Capítulo 13

Tuvo que volver a llevar a Foxy a su camarote. La misma se había dormido en sus brazos y no dejaba de repetir que era una muy buena niña, que no quería ser abandona por nada del mundo y pudo incluso notar las lágrimas que su ojo dorado derramaba.

Para variar las cosas, escuchó algunas cosas más que…

Por… favor… papá… no… no… soy… soy buena… yo… me duele… basta…

No… tengo hambre… quiero… comer…

—…

La miró descansando en su cama. Estaba muy sorprendido. Estaba muy tenso al escuchar este tipo de cosas que salía de su boca, encima dormida. Tal parece que algo recuerda y está soltando unos recuerdos de los más feos posibles. Quería irse pero al menos logró calmar a una Foxy que dejó de llorar. Se calmó por completo. La tuvo que acariciar por largo rato para que logre calmarse. Solo así pudo separarse unos momentos. Verla dormir… pacíficamente…

—… esos no son recuerdos programados… ¿no?

Esa era su duda.

Puede entender que tenga unos recuerdos programados. Teniendo en cuenta que fue programada para ser una pirata y esas cosas, tal vez la vida de los piratas, antes de serlo mejor dicho, era tener una infancia dura, una infancia donde se sufre bastante… pero, ¿tan detallado? No quiso escuchar más, tuvo que acariciarle para tranquilizarle. De no hacer esto, tal vez las cosas que diga sean peores y no pueda tolerar mucho.

Pero… insiste que esas palabras… no son programados para nada…

—… debería preguntarle a Nicholas sobre los recuerdos programados —era la cosa más sensata que había pensado. Se levantó de la cama de Foxy. Ella no se dio vuelta ni nada. Seguía durmiendo y ahora con una sonrisa. Le hizo sonreír—. A veces siento que es una niña…

Si tan solo supiera John la verdad…

Levantándose y saliendo de aquí, se encontró con otra sorpresa…

Oficina de seguridad, 01:00am

Tanto Chica como Bonnie entonces aparecieron de ambos lados de la oficina con caras alegres para poder sorprender/asustar a John pero no vieron a nadie, teniendo que borrar sus caras alegres de querer mostrarle también sus mejoras… que no parecen que tienen pero que están, sí.

¿No está? —Chica miró en todos lados, incluso se fijó debajo del escritorio—. No está

¿Buscar debajo del escritorio?

Costumbre… creo —de hecho, no entiende la razón de hacerlo. Se levantó del suelo. Miró a todos lados de nuevo pero, nada—. No lo sé, creo que recuerdo algunas cosas ahora… Mm… ¿dónde está la máscara?

Ugh… no puedo creer que también recuerde eso ahora… —Bonnie incluso se tomaba la cabeza en lo que se quejaba de ese dolor—. Pensar que Foxy nos gritaba porque ella creía que éramos unas idiotas… tontos recuerdos…

—… no hay máscara tampoco…—Chica no encontró nada. Se cruzó de brazos. Pero, se estaba yendo del tema—. ¿Dónde crees que pueda estar? No está con Fredica… espero que no esté con ella… y dudo que esté con…

No creo que esté con Foxy —fue Bonnie quien habló—. Tal vez fue al baño… ¿no?

Entrar al baño de hombres… —Chica lo decía como si fuera algo tabú—. …no creo que esté bien…

Chica… somos animatrones, ANIMATRONES. No tenemos la prohibición de entrar en cualquier lugar mientras estemos también protegiendo el lugar de gente que entre a robarnos o a querer tocarnos… aunque si es tocarnos y todo eso, espero que John lo haga… —sí, Bonnie no puede dejar de estar caliente—. Lo necesito… necesito que me rellene de nuevo…

¿De nuevo? —Chica prestó atención a esas palabras. Escuchar eso último, más también la forma sucia y pervertida que parecía moverse, le hizo abrir sus ojos—. ¿Cómo que de nuevo?

