Capítulo 9

—Oye Francis

—¿Qué sucede?

—Tengo… tengo una duda con los animatrones

—Bueno, no soy o seré el mejor pero un poco puedo responder por los mismos. ¿Qué dudas tienes? Alto, no me digas. Quieres saber si está bien si puedes tocarles un poco.

—… creo que no es…

—Por contrato, la única vez que puedes tocarles es si tienes que hacer mantenimiento de los mismos, aparte de asegurarte que estén relucientes y que no tengan ninguna marca. En tal caso, como guardias, tenemos el derecho a poder poner un dedo encima y los animatrones mismos no reaccionan para nada porque están capacitados para reconocer el personal que trabaja aquí. Ahora, sí alguien, que no sea un niño, osa tocar al animatron, pues, la cosa no termina bien.

—¿No termina bien?

—Hubo años atrás un accidente con un animatron y una mordida. La cosa no terminó muy bien que digamos…

—¿Pasó algo así? ¿En serio?

—Sí. Desde entonces, dejamos claro con algunos carteles que en caso de no ser del personal del lugar, que no trate de tocar a los animatrones, sobre todo para los adultos. Afton es listo, creo. Los niños tal vez no le hagan nada pero si se tratan de adultos… es muy posible que reaccionen mal.

—¿Eso quiere decir que están programados para defenderse en caso que un hombre adulto los toque?

—Técnicamente, sí. Pero después de eso, no creo que hagan nada. Dime, ¿esa era tu pregunta?

—Mi pregunta era más que nada con el tema de los mismos pero, no de eso. ¿Es normal si se encuentra, ya sabes, dentro de los animatrones…?

—¿Qué…? Ohhhhhhh. Oh, OH. No me digas…

—Estoy preguntando, ¡estoy preguntando!

—… ¿estás por intentar hacer eso y por eso me preguntas?

—… sabía que era mala idea preguntarte…

—… oye, te conozco poco más de una semana pero, ¿ya piensas de esa manera? Debo de admitir que otros no resisten un día. Has durado mucho tiempo.

—… haz de cuenta que no he preguntado nada, Francis…

Ya para el siguiente día, volvió como si nada. Estaba, una vez más, disfrutando de unas rebanas de pizza, no olvidando para nada lo de ayer. Francis le estaba haciendo compañía. Como tal, quería preguntarle sobre eso, sobre la idea que encuentren semen dentro de los animatrones pero parece que no ha hecho bien la pregunta porque seguro piensa que él querrá hacer algo sucio o que ya lo hizo y quiere saber las consecuencias.

Suspiraba pesadamente. Se quería matar por esta vergüenza suya.

—¿Quieres una respuesta?

—Ahora no…

—Mira, en caso que eso suceda, terminaría muy mal. No solo porque juegas y alteras un poco a los animatrones sino que también estás rompiendo una de las reglas del contrato. No solo se te puede despedir sino que los animatrones pueden reaccionar si se los toca. Como te dije, Afton resultó ser un genio en estos aspectos, estaba preparado para todo.

—Entonces William realmente sabía todo

—Más o menos… pero, ¿te sirve esta respuesta? —él asintió—. Bueno… espero que no hagas nada de eso ¿eh? Sé que tienen buen cuerpo pero, resiste. No hagas nada tonto

Oficina de seguridad, madrugada, 02:27am

No podía hacer nada que digamos.

Todavía tenía en mente lo de Bonnie y de cómo le hizo estar duro como una roca. No puede creer tampoco que ella había pasado de una sumisa coneja a ser una violenta porque estuvo por 20 minutos golpeando la ventana y maldiciendo su nombre… aunque nadie sabe su nombre. Solamente le decía "guardia" y nada más. Ella seguro que le veía estar con esa enorme erección, que escondió por completo, sí. No puede estar con la misma al aire libre, está un poco fresco dentro.

No había nadie ahora. Las puertas están abiertas. Las cámaras mostraban a los animatrones en sus respectivos lugares… eso diría si esto fuese un lugar normal. Foxy era la única que estaba en su cueva pero no podía ver más allá de las cortinas porque seguro sabría, esto él no lo sabe, que ella de alguna manera comenzó a explorarse un poco más de la cuenta. Bonnie rondaba por ahí, estaba algo lejos, no era una molestia. Fredica estaba en el escenario, sentada.

