Capítulo 18
Imagina esto.
Imagina que has estado trabajando aquí por alrededor de dos meses. En este trabajo, se te ha dicho que tienes que vigilar por las noches a unos robots de apariencia… muy dudosa. Dudosa en sentido que… te preguntas cómo es que tienen un cuerpo… perfecto. Las curvas eran enormes y hermosas, no quiere agregar más a esto. La paga no era muy buena que digamos pero para la época y para un trabajo como el suyo, digamos que es más que suficiente. Con eso, al menos puede ir tirando cada cierto tiempo.
Cada noche que venía aquí, él solamente tenía que sentarse en una oficina muy rara, una oficina que tenía conductos enormes que daban a la misma, así como también tener que ver a unos animatrones, todas las noches, que estuvieran en las mejores condiciones posibles. Su trabajo era, además de evitar que gente se quede aquí para poder robar algunas cosas, tocar a los animatrones y demás, era asegurar que estos estén en perfectas condiciones.
¿Qué pasó con este trabajo?
Cada noche era tener que soportar cómo estos animatrones siempre venían a verle con el mero propósito de pedirle un poco de amor. Entendía que esto era atención ya que tantos niños adoren a estos animatrones, tal vez ellos en vez de energía se alimentaban de atención.
Qué equivocado estaba.
Todas las noches durante dos meses, ha tenido que soportar todo avance posible de estos animatrones y de cómo ellas parecían buscar una y otra vez algo que él al parecer no entendía… hasta que una noche, pudo comprender que ellas no solo parecían "quererle" por trabajar aquí y porque realmente prestaba atención a cada detalle de ellas. Ellas querían algo de amor. Ese amor era básicamente que se deje violar, según entiende.
Todas las noches eran lo mismo. Su fuerza mental para soportar esto era sorprendente pero nunca infinita. Llegaba noches que si bien necesitaba trabajar, estaba agotado. Cada noche era soportar a unas chicas robots que querían algo de él. Aunque, llegaba un punto que era muy raro para él tener que explicar porque estas mismas robots que parecían querer violarlo, hablaban con él como si nada, como si fueran amigos de toda la vida. No sabía cómo explicarlo, la verdad. Él sentía esto muy raro. De primeras, que estas de noche actúen como actúan ya es preocupante. No renunció, para nada.
En cierto punto, el mero hecho de congeniar con ellas se le hizo muy normal. Claro, estas querían todavía violarlo pero nada de eso ocurría… salvo algunos pequeños encuentros que terminaba en nada, todo era… ¿normal? Es complicado de describirlo. No sabe qué es normal y qué es raro en este momento.
Solamente puede decir que ha estado congeniando bastante con Foxy la zorra y Mangle, alguien que cada noche tenía que re-armarla. Sí, aprendió un poco de robótica solamente para poder hacer eso ya que todas las noches, ella lloraba y lloraba que los niños le trataban muy mal. Ella adoraba a los niños pero que le hagan esto le dolía y mucho. Por lo tanto, prometió que aprendería solamente para arreglarla… y eso sería todas sus noches. Además, Foxy… bueno, ella fue un caso muy particular. No entendía mucho pero debido a que estaba algo dañada y defectuosa como quien dice, ella misma se decía que seguro no tiene valor alguno y que por eso usaron a Mangle para reemplazarle. Además, la compañía de esta le vino bien, demasiado. Las cosas… no llegaron más lejos… solamente puede decir que ha tenido unos momentos agradables… cuestionándose interiormente si es bueno que un robot te haga sentir mucho mejor que una persona de verdad.
Pero todo terminaría, pronto.
De alguna manera, en sus últimos días de trabajo, porque iba a presentar una renuncia debido a que había conseguido un mejor empleo, los animatrones se volvieron más agresivos que antes. Ellas eran como siempre pero… comenzaron a ser muy agresivas. Realmente sentía miedo por esto y como tal, estaba muy tenso, siempre expectante a que algo malo pase.
—Has estado haciendo tu trabajo de una manera excelente, Jeremy. Escucha, mañana debes cubrir el turno diurno. Yo no puedo por tener algunas complicaciones. Mañana tenemos una fiesta de cumpleaños. Esperamos que todo salga bien para que más y más padres paguen para celebrar sus cumpleaños aquí. Termina tu turno de noche, ve, duerme un poco y luego vuelve alrededor de las 11am. Contamos contigo.
Está aquí, ahora, teniendo una cara de haber dormido poco.