Hehe… —ella comenzó a reírse mientras observaba a Chica con superioridad. La gallina miraba en shock—. Ay mi hermosa y querida Chica… siempre tan buena pero siempre muy lenta para darte cuenta de la realidad… —esos aires de orgullo golpeaban a la coneja—. …el guardia, John, mi hermoso John, es un hombre simple… le gustan las conejas… le gusto yo… por lo que no necesita a una gallina como tú…

No… —se notaba la desesperación entonces en la dulce y amable Chica—. No… por favor… dime que no es cierto… —tomó hasta los hombros de Bonnie, estando también a nada de sufrir lo mismo que sufrió Fredica—. Dime que…

Es cierto… y, ¿qué crees? Siempre me va a elegir a mí en vez de a ti…

Para Chica fue demasiado.

No entiende nada. Que Bonnie ahora le cuente esto… no entiende tampoco cómo es posible que le afecte demasiado. No podía soportar que el guardia, John, esté con Bonnie. No puede tolerarlo, no puede para nada aceptar que en serio no le ame lo suficiente como para que él le haya tomado… y ahora Bonnie…

Retrocedía mientras trataba de salir de aquí, quería irse, no quería quedarse ya.

No quería estar ahora mismo con Bonnie.

No podía verle ahora…

Al irse, entonces, Bonnie estaba un poco mal pese a que sonreía de oreja a oreja… pero esa mal sentimiento que tenía, se convertía más y más en orgullo.

—… fufu… pronto John… vendrá a mí rogando…

Cueva del pirata, 01:00am

Al mismo tiempo que Chica y Bonnie parecían estar teniendo ese momento de hermanas juntas en lo que resultó ser una fuerte revelación para la de amarillo, John se encontró con un tierno y raro problema.

Creo que no he sido clara contigo… ¿verdad?

—… ¿qué es lo que quieres, Fredica?

Solamente vine a hablar como las buenas amigas que somos Foxy y yo… pero, ¿quién lo diría? El guardia decidió tener una linda conversación primero… No pierdes tiempo para nada… y eso que he dicho que no quería que hicieras nada… pero, mírate, aquí estás… saliendo luego de haber atendido a Foxy…

—No hice nada malo, Fredica

Oh, no, lo sé. Eso dicen todos los hombres cuando son descubiertos…

—Solamente le traje aquí porque se durmió en mi oficina…

Ah, entonces fue hasta tu oficina… hehe… Ay John… realmente puedes ser un poco tonto ¿no?

—Siempre lo soy… pero, eso no tiene nada que ver ahora, Fredica. ¿Qué has venido a hacer aquí?

He venido a hablar con ella

—Sabes muy bien que eso no es cierto

Cierto o no, vine a verle… pero, ahora que TÚ estás aquí… hehe…

La risa no fue buen presagio.

Fredica poco a poco se acercó hasta John que, imposible de reaccionar, lo tomó del uniforme y lo tiró al suelo de madera de este lugar. El rubio intentó defenderse, al menos separarse de ese agarre… pero fue en vano. Intentó levantarse una vez más, ella le tomó de nuevo. Lo lanzó junto a Foxy que estaba durmiendo y no se inmutó para nada.

Bueno… parece que puedo hacer algo mucho mejor ahora —Fredica se relamía sus labios mientras miraba y miraba más la entrepierna de John—. No entiendo ese término pero, tener a ambos aquí… puede ser… ¿suerte?

—… —de reojo miró a Foxy. No reaccionaba. Luego miró una vez más a Fredica. No quería aceptar esto, entendía muy bien todo—. Fredica, no…

¿Cómo quieres que te castigue por venir a ver a la zorra que me intenta robar a mi hombre? —se subía a la cama. Gateaba como gato… curioso para una osa. Se acercaba hasta la entrepierna con una sonrisa… perversa—. ¿Quieres que te mate… o quieres que te haga el amor junto a la zorra que pareces querer? Tú decides…

¿Morir o morir a base de sexo?

