fuerza con sus ojos. Apretaba con fuerza los mismos y trataba de mirar. Él le vio y mostró sorpresa y quería alejarse. Solo logró sentarse en el lugar mientras le miraba—. Sí, puedo hablar, puedo hacer muchas cosas pero —todavía temblaba. ¿Sangre? No era algo que estaba acostumbrada. Le pone bastante mal. Temblaba para entregarle el botiquín—. T-toma

Se le escapó y el mismo al caer al suelo, se abrió y las cosas salieron para todos lados.

¡Ah! ¡Perdona! —rápidamente recogió todo. Se lo dejó a un costado. Ella quería ayudarle pero vio que entonces él tomó todo y comenzó a tratarse a sí mismo como podía, teniendo que aplicarse algo de vendaje, inyectarse algo para evitar sentir dolor y de paso, antes de los vendajes, usar algo caliente para poder suturar un poco ésta herida y cocer la misma—. …

Chica como tal, no dijo nada más. Se iba alejado pero no atinó a hacer eso. Miró a Foxy y la cargó en su espalda. Es algo pesada ella. No puede dejarle aquí. Si despierta y hace algo malo de nuevo, más con un guardia herido, estaría en problemas.

No dijo nada. Solo tomó a Foxy, la puso en su espalda y se fue de allí.

Escenario, 00:30am

Bonnie y Fredica estaban sin poder creerlo.

Apenas se hizo medianoche y ella ya fue hasta con el guardia. Estaban muy seguras que tal vez la ha cagado de nuevo y ha hecho que el guardia se asuste o que simplemente, para cuando termine su jornada laboral, este decididamente deje tal lugar.

¡Fredica! ¡Bonnie! ¡Tenemos un problema!

Chica apareció entonces a toda velocidad.

Sí, el problema eres tú —dijo Bonnie—. Gracias a ti… —no siguió. Notó que Chica vino rápidamente con Foxy cargada en su espalda. Parecía dormida. Parecía desactivada… pero, no, no parece ser así ¿no? ¿Cómo ella le estaría cargando?—. ¿Por qué tienes a Foxy contigo?

Chica —Fredica habló. Su tono autoritario se hizo presente—. ¿Qué pasó?

—¡Foxy atacó al guardia! —esto ocasionó que ambas abrieran sus ojos de sorpresa—. ¡Está herido! ¡No sé si seguirá vivo! —ella con Foxy a sus espaldas, temblaba. Solo entonces cuando Fredica y Bonnie acudieron a quitarle la misma, ella se cayó al suelo sentada, abrazándose a sí misma por haber visto sangre y por cómo ella pudo haber hecho algo pero no podía por el temor y miedo hacia la zorra de Foxy. Cargarla dormida no fue un problema pero recordar cómo estaba… y ya de por sí el miedo que le daba…—. …y-yo… no hice nada para evitar que nada le pase al guardia…

¿Qué sucedió? —Fredica se mostró compasiva con Chica y parecía querer apoyarle una mano en su cabeza—. ¿Qué pasó con el guardia?

T-tiene… una herida larga en el hombro… y un pedazo de piel le falta… —eso había visto—. Su cuello… Foxy lo apretó hasta que seguro pueda respirar con muchos problemas… —pero más que nada…—. …Fredica… perdona… y-yo… no pude hacer nada…

No te preocupes… —ella miró a Foxy junto a Bonnie. La segunda mencionada miró a Fredica para luego consolar un poco a su pequeña amiga/rival de Chica. Fredica en estos momentos, miró a la noqueada Foxy y negaba—. Te dije que no hicieras nada tonto… pero he aquí… —y en serio, pensando claramente la situación ahora, sabe muy bien que el guardia seguro morirá y también, si es que sobrevive, dejará de venir—. Tendré que ocuparme de ti… pero primero… —miró a Bonnie—. Bonnie, ocúpate de esto. Ya sabes qué hacer —la coneja asintió. Por otro lado, Fredica tiene que ver y asegurarse que el guardia esté bien—. Espero que estés bien…

Pero también, aparte de ver si estaba bien, quería verlo, quería volverlo a ver y de alguna manera, quería cuidarlo.