Anoche… no, esta mañana… fue muy complicado. Tuvo que correr y correr y esconderse. La máscara de Fredica que usaba para hacer que se confundan y se vayan no servía. Bueno, de hecho le era raro que sirva. Digo, eran mujeres y él un hombre. No tendría que haber funcionado… pero funcionó… curiosamente. Por suerte era algo delgado. Pudo librarse varias veces de algunos agarres de ellas. Se escondió y espero a que sean las 6AM. Al llegar esa hora, pudo ver cómo todas volvían a sus lugares como robots, como los robots que eran.
Seguía tenso y agitado.
Estaba que sus ojos se cerraban. Mental y físicamente hablando, estaba algo agotado. Fue una noche muy larga para él. Trataba de moverse, hablar un poco con los padres de los niños para preguntar si todo estaba bien, para no dormirse. Debe mantener su cerebro activo porque se iba a dormir. Tomó 3 tazas de café pero, nada. Está algo dormido.
Como tal, hacía eso. En su caminata por todo el lugar y mirar que esta fiesta de cumpleaños estuviera en orden, llegó al lugar de los hechos, la fiesta misma.
No sabía que los animatrones, de día, parecían actuar… algo así como más humanos. Es decir, que si bien tenían esa programación suya, los niños podían hablar o decir cosas a, ejemplo, esa versión animada de Fredica (Toy Fredica), la osa y cara del establecimiento, y ella respondería con una gran sonrisa. No sabía para nada que esto era así. Estaba sorprendido. Se puso tenso pero una madre le notó y vio su sorpresa.
—Suelen hacer así, siempre —le dijo—. Es muy lindo. Se sienten como si estuvieran vivas…
—… ¿normal?
—Sí. ¿No eres guardia de aquí?
—Guardia nocturno…
—Ah… en ese caso, ahora sabes. Ellas son así.
Miraba todavía muy sorprendido.
¿Eran… así de día? Él creía que… no, siente que es raro, muy raro.
¿Siempre han sido así? Negaba mientras miraba la escena. Todos eran felices y todos parecían divertirse. De mirar esto, se tranquilizaba y estaba muy seguro que nada pasaría.
—… —pero…—. Un momento… —miró a todos lados—. ¿Dónde está el niño que cumple años? —preguntó al aire.
—Creo que ha ido al baño —comentó otra madre—. Eso había dicho —esta de pronto comenzó a sonreír y mostrarse muy complacida—. Pensar que Chica estaría más que dispuesta a llevar a ese niño…
—¿Qué? —se alarmó al escuchar esto—. ¿Chica… qué?
—Chica dijo que llevaría al niño con mucho gusto. Hehe, los animatrones de aquí son los mejores… si ignoramos los cuerpos que tienen…
—Deja, no puedes ponerte celosa de un robot, amiga.
—Pero…
—No hay caso…
Las madres vieron entonces a un shockeado Jeremy que estaba tieso incluso.
—Eh… ¿guardia?
Jeremy no dijo ni "ah". Se fue corriendo de allí. Sorprendió a las madres y a los niños. Corría a toda velocidad, buscando precisamente ese lugar que llevaría Chica porque está MUY seguro que no le iba a llevar al baño, no.
No había forma de dudar de las acciones de los animatrones. A los niños, con ellos, son más que buenos. Pero debido a la agresividad que se ha presentado en estas noches que ha trabajado, teme lo peor. Si él, siendo un adulto, ha tenido demasiados problemas y casi que iba a morir en unas cuantas, ¿qué le esperaba a un niño?
Corrió por todo el local, casi que pateando a un niño en el proceso. No, es que aquí se tuvo que frenar en su corrida. Vio a unos niños que parecían llevar de la fuerza a otro y decían que le iban a llevar para que Fredica le dé un "saludito" especial. Como tal, vio esta imagen, veía cómo lloraba ese pequeño y sin pena ni gloria, les dio unos dos golpes a esos chicos. Estos lloraban ahora, como el que parecían que llevaba a la fuerza. Iba a renunciar de todas formas. Se fue de nuevo en lo que iba mirando antes de irse de lleno al niño que le saludaba y le agradecía.
—¿De verdad tienes algo para mí?
—¡Claro que sí pequeño! ¡Tu tía Chica tiene algo muy especial para ti…! Tan solo… tienes que venir conmigo aquí… y serás el único que reciba algo tan especial… por ser el niño que cumple años…
—¡¿En serio?! ¡Eso es genial! ¡Quiero mi regalo especial!