Teniendo en cuenta cómo viene la mano, uno elige la segunda, sin importar.

Pero esto no sucede así, para nada. Esto no es algo escrito y algo para deleitar a gente que no tienen otra mejor cosa que hacer que leer cómo un robot deja seco a un hombre.

John… le costó.

Estaba muy complicado porque estaba teniendo un enorme problema y sentimientos encontrados con las palabras que decía dormida. Esas palabras… en un momento así, cree que viene de algo más. No puede ser algo programado. Tiene que preguntar pero siente que no lo es.

No podía decidirse, estaba… atrapado en el momento.

Sin respuesta… vaya… yo pensando que dirías que me quieres a mí pero… ¿de verdad esa zorra te hace dudar…? Hehe… bueno… —comenzó a tocarle la entrepierna. Apretó un poco—. ¿Eh…? ¿Qué es esto? —miró su entrepierna. Se notaba por encima de su pantalón que estaba duro ya. Fredica alzó sus cejas para luego, volver a su expresión de antes—. ¿Erecto en una situación así? Vaya… mi hermoso guardia es un pervertido… me encanta… ¿en serio quieres hacerlo junto a Foxy…? Vaya… realmente hermoso… pensar que el novio quiere engañar a su novia que está a su lado y durmiendo… sería una lástima… que la despertemos…

El sexo se iba a tener, amor puede ser la palabra adecuada aunque no, pero lo que no era cierto es que era Foxy su novia… ¿cómo puede ser que una animatrona pueda ser tu novia? ¿No es eso algo… deprimente? Bueno, el hecho que lo hizo con Fredica, no pudiendo negar que fue obligado porque terminó cediendo posteriormente, ya de por sí era muy deprimente. Hay tantas mujeres que por solo su apariencia puede ser muy solicitado, no, prefirió un robot.

Pulsa demasiado —era lo que sentía a través del pantalón del uniforme—. Veo que alguien se muere por sentir algo apretado y cálido… —gateó hasta su rostro. Luego de eso, apoyó su trasero encima de su cintura. Sí, ya sentía cómo golpeaba por encima de su ropa interior. Podía sentir que este quería salir. Pegó su frente con la suya. No dejaba de sonreír—. Y yo me muero por tenerte adentro… hermoso mío…

Fredica para evitar que John hiciera algo, tomó una de sus muñecas y se las quebró. El rubio quería soltar pequeños gemidos de dolor y quejidos también pero para no despertar a Foxy, se aguantó el mismo. No era muy fuerte el dolor pero, duele, duele bastante.

Hehe… ¿duele? Así es el dolor que siento… al saber que no me eres fiel… —llevó la otra mano que no tiene quebrada, al menos su muñeca, a uno de sus pechos que, bueno, hacía que era su corazón—. Siento que son mil punzadas a mi corazón… aunque no tengo, duele, duele demasiado al hombre que tanto amas… con otra… duele… y ese dolor… no lo pagarás solo tú, también ella… —llevó su mano luego a su boca. Empezó a chupar y chupar uno de sus dedos de una manera muy lasciva. Lo lamía de arriba abajo luego. Después de eso, se lo dio a John… pero no era para él…—. Ponlo en la boca de Foxy —dudó John. No pudo dudar más porque Fredica llevó ese dedo a boca de la zorra. Al cabo de unos segundos, lo sacó. La misma no se había inmutado tampoco. Estaba muy dormida. En eso, de nuevo lo llevó a su propia boca—. Mm… ten —tras probarlo, lo metió dentro de la boca de John sin importarle nada—. Saborea. Será la última vez que saborearás a Foxy… porque hoy, serás MÍO Y SOLO MÍO...

Soltó su muñeca. Ahora importaba sacar el pene del guardia. Rápidamente lo hizo y ella apartó, no, destrozó su ropa interior. No tardó. Lo introdujo dentro. Ella tembló pero no dejaba de sonreír mientras su rostro se hacía cada vez más colorado, como un tomate.

