Capítulo 19

—¿Enfermera?

—¿Qué sucede?

—¿Puedo preguntar por un paciente en específico?

—Las reglas de nuestro trabajo estipulan que no podemos para nada revelar la información de demás pacientes. Lo siento.

—Simplemente tengo curiosidad sobre alguien porque un amigo me comentó de alguien que trabajó en el mismo lugar antes que yo. ¿No es eso posible?

—Mm… depende. De todas formas, no es recomendable que haga esto tampoco. No lo sé. Pero por esta vez, lo voy a dejar pasar, tan solo procura no decir nada. Dime, ¿qué clase de persona buscas?

—Un hombre, no tengo su apellido. Se llama Jeremy. Trabaja como guardia de un lugar de comida, creo recordar. Era algo así como un guardia nocturno. ¿Hay alguien así aquí?

—Mm… de hecho, hay un Jeremy que corresponde con eso que has dicho. Hace años que estoy cuidando de él. No hay mucho para hacer con respecto a su estado, hace tiempo que no despierta del coma que se encuentra. Hay que admitir que ha estado luchando todavía pero… no se sabe la razón para aguantar casi 7 años en ese estado. Creo… creo que era una especie de guardia en un lugar familiar, sí. ¿Es algún conocido o…?

—Digamos que es algo así como familia

—Oh. Pero no tienen el mismo apellido.

—Eso no significa que no seamos familia enfermera.

—Oh… bueno, eso es cierto. Pero, ¿por qué quieres verle? No, ¿por qué ahora? No ha tenido visitas en estos 7 años, siquiera para ver cómo se encuentra.

—Como dije, me enteré de esto hace muy poco. Es alguien que estaba antes que yo en el trabajo que hoy ocupo… que puede ser lo mismo. Es feo tener que enterarse ahora sobre algún familiar y su mal estado. ¿Puede entender esto?

—Honestamente, no. Pero supongo que al menos puedo darme el lujo de hacer que vayas a verlo.

—¿En serio? ¡Gracias!

—Pero, te tengo que decir que no podemos entrar a su cuarto. Solamente podemos ver desde la puerta misma. Nada de entrar, ¿de acuerdo?

—Eh, sí, no hay problema… bueno, supongo que el problema sería que pueda levantarme y demás… que es lo que más quiero. Es horrible estar de esta manera… acostado sin poder moverme.

—Dame unos 5 minutos…

Cuarto de Jeremy

—Este es el cuarto.

—… ¿qué…?

—Sí, muy pocas personas pueden ver esto y no reaccionar como tú lo haces. Es el primer caso de una persona que pueda sobrevivir a una herida de tal magnitud. Es algo increíble ¿no? Pensar que alguien pueda sobrevivir a algo así. Los reportes del mismo son confusos a día de hoy luego de casi 10 años del accidente… pero se nos dijo que no debamos indagar mucho por más que las heridas no son para nada iguales a las heridas que podría ocasionar las mordidas de unos lobos, no. El punto es que ha estado conectado y con el rostro tapado desde entonces.

—… ¿no hay forma…?

—Paciente John, lamento decirle que es imposible. Incluso yo, que soy una de las enfermeras que se encarga de bañarlo, apenas puedo entrar. Puedo entender algo así como que un familiar tuyo esté en el hospital pero, no puedo dejarle entrar, lo siento mucho.

—… ¿al menos puedo estar a solas, mirando por la puerta?

—Eso lo puedo hacer. Toma tu tiempo. Procura, de nuevo, no entrar

—Lo comprendo

La enfermera le dejó a solas.

John miraba entonces a su "familia" en ese estado en la cama.

