Capítulo 17
Una vez más, las cuatro estaban ya reunidas en el escenario principal, todas mirándose las unas a las otras, pensativas y ya decididas también a ejecutar este tonto plan de una impulsiva Foxy que era la que más ansiosa y con más ganas de salir de todas. Fue su idea después de todo y que le hagan caso era sencillamente genial.
—En serio que deberíamos de replantear esta idea —Bonnie estaba en contra de esto. La mera idea de visitar a John es buena… pero teniendo en cuenta lo que son y cómo podrá afectar si le ven por allí… además, la idea fue dada por Foxy. Puede entender si Fredica daba tal idea, la pensaría… pero nada bueno puede salir de la estúpida de la zorra esa—. Creo que es mejor que nos quedemos y esperemos a que venga. Tarde o temprano, volverá.
—¿Por ser pobre como has dicho? —le preguntó Chica.
—Aparte de eso, es mejor esperarlo. Ocasionaremos más problemas, no lo valen para nada. Yo entiendo muy bien que todas aquí queramos al guardia, John. Pero teniendo en cuenta lo que podemos ganar a lo que podemos perder, perderemos mucho más.
—¿Qué más podemos perder? —decía Chica echada en la mesa—. Después de esto, después de lo que hemos hecho, es muy posible que nos desmantelen por completo para buscar piezas. ¿No es mejor irnos con algo de gloria que sin ella?
—Entiendo muy bien que debemos aprovechar algo así antes que se deshagan de nosotras… pero ya eso ocasionaría más problemas que antes… —en eso, miró a Foxy que estaba ignorando todo esto—. …más cuando habíamos dicho que no hiciéramos líos algunos…
—¿Ah? Espera, ¿te refieres a mí? —la zorra se señaló a sí mismo. Al ver cómo la coneja le miraba mal y mal, esta se sentó derecha en lo que apoyaba un brazo en la mesa y señalaba a la misma con el otro—. Yo hice todo por nuestro bien.
—Tú misma dijiste que esa "misión" era para ser sigilosas… y terminaste matando a dos personas
—Sigue siendo una misión de sigilo si nadie vive para contarlo…
—… por dios Foxy… —no le iba a dar la razón en eso que dijo. No lo iba a hacer. Se tomaba su cara mientras negaba y aguantaba las ganas de hacer algo—. Bien, bien… supongamos que has hecho algo bien. Ahora, dime por favor, ¿cómo haremos para entrar en el hospital?
—Tú solo debes seguir todo lo que diga y saldrá bien —sonaba despreocupaba, algo que generó dudas hasta en Fredica que tenía fe en ella… pero ahora sí que tienes dudas—. Confíen en Foxy, yo sé lo que hago
—Oh claro, vamos, otro guardia más que seguro se va a querer robar —suspiraba Chica mientras seguía echada en la mesa. Luego de eso se sentó bien, como una verdadera chica… jaja, ¿entienden? Dios necesito amigos…—. John, Jeremy… mm… ¿no había otro que tenía de nombre una J también? Que raro…
—Al menos yo no mate a Jeremy… ¿sabes?
—Foxy, ya te dije varias veces que yo no fui. ¿Qué no entiendes de eso?
Menos mal que Chica no estaba junto a Foxy. Siempre estaba junto a Bonnie pese a que todavía no olvida que le apagó para hacerle el sinrespeto al guardia. Pero la mera idea de tener que elegir estar enojada, pelear, entre la zorra y la coneja, quiere de apoyo a la coneja. Todavía, de momento, teme por la zorra. No se olvida cómo ella puede ser enojada.
Algo que también era molesto era saber que todavía le confunde con que fue ella quien hizo lo que hizo con el guardia de hace años.
La memoria de ella le decía eso, sí. No fue ella. La que fue… fue una especie versión más joven de ella… pero eso no significa que haya hecho lo que hizo.