John que no quería ver esto, pudo notar entre segundos que una forma dorada de Fredica se hacía encima de ella. Se superponía. Era como ver a una Fredica dorada que se movía y actuaba como ella. Él comprendió un poco entonces. Comprendió que tal vez, ese peluche dorado que había visto en su casa y luego en el trabajo… no, no puede ser ella, para nada…

Mm… —sus ojos estaban un tanto blancos—. En serio… es hermoso tenerte dentro… pero mejor aún… —comenzó a montarlo. De a poco los sonidos de aplausos llenaban el camarote de Foxy—. …mejor aún si tenemos a una espectadora de lujo que tal vez despierte antes de tiempo…

—… te amo… guardia… te… amo…

¿Has visto? Ha dicho que te ama… —ella le estaba montando mientras con su cara casi pegada a la de él. Estaba a nada de besarle pero, quería que haga lo que ella dice—. Vamos, dile que también le amas… vamos… bésala mientras está dormida… —pero no lo hizo y esto a ella le molesto. Como consecuencia, le tomó el brazo de la muñeca quebrada. Con un pequeño y certero movimiento, giró y tiró de su brazo. John reprimió un fuerte grito porque ella le terminó besando como para que no grite del dolor porque dentro de todo ella es buena. También le movió fuera de lugar el brazo—. ¿Vas a hacerlo… o quieres ahora algo más quebrado? —al separarse, le sonreía como si nada. Estaba contenta con esto que hacía. Ese dolor en el rostro de John… hacía que el pene entrara y saliera muy bien porque estaba muy mojada ahora—. Hazlo…

No es que pudo negarse. Fredica también le tomó de la cabeza y le hizo que besara a Foxy que tampoco ayudó que dormida le esté tomando de la cabeza para no separarse de un beso que no quería tener John. Porque encima, tenía a una osa montándole como una campeona y estaba besándose con una zorra. No quería estar aquí.

De hecho, si todo hubiese sido color de rosas, ¿cómo decirle que no a estas dos hermosuras? Claramente diría que no. Le encantaría tener dos hermosuras a su lado… pero, ¿de esta manera? No, no quiere algo así, para nada. El hecho que su brazo y muñeca estén dislocados, rotos, quebrados, lo que venga porque no puede pensar claramente, era horrible. Encima estaba siendo forzado a tener sexo.

¿Es esto lo que se siente al ser violado?

John podía pensar cosas que no tienen nada que ver.

Su cuerpo le traiciona porque si bien no quiere nada de esto, la sensación de placer al sentir esas paredes de la vagina de Fredica son tremendas… y más sumado los besos que le daba una Foxy dormida eran… de otro mundo.

Sí… besa a esa zorra… vamos… sí… —parecía que Fredica se excitaba mucho al ver a John besar a Foxy. Estaba que no dejaba de chorrearse allí abajo—. Vamos… hazlo… mete tu lengua dentro… hazlo… —John obedecía. Foxy estaba también como el fuego ardiente porque entre más era besada de esta manera, dormida incluso, más llevaba su mano abajo para tocarse una y otra vez, metiendo uno para luego dos y al final tres dedos dentro—. Sí… a esta zorra le encanta esto… sería mejor que estuviera despierta… pero pronto… sabrá muy bien

Tenía una idea la osa. Montaría más y más a John hasta hacerlo acabar. Lo iba a hacer acabar, iba salirse de allí, iba a tragarse todo y cuando esto pase, iba a besar a Foxy para hacer un pase boca-boca del semen del rubio. ¿Por qué? Porque es una buena osa, después de todo. Es y será la última vez que pruebe algo de este.

Fue por eso que entonces, puso más fuerza posible para hacerlo acabar y sus ojos se iban tornando de un color oscuro hasta que eran negro por completo y miraban, si es que puede decirse así, a los ojos claros del rubio.

09:00am

Apenas habían abierto.