Hay que destacar que no estaba en un lugar típico donde estaría un paciente cualquiera, no. Estaba en un lugar que era específicamente para gente con tratamientos muy especiales, casi apartado de las habitaciones. Era un lugar un poco desolado pero había gente en algunas habitaciones, sea en este caso Jeremy, ese guardia que había comentado Francis. Quería entrar y poder hacerle unas preguntas pero verle conectado a una gran máquina, aparte de también ver cómo tiene todo su rostro con vendas salvo su boca y nariz… y verle conectado también a más cosas… se tuvo que mirar su brazo con el yeso así y se miraba a sí mismo… no era nada seguro a lo que ha sufrido. Pestañeaba y no sabe cómo sentirse. Se siente un poco mal, por no tener que describir lo feo que se siente al ver a un ser humano como él en ese estado.

Miró a todos lados.

La enfermera seguía allí. Por mirar como lo hizo, hizo creer que quería entrar. Como tal, se acercó hasta él con un mal rostro.

—Espero que no piense en entrar, paciente John —le decía—. Ya le dije que es peligroso tanto para ti como para el paciente Jeremy y para mí.

—No, tranquila, no iba a entrar —decía muy serio—. Sólo… solamente me sorprende que esté de esa manera —admitía—. ¿No han pensado…?

—Varias veces hemos advertido de esto pero los médicos… han dicho que no —esto sorprendía a John porque una persona que viva de esta manera, no es muy humano que digamos—. Quieren esperar a que despierte para poder saber qué ha sucedido. Nada en este mundo podría hacer tales heridas. Son expectantes de su recuperación… aunque no hay forma de saberlo… porque no hay signos de mejora alguna…

—Oh… —sí, los altos mandos lo hacen de nuevo—. Gracias por dejarme verle desde la puerta al menos —la enfermera agradecía también por hacer su trabajo fácil y no insistir con poder entrar al cuarto—. Estoy listo para volver a mi cuarto —miraba a la enfermera que asentía y murmuraba que le siga—. … —él miraba su espalda y suspiraba.

Es una lástima que no pueda entrar.

Pero de todas formas, siendo llevado con ayuda de la enfermera ahora en una silla de ruedas porque le cuesta caminar un poco, esperará a poder venir aquí de nuevo y así, entrar y ver qué pueda suceder.

Freddy Fazbear's, 03:21am

Los días van pasando y ellas se estaban tomando el tiempo, gozando la libertad de ahora puesto que Nicholas ha decidido darles ese tiempo, aparte que no buscaría un nuevo guardia nocturno debido a que John se estaba recuperando y muy bien, algo que les alegraba demasiado.

Pero buscaban también el poder ir a verle y el plan está, todo el recorrido se lo saben y conocen muy bien la zona para no llamar la atención pero…

¿Cuánto más estaremos como tontas aquí? —como siempre, Foxy era la más impaciente con respecto a esto. Propuso la idea. Propuso una idea que a nadie se le había ocurrido. Quería ir a ver a John. Quería cuidarle. La mera idea de ser su enfermera le gustaba demasiado. Tanto fue este gusto que en una de estas salidas nocturnas, se había tomado el tiempo de pedir prestado un traje de enfermera… un poco corto pero seguro que al rubio del guardia le iba a encantar—. ¡Debemos ir a verle ahora mismo! ¡No pued… podemos esperar más!

Al parecer todas queremos ir a verle, Foxy —Bonnie, la coneja que era muy reacia a dejar este lugar para aventurarse y arriesgarse a que algo malo pase, quería ir. Quería ir con John. Sabe muy bien cómo hacer para cuidar a John. Una coneja como ella hace que los hombres sean incapaces de resistirse a su encanto—. Tan solo espera a que Fredica decida y estaremos a punto

¿Todavía está pensando?

Está atravesando un momento complicado —le decía—. Tú no lo entenderías

¿Cómo quieres que entienda si no eres capaz de explicarme?

La razón es muy simple por la cual no te explico —se colocó frente a ella. Bonnie estaba muy calmada pero Foxy estaba muy molesta e impacientada. Se notaba que estaba enojada con tener que seguir esperando. Al estar cara a cara, se podía notar tanto la tensión que Chica, de fondo, tomó un cuchillo y cortaba la misma tensión—. Eres estúpida.

¿Qué has dicho?