Estas cosas, de a poco venían dentro de la base de datos de cada una de ellas. Recuerdos de lo que ha sucedido años atrás, además de unos recuerdos muy extraños, unos recuerdos que por momentos, sienten que es una especie de otra vida, algo así como cuando eran… ¿humanas? No era muy claro eso. John tal vez pueda decir algo sobre esto pero no está muy seguro si podría dar una ayuda, está en el hospital en estos momentos, teniendo la chance de charlar con alguien que en cierta manera, es muy curioso que ambos estén aquí.
—De todas formas, no podemos hacernos atrás —fue Fredica quien habló. Foxy estaba a su lado y le miró con una sonrisa en lo que Chica tenía sus dudas y Bonnie no estaba para nada conforme con este plan—. No perderemos ni ganaremos nada. Creo que John estará feliz de vernos… —desde el hospital el rubio estornudaba y sentía un poco de aire frío en su nuca—. Aunque de todas formas Bonnie… tengo una duda —la coneja entonces le miró—. ¿Cómo es que te quejas pero estás vestida igual que nosotras? ¿No que estabas en contra de la idea?
Hay un detalle en esto.
Todas estaban vestidas, sí. Foxy estaba vestida con una ropa deportiva. No un conjunto sino que llevaba una chaqueta de alguna preparatoria cualquiera, una camiseta blanca debajo junto con unos pantalones deportivos y unos tennis negros. Chica vestía una hermosa falda de color blanca con una blusa de color morado, un poco más claro que la piel de Bonnie con unas pantimedias negras y unos zapatos del mismo color. Bonnie… tenía un brillante vestido rojo que combinaba enormemente con su figura y de paso, ¿por qué no? Un abrigo de piel.
Pero había algo más que impresionaba
—¿Por qué un traje Fredica?
—Combina con el sombrerito que siempre llevo
—… ¿sólo por eso?
—Me queda bien el traje. Marca todo lo que tiene que marcar
De tantas cosas que pudieron robarse… no, tomar de una tienda de ropa, fue simplemente un traje. Sí, ese traje realmente que marca todo su cuerpo y te dan ganas de tocar un poco pero… ¿en serio? Las demás no creían esto.
Solo para aclarar, las chicas decidieron la noche anterior salir y probar si podían sobrevivir sin tener que estar dentro del establecimiento. Se dieron cuenta que pueden irse cuando quieran… hasta cierto punto, claro. La energía era muy importante. Aun así, podrían irse por un rato y volver… y como tal, tuvieron la idea de visitar una tienda de ropa a altas horas de la noche, lugar donde, que curiosa fue la vida, algunas personas entraron a robar allí en lo que los animatrones entraron solamente para poder ver y "tomar prestado" algunas prendas… Foxy terminó matando a esas personas como si nada y de paso, se llevaron casi toda la ropa. Si uno ahora va a la parte trasera del establecimiento, aparte de piezas para poder repararles, encontrarán cantidades de ropas bien acomodadas… al menos del trío del escenario porque Foxy tiene su camarote.
—Entonces, ¿hoy sí iremos a verlo?
—Sí chicas, hoy será el día…
Fredica advirtió que por favor no hicieran nada tonto, que por favor, eviten matar a alguien porque no pueden ocasionar más problemas aunque sabe muy bien en su interior, en sus sistemas, que por más que diga esto, algo malo sucederá.
En el hospital, al mismo tiempo
—…
—… ¿cómo…?
—No, no, ya sé que vas a decir. Algo preguntando sobre cómo puede ser que esté aquí a altas horas de la mañana… ¿no? Pues, mira, desperté temprano y me pregunté, "¿debo quedarme despierto un rato más y hablar con mi mujer o venir a visitar a alguien que conozco por más de dos semanas?" pues luego de pensarlo, aquí estoy.
—… Francis… el tema es… ¿cómo no te dijeron que no es horario de visitas?
—¿Realmente crees que el sistema de salud de nuestro país les importa un poco sus pacientes? No, para nada. Mientras paguen, estarán interesados.
—¿Eso quiere decir que no les importo?