No esperaba para nada que una persona ya estuviese afuera esperando. Es normal que algunos ancianos estén aquí pero, a simple vista, esta persona no era un anciano… aunque con lo mal que se ve, puede ser.

—Se… ¿se le ofrece algo señor?

—¿Hay… hay algo para ignorar el dolor por un rato?

—¿Corazón roto…?

—¡¿Tengo cara para bromear?!

Esa persona golpeó el mostrador. Se notaba lo cansado. También, se notaba las muecas y expresiones de dolor. Se tomaba el brazo y su muñeca también. Cerró sus ojos con fuerza en lo que se dio cuenta que usó su brazo lastimado.

—Eh… señor… si de verdad está mal, es mejor que llame…

—No puedo.

—… ¿es por algo ilegal entonces?

—Tan solo, por favor, dime qué me recomiendas para ignorar el dolor por un rato…

—Bueno… —fue a buscar entonces un frasco con lo que pedía. Se lo trajo de nuevo al mostrador y se lo puso al frente—. Tengo esto.

—¿Cuánto?

—Eh… señor, por favor, calma…

—Mire… —el rubio entonces le tomó de la ropa—. Estoy a nada de desmayarme pero antes de hacerlo, puedo jurar que te voy a matar. Dime cuánto es porque estoy a nada de hacerlo…

—¡E-es 100 dólares señor!

—¡¿100 dólares?! —lo soltó. Lo empujó. Tomó con su brazo no lastimado ese frasco. Lo observó un rato. Tras eso, abrió el mismo y se tomó 4 pastillas.

—No es recomendable…

—… —le dio 100 dólares—. Ahora es mi problema. Si me quiero morir, lo puedo hacer solo, no te metas —el hombre entonces se excusó de allí. No quería seguir con esta conversación tampoco, sentía que era tonto. Simplemente le dio una mirada más—.Gracias y buen día…

—… —le vio irse tomándose el brazo. Pestañeó varias veces mientras se acomodaba su ropa y se aseguraba que no esté tan arrugada—. Menudo hombre —soltó—. ¿Será otra persona que le encanta pelear? —pero sacó fuera esa conclusión porque estas personas no vendrían aquí para nada—. No, no creo… aunque esto fue… raro

Sin duda alguna, fue algo muy raro.

10:00am

Las pastillas hicieron lo suyo al menos para calmar el dolor de su brazo. Estaba dislocado y volverlo a colocar duele un poco. Encima con su muñeca rota, mucho no podía hacer. Con la mera fuerza que tenía, ya con un dolor que era ignorado, no del todo, por las pastillas, por las dudas mordió algo que tenía a mano y se tiró con fuerza el brazo.

Aun con pastillas y todo, dolió. Acomodó su brazo pero dolió y eso que se había tomado dos pastillas más por las dudas. Su muñeca… solamente se la vendó con mucha fuerza para que esté tiesa y no se mueva. Es algo básico esto. No cree que sirva mucho pero, de todas formas es lo único que hará. Ir al doctor seguro por simplemente que le vean le cobren mucho.

Ante estas cosas, es algo serio con su dinero.

Se miró a su espejo. Estaba en el baño, teniendo que darse una buena ducha, por ende, estaba desnudo.

Ahí mismo se vio mejor. Las marcas en todo su cuerpo… no son heridas ni nada. Está muy seguro que algo o alguien le hizo esto al no estar pendiente. Puede decir que Fredica tal vez hizo algo de esto en la mañana mientras era forzado a tener sexo con ella en lo que también obligaba a besar a Foxy que, pobre, todavía piensa en esas palabras. Pero también piensa en cómo Fredica al final se terminó por beber parte de lo que había eyaculado y esa otra parte, se la pasó a la boca a ella.

No era Fredica, no era la que conocía.

Volviendo a su cuerpo, sí, alguien hizo estar marcas. Foxy hizo las de los hombros y cuello pero… ¿qué hay con su cuerpo? No recuerda que fuese ninguna… aunque lo último que recuerda fue caminar gracioso y… poco a poco se daba cuenta entonces que tal vez la conejita mala de Bonnie haya tenido que ver con todo esto.