—Ya lo vas a tener…
Jeremy veía de lejos cómo Toy Chica parecía llevar a ese niño a un lugar privado. Esto le dio un mal sabor de boca. Tuvo miedo de ese niño. Sabe que iba a pasar algo malo. Podía ver los ojos desde lejos de Chica y podía notar que habían muchos motivos ocultos. No perdería tiempo alguno.
Fue corriendo. Fue corriendo como podía, muy agitado, muy preocupado por ese niño.
—… ¿por qué estamos en un lugar así? —preguntaba el niño que cumple años. Miró a todos lados. Estaba… un oscuro. Se veía algo pero la oscuridad resaltaba más—. ¿Qué hay aquí?
—Es que, mi regalo no puedo dártelo si los demás pueden vernos —decía ella con un tono… muy diferente a lo que siempre suele tener—. ¿Quieres que los demás quieran este regalo… o quieres este regalo para ti solo?
—¡Para mí solo! —este niño no sospechaba nada. Estaba muy contento y expectante que su animatronico favorito le quiera dar un regalo especial—. ¡Yo sólo lo quiero!
—Hehehe… sabía que dirías eso —el niño, entonces, estaba muy expectante. Estaba muy feliz y estaba con sus brazos que temblaban como sus piernas debido a esta emoción. Esperaba un gran regalo, la verdad. Ya de por sí venir aquí y celebrar su fiesta de cumpleaños era genial y todo eso pero, ¿esto? ¿Ahora? Era increíble—. Por ende, no solo tú tendrás tu regalo… yo también..
—… —este no entendía—. Okey
De hecho, no comprendía nada. Solo quería su regalo y poder presumir luego a sus amigos que ha tenido un regalo de ella. Lo iba a presumir, se lo iba hasta tatuar, todo.
Pero, ¿por qué no está recibiendo nada?
—Espero que te guste mi regalo… —el niño vio que Chica no tenía esa hermosa sonrisa de siempre, no. Era como… era como si fuera otra. Sus ojos, la forma de los mismos, su boca misma, sus dientes… eran diferentes, mucho. Sus dientes… eran como los de un tiburón. Su lengua, que se relamía sus labios, era larga y puntiaguda. Al ver esto, su felicidad se fue. Tenía miedo al verla y retrocedía… aunque no había mucho espacio—. Pero antes de tu regalo… es obvio que quiero el mío primero… —el niño cayó sentado. Estaba contra la pared. No había forma de poder escapar porque esta estaba en frente. Estaba sudando y del miedo que había sentido, se había orinado encima—. …no te preocupes… no muerdo…
—¡!
Jeremy apareció. Tardó un poco, sí. Esto no tiene que ver con la trama, no. Antes de poder venir, unos padres vinieron a recriminarle rápidamente sobre que golpeó a sus hijos y tuvo que dejar en claro que ellos amenazaron y estaban tirando con fuerza a un niño para que vaya a un lugar que no quería. Les estaba haciendo perder tiempo y por ende, los mandó al diablo, importándole ya poco y nada lo que pase.
Entonces, apareció.
Chica parecía ya tener sus manos encima del niño. Pobre del niño, no entendía nada. Ambos miraron a Jeremy que estaba extremadamente alarmado al ver esto.
—¿Vienes a unirte a la fiesta privada, Jeremy?
—Aléjate de ese niño, Chica —le decía—. No hagas nada tonto…
—¿Mm? ¿Hacer algo tonto? —fingía ignorancia total. En eso, se hacía la que pensaba. Se arrodillo en el lugar donde estaba. El niño no podía moverse porque estaba preso del miedo—. ¡Ah! ¡Ya sé a qué te refieres! —decía con una gran sonrisa—. ¡Seguro te refieres a esto!
—¡NO!
Jeremy le vio lanzarse contra el niño con su boca abierta.
Él también se lanzó como pudo… y pronto, vio oscuridad completa.
. . . . . . . . . .
—… ¿Qué?
—Cuando… cuando fui a ver porque escuché un grito… digamos… digamos que vi como esa versión de Chica… hacía eso con ese guardia… yo… no pudo hacer nada… salvo mirar por un agujero… y por unos segundos, cuando parecía que todo había terminado… ella miró en mi dirección y me fui de allí… tuve miedo, demasiado… de pensar que me haría lo mismo.