—En efecto… nuestro jefe está pagando por todo en tu caso. Tienes suerte. Nunca le vi tan preocupado por ti… aparte, ¿te has enterado? Unos negros lo asaltaron y le dieron una paliza
—¿Unos… negros?
—Sí, unos negros —este negaba y negaba—. Nunca pensé que los negros fueran tan violentos últimamente —comentaba. Había dudas—. Tal parece que del rap está afectando a las personas… es increíble… pero, oye, está bien. Como dije, él está pagando tus gastos médicos.
—Todavía sigo sorprendido que te dejen entrar como si nada y siquiera sean capaces de fijarse si estoy hablando solo o no…
—No te preocupes, yo también te extrañaba…
—… —John se daba cuenta lo que dijo. Sonreía—. Vale, perdona por lo que dije. Es lindo saber que viniste a verme… pero, ¿y tu mujer?
—Oye, ya te dije. Desperté hace un rato. Supe lo que te pasó y quise venir a verte. Mi mujer también se despertó y bueno, quiso hablar de unos temas, hablar de lo que podemos hacer cuando vayamos a la casa de su madre… y bueno, mira, aquí estoy —se reía un poco de su situación—. Nada mejor que ver a una persona que conozco hace más de dos semanas —en eso, recordó otra cosa—. Ah, sí. Dije que eras un familiar, un pariente lejano. No preguntaron mucho más y bueno, aquí me tienes.
—… —cerró sus ojos—. Menudo país…
—Oye, ¿has comido algo?
—No, no comí nada. La enfermera que estaba encargada de darme de comida, no vino esta noche. Me estoy muriendo de hambre… —en eso, empezó a olfatear—. Oye, espera… ese olor… —olfateaba más—. ¿Eso es…?
Francis miró a todos lados. Sacó unas dos bolsas con una gran M de logo. Lo que más sorprende a John no es que haya conseguido meter la misma a su cuarto del hospital sino, ¿cómo ha hecho para conseguir un local abierto? No importa. Ese olor le invade tanto su nariz que tiene hambre y no piensa en otra cosa que comer.
Se intentó mover para tomar lo que parecía ser su comida pero dolía todo su cuerpo. Había recordado que tantas marcas y apuñaladas que había recibido… le dolía bastante. No era el mismo dolor que sentía en su momento una vez la adrenalina se había ido, no. Duele pero no tanto. Aun así, le costaba moverse.
—¿Necesitas ayuda? —John le costó decir que sí. Ya para comer le duele todo ahora. Quería llorar un poco por ello. Francis fue muy considerado y le dejó algunas papas en su boca y luego, cada tanto, tomaba la hamburguesa de este para darle de comer—. En serio viejo, ¿cómo te pasó todo esto? —al ver cómo le cambió el rostro, él abrió un poco sus ojos—. Oye, si no quieres contarme, no hace falta
—¿Recuerdas cuando me hablaste del anterior guardia?
—¿Mike? Ah, sí, ¿qué con él? —no entendía mucho. Estaba por hablar John pero luego entendió de manera rápida—. Oh, sí, que te conté que estaba loco por decir que los animatrones querían matarle o matarlo a base de sexo, sí… ¿por…? —le miró fijamente—. John… no…
—Francis, ¿puedes escucharme?
—Ya estás por decir las cosas que Mike seguro ha dicho ¿no?
—… cuesta de creer, ¿verdad? —este sonreía. La verdad es que si está en el lugar de él, trabajando de día y no viendo nada raro, sí—. Lo sé. Es complicado. Pero tienes que escucharme…
—Mike empezó así y luego terminó como terminó… —decía Francis mientras negaba—. Creía que serías alguien normal John pero…
—Al menos escucha lo que tengo que decir, luego dirás si estoy loco o no
—… —dudó. Realmente está dudando si de verdad debe escucharle o no. Miraba a todos lados, trataba de hacerse la mera idea que John dice la verdad… pero siente que es imposible—. …¿en serio quieres que escuche que supuestamente esos animatrones se movieron para hacerte algo?