Además de estúpida, eres sorda —esta suspiraba—. No tengo idea qué haré contigo —se tomaba la frente. Notó que Foxy estaba a nada de saltarle encima—. Mira, te voy a explicar esto y muy bien. Si no entiendes, es porque eres una tontita —Foxy quería enojarse… pero le tocó calmarse. Asintió—. Fredica tiene problemas con ella misma. Claramente tanto tú como yo y Chica hemos visto que en un momento, ha actuado muy extraño, muy diferente a ella. Su voz era más oscura y grave. Daba miedo… bueno, imagina que unos robots caminen de noche para entrar a la oficina del guardia… —de hecho, eso daba demasiado miedo—. Pero volviendo a lo que estoy contando, Fredica no quiere salir porque siente que estará actuando como ha actuado en esa vez y no quiere poner en peligro a ninguna de nosotras.

—…

¿He sido clara?

—… ¿sí?

—… —Bonnie se tomaba la cara ahora. Suspiraba pesadamente. Foxy es de no entender ahora mismo… lo que le lleva a pensar, ¿es esta actualización que le hicieron algo que valiera la pena? Siente que si bien ha hecho que desbloquee algunas memorias más y algunas funciones que antes no tenía, sintiera que hizo más estúpida al resto. Ella también acepta que puede ser también idiota por aceptar este plan de la zorra—. Fredica no es la misma. Quiere estar a solas. Necesita ver si será ella o su otra ella que ha actuado la otra vez. ¿Mejor?

Oh… entonces, ¿no era ella cuando tuvo sexo con John mientras yo dormía a su lado?

Eh… —miró al lector. ¿Qué puede decirle? Honestamente hablando, ya sabe qué decirle en estos momentos—. No, esa era Fredica —decía con un toque de maldad—. No era esa otra Fredica que seguro está dentro de ella.

Espera… —Foxy estaba tratando de procesar esto entonces. Le costaba un poco a decir verdad, algo que generaba un poco de gracia, contenida porque no quería soltar risa alguna, en la coneja y la gallina de fondo que aguantaba la risa. En eso, terminó de procesar todo—. Entonces… ¿de qué se quiere controlar ella? Al final, ¡hizo que John tuviera sexo con ella junto a mí! —ahora sí, se ha enojado la zorra—. ¡La voy a matar! ¡Hazte a un lado coneja!

Tranquila Foxy

¡No! ¡No me voy a tranquilizar nada! —se podía ver cómo sale humo de ella—. La voy a matar, la voy a matar. No puedo dejar que ella se haga con John. ¡Él es mío! ¡Él ha dicho que soy una buena chica! ¡Nunca se deshará de mí! ¡Nunca! ¡No voy a permitir a nadie que lo haga!

—…

Bonnie pensó entonces.

¿Era buena idea meterse en su camino y ser destrozada sin tener la chance de poder estar con John o era mejor que ella se encargue de Fredica para que le dé algo de tiempo para pensar en la mejor forma de controlarla y así evitar más problemas?

La respuesta era muy obvia.

Entonces ve, haz lo que quieras —se apartó—. Yo solo te digo que… y se fue…

¿Estás segura que has hecho lo correcto? —Chica se acercó muy preocupada—. Fredica nos ha dicho que no nos acerquemos, incluso Foxy.

Todo estará bien —soltaba—. ¿Alguna vez he mentido o las cosas se han salido de control?

Me apagaste para poder tener sexo con John —Bonnie soltaba un pequeño "oh" por tener que recordar eso, un buen recuerdo—. ¿Qué me hace pensar que has dejado que Foxy vaya con Fredica para que se maten y luego tú haces lo mismo conmigo y así tienes para tú sola a nuestro querido guardia nocturno?