—¿Cómo sabes toda la historia?
—Días después de ese incidente, el lugar cerró. La gente que había estado allí, que estuvo cerca de los hechos o que sabía algo, la empresa misma se encargó de darles dinero a cambio que no dijeran nada. Querían mantener esto en secreto y evitar que la imagen esté manchada…
—… oye, espera, espera. Quiero entender. Perdona por ser idiota pero, Francis, ¿no dijiste que no creías en esto? ¿Mike entonces no ha estado loco?
—¡Tenía miedo! Tenía… miedo. Yo… no quería que todo de nuevo se repita. No quería tener que recordar eso, otra vez. Por eso, cuando Mike siempre venía al otro día y decía que las chicas querían hacerle algo… no quería creer. No quería creer que algo así puede pasar de nuevo… por eso… por eso siempre decía que estaba loco…
—… ¿no era mejor que le dieras una mano?
—No quería vivir o ver algo así. Ahora me cuestiono si tomar el empleo de ser el guardia de día ha sido una buena idea… —este suspiró. Negaba mientras miraba su comida. Le dio unos cuantos bocados. Cerró sus ojos al estar pensando en esto—. Pero terminé aquí… trabajando en un lugar que me trae malos recuerdos…
—… Francis…
—Quizás… desde lo que sufrió ese tipo… tomé este trabajo… para evitar tales cosas… aunque… —se rascaba la cabeza—. …me da un poco de miedo todavía ellas… sobre todo ella…
—… por eso… —John decidió sacar algunas conjeturas del asunto.
Primero, la situación que él vive ahora, bueno, no parece ser que fuera el único. Segundo, el hecho que Francis le contara bastante fue sorprendente. Estaba muy al tanto de todo. Tercero, ¿qué tanto oculta el lugar donde trabaja? Ya ha visto que estas chicas son… muy especiales. Más ahora que han demostrado actuar, por Foxy, de una manera… humana, como si fuera… como si fuera una niña. Eso es lo que me asustaba pero ese sentido de curiosidad le invadió. Cuarto… okey, no pensaba llegar tan lejos. Estaba procesando todo todavía.
Por ende, miraba seriamente al hombre frente a él que estaba todavía triste por recordar algo así pero con un poco de temor.
—Supongo que todo saldrá bien, no te preocupes
—Lo sé. De hecho, ya no me preocupo pero… —se sobaba el codo—. …tienes que entender que estoy preocupado por ti ahora. Digo, estoy seguro que esto te pasó por ellas ¿no?
—Estoy seguro que todo saldrá bien de ahora en adelante —de hecho, ni él tiene idea—. Supuestamente, reaccionaron de esta manera porque reconocieron un rostro que no pertenece a ninguno de los empleados que trabajan allí. Como tal, se pusieron… muy agresivas —pero hay algo que no comprende—. Aunque… ¿es normal que me hayan atacado a mí?
—Bueno. Ya no es normal que te lo oculte —decía. John alzó una ceja—. Estas chicas, Fredica, Chica, Bonnie y Foxy tienen una forma de almacenar recuerdos. Es posible que si ahora te vas y apareces 9 meses después, te reconocerán sin importar qué tantos cambios te hagas
—¿Qué tiene que ver esto? —preguntó—. Nos estamos yendo…
—No, no, escucha —le detuvo. Había más para explicar—. Como iba diciendo, si sucede algo así, te recordarán. Es decir, tienen memorias, recuerdos. Tiene una base de datos donde se guarda todo dentro de ellas. Por ende, puede ser que al activarse ese modo de defensa del lugar, hayan mezclado todo y bueno… puede que te hayan confundido también…
—… —este alzó ambas cejas, sorprendido. Prefiere que le digan que solamente le atacaron por estar en el medio. Es más razonable eso que esto que acaba de escuchar. La verdad es que le cuesta creer pero teniendo en cuenta que sabe poco y nada de robots… miraba a Francis de una manera distinta—. Entonces, ¿ellas me atacarían si no tuviera el uniforme puesto?
—Sería más que imposible —contestó—. Con esto que te dije, es obvio que te reconocen.
—Pero, hace tiempo me dijiste que Mike, el anterior guardia, le querían atacar a veces porque no llevaba el uniforme… ¿no? —preguntaba muy curioso—. No… ¿no es contradictorio?
—… —pestañeaba—. ¿Crees que te iba a decir la verdad por adelantado?
—Bueno. ¿Sabes algo? Prefiero eso.