—¿Dónde está Chica?

No la encontraba por ningún lugar.

Miró todas las cámaras. No había rastro de ella. Se supone que ella vendría por la puerta de la derecha y miró allí entonces. Por unos momentos, apretó el botón que enciende la luz y ahí estaba, parada debajo de la puerta, teniendo una gran sonrisa.

¡Hola! —se notaba la alegría en ella. Más allá de su alegría, en cierta manera mostró que estaba muy preocupada y nerviosa. Miró al guardia que estaba todavía sin habla como la primera vez que ella se había comunicado—. O-oye… hola… eh… hehe… —su felicidad por verle de nuevo aquí se fue porque tiene en mente todavía lo que pasó—. Oye… guardia… yo… per-perdona…

—¿Qué?

Y-yo… yo vi todo lo que Foxy hizo esa noche y… b-bueno… —también era complicado verle a la cara al guardia. Las expresiones que hacía eran complicadas. No entendía nada y ella se ponía un poco más nerviosa que antes—. Eh…

El guardia no dijo nada. Lo único que ha hecho ahora mismo fue hacer señas para que Chica entrara a la oficina. Con dudas, esta aceptó. Él no cerró la oficina. Simplemente dejó todo abierto porque la energía estaba por debajo del 40 por cierto para lo temprano que era.

Una vez dentro, Chica seguía muy nerviosa.

—No te culpo —Chica pasó de estar muy nerviosa a calmarse un poco lentamente. Parecía que con eso, estaba algo mejor—. Supongo que tendrías miedo, yo lo tuve también —mirar a Chica era complicado. No por lo hermosa o porque es un robot que habla y piensa libremente. El tema son sus pechos y que todavía él sigue como sigue por Bonnie—. Al menos has hecho algo

Pero pude haber hecho algo antes… de no ser por el miedo…

—Es normal tener miedo. Aquellos que dicen que no temen al miedo, mienten. Pero de todas formas Chica, no te preocupes, está todo bien —para olvidar todo, él solamente sonreía. No sabe que eso, indirectamente, le iba a ocasionar problemas—. Gracias de todas formas por haberme salvado. No viviría… y tampoco podría estar aquí… hablando con robots

De hecho es algo chocante pero tampoco puede ser tan exigente.

Chica se tomó este comentario como algo bueno. No, que él estaba agradeciendo lo que hizo ella pese a que el miedo le consumió… ¡y no le echaba la culpa de nada!

Ya no hace falta decir nada aquí. Ella estaba muy segura de su decisión. Este guardia sin duda alguna es mucho mejor que todos los guardias que ha tenido el placer de ser vigilada y mantenida a raya. Vamos, ¿un guardia que le deja entrar como si nada y ahora ya no tiene miedo? Para mejoras las cosas, vio cómo tenía una enorme erección. ¿Se puso así con tal solo verle? No se iba a poder aguantar más, sin duda alguna.

—… ¿guardia? —él alzó una ceja—. ¿Puedo… abrazarle?

Primero Foxy, luego Bonnie, ahora Chica.

Bueno, ¿qué puede perder? Claro, pierde mucho porque tiene una erección y tiene algo de miedo de lo que pueda suceder en estos momentos.

—… ¿bueno?

Chica no se hizo tardar. Saltó en brazos del rubio. A diferencia de Foxy, Chica tuvo mucho cuidado porque pese a su emoción, tuvo cuidado con el hombro lastimado del rubio. Eso sí, no hace falta decir que estaba muy desesperada por algo de amor la polla de Chica.

Correspondió el rubio a Chica.

Fue algo lindo porque a diferencia de Foxy, ella hacía esto con mucho amor. Era cuidadosa y detallista en cómo abrazar. Sumemos también algo importante que Chica apretó con fuerza luego, manteniendo cuidado, de tenerlo entre sus pechos y acariciando su espalda y una de sus manos acariciaba su cabello.

Gracias —dijo con una sonrisa muy tierna. Por primera vez, en una situación así, el guardia sonreía porque de alguna manera esto se le hizo muy tierno—. Pero gracias por esto…

—¿?

