Liane manejaba a su pequeño mapache en un intento de mantenerlo quieto, este se encontraba enérgico por caminar en la plaza cercana a su casa, logró safar del agarre de su progenitora y corrió hacía la puerta.

Liane no podía evitar reír ante la actitud de Eric por lo que lo dejo pasar y lo llevo al parque tomado de su mano, este se tranquilizó en el camino mientras su blanca piel relucía entre la nieve del pequeño pueblo de South Park, sus regordetas mejillas se movían junto a su marcha y su cola se encontraba moviéndose de lado a lado, Liane apretó levemente la mano del pequeño, indicándole que estaban llegando, la gran figura del parque se muestra ante los ojos del pequeño y este se exalta e intenta que Liane apure el paso.

Los Cartman avanzaron hasta la zona de juegos recreacionales dónde Liane dejaba a Eric jugar tranquilo mientras se iba con las otras madres a hablar de su día, el pequeño mapache probó jugar con el resbalín primero, notando un pequeño niño sollozando bajo este, parecía asustado, por lo que intentó acercarse de la manera más fácil.

—Hey, ¿Estás bien? – Eric le puso su regordeta mano frente a el mientras veía unos bellos ojos esmeralda posar en sus carmesí.

El pequeño sostiene su mano, revelando unas puntiagudas orejas de zorro y una pequeña cola.

—Gracias, los otros me estaban jodiendo y me sentí mal – Eric soltó una risa juguetona ante el uso de esa palabra y sonríe.

—Pues, espero llevarme bien contigo.

Eric y el pequeño de ojos esmeralda jugaron toda la tarde, resultó ser que el pequeño era igual de competitivo que Eric y esto a él lo emocionaba, Liane miraba orgullosa a Eric al notar que pudo hacer un amigo mientras las otras madres se conmovían ante su ternura.

Al llegar la tarde los pequeños juraron mantenerse juntos por siempre, y el pequeño zorro se despidió de Eric con un beso en la mejilla, según su madre, así se despide de gente querida.