—No aceptarías el trabajo si te hubiesen dicho todo de antemano, ¿no crees?
—Soy una persona desesperada —contestó—. Estoy dispuesto a cualquier cosa, salvo entregar el ano, por algo de dinero. De saber que unos robots seguro me van a querer matar todas las noches… ¿crees que diría que no? La paga es una mierda. Pero soy alguien desesperado Francis, necesito dinero. No me importaría haber aceptado esto… —en eso, negaba y negaba. Pensaba detalladamente de todo esto—. ¿Sabe Nick algo de todo esto?
—¿Sí? —respondía como pregunta—. ¿Sabes? Creo que no tengo ni idea.
—¿No sabes? —luego, se echó más en su cama—. Claro, trabajas de día… aunque con esto que me cuentas, deberías de saber algo… —suspiraba pesadamente—. Tendré que hablar con él luego…
—Si vas a hacer algo malo, primero dale las gracias —decía—. Ya te dije que te está pagando los gastos de aquí
—Oh genial, está pagando mis gastos de algo que tuvo que haberme advertido —sí, estaba haciendo pucheros y de poder, se cruzaría de brazos. Pero no puede—. ¿Qué sigue? ¿Le debo dar las gracias por hacer que mi vida sexual sea más activa?
—¿Qué?
—¿Qué?
Ambos se miraron fijamente.
—… no
—¿Qué?
—John… dime… —se tomaba la cara—. Dime por favor que no has hecho nada malo con las chicas… por favor… —negaba y negaba—. John… son robots. ¿De verdad lo has hecho con ellas?
—Yo solo quiero decir, si es que de verdad lo hice con ellas pero es obvio que nunca haría algo así, que agradezco a la persona que ha hecho con este cuerpo a cada una de ellas…
—… —le miró seriamente—. No tienes idea las ganas que tengo de golpearte —comentó—. Me aguanto porque estás en la cama de un hospital porque de no ser así… te voy a dar una paliza.
—¿Qué te detiene? ¿Qué estoy herido? —decía, valiente—. Venga, vamos, hazlo. ¿Crees que te tengo miedo?
—… —lo miraba y pensaba, "¿de verdad este tipo tiene 30 años?" porque no puede ser que se comporte, a veces, como un maldito chiquillo—. Procura mejorar ¿de acuerdo? —John le bajó un poco a sus ánimos y asintió—. Me despido. Disfruta de tu comida. Yo ahora tengo que volver a casa y seguro discutir con mi mujer
—¿Vas a estar bien?
—Sí, sí, obvio. Soy el hombre de la casa, el que lleva los pantalones —soltaba con gran confianza—. La tengo comiendo de la palma de mi mano
—Entiendo, entiendo. Ten una linda noche
Francis al darle la espalda ahora a John, se mordía el labio inferior de tan solo pensar que de hecho le contestó de mala manera a su mujer antes de venir aquí para visitar a si disque amigo y que ella le fue muy clara que no vuelva y que de hacerlo, esté preparado para dormir afuera y tener una laaaaaaarga charla sobre todo esto. Cerró sus ojos de tan solo pensar que no es el hombre de la casa. No, de hecho lo es pero, ¿el que lleva los pantalones en la relación? Es obvio que no. Toda mujer siempre domina al hombre, no hay forma alguna de decir lo contrario. Sí, claro, algunos casos es de hombres golpeando a sus mujeres pero, ¿es eso ser un hombre?
La respuesta es sí.
—Oye Francis
—¿Sí?
Este había volteado. Fingió tener la misma sonrisa orgullosa de antes. Podía ver a John muy dubitativo con lo que parecía querer decir.
—Este tipo… ¿cómo dijiste que se llamaba?
—¿Qué tipo?
—Ese guardia de hace años —decía—. El que dices que fue de la cogida del 87… ¿cómo se llamaba?
—Se llama Jeremy —contestó—. ¿Por qué la pregunta?
—Jeremy… ¿conoces el apellido?
—Eh, no. Solo conozco el nombre más no el apellido —replicó—. ¿Por qué quieres saber?
—¿Sigue vivo?
—No tengo idea.
—¿No sabes si vive? Pero suenas, sonabas, preocupado por él
—No tengo idea si está vivo o muerto, John. Solamente lo vi cómo era llevado por una ambulancia y listo. Nunca más he vuelto a saber de él.