El guardia no solo sintió que algo era sacado de su pantalón, de su uniforme. Apenas pudo darse cuenta de esto y sentía cómo dos grandes cosas apretaban su miembro, Chica juntó su boca con la suya en lo que también metía su lengua dentro de su boca y parecía jugar con ella, haciendo fuerza para que no pueda separarse.

En lo que su boca era invadida por la boca de ella y su lengua, podía sentir cómo algo se movía allí abajo. No podía ver pero la sensación… esta sensación que sentía en estos momentos… cree que ya lo había experimentado.

Chica no dudó. Ver esa erección y el tenerle cerca le dio esa idea. Apenas le comenzó a besar, que no oponía resistencia alguna, sacó el miembro de él para ponerlo entre sus piernas, que frote la zona de abajo, moviendo ella sus caderas de adelante y atrás para que pueda sentir tal miembro erecto allí, teniendo varias sensaciones de placer y de deseo, deseo de poder tenerlo dentro pero esto, solamente esto, era suficiente como para compensar el hecho de haber tardado tanto en haberle dado una mano.

Pero mucho tiempo no podía aguantar. Ella frotaba con su vagina el miembro de él. Los labios de la misma, de la vagina, estaban siendo frotados de una manera muy salvaje por el pene del guardia todo porque ella comenzaba a moverse más y más rápido en lo que no podía dejar de besarle. También, podía sentir que los brazos de él le rodeaban más fuerte todavía y podía sentir que ya no se resistía sino que correspondía y de la misma intensidad que ella.

¿Qué era esto?

¿Es esto lo que alguna vez vio a alguno de los padres de los niños cuando los mismos estaban jugando en el lugar? ¿Es esto algo de amor? ¿Esto era amor? ¿Qué es lo que siente aparte de lujuria enorme y las ganas de hacerlo?

Chica no podía gemir. Su rostro mostraba que estaba disfrutando mucho de esta sensación y quería ya que el guardia se deslice dentro de ella. Quiere que la haga suya. No puede seguir tolerando que se frote con ella… aunque era ella quien estaba obligando al rubio a que le frote allí abajo.

—… —Chica fue quien terminó el beso. Estaban muy roja, excitada, con muchos deseos de ser ahora mismo cogida por este guardia y por fin ser la primera en algo—. …guardia… —pero antes de eso, quería saber algo muy importante—. ¿Cómo… te llamas…? —decía entrecortadamente. Esto en serio le hizo estar casi sin aire… o esa expresión que usarían los humanos. También paró con frotarse con el miembro del guardia. Tuvo que parar porque estaba a nada de quebrarse y haría daño al guardia con su lujuria algo excesiva.

—… —él estaba procesando todo. La sensación de los pechos de ella, la sensación de las piernas de la misma y sobre todo de su boca y lengua. Todo de ella era genial a decir verdad. Hasta ahora, era la mejor, por encima de Foxy y Chica… aunque esto tal vez lo dice porque no puede aguantar mucho más que digamos y quedó a mitad de camino con todo, casi a punto de terminar… pero ella decidió parar. Su lujuria parecía estarle ganando. No quería esto. No puede pensar en otra cosa que no sea Chica—. … ¿mi nombre? —estaba haciendo fuerza porque Chica si bien frenó, ella al parecer no parecía dejar de moverse con respecto a sus caderas. No eran al final las piernas que sentía, era su vagina. Creía que era lo primero pero se equivocó. Sentía líquidos y líquidos encima de su miembro. Ella, tras él poder verle a la cara sonrojado como ella, asintió—. … —aclaró su garganta un poco—. Soy John —le dijo sin más.

John…

Chica por fin supo su nombre. Era muy lindo. Ahora ha superado al resto. Ha sabido el nombre del guardia con el que está teniendo un pequeño encuentro. Esto seguro hará que las demás le respeten y sepan quién es dueña del guardia, ahora pudiendo llamar John.