—Francis, suena tonto y lo sé pero, eso fue lo que pasó. Dime, ¿has escuchado del caso? —este asintió. Obvio, habla de su caso de unos "negros" le asaltaron en lo que robaban el local y de paso, bueno, se decía que fue violado porque se lo encontró desnudo—. Dime, ¿en serio crees que unos negros entraron a robar justamente eso?
—… mm… no hay nada de valor salvo los robots durante las noches —trataba de pensar—. O tal vez entraron porque querían poder tocar a las chicas y… mm… aunque es raro porque estos pueden reconocer quienes trabajan aquí y quienes no…
—Espera, ¿ya sabías de eso?
—Sí, creí que era obvio —decía este—. ¿Tú no lees los contratos? —ver la expresión de John es una obvia respuesta que no—. …John, que el contrato estipula, y siendo muy importante esto, que no solo los animatrones reaccionaran de mala manera en caso de reconocer a personas que no tengan el uniforme sino que en caso de entrar alguien que siquiera trabaja allí, algo malo sucederá
—Ahí estás afirmando que se pueden mover —señaló con su brazo y mano no rotos con una gran sonrisa—. ¿Ves? Lo afirmas
—Incluso si afirmo esto, no es normal que pase… y siento que exageras como lo hizo Mike en su momento —decía este mientras negaba—. Trabajar de noche te ha hecho mal
—Pero, si realmente el contrato deja en claro que nosotros debemos portar el uniforme en todo momento, ¿no es raro entonces que en caso de no tenerlo, estos se muevan solos? Además, teniendo en cuenta que tengo siempre el uniforme, no atacaron a la niña que estaba allí, me atacaron a mí —se estaba limpiando las manos. Pudieron activar su mecanismo de defensa porque reconocieron a la niña que se había quedado pero estas decidieron atacarle a él por cuestiones de ser posesivas… temblaría de miedo pero ni eso puede porque le dolería. Hay que imaginar que estas animatronas querían matar a la niña… pero una vez que le vieron, pusieron su atención en él. Foxy y Fredica fueron un ejemplo claro. Bonnie y Chica… no querían hacerle daño al parecer… aunque el hecho que las mismas le lastimaran porque peleaban – de paso – para ver quién le hacía una mamada… no sabe qué pensar—. Dime. Si ellas, según tú, no se activan de noche, ¿cómo puede ser que me hayan atacado? O mejor aún, ¿cómo puede ser que se hayan movido? Tanto ella como yo solamente estuvimos en la oficina y luego en el baño —contaba. Esto no lo dijo pero se decía que al parecer estas personas de color estuvieron en tales lugares, más él, John, que peleaba con su vida para defender el lugar.
—… —él, Francis, procesaba esto. Miraba extrañado al rubio—. …entonces, ¿me estás diciendo que Fredica, Chica, Bonnie y Foxy se movieron solas? —preguntaba—. ¿No has hecho nada tú?
—Te puedo asegurar que no he tocado a las chicas como para que se muevan solas e intenten matarme —decía—. Vamos, ¿configurar un robot de cuerpo sexy para que me mate? —soltaba unas risas—. Me gusta sufrir… pero no soy un estúpido masoquista…
—… —le estaba costando. No porque John dijera estas cosas sino porque Mike tal vez haya dicho la verdad sobre las chicas. El solo hecho de darse una pequeña idea que ha llamado loco a un tipo que tal vez ha sufrido algo muy feo… se siente mal por ello. No ha congeniado muy bien con Mike que digamos. Él solo venía de noche y hacía su turno y ya. No había forma de charlar con este. En cambio con John era otro tema. Hace su trabajo de noche y venía de día. Sabe que no veía a hablar con él porque venía y aprovechaba a comer gratis. Aun así, éste le daba charla y el rubio siempre le respondía. Se llevaba mejor, de eso seguro. Pero y aun así, pensar que le podría estar diciendo loco a alguien que tuviera la razón…—. ¿En serio ellas se mueven?
—¿Tú crees que unos negros realmente asaltarían un local de comida rápida?