—Oh, entiendo. Pobre de él…
—Sí… —bajó la vista. Luego, la levantó una vez más—. Espero que mejores. Nos vemos en otro día —si es que su mujer le deja—. Buenas noches
—Buenas noches
Se quedó solo ahora.
Estaba a solas con sus pensamientos.
La supuesta cogida del 87… Francis fue algo detallista con lo que dijo que vio. Aparte de ver cómo ese guardia de nombre Jeremy había sido mordido por completo en la parte de la cabeza por Chica, también fue violado, ultrajado por completo. El hecho que contara con lujo de detalle, fue algo raro, mucho.
Herido, casi en la muerte misma, habiendo sido ultrajado… era como él… pero al menos ha sobrevivido. Bueno, no sabe si el otro vive o no pero teniendo en cuenta todo lo que vio y contó Francis, tendría que haber muerto.
Pensaba, "¿por algo Foxy me relacionaba con él?"
Es que, de hecho, le gustaría saber eso. ¿Cómo puede ser que le confunda? ¿De verdad tiene un parecido? ¿Algo que él hizo le recordó a ese tipo? No entiende y quiere comprender esta situación pero, no, no puede, para nada. ¿Cómo es posible?
Podría entender, quiere creer él ahora o imagina teorías absurdas como esa gente que cuando sale un nuevo juego, si Foxy en todo momento dijera que X persona era mejor que él en lo que hace y cosas así. Podría entenderlo pero, no, no es así. Ella realmente le confundió con ese tipo, con Jeremy. No entendía.
—Ah… menuda lío en el que te has decidido meter, John —se hablaba a sí mismo—. Bueno… supongo que estar aquí es mucho mejor que ser un vagabundo —estaba recostado. Se sentó nuevamente. Miró su comida. Decidió terminarla junto con su soda. La disfrutó como un campeón mientras pensaba todo. Estaba muy curioso. Quería saber más a fondo de todo. Ya se había involucrado de una manera que ni él sabe cómo pero, aquí está.
Hay algo que sería muy inteligente aquí.
Una persona normal no estaría más en este lugar, independientemente que los animatrones de este local son de lo más sexy posible y que si tienes la chance de elegir tener sexo o morir, es obvio que escoges la primera a morir, sin importar. Puede que te maten por no cumplir las expectativas pero al menos te has muerto teniendo sexo con una hermosa culona como Foxy… ¿no?
También, tras experimentar algo así, es obvio que te irás de ahí, prefieres ser un hombre pobre que tener que soportar cada noche algo así en caso que entre alguien, cosa que era muy raro que pase, y te confundan y te quieran matar.
Pero eso, aquí, no iba a pasar.
John era alguien que amaba el cine.
Digamos que a veces, cuando tenía otro trabajo y demás, no comía o a veces le costaba pagar alguna que otra renta porque iba a verse unos buenos estrenos. Un ejemplo fue, que sus ganas de explorar y saber más de esta empresa nacen de ello, es su amor por Indiana Jones, película que salió casi 10 años atrás. Gracias a esa película, mucha gente buscaban "aventuras" aunque… algunos confundían ese término y tenían aventuras… con otras mujeres… que no eran sus respectivas esposas… pero el sentido de aventurero estaba.
El tema es que él tenía curiosidad, mucha. Sabe muy bien que no debe meterse, pero el tema de Foxy es muy curioso y le causa enormes dudas. Esas palabras, en serio, eran las mismas que decía a su madre cuando "supuestamente" hacía algo malo, lo mismo con su padre. Esos recuerdos… fueron feos… y que un robot diga tales cosas… tal vez pueda ser programación… pero la forma que decía esto… cómo sentía su voz… era… era completamente raro.
¿Qué iba a hacer entonces?
Como todo protagonista genérico de animación extraña, es obvio que iba a investigar más a fondo de esto. No porque sea justamente un protagonista genérico sino porque él quería hacerlo, quería conocer el lugar donde trabajaba. Quiere conocer más a fondo.
Pero, ¿hacía bien entonces?
¿Hace bien en investigar?
Eso lo sabrá en su momento.
Ahora, tiene una duda enorme.
—Estoy seguro que escuché ese nombre aquí —en referencia a aquel guardia que se refería Francis con respecto a Jeremy—. Pero… ¿será él? —no pierde nada en ver si era él—. Mm… bueno, no tengo nada para hacer en este lugar así que…
Pero hay un problema muy grande aquí y tiene que ver con él y por cómo estaba.
No se puede mover.