John… —repitió un par de veces su nombre para luego volver a mirar al guardia con la misma lujuria y deseo de antes—. Por favor… —por unos momentos se separó de él. Se alejó unos pasos. Hizo un costado su ropa interior. Fue raro que John no haya notado que ella no llevaba el delantal de siempre. Estaba tan metido en este momento que no sabía nada. Al hacerse un costado su ropa interior, pudo ver la vagina de esta. Chorreaba. No sabe qué era eso pero chorreaba y demasiado. Chica tenía una cara de súplica—. John… por favor… —su tono de súplica así como su rostro llegaron al rubio. Su erección al aire libre y dura como piedra estaba a nada de explotar al verla de esta manera. Es que Chica incluso se tomó las molestias de ponerse en cuatro patas por ella misma, llevando una mano a su trasero para abrir el mismo—. Te… necesito… por favor…

La vista que tenía de Chica en cuatro patas y pidiendo por favor que la penetre, ¿cómo podía resistirse a tal imagen frente a él? Era muy complicado, demasiado. No sabe cómo resistirse a esto porque estaba claro que no hizo nada con Bonnie por el miedo que se sepa que había eyaculado dentro de la misma. Si fuera afuera, también. Eso no se iba a limpiar muy fácil y teniendo en cuenta que seguro los animatrones tenían pequeñas aberturas, se colarían dentro y sería peor también. Estaba muy indeciso.

Sudaba de hecho porque su lujuria estaba tomando el control de él y estaba que no podía aguantar más.

—… vete… —soltó mientras se tomaba la cara y evitaba mirar a Chica. No puede soportarlo más, debe de hacer algo.

—… ¿eh? —ella pudo escuchar lo que dijo. Estaba suplicando por favor que se la coja, que la coja con todas las ganas del mundo pero le dio la espalda al ella voltearse—. …¿quieres que me vaya?

—No… no quiero… problemas… —apretaba con fuerza sus dientes.

—… pero… —Chica estaba todavía a cuatro patas mientras miraba al guardia. Le dio la espalda. ¿De verdad? ¿No le gustaba esto que estaba haciendo? ¿No le gustaba? ¿No era de su agrado? ¿Cómo puede ser? Creía que ella…—. John… yo… yo…

—No… no quiero… problemas… Chica…

—… entendido…

Chica, todavía muy caliente, estaba extremadamente decepcionada, mirando la espalda de John que estaba ya muy tenso por lo que podía sentir. Quería ayudarle con su problema. Quería darle una mano, quería darle todo de ella… pero John parece que no quiere nada…

En su interior, ella quería asaltarlo, sin más. Pero su naturaleza buena no parecía permitírselo. Solamente se tuvo que para lentamente, teniendo problemas también para controlar sus deseos. Miró al guardia, John, por unos segundos para irse con dificultad, no dejando de ver en todo momento a John que seguía no solo duro sino muy tenso y estaba partiendo algo con su mano con la fuerza que estaba aplicando para no dejarse llevar por sus impulsos sexuales.

Chica se fue de la oficina.

Una vez que se fue, John, que por fin se sabe su nombre ahora, decidió cerrar por unos momentos las puertas de la oficina para poder liberar esto que tenía encima al cesto de basura.

Actualmente, oficina de seguridad, 15:40pm

—¿Piensas seguir con este trabajo?

—Sí, pienso seguir con este trabajo. No hay nada mejor y de haberlo, supongo que es algo más serio que esto.

—Esto es demasiado serio. Sin ti, no tendríamos guardia por las noches y sería complicado el tener que mantener este lugar seguro.

—Lo único que hago de todas formas es ver por las noches cosas que no se mueven —definitivamente no dirá que se mueven. No dirá nada—. Siento que estoy siendo un parásito.

—El gerente tiene razones de sobras para haber contratado un guardia nocturno, amigo —él todavía seguía sin saber su nombre. Palmeó la espalda del mismo—. Haces un gran trabajo. No tienes idea de lo mucho que ayudas…

—Gracias por las palabras, me hacen sentir un poco mejor…

—Aunque… oye, recuerda no traer a nadie para tener sexo o siquiera intentar hacer algo con Fred, Chica y Bonnie, sobre todo con Foxy —le decía con tono de advertencia—. Entiendo que sean sexys y todo esto pero, aguanta, por favor

—… —esto ya dejó de ser algo muy lindo—. Nunca lo haré pero, comprendo —tampoco sabía muy bien si podría cumplir aquello—.No tocar a ninguna de ellas, entendido.