—Hace unos días un negro asaltó a un vagabundo para robarle el vino, resultó ser un policía en cubierto el vagabundo —le comentó—. Son capaces de todo… no quiero sonar… racista pero, oye, detalles…
—… te estoy diciendo la verdad —contestó—. Ellas… se pueden mover… y no necesariamente buscan matar al guardia… buscan… bueno…
—…
—…
—…
—…
Francis comenzó a hacerse una idea. Mike decía exactamente lo mismo. Decía que ellas no querían matarle únicamente, no. Querían algo más. Querían su cuerpo, querían su miembro reproductor masculino. Lo querían a él. Estaba tan paranoico con esto que apenas estaba cuerdo para su último día de trabajo en donde, al otro día, decidió renunciar.
Pero con esa mera idea, algo vino a su mente.
—… ¿querían… hacerlo contigo? —John asintió—. Entonces… dime, lo que lamí en ese baño… ¿qué fue?
—… —este parpadeó—. …realmente me hubiese gustado no recordar que lamiste algo del piso de un baño… pero ahora tengo la mera imagen tuya haciendo eso… —estaba un poco perturbado pero, bueno, no iba a perder nada—. …pero, lo que lamiste… —tomó aire para liberarlo—. …era semen..
—¡¿QUÉ?!
—PFFF JAJAJAJAJA
John comenzó a reírse por cómo reaccionó Francis que fue de tal manera que estaba tratando de tomar de su vaso de soda con todas sus fuerzas. Obvio que no había sido eso pero no quería perder la chance de decir algo como esto y ver su reacción. Ha valido enormemente la pena por ello y podía ver que él estaba a nada de tirarle todo encima, comida incluida.
—Oye, oye, espera, que fue una broma… —costó ponerse serio. Francis estaba que se iba a levantar… o en tal caso, estaba a nada de tomar algo y partírselo en la cara… y empeorar su estado una vez más. Se calmó cuando él también lo hizo—. Vale, escucha, que no era semen
—Más te vale…
—Era… algo que salió de la osa —contestó a medias—. No… no hay más. Eso fue lo que habías lamido…
—… —este se quedó quieto. Luego, le miró estupefacto, una vez más—. Es… medio raro que diga que era muy dulce el sabor… ¿no?
—… luego el que dice tonterías soy yo ¿no?
—No tienes idea de cómo quisiera escuchar a mi mujer regañándome por yo estar trabajando en un lugar donde los robots tienen cuerpos geniales… y eso, amigo, es demasiado ¿sabes?
—Entiendo… —este suspiraba ahora—. Pero, ¿me vas a creer? —tras verle dudar por un rato, este asintió… con dificultad. Sigue siendo difícil de tragar, lo entiende muy bien—. Gracias… a pesar que seguro lo dices para hacerme sentir mejor, gracias… —estiró su cabeza. En lo que hablaba, se reía y eso, terminó de comer. Quería más pero comer más y más rápido, más con hambre, sería muy malo. Miró el techo mientras que estaba procesando su vida actualmente—. En serio… gracias… es… bueno contar con un amigo…
—Un amigo… —murmuró—. Espero que mejores
—Gracias… y gracias por venir a verme. Significa mucho para mí…
—No te preocupes. Para eso estamos los amigos…
—Oye, antes que te vayas —trató de verle. No parecía irse. Estaba sentado donde siempre, a un costado de él—. ¿Puedo pedirte un favor?
—¿Otro más?
—Sí, luego veré como te pago eso… junto con el dinero… —miró a un costado para mirarle una vez más—. ¿Puedes… averiguar sobre Mike o el guardia de hace años? —comentó—. Sé que me dijiste que sabes algo del caso ese, uno de hace años… ¿Jeremy el guardia era?
—Oh… —recordó un poco de esto—. ¿Jeremy? —preguntaba con algo de temor—. ¿Qué Jeremy?
—No sé pero, supongo que un guardia anterior se llamaba Jeremy ¿no? Sé que dijiste que una vez, en el pasado, estuviste en uno de los hechos de algo que pasó. Mike no puede ser pero, ¿quién es Jeremy? ¿Era un guardia de la pizzería?