¿Cómo yo sería posible de hacer eso? —la verdad es que esa es su idea—. Sabes perfectamente que nunca haría eso, más con la pequeña que más quiero

¿Me quieres? ¿En serio? Porque alguien que quiere a otra persona no haría algo así como apagar el sistema de la otra con tal de tener un momento a solas con el guardia —ella no iba a caer para nada en estos juegos tontos de Bonnie—. Eres muy importante para mí… y me hiciste eso… no sé cómo todavía te estoy hablando

Porque me quieres

Porque te quiero, sí… oye, espera

Hehehe, ay mi hermosa Chica —la verdad es que Chica es un muy lindo caso. La quiere. Puede ser que la mera idea de apagarla y no gozar ambas a John sea algo malo pero era por su propio bien. No quiere dejar que la corrompa. Por supuesto, esto significaba que estaría más tiempo con el guardia… pero si es para evitar que sea corrompida, acepta con mucho gusto ser "devorada" por completo por el guardia—. Te prometo que no haré nada malo y dejaré que te diviertas con el guardia

—… —ella estaba de brazos cruzados. Esta oferta… era muy buena. Miraba a todos lados para evitar mirar esa sonrisa de la coneja—. …¿de verdad?

De verdad —por dentro celebraba porque había caído—. Por favor, no te enojes. Eres como la hermana menor que nunca pude tener —sus recuerdos golpeaban. Sí, era hija única. No tenía a nadie. Podía tener todo el dinero del mundo pero siempre le faltó ese algo, además de amor materno, que le diera un propósito enorme en su vida—. ¿Qué dices?

—… mm… b-bueno… —ella por fin había reaccionado. Miró a Bonnie con una tierna y tímida sonrisa que Bonnie correspondía con una gran sonrisa—. T-te perdono…

¡Gracias! —ella le abrazó. Al cabo de unos segundos, ella, Chica, correspondía—. No te preocupes, haré todo para que tengas tu chance con él.

Aunque la mera realidad es que hará todo lo contrario.

Bodega, 03:24am

Decidió estar aquí.

No quiere molestar a nadie, para nada.

Los pensamientos que tenía eran todos de ella… pero de la nada, empezaba a sentir cosas muy raras, sensaciones que no puede explicar. ¿Cómo puede ser que esté pensando en estas cosas? Sí, eran de John pero por otro lado, estaba pensando en asesinarlo.

—… ¿por qué quiero matarlo? —se decía a sí misma—. ¿Cómo es que…?

Pronto vinieron más cosas.

Pudo ver cómo estaba tratando de amenazar de una manera muy sutil y amorosa de cómo no debe acercarse a ninguna de las otras porque estaría en graves problemas y tendría que soportar un hermoso sufrimiento. Por supuesto, pudo notar cómo ella había tomado a John y le advertía nuevamente, haciendo un poco de daño. Sumemos que luego ha visto cómo estaba encima de él en la cama de Foxy y más en su camarote, viendo cómo subía y bajaba en lo que obligaba a que besara a la zorra que correspondía y se tocaba con ello.

Había visto también cómo se tocaba y se imaginaba que era preñada a tal punto que por más que estuviera esperando crías, era bombeada una y otra vez por el rubio, usada hasta cierto punto como recipiente para ese líquido blanco que salía de él, algo así como un juguete sexual terminaba imaginando que era, exclusiva de él… y si John decidía engañarle, no solo mataría a esa perra sino que le haría el amor al rubio junto a ese cadáver de la mujer que le intentó robar.

¿Por qué se sentía bien?

¿Por qué de tan solo pensar en aquello estaba sintiendo enormes cosquilleos?

No era ella, para nada.

Miraba a todos lados.

Se estaba dando cuenta también que esa versión suya dorada ya no se encontraba allí. No importa a dónde mire, no había nadie. Quería hablar pero parece que su caja de voz no le permitía hablar para nada. Estaba un poco anonadada por esta situación particular que se encontraba. Hasta los recuerdos raros que tiene parecen tener más sentido… pero, ¿por qué ahora?