—Por cierto, ¿qué son esas marcas en tu cuello?

—¿Mis marcas? —se tocó el cuello un poco. Apenas se tocó, la imagen de Foxy dejando su marca para dejar en claro que era su tesoro, vinieron de nuevo. Más que nada, la sensación de ella entró en su cuerpo—. No son nada —soltó entonces—. Unos accidentes, nada del otro mundo

—¿Aquí te pasaron eso? —de alguna manera, asintió—. Te has herido estando aquí que afuera, creo —hacía algunas muecas y no puede negarlo. Admite que es un poco tonto a veces—. Debes de cuidarte. No seas tonto. Apenas eres joven.

—Tengo 32 años —soltó—. Dejé de ser joven hace… bueno, cuando cumplí 16 años más o menos.

—De todas formas, no te lastimes más de la cuenta, viejo —hizo una pausa. Miró las cámaras y notó que, de nuevo, en los baños había jóvenes que tal vez estén por hacer destrozos—. Oh, otra vez los mismos chavales del baño —se levantaba del asiento—. Escucha, otro día seguiremos con esta charla u otras cosas. Seguiré con mi trabajo.

—Suerte

Se quedó a solas en la oficina.

Miró las cámaras y esperó un momento para poder ver a Francis en regañar a esos niños. Al cabo de un momento, vio cómo les reprendía y parecía estar muy enojado. Alzaba sus cejas y le daba de alguna manera un poco de risa por ver algo así. Se preguntaba cómo se vería entonces… su sonrisa se fue por completo al pensar que tal vez las grabaciones se conservan de las noches que él trabajaba y por consiguiente, estaba muy seguro que podrán ver lo que ha hecho o lo que hacen los animatrones.

Sabía que no vendría Francis ni su jefe ni nadie.

Entonces, comenzó a revisar un poco.

No es muy bueno que digamos para este tipo de cosas pero tampoco era tan complicado en encontrar las grabaciones en estas cintas VHS. Sería muy fácil deshacerse si se conservan todas las grabaciones. Buscó por unos minutos y juraba que encontró tales grabaciones de esas noches donde estaban.

Se quedó quieto y se tuvo que frotar sus ojos unos instantes cuando veía a una de las pantallas que era la computadora de aquí apartando las pantalla de las cámaras del establecimiento.

No había nada

Freddy Fazbear's, 00:40am

Otra noche más.

Estaba más tranquilo en estos momentos, no pensaba en lo de ayer… bueno, de hecho pensaba demasiado pero estaba preparado mentalmente en caso contrario que suceda algo parecido, igual si es por decir mucho.

Apenas se hizo medianoche, de nuevo Foxy apareció por la puerta de la izquierda. Apareció como si nada. Tenía esa sonrisa coqueta pero también tenía esa sonrisa burlona en ella. Vino simplemente para poder experimentar una vez más aquello de ayer. De paso, cuando se subió encima de él como la otra vez y le abrazó, no pudo evitar sentirse mucho mejor que ayer. Le dejó otra marca más, esta vez más y más notoria y lamiendo su cuello. Hasta besó el mismo. Sus manos jugaron un poco en su cuerpo. Tras eso, ella se levantó, separándose de él, le miró con una sonrisa y dijo que vendría de nuevo mañana pero por las dudas, que no cierre la puerta por el resto de la noche porque seguramente vendrá si se siente sola.

John se tomaba el cuello. Debe de admitir que ahora le duele un poco. Se había pasado pero no podía decir nada, al parecer Foxy era de hacer las cosas y no recibir comentarios sobre esto. Si es que decía algo, porque dijo alguna cosa pequeña, no le hizo caso. Ella simplemente vino para hacer esto y nada más.

En serio, está muy cambiada Foxy. Parece otra pers… bueno, no persona, la verdad. La configuraron de alguna manera más pasiva. Fredica es buena, sí.