—… falta Chica, supongo —soltó mientras abría el grifo de la ducha y comenzaba a llover. Se adentró y cerró sus ojos al sentir esa agua caliente—. …se supone que era un trabajo de ir, vigilar que nadie entre, listo —murmuraba mientras dejaba que el agua recorra su cuerpo—. Pero, no… y yo necesito el maldito dinero… —esa era la peor parte de todas. Sin ese dinero, muere. No quiere vivir en las calles—. …¿por qué tuve que aceptar en primer lugar? —lentamente se sentaba. Como también era una bañera, era muy conveniente. Se llevó una mano a su cara mientras negaba y sentía las ganas de llorar—. …todo me sale mal… —cerró sus ojos con fuerza. Pensó y pensó todo esto. No quiere seguir con esto. Pero el dinero es dinero. No tiene el coraje suficiente tampoco como para ir y pararse en una esquina con una peluca. No tiene esa fuerza. Por eso hace fuerza de voluntad para aguantar esto. Al menos todo iba tranquilo… pero esto de hoy… siente que le ha superado por completo—. …debo hacer algo…

Salió de la ducha.

No importa si mojaba su apartamento. Debía limpiar de todas formas. Fue hasta su cuarto y entonces decidió revisar uno de los cajones donde guardaba algunas prendas. Precisamente en el armario. Al abrir uno de los mismos, negaba y negaba muy serio… aunque todavía con una tristeza en su rostro.

—… espero que no sea fácil conseguir esto en el futuro…

Freddy Fazbear`s, 23:10pm

No pudo esperar tampoco al parecer Fredica.

Serio, volteó a ver a una de las puertas. No había nadie por suerte por lo que no sería sorpresa entonces. John hizo bien en avisar que empezaría un poco antes… o que todos justo se hayan ido una hora antes que comience su turno.

Has vuelto… —Fredica soltó una carcajada—. Realmente eres alguien que le gusta sufrir… o de verdad te tengo tan dominado que no puedes vivir sin mí ya… —se acercó a John. Obvio, notó su rostro serio—. ¿Mm? ¿Qué pasa? ¿Acaso no te excita verme de nuevo? —curioso es que ya no tenía puesto nada arriba y se podían ver sus pechos—. Vamos, estoy segura que…

—¿De verdad eres tú?

—… —se frenó. Alzó una ceja—. ¿A qué viene tu pregunta, John? Obvio que soy yo, Fredica, la cara de esta franquicia y la misma que una vez aquí hiciste tuya… me chupaste toda… me besaste… —llevó sus manos a sus mejillas mientras cerraba sus ojos y no paraba de sonreír y moverse como una colegiada enamorada—. ¿Cómo no puedes recordar eso?

—Te he visto —dijo—. La de oro…

—… —dejó de hacer lo que hacía. Estaba seria. Entrecerró sus ojos—. ¿De verdad?

—… reconozco a una cazadora cuando la veo —esto es porque cuando Fredica vino la primera vez, pudo sentir la mirada clavada de alguien. Era otra mirada muy diferente a esa osa. Eran… los ojos de algo que seguro lo dejaría sin vida—. Eras tú…

Pierdes tu tiempo, John —no entendía esto—. Si así fuera también, no importa. Yo sigo siendo Fredica… y tienes suerte porque a mí me gusta ser directa… y por ende, te dejo esto una vez más en claro… y espero que no tenga que repetirlo: eres mío. Eres mío y de nadie más. Sé muy bien cuándo sobre pasas la línea de ser amable. No dejaré que ninguna de las otras te tenga… y te he dicho, no haré nada malo como para que te despidan… porque de ser así, ¿qué haré sin ti?

—¿Venir conmigo a mi casa?