—… no… —se tomaba la cabeza. Se sacudía la misma un poco. Trataba de calmarse. No estaba calmada pero intentaba mirar de nuevo a todos lados. Repuestos y repuestos habían nada más aquí. Solamente estaba ella con unos recuerdos de cómo, también, estaba planeando deshacerse del resto, que dejen de funcionar para que solamente se quede ella con John y de esa manera, poder quedarse con él todas las noches. No les iba a dañar al punto de destrozarlas pero para que se tomen el tiempo de reparar y un hermoso guardia nocturno deba venir cada noche a asegurarse que nadie entre y como ella estaría activa nada más, eso significaría que sería noches de sexo y sexo. Noches de placer. Noches donde pintarían las paredes de blanco… otra vez—. ...creo que tengo un problema…

Ey, hola querida osita

Bueno, que sean dos problemas…

Tal parece que alguien estaba pensando en guardia

Okey, tengo muchos problemas…

¿Cómo quiere solucionar esto, mi hermosa osita?

Foxy, oye, hola —la osa volteaba y veía a una Foxy muy molesta. No entiende la razón de estar de esa manera. Creía que hace segundos, hace unos días, estaba muy feliz. ¿Qué le pasa?—. ¿Qué…?

Corta la basura, osa. Sé que eres la misma que seguro se lo hizo a John cuando estaba durmiendo —la señalaba—. No voy a dejar que te vuelvas una maldita perra de nuevo —su mano se transformó en un cuchillo—. Te voy a sacar las ganas de ser así a navajazos… porque, oye, mira, tengo un cuchillo en vez de mano… ¿sabes qué significa?

—… —miró ese cuchillo y miró la punta afilada—. …¿Qué te vas a poder masturbar con ello?

Eso será más tarde —no lo iba a negar. Como no puede lastimarse allí abajo, esto es una creencia suya, no ve nada de malo en probar en usar un cuchillo—. Pero ahora mismo, este cuchillo será para sacarte la razón a apuñaladas. Ya sabes, como ocurren en las calles.

—… oh, como los negros ¿no?

Como ellos, has acertado —hacía ademanes de estar golpeando una pequeña campana en las palabras acertadas de la osa. Saliendo de eso, estaba molesta de nuevo. Mostraba un rostro de muy pocos amigos—. No voy a dejar que te metas con John de nuevo… y más que nada, que me hagas lo que me has hecho, no… no te voy a dejar… maldita perra…

Pero, Foxy, sigo siendo yo, no entiendo a qué te refieres… —quería hablar las cosas. No quiere recurrir a la violencia como ella parece querer hacer—. ¿No podemos…?

Foxy lanzó una apuñalada pero no hubo caso. Ella de la nada pudo atraparle la muñeca… o un poco el antebrazo. Como no pudo hacer nada la zorra, decidió usar su mano libre y lanzar un golpe pero su golpe fue completamente detenido por la mano de la osa que le miraba muy preocupada.

Foxy, oye, no debes…

Dios, en serio que eres un dolor de trasero

Le dio un cabezazo.

Unos pequeños pedazos salieron del rostro de la osa. Retrocedió. No dolió pero el hecho que salten algunos pedazos no fue muy bueno. Se miraba la mano, tenía algunas tuercas allí a la par que caía un poco de aceite. Levantó su cabeza y miraba a una Foxy que hacía como si se estuviera tronando el cuello.

Esto apenas empieza, osita —decía mientras estiraba también—. Te sacaré esa forma tuya de ser como Dios manda…

—… —se tocó la nariz. No sonaba. Ya no sonaba su nariz y de hacerlo, parecía un sonido que se iba disipando al instante. Miró seriamente a la zorra. No había forma alguna de arreglar esto por las buenas. Tenía que ser mano firme ahora—. …traté de ser buena… pero… tú… ignoras lo que trato de hacer… ser buena… —su voz cambió un poco, un detalle que la zorra no dejó pasar—. …no me dejas otra opción…

Foxy entonces pudo ver cómo Fredica sonreía de una manera… muy extraña…

Hospital, 06:49am – Días después

La misma rutina.

Era tratar de hacer algunas cosas, que te atiendan como si fueras un maldito recién nacido, comer un poco, tratar de poder hablar con Jeremy, repetir.