En estos momentos también, estaba pensado en cómo se comportan estos animatrones por la noche y cómo actúan cuando ellas están a su alrededor. Cree que este trabajo no lo iba a tomar nunca si supiera la verdad sobre el asunto. Cree que nadie aceptaría. Pero en su caso, estaba seguro que por más que supiera todo esto de antemano, aceptaría igual por su necesidad de dinero que sigue siendo la misma. No faltaba mucho para cobrar. Perderá un poco de dinero debido a que ha faltado un día, no le importa. Sigue teniendo el empleo de todas formas. Eso es bueno. Pero volviendo a lo anterior, se sigue preguntando lo que pasa con ellas. ¿Realmente el creador de los mismos los programó para que se comporten de esta manera? Estaba seguro que no. Tal vez las máquinas cobraron vida, muy al estilo de Terminator, película que quiere volver a ver en los cines y que este fin de semana la iban a colocar.

Pero, en serio, ¿son y eran de actuar así? ¿Siempre?

A veces no entiende robótica. No, no entiende para nada eso. Siente que es algo muy complejo para su cabeza y que haya alguien que se tomara las molestias para crear robots, animatrones, de esta manera, tiene que insistir y recalcarlo, esa persona en serio es alguien muy listo.

Dejando esto, miró las cámaras.

Ya era normal para él ver a Foxy en su cueva así como también ya ver el escenario sin nadie aunque esta vez, estaba Fredica allí, mirando a la cámara fijamente.

Mirando a las demás pantallas de las cámaras, tanto Bonnie como Chica miraban fijamente la misma, no desde una distancia lejana a la cámara, no. Estaban pegadas a la misma, mirando fijamente la misma, como Fredica pero estas dos estaban molestas, seguro que recordando lo de la otra vez. Bah, Bonnie estaba enojada más que molesta.

No podía hacer nada. Él no quiso meter nada dentro. No quería jugarse tampoco la experiencia que su miembro termine totalmente destrozado por, seguramente, tocar algunas piezas y así reconfigurar todo.

Se quedaron allí, viéndole fijamente.

Bodega, 01:00am

Aquí había una cámara que John no veía mucho porque estaban todos los repuestos en caso que los animatrones tengan algunas fallas. Aparte de eso, se hacen las dichosas reparaciones de los mismos.

Tanto Chica como Bonnie vinieron aquí. Ambas fueron para poder ver al guardia, no juntas sino por separado. Les cerró las puertas y para molestarles más, les prendía y apagaba la luz en señal que no podían entrar.

Fredica no parece estar de humor, por eso no fueron donde estaba ella. ¿Foxy? Ambas creen que mientras ella no les moleste o viceversa, no habrá problema alguno.

¿También estás enojada con el guardia Chica? Raro. Teniendo en cuenta en cómo te pones cuando ves al guardia

¡John es un maldito idiota!

—¿John? —preguntó la coneja ladeando su cabeza un costado confundida—. ¿Quién es John?

John es el guardia, Bonnie —le dijo. La coneja al darse cuenta de ello, abrió sus ojos con una enorme exclamación encima—. Él… es un idiota…

¿Cómo es que sabes su nombre Chica?

Eso era una pregunta mucho muy importante ahora mismo.

Él me dijo su nombre —le contestó a su pregunta—. ¿Puedes creerlo? Me dijo a mí su nombre mientras que a ustedes, no —más allá de su enojo con John, lo pensaba y era feliz por momentos por ser la primera en saber su nombre. Ver cómo se molestaba Bonnie era genial—. ¿Oh? —la sorpresa en ella era fingida, claro—. ¿A ti no te dijo su nombre? Hehe… es obvio que JOHN sabe reconocer muy bien lo que es bueno para él

Tsk, tienes suerte, nada más

Soy la más querida por los niños y por adultos, no lo olvides —y ella seguía sonriendo. Esto cubría un poco sus molestias por lo de ayer—. Y ahora que me dijo su nombre, seguro soy su favorita, sí.

Recuerda que dijo que le gustan chicas como Fredica

Estoy muy segura que ella aceptará muy bien que yo sea la querida por John

¿Puedes dejar de decir su nombre? —dijo, celosa—. Ya entiendo que sepas su nombre, no hace falta tener que decirlo una y otra vez…

Hehe… ¿estás celosa?