—¿De verdad quieres saber?
—Por favor —comentó—. Quiero saber
—Pero, ¿cómo has sabido de Jeremy? —preguntó primero—. Es… es un caso delicado de hecho sobre él. No sé si estoy muy seguro de contarte de todas formas pese a la respuesta que me des… es… no sé, para mí sigue vive fresco el recuerdo…
—Sería de gran ayuda —su rostro estaba decidido a saber ahora más de todo esto. Quería conocer ya la historia de este lugar a como dé lugar. Primero porque le intriga que Foxy le confundiera con él y dijera que eran parecidos. Por otro lado, también que Foxy comentara recuerdos de una niña que su familia abusa de ella, algo que puede decir con certeza porque ha dicho siempre las mismas cosas, era lo peor. Era… era como si escuchara a una niña—. Por eso quiero saber… ¿qué pasó realmente con él?
—… —Francis decidió suspirar entonces. Miró con muchas dudas al rubio. ¿Estará bien que él sepa esto? Él sabe esto porque ha estado justo en ese momento. Nunca se lo iba a quitar de la cabeza y por más que trate, no podía. Al ver la seriedad esa del rubio… bueno, no quedaba otra—. …muchos podrán decir que la mordida del 87 fue un hecho que generó controversia pero… no fue realmente una mordida como muchos creen —el rubio no comprendía para nada—, fue una cogida… la famosa cogida del 87 que ha sorprendido más todavía al estado mismo y que a día de hoy es un tema que se toca pero… muchos prefieren olvidar ello…
—¿Cogida del 87? —preguntó. Él, obviamente, no tenía idea alguna—. ¿Cómo que cogida del 87?
—… verás…
05:16am
Las 4 estaban decididas a salir del lugar para ir al hospital… pero hubo un pequeño problema en el camino que ha generado que tuvieran que volver y guardar el atuendo que han tenido. Esto lo usarían para otro momento porque digamos que la ropa tenían manchas no deseadas. Chica era buena para limpiar pero y aun así, tuvieron que volver.
—… mejor probemos en unos días, chicas —decía Fredica ahora, usando el atuendo que usa siempre dentro del edificio. El resto estaba de igual manera—. Las cosas se van a calmar y…
—¡¿Por qué carajos dejas que Foxy sea la que nos guíe Fredica?! —señalaba la coneja a la zorra de Foxy.
—¡Ya te dije que tengo el mejor sentido de orientación de todas! ¡Soy una pirata! ¡Soy una exploradora nata!
—¡Por tu culpa unos tipos nos querían violar!
—Se quedaron con las ganas… —esta se chupaba los dedos—. …debo de admitir que tenían un gusto raro pero, después de tragar un poco, todo ha salido bien
—Menos mal que se supone que las mejoras que nos hicieron era para bien —la coneja no puede evitar tomarse la cara—. Foxy, no niego que lo que has hecho es genial porque te has desecho de ellos pero, ¿no te pareció demasiado haberles arrancado pedazos de piel y carne y comerlo frente a ellos para demostrar que estás loca?
—Nunca has pasado hambre ¿verdad? Cuando tienes hambre, hasta tu perro que tanto amas puede terminar siendo una de las mejores comidas…
—…
Fredica y Bonnie se mostraron impactadas por ello. En sí, el concepto de perro no lo entienden pero han visto un animal como tal de 4 patas. Si hacen uso de sus recuerdos raros que tienen, tal vez pueden saber qué es uno pero a secas, no. Foxy sabe porque en cierta manera, es algo así como pariente de los perros. Pero saliendo de eso, en uno de sus recuerdos raros, por el hambre que había pasado, vio algo de cómo ella tomaba algo para matar a un animal de estos y destriparlo para luego cocinar y comerlo.