Su única meta ahora era justamente hablar con Jeremy. No encontraría respuesta alguna por lo que ha estado viendo a través de esa puerta. Estar tan conectado no significaba que estuviera disponible para poder hablar con la gente. Quería saber, quería saber todo lo que acarreaba ser guardia de seguridad de ese lugar. No puede quedarse con un relato a secas de Francis de cómo encontró el cuerpo de él en ese estado. Necesitaba saber más.

Hoy por hoy, estaba frente a la puerta de nuevo del cuarto de Jeremy.

Estaba mirando al mismo.

Cada vez que tenía un momento a solas, venía. Obvio que con la misma enfermera. Cuando no estaba con ella, miraba por la puerta y ella estaba dentro para asegurarse que Jeremy estuviera con todas las necesidades cubiertas. No puede sentir otra cosa que lástima. Incluso si no puede sacarle información para nada, lo más humano que puede hacer es desconectarle. Nadie tiene derecho a vivir de esta manera.

¿No ser capaz de sentir nada pero de alguna manera poder vivir, poder pensar y que te usen como experimentos debido a tu falta de tacto? No era una vida, era un sufrimiento constante, algo que un poco explica la canción de Metallica, One, sobre este tema en particular.

Miraba con pena a Jeremy

—Listo, terminé —la enferma habló. Esto hizo que John saliera de su pequeño mundo—. Es hora de volver a su cuarto, paciente John.

—Sí… me gustaría quedarme un poco más —decía suavemente—. Quiero verle un poco más…

—¿De nuevo?

—Trato de imaginar lo que puede pensar, lo que puede decir, lo que intenta hacer —suspiraba—. Me da mucha pena, enfermera…

—No importa qué tanto uno le hable, no importa qué tanto tratemos las enfermeras para hacer que vuelva en sí, no despertará —se mordía un labio—. No importa qué hagamos, no hay forma. Si sigue así…

—¿Pasará algo?

—Yo… —se mordía poco más el labio. Miraba a John—. …si sigue así, tratarán de experimentar con él —tal revelación hacía que John abriera sus ojos—. …se lo llevarán en un par de días…

—¿Cómo… sabe eso?

—Escuché algo que no debía… y ahora mismo, no sé cómo sentirme —se pone un poco mal por esto, no solo por Jeremy sino también por haber escuchado esto—. …he cuidado de él durante todo este tiempo… y… y…

—¿Hay alguna forma de evitar esto?

—No, no hay forma alguna.

John no pensaba muy bien que digamos, más que nada porque no se le ocurre nada para evitar que esto suceda. Puede suceder después de sacar algunas respuestas pero… a como viene la mano, es imposible.

Aparte, si es que algo malo sucede con Jeremy, si de la nada este se muere, ¿cómo puede explicar la enfermera frente al rubio que no ha sido ella? ¿Qué pasa si John de la nada entra, lo desconecta por completo y se muere por una negligencia de ella? ¿Cómo explicaría eso?

Es muy complicado este momento y ella ni John saben qué hacer.

Pero John no era de pensar mucho que digamos.

—Enfermera

—¿Qu…? —ella de la nada sintió cómo John la llevó contra la pared y con el yeso que estaba usando, la apoyaba en su caja torácica mientras con su brazo libre usaba todas las fuerzas posibles para apoyarlo contra su cuello—. …P-pa-paci…

—Shhh…

John ejercía toda su fuerza posible contra el cuello de ella. Veía cómo pasaba a un color algo morado la cara de ella. Veía que sus ojos se iban para atrás. Fue al cabo de unos segundos, tras ejercer mucha presión en el cuello de ella, que esta se estaba yendo por completo. Dejó de hacer presión. Ella colapsó en el suelo. Se había desmayado debido a la falta de aire y si tiene que agregar, es muy posible que haya dañado un poco su cuello. Pestañeaba sin empatía alguna por esto que había hecho. No sentía nada a decir verdad. Hacerle esto a la persona que le vino cuidando… luego del cambio de enfermera porque unas tres enfermeras parece ser que se lo gozaron de arriba abajo, no sentía nada. Miraba a todos lados y por supuesto, no había nadie. Como era un lugar algo desierto, es raro que entre alguien.