No estoy celosa…

Alguien está celosa… hehe… vamos, dime Bonnie, ¿qué se siente perder contra mí?

—… —aguantaba su ira de querer golpear a Chica. Estaba de brazos cruzados y miraba a otro lado, esperando a que deje de molestar—. Vete al diablo

Bueno, me voy con John entonces —respondía mientras se encogía de hombros—. Me dejó con las ganas ayer por más que le mostré que lo quería dentro, es el mismo diablo…

—… —Bonnie no iba a responder. Sus orejas, tras escuchar eso, se pararon enormemente y sus ojos los abrió, mirando en dirección a la polla—. ¿Qué has dicho?

¿Dije algo? —se hizo la desentendida—. Creo que no

Dijiste algo que el guardia te dejó con las ganas… —se señalaba—. Entonces eso quiere decir que… ¿intentaste violarlo pero se resistió?

Yo no debo violar a nadie, Bonnie —es que, ser acusada de eso es feo y se mostró ofendida por el comentario de ella—. John correspondió todo… pero me dijo que no quería hacerlo… —Bonnie suspiró aliviada pero unos segundos después, mostró preocupación—. Nos besamos… y él sacó su miembro para frotarlo contra mi vagina… y sentía sus manos en mi trasero que apretaba con fuerza… y su lengua… invadiendo mi boca y reclamándola como mía —mentía porque John solamente se dejó llevar y correspondió al final, no desde el principio y tomando el rol de dominante en aquello que cuenta ella—. …pero cuando le dije que me hiciera suya… no quiso…

En estos instantes, el hecho que Bonnie tenga que escuchar esto, aparte de saber que estaría perdiendo contra la animatrona menos pensada puesto que ella compite directamente contra Fredica, sumando que el guardia – John – la dejó con unas enormes ganas al hacerle creer que se la iba a coger, es que ella ya no podía creerlo.

Este guardia en serio ha jugado con ambas y de una mala manera, prendiéndoles fuego en cuanto a sentidos y deseos para al final no hacer nada.

Pero lo que le enfurece en cierta manera a Bonnie es que él y Chica se hayan besado y no solo eso sino que incluso estuvo a nada de hacerlo con ella. No, no es comparable porque ella fingió el hecho de querer ser violada para encender al guardia y lo hizo pero se resistió en el último momento. ¿Con Chica? Si ella dice la verdad, que el guardia realmente frotaba su miembro en su vagina así como también besarle y ser dominante ante ella…

Miró a Chica de nuevo y con nuevos ojos.

Fredica no era su rival directa para obtener al guardia, era Chica.

Oficina de seguridad, 01:30am

Por un rato las ha visto pelear.

No tiene ni idea de lo que dicen pero, estaba seguro que discutían. Se supone que estas dos se llevan de esa manera. No está muy seguro de ello. Solamente puede decir que discuten y listo aunque no es tan importante. Si es que empiezan a los golpes, le tiene que importar porque si algo malo le sucede a ellos, su paga y su seguridad, su trabajo más que nada, se verá en peligro. Solo entonces cuando comiencen a hacerse daño, irá y hará algo.

De momento, miraba las pantallas. No tenía nada para pasar el tiempo, todavía. Con estas interacciones que ha tenido con ellas, el tiempo se le pasaba muy rápido. Ahora, sin nada, sin poder leer o escuchar algo de música, miró todas las cámaras.

Foxy seguía haciendo nada. Bueno, no sabe, las cortinas están tapando la vista dentro de la cueva de ella. Chica y Bonnie discutían pero caminaban por el lugar como si nada, no mirando en dirección donde caminan porque conocen el lugar de sobra. ¿Fredica?

Cuando miró a la cámara de Fredica, no había nada. Ella antes estaba mirando fijamente a su cámara. Podía sentir sus ojos en él a través de la misma.

Solo entonces cuando pestañeó unos momentos, al abrir sus ojos, ahí estaba Fredica.

Se alejó de allí con un pequeño sobresalto en su asiento. Ver a Fredica de la nada sentada encima del escritorio, con una pierna encima de la otra. Pero destacaba otra cosa.

Fredica estaba desnuda