Foxy se tenía que tomar la cabeza cada vez más. Estos recuerdos… estos recuerdos suyos le hacen sentir muy rara. Por un lado, su vida como pirata ha hecho que sea muy complicada, pero divertida, su vida. Se la pasaba muy bien, además de cómo hace feliz a los niños… pero por otro lado, ahora de pensar en ellos y pensar en estos recuerdos nuevos, siente que si ve a uno de ellos, verles sonreír y no sufrir de nada malo, le hace sentir… ¿celos? No… no sabe cómo sentirse ahora mismo. Estaba con unas emociones que no siente que pueda manejar.
—… ¿estás bien Foxy?
—Estoy bien osa que realmente no puedo tolerar que se haya cogido a mi John en mi cama mientras estaba durmiendo —la osa y la coneja se miraron. La coneja sigue sin comprender cómo ha hecho esto. Le aplaude… pero luego de eso, la quiere matar—. Estoy… estoy bien… —se dio la vuelta—. Necesito… estar a solas… —seguía con su mano en su cabeza—. …estos… estos recuerdos… me tienen loca…
Cuando se iba, Bonnie se acercó a Fredica.
—Oye, Fredica. ¿Qué recuerdas tú? —le preguntó—. Sé que Foxy no es la única con esos recuerdos…
—Yo… recuerdo… —pensaba. Veía una casa en llamas… y la sensación de ver esa casa en llamas… ¿era genial? No sabe cómo sentirse. Poco ve de sus recuerdos. Solamente ha visto eso de la casa en llamas… y se sentía bien, muy bien—. …cosas en llamas… yo… yo… feliz por ello… —Bonnie no dijo nada. Solamente la miró. Luego le miró—. ¿Qué hay de ti?
—Yo recuerdo que vivía bien —contó—. Tenía mucho dinero y lo que yo podría decidir, se hacía. Sentía que tenía el poder y nadie podía decirme nada… pero… me sentía muy sola… sin nadie a mi lado, sin nadie que juegue conmigo…
Bonnie en cambio, todo parecía ser genial. Tenía todo el dinero del mundo. Tenía todos los lujos posibles. Parecía que vivía en un lugar donde apenas alguien no conocido pisaba el barrio mismo, este era disparado a matar, no importando si era negro, blanco, asiático, judío, nada. Ella podía decir algo y se hacía, no importaba. Lo que uno puede llamar como figura paterna le consentía mucho pero, ¿era eso vida? No tenía a nadie de su edad. Estaba siempre sola.
Eran recuerdos complicados para Bonnie. De pensar en ellos, era obvio que se iba a sentir mal y como tal, decidió sacudir su cabeza. A diferencia del resto, estaba muy segura que ella recuerda muy bien esto y siente que las mejoras que le vienen haciendo, harán que recuerden todo poco a poco. Ahora que se ve sus manos, siente que es extraño todo. ¿Cómo tiene estas manos?
—Será mejor descansar un poco —Bonnie sintió la mano de Fredica en su hombro—. Nos vendrá bien a todas ¿sí? —sonreía de oreja a oreja—. Llama a Chica y dile que es hora de descansar.
—Vale…
Las cosas se van a calmar en unos días. Cuando esos días pasen, saldrán de nuevo y verán a John a como dé lugar. No quieren perderle como han perdido a tantos guardias. Aparte, era el primero que se había relacionado de esta manera con ellas. Quitando lo del sexo – y quitando que Chica todavía no ha recibido su dosis de amor – y algunos detalles más como que intentaron matarle, nunca conocieron un guardia así. Si hace memoria, antes podría decir que Foxy tuvo algo con uno que no sabe cómo terminó. El guardia de hace 10 años no tuvieron nada de nada. Esto no sabe cómo lo recuerda tal cual pero lo recuerda muy bien y si hace más hincapié en todos los recuerdos que tiene, no va a olvidar jamás esa especie de garra que le despedazó por completo. Se tocó el estómago. Esa sensación vino de nuevo. Suspiró y trató de recomponerse. Lo hizo. Estaba ahora un poco más tranquila… pero más tranquila ahora estaría de poder estar en brazos de John…
—John… —decía esta mientras murmuraba—. …pronto estaremos juntos de nuevo…