La tomó del cuello de su uniforme y con algo de fuerza, la llevaba dentro de la habitación donde estaba Jeremy. Le costó bastante teniendo en cuenta que iba con un brazo y apenas puede caminar de una buena manera. Se cansó rápido incluso. Había dejado en el suelo a la enfermera mientras tomaba algo de aire. Negaba y negaba. Podía mover su brazo con el yeso pero se sentía muy raro. Era como tener un mega brazo… pero con problemas.

Tras dejar a la enfermera allí por el suelo del lugar, miró de cerca a Jeremy.

Sí, de cerca se veía muy mal. Todo el rostro cubierto salvo nariz y boca. Todo su cuerpo casi desnudo por estar conectado. Enormes cicatrices en todo su cuerpo. Maquinaria a un costado que venía a la par de esos tubos, de esos cables… negaba. En serio, ¿tan mal estaba? ¿Tan mal terminó? ¿Cómo puede ser? ¿Qué mierda pasó con este tipo? Chica… ¿realmente fue Chica la que hizo esto? ¿La Chica que conoce? Francis… para empezar, ¿decía la verdad?

¿Cómo no sabe ahora si no se metió dentro de un cuarto de un Jeremy cualquiera?

La enfermera, que sigue en el suelo, había dicho que este tipo era el que más o menos había descrito.

—No tengo idea qué fue lo que te ha pasado hermano pero… no puedo pensar que puedas vivir así —más allá que buscaba respuestas, primero está la humanidad. No puede tolerar que pronto este hombre sería alguien para pruebas humanas. Este no es el país que tanto odia. No lo es para nada—. No voy a dejar que te hagan esto, hermano —puede que hagan esto con miles de pacientes que estén en una situación así… pero él no conoce a ninguno. Tampoco conoce a este tipo Jeremy pero la diferencia es que ahora, por Francis y por azares del destino, le conoce algo y como tal, no quiere dejar que viva así, más si puede tener la chance de hacer algo para detener tal destino. Miró los cables. Se iba a acercar para desconectar todo—. No creo en la reencarnación pero… espero que puedas tener una mejor vida que ahora, Jeremy…

Acercó su mano para sacarle a la fuerza los cables. Luego apagaría la máquina.

Alto…

—…

Se detuvo.

Se detuvo porque sintió una voz muy débil.

Volteó para ver si era la enfermera pero no fue ella. Miró al frente, miró a Jeremy. Le miró muy raro porque ahora mismo, un poquito de miedo le había generado si es que este había hablado de la nada. Aparte, pensar que hablaría justo cuando dijo que iba a desconectarle por completo y así dejar que tenga una mejor vida en el más allá.

Era… era una enorme coincidencia que justo hable cuando él iba a realizar algo… ¿no?

—… creo que estoy imaginando cosas

De hecho, siente que siempre lo fue.

Animatrones con cuerpos de modelo, con enormes traseros y pechos, suaves y que se sienten muy bien estar dentro de ellas… digamos que era muy complicado de creer…

Una vez más, hizo lo que iba a hacer…

No… por… favor…

—… —esta vez no hay forma de negarlo. Le vio mover la boca a Jeremy. Se había detenido por completo, una vez más. Miró al hombre frente a él—. Estás despierto… ¿no es así?

Por… favor… yo… no… todavía… no…

—… con que, estaba despierto todo este tiempo… —fingir… si habrá visto a algunas personas hacer esto para evitar problemas o trabajos. Estuvo fingiendo en todo momento…—. ¿Por qué no decir nada?

Yo… quería… quería… —le costaba hablar y mucho. Aparte, no se le entendía muy bien que digamos. John hace lo que puede para entender—. …saber… saber… si ese… ese niño… vivió…

—Sí, ese niño ha vivido —esto lo supone. No puede estar muy seguro de ello. Claro, sabe que este tipo se refiere al niño que casi esa Chica se lo iba a comer—. No sé qué es lo que hace hoy pero, está vivo

—… genial… he… vive… —quería sonreír pero ni eso puede hacer—. …vive… y… dime… ¿cómo…?