—… —John habló sin darse cuenta. Fredica en cambio, abrió sus ojos de par en par. Lo miró muy fijamente de esta manera. Es que fue algo tan repentino que ella estaba muy sorprendida por tal confesión y declaración—. …¿de verdad? —por unos segundos, ese lado tímido salió a la luz—. Tú… ¿me quieres llevar contigo…? Pero… eso… —se estaba dejando llevar. Comprendió completamente lo que él buscó hacer. Se golpeó su cabeza Fredica. Con esto, volvió a ser la de siempre… al menos ahora—. Casi… lo logras John… te aplaudo… —de hecho aplaudió un par de veces para estar de nuevo seria… con una sonrisa—. Tentadora oferta… pero es mejor que tú vengas aquí… así… tenemos visitas cuando me hagas tuya… —le acariciaba su mejilla. Era… perturbador para John que podía ver esa mirada vacía de ella—. Y es una lástima… de ser posible… me hubiese gustado tener una función de embarazo… —se sobaba su estómago—. Sería… lindo…

Fredica siguió entonces con unos cuantos gustos de ella. No continuó esto. Le dio un beso a John y le susurró:

Procura no hacer nada para que lo de ayer se repita… aunque… todavía quiero hablar con Bonnie… si me entiendes… ¿verdad?

Básicamente si ahora mismo se encuentra con Bonnie y Fredica lo sabe, entonces es muy seguro que algo muy malo, como ayer, termine sucediendo. No quiere eso y asentía en señal que no hará nada tonto.

Quedó a solas entonces.

Suspiró, como siempre.

Su mano temblaba entonces con lo que tenía colgado en su cinturón. No quería hacer nada tonto de momento pero… si la cosa se repite hoy… es más que suficiente que hará lo usará…

Oficina de seguridad, 02:00am

Primera vez que no le sucede nada.

Curioso es que nadie vino a molestarle, nadie. En las cámaras, todo estaba en su lugar. Puede entender que tal vez Chica y Bonnie se hayan movido y Foxy esté ahí en su camarote pero, no era nada del otro mundo. Aunque… Chica y Bonnie parecían estar en la bodega… bah, solamente Chica porque la coneja se había ido y andaba por ahí.

Chica estaba… en un rincón, abrazando un peluche de ella misma.

Esta escena… le dio mucha pena.

¿Por qué una chica animada como ella estaba de esta manera?

Estaba a nada de averiguar. Quería ver qué le sucedía… aunque se tuvo que frenar de golpe porque recordó las palabras de Fredica. Aunque con Chica no hizo nada, ¿qué puede llegar a pasar? Está seguro que Chica le quiere… todos aquí le quieren… pero si Fredica le amenaza de muerte con que se lo haga frente a ella… no sabe qué puede suceder luego…

Se sentó una vez más.

Miró todas las pantallas una vez más.

No encontró nada raro…

—Espera…

Estaba por buscar entonces algo que hacer. Vio algo en las cámaras de los baños. Sintió que fue una broma porque vio algo moverse, la puerta de uno de los baños. Entrecerró sus ojos entonces para ver más de cerca y estar seguro que no lo imaginó.

—La puerta se ha movido —murmuró. Entre más miraba, más sorpresas se llevaba—. …es el baño de chicas… sí, entonces la que sale… —salió una muchacha entonces—. …¿cómo es que no he visto esto? ¿Cómo Francis tampoco lo ha notado…? ¿Cómo…?

Eso no es lo que importa. Ahora mismo importa que tome a esa muchacha, la traiga hasta la oficina de seguridad y de ahí, tener que hablarle y preguntar qué diablos hace aquí… pero más que nada, debe asegurarse que nadie la vea para evitar muchos problemas…

Salió entonces de allí para buscar a esa chica con sus cosas.

Al momento de irse, en la oficina, alguien miró por las cámaras y pudo notar también lo mismo. Sonreía entonces. Como tal, lo mejor que pudo hacer es cerrar una de las puertas.

¿Razón?

Esperaba que toooooodo se vuelva oscuro y así, hacer las cosas más fáciles…