—¿Quiere preguntar sobre los animatrones? —sí, efectivamente, su silencio le indicaba eso. No quiere perder tiempo. No. No quiere alargar esto. Sabe que no puede sacar respuesta alguna, al menos que sea muy entendible. Por la forma que habla y por cómo le cuesta, no quiere seguir alargando esto—. No te alarmes, soy guardia también de dicho lugar. He estado haciendo tu trabajo… desde que te ha pasado esto…

Años… pasaron… —podía pensar, eso sí. Pensaba muy claro. Todos los días era pensar una y otra vez lo que pasaba fuera de aquí… pero también lo que había sucedido con respecto a ese asunto—. …nunca… supe… nada… yo… yo… nunca… pude… hablar… de nuevo… con… ellas… —tragaba saliva—. Yo… no… tú… trabajas… estás…

—Un accidente me hizo estar aquí —se reía un poco—. Estoy bien. Puedo volver pronto a trabajar…

—… no… debes… volver… evita… trabajo… allí…

—Estaré bien… pero, ¿no puedes darme una mano? ¿Qué pasó? ¿Es normal que esto suceda? ¿Unos animatrones moviéndose de noche para hacerte cosas malas?

Ni… yo… sé… ani… matro… nes… agresivos… niños… buenos… adultos… malos… violar… asesinar… comida…

—Veo que no puedes decirme mucho… —miraba a Jeremy. Parecía que no podía hablar mucho más—. …pero el hecho que vivas hasta ahora… ¿qué te hizo estar vivo todo este tiempo? ¿A qué te aferras?

Foxy… Mangle… —un nombre no lo conoce. Uno lo conoce muy bien—. …¿están… bien…? —preguntaba. John sintió esa pizca de tristeza en su voz—. …ellas… ¿viven?

—Mangle… mm, no la conozco. No hay nadie en donde trabajo con ese nombre pero, ¿Foxy? Ella… —lo pensó por unos momentos. Se acercó para tomarle la mano a él. Este rápidamente correspondió ese tacto. Le tomó su mano. Se notaba que estaba falto de tacto que no fuera una enfermera—. …ella te ha mencionado un par de veces…

No dirá que fue porque le estaba cogiendo la boca, no.

Jeremy apretó con fuerza su mano. Se notaba la respuesta a esto. Se notaba que parecía escuchar algo así.

Ella… recuerda… persona… yo… —John notó que parecía sonreír—. …al menos… recuerdo… nuestro…

—Sí, puede ser que sí —no sabe si sentirse mal o muy mal. Pensar que le recuerda porque él tuvo algunas cosillas con ella… no se siente bien. Foxy le mencionó porque él le hizo sentir bien… pero eso en cierta manera fue bueno porque con eso, recordaba a Jeremy… la verdad es que se siente de la mierda ahora. No quiere contar nada de esto tampoco—. Te ha mencionado un par de veces…

¿Está… bien?

—Lo está, sí.

—… que bueno… ella… está… bien… —le soltó la mano. John se le quedó mirando—. Morir… en paz… puedo… yo…

Con eso, no dijo nada más. John tampoco iba a alargar esto.

No sacó respuesta alguna, no pudo.

Pero, ¿está mal que no le dijera nada? Teniendo en cuenta cómo se encontraba, no podía esperar respuesta alguna. Le miró y le miró. Parecía estar sonriendo. Cerró sus ojos, tomó algo de aire, suspiró. Se relajó por completo.

Le miró una vez más.

Lo desconectó por completo.

Cerró sus ojos una vez más mientras escuchaba los pitidos finales para luego no escuchar nada más debido a eso, que le terminó desconectado.

—Descansa, hermano

Mirando a todos lados, viendo que la enfermera seguía dormida, desmayada, salió de allí rápidamente, con dificultad y con problemas, tratando de evitar que se le va en la escena de crimen que ha cometido.

Pero, hizo lo correcto.